Por el Delta del Ebro (Delta de l’Ebre)

Ya hace tiempo, pero los Sanfermines paralizan la ciudad de Pamplona, y como consecuencia paralizan este blog… jejejeje, así que con unos cuantos días de retraso por las fiestas, y otros tantos para realizar esta entrada, aquí va la crónica de una visitilla al Delta del Ebro (30-6 y 1,2 y 3-7-2014) en compañía de mi amigo pajarero y “Bloody” David Arranz de hace ya unas semanillas.

Salimos de Iruña el último día de junio después de comer, y tras cinco horas de viaje llegábamos al atardecer a la zona que íbamos a otear y repasar con nuestros prismáticos, telescopios y cámaras durante varios días.

Ninguno habíamos estado antes por allí, así que una nueva experiencia y un nuevo lugar a investigar y recorrer sin tregua para ver “bimbos” y disfrutar de nuestra mayor afición, las aves.

Llegada al Delta del Ebro (31-6-2014)

Llegada al Delta del Ebro (30-6-2014)

Pronto vimos que iba a haber tarea, ya que a pesar de llegar con muy poca luz nos dio tiempo a ver varias especies durante el camino y a subir a un par de miradores cerca de Poblenou, lugar donde íbamos a pasar la primera noche.

El Delta del Ebro es un humedal que está situado en el extremo sur de Cataluña (Tarragona) formado por la llanura aluvial que crea el río Ebro al desembocar en el Mediterráneo.

Está considerado el segundo humedal más importante de España (tras Doñana) y está compuesto por grandes arrozales (en su mayoría), y como formaciones naturales hay playas de arena, lagunas litorales de aguas salobres, saladares, bahías interiores de aguas poco profundas, y explotaciones salineras y acuícolas como artificiales.

Debido a su gran importancia, tiene una fuerte figura de protección y es Parque Natural desde 1983 (de casi 7800 hectáreas) que incluye 2 Reservas Naturales y 7 Reservas de Fauna, además de ser internacionalmente sitio RAMSAR y ZEPA.

Ornitológicamente hablando, es un lugar muy bueno para aves acuáticas y marinas, ya que muchas especies crían allí (por ejemplo todas las garzas ibéricas, allí está la mayor población de gaviota de Audouin del mundo con 12000 parejas, sitio exclusivo en España donde cría el charrán bengalí…) y no faltan las limícolas, aunque invierno es mejor época para este tipo de especies, anátidas u otras de índole más marino.

Nosotros en cuanto llegamos allí ya vimos que íbamos a disfrutar, ya que en escasos minutos fueron muy variadas las especies avistadas y sin recorrer apenas metros. Golondrinas, aviones zapadores, gaviotas patiamarillas, charranes y reidoras en vuelo, gaviotas de Audouin posadas en las acequias, martinetes moviéndose con las últimas luces del día, fochas, garzas, garcetas, zampullines, cigüeñuelas, cangrejeras, flamencos, moritos… ¡¡¡El viaje prometía!!! Aunque no os voy a engañar, en muy pocos minutos los mosquitos nos habían acribillado y tenía pinta de que ibamos a tener unos duros enemigos durante las vacaciones pajariles.

Variedad de aves (31-6-2014)

Variedad de aves a nuestra llegada (31-6-2014)

Así que tras una primera vuelta de reconocimiento tocaba cenar y a la cama, que al día siguiente había que madrugar y estar de pie para el amanecer.

Eso sí, no sin antes, mientras saboreábamos un platazo de alubias en un parque de Poblenou tener un buen sobresalto, ya que David oyó un ruido similar al del avetoro, pero cuál fue la sorpresa al callarnos que no se trataba de un avetoro… ¿Sabéis lo que era?

El viento se colaba en la botella de vino que nos estaba ayudando a pasar las alubias y hacía una especie de eco parecido al ruido de dicha especie, que en el Delta es especie invernante, así que era difícil tanto ver como escuchar… jejejejejejejeje

Cenando (31-6-2014)

Cenando (31-6-2014)

Con la típica copichuela de patxarán que tiene que acompañar a una buena comida, nos metíamos a la cama con la idea de descansar. La temperatura era buena (ni alta ni baja) y solo un mosquito que de vez en cuando sobrevolaba nuestras cabezas nos hacía abrir el ojo en el interior de “La txorineta”.

