Expedición al Kruger I (Viaje y entrada al Parque; 28, 29 y 30 de octubre)

Parecía que no iba a llegar nunca, pero tras varios meses de preparación y espera, por fin llegó el día. Nuestro viaje a Sudáfrica con la visita al Parque Nacional del Kruger (Kruger National Park) para realizar un safari estaba ya encima…

Koldo, David, Asier, Amaia, María y un servidor comenzábamos así una experiencia inolvidable que teníamos en mente desde navidades del año pasado y que comenzó con la compra del vuelo allá por febrero.

Mapa de Sudáfrica, con el Kruger pintado de amarillo; luventicus.org

Mapa de Sudáfrica, con el Kruger pintado de amarillo; luventicus.org

Reuniones para cerrar fechas, alojamientos, listados de material a llevar, compras, vacunas, pastillas para prevenir la malaria, informarse de carreteras buenas y malas para observar las diferentes especies, coger los coches de alquiler, el “estudiar” las guías de fauna que habíamos comprado y otras que nos habían dejado, pillar la “Wildcard” para entrar al parque, sacarse el carnet de conducción internacional, recopilación de información de gente que ya había estado allí (gracias a Robres y Ardaiz), listas de fauna… Todo iba ya cogiendo forma. El gran “kurro” que se había pegado David juntando información estaba cerca de ver los resultados.

Mapa del Kruger con campamentos y carreteras principales; 3viajes.com

Mapa del Kruger con campamentos y carreteras principales; 3viajes.com

Así, el pasado 28 de octubre por la mañana salíamos hacia Barajas (Madrid), donde cogíamos el avión por la tarde con destino a Estambul y allí hacíamos escala para viajar a Johannesburgo, capital de Sudáfrica. Para ello salíamos de Pamplona a la mañana en coches particulares.

Amaia, Koldo y yo por un lado, y María, Asier y David por otro. De esta forma nos desplazábamos a Madrid llegando al mediodía, y tras comer en el hotel (Aparca y vuela) donde dejábamos los coches durante nuestras vacaciones, fuimos al aeropuerto preparados para el largo pero ansiado viaje.

De camino a Madrid (28-10-103)

De camino a Madrid (28-10-103)

Una vez en Barajas, facturar las mochilas y maletas y para el avión. Nos esperaban más de 14 horas totales de vuelo, pero que entre unos ratos que estábamos dormidos, otros ratos haciendo el tonto, otros comiendo los platos que nos daban y otros viendo películas o jugando se pasaron volando, nunca mejor dicho, jejeje.

En el avión (28 y 29-10-2013)

En el avión (28 y 29-10-2013); Amaia Mina

Ya a nuestra llegada a Johannesburgo (día 29 de octubre), en el aeropuerto (cerca ya del mediodía, una hora mas que en España) lo primero que hicimos fue coger el equipaje facturado y cambiar los euros que llevábamos por “Rand” (moneda sudafricana, en la que 13 randes son 1 euro aproximadamente).

Tras ello, un sabueso nos olió unos paquetes de jamón y queso, y la policía de allí nos los quitó, por lo que primer contratiempo en Sudáfrica (más vale que teníamos repartidos en varias maletas y no fue capaz de oler todos!).

Allí ya salimos a la puerta a respirar algo de aire puro y enseguida nos sorprendíamos con la presencia de varios tejedores, aviones y gorriones comunes. Después, fuimos a recoger los coches de alquiler, surgiendo así el segundo problema en el viaje…

En la puerta dl aeropuerto; Koldo Acedo (29-10-2013)

En la puerta del aeropuerto; Koldo Acedo (29-10-2013)

Uno teníamos ya pagado desde Pamplona, pero el otro estaba por pagar y no nos admitían tarjetas de débito ni pagar en efectivo… Sólo era posible pagar con tarjeta de crédito, y sólo disponía de ella David, pero que como era el que había realizado el pago del otro coche, no podía realizar otra vez un pago para el mismo día con la misma compañía para otro vehículo…

Tras un buen rato hablando allí con la gente de la empresa, al final cedieron y nos lo permitieron… si no tendríamos que haber ido a otra compañía de alquiler, cosa que nos habría atrasado más nuestro desplazamiento hasta las cercanías del Kruger, donde íbamos a pasar la primera noche.

