Santoña; entre araos, colimbos, focas y mucho más…

El invierno es una buena época para ver aves en la costa, así que junto a David, uno de mis compañeros de fatigas pajariles y miembro de “Los bloodys”, para allí que nos fuimos a pasar tres días (2-3 y 4-2-2014).

Para ello elegimos Santoña, que es un Parque Natural cántabro donde se puede disfrutar de una buena cantidad de aves marinas, que por estas fechas buscan calma en las zonas tranquilas de las marismas, dunas, playas y los diferentes puertos pesqueros y deportivos cercanos.

Panel de Santoña (3-2-2014)

Panel de Santoña (3-2-2014)

Tras poco más de dos horas de viaje desde Iruña, llegábamos allí y aparcábamos cerca del puerto (en un parking público que hay), ya que teníamos salida en barco contratada con “aves cantábricas” (http://avescantabricas.com/) para ver diferentes especies por el interior de las marismas y observar el lugar desde un punto de vista diferente al habitual.

Llegábamos al puerto pesquero y enseguida vimos que había cierto revuelo de gente y varias personas con cámaras enfocando al agua. Asomamos la cabeza y allí estaba la primera alegría del día.

Se trataba de un ejemplar jovenzuelo de foca gris que sabíamos llevaba varios días asentado en la zona, pero que a pesar de que un par de días antes se había visto, nadie nos aseguraba que íba a permanecer allí a nuestra llegada. “Robustiana” se encontraba comiendo un pescado en medio del puerto pesquero ante la mirada de curiosos, pescadores y fotógrafos.

La "Robus" comiendo pescado (2-2-2014)

La “Robus” comiendo pescado (2-2-2014)

Y muchos os preguntareis… ¿qué hace una foca aquí?

Pues muy fácil.

Los temporales con fuertes corrientes y vientos de finales de diciembre, han hecho que varios ejemplares de focas grises hayan aparecido en toda la costa cantábrica (se estima que hasta 30 individuos diferentes han llegado a nuestras playas, aunque el número podría ser mayor, ya que hay muchos rincones en la costa que son inaccesibles para nosotros y que no se pueden controlar tan fácil).

A pesar de que todos los inviernos se ve algún ejemplar, este año, la llegada de estas focas grises ha sido un record. Normalmente, es la especie más habitual en la Península, aunque también en ocasiones nos llegan a visitar focas comunes y focas de casco.

En su mayoría se trata de ejemplares jóvenes, que no llegan al medio año de edad, y que por lo tanto tienen un tamaño mucho menor al de los adultos. Entre que comienzan sus etapas de dispersión, y los temporales, estos ejemplares (más débiles que los adultos) son arrastrados por las corrientes a nuestras costas, proviniendo de las islas británicas y canal de la mancha en su mayoría.

Normalmente son ejemplares sanos, a pesar de que muchos llegan también con heridas o débiles, teniendo un final más triste que acaba con sus vidas. Aparecen en los puertos, donde se sienten más protegidas de temporales y de posibles depredadores y encima tienen facilidad para conseguir alimento.

A pesar de ser un animal de aspecto adorable e inofensivo, que forma grandes multitudes a su alrededor, y promueve que decenas de curiosos se acerquen a verlas y fotografiarlas, siempre hay cuatro malnacidos (por no decir “tacos”) que no piensan lo mismo… De esta forma, durante este invierno alguna ha sido apedreada, otras han sido asesinadas a sangre fría a palazos o con objetos punzantes y otras por lo que he podido leer en otros lados han sido mordidas por perros o han aparecido con quemaduras de cigarrillos en su piel. Panda de h………..

Y… ¿qué tenemos que hacer si localizamos o vemos una foca?

A pesar de parecer agradable, tener aspecto amistoso y su comportamiento confiado, son animales salvajes y aunque sean pequeños, si se les molesta pueden llegar a morder para defenderse, por lo que lo que si encontramos una foca en la playa hay que dejarla tranquila y no tocarla. Además, hay que añadir que aunque algunos animales pueden presentar heridas, la mayoría de ellos están en buen estado y son capaces de valerse por sí mismos, por lo que tampoco hace falta llevarlos a centros de recuperación, a no ser que se trate de casos extremos.

Aparte de todas las consideraciones éticas que se nos puedan ocurrir acerca del comportamiento ante este animal, hay que indicar que la foca es un animal catalogado y protegido por la ley, por lo que actos que les puedan causar molestias están totalmente prohibidos y son sancionables. Si cualquiera observa a alguien molestando a una de estas focas debe denunciarlo, llamando al 112 o poniéndose en contacto con los agentes medioambientales de la zona o con los que corresponda la vigilancia de fauna y medioambiente para que actúen en consecuencia.

