Expedición al Kruger IX (La mirada del león; 7 de noviembre)

Tras dos noches en el mismo campamento, tocaba abandonar Lower-Sabie y dirigirnos a Skukuza, uno de los campamentos importantes del Kruger.

Para ello madrugábamos algo más que el día anterior, ya que había que hacer mochilas y recoger todos los “trastos” y “petates”. Seguíamos el guion básico de todas las mañanas. Llenar las garrafas de agua y preparar bolsas de comida para el día repartiéndolas en los coches, ya que algún estómago nada más despertar ya pedía comida y así podíamos marchar rápidamente en cuanto abrieran las puertas.

El madrugón merecía la pena, ya que vivíamos un amanecer bonito y colorido.

Amanecer; María Martínez (7-11-2013)

Amanecer; María Martínez (7-11-2013)

Con las primeras luces veíamos jirafas, elefantes y rinocerontes, por lo que comenzábamos bien el día, ya que uno de los objetivos que teníamos en lo que nos quedaba de viaje era poder observar los 5 grandes en un mismo día.

También teníamos en mente ver licaones, especie difícil pero factible, ya que en la zona se estaban viendo durante todos los días. Y ya muy difíciles y que podríamos ver de “churro”, no descartábamos servales o caracales (dos especies de felinos muy esquivos).

Elefante cruzando la carretera; Koldo Azedo (7-11-2013)

Elefante cruzando la carretera; Koldo Azedo (7-11-2013)

Pareja de rinocerontes tumbados; María Martínez (7-11-2013)

Pareja de rinocerontes tumbados; María Martínez (7-11-2013)

Como ya nuestro safari iba avanzando, cada vez nos centrábamos más en los felinos y en las especies que podían ser nuevas, y por ese motivo prestábamos menos atención a las aves, muchas de ellas comunes como las tórtolas, los drongos, los alcaudones pío, las carracas o los francolines.

A pesar de ello, a algunas les hacíamos algo más de caso, como a las dos especies de sisones existentes en el Kruger (sisón moñudo y sisón ventrinegro), y que veíamos durante las primeras horas de la mañana cantando en pleno apogeo.

Sisón en pleno canto (7-11-2013)

Sisón cantando (7-11-2013)

Entre las altas hierbas, observábamos un precioso chacal. En un principio nos pareció que era un chacal rayado, especie que sólo habíamos observado durante una excursión nocturna, pero viendo las fotos parece claramente un ejemplar de chacal dorsinegro.

Chacal entre las altas hierbas (7-11-2013)

Chacal entre las altas hierbas (7-11-2013)

Chacal mirando al frente (7-11-2013)

Chacal mirando al frente (7-11-2013)

Esta preciosa especie de “lobo” o “zorro”, a pesar de que durante nuestro viaje no fue muy abundante, si que tuvimos la suerte de poder verla bastante bien y disfrutarla, a pesar de que no era tan tranquila como los grandes “gatos” y siempre se acababa por ir medianamente rápido.

Entre las aves, las coloridas pintadas comunes, a las que habíamos visto casi todos los días, daban más color todavía a las verdes hierbas que eran el hábitat más común que visitábamos en los últimos días. Esta especie de gallina, aunque muy común, no habíamos fotografiado aún con calma… y estos días, además de para buscar especies novedosas, también utilizábamos para poder retratar a especies que habíamos observado pero de las que no teníamos fotos “decentes”, o que por lo menos no nos parecerían “decentes” a nosotros.

Pareja de pintadas; Koldo Goñi (7-11-2013)

Pareja de pintadas; Koldo Goñi (7-11-2013)

De la misma manera, este ejemplar de avefría coronada, permanecía en las hierbas, entre las que se intentaba camuflar. Todas las especies de avefrías (coronada, armada y coroniblanca) eran bastante abundantes en zonas húmedas y en terrenos abiertos con hierbas.

Avefría coronada (7-11-2013)

Avefría coronada (7-11-2013)

Pero sin duda alguna, las aves más habituales eran los francolines; francolines capirotados, pero sobre todo de Swainson, que normalmente se observaban por los bordes de las pistas, y en ocasiones, subidos a ramas y árboles, como el ejemplar de la foto.

Francolín de Swainson; María Martínez (7-11-2013)

Francolín de Swainson; María Martínez (7-11-2013)

Llevábamos hora y media de excursión, y la verdad que la mañana estaba siendo bastante parada (también es cierto que tras tantos días de viaje ya no nos conformábamos con cualquier cosa), pero con el aviso que nos dio un coche de que a pocos metros teníamos un par de leones nos veníamos arriba.

Y como para no hacerlo la verdad; los dos animales estaban justamente en el borde de la pista, y además solo había otro coche, por lo que casi los teníamos exclusivamente para nosotros y podíamos disfrutar de ellos con toda tranquilidad.

Eran un “engorro” los jaleos que se montaban normalmente en las observaciones de felinos, pero lo cierto que nosotros tuvimos mucha suerte durante todo el viaje y pudimos disfrutar tanto de leones como de leopardos y guepardos casi en solitario.

