Expedición al Kruger II (Primeros felinos; 31 de octubre)

Tras la primera noche dentro del Parque (en Punda Maria) amanecíamos el 31 de octubre a las 5,00. El descanso la verdad que no había sido muy grande, pero las ganas de ver animales nuevos era mayor y nos hacía fuertes.

Recogíamos todo, preparábamos bolsas de desayuno y comida para cada coche y salíamos de casa, observando en la misma puerta donde habíamos dormido un escorpión, que andaba entra las varias salamanquesas que trepaban por las paredes.

Ya con los coches cargados empezábamos un nuevo día con una vuelta que rodeaba al campamento. Era el último día que “no madrugábamos” (si se puede decir no madrugar a levantarse a las 5,00 la mañana… jejejeje), ya que el 1 de noviembre los campamentos cambian sus horarios y abren antes sus puertas (cerrando más tarde también, por lo que hay más tiempo para bichear).

Así que con todo ya listo partíamos y comenzábamos un nuevo recorrido en busca de fauna y momentos especiales.

Los baobaps seguían reinando en la zona (31-10-2013)

Los baobabs seguían reinando en la zona (31-10-2013)

Pronto comenzaban a verse los primeros mamíferos.

Una simpática ardilla sobre un termitero y un raficero de Sharpe (el que tiene “canas” en su pelaje) escondido entre los matorrales estaban pendientes de nuestra presencia.

Raficero de Sharpe entre vegetación (31-10-2013)

Raficero de Sharpe entre vegetación (31-10-2013)

Al poco, ya llegaba una de las primeras alegrías del día. Tres pintadas moñudas cantaban al lado de la pista y se dejaban ver de muy buenas maneras. Además cruzaban delante de nosotros con toda la tranquilidad del mundo y no paraban de repetir su melódico canto. Muy buena observación de un ave de gran tamaño pero que no es nada fácil de observar.

Pintada moñuda (31-10-2013)

Pintada moñuda (31-10-2013)

Una pena que no anduve nada listo con la cámara y no pude sacar nada decente…

Tras ello seguimos prestando mucha atención a las aves, que en esos lugares reinaban tanto en las ramas de los árboles como en el suelo.

Francolín cantando (31-10-2013)

Francolín de Natal cantando (31-10-2013)

Tórtolas senegalesas, estorninos amatistas (machos y hembras), cuclillos Didric, barbudos acollarados, pintadas comunes y francolines de Natal seguían nuestros pasos mientras comenzaban a verse los primeros impalas.

Impala (31-10-2013)

Impala (31-10-2013)

Así llegó una de las estrellas del día. Una esbelta pero gran figura destacaba en lo alto de unas ramas. Lejana y a pesar de la escasa luz que había, no dudamos en su identificación. Con ayuda de las fotografías y la observación a través del telescopio no nos dejaba duda alguna.

Teníamos a nuestro alcance a una de las miradas más agresivas del mundo de las aves. Se trataba de un águila azor africana.

Precios águila (31-10-2013)

Precioso águila azor africana (31-10-2013)

Poco a poco las nubes con las que habíamos amanecido se iban abriendo, por lo que el tiempo parecía que iba a tornarse a caluroso, igual que había sido el día anterior…

Entre todo ello, éramos capaces de escuchar un búho lechoso, pero que andaba camuflado entre la vegetación y que nos era imposible localizar. Una pena…

Continuábamos nuestro camino, y encontrábamos una especie de toco que no habíamos observado el día anterior. Se trataba de una pareja de tocos coronados que rondaban la cavidad de un árbol, donde seguramente tendrían el nido.

Toco (31-10-2013)

Toco (31-10-2013)

Escribanos pechidorados, escribanos canelos, drongos, bullbull naranjero, barbudos acollarados, monarcas-colilargos africanos, abubillas, gorriones cejudos y comunes, tocos piquirrojos, tocos piquigualdos y tórtolas de El Cabo amenizaban nuestro camino con los vistosos colores de la mayoría de las especies.

Monarca a la izquierda, a la derecha y escribano abajo (31-10-2013)

Monarca a la izquierda, barbudo a la derecha y escribano abajo (31-10-2013)

Además, podíamos oír los típicos cantos de los abejarucos, que volaban en lo que parecía su territorio, entre los que además podíamos identificar dos especies diferentes. El abejaruco europeo y el abejaruco chico, ambos de coloraciones aunque llamativas, muy diferentes.

