Expedición al Kruger VII (Leones a placer; 5 de noviembre)

De nuevo tocaba madrugar y abandonar Satara, donde habíamos pasado dos noches. Poco a poco nos íbamos acercando a la zona sur del Kruger, donde hay mayor densidad de grandes felinos y es más fácil dar con ellos. Además hay más turistas, lo que hace que la posibilidad de avistamientos aumente también, ya que a más ojos…

Al ser poco más de las cuatro de la mañana nos levantábamos con legañas en los ojos pero ganas e ilusión por ver algún gran “gato”, ya que el día anterior habíamos tenido algunos cerca al atardecer y podían no estar lejos.

Salíamos de noche del campamento como era costumbre tras llenar los dos coches de provisiones, agua para aguantar las altas temperaturas que hacía durante el día, las mochilas con todos nuestros trastos y preparar todos los instrumentos para la fotografía y observación.

Amanecer; María MArtínez (5-11-2013)

Amanecer; María Martínez (5-11-2013)

Llevábamos escasos minutos (y sólo algún impala y cebra vistos) en la carretera cuando vimos varias luces rojas al fondo. Se trataba de varios coches que estaban parados, por lo que tenía pinta de que estaban viendo algo. A pesar del madrugón, no habíamos sido los primeros en salir del campamento…

Nos acercamos a ellos y premio! Varios leones! Machos, hembras y crías!

Suele ser habitual a primeras horas, que los leones se encuentren tumbados en la carretera (al calor que mantiene el asfalto), y esta vez era uno de esos casos, aunque no estaban en la misma carretera…

Macho de león (5-12-2013)

Macho de león (5-12-2013)

Con ello el nerviosismo comenzó a cundir entre nosotros… Teníamos tantos leones que no sabíamos a cual prestar atención y hacer caso… ¡Bendita duda!

León caminando (5-11-2013)

León caminando; María Martínez (5-11-2013)

Se movían continuamente, cruzaban la carretera, caminaban por ella, se paraban a nuestro lado, se tumbaban en la hierba, bostezaban, se levantaban, volvían andar, se tumbaban en el asfalto, rugían, se giraban, nos miraban, volvían para atrás, esquivaban coches… Teníamos a escasos metros uno de los mayores espectáculos de la naturaleza… El rey de la selva estaba a huevo, pero no sólo había un rey, sino que teníamos a varios!

León entre coches; Koldo Azedo (5-11-2013)

León entre coches; Koldo Azedo (5-11-2013)

Fotografiando al león (5-11-2013)

Fotografiando al león; María Martínez  (5-11-2013)

La presencia de la media docena de coches que había allí les importaba muy poco. Cámaras por todos las ventanillas, prismáticos en abundancia, incluso algún coche con alguna cámara puesta en el parachoques fotografiaba la escena que se estaba viviendo.

Koldo y David con el león delante (5-11-2013)

Koldo y David con el león delante (5-11-2013)

Era curioso, que en unos árboles que había en el lugar había varios babuinos chillando como locos y agitando las ramas saltando de unos árboles a otros. Estaban alterados con la presencia de los felinos y les tenían miedo, incluso mucho más que nosotros, que andábamos todo el rato pendientes de subir o bajar las ventanillas según se acercaban a nosotros o no, por supuesto con las puertas bien cerradas después del susto de la hiena…

Babuinos en los árboles (5-11-2013)

Babuinos en los árboles (5-11-2013)

Impresionante era ver como rugía y marcaba territorio uno de los machos. Andaba lento, moviendo su poderoso y musculoso cuerpo, y en una de esas, pegó un rugido en el que salió el vaho de su boca con un espeluznante sonido.

Luego el mismo ejemplar continuó dando bufidos y marcando un arbusto rozándolo con la cabeza y llenándolo de babas. Tenía pinta de ser el jefe de la manada.

Frotándose para marcar territorio (5-11-2013)

Frotándose para marcar territorio (5-11-2013)

Mientras la mayoría de individuos del grupo poco a poco iban despareciendo entre las hierbas y matorrales, algún ejemplar bajaba al río a beber… Pedazo trago que se metió este macho!

Bebiendo (5-11-2013)

Bebiendo (5-11-2013)

La verdad que fue uno de los grandes momentos del viaje. La escasa distancia a ellos, podía hacer que viéramos cada una de las cicatrices que tenían estos animales en su cuerpo… Y hacerme caso que eran muchas… Entre las cicatrices y la oscuridad, la imagen de animal “asesino” y fiero era mucho mayor que la que nos dan los documentales.

Rostro de un león macho (5-11-2013)

Rostro de un león macho (5-11-2013)

León tumbado; Koldo Azedo y María Martínez (5-11-2013)

León tumbado; Koldo Azedo y María Martínez (5-11-2013)

Poco a poco los leones iban despareciendo entre los matorrales y cruzando el río abandonando la zona. Todos en la misma dirección en la que habían ido las primeras hembras con los cachorros. Supongo que en busca de sombras para pasar el día.