Al final era bastante tarde cuando nos fuimos a dormir, así que tras unas horas de sueño, tocaba darle caña a los prismáticos y por ello para antes de las 6 de la mañana ya estábamos en lo alto del observatorio que habíamos visitado el día anterior para observar “El Clot” y “L’Encanyissada”, un par de lagunas, de las cuales la segunda citada es la más grande del Delta y que son aprovechadas por anátidas y garzas para la cría.

Además de los abundantes murciélagos, el día comenzaba con los pitidos y trinos de las fochas y cigüeñuelas, fáciles de identificar.

A pesar del madrugón, no estábamos solos, sino que además de las decenas y decenas de mosquitos que no paraban de atacarnos y cebarse con nosotros, había un italiano pajarero con el que compartimos las primeras horas de observación.

Paisajes a otear (1-7-2014)

Paisajes a otear (1-7-2014)

Con el vimos los primeros azulones, las primeras gaviotas reidoras y ya comenzaba un buen listado de fauna. Calamones, flamencos, fochas, gallinetas, martinetes, garzas reales, garzas imperiales, moritos, gaviotas patiamarillas, zampullines y somormujos nos deleitaban nadando y volando mientras buitrones no paraban de ir de lado a lado de los campos con sus típicos trinos.

El día estaba muy triste, con muy poca luz y con algo de “chirimiri” a ratos, por lo que junto al pajarero italiano nos decidimos a ir a otra zona que él nos indicó como buena y en la que la intención era probar si había más luz, ya que el cielo estaba bastante encapotado.

De esta forma, durante el camino por las carreteras y pistas de piedra que bordeaban los diferentes arrozales, llegaban también las primeras cangrejeras, que a pesar de tener poca luz paramos a fotografiar. Era curioso ver cómo estaban varias de ellas (fácilmente más de 15) colocadas en la orilla de una acequia en el borde del agua y distantes unas de otras a distancia similar.

Garcilla cangrejera (1-7-2014)

Garcilla cangrejera (1-7-2014)

Tras algún kilómetro de coche y con el italiano de guía, llegábamos a la Reserva Natural de “Riet Vell” compuesta por campos de arroz ecológico, una laguna de agua dulce y carrizales, donde teníamos la suerte de ver gran variedad de especies desde el observatorio que hay preparado para ello.

De todas formas, antes de llegar al observatorio, en una zona encharcada había varias cigüeñuelas, que a nuestro paso se levantaban y volaban, pero posándose tras muy poco tiempo en el aire de nuevo en el agua.

Cigüeñuela en pleno vuelo (1-7-2014)

Cigüeñuela en pleno vuelo (1-7-2014)

Además muy abundantes los gorriones molineros, que por lo visto deben nidificar anualmente en las cajas nido que hay para ellos. Curioso también las abundantes cajas preparadas para murciélagos y aviones zapadores a lo largo de toda la superficie del Delta.

Las aves que más llamaban la atención desde el observatorio eran los flamencos, de los que se contabilizaban más de 50 ejemplares diferentes que no paraban de sumergir sus cabezas en el agua removiendo con sus extraños y revirados picos el fango.

Yo antes ya los había avistado en el Cabo de Gata, pero la verdad que muy lejanos y nunca había disfrutado de esta especie tan extraña como lo hice en este lugar.

Flamencos en Riet Vell (1-7-2014)

Flamencos en “Riet Vell” (1-7-2014)

Curioso que en el interior del mirador había varios nidos de golondrinas con sus polluelos y que los adultos entraban a darles de comer mientras aquello estaba repleto de gente. La verdad que un sitio cuanto menos curioso para hacer un nido, ya que allí sí que hay meneo a diario.

No faltaban aves relacionadas con los medios acuáticos como garcillas cangrejeras, un martín pescador, pollas de agua, ánades reales o zampullines.

Zampullín chico (1-7-2014)

Zampullín chico (1-7-2014)

En algunos casos se trataba de familias completas, como una de fochas que constaba de un adulto y 4 polluelos muy chiquitos todavía y que se escondían entre los carrizos.

Focha con sus polluelos (1-7-2014)

Focha con sus polluelos (1-7-2014)

Destacaba la gran presencia también de charranes comunes en las plataformas preparadas para la cría que hay en la zona de agua.

