Expedición al Kruger X (Los cinco grandes; 8 de noviembre)

Comenzábamos nuestro penúltimo día de safari con ganas de observar especies nuevas y poder disfrutar de los felinos que ya venían siendo habituales. Se terminaba nuestro viaje y había que apurar y disfrutar del momento al 200%, ya que no se sabe si algún día volveremos al lugar.

El cansancio se iba a cumulando a lo largo de los días y cada vez costaba más despertar, pero como ya nos quedaban solo un par de “madrugones”, seguíamos nuestros costumbres habituales por allí y para poco más de las 4 nos levantábamos, con la idea de recoger todo y disfrutar de los alrededores.

Las primeras luces del día nos traían las especies habituales de tórtolas, estorninos, francolines y drongos, entre los que se colaba un ejemplar de escribano, pero que no quería salir en la foto y nos daba la espalda en todo momento.

Escribano (8-11-2013)

Escribano pechidorado (8-11-2013)

El cielo estaba bastante nublado, lo que no ayudaba a la fotografía, y la mañana comenzaba muy parada en lo que a fauna mamífera se refiere. Kudús, facóqueros e impalas era de lo poco que se veía.

En tema de aves ya era otra cosa. Además de todas las especies nombradas con anterioridad, alcaudones pío, pintadas y tocos eran comunes a ambos lados de las pistas y carreteras, mientras que rapaces como buitres dorsiblancos, águilas volatineras y milanos negros dominaban los cielos, sin olvidar el majestuoso vuelo y el estridente chillo del pigargo vocinglero.

Recorríamos zonas muy densas y llenas de arbustos, que a decir verdad son bastante malas para la observación, ya que la visibilidad es más bien escasa, y los animales aún estando cerca, en ocasiones eran casi inapreciables por la gran cantidad de obstáculos herbáceos que teníamos delante de ellos.

Paisaje con matorrales y arbolado bajo (8-11-2013)

Paisaje con matorrales y arbolado bajo (8-11-2013)

Una de las alegrías del día, era un rinoceronte negro que veíamos entre arbustos al poco rato de comenzar la mañana, pero que nada más localizar y observarlo aceleró su ritmo y desapareció en los matorrales. A pesar de su gran tamaño nos fue imposible relocalizarlo.

Animal muy esquivo y de muy pocos ejemplares en el mundo, era una de las especies a la que teníamos ganas. Una pena que no lo pudimos observar bien por su pronta huida, y otra pena que fuera el único de todo el viaje que viéramos… Pero bueno! No hay mal que por bien no venga y por ello ya tengo excusa para volver!!! jejejeje! El rinoceronte negro!

Al abrirse un poco el terreno, pero con mucha vegetación de por medio todavía, nos encontrábamos con una gran manada de búfalos en la que había varias decenas de ejemplares que se alimentaban de hierbas y hojas.

Uno de los búfalos (8-11-2013)

Uno de los búfalos (8-11-2013)

Los animales estaban en el borde de la pista, y muchos de ellos cruzaban la carretera lentamente, así que nos tocó esperar a que todos pasaran a un lado para continuar nuestro camino, ya que tras el susto del elefante un par de días antes, no nos la queríamos jugar con los búfalos y que por hacer el tonto alguno nos embistiera.

Si Asier que es recortador no se atrevía a bajar y poner un par de anillas en los cuernos de los toros aquellos, nosotros tampoco nos la queríamos jugar con ellos…

Búfalo comiendo (8-11-2013)

Búfalo comiendo (8-11-2013)

Y no sólo estábamos rodeados de búfalos, sino que en cuanto ya estos nos dejaron vía libre para seguir nuestro camino, nos cruzábamos con varios elefantes, que se acercaban a unas zonas húmedas de la zona.

Con este grupo de elefantes y la presencia de zonas con aguas, parecía que la cosa mejoraba y comenzaba a animarse, sobre todo en lo referido a los grandes animales, ya que se empezaban a ver impalas y algunas cebras también.

Elefantes en la pista; Koldo Acedo (8-11-2013)

Elefantes en la pista; Koldo Azedo (8-11-2013)

Llegábamos así a un lago, y lo cierto es que en el agua teníamos menos movimiento del esperado. Ni rastro de cocodrilos o hipopótamos (habituales en lagos y ríos), y lo único que éramos capaces de localizar con el telescopio era un pequeño grupo de surirís cariblancos, que encima estaban en la otra punta de nuestro coche.