Y allí ya todo terminó. Con la marcha del último macho y hembra que estaban tumbados se acabó la función. Aquello se fue vaciando de coches y se quedó sólo y vacio, como si nada hubiera pasado… De hecho apareció un coche nuevo que por minutos no vio a ninguno de los leones, así que eso de que aquí “el tiempo es oro”, es más cierto que cualquier otra cosa!

El momento hacía un balance de 3 machos, 4 hembras y 2 cachorros. Una pena que no pude retratar a los cachorros, que eran mucho más escurridizos que los ejemplares adultos. Pero nadie me quita la experiencia vivida, ni a mí, ni a mis compañeros…

Ejemplar macho y hembra tumbados (5-11-2013)

Ejemplar macho y hembra tumbados (5-11-2013)

Ya habíamos hecho el día con estos felinos, y aún no eran ni las 6 de la mañana… jejejeje. Alguno bromeaba con volver al campamento a dormir, ya que iba a ser difícil mejorar eso a lo largo del día y a pesar de estar recién levantados el cansancio de los días se iba acumulando… ¡Pero ni de broma!, ¡había que seguir buscando!

León andando, una de mis fotos favoritas de Sudáfrica (5-11-2013)

León andando, una de mis fotos favoritas de Sudáfrica (5-11-2013)

Caminando entre hierbas (5-11-2013)

Caminando entre hierbas (5-11-2013)

Tras los leones seguíamos nuestro camino y con el momento vivido ya no nos conformábamos con cualquier cosa. Cada día nos íbamos exigiendo más, y lo que los primeros días era impresionante, ya no lo era tanto… Habíamos subido el listón y buscábamos ya principalmente “gatos” (leones, guepardos y leopardos).

De esta manera veíamos un grupo de tres cebras que cruzaban la carretera. Impresionante los colores negros y blancos que destacan de forma especial sobre todo con las primeras luces del día.

Pareja de cebras (5-11-2013)

Pareja de cebras (5-11-2013)

Entre francolines, pintadas comunes y tórtolas llegaba un precioso sisón ventrinegro que no se cortaba nada y cantaba ante nosotros. Al igual que los leones, posaba y se llevaba otro “book” de fotos.

Sisón ventinegro estirando la acbeza (5-11-2013)

Sisón ventrinegro estirando la cabeza (5-11-2013)

Sisón de cerca (5-11-2013)

Sisón de cerca (5-11-2013)

Tras él, otra bonita ave, un jabirú africano que estaba en las aguas más someras de una zona húmeda. Muy bonito y curioso el colorido pico de esta especie de cigüeña, y del que a pesar que vimos varios ejemplares, muy pocos vimos a distancias cortas.

Jabirú africano (5-11-2013)

Jabirú africano (5-11-2013)

Además, no todo eran aves de gran tamaño, sino que había otras más esquivas de menor tamaño; alcaudones pío, drongos, tórtolas, golondrinas…

Golondrina absinia (5-11-2013)

Golondrina abisinia (5-11-2013)

Además no faltaban los estorninos. En este caso una bandada de estorninos carunculados adultos y jóvenes permanecían en una especie de espino.

Estorninos (5-11-2013)

Estorninos carunculados (5-11-2013)

Estos últimos de la fotografía nos hacían dudar en un principio con los miná comunes (por la mancha amarilla del ojo), pero al mirar la guía ya no dejaban duda alguna. En caso de haber sido miná, tendríamos que haber avisado en un campamento o a los guardas, ya que es una especie exótica invasora dentro del Kruger y hay un programa de erradicación.

Y entre aves, llegó el momento de los ñus. Primero un grupillo de una decena de ejemplares, que cruzaban algunos de ellos la carretera y pasaban al otro lado. Un ajetreo esto de tener que ir de una ventanilla a otra en la parte trasera del coche continuamente…. Pero la verdad que el resultado merece la pena.

Ñu rascándose con la cabeza (5-11-2013)

Ñu rascándose con la cabeza (5-11-2013)

Y luego pudimos ver más adelante en otra manada una pelea. En ella, los ejemplares hincaban las rodillas en el suelo y empujaban cabeza con cabeza al otro ejemplar. Una pelea que teníamos ni a diez metros y que la verdad que impresionaba. La pena que no duró mucho, ya que uno de los individuos se fue enseguida.

Ñus peleando (5-11-2013)

Ñus peleando (5-11-2013)

Y si anteriormente habíamos observado al sisón ventrinegro cantando, ahora le llegaba el turno a la otra especie de sisón existente en el Kruger; el sisón moñudo.