Ya con un coche y una especie de furgoneta, colocábamos el GPS y con la comunicación por walkies nos dirigíamos hacia el norte del país a la entrada del Parque, donde dormiríamos para a primera hora del día siguiente comenzar nuestro safari.

Viajando, con el volante en el lado opuesto al acostumbrado (29-10-2013)

Viajando, con el volante en el lado opuesto al acostumbrado (29-10-2013)

Tras unas dos horas de carretera, como los estómagos empezaban a rugir decidimos parar a comer en una gasolinera que tenía una hamburguesería.

Allí ya se empezaban a ver pajarillos nuevos, por lo que mi cámara tardó poco en hacer aparición. Mientras fotografiaba un zorzal de Kurrichane, una miná y alguna paloma africana, los trabajadores de la gasolinera vinieron hacia mí.

Zorzal de Kurrichane (29-10-2013)

Zorzal de Kurrichane (29-10-2013)

Aunque no les entendía casi nada y la comunicación con ellos (no tengo prácticamente ni idea de inglés) no era fácil, con señas me indicaron una zona que estaba llena de nidos de tejedores y que aún no había visto (en ese momento fue cuando ya comencé a oler que la gente de allí era hospitalaria y a la mínima ayudaba… yo no les había dicho absolutamente nada, y ellos al ver lo que hacía me enseñaron un grupo de nidos impresionante en los árboles a los que merecía la pena prestarles atención).

Nidos de tejedores (29-10-2013)

Nidos de tejedores (29-10-2013)

Junto a estos preciosos pájaros amarillos de color intenso, comimos en una terraza unas hamburguesas, unos trozos de pollo y una especie de kebaps, acompañados de patatas fritas y del “Malarone”, las pastillas que teníamos que tomar para prevención de malaria.

Primera tanda de "Malarone"; Koldo Acedo (29-10-2013)

Primera tanda de “Malarone”; Koldo Acedo (29-10-2013)

Los tejedores comunes estaban muy cerca y hacían nuestras delicias… además estaban en plena construcción del nido y podíamos ver desde nidos recién empezados a nidos totalmente acabados. De esta forma la comida era ya para mí algo secundario, prefiriendo disfrutar de los vistosos pajarillos.

Realizando los nidos (29-10-2013)

Realizando los nidos (29-10-2013)

Tejedor enmascarado (29-10-2013)

Tejedor común o casero (29-10-2013)

Ya con el buche lleno continuábamos nuestro camino observando en la carretera lo diferente que es Sudáfrica a nuestro país.

Coches viejísimos, gente montada de píe en las partes traseras de furgonetas y pickups sin ningún tipo de seguridad, gente andando por los arcenes de la autopista, otros haciendo “autostop”, coches averiados en los bordes de la carretera a patadas, cabras por medio de las nacionales, gente cruzando por cualquier punto… y ya ni mencionar la forma de conducir… adelantamientos en continuas, con coches de frente, “bocinazos”, largas… la ley de la selva, vamos!!

De camino; María Martinez (29-10-2013)

De camino; María Martinez (29-10-2013)

Eso sí, durante el camino no paramos de observar fauna nueva para nosotros… Pintadas comunes, cuervos pío, ardeídas en vuelo que no pudimos identificar, diferentes pajarillos y algún grupillo de cebras, búfalos y antílopes que veíamos desde la carretera…

Tras varias horas de conducción llegábamos de noche al lugar de dormir, no sin antes perdernos y hacer largo el camino, ya que a pesar de estar señalizado (la señalización no era muy buena la verdad) no nos era posible dar con él. Una persona que por allí andaba con su botella de cerveza en la mano nos llevó al lugar, no sin después pedirnos una propina, lo que parecía que iba ser habitual, ya que en una gasolinera anterior en la que mientras echábamos gasolina nos limpiaron los cristales también nos pidieron propina…

Sabíamos que estábamos en medio de la nada, y que no iba a ser un camino de rosas, pero lo que no esperábamos nunca era ver una tarántula en la recepción del “Copa copa”, lugar donde pasábamos la primera noche antes de entrar al Kruger.

