Expedición al Kruger IV (Variedad en las aguas y visita al museo de los elefantes; 2 de noviembre)

El día comenzaba como solía ser habitual. Cara de sueño (y de pocos amigos en algunos). Eran las cuatro (aunque pasadas) de la mañana y a unos les costaba más despertar que a otros… (eso sí, siempre a los mismos!) jejeje.

Pero bueno, vamos al tema. Nuestra mañana empezaba con una precioso águila de Wahlberg posada en un árbol (con muy poca luz la verdad). Bonito ejemplar mitad marrón pardusco, mitad blanco crema.

Águila de whalberg (2-11-2013)

Águila de Wahlberg (2-11-2013)

El día se ponía interesante además con un grupillo de ñus y los frecuentes impalas, que eran sin duda los mamíferos mas observados, y que a pesar de ello, debido a su bonita figura no nos cansábamos de ver.

Ñu (2-11-2013)

Ñu (2-11-2013)

Además, veíamos un ratel (una especie de mamífero muy parecido al tejón) al lado de la carretera pero que huía a toda velocidad y que ninguno pudimos fotografiar. No faltaban tampoco las palomas (tórtolas de El Cabo y senegalesas)

En la primera parte del día recorríamos zonas abiertas con hierbas altas, en las que podíamos disfrutar de un bonito secretario, que volaba muy cerca de nuestros coches.

Secretario en vuelo (2-11-2013)

Secretario en vuelo (2-11-2013)

Además visitábamos diferentes zonas quemadas. Por lo visto, en África son muy habituales las “quemas controladas” de zonas de matorral y arbusto para mantenimiento de pastizal.

Y este día pudimos observar varias zonas en las que se había realizado el uso del fuego, en las que por los carteles que las indicaban se estaban realizando diferentes experimentos.

Carteles del uso del fuego (2-11-2013)

Carteles del uso del fuego (2-11-2013)

Eso sí, todo hay que decirlo; estas zonas quemadas la verdad que son muy poco “ricas” en fauna (no puedo decir “pobres”, porque si comparamos con lo de aquí, cualquier zona de esos paisajes churruscados es el “Edén”! jejeje).

En ellas como mamíferos habituales impalas, raficeros, y de vez en cuando algún kudú, y como aves, los típicos tocos que se observaban en cualquier hábitat y los sisones, que eran señal de que si se encontraban en algún lugar… poco más se observaba en la zona.

Sisón moñudo; María Martínez (2-11-2013)

Sisón moñudo; María Martínez (2-11-2013)

Pero bueno, estas aves no tenían ninguna vergüenza en cantar a nuestro lado y podíamos disfrutar de ellas, por lo que de vez en cuando tener alguno cerca no estaba mal del todo. Los sisones moñudos eran los habituales, a pesar de que también escuchábamos algún ventrinegro que no llegábamos a ver.

Tras un buen rato de estas zonas secas y áridas, llegábamos a zonas algo más húmedas.

Primero cruzábamos un río en el que veíamos avefrías armadas (adultos y un pollo) y una polluela negra africana que se metía casi en los bajos del coche… sin ningún pudor andaba a nuestro alrededor.

Polluela; María Martínez (2-11-2013)

Polluela; María Martínez (2-11-2013)

Polluela africana (2-11-2013)

Pollo de avefría armada y polluela africana (2-11-2013)

Luego acudíamos a un mirador donde la verdad que a pesar de que veíamos alguna cosilla la variabilidad no era muy grande.

Lo más interesante en la entrada del mirador un par de vinagos africanos (una especie de paloma de color verde oliva) que andaban entre las ramas de los árboles y no pudimos fotografiar en condiciones.

Vinago africano (2-11-2013)

Vinago africano (2-11-2013)

Ya dentro del observatorio, un curioso francolín de Natal estaba picoteando lo que parecía un hueso de costilla asada. A la que entrábamos salía una familia con varios niños, suponemos que serían ellos los que habrían echado allí las costillas, ya que al parecer habían pasado allí dentro la noche.