En ninguna se veían pollos de pequeño tamaño, pero en la mayoría se encontraba posado algún ejemplar adulto. Supongo que alguno habría incubando huevos o preparándose para poner, pero lo cierto es que de momento no había muchos indicios de cría.

El único polluelo de este año de la especie se encontraba en un tronco que estaba en una orilla, y el animalillo no se movía de ahí para nada. Bueno, supusimos que sería pollo de charrán porque un adulto andaba bastante cariñoso con el, pero la verdad el joven no se parecía en nada a sus padres…

Charranes (1-7-2014)

Charranes (1-7-2014)

Además, por una de las ventanillas laterales se observaban aunque lejanos hasta 5 calamones diferentes.

Uno de ellos portaba una anilla negra con letras blancas en pata izquierda con la inscripción “U4”, o eso creo, ya que la U no la pude ver muy claramente y en las fotos se intuye pero no es seguro… A ver si me lo confirman, porque envié los avistamientos al ICO (Institut Català d’Ornitologia).

Pareja de calamones con ejemplar anillado a la derecha (1-7-2014)

Pareja de calamones con ejemplar anillado a la derecha (1-7-2014)

Tras un buen rato en “Riet Vell”, tocaba echar un cafe con unas galletas, que ya llevábamos unas pocas horas despierto y había hambre, y después vuelta a la guerra visitando otras zonas de la zona sur del Delta.

Para ello recorríamos varias las pistas parcelarias que separan los diferentes campos de arrozales. Aquello está lleno de este tipo de pistas, y es fácil desorientarse, ya que la verdad que los miradores y demás no está muy bien señalizado y nosotros por ello lo que hicimos fue recorrer todos los caminos que veíamos ayudados por alguna ruta e información que teníamos de internet.

El día poco a poco iba ganando en ardeídas, y muchas de ellas se veían a placer en los montones de tierra que a modo de franjas separan los diferentes campos.

Martinete (1-7-2014)

Adulto de martinete (1-7-2014)

Además de los nocturnos martinetes, sobre todo las garzas más abundantes eran las garcillas cangrejeras que se veían por cualquier rincón. Nunca había disfrutado yo tan a placer de la especie como lo hice en esta ocasión.

Cangrejera (1-7-2014)

Cangrejera (1-7-2014)

Las garcillas bueyeras eran bastante menos abundantes pero a pesar de ello alguna se podía observar por el lugar.

Garcilla bueyera (1-7-2014)

Garcilla bueyera (1-7-2014)

No faltaban las garzas reales, las garzas imperiales y las garcetas comunes, pero bueno, como estas son más fáciles de ver por mis tierras que martinetes o cangrejeras me llamaban menos la atención, a pesar de que de vez en cuando era obligado parar a observarlas con detenimiento, sobre todo a las imperiales.

Además teníamos un calamón a placer, que esa sí que no se suele ver por Navarra, y a la que observábamos y de la que no perdíamos detalle.

Estaba en la orilla de las aguas entre los carrizos, pero durante un buen rato asomó y pudimos disfrutar de ella a la perfección. Impresionante el tamaño de las garras y dedos del animal…. ¡Algo desproporcionado!

Calamón (1-7-2014)

Calamón (1-7-2014)

De la misma manera no paraban de verse también grandes bandos de moritos.

Moritos (1-7-2014)

Moritos (1-7-2014)

Algunos muy numerosos de cerca de 30 ejemplares y entre los que encontramos uno anillado con una anilla amarilla en la pata derecha con letras negras “O1OH” en el “Camino del Ranxo Gran”.

Entre charranes patinegros, pagazas piconegras y fumareles cariblancos en vuelo poco a poco nos acercábamos a otros hábitats (salinas y playas), que también son muy interesantes, pasando antes por el mirador que hay en “L’Encanyissada” pero donde solo observábamos alguna pareja de ánade real y alguna gaviota reidora.

Gaviota reidora a la izquierda y pagaza piconegra a la derecha (1-7-2014)

Gaviota reidora a la izquierda y pagaza piconegra a la derecha (1-7-2014)

Las especies que acabo de citar, siempre eran observadas en vuelo, y entre charranes y pagazas tuvimos un fuerte quebradero de cabeza para poder diferenciar unas de otras.