Tarántula y "Copa copa"

Tarántula y “Copa copa”; María Martínez (29 y 30-10-2013)

Además de esta peluda araña, gusanos, mas arañas, milpiés y ciempiés de kilo rondaban los suelos hacía los bungalows mientras cucarachas e insectos alados se colaban en nuestras habitaciones. Así que estaba todo “petado de bichos asquerosos”, como decía Amaia.

Era ya tarde y tras cenar unas patatas fritas y un poco de jamón y queso nos metíamos a dormir, ya que a primera hora de la mañana (las 5,30) queríamos entrar ya al Kruger, ya que para las 5,00 ya había luz suficiente y se abrían las puertas.

Tras pasar la noche con la mosquitera allí colgada de una escarpia que tuvimos que poner malamente y bañados en “antimosquitos relec” para ahuyentar a los mosquitos, nos despertamos y salimos a dar una vuelta por los jardines del alojamiento mientras nos preparaban el “desayuno” para llevar.

Colgando la mosquitera; Koldo Acedo (29-10-2013)

Colgando la mosquitera; Koldo Acedo (29-10-2013)

Pronto comenzábamos a ver especies interesantes y nuevas, como palomas y tórtolas, cucales cejiblancos, un monarca colilargo africano, un cosifa de Heuglin, un suimanga escarlata y varios bullbull naranjeros mientras cantos de abubillas africanas eran frecuentes.

Suimanga pechiescarlata (30-10-2013)

Suimanga pechiescarlata (30-10-2013)

Además no faltaba el ya conocido por nosotros gorrión común, del que revoloteaban por el tejado de la recepción un par de parejas.

Gorriones comunes, macho y hembra (30-10-2013)

Gorriones comunes, macho y hembra (30-10-2013)

Ya con los desayunos en nuestras manos, comenzábamos nuestro camino a la entrada del Kruger, con ganas de entrar en el Parque para vivir la experiencia.

Entrabamos por “Punda Maria Gate” en la zona norte del Parque y tras el control de seguridad, realizábamos los papeleos para permanecer en él durante varios días, ya que el control y las normativas dentro del Parque son fuertes debido a los peligros que puede tener el convivir con fauna salvaje y debido al furtivismo, sobre todo de elefante y rinoceronte.

Momento de entrada y recepción (30-10-2013)

Momento de entrada y recepción; María Martínez (30-10-2013)

Normas del Parque (30-10-2013)

Normas del Parque (30-10-2013)

Estando en la recepción, un “Go away”, turaco unicolor en castellano, nos daba la bienvenida con sus gritos desde lo alto de un árbol como primera especie dentro del parque, muy cerca eso sí de tórtolas senegalesas y tórtolas de el Cabo.

Turaco unicolor (30-10-2013))

Turaco unicolor (30-10-2013))

Con todo en regla comenzábamos nuestro camino, con los prismáticos colgados al cuello, las cámaras preparadas, el mapa de caminos siempre a mano y las guías para identificar las especies más complicadas o desconocidas a la vista.

Amaia y Asier en la entrada del Parque; Maria Martinez (30-10-2013)

Amaia y Asier en la entrada del Parque; María Martínez (30-10-2013)

Pronto observábamos los primeros mamíferos. Se trataba de un grupo de impalas que cruzaba la carretera delante de nosotros. Tranquilos y “pasotas” ante nuestra presencia.

Impalas (30-10-2013)

Impalas (30-10-2013)

Además de impalas, otros tipos de antílopes eran frecuentes en nuestro comienzo de excusión. Los grandes kudús y los pequeños y más esquivos raficeros comunes, parecían algo más asustadizos que los primeros.

Todo continuaba tranquilamente entre matorrales de no mucha espesura, cuando a escasos 10 metros de nuestro coche a la izquierda hizo aparición un elefante que se alimentaba de ramas y hojas tranquilamente. Gigantesco animal que nos deleitaba con sus pausados y tranquilos movimientos.

Elefante comiendo (30-10-2013)

Elefante comiendo (30-10-2013)

Además, no muy lejano a él, otro paquidermo permanecía entre la vegetación.

Elefante de frente (30-10-2013)

Elefante de frente (30-10-2013)

Entre grandes mamíferos, no faltaba la presencia de aves más pequeñas. La mayoría de colores muy vistosos y llamativos. Tocos, escribanos, gorriones cejudos, drongos ahorquillados, abubillas africanas y varias especies de estorninos.