León tumbado (7-11-2013)

León tumbado (7-11-2013)

En este caso se trataba de dos preciosos machos que lucían sus melenas y se mantenían tranquilos posando perfectamente cada uno a distinto lado de la pista para los fotógrafos del otro coche.

Poco a poco nos acercábamos a ellos, lentamente, sin distraerlos y sin ponerlos nerviosos, ya que lógicamente queríamos verlos bien y no queríamos que se espantasen y se fuesen antes de tiempo.

Fotografiando al león; María Martínez (7-11-2013)

Fotografiando al león; María Martínez (7-11-2013)

Uno (el que tenía la melena menos poblada), estaba tumbado al sol descansando entre la hierba, y el otro, de aspecto algo mayor y con fuertes cicatrices en su rostro, recordando a los machos que habíamos visto algún día antes, permanecía a la sombra bajo una especie de espino o acacia.

León tumbado al sol (7-11-2013)

León tumbado al sol (7-11-2013)

León tumbado a la sombra (7-11-2013)

León tumbado a la sombra (7-11-2013)

Era impresionante poder ver a esta pareja de animales tan de cerca. Les podíamos oler y podíamos ver con detalle cómo era cada parte de su cuerpo… Las orejas, los ojos, la melena, la nariz, la boca, la piel, las manos…

León con varias cicatrices (7-11-2013)

León con varias cicatrices (7-11-2013)

Además pudimos ver bostezar al ejemplar que parecía más joven, por lo que llegamos a ver sus dientes y su lengua… Y hacerme caso, tras ello, tengo claro porque este animal es el rey de la selva. Entre cicatrices, aspecto fuerte y rígido y mandíbulas, como para meterse con el…

Abriendo la boca (7-11-2013)

Abriendo la boca (7-11-2013)

El otro coche que estaba presente abandonó el lugar, por lo que aprovechábamos nosotros para cambiar posiciones y no parar de fotografiar a ambos animales desde todos los ángulos, llegando así una sesión de fotografía en la que teníamos unos modelos espectaculares.

Servidor con uno de los leones al fondo (7-11-2013)

Servidor con uno de los leones al fondo, para que os hagáis a la idea de la distancia a la que disfrutábamos de él (7-11-2013)

León tumbado (7-11-2013)

León tumbado (7-11-2013)

Teníamos tan cerca a los animales, que podíamos fotografiar con detalle lo que quisiéramos. A mí, además de las cicatrices del rostro, me llamó mucho la atención unas marcas en la piel de tonos más oscuros que poseía sobre los ojos.

La verdad que nunca me había percatado de ellas, y a pesar de que he buscado en internet no he encontrado para que pueden servir exactamente… ¿Sabéis alguno?, ¿glándulas lagrimales?, ¿para proteger el ojo de alguna forma?, ¿marcas de seducción? A ver si alguno me da algo de luz y me ayuda…

Mirada de uno de los leones (7-11-2013)

Mirada de uno de los leones (7-11-2013)

Y en este punto llegó uno de los momentos que más me ha marcado en este viaje. La mirada de uno de ellos.

Pasábamos a la par suya, con la ventanilla bajada pero con la mano preparada en la manivela para subirla si hacía falta, cuando el felino giró la cabeza y con la mirada siguió nuestro movimiento…

Fue una mirada en la que los ojos se cruzaron y continuaron los unos a los otros mientras el coche avanzaba poco a poco para adelante… Fue algo especial, una experiencia inolvidable, aunque probablemente el león no me identificaba como persona y lo que seguía con su mirada era el “bulto” del coche, pero eso sí, esos ojos los sentí clavados en los míos…

Siendo un poco “moñas”, esa mirada me recordó a una frase que leí una vez en la puerta del baño de un bar y se me quedó grabada… “El primer beso no se da con los labios… sino con los ojos”…. jejejeje! que me pongo “romanticón”!

Mirada con refrán; María Martínez (7-11-2013)

Mirada con refrán; María Martínez (7-11-2013)

Y dicho esto, a mí aquel león me metió un buen “morreo” jejejej … Aunque fijo que le hubiera gustado más haberme dado un buen mordisco… jajajajaja

La verdad que no tengo palabras para describir aquel momento. Fue especial, una mirada penetrante a la vez que electrizante, sin duda alguna, para mí el momento más especial e intenso del viaje. Y tras ello, claro me queda una cosa… El día que una mujer me mire como ese león… será la mujer de mi vida!!!!! 😉

Tras un buen rato allí y la llegada de un tercer coche, el ejemplar que estaba al sol se levantó y cruzó la carretera.

León cruzando la carretera (7-11-2013)

León cruzando la carretera; María Martínez (7-11-2013)

Se acercó donde estaba el ejemplar que parecía mayor y se tumbó entre las hierbas. Una pena que como estas eran bastante altas ya no lo pudimos ver bien, a pesar de que se le intuía.