Abejarucos (31-10-2013)

Abejaruco chico a la izquierda y europeo a la derecha (31-10-2013)

La variedad de especies aladas nos hacía tener que mirar la guía con frecuencia, ya que la biodiversidad allí es muy amplia, y a pesar de que en muchas familias de aves, el diferenciar las especies es muy fácil, el no ser especies habituales en nuestra vida habitual, hacía que los nombres nos “bailasen” un poco.

Sobre todo tuvimos que recurrir a los libros para diferenciar el pájaro carpintero que vimos, que con la cercanía del animal, y con ayuda de las fotos, pudimos identificar como pito Namaqua.

Pico Namaqua (31-10-2013)

Pico Namaqua (31-10-2013)

Tras un rato con los mamíferos comunes (antílopes como impalas, nyalas y raficeros), llegaba otra de las alegrías del día. Muy cerca del campamento, una hiena cruzaba un raso delante de nuestras narices…

Hiena caminando (31-10-2013)

Hiena caminando (31-10-2013)

El hábitat había sido algo cerrado con gran cantidad de arbustos y matorrales, pero al abrirse el terreno teníamos la suerte de poder localizar un precioso ejemplar de este carnívoro a escasos 20 metros de nuestros coches.

Hiena parada (31-10-2013)

Hiena parada (31-10-2013)

La verdad que fue un momento bonito, ya que el animal no se sintió incómodo ante nuestra presencia y siguió su camino sin acelerar su ritmo, incluso un par de veces se paró y nos dirigió la mirada.

¿Sería la misma hiena que habíamos visto en la salida nocturna? Nunca lo sabremos, pero la verdad que hay posibilidades, ya que las dos zonas de observación estaban muy cercanas.

Primer mamífero carnívoro que iba a “la saca” y del que disfrutábamos con buena luz, tanto para la observación como para la fotografía.

Detalle de la hiena (31-10-2013)

Detalle de la hiena (31-10-2013)

Tras ello seguimos nuestro camino, ya que la mañana poco a poco continuaba y aún nos quedaba trecho hasta el siguiente campamento… A pesar de los madrugones, es increíble, pero la hora se te echa encima enseguida y el reloj corre a toda velocidad!

Mientras hacíamos kilómetros y kilómetros, las rapaces continuaban haciendo sus apariciones.

Buitres dorsiblancos posados en árboles secos, águilas rapaces sobrevolando (en general a altas alturas), milanos negros, águilas volatineras, águilas de Wahlberg, esteparias, pomeranas, un aguilucho caricalvo común posado en ramas…

Aguilucho caricalvo (31-10-2013)

Aguilucho caricalvo (31-10-2013)

El calor iba en ascenso, y las garrafas de agua que teníamos era lo único que nos servía para refrescarnos, ya que además los frutos secos, galletas y gominolas que habíamos desayunado y seguíamos picoteando no daban más que sed.

David refrescámdose (31-10-2013)

David refrescándose (31-10-2013)

Nuestra ruta pasaba entonces por unos roquedos, en los que con mucho ahínco pero sin suerte buscábamos una especie de antílope nueva para nosotros. El saltarrocas, que se iba a hacer varios días de rogar a pesar de que barríamos cada roquedo que veíamos con nuestros prismáticos.

Eso sí, no faltaban en las rocas soleándose varios lagartos, en varias ocasiones de gran tamaño.

Y además de estos reptiles, observábamos cruzando el camino una especie nueva, y que por su “rapidez” miramos y disfrutamos hasta que nos cansamos… Se trataba de una tortuga leopardo, especie de tortuga que recibe el nombre por la coloración de su caparazón.

Tortuga y lagarto (31-10-2013)

Tortuga y lagarto (31-10-2013)

Seguíamos observando mamíferos. Raficeros, tanto comunes como de Sharpe, y ardillas, de las cuales una se alimentaba en el mismo borde de la pista por la que circulábamos.

Ardilla comiendo (31-10-2013)

Ardilla comiendo (31-10-2013)

Los abundantes impalas, y un grupo de búfalos que cruzaban entre los dos coches en los que nos movíamos eran la antesala del momento del día sin duda alguna (alguno con picabueyes piquigualdos en sus lomos).