Ambas son muy similares, y las únicas diferencias son que la pagaza tiene el pico más grueso y corto y que tiene las puntas de las alas algo más oscuras, pero por lo demás en tamaño y aspecto son muy similares. Eso unido a nuestra poca experiencia de estas aves nos dificultaba la identificación.

Pagaza piconegra (1-7-2014)

Pagaza piconegra (1-7-2014)

Tras ello, visitábamos “La Tancada”, una zona de pastizal salino donde se puede observar canastera y terrera marismeña, y buena para flamencos y anátidas en invierno, y las antiguas “Salinas de Sant Antoni”, que es una zona de marismas y de antiguas saleras y de importancia para limícolas, gaviotas y charranes.

De canasteras ni rastro, y terrera marismeña solo una… Pero bueno, cada cogujada y cada gorrión nos hacía prestar atención y mirar todo bien con nuestros prismáticos, así que atención al sitio no faltaba.

Garceta común en las salinas (1-7-2014)

Garceta común en las salinas (1-7-2014)

En las salinas tocaba analizar todo bien con el telescopio y estirar las piernas, y por ello los resultados eran buenos. Además de las habituales garcetas, garzas reales, gaviotas y flamencos, divisábamos archibebes comunes, un zarapito real, chorlitejos patinegros y un andarríos grande.

Gaviota picofina en vuelo (1-7-2014)

Gaviota picofina en vuelo (1-7-2014)

Y tras la parada, tocaba ir a la playa, y no precisamente para darnos un baño, sino para seguir inspeccionando el terreno y conocer otros lugares del hemidelta sur.

Cruzábamos la “Platja del Trabucador” en coche (una playa larga y estrecha circulable) oteando a los dos lados, ya que estábamos rodeados de agua, el mar por un lado, y una gran bahía por el otro.

Allí pudimos ver los primeros chorlitejos patinegros en condiciones, ya que los anteriores los habíamos observado desde muy lejos, e incluso pudimos ver un ejemplar con dos polluelos.

Chorlitejos patinegros (1-7-2014)

Chorlitejos patinegros (1-7-2014)

Curioso ave que muy cerca de algunos bañistas que había, siempre andaba cauto y atento a los movimientos de las personas que allí nos encontrábamos.

Chorlitejo patinegro (1-7-2014)

Chorlitejo patinegro (1-7-2014)

Además, destacaban las gaviotas de las cuales se veían varias especies. Como patiamarillas y reidoras son bastante comunes por aquí, me voy a centrar en las que para mi eran nuevas, y que además por suerte son fáciles de distinguir.

Por un lado la gaviota picofina, fácil de identificar como su nombre bien dice por tener el pico fino, al contrario que las demás gaviotas peninsulares.

Gaviota picofina (1-7-2014)

Gaviota picofina (1-7-2014)

Y por otro lado las gaviotas de Audouin, que son las únicas gaviotas que tienen cabeza blanca y pico rojo en el continente europeo.

Gaviota de Audoain (1-7-2014)

Gaviota de Audouin (1-7-2014)

Como veis, ambas fáciles de distinguir, por lo menos las adultas.

De esta forma llegaríamos a la zona final de la playa, donde el acceso permite seguir a pie durante unos cuantos cientos de metros, pero que luego ya está restringido, ya que es una zona muy sensible y se da una fuerte colonia de reproducción de aves y el acceso de personas podría frustrar todo.

Playa (1-7-2014)

Playa (1-7-2014)

Charranes comunes, charrancitos, cigüeñuelas, chorlitejos patinegros y gaviotas reidoras y de Audouin fueron nuestras observaciones por allí también.

Allí, tras hablar con unos pajareros de Jaca que habían llegado el día anterior al Delta, nos asomábamos al mar, y mirando, David localizó un par de alcatraces que volaban bastante bajos sobre el agua, así que una vez más la suerte nos sonrió, ya que era una especie que no esperábamos poder observar a pesar de que si es posible (como pardelas o págalos).