León de espaldas (7-11-2013)

León de espaldas antes de tumbarse; Koldo Azedo (7-11-2013)

El otro ejemplar allí que se quedó a la sombra del arbusto remoloneando y retorciéndose, como si quisiera que bajáramos del coche y le rascáramos la tripa, pero fuimos listos y no caímos en su trampa… jejejeje

León tumbado; María Martínez (7-11-2013)

León tumbado; María Martínez (7-11-2013)

Después de varios minutos disfrutando, abandonamos a los dos felinos. Ambos tumbados y descansando, a la espera de que más gente pasara por allí y pudiera disfrutar de ellos igual que lo habíamos hecho nosotros.

Tras ese momentazo, ya no parábamos con cualquier cosa… Y encima ya habíamos visto otro de los cinco grandes, por lo que con búfalos y leopardos completaríamos y conseguiríamos nuestro objetivo.

Con el “subidón” en el cuerpo, tocaba ver de cerca un bonito abejaruco frentiblanco. Aguantaba en una rama hasta que nos poníamos a su lado. Precioso y vistoso animal que pudimos observar varios de los días también.

Abejaruco (7-11-2013)

Abejaruco (7-11-2013)

Una pena que el abejaruco europeo, que viene aquí en primavera, no sea tan confiado por estas tierras y sea más difícil de fotografiar.

Y tras el abejaruco, una especie curiosa, ni ave ni mamífero, pero que a pesar de su pequeño tamaño nos hizo pasar muy buenos momentos. Los escarabajos peloteros.

Estos pequeños animales, giraban pelotas de heces con suma facilidad. Muchas veces de tamaño muy superior al de ellos y trabajando en equipo. El ver como en ocasiones no la podían girar, el retransmitir la “jugada” con amagos de imitaciones del gran Felix Rodríguez de la Fuente o el ver como removían el suelo y acomodaban sus patas para facilitar el trabajo, nos hacía disfrutar del pequeño “Iñaki Perurena” africano.

Escarabajos peloteros (7-11-2013)

Escarabajos peloteros (7-11-2013)

Luego, con nuestros estómagos resonando pidiendo comida y en la antesala de nuestro desayuno, tocó una buena manada de babuinos que andaban en la carretera, muchos de ellos sentados indiferentes ante el paso de los vehículos.

Familia de babuinos; Koldo Azedo (7-11-2013)

Familia de babuinos; Koldo Azedo (7-11-2013)

Otros como los de la foto (también indiferentes a nosotros) andaban en temas algo más personales… jejejeje

Babuinos en asuntos personales; Koldo Azedo (7-11-2013)

Babuinos en temas personales; Koldo Azedo (7-11-2013)

A este paso voy a tener que poner “rombos” de esos para mayores de 18 años en el blog! Entre las quintas patas de elefantes, rinocerontes y esto… está cogiendo el tema cierta temperatura ya… jeje

Pero a pesar de todo ello, era un momento entrañable, ya que el grupo de babuinos era muy grande y en él se veían monos de todos los tamaños. Supongo que sería un clan familiar en el que decenas de ejemplares se encontraban juntos.

Babuinos; Koldo Azedo y María MArtínez (7-11-2013)

Babuinos; Koldo Azedo y María Martínez (7-11-2013)

Incluso había individuos muy pequeños, que tendrían escasos días y que buscaban la protección de la madre. Muchos de ellos, creando imágenes muy tiernas y que hacen que este animal no parezca tan feroz y desagradable, ya que sinceramente, su rostro tiene cara de mala leche…

Mama babuina con cria (7-11-2013)

Mama babuino con sus crías (7-11-2013)

Todavía, antes de llenar la tripa, teníamos tiempo de ver un grupo de impalas que pastaba tranquilo entre pequeños árboles y hacían sacar las últimas fotos mañaneras.

Impala; María Martínez (7-11-2013)

Impala; María Martínez (7-11-2013)

Y de esta forma, llegó el momento del ansiado desayuno, en un mirador que daba al río y desde el que podíamos ver una preciosa águila en su oteadero. Creemos que una joven de volatinera, así que a ver si alguien me lo acaba de confirmar.

Rapaz posada (7-11-2013)

Rapaz posada (7-11-2013)

Al igual que la mayoría de aves rapaces que vimos, estaba posada en un árbol seco. Supongo que al no tener hojas, serán árboles desde los que tienen mayor visibilidad y más facilidad para despegar de él y aterrizar, lo que le hará que la caza le sea más fácil desde ese punto.

En el lugar, había un cartel que indicaba la prohibición de dar alimento a los animales. Era el momento de que Amaia, que había alborotado a los babuinos (y a todo animal viviente) con una cáscara de plátano y que tenía antecedentes con las tortugas, nos diera clases de que era lo que no había que hacer… jejejeje.

Amaia y Asier; María Martínez (7-11-2013)

Amaia y Asier; María Martínez (7-11-2013)

Allí cada uno nos alimentábamos de lo que más nos apetecía… Unos atacaban al zumo de litchi (un fruto parecido al del madroño o las fresas) y que la verdad estaba bastante bueno y tomábamos todos los días, otros le daban a las patatas fritas y gominolas, un desayuno muy nutritivo, y otros eran más tradicionales con galletas y pan de molde con mermelada y chocolate, sobre todo, Koldo, al que bautizábamos con el mote de “Lady Mermeleid”, ya que los botes de mermelada eran vistos y no vistos cuando caían en sus manos.