Al igual que el otro, con toda confianza cantaba a nuestro lado, incluso mucho más entusiasmado y descarado que el ejemplar anterior. Canto potente y fuerte a la vez que elegante.

Sisón coronado en pleno canto (5-11-2013)

Sisón moñudo en pleno canto (5-11-2013)

Detalle de la cabeza en pleno canto (5-11-2013)

Detalle de la cabeza en pleno canto (5-11-2013)

Tras ello pasábamos por un baobab muy característico, ya que es el baobab que está ubicado más al sur del Kruger. Allí foto rápida de rigor y a seguir buscando más felinos, que el sitio la verdad que no era el más seguro…

Los seis en el baobab (5-11-2013)

Los seis en el baobab (5-11-2013)

Bueno, es el ejemplar más al sur del parque, de Sudáfrica… y del mundo!¡¡todo junto oiga!!

Tras ello pasábamos por una zona húmeda de nuevo, donde se solía ver aumento de biodiversidad faunística. El agua es un elemento fundamental para la vida, y allí en África se nota en cada charca o pequeña acumulación de agua que hay.

Balsa; María Martínez (5-11-2013)

Balsa; María Martínez (5-11-2013)

No había mucha variedad en lo que a aves se refería. Algún tántalo, garza, una cuadrilla de surirís cariblancos y una hembra de ánade crestudo, que aunque se mezclaba con los surirís era difícil de confundir…

entre surirís cariblancos (5-11-2013)

Ánade crestudo entre surirís cariblancos (5-11-2013)

En este punto podíamos volver a disfrutar de otro gran hipopótamo bastante cercano.

Hipopótamo con garza posada en su lomo (5-11-2013)

Hipopótamo con garza posada en su lomo (5-11-2013)

El animal estaba tranquilo, pero llegó un momento en el se sintió incomodado por una garza que se le posó en el lomo, y la echó. Fue un momento tenso, ya que la garza salió volando por encima de la boca del animal y por muy poco no se llevó un buen “trascao”.

Hipopótamo espantando a la garza; MAría Martínez (5-11-2013)

Hipopótamo espantando a la garza; María Martínez (5-11-2013)

Por lo menos, el hipopótamo dio tres bostezos, en los que pude sacar algo de su dentadura. Increíble el tamaño de los dientes. ¡Vaya “piñata”!

Abnriendo la boca (5-11-2013)

Abriendo la boca (5-11-2013)

Impresionante dentadura (5-11-2013)

Impresionante dentadura (5-11-2013)

Para un poco de información y como curiosidad (algo os tendré que contar de valor científico, jejeje), decir que la formula dentaria del hipopótamo es 2.1.3.3/2.1.3.3.

¿Y qué quiere decir esto? Pues muy fácil. La fórmula dentaria es un código que describe como esta formada la dentadura de los animales. En la fórmula aparecen dos series numéricas (arriba y abajo) que se corresponden con las mandíbulas inferior y superior (siempre una mitad). Las cifras de ambas series indican, por orden, el número de incisivos (I), caninos (C), premolares (PM) y molares (M) respectivamente. Sumando todas las cifras se obtiene el número de dientes de cada semimandíbula y si lo multiplicas por dos obtendrás en número total de dientes. (Fuente: Huellas y rastros de la fauna de Doñana).

Dicho esto, el hipopótamo tiene 4 incisivos, 2 caninos, 6 premolares y 6 molares en cada mandíbula (inferior y superior). En total 36 dientes. Si contáis, en las fotos se aprecia bastante bien.

Dentadura (5-11-2013)

Dentadura (5-11-2013)

Tras las impresionantes imágenes, continuábamos con una pareja de una especie nueva. Dos pájaros ratones carirrojos andaban en un árbol muy frondoso, lo que hacía prácticamente imposible fotografiarles.

Turaco entre las hojas del árbol (5-11-2013)

Pájaro ratón entre las hojas del árbol (5-11-2013)

Y tras continuar, entre elefantes e impalas, se iban observando escarabajos peloteros, en muchos casos con pelotas de tamaño muchísimo superior a la del tamaño del pequeño animal.

Escarabajo pelotero (5-11-2013)

Escarabajo pelotero (5-11-2013)

En otros casos, dos escarabajos colaboraban en mover la misma pelota. Además, en cuestión de minutos, en una mierda reciente comenzaban a aparecer escarabajos de la nada y la deshacían enseguida.

Varios escarabajoes entre las mierdas (5-11-2013)

Varios escarabajos entre las mierdas (5-11-2013)

La verdad que creaban escenas curiosas y a la vez divertidas, ya que los movimientos rápidos de los escarabajos y las pequeñas piedrillas que obstaculizaban por momentos el traslado de las pelotas, pero que siempre de una forma u otra conseguían salvar, hacían que nos riéramos y animáramos a este pequeño “Perurena” sudafricano.