Alcatraz en vuelo (1-7-2014)

Alcatraz en vuelo (1-7-2014)

Y en la zona de agua acordonada por seguridad para las aves y de acceso prohibido, además de algún chorlitejo patinegro, pudimos ver un nido con una cigüeñuela, que estaba tan quieta que parecía una figura de porcelana… jejejeje

Cigüñuela en el nido (1-7-2014)

Cigüeñuela en el nido (1-7-2014)

Como ya era tarde y el estómago no hacía más que dar gritos, dejamos las “Salinas de la Trinitat” y “Punta de la Banya” para otro momento, ya que nuestra intención era volver y mirar todo aquello bien y con calma.

Una pena que lo dejamos para el último día y a media mañana nos empezó a llover, sin poder visitar la zona… Pero bueno, no hay mal que por bien no venga y ya tenemos excusa para volver! jejejejeje

Tras comer en el camping que hay cerca de la “Urbanización Eucaliptus” a la tarde volvíamos a visitar el mirador de “Riet Vell” en las horas de máximo calor, para así evitar el sol que cascaba con fuerza desde hacía ya tiempo.

Pero la comida daba para algo más y como no parábamos de tener pájaros en la cabeza, yo veía algo amarillo volar dentro del camping…. ¿oropéndola?, ¿cotorra?…

Pues ninguna de las dos… tras decirle a David que había visto algo amarillo volando y no pude identificar por lo fugaz y velocidad que llevaba, volvió a pasar… ¿y que era? ¡Pues vaya frustración!, ¡era un balón con el que jugaban unos chavales! Si es que cuando andas pajareando… solo ves pájaros!!!! jejejejeje

En el mirador (1-7-2014)

En el mirador (1-7-2014)

Volviendo a los nuestro, en “Riet Vell” las golondrinas seguían entrando continuamente y a altas velocidades dentro del observatorio a dar de comer a los polluelos, que ya tenían tamaño considerable. Por estas fechas seguramente ya habrán echado a volar.

Golondrina en el nido del polluelo (1-7-2014)

Golondrina adulta en el nido con los polluelos (1-7-2014)

Los flamencos que a la mañana estaban algo lejanos, poco a poco se iban acercando, así que todo iba pintando muy bien y parecía que se aproximaban hacia nosotros.

Flamencos en el agua (1-7-2014)

Flamencos en el agua (1-7-2014)

De plumajes más rosados y menos, se contabilizaban más de 50 ejemplares diferentes, alguno de ellos anillados como el de la fotografía.

Flamenco joven a la izquierda y adulto a la derecha (1-7-2014)

Flamenco joven a la izquierda y adulto a la derecha (1-7-2014)

Además del de la foto, había otro ejemplar anillado, por lo que pudimos observar dos diferentes. Ambos con anillas amarillas con letras negras; uno en pata izquierda con inscripción “2CSA” y el otro en pata derecha con inscripción “OXCO”.

Nunca antes había tenido estos curiosos animales tan cerca. Estas aves zancudas de ojos pequeños y pico grande hacen que como poco sean de aspecto gracioso y divertido.

Flamenco adulto (1-7-2014)

Flamenco adulto (1-7-2014)

Además de los flamencos, también seguían allí como a la mañana varios calamones, charranes comunes, fochas, ánades reales, zampullines y el simpático y cantarín buitrón.

Ya con la tarde poco a poco cayendo, continuábamos por los arrozales prestando atención a cada rincón, y sin perder de vista los canales para el traslado de aguas observábamos varias polladas de ánades reales, algunas de ellas muy numerosas.

Familia de ánades reales (1-7-2014)

Familia de ánades reales (1-7-2014)

Las preciosas garcillas cangrejeras (llamadas también garcillas rosadas por su coloración) eran sin duda alguna la garza más habitual y estaba entre las aves más vistas. Además el que estuvieran tan cerca en algunos momentos hacían que las observaciones fueran una gozada, ya que todas las veces que había visto a este animal anteriormente lo había hecho desde lejos y con telescopio.

Cangrejera (1-7-2014)

Cangrejera (1-7-2014)

Seguido visitábamos “L’Alfacada” y observábamos “La Illa de Buda”, una zona de acceso restringido pero que se puede controlar decentemente desde un mirador, muy cerca ya de la desembocadura del Ebro en el Mediterráneo.