Además, algún viciosillo comía un helado para combatir las altas temperaturas que comenzaba a hacer, todo bajo la atenta mirada de un lagarto acorazado de garganta amarilla que andaba entre las piedras del mirador, lagartija de colores para los amigos… jejejeje

Lagarto acorazado de garganta amarilla (7-11-2013)

Lagarto acorazado de garganta amarilla (7-11-2013)

Tras batir el río con los prismáticos, y no ver nada de interés, volvíamos al tajo, no sin antes compartir experiencias y avistamientos con unos turistas sudafricanos que andaban por allí. Conocían al Real Madrid y a Messi pero no conocían ni a Osasuna ni a Patxi Puñal… manda narices…

Volvíamos con fuerza, y podíamos ver una pitón gigante entre arbustos. Nos dijeron que estaba ahí, sino para rato la observamos, ya que el arbusto era muy espeso y con la coloración de la culebra era imposible verla bien. Solo veíamos que algo gordo y verde oscuro se movía, eso sí, por lo que nos dijeron debía ser bastante larga. Una pena que por minutos no la vimos cruzar la carretera…

Destacar tras la pitón un precioso ejemplar de águila azor africana que se encontraba posada en un árbol pero que voló cuando nos acercamos. Impresionante silueta que en un principio nos costó identificar como tal.

La rapaz posada; María Martínez (7-11-2013)

La rapaz posada; María Martínez (7-11-2013)

No faltaban entre los mamíferos los impalas, elefantes, cobos, ñus, cebras, duikers de sabana y los simpáticos monos verdes.

Haciendo camino y acercándonos a Skukuza, donde íbamos a comer y a pasar la noche, llegaban los momentos de búfalos (con esta especie ya solo nos quedaba el avistamiento de leopardos para los cinco grandes) y de jirafas, que llevaban sus cuerpos llenos de picabueyes piquirrojos y piquigualdos.

Fotografiando una jirafa; Koldo Azedo (7-11-2013)

Fotografiando una jirafa; Koldo Azedo (7-11-2013)

Picabueyes en la jirafa (7-11-2013)

Picabueyes en la jirafa (7-11-2013)

Los nombres comunes de estas aves, surgen del hábito de posarse sobre mamíferos, de los que buscando entre las pieles y los pelos se comen las garrapatas, gusanos, mosquitos y otros insectos que estos pueden poseer. Para comentar algo más científico y que esto no sólo sea un cachondeo, decir que esta relación simbiótica antes se pensaba que era mutualista. Sin embargo, su alimento favorito es la sangre, y mientras extraen garrapatas ensangrentadas, también se alimentan de ella directamente, picando en las heridas del mamífero para mantenerlas abiertas. Por lo tanto, lo que antes se pensó que fuera una relación simbiótica, puede ser al mismo tiempo una relación parásita (fuente Wikipedia).

Picabueyes posados en jirafa (7-11-2013)

Picabueyes posados en jirafa (7-11-2013)

A modo de curiosidad de las jirafas (no sé si os habréis fijado alguna vez, yo hasta que no lo contó David en el viaje no me había dado cuenta) debido a su morfología, son el único mamífero que mueve las patas del mismo lado a la vez al andar… Caminan así debido a que sus patas delanteras son mucho mas largas que las patas traseras; este fenómeno causa que ambas patas derechas avancen al mismo tiempo, al igual que las patas izquierdas, y aún lo hacen todo más complejo por si no fuera suficiente, ya que las patas traseras se cruzan entre sí a cada paso. Curioso, ¿verdad?

Pareja de jirafas; María Martínez (7-11-2013)

Pareja de jirafas; María Martínez (7-11-2013)

Para continuar, entre las aves comunes localizábamos una que nos resultaba nueva y aunque lejana conseguíamos fotografiar. Un alcaudón coroniblanco, que permanecía posado en una rama seca. La fotografía nos ayudaba en muchas ocasiones a la identificación de las especies, ya que algunas observaciones eran muy fugaces, pero si habíamos llegado a captar al animal podíamos comparar la fotografía con los dibujos de las guías que llevábamos.

Alcaudón coroniblanco (7-11-2013)

Alcaudón coroniblanco (7-11-2013)

Continuábamos nuestro camino con francolines capirotados en las mismas pistas. Curiosos y de aspecto de perdiz, nos hinchamos a verlos durante todos los días de safari y por todos los lugares y hábitats visitados.

Francolín coronado; María Martínez (7-11-2013)

Francolín coronado; María Martínez (7-11-2013)

Luego, yendo por una pista, vimos un buen ajetreo de coches de diferentes agencias de las que organizan visitas por el parque, todos a gran velocidad y en la misma dirección, por lo que tenía pinta de que había algo seguro.