Francolín de Natal con la costilla que picoteaba en el suelo (2-11-2013)

Francolín de Natal con la costilla que picoteaba en el suelo (2-11-2013)

Además, mientras desayunábamos algo todos juntos, podíamos ver una pareja de alcaravanes acuáticos volando de lado a lado y posándose en la orilla opuesta al mirador, alguna avefría armada y un alción cabecipardo (especie de martín pescador) muy lejano.

Martín y alcaraván (2-11-2013)

Alción y alcaraván (2-11-2013)

Avefría armada; María Martínez (2-11-2013)

Avefría armada; María Martínez (2-11-2013)

La verdad que los días allí son largos y el conjunto de horas con algo en los ojos es muy alto. Tanto prismáticos, cámaras y telescopios hacían que los ojos se cansasen y en muchas ocasiones hiciesen “chiribitas”.

Ya no sabíamos ni para donde mirar... María Martínez (2-11-2013)

Ya no sabíamos ni para donde mirar… María Martínez (2-11-2013)

Continuábamos nuestro viaje hacia otro mirador conocido en la zona, no sin antes poder disfrutar de un gran macho de kudú que permanecía tranquilo tumbado en el suelo y de varios francolines y pintadas comunes.

Gran kudú (2-11-2013)

Gran kudú (2-11-2013)

Pareja de pintadas comunes (2-11-2013)

Pareja de pintadas comunes (2-11-2013)

En Pamplona, en el parque de la “Taconera”, hay también pintadas comunes, pero la verdad que el llamativo color azul de su rostro es mucho menos intenso que el de los ejemplares salvajes de allí.

Avanzando nuestro camino, llegamos por fin al otro mirador. Este ya con un poco más de movimiento y varias aves interesantes, de las cuales muchas pudimos ver bien con la ayuda del telescopio, ya que era una zona muy amplia y la mayoría de animales (por no decir todos) estaban bastante lejos.

En el mirador (2-11-2013)

En el mirador; María Martínez (2-11-2013)

Garzas, garcetas comunes, garcetas grandes, garcilla cangrejera, garzas Goliat, surirís cariblancos, cormoranes africanos, gansos del Nilo, garcitas verdosas, alcaravanes, andarríos bastardos, avefrías (armadas, coroniblanca y coronada), picotenazas muy lejanos, jabirús, tántalos…

Variedad de especies (2-11-2013)

Variedad de especies (2-11-2013)

Allí pasamos un buen rato barriendo el agua con nuestros equipos, encontrando también cocodrilos, hipopótamos, algún ejemplar de anhingas africanos y pigargos vocingleros, eso sí, sin entretenernos demasiado, ya que el día avanzaba y estábamos todavía lejos de nuestro destino.

Tras ello, nueva arrancada con los vehículos, donde carracas coronipardas y lilas y un prionopo crestiblanco daban paso a los mamíferos.

Impalas, raficeros comunes, cobos, jirafas y elefantes abundaban en los campos por los que circulábamos.

Cobos o antílopes de agua (2-11-2013)

Cobos o antílopes de agua (2-11-2013)

Ejemplar adulto de macho de cobo con su potente cornamenta (2-11-2013)

Ejemplar adulto de macho de cobo con su potente cornamenta (2-11-2013)

En muchas ocasiones, la fauna cruzaba la carretera a nuestro lado (2-11-2013)

En muchas ocasiones, la fauna cruzaba la carretera a nuestro lado (2-11-2013)

Buitres dorsiblancos, elanios, volatineras, águilas marciales y ratoneros eran bastante frecuentes en vuelo.

Mientras el cansancio llegaba a algunos cuerpos y “la marmotera” iba cogiendo forma, seguíamos con las observaciones interesantes, sobre todo en zonas de humedad.

Asier, uno de los principales mienbros de la marmotera; María Martínez (2-11-2013)

Asier, uno de los principales miembros de “la marmotera”; María Martínez (2-11-2013)

Vimos una cría de impala; la primera que observábamos en el viaje, y una de las primeras en nacer de la temporada, ya que a principios de noviembre se dan los primeros partos de la especie. A pesar de andar escondida y buscando continuamente la protección de la madre, pude retratar al pequeño animal en un momento de descuido.