Surirís cariblancos (8-11-2013)

Surirís cariblancos (8-11-2013)

A pesar de la poca cantidad de fauna observada, nos alegraban la mañana un par de facóqueros (también facoceros o jabalís verrugosos), que esta vez, aunque muy distantes y pendientes de nosotros, no se alejaban tan rápido como si que lo solían hacer todos los ejemplares de la especie.

Uno de ellos mirando de frente (8-11-2013)

Uno de ellos mirando de frente (8-11-2013)

Se trataba de dos ejemplares, en los que en uno de ellos destacaba una especie de barbas a ambos lados de la cara, que en un principio al verlo de frente (como en la foto de arriba) nos había parecido que le salían de la boca, pero que tras observarlo bien ya vimos que las tenía en las partes laterales del rostro.

Curioso animal, con verrugas en la cara y ojos muy pequeños (como desproporcionados), que le dan junto a la gran cantidad de pelo y sus grandes colmillos un aspecto “raro” y curioso.

Detalle de rostro del animal (8-11-2013)

Detalle de rostro del animal (8-11-2013)

Continuábamos en zona de licaón, por lo que era la especie que más ganas teníamos de localizar, aunque también teníamos en mente localizar algún rinoceronte negro y poder verlo mejor que el anterior, o los siempre bonitos y ya disfrutados más que de sobra durante lo que llevábamos de viaje grandes “gatos”, con más ganas de guepardos, que no veíamos desde los primeros días.

Para los licaones revisábamos bien la zona, ya que en días anteriores se habían visto por allí y en la documentación que llevábamos vista desde aquí aquella zona era una de las zonas de cría del animal. Para ello mirábamos bien entre las hierbas, ya que durante el día se suelen tumbar por ahí a descansar y mueven la cola de un lado para otro.

Los perros salvajes no llegaban, pero sí que llegaban los momentos de los saltarrocas, pequeños antílopes que se mueven en roquedos como pez en el agua andando sobre las puntas de sus pezuñas y que no salen de nada para ellos. En estas zonas vimos además varios ejemplares.

Saltarrocas moviéndose entre piedras (8-11-2013)

Saltarrocas moviéndose entre piedras (8-11-2013)

Están muy bien adaptados a lugares rocosos, y aunque nos costó ver a la especie varios días, durante estos últimos pudimos disfrutar de ellos a placer. Viven exclusivamente en las zonas rocosas, y solo salen de ellas para beber agua o comer hierba o hojas, pero alejándose escasos metros del roquedo.

El camino seguía poco a poco, y en lo alto de un árbol veíamos una especie que para nosotros era nueva durante el safari. Un bisbita gorguigualdo, que a pesar de tener una fácil identificación por sus colores y porque es el único ave así en el Kruger, tuvimos que recurrir a las guías de aves que habíamos comprado antes del viaje para su clasificación.

Bisbita (8-11-2013)

Bisbita (8-11-2013)

Al igual, en las zonas más secas veíamos algún sisón, tanto ventrinegro como moñudo.

Así avanzando la mañana, y picoteando y desayunando en los coches llegábamos a una zona donde una mangosta enana asomaba su cabeza entre matas y miraba fijamente curioseando nuestro coche.

Mangosta enana (8-11-2013)

Mangosta enana (8-11-2013)

El pequeño mamífero salía del que era su refugio y miraba para todos los lados sin perder atención a ningún lugar, donde supongo que vigilaría que no hubiese posibles peligros o depredadores.

Amaia para variar le incitaba con una cáscara si no recuerdo mal de plátano, y la mangosta atenta no perdía la atención ni un momento…

Mientras los animales de allí echaran de menos a Amaia, seguro que los trabajadores del parque han puesto más carteles de “prohibido dar de comer a los animales salvajes…” jejejeje

Entonces, el animalillo fue acribillado por nuestras cámaras, y nos hinchamos a hacerle fotos. Hasta nos cansamos de ello, ya que allí dejamos al pequeño mamífero merodeando por la pista y por las hierbas que había en el lateral. Este ejemplar era bastante más confiado que los demás.