Poco a poco iban pasando los minutos y el calor iba aumentando, y si hacía poco habíamos observado un ave nueva en nuestro viaje, ahora hacíamos lo mismo con los mamíferos. Koldo localizaba entre la espesa vegetación una pareja de rinocerontes blancos.

Rinoceronte blanco con un picabueyes en el lomo (5-11-2013)

Rinoceronte blanco con un picabueyes en el lomo (5-11-2013)

Muy camuflados entre los arbustos apenas se les veía, así que como nos estábamos poco a poco adentrando en zona de rinocerontes, los dejábamos y continuábamos nuestro camino, ya que nos faltaba aún mucho pedazo para llegar al campamento e íbamos a tener sin duda mejores visualizaciones de la especie.

Entre rapaces, a lo largo del día no faltaban las habituales… Volatinera, rapaz, milano negro, buitre dorsiblanco… y ahora hacia aparición  “la rubia”.

Amaia y el pigargo vocinglero; María Martínez (5-11-2013)

Amaia y el pigargo vocinglero; María Martínez (5-11-2013)

Además algún varano de garganta blanca, ardillas, monos verdes, francolines, tórtolas, turacos, drongos, estorninos, tocos, carracas alcaudones píos y demás iban haciendo más llevadero el paso de los kilómetros.

Luego, tuvimos la suerte de “parasitar” a un par de coches que había parados y observamos una pareja de leones (macho y hembra) que descansaban a la sombra de un gran espino.

Pareja de leones tumbados (5-11-2013)

Pareja de leones tumbados (5-11-2013)

A pesar de que estaban distantes, allí estuvimos un rato observándolos y riéndonos, ya que el macho se levantaba y le hacía carantoñas a la hembra, pero la verdad que la felina pasaba de él olímpicamente… Alguno decía que la leona parecía de Pamplona, estaba poco receptiva… jejejeje

Macho lamiendo a la hembra (5-11-2013)

Macho lamiendo a la hembra (5-11-2013)

El macho le lamía, se le ponía encima, le ponía los genitales en la cara a la hembra… pero ni así hubo forma… A la leona le dolía la cabeza… jejejeje, y el macho tuvo que desistir tumbándose de nuevo a su lado…

Tras la pareja de leones (como ya no iba a ver acción) seguíamos carretera hacia el sur y observábamos un pequeño charco en el que había una pareja de gansos del Nilo, sin duda alguna el ave más habitual en zonas húmedas.

Gansos del Nilo (5-11-2013)

Gansos del Nilo (5-11-2013)

Continuando llegábamos a un nuevo mirador, donde aprovechábamos para desayunar algo, a pesar de que ya habíamos comido algo en los coches.

Allí hacíamos nuestro pequeño campamento base y llenábamos todo de comida a pesar de que no paraba de pasar gente por el punto de observación.

Observatorio; Koldo Azedo (5-11-2013)

Observatorio; Koldo Azedo (5-11-2013)

Era un observatorio que daba al río y estaba muy bien montado. Un buen porche con varios bancos a modo de teatro servían para sentarse y observar los alrededores a la sombra (que allí se agradece mucho). Estaba totalmente integrado y disimulado en el medio, realizado con piedra y madera y teniendo una forma muy tradicional.

Oteando el terreno (5-11-2013)

Oteando el terreno (5-11-2013)

Como cualquier zona con agua, esta no era menos y era dominada por hipopótamos.

Varios hipopótamos bajo el agua (5-11-2013)

Varios hipopótamos bajo el agua (5-11-2013)

En este mirador salieron varios chistes, aunque la mayoría no se pueden contar, no vaya a ser que esto lo lean menores… jejejeje. Aquí además nos hinchamos a sacar fotos y videos al bonito mirador, por el que no paraba de pasar gente.

Además salieron unas cuantas frases que pasarán a la historia de nuestro viaje al Kruger… Mientras María no paraba de grabar con la cámara de video…  “María, que me vas a dejar sin batería, que queda mucho día, que son las diez de la mañana…”, mientras un hipopótamo abría la boca “le hace el molinillo ahora y le hunde en la miseria”, mientras una cría de hipopótamo abría la boca a un ejemplar grande “mira el chiquitico que cojones tiene…” ,”¿cojones o inconsciencia?”… jejejeje

Además del molinillo, varios bostezos entre animales grandes y de menor tamaño. Y si las peleas estaban siendo un filón… jirafas, cobos, ñus… ahora aunque muy corta ya que apenas hubo dos lances, tocaba una de hipopótamos que se abrían la boca el uno contra el otro.