Búfalos comiendo (31-10-2013)

Búfalos comiendo (31-10-2013)

Búfalo cruzando la carretera (31-10-2013)

Búfalo cruzando la carretera (31-10-2013)

Llegábamos a un punto de agua (una especie de lagunilla no muy profunda) cuando de repente David observó un animal que todavía no habíamos visto y que la verdad no esperábamos encontrar allí.

Primera imagen del guepardo (31-10-2013)

Primera imagen del guepardo (31-10-2013)

Se trataba de un guepardo que iba directo por un terreno muy abierto al punto de agua, pero cual era la sorpresa que no venía solo… 1… 2,3… joe! que hay viene un cuarto… y otro! si son 5!!!!!

Cinco guepardos que se dirigían directos al agua… Con sus figuras esbeltas y sus elegantes y tranquilos “andares” pasaban muy cerca ante nuestra atenta mirada, que eramos los únicos que disfrutábamos en esos momentos del espectáculo.

Guepardo caminando (31-10-2013)

Guepardo caminando (31-10-2013)

Fueron directos al agua, y allí juntos bebieron durante unos instantes… Los nervios del momento hacían el no saber a cual sacar fotos, el que hacer, a cual seguir… eran nuestros primeros grandes felinos en Sudáfrica y el momento no era para menos…

Guepardos (31-10-2013)

Guepardos (31-10-2013)

Pareja bebiendo (31-10-2013)

Pareja bebiendo (31-10-2013)

Se veía que estaban de paso y que no iban a estar allí toda la eternidad para nosotros, pero había que exprimir el momento a tope y disfrutarlo que merecía la pena…

Los guepardos en el punto de agua; María Martínez (31-10-2013)

Los guepardos en el punto de agua; María Martínez (31-10-2013)

Atento mira un guepardo sus alrededores (31-10-2013)

Atento mira un guepardo sus alrededores (31-10-2013)

De esta forma, tras unos tragos de agua, se dirigieron entre matorrales y vegetación espesa hacia nuestras partes traseras de los coches, siguiendo el camino y de repente…

Primero bebieron... (31-10-2013)

Primero bebieron… (31-10-2013)

Y lueo al acecho... María Martinez (31-10-2013)

Y luego al acecho… María Martínez (31-10-2013)

No podía ser!!!! Un grupo de impalas se estaba acercando al mismo raso del que habían aparecido los guepardos! Los guepardos se percataron de ello y se echaron al suelo para esconderse…

El momento estaba cogiendo un matiz muy pero que muy dulce… estaríamos ante un lance de caza del felino más rápido del mundo? Pues la verdad que pintaba bien…

Pero cuando todo parece que marcha, las cosas hay veces que se tuercen… y a nosotros nos surgía un imprevisto… De repente, un coche apareció de la nada y venía directo hacia nosotros. Los guepardos se habían acurrucado contra el suelo entre matorrales y eran totalmente invisibles tanto para nosotros como para la nueva pareja de personas que aparecían allí.

Si avanzaban con el coche, podían levantar a los guepardos o a los impalas y frustrar nuestras expectativas de ver un ataque… Así que sin dudarlo, suavemente fuimos hacia ellos y les comentamos la situación.

Por ello tuvimos que cambiar nuestra posición, y nos dirigimos a otra zona, algo más alta pero más alejada de los felinos, donde la visibilidad era también buena. Parecía que ni a felinos ni a antílopes les habían mosqueado esos movimientos que habíamos hecho en esos momentos tan tensos, así que podíamos tener suerte…

Guepardos pasando por detras de nuestros coches (31-10-2013)

Guepardos pasando por detrás de nuestros coches (31-10-2013)

Desde lo alto, conseguíamos ver algún guepardo, eso sí, muy bien camuflado. Los impalas seguían a lo suyo, pastando tranquilamente y no enterándose de que tenían varios peligros cerca… Exactamente 5 peligros! Uno por cada individuo de guepardo… jejejeje

Y de repente algo pasó… Los impalas se pusieron alerta, mirando todos hacia las posiciones que habían adquirido los guepardos. Tras ello, no sabemos quién saltó primero, pero casi todos los impalas echaron a correr, y por lo menos las figuras de dos guepardos primero y otro después marcharon detrás, eso sí ante la atenta mirada de alguno de los impalas que no había salido corriendo… No vimos captura, ya que nuestra visibilidad no era muy grande, y nunca sabremos si alguno de esos dos guepardos habría capturado algún animal lejos de nuestros ojos, pero… todo no estaba acabado aún.