Y con esta pequeña explicación para conocer un poco más el porqué de estas llegadas masivas de mamíferos a nuestras tierras, continuemos con la demás fauna, que no faltaba en el puerto y aguas de alrededores.

Mientras “Robustiana” no paraba de atacar y comer su pescado, cormoranes grandes salían del puerto volando, en ocasiones tras haberse metido al buche buenos pescados.

Cormorán grande en vuelo (2-2-2014)

Cormorán grande en vuelo (2-2-2014)

Entre mayoría de gaviotas patiamarillas y reidoras, destacaba la presencia de un zampullín cuellinegro, y de un colimbo ártico, especie habitual por estos días en las costa cantábrica, pero que no se suele ver en fechas tan tardías…

Pero la estrella del puerto en ese momento no eran las aves, sino era la pequeña foca, que continuamente repetía la misma operación con el pescado que se estaba llevando al estómago.

Foca en plena operación comida (2-2-2014)

Foca en plena operación comida (2-2-2014)

Permanecía sumergida, sacaba la cabeza, se llevaba el pescado a la boca con la ayuda de sus manos, le pegaba una buena dentellada, tragaba, metía las manos en el agua, erguía la cabeza hacia arriba y se volvía a sumergir poco a poco… Así sucesivamente varias veces hasta que acababa con el pescado, eso sí, cambiado poco a poco su posición buceando debajo del agua.

Y llegadas 11,00 comenzábamos la visita en barco por la marisma en periodo de marea baja para localizar diferentes especies, muchas de las cuales eran “bimbo” para mí.

Con Alejandro como guía, primero entrábamos al puerto y nos acercábamos al colimbo ártico y a la foca gris, que se encontraba al lado de un barco pesquero alimentándose, y luego salíamos ya hacía la marisma, en dirección a Laredo.

Así disfrutábamos de varios cormoranes moñudos, habituales en uno de los muelles del puerto.

"Pepa y Pepe" descansando (2-2-2014)

“Pepa y Pepe” descansando (2-2-2014)

En el estuario la verdad que el tiempo era muy bueno. Poco viento y un sol muy agradable, además las temperaturas se podían aguantar bastante bien, pero conforme nos acercábamos al mar se veía que el oleaje era más fuerte y el barco se movía un poco más.

Navegando (2-2-2014)

Navegando (2-2-2014)

El paseo comenzaba muy interesante, con la compañía de un charrán patinegro volando a nuestra par y con un alca muy lejano (un álcido de aspecto parecido a los pingüinos).

Alca (2-2-2014)

Alca (2-2-2014)

La salida pelágica pintaba bien y tenía variedad… Es una forma de ver las marismas desde otro punto de vista al habitual, ya que normalmente cuando se va allí se buscan lugares buenos de observación y con el telescopio se barre todo el terreno (teniendo en ocasiones observaciones muy lejanas y malas), pero el permanecer en un barco permite acercarse más a algunas especies y verlas tranquilamente en su hábitat natural…

Durante el recorrido, los colimbos grandes y los araos eran bastante comunes, incluso pudimos ver uno con plumaje nupcial (cabeza completamente negra).

Araos, con plumaje nupcial a la izquierda y plumaje invernal el de la derecha (2-2-2104)

Araos, con plumaje nupcial a la izquierda y plumaje invernal a la derecha (2-2-2104)

En pequeños bancos de arenas que no estaban cubiertos por el agua, se observaban bandos de ánades silbones (el ánade más común por estas fechas), fochas comunes, barnaclas carinegras, de las que actualmente se estima la población en Santoña de unos 100 ejemplares, y zampullines cuellinegros.

Silbones arriba y zampullín cuellinegro abajo (2-2-2014)

Silbones arriba y zampullín cuellinegro abajo (2-2-2014)

Además, como ya esperaba, desde el barco “bimbé” varias especies.

En primer lugar una pareja de eíderes. Una pena que estuvieran lejanos y a contraluz, pero con prismáticos la verdad que los vimos bastante bien.

Pareja de eideres (2-2-2014)

Pareja de eíderes (2-2-2014)

De negrones también vimos un grupo de tres ejemplares. Bando que vimos en dos puntos diferentes de las marismas. En todo caso negrones comunes, no llegamos a ver especulados que días antes ya habían sido observados.