Pelea de hipopótamos (5-11-2013)

Pelea de hipopótamos (5-11-2013)

Destacar también la presencia de un colorido lagarto, que se paseó delante de nosotros y se puso a tomar el sol en unas rocas delante del mirador. Se trataba de un eslizón arcoíris que estando en celo mostraba sus colores más llamativos.

Eslizón arcoiris (5-11-2013)

Eslizón arcoíris (5-11-2013)

Después de un buen rato, ya que nos tomamos allí la cosa con calma y comimos tranquilos, volvimos al camino con nuestros coches en dirección sur de nuevo.

Al salir del mirador un alimoche sombrío (especie que aún no habíamos visto) nos sobrevolaba las cabezas. Además, cebras y una avefría coronada corrían entre las verdes hierbas que abundaban en la zona.

Avefría coronada (5-11-2013)

Avefría coronada (5-11-2013)

Llegábamos ya con el sol a tope y con mucho calor a otra zona húmeda donde se veían bastantes cosas.

Entre los mamíferos, jirafas, cebras, cobos de agua, impalas y algún elefante, y entre las aves, garzas, patos crestudos, tántalos y jacanas africanas como lo más destacable.

Humedal con varias especies (5-11-2013)

Humedal con varias especies (5-11-2013)

Y como no iba a ser menos, ahora tocaba una pelea de impalas de la que éramos espectadores en primera fila. La verdad que era bastante “light”, y a pesar de que solo se empujaban empleando muy poca fuerza, las cuernas estaban en continuo contacto y de vez en cuando se oían los golpes.

Pelea de impalas (5-11-2013)

Pelea de impalas (5-11-2013)

Después un par de cebras jugueteaban a limpio mordisco… ¿Sería la antesala de otra pelea? Pues eso no sabemos, pero la verdad que con los hipopótamos, ñus e impalas ya era suficiente la dosis de violencia para el día… jejejeje

Cebras jugueteando (5-11-2013)

Cebras jugueteando (5-11-2013)

Con camino andado, llegábamos a zonas muy abiertas, donde el hábitat estaba dominado por vegetales de portes arbustivos. Allí había un gran mirador desde el que oteábamos todo observando varios rinocerontes muy lejanos.

Foto de grupo (5-11-2013)

Foto de grupo (5-11-2013)

Habíamos llegado poco a poco a una especie de sierra, desde la que habíamos ganado altura y teníamos mucho espacio que controlar con los prismáticos. El paisaje ya comenzaba a ser diferente al de días anteriores, ya que eran campos totalmente verdes con árboles y arbustos de porte no muy grande, y en el que se notaba la abundancia de puntos de agua por la cantidad de mamíferos de gran tamaño que se estaban empezando a ver con cierta frecuencia.

Elefantes en procesión; Koldo Azedo (5-11-2013)

Elefantes en procesión; Koldo Azedo (5-11-2013)

En esta zona, en un afloramiento rocoso, por fin localizábamos una nueva especie que llevábamos todos los días persiguiendo y buscando en cada zona de roca por la que pasábamos o veíamos medianamente cerca… El pequeño pero a la vez curioso saltarrocas.

Saltarrocas (5-11-2013)

Saltarrocas (5-11-2013)

Es increíble la gracilidad y soltura con la que se desenvuelve este tipo de antílope en los roquedos, apoyando sólo una pequeñísima parte de su pezuña. No sale prácticamente para nada de las rocas, y su adaptación es perfecta… En fotos de otros días ya pondré detalle de la pezuña, ya que este lo teníamos muy lejos…

Saltarrocas; María Martínez (5-11-2013)

Saltarrocas en su hábitat; María Martínez (5-11-2013)

Luego llegaba una manada de búfalos entre los que había alguna cebra, y que como muchas otras especies cruzaban la carretera sin ningún inconveniente.

Cebra, ñu y búfalo cruzando la carretera; Koldo Azedo (5-11-2013)

Cebra, ñu y búfalo cruzando la carretera; Koldo Azedo (5-11-2013)

Después, tras unos cuantos kilómetros llegaban dos leones bajo un matorral. Apenas se les veían los ojos. Lo pudimos localizar porque había un coche parado que los había visto por un esqueleto que había al lado (parecía una carroña de cebra).

Si no, a pesar de estar al lado de la carretera habríamos pasado de largo con toda seguridad, ya que el matorral era muy espeso y costaba localizarlos sabiendo que estaban, así que desconociendo la presencia… pues ya os podéis imaginar!!!

Muy cerca de la cebra muerta había varios ejemplares de aves carroñeras. Se trataba de varios buitres orejudos, que probablemente debido a la cercanía se hubieran aprovechado de la carroña que estaba donde los leones que habíamos visto con anterioridad

Aves carroñeras (5-11-2013)

Aves carroñeras (5-11-2013)

Y luego una de las especies emblemáticas del Kruger y que ya habíamos visto otros días. Varios cálaos terrestres se movían y caminaban entre hierbas. Ave de gran tamaño y de aspecto curioso que a pesar de no ser muy habitual tuvimos suerte de poder observar durante varios días de nuestro safari.