Mangosta enana (8-11-2013)

Mangosta enana (8-11-2013)

También pasábamos al lado de una pareja de alcaravanes muy bien camuflados con el medio, que solo fue observada en el segundo coche (“La marmotera”). En el primero no nos dimos cuenta, pero no se escaparon de los ojos del segundo… y eso que fijo que había alguno que otro dormido… ¡Para variar! jajajaja.

Alcaravanes muy bien camuflados (8-11-2013)

Alcaravanes muy bien camuflados; Koldo Azedo (8-11-2013)

Seguíamos nuestro camino por zonas de bosque pero con árboles muy delgados y pequeños (a modo de arbustos), y comenzaban a verse varias especies de antílopes. Kudús, raficeros comunes, jeroglíficos, impalas, reduncas, ñus, duikers de sabana, cobos de agua…

Curiosamente la mayoría en zonas diferentes y por grupos. Impalas por allí, reduncas un poco más adelante, cebras mezcladas con ñus, raficeros y duikers en solitario…

Cobo de agua comiendo (8-11-2013)

Cobo de agua comiendo (8-11-2013)

Aunque no teníamos suerte con los licaones, localizábamos una nueva especie de mamífero que no habíamos observado aún y que era uno de nuestros objetivos también en la zona sur del Kruger.

Se trataba de los hipotragos sables, una especie de antílope de largos cuernos curvados negros y de colores castaño rojizo por todo el cuerpo con cara blancuzca.

Sables (8-11-2013)

Sables (8-11-2013)

La verdad que un animal muy elegante y vistoso, de colores más oscuros que los demás antílopes y al que teníamos ganas de observar, ya que estábamos en zona buena para ello y era una de las especies posibles y factibles de ver.

Sable posando (8-11-2013)

Sable posando (8-11-2013)

Cruzaban la carretera, y entre hojas y ramas poco a poco se escondían de nuestras cámaras y se alejaban, haciendo cada vez más difícil su observación, pero dejando ver los picabueyes que se alimentaban en sus cuerpos, como el picabueyes piquirrojo de la foto.

Sable con picabueyes entre ramas (8-11-2013)

Sable con picabueyes entre ramas (8-11-2013)

También hacían aparición las jirafas, que poseen lenguas de hasta de medio metro, y que se alimentan en muchas ocasiones de vegetación llena de espinas, así que imaginar la dureza de esa parte del cuerpo.

Y como no, no podían faltar los impalas, que… ¿sabéis porque al impala se le llama la comida rápida de la selva? Una pista, ahí va una foto, a ver si os da una idea… (La solución al final de la entrada).

Culo de impala (7-11-2013)

Culo de impala (7-11-2013)

El día estaba siendo bastante tranquilo, y parábamos para comer algo con calma en un merendero, dando paso a partir de ahí a varios avistamientos de aves.

Primero un chorlitejo tricollar en una especie de presa en el río. El animal ni se inmutaba ante nuestra presencia, y con el coche parado a tres metros de su cuerpo lo único que hacía era caminar corriendo por la piedra de un lado para otro, pero totalmente indiferente a nosotros.

Chorlitejo tricollar (8-11-2013)

Chorlitejo tricollar (8-11-2013)

Además, en la zona de río observábamos hipopótamos y cocodrilos, aunque muy lejanos y alguna jacana, lavandera africana y avefría.

Luego tocaba un cuclillo Didric, que aguantaba en una ramilla hasta poder sacar una foto y marchaba volando, por lo que no se sacaba ninguna maravilla. A pesar de ello la foto es buena para la identificación de animal, que sólo habíamos observado si no me equivoco en una ocasión con anterioridad.

Cuclillo Didric (8-11-2013)

Cuclillo Didric (8-11-2013)

También llegaba el momento de uno de los pícidos existentes en el Kruger, un precioso macho de pito cardenal, que tenía su cresta roja medio “punky” y que subía y picoteaba una especie de acacia arbustiva.

Pito cardenal (8-11-2013)

Pito cardenal (8-11-2013)

La verdad que pocos momentos de pájaros carpinteros habíamos tenido a lo largo del viaje, así que disfrutábamos de este ejemplar todo lo que podíamos hasta que se iba volando y nos abandonaba.