Negrón levantando el vuelo (2-2-2014)

Negrón levantando el vuelo (2-2-2014)

Se trataba de aves que huían enseguida, y no tenían el mismo aguante al barco que otras especies. Por lo que los avistamientos de la especie fueron bastante cortos, ya que se asustaban y volaban marchándose y alejándose perdiéndose de nuestras vistas.

Negrón levantando el vuelo (2-2-2104)

Negrón levantando el vuelo (2-2-2104)

En el puerto de Colindres, lugar al que llegamos en la pequeña embarcación, se encontraba un colimbo grande, que por lo que nos dijeron está asentado en el mismo puerto y lleva varios días.

La verdad que esta especie era bastante habitual, y en la salida habríamos visto fácil más de media docena de ejemplares diferentes.

Colimbo grande (2-2-2014)

Colimbo grande (2-2-2014)

Además vimos algún zampullín cuellirrojo, difícil de distinguir de los cuellinegros. Este por ejemplo nadaba cerca de un somormujo lavanco, y desde el barco con el telescopio pudimos verlo bastante decentemente.

Zampullín y somormujo (2-2-2014)

Zampullín y somormujo (2-2-2014)

No faltaban tampoco las limícolas como zarapitos trinadores y reales, agujas colinegras y colipintas, chorlitos grises y archibebes claros.

Habituales también gaviotas (patiamarillas, sombrías, reidoras, cabecinegras y gaviones atlánticos), garcetas comunes y garzas reales, que se veían en las zonas más someras y buscaban entre limos alimento.

Garceta (2-2-2014)

Garceta (2-2-2014)

Entre las curiosidades destacar una aguja leucística, que por lo que nos dijeron debía llevar varios días en el lugar, y que a pesar de su llamativa coloración excesivamente clara sobrevive a los depredadores y diferentes dificultades que le supone su extraño plumaje.

Aguja leucística (2-2-2014)

Aguja leucística (2-2-2014)

También destacar la presencia de varios ostreros, que fueros bastante más habituales de lo que nos esperábamos…

Ostrero (2-2-2014)

Ostrero entre gaviotas (2-2-2014)

Y no faltaron en vuelo las siluetas de diferentes rapaces, como milanos reales, cernícalos vulgares, ratoneros o un ejemplar de águila pescadora.

Además, con alguna cigüeña, cornejas, una garceta grande y espátulas, terminábamos nuestro viaje de aproximadamente dos horas en el que habíamos disfrutado a tope con la cantidad de aves avistadas.

Tras la salida en barco, nos tocaba comer para recuperar fuerzas, así que un menú del día rápido en un bar cercano al puerto y de nuevo tocaba marchar a la guerra, visitando diferentes zonas.

Primero tocaba ir a la zona de las conserveras, donde además de zampullines cuellinegros y algún arao, nadaban tranquilamente juntos (en alguna ocasión) un colimbo grande y otro colimbo ártico.

Colimbo grande (2-2-2014)

Colimbo grande (2-2-2014)

Era el momento de poder verlos bien aunque lejanos, y observar las diferencias entre uno y otro, que ya podréis notar en otras fotos más abajo y que la verdad no son nada fáciles de diferenciar, ya que físicamente son muy similares.

Además visitábamos uno de los miradores de los que dispone las marismas, pero que estaba bastante tranquilo…

Paneles informativos sobre aves del lugar (2-2-2014)

Paneles informativos sobre aves del lugar (2-2-2014)

Todo bastante lejano (alguna gaviota y limícola), pero que se quedó totalmente vacío por el vuelo de un halcón peregrino que pasó por la zona y se posaba en un tendido eléctrico cercano a la carretera.

Halcón peregrino (2-2-2014)

Halcón peregrino (2-2-2014)

Desde la zona del monasterio de Montehano, en la que también hacíamos parada de rigor, veíamos los eíderes de la mañana, pero muy lejanos.

Destacar también la presencia de un águila pescadora en uno de sus oteaderos habituales, un poste muy lejano a la carretera en la zona de Argoños.

Poco a poco iba cayendo la tarde, y por ello íbamos a zonas diferentes en busca de otras especies. Primero íbamos a una zona de limos en el barrio de Sollagua, donde se podían observar bastantes aves limícolas.

Vuelvepiedras, archibebes claros, chorlitos grises y correlimos eran los que allí estaban presentes.

Limícolas (2-2-2014)

Limícolas (2-2-2014)

No faltaban además las gaviotas reidoras, patiamarillas y un grupo de silbones.

