Llega la locura pajaril; a por el búho nival a Ré (Francia)

El 12 de enero se localizó un búho nival en la Ile de Ré (una isla de unos 30 kilómetros de largo y que tiene conexión a la tierra continental por un puente de tres kilómetros de largo), muy cerca de la conocida localidad de la Rochelle, en Francia.

Este animal se trata de una de las rapaces más míticas, bellas, esquivas, impresionantes y especiales de la tierra, y que todo aficionado a las aves cuando empieza en este “mundillo” sueña con ver algún día en estado natural y salvaje por su gran elegancia.

Y… ¿Por qué es un ave especial? Pues muy fácil. El búho nival es una rapaz nocturna que se distribuye únicamente por el círculo polar ártico, así que tenerlo tan cerca es una gran oportunidad… Ni en sus lugares habituales está garantizado su avistamiento, por lo que este ejemplar (una hembra joven) aparecido en Francia era una gran ocasión para poder observarlo, y quizás, la única de mi vida.

Y… ¿Qué hace aquí tan cerca? Pues muy fácil también… Esta ave en invierno baja hacia el sur en busca de climas menos fríos, pero se queda normalmente muy lejos de nuestras latitudes. Muchos ejemplares se adentran en el mar volando hasta encontrar tierra y posarse (kilómetros y kilómetros en muchas ocasiones, pero no creo que sea el caso de este ejemplar…) y en otras ocasiones, son tales las “palizas” que se dan por el largo viaje, que encuentran barcos en medio del mar y aprovechan para posarse y descansar. De esta forma muchas veces, el cansancio hace que no abandonen el barco y que lleguen junto a él a su destino, acercándose a zonas donde habitualmente no se desplazan por si solas, como muy seguramente habrá hecho este individuo.

Por lo que he podido leer en varios lugares, este año hay más observaciones de las habituales en zonas más sureñas como Holanda (dónde se han llegado a observar varios años diferentes), y hay 3 aves localizadas en Francia (aunque no he llegado a conseguir datos de los otros dos ejemplares), algo impresionante, creando esta de Ré una oportunidad que no podía ser desaprovechada.

Así que con ese punto de locura que nos caracteriza a todos los pajareros, para Francia que nos fuimos tres “Bloodys” (5-2-2014) en una nueva aventura. Orre, Itzi y “el mendas” nos dirigimos a Ré a meternos buena kilometrada y a intentar observar este místico animal que es famoso también entre los no pajareros por ser el búho que aparece en Harry Potter.

Con Orre al volante, salíamos a las 4 aproximadamente, y la verdad que hacía frio. Nos separaban cerca de 550 kilómetros, más de 5 horas de camino y una buena tralla en coche de nuestro objetivo, pero las ganas de ver al animal nos hacía fuertes y estar bastante despiertos y activos.

El reloj marcaba el madrugón; Itziar Almarcegui ()

El reloj marcaba el madrugón; Itziar Almarcegui (5-2-2104)

Lo ideal habría sido ir y haber pasado más de un día para minimizar la “paliza” del viaje y aprovechar y conocer bien la zona, pero la vida la verdad que no da para todo y solo disponíamos de un día para ir, ver al búho y volver…

El camino era largo, y antes de llegar a Burdeos alguno le entraba el sueño y se pegaba una “cabezadica”… El dia anterior acababa de llegar de Santoña (también de pajarear) y al final el cansancio quieras o no se acumula y pasa factura… Ni 4 horas había dormido, pero la ocasión lo merecía… O ahora, o nunca, como se suele decir…

Tras un buen atasco en la entrada a Burdeos, bien de peajes y fuertes tormentas (que a alguna pusieron nerviosa mientras otros ni nos enterábamos… jejejeje), que mejor despertar que un buen café, a precio de oro, eso sí…

Dormido y despertar; Itziar Almarcegui (5-2-2014)

Dormido y despertar; Itziar Almarcegui (5-2-2014)

Luego ya tirábamos hasta Ré, llegando allí sobre las 10 de la mañana a la zona más o menos “caliente” de la isla.

Ré, es una zona de marismas que en gran parte ha sido transformada para cultivar ostras con una especie de bañeras gigantes artificiales formadas por tierra a modo de piscifactoría. El hábitat general del lugar está compuesto por terrenos abiertos, y lleno de diferentes depresiones (con elevaciones que la rapaz puede usar como oteadero y zonas hundidas que puede usar también como refugio). A pesar de ello, por la información que llevábamos previa, el animal solía frecuentar una zona bastante concreta de la isla, y muchas veces se encontraba posado en posiciones expuestas y visibles desde cientos de metros.