Toco piquirrojo y estornino amatista a la derecha (30-10-2013)

Toco piquirrojo a la izquierda y estornino amatista a la derecha (30-10-2013)

Las rapaces se veían muy confiadas posadas en árboles y permanecían tranquilas ante nuestra presencia. Un águila marcial fue la primera que pudimos observar a escasa distancia posada en un árbol seco.

Águila marcial (30-10-2013)

Águila marcial (30-10-2013)

Elefantes, cebras y diferentes tipos de antílopes (impala, raficero común, nyala y gran kudú) eran observados a ambos lados de la carretera durante todo nuestro recorrido por el Parque.

Grandes kudú, macho a la izquierda y hembra a la derecha (30-10-20313)

Grandes kudú, macho a la izquierda y hembra a la derecha (30-10-20313)

Nialas, macho a la izquierda y hembras a la derecha (30-10-2013)

Nyalas, macho a la izquierda y hembras a la derecha (30-10-2013)

Una cosa que nos sorprendió, era ver que a pesar de pensar que la cebra podía observarse fácil por su pelaje, el blanco y negro de su rayado se disimula perfectamente con el hábitat y no es tan fácil su localización… Eso sí, su belleza es impresionante.

Varias cebras (30-10-2013)

Varias cebras (30-10-2013)

Retrato de cebra (30-10-2013)

Retrato de cebra (30-10-2013)

Destacar la presencia de impalas, que era el animal más frecuente y que se observaba en cualquier rincón por el que pasábamos. Esbeltos y vistosos permanecían tanto machos como hembras en los bordes de carreteras y comiendo hierbas en los terrenos más abiertos.

Macho de impala (30-10-2013)

Macho de impala (30-10-2013)

Íbamos haciendo camino, y como no todo era fauna, también podíamos disfrutar del paisaje y de los grandes baobabs que reinaban la zona.

Baobap (30-10-2013)

Baobab (30-10-2013)

Siguiendo con la fauna, entre las especies ya mencionadas sumábamos dos especies nuevas que nos impactaban de gran manera. Ambas a pesar de su forma distinta son impresionantes por su tamaño.

En primer lugar observábamos tres jirafas algo lejanas a nosotros, y luego veíamos entre matorrales un grupo de unos cuatro búfalos más cercanos mientras tomábamos unos zumos, algo de fruta y unos sándwiches.

Jirafa (30-10-2013)

Jirafa (30-10-2013)

Uno de los búfalos (30-10-2013)

Uno de los búfalos (30-10-2013)

De la misma forma, las avutardas kori nos llamaban la atención. Las de aquí son grandes, pero las de allí… ¡Son descomunales!, ¡eso es otro mundo!

Avutarda kori (30-10-2013)

Avutarda kori (30-10-2013)

Las aves seguían teniendo un papel importante en nuestro recorrido, y los tocos volaban de un lado a otro y hacían fuertes cantos. Tocos piquirrojos, piquigualdos sureños y piquinegros.

Toco piquinegro (30-10-2013)

Toco piquinegro (30-10-2013)

Barbudos crestados, abejarucos frentiblanco y europeo, críalo blanquinegro y lorito cabecipardo eran otras de las llamativas aves que nos acompañaban.

Entre águilas volatineras y águilas rapaces en vuelo observábamos las primeras carracas lilas y los primeros buitres dorsiblancos, llegando de esta forma a un puente donde podíamos bajar (dentro del Parque solo se puede bajar en las zonas de Picnic, campamentos y en algún puente y mirador donde la seguridad es grande y está permitido).

Amaia oteando la zona (30-10-2013)

Amaia oteando la zona (30-10-2013); Maria Martínez

Río (30-10-2103)

Río (30-10-2103)

A pesar de ello, en este punto de bajada había unas huellas un tanto grandes… Parecían de un gran felino (leopardo, león) que había merodeado la zona junto a varios monos.

Huella de felino a la izquierda y de babuino a la derecha (30-10-2013)

Huella de felino a la izquierda y de mono a la derecha (30-10-2013)

Desde el puente comenzamos a ver cosas interesantes y nuevas. Primer cocodrilo y varias especies de aves.