Cría de impala (2-11-2013)

Cría de impala (2-11-2013)

Además de este momento tan tierno, observábamos también especies interesantes de aves de gran tamaño. Una cigüeña negra posada en el suelo entre hierbas, otra cigüeña lanuda posada en lo alto de un árbol roto, un par de marabús en el río y a “la voz de África” (pigargo vocinglero) posada en la rama de un talud.

Cigüeña negra (2-11-2013)

Cigüeña negra (2-11-2013)

Cigüeña lanuda (2-11-2013)

Cigüeña lanuda (2-11-2013)

"La voz de África" (2-11-2013)

“La voz de África” (2-11-2013)

Nuestro camino continuaba con aves de gran tamaño. Un cálao terrestre y una avutarda kori caminaban tranquilos entre las hierbas de la estepa sudafricana.

Cálao terrestre y avutarda kori (2-11-2013)

Cálao terrestre y avutarda kori (2-11-2013)

Y entre alcaudones píos, cucales, azulitos, escribanos canelos, francolines (de Swainson y capirotados), raficeros y ardillas llegó una de las curiosidades del día. Un pequeño camaleón orejero.

El reptil, de color verde, cruzaba la carretera con un paso realmente lento, y con movimientos muy robotizados… Movía sus ojos en todas las direcciones, y con sus patas para adelante y para atrás que iban a trompicones parecía “Chiquito de la Calzada”! No puedor! No puedor! jarrrr

Camaleón caminando por la carretera; Koldo Acedo (2-11-2013)

Camaleón caminando por la carretera; Koldo Acedo (2-11-2013)

Entre risas, por fin llegó a la hierba, donde con sus colores se camuflaba a la perfección… Si no lo hubiéramos visto en la carretera habría sido medio imposible su observación.

Camaleón caminando (2-11-2013)

Camaleón caminando (2-11-2013)

Y tras el pequeño reptil llegamos a un nuevo puente donde podíamos bajar a estirar las patas y cambiar el agua al canario. Primero, dar un buen vistazo a los alrededores y observar la fauna, y luego, la sesión fotográfica.

Los hipopótamos y cocodrilos eran los reyes del río. Algún hipopótamo permanecía tumbado fuera del agua, como el de la foto, sobre el que varios picabueyes (tanto piquigualdos como piquirrojos) se alimentaban.

Hipopótamo y cocodrilo (2-11-2013)

Hipopótamo y cocodrilo (2-11-2013)

Muy interesantes los rastros de estos grandes mamíferos que se veían en las arenas de las orillas.

Huellas de hipopótamo (2-11-2013)

Huellas de hipopótamo (2-11-2013)

También cobos de agua y tortugas de fango serradas entre la fauna, pero sin duda alguna las que eran más abundantes eran las aves.

Cobos, tortugas y jacana africana (2-11-2013)

Cobos, tortugas y jacana africana (2-11-2013)

Jacanas africanas, gansos del Nilo, martines pío (uno se llegó a posar en el mismo puente donde estábamos), pigargos vocingleros, milanos negros, avemartillos, garzas reales, garcetas, cigüeñuelas, avefrias armadas, coronadas, chorlitejos y lavanderas africanas se observaban en los alrededores del agua mientras golondrinas y aviones volaban por el cielo.

Martines pío (2-11-2013)

Martines pío (2-11-2013)

Y como ya he dicho antes, tras bichear, llegaba el momento de las fotos tontas del día y de las fotos de grupo…

El mendas con todo el equipo; Koldo Acedo (2-11-2013)

El mendas con todo el equipo; Koldo Acedo (2-11-2013)

Estos otros también habían mirado demasiado por los prismáticos... Kolodo Azedo (2-11-2013)

Estos otros también habían mirado demasiado por los prismáticos… Koldo Azedo (2-11-2013)

Foto de grupo; David Arranz (2-11-2013)

Foto de grupo; David Arranz (2-11-2013)

Tras abandonar el puente, una preciosa mangosta rayada huía de nuestro coche… La pude retratar, una pena que la cara fuera tapada por la rama de un arbusto…

Mangosta rayada (2-11-2013)

Mangosta rayada (2-11-2013)

Y muy cerca, y con el estómago rugiendo por el horario y el hambre, un vistoso escribano pechidorado que vieron los del segundo coche pero que se nos escapó a los del primero.