Guepardo a la carrera entre las altas hierbas (31-10-2013)

Guepardo a la carrera entre las altas hierbas (31-10-2013)

Continuando la carrera (31-10-2013)

Continuando la carrera (31-10-2013)

En medio del claro, quedó un impala suelto (los demás ya se habían ido). Parecía como perdido, desorientado, asustado, oteaba a todos los lados, y mientras nosotros observábamos a dos guepardos atentos hacia él… De distintas posiciones parecía que tenían todo controlado, y la verdad que pensábamos que ese impala iba a caer… Estaba sólo y desprotegido, y los felinos estaban separados dominando varias rutas de escape.

Impala asustado (31-10-2013)

Impala asustado (31-10-2013)

De repente, tras momentos de tensión, el incómodo impala se lanzó a correr, no muy rápido la verdad, abandonando el lugar, y la verdad que los felinos no hicieron nada por ir tras el… No sabemos si serían ejemplares jóvenes y fueron incapaces de plantear bien la estrategia, si esq ue estaban cansados de alguna carrera anterior, o si simplemente pasaban de correr, pero la verdad que aquel impala, que yo creo que todos los que estábamos allí presentes lo vimos ya en las fauces de los guepardos, parecía que había ganado una batalla a la muerte…

Una pena el no haber visto dar caza, pero la carrera de los primeros felinos hacía los impalas había merecido la pena.

Cuando todo allí ya parecía que había acabado, reanudamos nuestro camino, sabiendo eso sí, que iba a ser difícilmente superable todo lo vivido en las cercanías de aquella charca.

Tocaba entonces el turno de las aves grandes de nuevo. Primeramente francolines de Swainson (fáciles de identificar por su cara roja) y capirotados, para continuar con un numeroso grupo de hembras de avestruces que se encontraba entre cebras e impalas, y una gigantesca avutarda kori.

Francolín de Swaison (31-10-2013)

Francolín de Swainson (31-10-2013)

Grupo de avestruces (31-10-2013)

Grupo de avestruces (31-10-2013)

Llegando este punto, nos cruzamos con un vehículo en el que iban dos personas, que nos dijeron que cerca había dos nuevos guepardos, claro, conversación totalmente en ingles, y con la que ocurrió una pequeña anécdota…. Guepardo en ingles se dice “chita”, por lo que al decirnos que había dos “chitas”, Koldo se pensó que se referían a dos monos (como la acompañante de Tarzán… jejejeje). Anda que no nos pudimos reír David y yo durante todo el viaje con la “txorrada” de las chitas… Mientras David y yo íbamos en busca de los felinos, Koldo iba en busca de monos… jejejejeje

Nosotros le contamos la historia que hacía un rato acabábamos de vivir, y nos informaron que a primera hora de la mañana, en ese mismo punto de agua había acudido a beber un grupo de 6 leones. Una pena el no haberlos visto, pero bueno, ya tendríamos oportunidad de disfrutar del rey de la selva en otra ocasión.

Y ya andando unos kilómetros por la larga carretera que cruzaba campos abiertos y muy extensos con vegetación herbácea muy alta, localizamos a los dos guepardos. Uno estaba tumbado entre la hierba, y el otro andaba de pie detrás a unos cuantos metros de distancia.

Uno de los dos guepardos (31-10-2013)

Uno de los dos guepardos (31-10-2013)

Fue fácil dar con ellos, ya que había tres coches parados fotografiándolos. Sólo hubo que parar donde ellos estaban, ver hacia donde miraban y buscar en la misma dirección…

Y allí estuvimos un rato viéndolos (no tan bien como los anteriores), pero sí que vimos levantarse al que estaba tumbado y como se daban mimos el uno al otro entre la vegetación, así que además de ser un momento bonito, fue bastante entrañable… Debido a la distancia de la observación anterior, tenía pinta de tratarse de dos ejemplares totalmente diferentes, ya que se encontraban bastante lejanos a los guepardos vistos hacía unos minutos .