Daba la casualidad que nosotros íbamos hacía allí también, así que tuvimos la suerte de ver los dos leones hacia los que todos iban y en los que había una aglomeración de coches que hacía que el momento perdiera encanto. Si no había allí 20 coches parados intentando ver a los felinos no había ninguno…

Se trataba de un macho y una hembra que se encontraban a unos 15 metros de la carretera entre árboles y arbustos tumbados a la sombra, y entre el buen follón de coches, pude sacar la que para mí es la foto favorita del viaje, y que comparto con vosotros.

León entre vegetación (7-11-2013)

León entre vegetación (7-11-2013)

Impresionante la mirada del león entre los troncos, y aunque no se ve al animal entero, ni se puede percibir la fiereza de la mirada a través de la imagen, el juego de colores y su retrato hacen que sea mi foto favorita… En cuanto tenga tiempo a ver si la saco en papel, la enmarco y la mando para las paredes de mi casa.

Como era difícil disfrutar de los leones por la cantidad de gente que allí, decidimos avanzar nuestro camino, ya que queríamos llegar pronto al campamento para poder comer y hacer varias compras, volviendo a salir por la tarde.

Luego volvíamos a observar en una especie de barranco y al otro lado del río varias leonas con un macho, pero muy lejanos y entre matorrales… Además, nuestra visión también tenía muchos arbustos que no dejaban ver cómo nos hubiera gustado, por lo que continuábamos hacia adelante.

De todas formas, nos entreteníamos con un macho de sisón moñudo, que bajo una especie de acacia cantaba, de tal forma que al estirar el cuello y por lo cerca que estábamos del ave, le podíamos observar hasta un grupo de varias garrapatas que tenía en el cuello.

Sisón en la sombra de la acacia; Koldo Azedo (7-11-2013)

Sisón en la sombra de la acacia; Koldo Azedo (7-11-2013)

Sisón en pleno canto; MAría Martínez (7-11-2013)

Sisón en pleno canto; María Martínez (7-11-2013)

A pesar de que los sisones parecía que estaban en celo por la cantidad de cantos que realizaban, no conseguimos ver las crestas rojas que esta especie incorpora a su plumaje nupcial para llegar a conquistar a las hembras, ni tampoco los vuelos nupciales donde ganan altura y se tiran increíblemente en picado al suelo, parando a escasos metros de la tierra.

Seguíamos el viaje con los abundantes e indispensables impalas a lo largo de todo el camino. Curiosamente, en los viajes organizados y safaris guiados, es el único animal que te aseguran ver 100%, así que imaginaros las densidades a las que llega la población de dicho animal…

No faltaban tampoco las bonitas cebras, de las que como hoy vamos de explicación en explicación contaré algo sobre su coloración.

Dentro del parque solo está la Cebra de Burchell (Equus burchellii). En esta especie se diferencian 5 subespecies que se diferencia por la variación considerable en los dibujos de la piel. Los individuos del sur de África (E.b. subespecie Damara)  suelen caracterizarse por tener “sombras de estrías” sobre las bandas blancas. Estas bandas son más aparentes en la parte trasera del animal y están ausentes en las variedades del centro y este africanos.

Rayas grises entre negras en las partes traseras de las cebras (4-11-2013)

Rayas grises entre negras en las partes traseras de las cebras (4-11-2013)

La mañana ya había pegado un buen tirón y estábamos cerca del campamento, pero aún teníamos la alegría de una volatinera adulta volando y de unos pequeños pajarillos muy coloridos y vistosos, granaderos meridionales, pero que solo eran observados por los tripulantes del segundo coche.

Pajarillo; María Martínez (7-11-2013)

Granadero meridional; María Martínez (7-11-2013)

Entre los mamíferos, destacar la presencia de un facóquero adulto con por lo menos cuatro crías, pero que como solía ser habitual en la especie, se escondían tras desconfiar de nosotros muy cerca ya de las puertas de Skukuza.

Tocaba comer en el campamento, aunque la verdad que mucho hambre no había entre nosotros, ya que en el coche continuamente estábamos comiendo patatas, galletas, frutos secos, gominolas y demás, pero había que meter algo más decente y de más sustancia al cuerpo.

Por eso al llegar, lo primero era visitar la tienda (para hacer un poco mas de hambre), no sin que antes otro facóquero se alejara corriendo cuando me acercaba a intentar fotografiar dentro del mismo campamento. Una pena que ya no lo volvimos a ver durante el día… ni tampoco al atardecer.

Vistas desde Skukuza (7-11-2013)

Vistas desde Skukuza (7-11-2013)

Como era habitual, la zona era bastante rica en lo que a fauna se refiere, ya que además del gracioso “Pumba” de dentro, se podián observar varias especies de aves en las orillas del río desde los miradores del mismo campamento, desde el que también se observaba lo que parecía una vía de tren antigua sobre un puente.

Pájaro ratón (7-11-2013)

Pájaro ratón (7-11-2013)

Pájaros ratones y otros más pequeños se movían entre los carrizos. Vinagos africanos estaban posados en los árboles grandes, tántalos permanecían en las aguas del río y estorninos y tocos andaban caminando tranquilos por el campamento alimentándose de los restos de los visitantes.