PAreja de cálaos; María Martínez (5-11-2013)

Pareja de cálaos; María Martínez (5-11-2013)

Dtalle del cálao (5-11-2013)

Detalle del cálao (5-11-2013)

Continuábamos nuestro día por zonas abiertas con mucha presencia de búfalos, rinocerontes y elefantes. La verdad que esta zona será una de las más ricas en cantidad de mamíferos por la que pasamos en nuestro viaje, por no decir la que más…

De los últimos citados teníamos que tener cuidado de no pisar las mierdas que había en la carretera, ya que se alimentan de troncos y ramas con espinas muy gruesa y que en muchas ocasiones no son bien digeridas, y que si se quedan en mierdas en medio del asfaltado y se pisan pueden llegar a pinchar las ruedas… Así que si esos pinchos revientan ruedas… Menudo estómago que tienen que tener los paquidermos!

Entre los elefantes destacaba un macho de gran tamaño que con el “mango” al aire paseaba todas sus bellezas. El pobre animal parecía que tenía 5 patas… jujujui!

Elefante con sus trompas (5-11-2013)

Elefante con sus trompas (5-11-2013)

Luego un par de facóqueros, que a la mínima salían corriendo con la cola levantada. La verdad que es difícil fotografiar a estos desconfiados animales que huyen enseguida.

Facóqueros (5-11-2013)

Facóqueros (5-11-2013)

Además de todos los mamíferos ya nombrados, los impalas eran muy habituales, además de algún raficero (comunes y de Sharpe), jeroglíficos y algún duiker de sabana, pero en este hábitat, además del saltarrocas conseguíamos localizar otra especie de antílope; el redunca meridional.

Primero veíamos un macho joven, pero luego observábamos un precioso macho adulto con su gran y típica cornamenta. Poco a poco nuestro listado de antílopes iba en aumento.

Redunca meridional (5-11-2013)

Redunca meridional (5-11-2013)

También divisábamos una manada grande de búfalos a lo lejos… David la estimaba en por lo menos más de 1000 bichos, pero yo la verdad que era más conservador y apostaba por unos 200… ¿Qué cuantos había? Pues ni idea… Muchos estaban tapados por árboles y por la lejanía era imposible contar.

Y tras el redunca y los búfalos, otro de los “momentazos” del día.

Dos leonas atravesaban un claro y se acercaban hacia nuestros coches en dirección a la gran manada de búfalos.

Leonas caminando hacia noisotros; Koldo Azedo (5-11-2013)

Leonas caminando hacia nosotros; Koldo Azedo (5-11-2013)

Andaban con paso muy tranquilo y pausado a la vez que elegante en fila india y con sus retadoras miradas hacia adelante. Estos animales en la tele impresionan, pero verlos en directo en carne y hueso no tiene comparación (además de que son más grandes)… de hecho, ya sé porque los leones son los reyes de la selva…

Leona andando (5-11-2013)

Leona andando (5-11-2013)

Poco a poco se iban alejando de nuestra posición y metiéndose entre la vegetación (dirección a la manada grande de búfalos).

Leona caminando (5-11-2013)

Leona caminando (5-11-2013)

Se tumbaron durante unos segundos, pero se volvieron a levantar… Continuaron hacia los búfalos y los vieron, pero parece que no tenían muchas ganas de meneo y se metieron entre vegetación escondiéndose.

Una pena, ya que nosotros pensábamos que iban a aparecer más leonas a lo lejos rodeando a los búfalos e íbamos a tener un espectáculo de caza… ¡Demasiados documentales vemos nosotros! jejejeje. Esas leonas solo buscaban una zona sombría en la que resguardarse.

Leonas; María Martínez (5-11-2013)

Leonas; María Martínez (5-11-2013)

A continuación seguíamos nuestro viaje camino a Lower-Sabie, donde teníamos intención de comer tranquilos y descansar un poco y a donde nos quedaban aún más de 20 kilómetros.

Manada de elefantes (5-11-2013)

Manada de elefantes (5-11-2013)

Continuábamos sobre todo con los grandes mamíferos habituales durante esta parte del día, y antes de llegar pasábamos por un puente de grandes dimensiones que cruzaba el río y del que había unas fantásticas vistas.

Puente sobre el río; Koldo Azedo (5-11-2013)

Puente sobre el río; Koldo Azedo (5-11-2013)

Destacar la presencia en el agua de búfalos e hipopótamos sobre todo.

Además un preciosos avemartillo estaba en una roca a escasos 10 metros del coche y no se inmutaba. Animal muy curioso este y característico por su forma de la cabeza (que es la que le da el nombre a la especie).

