Expedición al Kruger VI (Día de hipopótamos y pelea de cobos; 4 de noviembre)

Desde Satara comenzábamos un nuevo día con final en el mismo campamento, así que eso de no tener que recoger todo y meter las mochilas y maletas al coche se agradeció, ya que ganábamos algo de tiempo y cinco minutos más en la cama allí son gloria bendita.

La pena de esta etapa fue que Koldo prefirió quedarse en el campamento a descansar durante todo el día, por lo que perdíamos un par de ojos para la expedición. Pero bueno, no se iba de “rositas”, sino que le dejábamos encargado para limpiar la ropa sucia en la lavandería que había.

Como siempre salíamos del campamento con muy poca luz. Empezábamos buscando los leones que habíamos visto el día anterior, pero sin premio alguno. La noche había sido larga y habían cambiado su ubicación.

Nada más salir del campamento divisábamos las primeras aves. Un jabirú africano caminando por un campo, las coloridas carracas, los llamativos cucales cejiblancos, los comunes francolines y alguna de las ya conocidas y habituales palomas.

Jabiru y carraca; María Martínez (3-11-2013)

Jabirú y carraca lila; María Martínez (4-11-2013)

En lo que a mamíferos se refiere el día comenzaba como había acabado el anterior, con un precioso ñu que de nuevo con las primeras luces del sol tenía unos colores preciosos.

Ñu al amanecer (3-11-2013)

Ñu al amanecer (4-11-2013)

Entre impalas y algún pequeño raficero, llegábamos a una zona de agua. Allí hacia aparición un ejemplar de pigargo vocinglero posado en un árbol. Siempre donde había cursos de agua no era difícil localizar a esta rapaz, muchas veces antes oída que avistada.

Pigargo vocinglero (4-11-2013)

Pigargo vocinglero (4-11-2013)

Además, un cálao terrestre permanecía muy cerca en un árbol seco mientras facóqueros y las primeras jirafas del día hacían su aparición.

Jirafa; María Martínez (4-11-2013)

Jirafa; María Martínez (4-11-2013)

La verdad que un animal curioso por su forma y su elegante andar, y que a pesar de que teníamos ganas de poder observar bebiendo en su característica postura en la que se “agacha” doblando sus patas, no la vimos en esa actividad en todo el viaje.

Oteando; María Martínez (4-11-2013)

Oteando; María Martínez (4-11-2013)

Tras ello continuábamos nuestro camino para llegar a un badén de hormigón que cruzaba el río.

Precioso en este lugar un varano de garganta blanca que estaba soleándose en medio de la plancha hormigonada, pero que al llegar nosotros poco a poco se fue desplazando hasta meterse entre hierbas y matorrales.

Varano; María Martínez (4-11-2013)

Varano; María Martínez (4-11-2013)

Varano (3-11-2013)

Varano (3-11-2013)

Impresionantes también los hipopótamos que teníamos muy cerca. Además como estábamos al nivel del agua, los veíamos desde casi la misma perspectiva de la que nos miraban ellos.

Hipopótamo (4-11-2013)

Hipopótamo (4-11-2013)

Grandes mamíferos de aspecto algo desproporcionado por sus ojos muy pequeños y que a pesar de que en varias ocasiones les habíamos visto abrir la boca y hacer amago de bostezar, no habíamos conseguido disfrutar de sus mandíbulas aún plenamente.

Tras ello continuar hacia adelante, y en el borde de la carretera, una pareja de alcaravanes acuáticos.

Alcaraván acuático (4-11-2013)

Alcaraván acuático; María Martínez (4-11-2013)

Curioso que uno de ellos estaba tumbado como si estuviera incubando. Aunque no vimos huevos, tenía toda la pinta… Eso sí, muy extraño el lugar, ya que estaba a escasos dos metros de la carretera, entre hierbas y no había nada que tapase ni al nido ni al ejemplar que se encontraba encima…

Alcaraván incubando (4-11-2013)

Alcaraván incubando (4-11-2013)

Para nuestros ojos a pesar de la cercanía no eran fáciles de detectar por el mimetismo de sus plumajes, pero para otros depredadores… no lo tengo yo tan claro!

Después del alcaraván, un cucal cejiblanco estaba al lado de la carretera en unos matorrales.

A pesar de no tener un plumaje espectacular (parecía que se había mojado), la cercanía hacía poder verlo muy bien y apreciar sus detalles. Aunque en mi coche no querían parar porque decían que con esas plumas estaba muy feo, conseguí convencer a David que era el que conducía para que parase y poder hacer así un buen retrato.