Escribano; María Martínez (2-11-2013)

Escribano; María Martínez (2-11-2013)

Ya hacía el campamento, además de un nutrido grupo de hipopótamos que descansaban en la tierra, pudimos ver un par de garzas Goliat en el agua, una tortuga leopardo que volvía a cruzar la carretera y una preciosa águila rapaz que permanecía inmóvil en una rama. La verdad que un animal impresionante y elegante donde los haya.

Águila rapaz (2-11-2013)

Águila rapaz (2-11-2013)

Y así llegamos a Letaba, donde hicimos los papeles y cogimos las llaves de nuestros bungalows en la amplia recepción que tenía dicho campamento.

Letaba; María Martínez (2-11-2013)

Letaba; María Martínez (2-11-2013)

La verdad que era un camping de lo más entretenido, ya que había fauna dentro bastante activa y que no observamos en los campamentos anteriores.

Un grupo de antílopes jeroglíficos con ejemplares de todos los tamaños pastaba de forma muy tranquila en las hierbas cercanas a los bungalows.

Jerogíficos (2-11-2013)

Jeroglíficos (2-11-2013)

Con unas pocas hojas de los árboles se acercaban bastante y con algo de miedo se alimentaban de nuestra mano. Eso sí, había que ser muy sigiloso, ya que al mínimo movimiento se asustaban y salían corriendo.

María dando de comer a un jeroglífico (2-11-2013)

María dando de comer a un jeroglífico (2-11-2013)

Servidor dando de comer; María Martínez (2-11-2013)

Servidor dando de comer; María Martínez (2-11-2013)

Asier dando de comer; Koldo Azedo (2-11-2013)

Asier dando de comer; Koldo Azedo (2-11-2013)

David con un macho de jeroglífico (2-11-2013)

David con un macho de jeroglífico; Koldo Azedo (2-11-2013)

Amaia con dos jeroglíficos; Koldo Azedo (2-11-2013)

Amaia con dos jeroglíficos; Koldo Azedo (2-11-2013)

Tras dar de comer a los gráciles antílopes, una visita al museo del elefante, que se encontraba en el mismo campamento y que tiene la fama de ser uno de los mejores museos del animal de África.

Entrada del museo; María Martínez (2-11-2013)

Entrada del museo; María Martínez (2-11-2013)

La verdad que muy interesante con varios paneles informativos y diferentes maquetas.

Dibujos de siluetas en las paredes a escala de las diferentes edades de los elefantes, varios animales disecados, cráneos, excrementos, métodos de caza furtiva, paneles explicativos de biología y hábitos del animal…

Corazón y esqueleto de elefante; María Martínez (2-11-2013)

Corazón y esqueleto de elefante; María Martínez (2-11-2013)

Amaia y María y varias mandíbulas; Koldo Azedo (2-11-2013)

Amaia, María y varias mandíbulas; Koldo Azedo (2-11-2013)

Y no sólo de elefantes, sino que había cráneos, pezuñas, moldes de huellas o animales disecados de muchas otras especies… Guepardos, facoqueros, rinocerontes, cebras…

Pero lo más interesante (por lo menos para mí), era una zona en la que había colmillos reales de los elefantes más míticos del Kruger. Se trataba de ejemplares que habían adquirido unos tamaños de colmillo impresionantes o con formas curiosas.

Juegos de colmillos; María Martínez (2-11-2013)

Juegos de colmillos; María Martínez (2-11-2013)

Cada par de colmillos, estaba acompañado de una ficha y foto de cada elefante, donde se podían leer datos del animal, pesos, dimensiones, lugares por los que se desplazaban y mucha más información (en algunos casos  longevidades de hasta 70 años!!).

Posando con colmillos (2-11-2013)

Posando con colmillos (2-11-2013)

Tras la interesante visita al museo, llegaba la hora de dar otro color al cuerpo. Durante la comida (unos chuleta, otros una especie de kebabs, y otros pollo, que aunque muy picante estaba muy rico), ardillas y varios pajarillos, sobre todo vinagos y estorninos (de El Cabo, alirrojo y orejiazul) se acercaban a las mesas de los que allí estábamos presentes en busca de alimento.