Cocodrilo en la tierra (30-10-2013)

Cocodrilo en la tierra (30-10-2013)

Avefrías coroniblancas, cigüeñuelas, lavanderas africanas y alción cabecipardo (una especie de martín pescador) sobre el agua mientras aviones, vencejos moros, milanos negros y “la voz de África” (que bautizamos como “la rubia”) el pigargo vocinglero dominaban los cielos.

Avefrias, alción y lavandera (30-10-2013)

Avefrías, alción y lavandera (30-10-2013)

No faltaban además los gansos del Nilo (muy frecuentes durante todo el viaje) y un ganso espolonado.

En este punto, además tuvimos la suerte de ver como bajaba un mono verde a beber agua. En la zona se veían varios individuos de diferentes tamaños y de los que pudimos reirnos un rato al ver que los testículos del animal son… azules!!!!

Mono verde (30-10-2013)

Mono verde (30-10-2013)

En el puente foto de grupo y a continuar nuestro camino, mientras poco a poco iba pasando el tiempo y el calor iba en ascenso.

Expedición Kruger al completo (30-10-2013)

Expedición Kruger al completo (30-10-2013)

De camino a un “picnic” en el que queríamos parar, varias aves. Estornino alirrojo, tórtola de El Cabo y las muy vistosas carracas lilas y picogordas.

Carraca coroniparda a la izquierda y lila a la derecha (30-10-2013)

Carraca picogorda a la izquierda y lila a la derecha (30-10-2013)

El hábitat bastante similar en todo el recorrido este primer día… Zonas de matorral, mezcladas con zonas arboladas y rasos con hierbas.

Antilopes entre la vegetación (30-10-2013)

Antílopes entre la vegetación (30-10-2013); Amaia Mina

Baobap; María Martinez (30-10-2013)

Baobab; María Martínez (30-10-2013)

Además de monos verdes en abundancia, preciosos nyalas y los frecuentes y elegantes impalas. También un par de hipopótamos disfrutaban en una charca muy lejana a nosotros.

Macho de niala (30-10-2013)

Macho de nyala (30-10-2013)

Niala joven en primer plano y hembra en segundo (30-10-2013)

Nyala joven en primer plano y hembra en segundo (30-10-2013)

Mientras, las rapaces seguían haciendo aparición con varios ejemplares en vuelo, y con esta preciosa culebrera sombría que permanecía en la copa de un árbol y se escondía entre las hojas.

Culebrera sombría posada en árbol (30-10-2013)

Culebrera sombría posada en árbol (30-10-2013)

Ya en el “picnic” comiendo algo y con vistas al río, volvimos a observar un par de cocodrilos mientras hablábamos con uno de los guardas de la zona que allí estaba presente. El furtivismo y donde podíamos ver alguna de las especies que buscábamos fueron parte de la conversación con él.

Mientras, un mono buscaba alimento entre las sobras de los que allí habían “picoteado” algo, entre los fogones y entre las mesas existentes en el área de descanso. A la mínima que dejamos un poco la mochila a una distancia nuestra ya se estaba acercando el “jodido”!!! Más vale que anduvimos listos y lo vimos pronto…

Mono verde (30-10-2013)

Mono verde (30-10-2013)

Retrato de mono verde (30-10-2013)

Retrato de mono verde (30-10-2013)

Además de estos rápidos monos que saltaban y se desplazaban de rama en rama como pez en el agua, muy abundantes también las ardillas de matorral, que se observaban tanto en el suelo como en ramas bajas de árboles.

Entre avefrías coroniblancas, se encontraban también avefrías armadas, chorlitejos tricollares, andarríos bastardos, amarantas senegalesas y drongos ahorquillados.

Foto con el Guarda de la zona (30-10-2013)

Foto con el Guarda de la zona (30-10-2013)

Tras un poco de fruta y unos tragos de agua y zumo, continuamos nuestro camino hacia otros territorios cercanos, encontrando un grupo de tres facóqueros, de los cuales uno se bañaba en barro.

Facóquero (30-10-2013)

Facóquero (30-10-2013)

Dos ejemplares muy esquivos salieron corriendo en cuanto notaron nuestra presencia, pero el que se estaba dando el baño aguantó un poco más. El famoso “Pumba” del “Rey León” hacía acto de presencia y dejaba ver su curioso rostro.