Cucal (4-11-2013)

Cucal (4-11-2013)

Continuando por la carretera, otra sorpresa. Un caracol gigante del tamaño de mi puño se arrastraba en dirección a la vegetación. La verdad que era un caracol de gran tamaño y que llamaba mucho la atención. Si pillan unos cuantos de estos en la Ribera de Navarra menudos “ranchos” que iban a hacer… jejeje

Caracol (4-11-2013)

Caracol (4-11-2013)

Así observábamos sobre una rama seca otra de las rapaces fácilmente identificables. Un águila culebrera sombría, inconfundible por su gran cabeza.

Culebrera sombría (4-11-2013)

Culebrera sombría (4-11-2013)

Muy cerca también, una hembra de mono verde amamantaba en otro árbol a una cría de mono mientras observábamos otra jirafa. (En otra entrada explicaré como diferenciar machos y hembras y una peculiaridad sobre sus andares).

Jirafa (4-11-2013)

Jirafa (4-11-2013)

Después continuábamos nuestro camino y llegábamos a un observatorio en el río, donde aprovechábamos para desayunar y comer algo. Allí en los bancos de la caseta instalamos nuestro chiringuito y a darle al zumo, galletas y demás, a pesar de que algun@ ya le había dado caña antes en el coche…

Si duda la estrella del mirador eran los hipopótamos y los cocodrilos (alguno muy cercano), de los que destacaban varios ejemplares a lo largo de la zona que se podía observar.

Cocodrilo del Nilo (4-11-2013)

Cocodrilo del Nilo (4-11-2013)

Con los hipopótamos tuvimos varios momentos especiales en el lugar. A pesar de que la mayoría estaban muy lejanos, poco a poco algún ejemplar se fue acercando hacia el lugar en el que estábamos nosotros nadando y sumergidos en el agua.

Hipopótamo con cria (4-11-2013)

Hipopótamo con cría (4-11-2013)

Tuvimos la suerte de que había un ejemplar algo “excitado” y abrió la boca un par de veces emitiendo un fuerte “rugido” y enseñando su impresionante dentadura. Además lo conseguimos pillar con la cámara de fotos… ¿Que más podíamos pedir?

Hipopótamo (4-11-2013)

Hipopótamo (4-11-2013)

Por su tranquilidad, parece un animal totalmente inofensivo, pero viendo sus mandíbulas se comprende la ferocidad y el porqué es el mamífero que más muertes humanas causa en África.

Si te juntas con uno intenta no ponerte en medio de su camino, que sino… me parece a mí que no tienes mucha escapatoria… Eso sí, es una mezcla entre “El risitas” y “El cuñado”, tiene un diente para cada lado… jejejeje

Impresionante la dentadura del hipopótamo (4-11-2013)

Impresionante la dentadura del hipopótamo (4-11-2013)

Este animal en general pasa la mayor parte del día metido en el agua y sale durante atardeceres para pasar las noches fuera del agua pastando hierbas, por lo que la mayoría de avistamientos que realizamos durante el viaje estuvo medio sumergido. A pesar de ello, su tamaño ya se nota que es espectacular.

En este observatorio, tuvimos la suerte de poder ver “el molinillo”, una especie de curiosa costumbre con la que el hipopótamo marca terreno. En ella, el hipopótamo caga y batiendo su cola como un molinillo (de ahí el nombre) esparce la mierda y sus olores en el agua y en las orillas para marcar a otros individuos su territorio.

Aunque puede parecer un poco asqueroso, es gracioso ver como lo realiza y el ruido que produce la cola al chocar con el agua y la defecación. Además del acto en sí, el ver como la mierda y la espuma eran arrastradas por la corriente del agua, nos produjo unas cuantas risas y chistes.

Además, aunque no muchas, también conseguíamos ver algún ave en el lugar. Eso sí, no muchas pero muy interesantes. Una pareja de polluelas negras africanas paseaba por debajo del mirador (una de ellas parecía cría) y un vistoso martín pescador malaquita volaba y se posaba en unas ramas que teníamos debajo nuestra.

Martín pescador (4-11-2013)

Martín pescador (4-11-2013)

Como lo más importante en fauna alar en este punto, destacar una colonia de picotenazas que estaba posada en unos árboles muy frondosos frente al mirador, y que son aves muy fáciles de identificar por sus curiosos picos, gracias a los que reciben el nombre.