Pito picoteando (8-11-2013)

Pito picoteando (8-11-2013)

Luego tocaba un toco piquigualdo (durante el día se llevaba viendo el piquirrojo y el piquinegro también) y las comunes pintadas y francolines.

Toco (8-11-2013)

Toco (8-11-2013)

No faltaba tampoco un estornino alirrojo que destacaba entre estorninos orejiazules, de El Cabo y de Burchell y muy fácil de distinguir de estos por la franja roja del ala como su propio nombre indica.

Estornino (8-11-2013)

Estornino (8-11-2013)

Como aves nueva veíamos un turaco crestimorado y un obispo acollarado, que en estas ocasiones no pude llegar a retratar, y relacionadas a medios acuáticos pero que no eran novedad algún cormorán, garzas reales, garcitas verdosas, una cigüeña negra y poco más.

A pesar de ser un día muy parado (notábamos menos movimiento que en días anteriores), impalas y kudús no faltaban de las especies mamíferas, siendo los primeros mucho más comunes (como siempre).

Hembras de Kudus (8-11-2013)

Hembras de Kudús (8-11-2013)

Pero a pesar de ser día tranquilo, la diferente fauna poco a poco iba apareciendo, como hacían los rinocerontes blancos, que por la zona sur del Kruger aparecen en casi cualquier rincón.

Rinocerontes (8-11-2013)

Rinocerontes (8-11-2013)

Además veíamos elefantes, a los que siempre estábamos atentos por posibles embestidas (después del susto de unos días anteriores ya no los veíamos con la misma cara) también aparecían en varios lugares.

Elefante de frente (8-11-2013)

Elefante de frente (8-11-2013)

En algunas ocasiones cruzaban la carretera a escasos metros, casos ante los que nosotros manteníamos las distancias, eso sí, daba tiempo a sonreír y sacar la cabeza por la ventana para la foto… jajajaja

Elefante muy cerca de los coches; Koldo Azedo (8-11-2013)

Elefante muy cerca de los coches; Koldo Azedo (8-11-2013)

Y tras los grandes rinos y grandes paquidermos llegaban los momentos de los reptiles más pequeños, aunque pequeños para la fauna que había allí, porque comparados con los reptiles de aquí… ¡aquellos eran un poco más grandes! jejeje

De esta manera tocaban los coloridos eslizones arcoíris y los grandes y de tonos apagados, pero no por ello menos espectaculares, lagartos acorazados.

Eslizón arcoiris (8-11-2013)

Eslizón arcoíris (8-11-2013)

Lagarto acorazado gigante (8-11-2013)

Lagarto acorazado gigante (8-11-2013)

Otro lagarto acorazado gigante (8-11-2013)

Otro lagarto acorazado gigante (8-11-2013)

Igualmente antes de comer, volvíamos a ver una pareja de saltarrocas que se nos quedaban mirando atentamente desde los alto de unos pedruscos.

Como el día continuaba bastantes parado, aprovechábamos para comer algo y llenar los estómagos, a ver si haciendo algo de tiempo se animaba un poco todo aquello…

Pareja de saltarrocas en su hábitat típico (8-11-2013)

Pareja de saltarrocas en su hábitat típico (8-11-2013)

Y tras comer algo sí que se animó la verdad, aunque pasó un rato hasta ello, y duró poco a decir verdad.

Haciendo camino en nuestros coches localizábamos una cola de vehículoss parados en los márgenes de la carretera. Esperábamos poco a poco y mientras unos se marchaban, nosotros íbamos ganando posiciones y acercándonos al “barullo” que allí había montado, hasta llegar a ver un ejemplar de leopardo que estaba tumbado entre hierbas altas, y que apenas era visible desde donde estábamos.

Leopardo tumbado (8-11-2013)

Leopardo tumbado (8-11-2013)

Permanecimos un rato observando al animal para ver si se levantaba o hacia algo, pero allí estaba tumbado tranquilo y ni tan siquiera movía la cabeza, por lo que parecía que no tenía ninguna intención de moverse.

Por ello, abandonábamos al leopardo (aunque alguno habría preferido quedarse a ver si se levantaba), y a escasos metros veíamos muy bien un saltarrocas. A pesar de que llevábamos varios ejemplares vistos en el día, ninguno de tan cerca como este, que mientras comía algo de hierba posó para nosotros durante un buen rato.