Destacaban algunos por sus colores, y como en mí solía ser habitual la comida pasaba a un segundo plano… El disfrutar de los coloridos pájaros me llenaba más que el pollo, al que por cierto le habría venido bien un poco de pan para untar y empujar…

Pajarillos que cantaban muy crca durante la comida (2-11-2013)

Suimanga pechiblanco a la izquierda y cubla dorsinegra a la derecha cantaban muy cerca durante la comida (2-11-2013)

También, en una especie de higuera que se encontraba al lado del bar, había una familia de monos verdes que se alimentaban de los frutos que el árbol daba.

Mono comiendo (2-11-2013)

Mono comiendo (2-11-2013)

Era curioso que el animal les daba un mordisco, y si le gustaba seguía comiendo, y sino… al suelo (en algún caso muy cerca mío que estaba debajo fotografiándolo…), poniendo todo perdido de higos reventados. Ahora sí! la hembra de mono tenía enganchada en su pecho a una cría que mamaba a la vez que ésta se desplazaba con toda facilidad de rama en rama…

Mono comiendo y pequeño mamando (2-11-2013)

Mono comiendo y pequeño mamando (2-11-2013)

Tras ello, un paseo por los alrededores del campamento para ver si observábamos alguna especie interesante en nuestros coches. Íbamos en busca de los leones que se habían observado en la zona y de los que teníamos información por los paneles que había en el campamento.

La verdad que la tarde fue bastante tranquila. Jirafas, impalas, sisones y críalos blanquinegros eran algunas de las especies que observábamos cerca de Letaba. No nos podíamos alejar mucho, ya que el ritmo caribeño de los camareros del bar había sido alto y nuestra salida para bichear era ya algo tarde.

Buscamos el saltarrocas en zonas de roquedos, pero de nuevo no volvimos a tener suerte. Los pequeños y rápidos antílopes nos volvieron a ser esquivos, pero no así otros mamíferos más pequeños aún. Los damanes de roca.

Figuras que teníamos que buscar con algo de esfuerzo entre las piedras, ya que con sus formas y colores el mimetismo era perfecto.

Damán de rocas (2-11-2013)

Damán de rocas (2-11-2013)

¿Cuántos sois capaces de encontrar en esta foto? La respuesta un poco más abajo… Y no hagáis trampas! Mirar un poco que no es tan difícil…

¿Cuantos damanes hay? (2-11-2013)

¿Cuantos damanes hay? (2-11-2013)

Dentro del parque, vimos varios controles de velocidad. La velocidad máxima en la carretera es de 50 kilómetros por hora, y muchos vehículos que no buscan animales con tranquilidad y lo que hacen es ir a velocidades superiores para parasitar a otros turistas que estan parados viendo algo e ir a tiro hecho de vez en cuando son multados por la rapidez con la que circulan.

Eso sí, el radar no es tan moderno como los de aquí, y la verdad que en camuflarse tampoco se rompían la cabeza… pero aún así, alguno caía y tuvimos la ocasión de ver cómo le ponían la “receta”.

Coche policia y radar; Koldo Azedo (2-11-2013)

Coche de policía y radar; Koldo Azedo (2-11-2013)

La tarde fue bastante pobre (con el paso de los días nos íbamos haciendo más exigentes y no nos conformábamos con cualquier cosa), aunque hay que destacar un ejemplar de águila azor africano que permanecía posado en una rama seca.

Águila azor africana (2-11-2013)

Águila azor africana (2-11-2013)

Entre los mamíferos, impalas, algún búfalo, cebras, un facóquero y una pequeña manada de elefantes que cruzaba el camino a escasos metros de nuestros coches aparecían para ir despidiendo el día.

Manada de elefantes (2-11-2013)

Manada de elefantes (2-11-2013)

Entre las aves, abejarucos europeos y frentiblancos, bulbul naranjero, barbudos, turacos, tocos y drongos que acompañaban a hipopótamos en zonas húmedas mientras un duiker de sabana se camuflaba y mantenía alejado entre la vegetación.

Duicker de sabana (2-11-2013)

Duiker de sabana (2-11-2013)

De esta forma llegaba el atardecer y la hora de volver al campamento con los preciosos y típicos colores rojizos que el sol formaba en el cielo con su desaparición mientras un chacal dorsinegro corría por los prados.