Las horas poco a poco pasaban, y el hambre apretaba, por lo que llegaba la hora de acudir a una zona de “Picnic” para comer algo tranquilos, ya que llevábamos casi 6 horas sin salir del coche y era ya hora de estirar las piernas un rato.

Paisaje cercano al "picnic"

Paisaje cercano al “picnic”

Eso sí, de camino no faltó fauna interesante. De esta forma sumábamos tres nuevas especies a nuestro casillero. Un mamífero, un reptil y un ave. No podía haber más variabilidad.

Primero un antílope de agua, o también llamado cobo, inconfundible por su aspecto y pelaje. Tiene el pelo largo, recordando a mamíferos que viven en zonas frías entre hielos y nieves, pero que al parecer está perfectamente adaptado a las temperaturas y climatología de allí.

Cobo (31-10-2013)

Cobo (31-10-2013)

En segundo lugar otra especie de tortuga que cruzaba la carretera, y que salvaba Asier de morir atropellada, ya que la recogía y la dejaba en los matorrales… Eso sí, menudo “pestazo” le dejó en la mano la dichosa tortuga! jajajaja! por meterse “farolero”! jejeje

Tortuga (31-10-2013)

Tortuga (31-10-2013)

Creemos que se trata de una tortuga de fango serrada, pero tampoco lo tenemos claro… ¿Nos ayuda alguien?

Y en tercer lugar, un elanio. Manda narices que los navarros para ver un elanio en condiciones tengamos que ir hasta Sudáfrica… jejejeje

Elanio (31-10-2013)

Elanio (31-10-2013)

Y ya con tanta especie nueva era hora de llenar el buche… En el “picnic” buen palo al jamón, queso, patatas, gominolas, frutos secos, fruta y unos paquetes de carne de ñu y antílope que habíamos comprado en la tienda de Punda Maria (fuerte y dura pero que se dejaba comer…), todo amenizado con un buen pan bimbo del que acabamos hasta las narices por cierto…

Además era un sitio precioso, bien montado y totalmente integrado en el paisaje y desde el cuál podíamos observar un elefante al que le faltaba un colmillo a menos de 100 metros.

Aspecto general del picnic (31-10-2013)

Aspecto general del picnic (31-10-2013)

Amaia mirando el elefante; María Martinez (31-10-2013)

Amaia mirando el elefante; María Martínez (31-10-2013)

Además de los habituales estorninos que suelen frecuentar las zonas de “picnic” en busca de alimento, vimos un lución que corría raudo y veloz entre las hierbas y nos pudimos retratar con unos guardas de la zona, que aparecieron entre las hierbas con unos buenos fusiles y que al llegar, cargaron unas bicicletas (suponemos que de ellos) en un camión y se marcharon.

Cuardas del Kruger (31-10-2013)

Guardas del Kruger (31-10-2013)

Muy amables al hacerse las fotos con nosotros, eso sí, manejaban los fusiles en sus manos sin ningún tipo ni de miramiento ni de seguridad. Mejor si salimos de allí tiroteados… jejeje

Con los guardas; David Arranz (31-10-2013)

Con los guardas; David Arranz (31-10-2013)

Foto de grupo con el elfante al fondo (31-10-2013)

Foto de grupo con el elefante al fondo (31-10-2013)

Ya con el estómago lleno vuelta a coger los prismáticos y al loro con los alrededores, donde David localizaba un gavilán gabar….

También una pareja de avestruces, de las que destacaba el macho con su vistoso plumaje, que es de color más llamativo que el de las hembras.

Macho de avestruz (31-10-2013)

Macho de avestruz (31-10-2013)

Luego, como habitual en el recorrido los grandes grupos de impalas, nyalas, kudús, raficeros, elefantes y cebras.

Raficero de Sharpe, donde se aprecian perfectamente los pelos canos de su cuerpo (31-10-2013)

Raficero de Sharpe, donde se aprecian perfectamente los pelos canos de su cuerpo (31-10-2013)

Además, un par de facóqueros entre cebras huían ante nuestra presencia. Curiosa imagen la de estos animales, que cuando se asustan, corren con el rabo levantado, con la idea de que los demás miembros del grupo y de la familia les vean y salgan corriendo también por la presencia de algún peligro.