Saltarrocas (8-11-2013)

Saltarrocas (8-11-2013)

Poco a poco iba pasando ya la tarde, y todo seguía bastante en calma. Entre los mamíferos los antílopes más comunes y los típicos rinocerontes, elefantes y aunque no haya nombrado con anterioridad babuinos y monos verdes, que aparecían siempre cerca de zonas con árboles de gran tamaño y cercanas a masas de agua; entre las aves, drongos, alcaudones píos, francolines, estorninos, tortolitas, carracas y alguna abubilla.

Después, tocaba uno de los momentos más tiernos vividos en el Kruger.

Hiena adulta (8-11-2013)

Hiena adulta (8-11-2013)

Dos hiena con sus dos crías, las cuales no paraban de juguetear con sus uno de sus progenitores.

Se le subían encima, le mordían la oreja al adulto, se restregaban contra ella… Parecía que querían que les prestase más atención de la que tenía hacía ellas, ya que estaba tumbada tranquila y ni se movía.

Hiena con su pequeño encima (8-11-2013)

Hiena con su pequeño encima (8-11-2013)

Hiena jugando con su padre (8-11-2013)

Hiena jugando con su padre (8-11-2013)

Lo cierto que la escena era muy tierna… ¿Quién no sonríe al ver estas fotos?

La verdad que este tipo de imágenes hace que este animal no parezca tan fiero como lo pintan… Era tan “majica” jugueteando con sus crías y prestándoles atención, que parece un animal totalmente inofensivo, y en realidad es uno de los más fieros de África…

Los ejemplares jóvenes, que por su pelaje y aspecto tendrían escasos días jugueteaban solos, ya que a ratos la madre (o padre) no les hacía mucho caso. Para ello mordían las ramas y caminaban atentos a todo lo que había a sus alrededores.

Mordiendo una rama (8-11-2013)

Mordiendo una rama (8-11-2013)

Cachorro tumbado (8-11-2013)

Cachorro tumbado (8-11-2013)

Pero en otros momentos, buscaban al ejemplar adulto con más insistencia y este les lamía el cuerpo y les acariciaba con el morro, ya que si no, los pequeñajos no paraban.

Lamiedo (8-11-2013)

Lamiendo a los cachorros (8-11-2013)

El otro ejemplar adulto de la pareja merodeaba la zona, por lo que nosotros teníamos que estar atentos a que no se acercase demasiado a los coches por si acaso, no fuera a ser que nos metiera en un lío como intento un “amigo” suyo en días anteriores…

Adulto y dos crías (8-11-2013)

Adulto y dos crías (8-11-2013)

Tras un buen rato retratando el bonito momento, abandonamos y dejamos a las hienas tranquilas, ya que la tarde poco a poco iba pasando y teníamos que acercarnos al campamento.

Nos pareció curioso, que a pesar de que aquel momento de las hienas era especial, mucho coches pasaban de ellas (algunos sí que pararon a ver a los adultos con las crías), por lo que se veía claramente, que la mayoría de gente va allí a ver a los grande felinos y poco más… porque mira que la hiena aunque la vimos casi todos los días tampoco es que sea fácil de observar en buenas condiciones y de tan cerca… Pero bueno, como todo en esta vida… ¡Hay gente para todo!

Luego continuábamos por las cercanías de una zona húmeda, donde además de cobos de agua, destacaban un grupo de ñus entre los que llamaba la atención un ejemplar algo más joven.

Ñus; María Martínez (8-11-2013)

Ñus; María Martínez (8-11-2013)

Como estaban cercanos, uno de ellos se dejó hacer unos primeros planos del rostro perfectos donde se pueden apreciar los cuernos, los ojos, las barbas, las orejas, narices… y todo tipo de detalle.

Ñu (8-11-2013)

Ñu (8-11-2013)

Retrato del ñu (8-11-2013)

Retrato del ñu (8-11-2013)

Además, en la zona húmeda llamaba la atención un grupo de tejedores que tenía formada allí una buena colonia con sus nidos.

Tejedores; Koldo Azedo (8-11-2013)

Tejedores; Koldo Azedo (8-11-2013)

Y poco a poco finiquitábamos la tarde, no sin antes una grata sorpresa.