Y tras los limos tocaba otra parada, cerca de las antiguas canteras y apurando las últimas luces del día, desde un alto divisábamos un grupo de ánsares cerca del canal de Hano (camino a Escalante), entre los que sabíamos por pajareros de la zona que andaba un careto, pero que nosotros por el fuerte viento y la mala luz que teníamos no llegamos a localizar.

Buscando a lo lejos (2-2-2014)

Buscando a lo lejos (2-2-2014)

Ni rastro tampoco del grupo de moritos que suele andar por allí y del que también estábamos informados.

Tocaba de esta forma volver al pueblo, donde el temporal había ido a más, y el viento soplaba fuerte, creando en el paseo de Santoña unas olas bastante fuertes, con las que varios chavales jugaban a ver si se mojaban o no…

Aún así, en un último arreón en el puerto (en busca de sobre todo la foca para ver si salía a dormir) disfrutábamos de un precioso arao que nadaba con marea alta cerca de las paredes del muelle.

Arao en el puerto (2-2-2014)

Arao en el puerto (2-2-2014)

Mientras el sol caía creaba imágenes muy bonitas con un amarillento cielo, que siempre junto al paisaje marino es agradable para la fotografía y los contraluces.

Paseo de Santoña en pleno amanecer (2-2-2014)

Paseo de Santoña en pleno atardecer (2-2-2014)

El día acababa con un buen plato de macarrones que hicimos en el albergue regado con cerveza y sopa calentica. Eso sí, menudo fallo… tanto pájaro, se nos había olvidado comprar el pan, por lo que teníamos que empujar los macarrones con el pan tostado que teníamos para desayunar al día siguiente… No era plan de usar las magdalenas… jejejejeje

Macarrones (2-2-2014)

Macarrones (2-2-2014)

Tras un buen primer día de bicherío, madrugábamos y desayunados íbamos al puerto a ver si por casualidad veíamos a la foca dormir… No hubo suerte, pero fue bonito ver con las primeras luces del día, como varios bandos de garcillas bueyeras volaban de sus dormideros para dispersarse por diferentes zonas de las marismas. Más de 100 ejemplares vimos moverse…

Visitábamos la zona de las marismas que esta donde las conserveras de Santoña y el canal de Boó. El viento era muy fuerte, y había poca luz, con incluso ratos de lluvia fina pero muy incómoda que dificultaba la observación de fauna y que hacía que parar a observar con el telescopio no fuera nada cómodo.

Allí no había mucho movimiento, pero en un paseo en el que a ratos la lluvia nos acompañaba, vimos cosillas reseñables.

Gaviota pasada por agua (3-2-2014)

Gaviota pasada por agua (3-2-2014)

Como interesantes un arao, un andarríos chico y varias gaviotas.

Andarríos chico (3-2-2014)

Andarríos chico (3-2-2014)

Además, destacar, que aunque no observábamos muchos ejemplares de cada especie, había gran variedad de anátidas.

Frisos, cucharas, tarros blancos, silbones, rabudos, ánades reales, porrones moñudos, cercetas y porrones comunes se veían en parejas o tríos.

Diferentes anátidas (3-2-2014)

Diferentes anátidas (3-2-2014)

Tras el canal de Boó y recorrer en coche la zona de Piedrahita, Argoños y Escalante, visitábamos de nuevo la zona del monasterio de Montehano donde hicimos una parada. Allí observamos una garceta anillada que se alimentaba buscando en el suelo mientras la marea dejaba al descubierto esta parte de la marisma.

Garceta anillada (3-2-2014)

Garceta anillada (3-2-2014)

Además, en una zona de agua embalsada por las subidas y bajadas de marea andaba una pareja muy simpática y poco asustadiza de zampullines, que en principio tuvimos duda con uno de ellos si podía ser cuellirrojo, pero tras observarlo bien ya nos dimos cuenta de que se trataba de un cuellinegro, eso sí, no os creáis que lo he tenido del todo claro… he preguntado por ahí en algún foro y ya me lo han confirmado… jejejejeje

Zampullín cuellinegro (3-2-2014)

Zampullín cuellinegro (3-2-2014)

Zampullín nadando (3-2-2014)

Zampullín nadando (3-2-2014)

Luego visitamos el puerto de Colindres y la ría de Treto, donde el día anterior habíamos visto el colimbo grande en la salida en barco.

En zona de limos de la ría se encontraba presente un bando de decenas de agujas, entre las que había un ejemplar anillado pero que perdimos enseguida de vista.

Agujas (3-2-2014)

Agujas (3-2-2014)

Además como especial veíamos una espátula que se levantaba muy cerca de nosotros y sobrevolaba nuestras cabezas en dirección a Santoña.