Facóqueros a la carrera (31-10-2013)

Facóqueros a la carrera con cola levantada (31-10-2013)

Así como la mayoría de la fauna mamífera vista estaba tranquila y no huía de nuestros coches, los facóqueros si que eran más esquivos y estaban más alerta, corriendo y alejándose en la mayoría de los casos.

Entre las aves, observábamos tres especies de carraca; europea, lila y coroniparda y entre las palomas y tórtolas unas cuantas más; de El Cabo, senegalesa y aliverde, además del ya conocido turaco unicolor.

Tras pasar por zonas muy pobres de vegetación, en la que la fauna escaseaba, nos acercamos a zonas más húmedas con presencia de río, donde la fauna suele estar más presente y fácilmente localizable (ya que el agua es el elemento fundamental para la vida).

Río con nyalas (31-10-2013)

Río con nyalas (31-10-2013)

Así mientras se continuaban viendo tortugas leopardo y francolines en las pistas, y volatineras y águilas rapaces y esteparias en ramas y cielo, los gansos del Nilo, garzas reales, gacillas bueyeras, jabirús africanos, avemartillos, alcaravanes acuáticos, cigüeñuelas, garcitas verdosas y algún martín pescador pío y gigante estaban en el agua ante la atenta mirada de los cocodrilos y cobos allí presentes.

Tortuga leopardo (31-10-2013)

Tortuga leopardo (31-10-2013)

Aves en el agua (31-10-2013)

Cobo y gansos del Nilo a la izquierda y garcita verdosa y avemartillo a la derecha (31-10-2013)

Además, destacaba sobre todo lo demás la presencia de “la voz de África”, un precioso ejemplar de pigargo vocinglero que volaba y gritaba sobre nuestras cabezas.

Pigargo vocinglero (31-10-2013)

Pigargo vocinglero (31-10-2013)

Con todo esto en nuestras retinas llegamos al campamento de “Shingwedzi”, donde realizábamos la compra para la noche y ya comenzábamos a comprar recuerdos del viaje… Yo me compraba una camiseta y un gorro de safari que me iba a acompañar en lo que quedaba de viaje (que por cierto… era casi todo! si este solo era el segundo día! je!).

Desde el mismo campamento, con vistas al río, se veían además hipopótamos, jabirús, tántalos, nyalas, cigüeñas lanudas, lavanderas africanas, elefantes y varias avefrías armadas.

Avefrías armadas a la izquierda y tántalo a la drecha (31-10-2013)

Avefrías armadas a la izquierda y tántalos a la derecha (31-10-2013)

Y en el mismo campamento, estorninos, tocos piquirrojos y tocos piquinegros que andaban a la espera de poder alimentarse de restos de la gente que allí estaba presente.

Toco piquirrojo con un insecto en el pico (31-10-2013)

Toco piquirrojo con un insecto en el pico (31-10-2013)

Tras salir del campamento con la compra ya hecha, fuimos hacia “Sirheni”, que era el lugar donde íbamos a pasar noche y al que aún nos quedaba un ratillo y andábamos justos de tiempo…

A pesar de ello pudimos disfrutar de alguna cosilla más… En primer lugar un grupo de babuinos que se encontraba en el borde de la carretera. Grupo curioso donde entre babuinos de todas las edades y tamaños un par de ejemplares nos llamaron más la atención…

En primer lugar, un ejemplar pequeño, se estaba tocando la “colica”… Al parar nosotros a la par suya, para retratar la imagen, el pequeño mono se tapó con una piedra que ahí mismo tenía y siguió a lo suyo… se rascaba la espalda como disimulando pero ahí seguía, dándole que te pego… ¿sería vergüenza? no creo, supongo que casualidad, pero el animalillo no pasó inadvertido… je

Babuino pequeño que se tocaba... (31-10-2013)

Babuino pequeño que se tocaba… (31-10-2013)

Y en segundo lugar, un babuino que acababa de hacer sus necesidades pero que se desplazaba con un trozo de “mierda” colgando… jejejeje

Colgando... (31-10-2013)

El babuino subía al termitero con un trozo de mierda colgando… (31-10-2013)

Tras unas risas con estos dos “figuras”, acelerar y a continuar el camino, donde ya poco nos quedaba por ver… eso sí, siempre teníamos tiempo para sacar fotos a cualquier cosa…

Babuino típico de PAmplona (31-10-2013)

Babuino típico de Pamplona… jejejeje (31-10-2013)

En nuestro trayecto al campamento, algún elefante solitario también llegábamos a observar.