Por ello fuimos directamente a la zona donde se solía avistar (aunque desde su primera observación, en varios días sueltos no se le consiguió ver a pesar de que decenas de ornitólogos de toda Europa fueron en su búsqueda), y con las indicaciones que Gorka Ocio me había dado un día antes en Santoña teníamos una pequeña idea de por dónde empezar a prospeccionar.

Con los ojos bien abiertos, al poco de llegar ya vimos tres pajareros con sus telescopios mirando al horizonte. Así que aparcamos y para ellos que nos fuimos… Olía a búho…

Pero llegábamos allí y nada de nada… Se trataba de tres franceses que llevaban un rato pero no habían localizado al animal. Una pena, pero iba a tocar inspeccionar mucho más de lo que pensábamos mientras el fuerte viento y la lluvia a ratos dificultaba y hacía desagradable el estar allí…

Tristeza, ya que no lo localizábamos; Itziar Almarcegui (5-2-2014)

Tristeza, ya que no lo localizábamos; Itziar Almarcegui (5-2-2014)

En cambio, el paisaje abierto facilitaba la amplia visibilidad, pero no teníamos premio… Mientras, llegaba algún pajarero más al lugar donde estábamos, pero el búho seguía sin ser localizado.

A pesar de ello, nos entreteníamos con grupos de barnaclas carinegras, que yo ciertamente nunca había tenido tan cerca…

Barnaclas (5-2-2104)

Barnaclas carinegras (5-2-2104)

Los pajareros poco a poco se marcharon de aquel nuestro oteadero a otras zonas, y por ello intercambiamos los teléfonos móviles, así si alguno localizaba el animal podría avisar a los demás.

Nosotros también decidimos movernos y buscar por otras zonas de la isla. Como la hembra de búho no hacía aparición, nos conformábamos con ver las aves que allí había. Tarros blancos, ánades reales y fochas entre las acuáticas y gaviotas, en su mayoría reidoras entre las marinas.

Tarros blanco (5-2-2014)

Tarros blanco (5-2-2014)

No faltaban también garcetas comunes, que eran bastante abundantes, además de los grupos grandes de barnaclas carinegras ya citadas con anterioridad y alguna espátula en vuelo.

Garceta (5-2-2014)

Garceta (5-2-2014)

Seguíamos oteando la zona, y los únicos resultados novedosos eran alguna limícola como andarríos, zarapitos y vuelvepiedras, por lo que los nervios iban entrando en nuestros cuerpos, aunque alguna tenía la certeza de que tarde o temprano íbamos a poder ver al “duque de las nieves”.

Y de repente la luz se abrió… Llevábamos cerca de una hora buscando la blanca rapaz en solitario cuando de repente apareció uno de los coches de los franceses con los que habíamos estado con anterioridad y nos avisó que habían localizado al ejemplar.

Nos habían intentado llamar pero les había sido imposible contactar con nosotros, así que un simpático pajarero nos había ido a buscar; un buen detalle difícil de olvidar y muy de agradecer.

Felicidad al saber que estaba localizado (5-2-2014)

Felicidad al saber que el animal estaba localizado; Itziar Almarcegui (5-2-2014)

Así que les seguimos y cuál fue nuestra sorpresa que el animal estaba localizado en un camino en el que no nos habíamos metido porque veíamos baches grandes y podía tener dificultad para el coche… pero que conste que yo dije a las “bloodyneskas” que ese camino tenía buena pinta! verdad, chicas? jejejejeje… No me quisieron hacer caso… que conste en acta! De vez en cuando los chicos tenemos razón! jajajajajajajaja.

Pero bueno, que no nos vamos a poner a discutir ahora por eso… Llegamos al lugar y allí estaban los otros dos pajareros con los telescopios y las cámaras viendo al animal.