Espátula en vuelo (3-2-2014)

Espátula en vuelo (3-2-2014)

Allí, además del colimbo grande que habíamos visto el día anterior y que estaba presente, disfrutábamos de un precioso charrán patinegro que andaba sobrevolando la zona del puerto, y que al no parar quieto y moverse con ayuda de los fuertes vientos hacía difícil su fotografía, pero con algo de suerte pude sacar algo salvable.

Charran volando (3-2-2014)

Charrán volando (3-2-2014)

Continuábamos recorriendo las marismas, y en ocasiones parábamos con el coche donde se podía, ya que quitando alguna explanada buena y grande, hay zonas de interés que no son de fácil acceso ni fáciles de inspeccionar…

De esta forma, entre marisqueros, observábamos alguna gaviota y varias limícolas.

Gaviota patiamarilla (3-2-2014)

Gaviota patiamarilla (3-2-2014)

Zarapitos y archibebes eran algunos de los protagonistas.

Limícolas (3-2-2014)

Archibebe común y zarapito trinador (3-2-2014)

De todas formas, a pesar de la presencia de limícolas, las gaviotas y los cormoranes grandes eran las especies más abundantes sobre el terreno.

Gaviota reidora arriba y cormorán grande abajo (3-2-2014)

Gaviota reidora arriba y cormorán grande abajo (3-2-2014)

Como la mañana iba pasando y se acercaba la hora de comer, volvíamos a Santoña, no sin antes pasar por el puerto a ver que se veía y aprovechando la ocasión para tirar en el agua unos panes secos que yo tenía en el coche desde hacía ya unas semanas.

Allí montamos buena “salsa” con las reidoras y patiamarillas, que se peleaban por coger los diferentes trozos que David tiraba al agua, pero la verdad que durante poco tiempo les prestamos atención, ya que apareció de nuevo “Robustiana” a placer bajo nuestros pies devorando un pescado.

Comiendo pescado (3-2-2014)

Comiendo pescado (3-2-2014)

Realizaba repetidamente la misma operación descrita el día anterior. Mordisco y cabeza al agua, mordisco y cabeza al agua, mordisco y cabeza al agua…

Foca comiendo (3-2-2014)

Foca comiendo (3-2-2014)

Comiendo (3-2-2014)

Comiendo (3-2-2014)

Dentadura de la foca (3-2-2014)

Dentadura de la foca (3-2-2014)

Era espectacular ver como se alimentaba y desgarraba las pieles de los pescados, en esta ocasión muy cerca, aunque poco a poco se fue alejando y metiendo hacia el interior del puerto pesquero.

"Robustiana" mordisqueando el pescado (3-2-2014)

“Robustiana” mordisqueando el pescado (3-2-2014)

Desgarrando el pescado (3-2-2014)

Desgarrando el pescado (3-2-2014)

Y viendo a nuestra amiga la foca gris comer nos entró el hambre a nosotros también, así que nos tocaba ir a llenar el estómago, y para ello marchábamos al mismo bar que el día anterior, ya que habíamos comido bien, a buen precio y estaba cercano al puerto, que era donde seguiríamos pajareando por la tarde…

Tras ello, allí que seguía la foca, pero está vez devorando una sepia que soltó a medio comer, y que una persona de allí se llevó a su casa más contenta que contenta.

Sepia (3-2-2014)

Sepia (3-2-2014)

Removió Roma con Santiago para conseguir una tomadera entre los barcos pesqueros que allí había.

Saco la jibia, y dijo que la foca se había comido el mejor pedazo… ¡Toma no! pensé yo… nos ha jodido, que la foca no es tonta… jejejejeje

Eso sí, mientras alguno le decía que tirara lo que quedaba de sepia al agua para las gaviotas con mucha facilidad respondió… “¡Las gaviotas que coman hostias!” lo que hizo que David y yo nos fuéramos de allí riendo, ya que ya se había ido la foca hacía rato y no quedaban aves interesantes por el lugar… aunque el “jibias” como lo llamamos era buen pájaro también… jajajajaja

En el mismo muelle del día anterior, cerca del puerto deportivo, cormoranes moñudos eran las estrellas del momento, muchos de ellos luciendo las bonitas y curiosas crestas que poseen en lo alto de sus cabezas.