Allí oteábamos los carrizos desde algún observatorio, pero la verdad que no veíamos nada extraño, más que un numeroso grupo de garcetas comunes y varias garzas imperiales. Habíamos recorrido varios kilómetros en coche por pista para llegar allí y la verdad que nos llevábamos un poco de fraude, ya que a parte de alguna gaviota poco más veíamos.

Garcetas desde observatorio (1-7-2014)

Garcetas desde observatorio (1-7-2014)

Con ello ya dábamos por visitado todo el hemidelta sur, por lo que nos quedaba buscar por alguna parcelaria y mirar los diferentes arrozales de nuevo.

El cielo poco a poco se iba ennegreciendo y nublándose, y de vez en cuando muy lejano se veía que se iluminaba por algún relámpago, así que íbamos pensando en cerrar el día, no sin mirar cada acequia, cada campo de cultivo o cada carrizal por el que pasábamos cerca.

Además de pagazas, gaviotas y los siempre presentes moritos, garzas imperiales y cangrejeras, aparecían varios martinetes, que al ser de costumbres más nocturnas que las anteriores volaban de un lado para otro y se posaban en los arrozales y en los cables de los tendidos eléctricos mientras se acercaba la noche.

Adulto de martinete (1-7-2014)

Adulto de martinete (1-7-2014)

Y con los martinetes para cerrar el día, llegábamos a “Deltebre” (en el hemidelta norte), pueblo donde íbamos a pasar noche y donde nos pilló una buena tormenta antes de oscurecer.

Aprovechamos allí para echar un par de cervezas frescas en un bar y realizar nosotros mismos un buen plato de pasta con tomate y chistorra, ya que la tormenta duró poco más de media hora y nos dejó cocinar sin problemas.

Mientras alguna reidora sobrevolaba por encima de nosotros muy alta, varios mirlos cantaban en los arbolillos de los árboles del parque donde cenábamos, los aviones comunes entraban y salían de los nidos de los edificios de al lado, y varias salamanquesas de gran tamaño corrían por las paredes de las casas que estaban al otro lado de la carretera del mismo parque.

Así que mejor escenario para cenar es difícil, y como al final nos habíamos dado tralla, cenar y a dormir, que el cuerpo pedía a gritos descansar.

Cena (1-7-2014)

Cena del día (1-7-2014)

Tras dormir durante unas cuantas horas, todavía a oscuras, abandonábamos el pueblo y nos dirigíamos a zonas de carrizos y arrozales para pajarear, con los objetivos principales de disfrutar y poder ver avetorillos en condiciones, e intentar localizar alguna canastera, que el día anterior nos habían sido esquivas.

Amanecía muy cubierto e incluso en un principio llegaba a amenazar lluvia, pero poco a poco iba despejando y el sol eliminaba las nubes que había.

Amanacer (2-7-2014)

Amanecer en el Delta (2-7-2014)

Nos dirigíamos primero a “Canall Vell”, una laguna de agua dulce con carrizales y que es muy buena para la nidificación de anátidas, garzas y aves de menor tamaño, pero cual era nuestra sorpresa que el mirador se encontraba cerrado. Nos costó localizarlo, ya que está muy mal señalizado… bueno mejor dicho! No está ni tan siquiera indicado!

A pesar de ello, pudimos ver un avetorillo entre los carrizos y algún martinete y gaviota reidora que se movían con los primeros rayos de luz. Sumábamos también un grupo de cinco ánades cucharas que también cruzaban el cielo (muy altos), y poco más la verdad.

Aves al amanecer (2-7-2014)

Aves al amanecer, avetorillo entre carrizos y martinete en el cielo (2-7-2014)

Tras ello tocaba coger la carretera de nuevo e ir hasta “Riumar”, una urbanización que está junto a la desembocadura del río Ebro y que por un sendero lleva a varios observatorios.

Recorríamos el camino con varias nubes en el cielo que amenazaban algo de lluvia, pero a pesar de ello nos lanzamos hacia “El Garxal”, una laguna de muy poca profundidad conectada a la desembocadura del río con vegetación salobre, carrizales y dunas vegetadas.

A pesar de ser una zona de marisma bastante interesante, veíamos muy poco, y además casi siempre todo muy lejano.

Paisajes oteados (2-7-2014)

Paisajes oteados en “El Garxal” (2-7-2014)

Flamencos, fochas, gaviotas y charranes era lo más observado en las aguas, mientras que en el camino nos recibía un asustadizo conejo y llegamos a observar una familia de abubillas en una zona de vegetación abundante.