Avemartillo (5-11-2013)

Avemartillo (5-11-2013)

Sabíamos que en este puente es frecuente ver posados martines pescadores, que se han acostumbrado a la presencia del hombre y no tienen ningún problema en pararse en la misma carretera para divisar el agua y poder pescar, pero no se daba el caso con nuestra presencia.

Como no había aves cercanas (a parte del avemartillo) y ya nuestros estómagos comenzaban a rugir, dejábamos el puente y marchábamos al campamento donde hacíamos el check-in y comprábamos algo para comer, cenar y tener para el día siguiente.

Ya dentro del campamento, como siempre las aves eran habituales, sobre todo estorninos y tórtolas. En una de las fuentes cercanas a recepción, un estornino, un tejedor y un bulbul naranjero se refrescaban, ya que las temperaturas rondaban los 35 grados.

Aves en la fuente del campamento (5-11-2013)

Aves en la fuente del campamento (5-11-2013)

Con todas las maletas y mochilas descargadas en los cuartos, nos sentábamos en las mesas que teníamos fuera de los bungalows y aprovechábamos para comer. Por fin acabábamos el jamón y el queso que llevábamos desde Pamplona… acompañado de patatas fritas, galletas, frutos secos, gominolas y demás. Una comida no muy nutritiva pero a la que había que dar “finiquito”, ya que había que acabar todas las sobras que teníamos por ahí “pululando”.

Además de las aves, cerca de nuestros bungalows y de camino al baño, había un árbol donde vivían una pareja de lagartos. En un espacio no muy grande de tiempo pudimos ver tanto al macho como a la hembra de esta pareja de agamas azules.

Hembra a la izquierda y macho a la derecha (5-11-2013)

Hembra a la izquierda y macho a la derecha (5-11-2013)

Macho de lagarto (5-11-2013)

Agama azul macho (5-11-2013)

Después de comer y reposar un rato (por fin algo de calma en el día), tocaba ir a por leopardos, ya que estábamos cerca de la carretera con más densidad de leopardos del mundo y en los paneles informativos del campamento ponía que se había visto alguno. Eso sí, ya era tarde y no disponíamos de mucho tiempo.

El retorno al bicherío con el estómago lleno comenzaba la verdad que bien, ya que algo me llamaba la atención en la bifurcación del tronco de un árbol.

Le dije a David que diera marcha atrás para verlo bien y… “¡equilicuá!”. Los huesos y pezuñas de un par de patas de impala estaban colgando de un árbol. Alguno se había dado un festín en ese mismo tronco, así que los felinos que buscábamos no los teníamos muy lejos…

Pata de impala colgando (5-11-2013)

Pata de impala colgando (5-11-2013)

Al contrario que la zona avistada durante todo el día, que había sido bastante abierta y donde la visibilidad era buena, aquí la espesura era mucho mayor, por lo que para ver algo teníamos que estar mucho más atentos.

Rinocerontes y algún elefante eran los mamíferos más habituales. A pesar de que se nos cruzaron dos veces muy cerca algunos leopardos, no llegamos a observarlos… Nos lo dijo gente que estaba allí presente y los había visto, pero nosotros no tuvimos suerte. Habían sido avistamientos fugaces que ellos tampoco habían disfrutado, pero verlos ya los habían visto.

Rinoceronte; María Martínez (5-11-2013)

Rinoceronte; María Martínez (5-11-2013)

Una pena, por cuestión de segundos no pudimos divisar a este felino que nos quedaba pendiente para tener vistos ya los 5 grandes del Kruger (elefante, búfalo, rinoceronte, león y leopardo), pero es lo que toca… habíamos tenido suerte a la mañana con los leones pero ahora nos había fallado… Por lo menos nos quedaban más días e íbamos a volver a intentarlo…

A pesar de ello, tuvimos suerte con otras especies. Por ejemplo las de las fotos de abajo. Un gran varano de garganta blanca se soleaba entre piedras asomando la cabeza, y una mangosta enana corría entre las hierbas y salía al asfalto en nuestra excursión.

Lagarto y mangosta (5-11-2013)

Lagarto y mangosta (5-11-2013)

Impresionantes las velocidades a las que se mueve la mangosta, que habíamos visto en varias ocasiones durante días anteriores pero que en pocas habíamos logrado fotografiar, ya que entre su pequeño tamaño y que se mueve y se esconde con mucha facilidad, es difícil dar con ella.

Además, como curiosidad mientras esperábamos a los leopardos en uno de los puntos donde habían cruzado la carretera, vimos un martín pescador fuera de su hábitat típico (alejado del agua). Allí por lo visto suele ser habitual ver alguna especie de martín fuera de donde estamos acostumbrados nosotros a verlo (siempre relacionado con el agua), como estaba este bonito alción cabecipardo.