Cormoranes moñudos (3-2-2014)

Cormoranes moñudos (3-2-2014)

Cormorán moñudo (3-2-2014=

Cormorán moñudo (3-2-2014)

Y no faltaban los típicos y abundantes colimbos grandes, que muchos de ellos vienen por estas fechas a nuestras tierras desde Islandia. No está lejos ni nada aquello…

Colimbo grande (3-2-2014)

Colimbo grande (3-2-2014)

Además, como habíamos hecho el día anterior, volvíamos a visitar la plaza de toros de Santoña en busca del bisbita costero, que… dicen que la de Santoña es la plaza más grande del mundo… ¿sabéis por qué? Pues porque nunca se llena! jajajajaja!

Oteando en la plaza de toros (3-2-2014)

Oteando en la plaza de toros (3-2-2014)

La verdad que es el sitio más raro donde he pajareado nunca… y será difícil hacerlo la verdad… Así que la foto de rigor de la expedición a Santoña no podía ser en otro lugar… Eso sí, sin el bisbita, que suele verse con facilidad tanto en la arena del tendido picoteando como en los asientos de piedra caminando.

David y servidor en la plaza de toros (3-2-2014)

David y servidor en la plaza de toros (3-2-2014)

Tras el intento fallido, y con mal tiempo, a pesar de que a ratos paraba la lluvia, tocaba visitar de nuevo las marismas y siguiendo procedimientos y lugares similares al día y medio que llevábamos ya en lugar volvíamos a inspeccionar las diferentes zonas.

Gaviotas reidoras, patiamarillas, alguna sombría y alguna cabecinegra no faltaban a la cita, al igual que zampullines cuellinegros, garcetas comunes, garzas reales y colimbos grandes.

Como más interesantes, los eíderes muy lejanos, por ejemplo, continuaban en la zona del día anterior…

Eideres (3-2-20014)

Eíderes (3-2-20014)

No volvimos a reconocer el ánsar careto entre los comunes, pero sí que observamos algún tarro blanco desde la zona de la cantera…

En las zonas de limos un grupo de decenas de correlimos con algún chorlito y algún vuelvepiedras… además de los muy abundantes silbones europeos.

Vimos también un martín pescador y un grupo de cuatro espátulas muy cercanas a la carretera…

Espátula (3-2-2014)

Espátula (3-2-2014)

Espátulas en vuelo (3-2-2014)

Espátulas en vuelo (3-2-2014)

Y decir que en el puerto deportivo flotaba un arao muerto, y que este año las mortandades de álcidos en nuestras costas (alcas, araos y frailecillos) han sido muy grandes. Muchos llegan con sus capacidades para alimentarse mermadas, sin fuerzas y con pocas energías llegando a las playas totalmente exhaustas, lo que hace que muchas mueran… (En Francia hace varios días se evaluaban más de 12000 aves muertas, cifra que seguro ha sido aumentada en los últimos días con los últimos temporales, y que irá en aumento en los próximos días).

Así acabábamos de nuevo el día, con otro intento buscando el dormidero de la foca pero en el que tampoco volvimos a tener suerte… A pesar de que muchas noches las pasó en la rampa de cemento del puerto deportivo, nosotros en ningún momento la vimos fuera del agua… Una pena…

Con el día acabado tocaba hacer la cena. Esta vez unos filetes de pavo con patatas que hicimos con mi hornillo en el comedor del albergue. Menuda humera que montamos, tuvo que estar la alarma de humos a punto de saltar… Menos mal que David se dio cuenta pronto y pudimos ventilar abriendo las ventanas y con toallas todo aquello…

Además, jugaba Osasuna, por lo que con vino y unas palomitas, tocaba ver a los rojillos en el salón del albergue.

Cena perfecta (3-2-2014)

Cena perfecta (3-2-2014)

El día había sido muy bueno, pero siempre llega alguno y lo fastidia… Vaya partido que se pegó Osasuna… Más vale ya que uno está acostumbrado y ni se nos atraganta la cena ni se nos quitan las ganas de dormir… Eso sí, menudo “rosco” de Oriol Riera… Este año hay delantero… A ver si sigue la racha!!! jejejeje

Y tras el buen descanso del guerrero, nuestro viaje pajarero poco a poco llegaba a su fin…

Llegaba la mañana y volvíamos a ir al puerto, a pasar las primeras horas del día y con intención de ir a media mañana a Laredo, donde un día antes se había observado un frailecillo.

Arao a primeras horas del día (4-2-2014)

Arao a primeras horas del día (4-2-2014)

Allí nadaba tranquilo un arao, pero lo interesante estaba en otra zona del puerto. Un barco pesquero acababa de llegar y estaba desechando el pescado que no le servía y seleccionando el de calidad para meterlo a la lonja.