Pajarillo (7-11-2013)

Especie de cistícola que no acabamos de identificar (7-11-2013)

Con unas cervecillas bien frescas amenizábamos las carnes de pollo y ternera que comíamos en la terraza del bar, que estaba repleta de turistas. Las carnes estaban riquísimas, pero echábamos de menos el pan normal para untar y empujar la comida… Allí todo era pan de molde, y estábamos un poco cansados de él. A pesar de ello, para acabar las salsas de guarnición, hice un viaje relámpago al coche para coger un paquete, pero mala suerte que el pan de bimbo tenía moho… Entre las altas temperaturas, y que llevaba un par de días en el maletero, se había echado a perder… ya era mala suerte, la salsa picante del pollo se quedaba en el plato…

Tras comer, vuelta a la tienda para realizar las compras de los recuerdos, ya que con anterioridad habíamos mirado por encima y comprado algo, pero faltaba el “groso” de compras por hacer. Que si gorras, camisetas, polos, peluches, llaveros, figuras de madera, pins, tazas… No sabíamos donde elegir entre tanta cosa… Aunque unos se volvían más locos que otros la verdad!

Como se hacía poco a poco tarde y el reloj avanzaba, unos nos fuimos antes a intentar bichear (David, Amaia y servidor que ya habíamos realizado todas las compras de recuerdos del lugar), mientras los tres restantes (Asier, Koldo y María) se quedaban ultimando y eligiendo los recuerdos en la tienda de Skukuza, campamento de los más preparados y bonitos y con una de las tiendas más grandes y con más variedad de todo el Kruger.

Vehículos de dentro del campamento (7-11-2013)

Vehículos de dentro del campamento (7-11-2013)

Tras salir del campamento mirando el cartel de las observaciones de la recepción, por si teníamos algo interesante cerca, nuestra siguiente parada consistía en una balsa con mirador. Allí destacaban nidos de garza Goliat, nidos de garza real, nidos de tejedores, pollos de polluela africana… por lo que esta masa de agua era un paraíso para la reproducción y la cría de aves acuáticas.

Pareja de garzas reales (7-11-2013)

Pareja de garzas reales (7-11-2013)

Parejas de garzas Goliat (7-11-2013)

Parejas de garzas Goliat (7-11-2013)

Muy activo en el lugar, destacaba un cormorán que no paraba de realizar vuelos y agitar su plumaje para secarse en la rama de un tronco que salía del agua.

Cormorán (7-11-2013)

Cormorán (7-11-2013)

Además, otras especies como la garcita verdosa o una pareja de martines pescadores pío estaban muy cerca de nosotros y con los prismáticos podíamos verlos muy bien, como pocas veces durante el viaje la verdad.

Garcita verdosa (7-11-2013)

Garcita verdosa (7-11-2013)

Martín pescador pío (7-11-2013)

Martín pescador pío (7-11-2013)

Tras esta parada nuestro camino continuaba por zonas húmedas donde el río estaba cercano, pero a pesar de ello era día pobre en lo que a cocodrilos e hipopótamos se refiere. Por supuesto que vimos ejemplares, pero menos habituales que en días anteriores, donde en cualquier rincón con agua aparecían individuos a pares.

En aves sí que no había tanta diferencia, pues tántalos, jabirús y avesmartillo eran bastante frecuentes, al igual que las aves ya citadas durante toda la entrada.

Avemartillo (7-11-2013)

Avemartillo (7-11-2013)

La intensidad de observaciones por las tardes solía ser menor que por las mañanas, suponemos que porque el calor era mayor que al comienzo del día… Además la acumulación de horas despierto, hacía que nuestros ojos se cansasen y que no se viera todo igual de fácil, por lo que poco a poco teníamos que ir forzando la vista algo más, aunque también es cierto, que tantos días seguidos atentos a todos los lados, nos había hecho agudizar los sentidos y localizar la fauna con algo más de facilidad.

La gente allí suele “parasitar”; cuando hay coches parados suele mirar a ver qué es lo que están viendo, así que para tomar un poco a los demás turistas el pelo se nos ocurrió una idea. Lo que hicimos fue sacar toda nuestra artillería (telescopios, prismáticos y cámaras) y apuntar hacia un punto cerca del río como si estuviéramos viendo alguna cosa interesante, donde no había nada… jejejeje

Todos los coches que pasaban se quedaban mirando, y tras un rato sin ver nada desistían y marchaban… Eso sí, muchos yo creo que se quedaban con las ganas de preguntar y saber que estábamos observando… jejejeje

Zonas de río (7-11-2013)

Zonas de río (7-11-2013)

Cormoranes africanos, garzas reales, alcaravanes, gansos del Nilo, patos crestudos, surirís cariblancos, ánades negros (como los de la foto anterior y especie que no habíamos visto aún) y anhingas africanos dominaban las aguas.

De esta forma llegábamos a una especie de poblado antiguo, donde las ruinas eran muy antiguas y poco se apreciaba la verdad. Ya casi habíamos acabado con media tarde, por lo que poco a poco tocaba dirigirse y dar media vuelta hacia el campamento, como siempre y para variar con el tiempo justo.