Fue bajar y el momento del avistamiento fue impresionante… Aunque lejano y con muy mala climatología (lluvia y fuerte viento que nos tiraba los trípodes y todo lo que sacábamos del coche) se quedará en nuestras retinas grabadas y que probablemente nuca se olvidará…

Teníamos en frente al ejemplar de búho nival que más al sur de Europa se ha visto a lo largo de la historia. Un lujo que parte de “Los Bloodys” estábamos disfrutando. Una pena el no estar allí alguno más…

Buho nival (5-2-2014)

Búho nival (5-2-2014)

La pequeña “Caroline” (como así la bautizamos horas más tarde), de unos siete meses de edad nos sacaba las sonrisas y hacia de nuestras delicias, a pesar de que el escenario donde estaba no era el más bonito para la ocasión, ya que el animal se protegía de los vientos y aguas entre unos palets y una mesa abandonados que estaban en medio del lugar.

Además aprovechamos unos rayos de sol de los que salían de vez en cuando para fotografiarnos con el francés que nos había avisado, un gran detalle por su parte!

Con el amigo frances; Itziar Almarcegui (5-2-2014)

Con el amigo francés; Itziar Almarcegui (5-2-2014)

El tiempo era raro… A ratos salía el sol y a ratos teníamos una tormenta de impresión, lo que hacía que nos moviésemos y tuviéramos que meternos al coche a resguardarnos.

Si no salimos media docena de veces del coche y nos volvimos a meter otras tantas no lo hicimos ninguna…

Buho quieto (5-2-2014)

Búho quieto con rayos de sol (5-2-2014)

A pesar de todo ello, el momento era especial, y con una buena capa intentábamos combatir el fuerte viento… Eso sí, todo hay que decirlo, y a pesar de ver el animal la salida me salió cara… las dos tapas del telescopio se las llevó el viento y no volvieron a Pamplona.

La capa no hacía nada de nada; Itziar Almarcegui (5-2-2014)

La capa no hacía nada de nada; Itziar Almarcegui (5-2-2014)

La climatología no acompañaba, se puso mucho peor de repente, y con una fuerte tormenta nos quedamos allí solos… Los franceses se fueron, ya que el tiempo no tenía pinta de mejorar, pero nosotros preferimos aguantar un poco más y almorzar algo, ya que a pesar de que habíamos comido algún dulce, el estómago pedía comida a gritos…

Bajo la lluvia (5-2-2104)

Bajo la lluvia (5-2-2104)

Después de la tormenta, el búho permaneció en el lugar aguantando el chaparrón, pero poco a poco se desplazó y se movió a unos 60 metros de donde estaba, camuflándose bastante decentemente entre hierbas, pero que prestando atención se podía localizar con cierta facilidad.

Buho cercano a los palets (5-2-2014)

Búho cercano a los palets (5-2-2014)

Poco a poco la meteorología daba un giro de 180 grados y salía el sol desapareciendo las nubes que había en el cielo, así que aprovechábamos para comer algo mientras que esperábamos que la luz mejorase para intentar fotografiar al animal decentemente.

Con un “fogonillo”, tomamos sopa caliente con la que brindamos, unas chistorras, unas salchichas calenticas y un buen atún de Santoña que yo había comprado el día anterior.

Brindando por el búho nival; Itziar Almarcegui (5-2-2014)

Brindando por el búho nival; Itziar Almarcegui (5-2-2014)

El comportamiento de este ejemplar femenino de búho es una gozada, ya que de día por lo que se ve permanece tranquilo siempre en el mismo lugar, y se mueve al atardecer y amanecer para cazar o alimentarse, lo que hace que se pueda disfrutar de él durante minutos y minutos sin parar.

Nosotros lo vimos moviéndose en un área de muy pocos metros cuadrados, pero la mayoría de tiempo posado en el suelo, tranquilo y acurrucado, así que teníamos a “Caroline” totalmente controlada.

Buho posado acurrucado (5-2-2014)

Posado acurrucado (5-2-2014)

Giraba la cabeza, movía un poco su cuerpo, se acicalaba el plumaje, se rascaba, volvía a girar la cabeza y poco más… se parecía un poco a mí un domingo a la mañana después de una noche intensa de “farra”… jejejeje

Buho en diferentes posiciones (5-2-2014)

El búho en diferentes posiciones (5-2-2014)

Y como no solo del búho vivíamos, entre las muchas aves, las más confiadas eran un grupo de barnaclas carinegras que permanecían en una zona de agua muy cerca a nosotros.