Dándose un baño de barros (30-10-2013)

Dándose un baño de barros (30-10-2013)

Justamente en la frontera con Mozambique (tras ver un grupo de ñus), donde el río se anchaba fuertemente y con telescopios, barríamos el territorio y volvíamos a hacer una parada larga donde corrieron los frutos secos, las patatas fritas, el jamón y las gominolas.

Era momento de darse crema para el sol también... (30-10-2013); Maria Martinez

Era momento de darse crema para el sol también… (30-10-2013); María Martínez

Nada más llegar, pudimos ver un cocodrilo, pero mirando bien cada palmo de agua (donde asomaban los ojos o el hocico) y cada tramo de tierra donde se soleaban tranquilos, llegamos a contar hasta 15 ejemplares diferentes.

Cocodrilo (30-10-2013)

Cocodrilo (30-10-2013)

Además, en este punto varias águilas y algún buitre dorsiblanco, aunque quedaban en segundo plano por los vuelos y gritos de los cuatro pigargos vocingleros que sobrevolaban y se posaban en árboles cercanos y por un aguilucho caricalvo común.

"La rubia2 (30-10-2013)

“La rubia” (30-10-2013)

También martín pescador pío, alción cabecipardo, y un precioso martín gigante africano.

Martín pescador gigante (30-10-2013)

Martín pescador gigante (30-10-2013)

Martín pescador gigante (30-10-2013)

Martín pescador gigante (30-10-2013)

Y ya más lejanas, garzas reales, garcetas grandes, verdosas y bueyeras, algún ibis hadada, las curiosas avesmartillo y tántalos africanos.

Con un buen rato pasado en este punto, teníamos que retirarnos e ir poco a poco al campamento, ya que para las 18,00 teníamos que estar allí, ya que se cierran las puertas de los campamentos y los horarios hay que cumplir a rajatabla porque te pueden multar.

Así que poco a poco seguimos observando la fauna que nos rodeaba. Impalas, nyalas y un grupo de babuinos, del que pillábamos una pareja en medio del acto de reproducción pero que paró a nuestro paso.

Babuinos (30-10-2013)

Babuinos (30-10-2013)

Entre las aves, varios francolines (capirotados, de Natal y de Swainson) que son las aves más frecuentes en el borde de las carreteras y pistas y que vimos desde primeras horas de la mañana y una pareja de gangas bicintas.

Ganga bicinta a la izquierda y francolín capirotado a la derecha (30-10-2013)

Ganga bicinta a la izquierda y francolín capirotado a la derecha (30-10-2013)

Además, en los arbustos, muy fáciles de reconocer y de observar eran los alcaudones pío, que destacan por su larga cola negra.

Alcaudón pío (30-10-2013)

Alcaudón pío (30-10-2013)

Antes de llegar al campamento, pasamos por un punto de agua, donde además de las habituales avefrías del día, había una pareja de alcaravanes acuáticos y una garza real. Además, un simpático críalo descansaba en el suelo.

Críalo europeo (30-10-2013)

Críalo europeo (30-10-2013)

Para acabar la excursión diurna, un facóquero y varios raficeros. Un par de raficeros comunes y un raficero de Sharpe, que se puede distinguir de los comunes porque su pelaje tiene unos pelos blancos por el cuerpo a modo de canas.

Raficero común entre ramas (30-10-2013)

Rafícero común entre ramas (30-10-2013)

Raficero común a la izquierda y de Sharpe a la derecha (30-10-2013)

Rafícero común a la izquierda y de Sharpe a la derecha (30-10-2013)

Con el avistamiento de estos pequeños y rápidos antílopes llegamos al campamento de Punda Maria, donde ibamos a pasar la primera noche y donde nada más llegar hacíamos los papeles para dormir y algo de compra para cenar y comer al día siguiente.

A la noche, para acabar el día, realizábamos una salida nocturna guiada. Comenzaba a las 8,00 y duraba unas 2 horas. Para ello montábamos en una especie de camión grande junto a mas visitantes y con un guía y unos focos a cada lado se alumbraban las orillas de los caminos en busca de diferentes animales.