Varios picotenazas juntos (4-11-2013)

Varios picotenazas juntos (4-11-2013)

Picotenazas (4-11-2013)

Picotenazas (4-11-2013)

Pero no era el único ave de gran tamaño que veíamos, sino que también podíamos disfrutar entre los hipos de un tántalo africano, fácilmente identificable por su característico rostro y pico, de llamativos colores amarillos y rojos.

Tántalo africano al lado de un cocodrilo (4-11-2013)

Tántalo africano al lado de un cocodrilo (4-11-2013)

Después del mirador, con el estómago ya mas alegre y viendo todo de otra manera, continuábamos nuestro camino entre mamíferos.

El tener zonas de agua cercanas todo el rato, hacía que la fauna fuera bastante abundante. Cobos de agua para empezar, seguidos de otras especies de antílopes.

Cobo de agua; María Martínez (4-11-2013)

Cobo de agua; María Martínez (4-11-2013)

Las cebras también hacían aparición. Animales preciosos y de los que me lleve una grata impresión, ya que las marcas negras destacan sobre su pelaje blanco y hace un animal muy curioso que no tiene nada que ver con la imagen del habitual animal que vemos en los documentales de la 2. En carne y hueso impresionan mucho más.

Cebra pastando (4-11-2013)

Cebra pastando (4-11-2013)

Cebra comiendo; María Martínez (4-11-2013)

Cebra comiendo; María Martínez (4-11-2013)

Además, observábamos varios grupillos pequeños de ñus y algún raficero común suelto que andaba desperdigado por ahí, siempre muy asustadizos.

Ñu (4-11-2013)

Ñu (4-11-2013)

Entre aves, destacar la presencia de una avutarda kori, francolines, drongos, tocos (piquigualdo, piquirrojo y piquinegro) y de carracas, pero esta vez de otra especie diferente a la que habíamos visto a primera hora de la mañana, la carraca coroniparda.

Avutarda y carraca (4-11-2013)

Avutarda y carraca (4-11-2013)

Y en este punto, si el día anterior habíamos observado una impresionante pelea de jirafas, esta vez tocaba otra lucha, pero esta vez entre antílopes de agua.

Un par de parejas de cobos, luchaban a escaso metros la una de la otra, pegándose con los cuernos y empujándose cabeza con cabeza. No era tan espectacular como la pelea de jirafas, ni los sonidos se aproximaban, pero la verdad que fue un momento bastante chulo.

Cobos en plena pelea (4-11-2013)

Cobos en plena pelea (4-11-2013)

Aunque no estaban cercanos, se mascaba la tensión del momento, y tras varios “arreones” pareció que todo acababa con la retirada de uno de los ejemplares a pastar a hierbas cercanas.

Pelea de cobos en imágenes (4-11-2013)

Pelea de cobos en imágenes (4-11-2013)

Así acabábamos con un bonito momento del día, y curioso que a pesar del rato que pasaron y en el que las cuernas de los animales estaban en continuo contacto unas con otras, y en muchas ocasiones, tocándose los cuerpos mutuamente, no parecía que había pinchazos ni sangre.

Luchando (4-11-2013)

Luchando (4-11-2013)

Después de estos cobos vimos algo muy interesante pero que estaba muy lejano.

Podíamos observar un grupo grande de buitres dorsiblancos en el suelo entre los que había un buitre orejudo. El calor hacía una gran aberración y era imposible fotografiar algo bueno. Seguramente existiría algo de carroña en la zona y estarían recién comidos, porque era un grupo grande y la verdad que ni se inmutaban…

Tras ello, llegamos a una zona donde un grupillo de elefantes se acercaba a nuestra posición y en un pequeño charco se daban un baño de agua y barro.

Elefante en el barro (4-11-2013)

Elefante en el barro (4-11-2013)

Bonita imagen la de los elefantes cogiendo agua con la trompa y tirándosela por el cuerpo para lavarse y refrescarse.

Ya de camino al campamento, donde íbamos a comer, continuábamos con más manadas de ñus, cebras y búfalos. Además impalas, raficeros y duikers de sabana hacían que nos alargásemos en el tiempo y que el buche pidiera alpiste.

Duiker de sabana (4-11-2013)

Duiker de sabana (4-11-2013)

Duiker con cresta (4-11-2013)

Duiker en el que se le aprecia la cresta (4-11-2013)

Llegábamos al campamento para comer tranquilos todos juntos (e intentar recuperar a Koldo), sin haber observado ni leones ni leopardos, a pesar de que según los paneles informativos del lugar se había visto algún ejemplar en la zona.