Con todo bastante parado, nos llamaba la atención una manada de impalas donde había una preciosa cría. El pequeño ejemplar tenía muy pocos días de vida, y se veía lleno de moscas por todo el cuerpo. Era el comienzo de la época de nacimiento de los impalas y no era la primera, pero a pesar de ello era un momento muy bonito el ver un ejemplar con cara y aspecto tan adorable y simpático.

Impala pequeño (7-11-2013)

Impala pequeño (7-11-2013)

Mientras, por otro lado, los que se habían quedado a acabar las compras ya habían salido del campamento y estaban bicheando por ahí. A pesar de ello, por la lejanía de un coche a otro no podíamos ponernos en contacto con los walkies que teníamos.

Kudús, impalas, ñus, búfalos y cebras eran las especies más comunes en ambos vehículos, y casi todas las especies que se vieron en un coche, se vieron en el otro, ya que luego a la vuelta en el campamento pusimos los avistamientos en común.

Búfalos; María Martínez (7-11-2013)

Búfalos; María Martínez (7-11-2013)

Búfalos; María Martínez (7-11-2013)

Búfalos; María Martínez (7-11-2013)

En nuestro coche, sin duda alguna las estrellas de la tarde eran una familia de mangostas enanas, que a pesar que vimos en varias ocasiones durante el viaje, muy pocas veces las pudimos ver durante tanto tiempo y tan bien.

Mangostas enanas (7-11-2013)

Mangostas enanas (7-11-2013)

Este simpático y rápido animal, la mayoría de las veces huía corriendo y se escondía entre matorrales, pero en otras ocasiones, se quedan curioseando los coches, como hizo uno de los ejemplares del clan familiar a nuestro coche esta vez.

Mangosta enana (7-11-2013)

Mangosta enana (7-11-2013)

Eso sí, al final, tras juguetear un rato se acabaron alejando a todo correr y metiéndose entre la vegetación, que a nada que fuese un poco alta hacía perder a los animales muy fácil, y más a estos de tamaño tan pequeño.

Poco a poco iba pasando la tarde y nuestras opciones de ver los 5 grandes se iban acabando… Solo nos faltaba el leopardo, y no era objetivo fácil, a pesar de que estábamos en la zona sur del Kruger y esa es la zona donde la densidad de felinos es mayor en todo el parque.

María, Koldo y Asier, visitaban zonas diferentes, y como especie que nosotros no observábamos localizaban una pareja de saltarrocas, que estaban en unos roquedos cercanos a la carretera, como en ellos es habitual.

Saltarrocas; María Martínez (7-11-2013)

Saltarrocas; María Martínez (7-11-2013)

Llegaban ya las últimas horas de luz, y desde lo alto de un monte que tenía un mirador veíamos como el sol iba cayendo entre las nubes que habían cubierto el cielo, siempre pendiente del reloj y calculando los tiempos para llegar a buena hora al campamento.

Desde lo alto, a pesar de ver gran superficie de terreno, no llegábamos a observar nada interesante, a pesar de que muy cerca había una carroña. Ni tan siquiera buitres se alimentaban del cadáver que eso sí, estaba bastante viejo ya.

Atardecer (7-11-2013)

Atardecer (7-11-2013)

Tras contemplar el bello paisaje que nos rodeaba, tocaba ir al campamento y acabar nuestra excursión. Pero todo en lo que a fauna se refería no estaba “finiquitado” todavía. En la entrada del campamento, una última alegría. Una hiena estaba a escasos 300 metros de nuestro alojamiento.

Hiena (7-11-2013)

Hiena (7-11-2013)

El animal pacía revolcándose tranquilo en la hierba y girando su cuerpo por el suelo. Otra hiena más que subíamos a nuestro casillero, siendo el carnívoro que durante más días estábamos viendo, y casi siempre veíamos o a últimas horas o a primeras.

Hiena tirada en el suelo (7-11-2013)

Hiena tirada en el suelo (7-11-2013)

En este campamento pasábamos la noche en una especie de tienda de campaña gigante a modo de bungalow, donde dormíamos todos juntos (la mayoría de las veces dormíamos de tres en tres).

Era un lugar bastante sencillo, con las camas, un par de armarios y un pequeño frigorífico. Desde el primer día nos llamó la atención, que todo el ajuar (platos, vasos, cubiertos y demás material de cocina…) estaba contabilizado y escrito con cantidades de cada cosa en hojas que había en la pared.

La verdad que muy bien pensado para intentar paralizar a los “ladrones”, ya que platos y tazas tenían el símbolo de los parques de África pintado y eran bastante tentadores para llevar como recuerdo… Además, en este alojamiento había un cartel que indicaba que tuviéramos cuidado con los monos, ya que podían entrar al lugar por ventanas o puertas abiertas y se podían llevar material.

Haciendo el tonto en los bungalows; Koldo Azedo (7-11-2013)

Haciendo el tonto en los bungalows; Koldo Azedo (7-11-2013)

Como no teníamos cocina dentro de nuestro dormitorio y ya habíamos hecho varias parrilladas y todavía quedaba alguna pendiente, preferíamos cenar en el restaurante del camping. Primero miramos para cenar en la terraza, en plan romántico, con unas velas, pero como estábamos 4 “mastuerzos” y un par de damas no cuadraba mucho… jajajaja! No, es broma, la verdad que había muchos bichos y algún mosquito y preferimos hacerlo dentro del restaurante.