Esperando a la salida nocturna (30-10-2013)

Esperando a la salida nocturna (30-10-2013)

Se vieron cosas interesantes (sobre todo al lado opuesto al que íbamos Asier y yo foqueando… una rubia nos dio para el pelo!!!) como una musaraña elefante, una gineta, una hiena, un par de liebres de matorral, un antílope jeroglífico y varias liebres saltadoras, que muy curiosas se desplazaban a saltos como si fueran canguros.

La verdad que aunque no tuvo especial movimiento, la hiena y el jeroglífico casi al final del recorrido fueron unas gratas sorpresas que hacían irnos con un muy buen sabor de boca.

Una pena que al flash de mi cámara le fallaran las pilas y no pudiera sacar ninguna foto en nuestro recorrido nocturno.

Tras ello, vuelta al campamento y cenar, no sin antes ver un gálago entre setos pero que no pudimos observar con claridad. En cambio, si que se veían y corrían a nuestros pasos, varias salamanquesas que se encontraban presentes en las pareces de nuestro alojamiento. Espaguetis con tomate (mejor dicho kétchup) y a dormir, que para las 5,00 de la mañana sonaba el despertador para comenzar un nuevo día.

Recorrido día 30

Recorrido día 30; Punda Maria Gate – Punda Maria

CONTINUARÁ…

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Acerca de Danieltxo

Pamplona, Navarra (1984); dgarciamina@gmail.com
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20 respuestas a Expedición al Kruger I (Viaje y entrada al Parque; 28, 29 y 30 de octubre)

  1. Elenita dijo:

    Una maravilla…es como si hubiera estado ahí por un momento! Me flipa…y cada animal único aunque el estornino amatista me ha conquistado…y toooodos los mamíferos habidos y por haber! jajaja pero sin duda, la hospitalidad y amabilidad de la gente!!!
    Deseando saber el próximo capítulo! Continuará… jaja

  2. Javi Robres dijo:

    Joer Dani. Qué envidia! Y qué recuerdos! Creo que tuvisteis más suerte que nosotros con los gatos. Ya estoy deseando ver las fotos.
    Por cierto… los tejedores no son enmascarados sino tejedores caseros (Ploceus cuculatus) y las carracas coronipardas no son tales sino carraca picogruesa (Eurystomus glaucorus).
    Espero ansioso las próximas entradas
    Saludotes
    Javier

    • Danieltxo dijo:

      Seguro Javi?
      La verdad que d fauna africana hasta este viaje no he tenido ni idea, pero mirando la guía… el que tu llamas tejedor casero las marcas oscuras de las alas tienen union con la máscaras, y en el ejemplar de la foto no es así… Yo creo que se trata de Ploceus velatus… y la carraca, si que estoy de acuerdo con el nombre científico que me das… mirando las guías me dado cuenta que tenía los nombres en castellano cambiados… jejejeje! así que toda la razón tienes!!! muchas gracias Javier! ahora mismo lo soluciono! y a ver si con el tejedor llegamos a acuerdo…

      • Javi Robres dijo:

        Pues sí que estoy seguro. El tejedor casero o común (Ploceus cucullatus) tiene 10 subespecies con gran variabildidad de plumajes. Algunas de ellas no son identificables en el campo pero si la subespecie sureña P. cucullatus spilonatus, que es la que hay en el Kruger, tiene amarillo en la frente hasta la base superior del pico, en cambio el tejedor enmascarado (Ploceus velatus) siempre tiene la máscara facial hasta llegar a cubrir una estrecha banda negra en la frente.
        Por tus decucciones entiendo que tienes la Roberts Bird Guide. En la Sasol viene este rasgo como diagnóstico, y además aparece sin la “unión” alas-máscara de la que hablas. No se que dirán otros pero yo creo que no hay duda de que es Ploceus cucullatus
        spilonatus
        Un saludote

      • Danieltxo dijo:

        Perfecto Javier! ya no te discuto más… Lo de la franja negra si es diagnostico más que suficiente!!! Lo dejamos como tejedor casero o común entonces! Y si, lo había identificado con la guía que dices!!!
        Muchísimas gracias por la identificación!
        eso si, esas mismas fotos no son en el Kruger, son a unos 300 kilómetros mas al sur, pero no creo que varien la identificación… Pues eso, muchas gracias y te debo una caña! 😉

    • Javi Robres dijo:

      Lo de la caña… te tomo la palabra.