Barco perquero siendo observado por David (4-2-2104)

Barco pesquero siendo observado por David (4-2-2104)

Barco (4-2-2014)

Barco (4-2-2014)

El revuelo de gaviotas era importante, y por momentos espectacular… Decenas sobrevolaban el cielo, otras tantas flotaban en el agua, y otras varias permanecían en el tejado del edificio del puerto posadas.

Los pescadores tiraban todo lo que no servía al mar, momento que era aprovechado por las gaviotas (principalmente patiamarillas), y de vez en cuando por algún cormorán grande que merodeaba la zona.

Pescadores echando los deshechos (4-2-2014)

Pescadores echando los deshechos (4-2-2014)

Por ello, vuelos de gaviotas que estaban totalmente alteradas y pendientes de pillar algún pescado, dominaban el cielo a escasos metros de nuestras cabezas.

En pleno vuelo (4-2-2014)

En pleno vuelo (4-2-2014)

Patiamarilla (4-2-2014)

Gaviota patiamarilla (4-2-2014)

También, una gaviota sombría herida de una pata caminaba por el puerto cojeando, pero como al acercarse se apuraba la dejé en paz y preferí ir donde realmente estaba el espectáculo.

Gaviota sombría coja (4-2-2013)

Gaviota sombría coja (4-2-2013)

Las gaviotas (en su mayoría patiamarillas, aunque se veían algunas sombrías y reidoras), se peleaban como locas por pillar los pescados que desde el barco iban tirando al agua…

Era impresionante ver como luchaban y como cuando alguna conseguía llevarse un pez era seguida por varios ejemplares hasta que perdía el pez y caía al agua, siendo aprovechado por cualquier otro ejemplar.

Pelea por sardinas (4-2-2014)

Pelea por sardinas (4-2-2014)

Alboroto gaviotil (4-2-2014)

Alboroto gaviotil (4-2-2014)

Pudimos ver gaviotas de varias especies y diferentes edades, que se observaban en el tejado de los edificios del puerto pesquero.

Gaviotas en el tejado (4-2-2014)

Gaviotas en el tejado (4-2-2014)

Muy difíciles de diferenciar, las gaviotas patiamarillas y sombrías compartían territorio, como las de la foto. En primer plano un adulto de patiamarilla, y en segundo a su derecha un ejemplar adulto d sombría (de plumaje algo más oscuro que la anterior).

Patiamarilla en primer plano y sombría en segundo (4-2-2014)

Patiamarilla en primer plano y sombría en segundo (4-2-2014)

Teníamos tiempo de conocer a Gorka Ocio y Carmelo, y de despedirnos de “Robustiana” que lejana se comía otro pez, de los colimbos, tanto grande como ártico y de ver una gaviota argéntea de primer año que nos mostró Gorka, uno de los pajareros más importantes del norte de la Península y una de las personas que más sabe de gaviotas y aves marinas… Si no llega a ser por el para rato identificamos David y yo ese ejemplar joven de argéntea…

Colimbo grande (4-2-2014)

Colimbo grande (4-2-2014)

Colimbo ártico (4-2-2014)

Colimbo ártico (4-2-2014)

Como podéis ver las diferencias entre los colimbos no parecen muy claras… pues vistos en el agua aún es más difícil…

El colimbo grande es de aspecto algo más “tosco” y robusto que el colimbo ártico, pero las coloraciones son muy similares… Lo que si sirve para diferenciar bien, es la marca blanca que se ve en el ártico cuando flota en la parte trasera de su cuerpo, pero que… ¡ojo! si está muy sumergido puede que no se aprecie… Suerte tuvimos que este no era el caso y la parte blanca de su cuerpo se veía a la perfección en la mayoría de las ocasiones…

Antes de marchar, aún nos quedaba un último intento a la plaza de toros a ver si aparecía el bisbita costero. Y tuvimos suerte de que desde fuera pudimos oír como algún ejemplar entraba piando en ella…

Bisbita costero (4-2-2104)

Bisbita costero (4-2-2104)

Esta vez tuvimos nuestro premio a la persistencia y había dos ejemplares dentro. Casi nos cierran, pero mereció la pena, ya que nueva especie para la saca que nunca habíamos llegado a observar ni David ni yo.

Bisbita costero (4-2-2014)

Bisbita costero (4-2-2014)

Además, ya fuera de la plaza de nuevo, desde lejos pudimos observar una serreta mediana, gracias a un grupo de cuatro pajareros que andaban por allí y nos avisaron de su presencia.