Martín pescador (5-11-2013)

Alción cabecipardo (5-11-2013)

Poco a poco la tarde se iba echando encima (las puertas del campamento cerraban para las 18,30) y era hora de volver, pasando de nuevo por el río pero donde no vimos ninguna especie nueva.

Para acabar, tuvimos suerte y además de una avefría coroniblanca, pudimos ver un precioso águila de Wahlberg que se acaba de alimentar y se posaba en un árbol al borde de la carretera. En la foto pequeña se le puede apreciar como tiene el buche hinchado, lo que hace suponer que acababa de ingerir algo.

Águila recien comida (5-11-2013)

Águila recién comida (5-11-2013)

Ni comparación lo confiadas que son las rapaces de allí con las de aquí… Aquí en cuanto paras el coche a 50 metros salen volando, en cambio en el Kruger nos parábamos debajo del árbol en el que estaban y no hacían ni inmutarse…

Retrato del águila (5-11-2013)

Retrato del águila (5-11-2013)

Y de esta forma llegábamos al campamento, donde teníamos el tiempo justo para preparar todo, ya que teníamos reservada salida nocturna guiada…

Estas excursiones nocturnas, son unas salidas de unas dos, dos horas y media (que cuestan unos 20 € al cambio), y en las que desde una especie de camión todo terreno, se “foquea” a ambos lados de la carretera en busca de fauna con varios focos.

Al ser desde un camión se va bastante elevado, y como en las excursiones van unas 20 personas, se barre muy bien el terreno habiendo muchas personas pendientes, a pesar de que hay veces que alguno cae “sopa” por el cansancio acumulado… jejeje

La verdad que en esta salida todo fue muy parado, casi sólo con especies habituales. Elefantes, impalas, raficeros, hipopótamos… A pesar de que teníamos la esperanza de ver algún león o leopardo, no tuvimos la suerte, y eso que mirábamos en lo alto de los árboles para ver si había algún ejemplar descansando.

Hipopótamo nocturno (5-11-2013)

Hipopótamo nocturno (5-11-2013)

Eso sí, disfrutamos de alguna hiena y de tres puercoespines, pero que en cuanto eran alumbrados por los focos huían y se escondían entre la alta vegetación. Muy grandes y espectaculares estos mamíferos de hábitos nocturnos, y que prácticamente sólo es posible ver en este tipo de excursiones nocturnas…

Puercoespín (5-11-2013)

Puercoespín (5-11-2013)

Más vale que tuvimos un rato para divertirnos y “meternos” con uno de los que foqueaba… El hombre, llevaba el foco con mucha ilusión, pero la verdad que no tenía mucha idea… En su lado había dos focos, y el, se quedaba “embobado” mirando el otro foco, apuntando con el suyo al cielo y sin darse cuenta…

Nosotros nos reíamos, y algún inteligente soltó la gracia de que venía de “Melmac” (el planeta del mítico y televisivo “Alf”) y que lo estaba buscando… y entre esa chorrada y unas imitaciones de “Torrente” y de “Barragán” la excursión se nos pasó volando…

Eso sí, ya leeréis en próximas entradas, pero uno de nosotros se solidarizó con este hombre y en la última salida nocturna que realizamos también le dio por buscar “Melmac”… jejejeje ¿Alguien quiere apostar algo por quien fue?

Eso sí, podría haber sido más gracioso el viaje nocturno si alguno se hubiera atrevido a preguntar al guía porque un elefante que habíamos visto durante el día tenía 5 patas… Sabéis de cual hablo, ¿no? jajajajaja!

Tras acabar la excursión, llegar al campamento y dar una vuelta para fotografiar la fauna que allí había. Gran variedad en Lower-Sabie… lagartos, gekkos, murciélagos y cantidad de aves, algunas como las golondrinas con los nidos en los aleros de los tejados de los bungalows.

Fauna en el campamento (5-11-2013)

Fauna en el campamento (5-11-2013)

La verdad que el día había sido muy bueno… Un total de 15 leones (4 machos, 7 hembras, 2 tapados sin identificar sexo y 2 cachorros), a los cuales, a varios les pudimos oler hasta el aliento…

Así que con buenos recuerdos del día y buen sabor de patxarán en la boca a dormir, que estábamos en zona de leopardo y había que madrugar lo máximo posible para intentar ver alguno y de esta forma tachar los 5 grandes.

Recorrido día 5; Satara – Lower-Sabie

Recorrido día 5; Satara – Lower-Sabie

CONTINUARÁ…

Anuncios

Acerca de Danieltxo

Pamplona, Navarra (1984); dgarciamina@gmail.com
Esta entrada fue publicada en Buscando muy a lo lejos.... Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s