Elefante (31-10-2013)

Elefante (31-10-2013)

El elefante comiendo (31-10-2013)

El elefante comiendo (31-10-2013)

Pero más impresionante fue el avistar una gran manada de elefantes (la primera grande que observábamos en nuestro viaje), y a la que era una pena el no poder prestarle la atención que merecía por la escasez de tiempo del que disponíamos ya…

Atardecer (31-10-2013)

Atardecer (31-10-2013)

Para acabar, una avutarda kori (la más cercana que habíamos tenido hasta el momento), francolines, alcaudones píos, impalas y alguna rapaz posada en arbolado, llegando sobre la bocina y ya con muy poca luz al campamento de “Sirheni”, donde íbamos a pasar la noche.

Avutarda kori (31-10-2013)

Avutarda kori (31-10-2013)

Nada más llegar, señalamos en los paneles mapas-localizadores el punto donde habíamos visto los 5 guepardos… Además, como somos un poco “gamberretes” pusimos 5 puntos, uno por cada ejemplar.

Estos mapas, son pizarras de gran tamaño, donde la gente marca sobre un mapa del Parque donde ha tenido observaciones de las especies más buscadas (león, leopardo, guepardo, elefante, búfalo y licaón; no se ponen los avistamientos de rinoceronte para prevenir el furtivismo), y así la gente tiene referencias de donde se han visto tales especies durante el mismo día y durante el día anterior.

La verdad que en principio parece buena idea, pero su efectividad creo yo que no es muy buena…

Mapa con las localizaciones (31-10-2013)

Mapa con las localizaciones; Los 5 puntos blancos son los guepardos que nosotros observamos (31-10-2013)

Nada más llegar y sin dejar las cosas en casa, visita al mirador del campamento para ver si se observaba alguna especie interesante por el río… Pero la verdad, que nada de nada.

Mirando desde el mirador (31-10-2013)

Mirando desde el mirador (31-10-2013)

Tras ello, sacar todo del coche y a preparar la cena. Allí, además de la gran cantidad de insectos que había fuera, una curiosa salamanquesa andaba por dentro de nuestro “bungalow”.

Mientras se hacían las brasas para cenar una buena barbacoa, aún teníamos tiempo y ganas de con el telescopio otear los alrededores y echar un vistazo a las estrellas y planetas para ver si se llegaban a ver los anillos de Saturno.

No hubo suerte con los astros, pero las chuletas y salchichas estaban “cojonudas”, al igual que las cervecillas que habíamos comprado.

Parrillada (31-10-2013)

Parrillada (31-10-2013)

Eso sí, un pequeño inconveniente nos había surgido… no sabemos si porque nos cortaron la luz o es que entre la música, los cargadores de teléfonos, las baterías de cámaras, el secador, las planchas de pelo habíamos saltado la corriente de los enchufes… hizo que nos quedáramos sin nevera y sin corriente… con la poca tensión que habíamos metido al asunto… jajaja

Pero bueno, pudimos vivir sin ello… teníamos luz en la casa, por lo que aún pudimos completar el listado de los avistamientos del día y jugar una partida al “Jungle speed”, antes de montar allí la mosquitera en una de las camas (la más cercana a la terraza, que era donde más insectos había).

Colocando la mosquitera (31-10-2013)

Colocando la mosquitera; María Martínez (31-10-2013)

Ya en la cama, una buena tormenta y vendaval debió haber en el lugar… ya que desde la cama parecía que el tejado se nos iba a caer encima, y a modo de “torito de fuego” saltaban chispas de la barbacoa que habíamos realizado… El aire avivaba el fuego y parecía aquello Troya… Más vale que por suerte… el Kruger no ardió!!!!

Punda maria-Sirheni

Recorrido día 31; Punda Maria – Sirheni

CONTINUARÁ…

Acerca de Danieltxo

Pamplona, Navarra (1984); dgarciamina@gmail.com
Esta entrada fue publicada en Buscando muy a lo lejos.... Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s