Observábamos un macho de león, pero este aún mucho más lejano que el felino que habíamos visto con anterioridad, y entre hierbas mucho más altas. Si no llega a ser porque había un coche de guías observándolo, ese ejemplar sí que no lo habríamos observado en la vida.

Eran las 18,07, nos quedaba poco más de 20 minutos para llegar al campamento y por fin cumplíamos el objetivo de ver a las cinco especies grandes y emblemáticas del Kruger en el mismo día (elefante, búfalo, rinoceronte, leopardo y león).

Curiosamente, el día que más tranquilo había sido, que menos observaciones interesantes habíamos tenido y que más parado habíamos notado, habíamos observado a los 5 grandes; aunque cierto es que las observaciones de los felinos fueron bastante malas, y que me quedo con cualquier avistamiento de días anteriores, donde habíamos tenido todas las especies a placer.

En las cercanías del campamento, nos sorprendía un animal corriendo a lo lejos. Sus andares no eran típicos de felino, y su paso era raro, por lo que no sabíamos hacia que especie nos dirigíamos… Pensábamos que podía ser un chacal… o… atención! el licaón podíamos tenerlo delante de nuestras narices!

Pero…

Cual fue la mala sorpresa de que no era ningún animal salvaje, si no que se trataba de un perro. Un simple perro que se había escapado de algún lado y que corría a toda velocidad por la carretera… Una pena, nuestras ilusiones de ver al “perro salvaje” se convertían en desilusiones por ver un perro doméstico.

En los coches; Koldo Azedo y María Martínez (8-11-2013)

En los coches; Koldo Azedo y María Martínez (8-11-2013)

Para terminar el día un buen grupo de cobos de agua muy cercano ya a Pretoriuskop, (lugar donde dormíamos) finiquitaba nuestro día en lo que a fauna salvaje se refería, ya que aunque queríamos hacer una salida nocturna guiada más, no la íbamos a hacer esa noche y lo dejábamos para el día siguiente, que ya iba a ser (por desgracia) nuestro último día dentro del Kruger.

Cobos de agua; Koldo Azedo (8-11-2013)

Cobos de agua; María Martínez (8-11-2013)

Al llegar al campamento, además de las compras, dimos aviso del perro, ya que está prohibida la entrada de esos animales en el parque (por temas de sanidad y posibles enfermedades aque puedan pasar a la fauna salvaje), y nos dijeron que varios “Rangers”, (los guardas de allí) ya habían salido en su búsqueda.

Para acabar el día, nos metíamos una parrillada (costumbre típica sudafricana para cenar) de carne africana. Además de chuletas de ternera, comíamos ñu, rafícero y blesbok (una especie de antílope que no habíamos observado en el viaje y que también es conocida con el nombre de damalisco sudafricano).

Carne muy fuerte, que a la parrilla todavía era más fuerte, pero que en realidad se dejaba comer, aunque a unos nos hizo más gracia que a otros.

Rellenar el listado de fauna observada durante el día, copica de patxarán, que aún nos quedaba un poco y a dormir, que sólo nos quedaba un día de safari y había que aprovecharlo a tope.

Pero antes de acabar… ¿recordáis la pregunta de antes?, ¿por que al impala se le llama la comida rápida de África?

Pues muy fácil… Por ser el mamífero más abundante es uno de los más fáciles de capturar para los grandes depredadores, y eso unido a que es un animal rápido y grácil, y a sus manchas negras en el culo, que recuerdan al símbolo de una famosa cadena de comida rápida, dan al impala el adjetivo de ser “la comida rápida de África”.

Culo de impala (7-11-2013)

Culo de impala (7-11-2013)

¿O no os parece el símbolo de McDonald’s? jejejejeje. Y si hay algún encargado de estos restaurantes leyendo esto por ahí… una propinilla o que! que esto sí que es propaganda y no lo que hace el Ronald McDonald ese!!! jajajajajajajajajaja

Recorrido día 8; Skukuza – Pretoriuskop

Recorrido día 8; Skukuza – Pretoriuskop

CONTINUARÁ…

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Acerca de Danieltxo

Pamplona, Navarra (1984); dgarciamina@gmail.com
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