      • Danieltxo dijo:

        Eso esta hecho!!! eso sí, con la unica condición de que veas también las próximas entradas del Kruger por si tienes que volverme a corregir! jejejeje

  3. Nerea dijo:

    Como mola, como mola quiero massss!!!!!!!!

  4. Mikel dijo:

    Me invaden varios sentimientos. Por una parte, siento alegría por vuestra aventura pero por otra parte siento desazón por la férrea protección que hay que dar a la madre tierra ante nuestra presencia. No puedo evitar pensar que cuanto más alejados estemos de esos lugares, mejor les irán las cosas a sus legítimos habitantes. No os daba la sensación de estar en un zoológico gigante?

    • Danieltxo dijo:

      Muy buenas Mikel!
      La sensación la verdad que era rara… no te la se describir… si que es cierto que cuando había varios coches maniobrando para ver un leon que estaba a 60 metros aquello parecía más un circo que otra cosa, pero cuando de repente te encontrabas al lado de la carretera un leopardo, tu solo, sin mas coches ni parados ni nada, la sensación era totalmente contraria… los pelos como escarpias y a disfrutar!!! 😉

  5. Kirsten Olsen dijo:

    ¡Qué aventura estáis viviendo! Primero la preparación al detalle, luego los contratiempos para al final llegar a vuestra meta. Ha sido un placer ver y leer tu entrada, Daniel. ¡Qué diversidad de bichos hay por todo el mundo! Estoy deseando ver el siguiente “capítulo”.

    • Danieltxo dijo:

      Muchas gracias Kirsten!
      La verdad que fue algo impresionante… la diversidad, las distancias, los momentos vividos…
      Es una de esas experiencias que hay quer vivir… y que yo ya he tenido la suerte de hacerlo… ahora habrá que ver si algún día se puede repetir… jejejeje

  6. unai dijo:

    Que envidia me das dani, algun dia quiero ir hay, ya viste algun gran felino? ho solo viste las huellas.

    geroarte

  7. Andrea dijo:

    Que bien que viven algunos!!
    Tu familia

  8. Jose Antonio dijo:

    Hola! Muchas gracias por compartir vuestro relato! Mi mujer y yo vamos a ir a Kruger el próximo mes de agosto y me gustaría haceros unas consultillas;
    Tenemos nuestra propia tienda de campaña, ¿habrá sitio? es que lo de reservar por anticipado no me convence mucho, si pudiera ser preferimos poder movernos a nuestro aire.
    El plan es ir al menos 6 días para tener una buena visión global del parque y además poder ver los big five, que en Masai Mara se nos resistió el leopardo ejejejeej ¿os parece suficiente tiempo?
    Es obligatorio un 4×4? como están los caminos del parque?
    Se puede comprar comida a precios razonables en el parque?
    Se puede hacer fuego en el parque?

    Gracias de antemano por resolver las dudillas!!
    Un saludo!!

    • Danieltxo dijo:

      Muy buenas Jose Antonio! En 6 días le podeis dar buen repaso al parque, si… y no creo que tengais problemas para sacar leopardo también… la zona sur es mejor para los felinos, para que tengais en cuenta…
      En cuanto a los caminos, en principio son buenos y se pueden recorrer en un coche normal… No es necesario 4×4, de hecho nosotros ibamos en dos coches normales y no tuvimos ningún problema…
      Lo de la tienda de campaña no creo que tengais problema… nosotros lo desestimamos por el tiempo que se pierde en montar y desmontar… ya que al final las mejores horas son las primeras del día, y depende la época del año, para las 5 ya es de día… En cuanto al fuego, solo en los lugares habilitados para ello… dentro de los campamentos y algún merendero que ahi… importante tener en cuenta los horarios de los campamentos, donde hay que permanecer a partir de una hora y hasta otra hora, ya que de noche no se puede estar deambulando por allí… está prohibido y a dormir hay que ir a campamentos si o si… allí tienes tiendas, y tanto las tiendas como los restaurantes no tienen precios desorbitados… Eso es un poco todo… no se si has visto, pero tengo varias entradas del Kruger… A ver si con ellas sacas algo en claro, y cualquier cosa, no dudes en preguntar…

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