Allí, mientras unos realizaban algo de compra para cenar y comer al día siguiente, otros nos dedicábamos a ver los murciélagos gigantes de la futa que colgaban de un árbol al lado de la recepción.

Grupo de murciélagos (4-11-2013)

Grupo de murciélagos (4-11-2013)

Murciélago colgando (4-11-2013)

Murciélago colgando (4-11-2013)

Koldo ya había lavado y secado la ropa de la que le habíamos dejado encargado, por lo que tocaba recoger todo y poner las baterías de cámaras y talkies a cargar, ya que durante todo el día les habíamos dado caña.

Amaia y bungalows; María Martínez (4-11-2013)

Amaia y bungalows; María Martínez (4-11-2013)

Para comer bien de ensalada y arroz con piña, patata cocida, aguacate y demás verduras. La verdad que estaba rico, y tomar algo fresco con el calor que hacía se agradecía bastante.

Eso sí, mientras comíamos no parábamos de estar atento a la fauna que nos rodeaba. Varias especies de tórtolas y gorriones sudafricanos sobre todo.

Palomas (4-11-2013)

Tórtola engañosa a la izquierda y senegalesa a la derecha (4-11-2013)

Gorrión sudafricano (4-11-2013)

Gorrión sudafricano (4-11-2013)

Como hicimos algo de más y sobraba comida, probamos a echar algo a un par de turacos unicolores que había merodeando la zona, y a los que yo había visto alimentarse de la mano de otro campero que estaba en otro bungalow comiendo minutos antes.

Turacos (4-11-2013)

Turacos (4-11-2013)

Los turacos no tardaron en llegar, pero no sólo fueron ellos los que vinieron a comer de nuestras manos. Estorninos, bullbulles, bufaleros, gorriones, tórtolas, un toco… Fueron varias las aves que aparecieron de la nada a darse un festín con nuestro arroz y ensalada.

Estorninos (4-11-2013)

Estornino de El Cabo a la izquierda y de Burchell a la derecha (4-11-2013)

bufalero y toco (4-11-2013)

Bufalero piquirrojo y toco piquinegro (4-11-2013)

De esta forma se produjo una invasión de aves que peleaban entre ellas por unas pocas migas de pan de molde. Pero como nosotros estábamos entretenidos con ellos, allí que les echamos todos los restos de comida.

Ensalada, arroz, patatas fritas, fruta, pan… Se pusieron finos! Incluso mojamos unos trozos de pan en cerveza y poco les importaba la verdad; sobre todo a una tórtola que se puso hasta las botas y pocos ascos le hacía a pesar del sabor y olor a cerveza.

Todos comiendo (4-11-2013)

Todos comiendo (4-11-2013)

Tejedor (4-11-2013)

Un tejedor visitó también el festín (4-11-2013)

Incluso una ardilla, de las que habíamos visto varias a lo largo del día, se animaba a moverse entre las aves y cogía un trozo de pepino marchándose al tronco de un árbol y comiéndolo allí poco a poco a pesar de estar embadurnado de una fuerte vinagreta.

Ardilla (4-11-2013)

Ardilla (4-11-2013)

Además, pudimos ver como un turaco se desparasitaba en el suelo.

Turaco unicolor (4-11-2013)

Turaco unicolor (4-11-2013)

Para ello lo que hacía era tumbarse en el suelo y agitar todo su plumaje frotándolo contra la tierra abriendo las alas y moviéndolas rápidamente. Al parecer, con este método entre la tierra, las hormigas y otros insectos que suben a su cuerpo consigue desparasitarse.

Desparasitándose (4-11-2013)

Desparasitándose (4-11-2013)

Además, destacaba la presencia de una preciosa abubilla africana que no paraba de picotear en el suelo en busca de pequeños gusanos e insectos. Una pena que no viniera a la “carroñada” de arroz que habíamos preparado minutos antes.

Abubilla (4-11-2013)

Abubilla (4-11-2013)

Tras comer y la pequeña siesta de algun@ (con muy mal despertar por cierto… jejeje), a pesar de que era tarde salimos del campamento para ver si localizábamos los leones que se habían observado en zonas cercanas durante la mañana.

En un primer momento no hubo suerte con el felino. A pesar de ello, si que disfrutamos de un cálao terrestre que caminaba paralelo a la carretera.