Y antes de abandonar las marismas parábamos a mirar entre los ánsares, donde esta vez tras mirar con el telescopio aunque nos costaba sí que éramos capaces de localizar al ánsar careto grande, algo más pequeño que los demás (ánsares comunes) y con una pequeña marca clara en el pico.

Ansarones (4-2-2014)

Ansarones, aquí difícil de localizar el careto (4-2-2014)

Como habíamos salido pronto de Santoña para intentar visitar otros lugares, y como Gorka nos había dicho que el frailecillo de Laredo se había visto dos días antes, una de nuestras paradas obligadas era Muskiz, desde donde antes de Navidades hay instalada una collalba desértica, especie más que extraña en nuestras latitudes.

Costa de Muskiz (4-2-2014)

Costa de Muskiz (4-2-2014)

En Muskiz, notábamos pronto los efectos del temporal de la semana anterior, ya que el puente de acceso a la playa estaba totalmente destrozado.

Puente dañado por el temporal (4-2-2014)

Puente dañado por el temporal (4-2-2014)

Primero dimos un paseo por toda la playa para seguir la línea de los restos de marea, donde nos habían aconsejado que mirásemos bien, ya que suele andar por esa zona picoteando.

Allí nada de nada, y normal, porque pegaba un viento fortísimo, así que optamos por separarnos y recorrer las dunas por las zonas habilitadas para ello, coincidiendo con otro pajarero, hasta que dimos con ella.

Precioso pajarillo y muy confiado, que volvió hacer que sonriéramos de nuevo, ya que era “bimbo” para los dos que estábamos allí presentes (el pajarero vizcaíno se había entretenido con un martín pescador y no la vio con nosotros… no se ya si la vio más tarde…).

Collalba desértica (4-2-2014)

Collalba desértica (4-2-2014)

Luego, fuimos de ahí al puerto de Zierbana, donde días atrás se había visto también una foca a ver qué observábamos nosotros por allá. No tuvimos suerte y solo vimos dos araos, eso sí, el puerto la verdad que nos gustó… Era recogido y bonito.

Además, como curiosidad poseía una gran familia de gatos que andaban entre las piedras (hasta más de 15 llegué a contabilizar a la vista a la vez…).

Para acabar, amenazando lluvia, pero aguantando todavía, hacíamos una última parada en Getxo para intentar ver un gavión hiperbóreo que se había observado algún día antes.

Comenzábamos bien en el lugar con una tresena de correlimos oscuros que se disimulaban y camuflaban a la perfección en las rocas del mismo paseo marítimo.

Correlimos oscuro (4-2-2014)

Correlimos oscuro (4-2-2014)

Dos juntos en una piedra y un tercero en otra piedra diferente.

Correlimos oscuros (4-2-2014)

Correlimos oscuros (4-2-2014)

Ante la gente pasaban totalmente desapercibidos por su fuerte mimetismo con el medio, pero a David no se le escaparon desde muy lejos…

Correlimos picoteando (4-2-2014)

Correlimos picoteando (4-2-2014)

Sin comer, pasábamos el temporal en busca del gavión pero sin nada de suerte, mucho viento e incómodo movernos allí con el telescopio y la cámara… De todas formas creo que no estuvimos en el lugar donde se solía observar…

A pesar de ello, dio tiempo a ver varias especies de gaviotas (pero ninguna diferente a las especies de Santoña), cormoranes grandes y moñudos, algún negrón y un alca.

Gaviotas (4-2-2014)

Gaviotas (4-2-2014)

Luego, comenzaba una fuerte tromba de agua que nos hizo volver al coche calados de agua y sin el gavión, pero bueno, la verdad que los tres días habían merecido la pena… Muchas especies nuevas, bien observadas y “Robustiana” a placer, por lo que la falta del gavión no conseguía amargarnos la vuelta…

Buenas observaciones en buena compañía, así que David!, ¡ya sabes!, ¡cuando quieras repetimos!. Y, a pesar de que solo fuimos dos… “Larga vida a “Los Bloody twitchers”!!”

Acerca de Danieltxo

Pamplona, Navarra (1984); dgarciamina@gmail.com
Esta entrada fue publicada en "Los Bloody twitchers", Buscando muy a lo lejos.... Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a Santoña; entre araos, colimbos, focas y mucho más…

  1. Buena crónica te ha quedado Daniel, ya veo que no os faltó nada por ver. Saludos !!

    • Danieltxo dijo:

      Si Alejandro. Muchas gracias… Nos falto el gavión hiperbóreo en Getxo, pero después de tantas observaciones era mucho pedir… jejejejeje
      Así que otra vez será.

      Saludos, Danieltxo

  2. Pingback: Anónimo

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