El restaurante estaba muy bien, y la comida era muy buena, a pesar de que en la mayoría de restaurantes que visitamos no tenían todo lo que ponía en la carta, y este para variar no era diferente en ese aspecto…

Cenando, coincidimos con unos madrileños que al igual que nosotros andaban de safari, y llevaban varios días buscando leones, que se les resistían. Nosotros ya habíamos visto varios, así que habíamos tenido mucha más suerte que ellos, pero ellos tras el Kruger iban a ir a Ciudad del Cabo a ver ballenas, así que con eso nos dieron bien de envidia también.

Tras cenar tocaba descansar, ya que el cansancio se iba acumulando y eso se notaba a la hora de ir a la cama, aunque siempre golfeábamos los mismos, y no podíamos acabar sin la típica “copica” de patxarán, ¡ojo!, ¡patxarán!, no licor de endrinas como está ahora de moda… jajaja

En este campamento, suele merodear la verja una hiena, y nosotros tuvimos suerte, ya que con nuestras linternas pudimos observar como andaba y venía hasta la valla (la gente le echa comida y algunas van ahí para ver si tienen algo), gracias a nuestros vecinos, que estaban cenando y nos avisaron de su presencia.

Mientras completábamos la lista de fauna diaria antes de ir a dormir, era increíble, porque se podían escuchar las risas de la hiena. La verdad que a pesar de que una verja electrificada nos separaba y protegía de ella, los sonidos hacían que la piel se nos pusiera de gallina…

Recorrido día 7; Lower-Sabie – Skukuza

Recorrido día 7; Lower-Sabie – Skukuza

CONTINUARÁ…

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Acerca de Danieltxo

Pamplona, Navarra (1984); dgarciamina@gmail.com
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10 respuestas a Expedición al Kruger IX (La mirada del león; 7 de noviembre)

  1. Ángel Martínez dijo:

    Me parecen muy buenos los reportajes que estáis mandando. Las fotos muy buenas también.
    Es de agradecer que pongáis a disposición de todos toda esta información.

    Os lo habéis currado mucho y ahí está el resultado.
    No se si ya lo habéis comentado pero me gustaría saber qué guias de bichos habéis utilizado para la zona.

    Muchas gracias por todo.
    Ángel Martínez

    • Danieltxo dijo:

      Muchas gracias Angel.
      Si, mi idea era al final de todas las crónicas el realizar una antrada con datos de interes sobre el viaje como este, pero si te sirve, como anticipio, un par de guías de las que usamos fueron “Guía de bolsillo de los mamíferos de África” de Jonathan Kingdon y “Roberts bird guide Kruger National Park and adjacent lowveld” de John Voelcker… Las otras dos en cuanto tenga a mano los títulos que no tengo los libros en mi poder ya pondré tambien…

      Saludos, Danieltxo

  2. José Ardaiz dijo:

    ¡Buen trabajo Dani!
    La rapaz que tienes dudas es un joven de volatinera, si te fijas no tiene prácticamente cola y se identifica fácil por ese detalle.

    • Danieltxo dijo:

      Gracias José!
      Pues estaba en lo cierto… jejejeje! pensaba que era volatinera pero no lo tenía claro, así que siempre está bien el confirmarlo de alguna manera… eskerrikasko!

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  5. Juan José Iglesias dijo:

    Buenas Dani:

    Una delicia de report, como los anteriores, prácticamente repetimos el mismo viaje, pero vosotros visteis más leones,jeje… La primera rapaz, como te han comentado es una volatinera joven y la segunda con ciertas dudas por la distancia podría ser una spilogaster African-Hawk Eagle, bastante comunes en el Kruger…

    • Danieltxo dijo:

      Muchas gracias Juan José.
      Y si, la primera volatinera, y la segunda se trata de la especie que dices, si no me equivoco, águila azor africana en castellano. Ya veo tus fotos en el grupo de fotografía de naturaleza salvaje de face y la verdad que muy chulas… aquello es una gozada como pudiste ver! visteis licaones? a nosotros se nos escaparon al final…

      • Juan José Iglesias dijo:

        Ni licaones, ni guepardos (que se que vosotros los visteis bien), pero lo que vimos muy, muy bien fue un pangolin (a escasos metros del coche), es una especie muy díficil de ver… Pero quizá la que más ilusión me hizo fueron los rinos negros…

      • Danieltxo dijo:

        Si, nosotros guepardos el segundo o tercer día, ahora no me acuerdo muy bien, para nosotros sólos y muy cerca, incluso corrieron tras unos impalas… Pangolines nada, y rinos negros uno entre arbustos, pero que se fue corriendo en cuanto sintió nuestro coche cerca, así que ni fotografiarlo ni tan siquiera disfrutarlo o verlo bien…
        Así que ya tengo excusa para volver… jejejeje

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