Cálao (4-11-2013)

Cálao (4-11-2013)

Mucha atención a esta especie, ya que hay un importante programa de seguimiento de la población debido a su pequeño número de ejemplares y por ello prestábamos especial atención para ver si portaban anillas en las patas y dar el aviso de avistamientos de ejemplares concretos.

A pesar de que apenas disponíamos de dos horas para observar fauna antes de volver al campamento, dio tiempo a cosas interesantes, como un grupo de impalas en el que había una cría que tenía muy pocas horas en vida.

Impala con cria (4-11-2013)

Impala con cría; María Martínez (4-11-2013)

También algún elefante, ñus, cebras y facóqueros.

Y ya de vuelta al campamento que como siempre la hora se nos echaba encima, allí que localizamos al león con la ayuda de un par de coches que había parados. De nuevo la ley de Murphy, poco tiempo, avistamiento bueno.

Estaba tumbado a lo lejos y apenas se le veía. Además la luz ya comenzaba a ser escasa por lo que la observación no era muy buena.

León tumbado (4-11-2013)

León tumbado (4-11-2013)

Como no se movía, los del primer coche marchamos hacía el campamento, pero los del segundo que aguantaron unos minutos más tuvieron suerte y le vieron erguir la cabeza, levantarse y meterse entre matorrales hacia el río.

León con la cabeza de pie (4-11-2013)

León con la cabeza de pie; María Martínez (4-11-2013)

Con el tiempo justo, acelerar y vuelta para Satara, que para variar la hora se nos hechaba encima y para colmo teníamos salida nocturna contratada para observar fauna.

El sol poco a poco se iba escondiendo (4-11-2013)

El sol poco a poco se iba escondiendo (4-11-2013)

Poco a poco veíamos oscurecer con los preciosos paisajes que creaba el sol en el horizonte.

Atardecer (4-11-2013)

Atardecer (4-11-2013)

Ya en el campamento, comer algo y preparar todo para la noche. Unos sándwiches rápidos era nuestra cutre-cena, ya que el tiempo allí es oro y entre la excursión y que había que descansar el tiempo para andar cocinando no era el más deseado.

Ducha rápida, recoger todo un poco, preparar, algo de repelente para los mosquitos y de nuevo para el tajo, pero esta vez con linternas y a oscuras.

La salida nocturna la verdad que no tuvo nada especial; una pena que no observamos ni los leones ni los leopardos que habían andado por el lugar durante el día. Pero bueno, por lo menos estuvimos entretenidos, ya que el guía era bastante simpático y la tomó con David, y había un par de “mozas” que no paraban de hablar y hacer parar la excursión para ver animales comunes como impalas o búfalos.

Gatos monteses, ginetas, civetas, tres hienas, chacal rayado, varios chotacabras y los habituales impalas, búfalos, cebras y elefantes fueron los invitados a nuestra cita.

Hienas (4-11-2013)

Hienas (4-11-2013)

La mayoría de animales lejanos y difíciles de fotografiar, como esta gineta a la que por unos pocos segundos no le pude sacar el cuerpo entero.

Gato y ginejta (4-11-2013)

Gato y gineta (4-11-2013)

La verdad que un poco tristes estas salidas nocturnas en las que no tuvimos suerte y sinceramente esperábamos ver mayor número de especies y de individuos, pero bueno, ahí está el atractivo también de todo, que no es fácil… Si no, para ver animales se va uno al zoo…

Tras llegar al campamento y con el sueño de casi todos en los ojos (más de uno había caído en el camión todo terreno traspuestos durante la excursión), de camino al bungalow, una tortuga estaba en medio de nuestro recorrido.

Foto de rigor y para adelante, que la noche poco a poco avanzaba. Con ella finiquitábamos la fauna diaria.

Tortuga (4-11-2013)

Tortuga (4-11-2013)

Después comer algo y un par de “traguillos” de patxarán para ir un poco más alegre a la cama, con el listado hecho y las maletas y mochilas medio preparadas, que ya habíamos pasado dos noches en Satara y nuestro siguiente campamento estaba a unos cuantos kilómetros.

Contra mas tendríamos a la mañana siguiente preparado… menor sería el madrugón del día siguiente y antes saldríamos de excursión.

Recorrido día 4; Satara – Satara

Recorrido día 4; Satara – Satara

CONTINUARÁ…

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Acerca de Danieltxo

Pamplona, Navarra (1984); dgarciamina@gmail.com
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