Atardecer (2-11-2013)

Atardecer (2-11-2013)

Eso sí, la ley de Murphy, no suele fallar, y cuando íbamos con el “culo preto” por la hora para el campamento… Premio!

Una hiena con su cría en la carretera… En medio del asfaltado las dos estaban tumbadas muy tranquilas. El adulto se giraba sobre su lomo revolcándose y se movía de lado a lado mientras la pequeña hiena se movía con movimientos tranquilos pero como si estaría jugueteando y descubriendo el mundo a la vez.

Hiena adulta (2-11-2013)

Hiena adulta (2-11-2013)

La cría curioseaba nuestro vehículo sin parar. Con mirada simpática y andar algo torpe todavía, se movía a nuestro alrededor como si nunca antes hubiera visto un coche.

A pesar de que ya apenas contábamos con luz, pude sacar la foto de abajo con ayuda del flash. Una de mis fotos favoritas de este viaje. La preciosa y penetrante pero a la vez dulce mirada de la pequeña hiena hizo que fuera una figura con aspecto muy tierno y cariñoso, a pesar de la ferocidad que tienen los adultos de la especie.

Rostro de hiena pequeña (2-11-2013)

Rostro de hiena pequeña (2-11-2013)

Tras ver que no estaban solos estos dos ejemplares, y que por lo menos había un adulto y otra cría mas, acelerar y para el campamento, que ya el tiempo escaseaba. Quedaba pendiente para el día siguiente volver a intentar localizarlas…

A escasos 5 minutos del cierre del campamento llegamos a Letaba con el primer coche. El segundo coche aún apuró algo más.

Allí, descargar todo en los bungalows y a preparar la cena en la cocina común que había. La idea principal era la de hacer un par de tortillas de patata y ensaladas, pero en primer lugar los sartenes (en los que se pegaba todo), y luego unos gálagos de cola ancha que nos entretenían (sobre todo a mí, que me había encargado de hacer la cena) en lo alto de los árboles hacían dejar de lado la cocina…

Gálagos (2-11-2013)

Gálagos (2-11-2013)

El resultado fue una especie de revuelto de patata, que a pesar de no parecerse en nada a una tortilla, estaba bastante bueno.

Cenando; María Martínez (2-11-2013)

Cenando; María Martínez (2-11-2013)

Tras cenar y fregar todo, aún dio algo de tiempo a dar una vuelta por el campamento… Varios gálagos y algunos murciélagos de gran tamaño fueron las especies observadas, mientras una especie de rana o sapo no paraba de croar desde una pequeña balsa artificial que había allí cerca.

Además, por el camping andaban arañas de kilo (mucho mayores que la tarántula del primer día), y una de ellas tras hacer amago de pisarla me saltó al pie. Más vale que uno tiene más reflejos que Leo Messi y Cristiano Ronaldo juntos y fui capaz de esquivarla… 😉

Y con todo hecho, el listado de fauna completo, y el sabor de patxarán en la boca (bebida que nos acompañaba a David y a mi todas las noches mientras rellenábamos las fichas del día) y todo medio preparado para el día siguiente, a dormir y a descansar, que otro día más nos lo habíamos ganado.

Por cierto, la respuesta a los damanes, ¿cuantos habéis localizado? Porque en total son cuatro los que hay en la imagen… Los rodeo en la foto para que los encontréis si os faltaba alguno.

Los cuatro damanes (2-11-2013)

Los cuatro damanes (2-11-2013)

¿Qué?, ¿habíais visto los 4 ejemplares? Espero que sí!!!

Recorrido día 2; Mopani – Letaba

Recorrido día 2; Mopani – Letaba

CONTINUARÁ…

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Acerca de Danieltxo

Pamplona, Navarra (1984); dgarciamina@gmail.com
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2 respuestas a Expedición al Kruger IV (Variedad en las aguas y visita al museo de los elefantes; 2 de noviembre)

  1. Javi Robres dijo:

    Hola Dani. Qué guapos los gálagos y todos los demás, claro!
    El pollo de chorlitejo es una avefría armada (Vanellus armatus).

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