Barnacla carinegra (5-2-2014)

Barnacla carinegra (5-2-2014)

Pareja de barnaclas (5-2-2014)

Pareja de barnaclas (5-2-2014)

Pero la verdad que con la localización de “Caroline” todas habían pasado a un segundo plano y nuestras miradas estaban 100% centradas en ella. Así que de repente, en una de estas, y tras acabar de comer, la rapaz nocturna se movió otros 50 metros, por lo que intentamos ir a por ella desde otro oteadero y poder observarla desde otro ángulo…

Y nos acercamos a ella muy mucho la verdad… No tardamos en localizarla desde otra pista que recorría la zona de la isla donde estaba.

El animal estaba camuflado entre hierbas de cierta altura y solo asomaba la cabeza, pero estaba tranquilo y por ello decidimos acercarnos a él a pata, ya que por los bordes de las “piscinas” para la cría de ostras teníamos acceso hacia el lugar donde se encontraba de manera bastante sencilla…

Camuflado (5-2-2014)

Camuflado (5-2-2014)

Pasamos un momento crítico, ya que muy cerca andaban un par de cazadores (por lo que se ve en la zona está permitida la caza de patos), pero que no llegaron a disparar en el tiempo que nosotros permanecimos allí. Así que contentos, ya que cualquier disparo seguramente habría asustado al búho y le habría hecho volar a otra zona.

El animal permanecía inmóvil a pesar de que estaba atento a los alrededores y giraba la cabeza constantemente, importándole muy poco nuestra presencia y la de los cazadores que allí andaban.

Posturas diferentes (5-2-2014)

Posturas diferentes (5-2-2014)

La verdad que en este momento disfrutamos del animal a placer nosotros solos.

Primero observándolo y grabando videos con el telescopio por metodo “digiscoping”, y luego fotografiándolo con las cámaras y mirándolo con los prismáticos…

Entre hierbas (5-2-2104)

Entre hierbas (5-2-2104)

Búho nival entre hierbas (5-2-2104)

“Caroline” con los ojos abiertos (5-2-2104)

Mirando de reojo (5-2-2014)

Mirando al frente (5-2-2014)

Cuando el animal vimos que se empezaba a impacientar y a incomodar por nuestra cercanía por un vuelo muy corto que realizó, decidimos abandonar la zona y dejarlo tranquilo, ya que además poco a poco iba pasando la tarde y teníamos que volver a Pamplona.

Habíamos disfrutado de “Caroline” a tope, como muy pocas veces he disfrutado yo con una rapaz y se merecía un descanso.

Preciosa rapaz la silueta de este animal (5-2-2014)

Preciosa la silueta de esta rapaz (5-2-2014)

La preciosa hembra allí se quedó tranquila, y de esta forma conseguimos otro triunfo para este gran equipo de pajareros del que formo parte…

Abriendo las alas (5-2-2014)

Abriendo las alas (5-2-2014)

Tras ello tocaba vuelta a Iruña… Otros 500 kilómetros y seis horas de viaje debido a un fuerte atasco que pillamos por un accidente… Eso sí, esta vez le tomé el relevo un rato a Orre al volante para que descansara… Relevo que a un camionero andaluz no le gustó mucho en plena autovía ya que se acordó de toda mi familia… jejejeje. Eso sí, yo tenía la razón, ya que quería adelantarme y que le cediera el paso cuando él no había hecho bien lo que tenía que hacer…

Con buena paliza en el cuerpo llegábamos a Villaba, donde tomábamos algo fresco y comentábamos la jugada con algún conocido… “Estáis locos” nos decían… “más de 1000 kilómetros y 11 horas de coche para ver un búho en un día…”.

Pues sí, locos de remate, no nos vamos a engañar, pero entre el cansancio y la alegría de poder haber visto a la impresionante “Caroline”, seguro que nadie en toda la faz de la tierra durmió como nosotros esa noche… jejejeje

Así que nada más que añadir. Día grandioso y de nuevo en buena compañía… Larga vida a “Los Bloody twitchers”!! Y como una imagen vale más que mil palabras… aquí os dejo con mi imagen favorita de esta excitante experiencia…

Precioso buho nival (5-2-2104)

La gran “Caroline”, un sueño hecho realidad (5-2-2104)

Anuncios

Acerca de Danieltxo

Pamplona, Navarra (1984); dgarciamina@gmail.com
Esta entrada fue publicada en "Los Bloody twitchers", Buscando muy a lo lejos.... Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Llega la locura pajaril; a por el búho nival a Ré (Francia)

  1. Pingback: Anónimo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s