Por otro lado decir que se oían también el incansable buitrón y algún carricero tordal, que a pesar de que intentamos localizar con insistencia nos fue imposible de ver.

Lo más interesante era una pareja de grandes salamanquesas que se encontraban en el último mirador del lugar, por lo que los reptiles hacían su aparición y se dejaban ver.

Salamanquesa (2-7-2014)

Salamanquesa (2-7-2014)

Desde este último mirador mirábamos con el tele tanto la laguna como el mismo río Ebro, pero no encontrábamos nada de interés. Por lo visto, la zona debe ser mucho más interesante en invierno que en verano, con gran afluencia de diferentes especies de patos y de limícolas, además de posibles aves marinas que hacen también aparición.

Observando; David Arranz (2-7-2014)

Observando; David Arranz (2-7-2014)

Hacía viento, y entre ello y los mosquitos no hacían nada agradable la estancia allí, así que como no se veía mucha variedad vuelta a “Riumar” y a buscar aves por otras zonas.

Cargábamos con todos los pesos, telescopios, cámaras, mochilas… y como poco a poco la mañana iba pasando, echábamos un café para desperezarnos y reactivarnos, mientras caía un pequeño chirimiri que duró algún minutillo.

David con el telescopio (2-7-2014)

David con el telescopio (2-7-2014)

Visitábamos la zona de la “Platja de la Marquesa”, pero allí tampoco veíamos nada interesante. Lo mejor se veía en la zona de arrozales y diferentes carrizales por donde pasábamos.

Garzas imperiales, garzas comunes, garcetas comunes y garcillas bueyeras lo más destacable entre otras especies.

Garza imperial en una acequia (2-7-2014)

Garza imperial en una acequia (2-7-2014)

Las garcillas cangrejeras eran sin duda alguna las garzas más abundantes también en el hemidelta norte, además suerte que es un animal muy bonito y fotogénico y nos entretenía de muy buenas maneras.

Cangrejera tiesa (2-7-2014)

Cangrejera tiesa (2-7-2014)

Aunque en número bastante menor que en la parte sur del Delta, seguíamos viendo moritos, espectaculares con sus colores rojizos y casi siempre escondidos entre la vegetación.

Morito (2-7-2014)

Morito (2-7-2014)

Morito entre hierbas (2-7-2014)

Morito entre hierbas (2-7-2014)

Y no todo eran aves, sino que además de vez en cuando se veían mariposas como la de la foto… Eso sí, me sorprendió el no ver ninguna culebrilla, lagartijas ni lagartos en las zonas más áridas…

Mariposa (1-7-2014)

Mariposa (1-7-2014)

A ratos chispeaba, por lo que dejábamos pendiente para otro momento “La Punta del Fangar”, un brazo de arena a modo de península compuesto por dunas móviles y fijadas por vegetación, y que es bueno para limícolas sobre todo, ya que se forma una bahía muy interesante, pero que como muchas otras zonas del Delta es mejor en épocas invernales.

Así que visitábamos “Les Olles” y “El Golero”, una balsa costera que se encuentra entre el mar y los arrozales y con vegetación muy variada, donde están representados los ambientes de playa, de aguas dulces y salobres, de suelos salados… con todo lo que ello conlleva. Visitamos varios observatorios, pero la verdad que estaba todo bastante parado, la marea era alta, y para limícolas es mejor la visita a esa zona con marea baja, así que lo dejábamos para la tarde.

No faltaban de todas formas diferentes especies; además de ánades reales, fochas, garcetas y chorlitejos patinegros, observábamos lavanderas blancas y cascadeñas, charranes comunes, charrancitos, fumareles cariblancos y limícolas como archibebes comunes o andarríos chico.

Pero lo más destacable estaba por llegar…

Fue mirar a una zona de suelos salinos, y ver unos puntos sospechosos, que al montar el telescopio dieron su fruto. Se trataba de dos canasteras, que teníamos la suerte de “bimbar” tanto David como yo y de enseñar a cuatro pajareros de Jaca que había por allí.

Pareja de canasteras (2-7-2014)

Pareja de canasteras (2-7-2014)

Primera vez que avistábamos la especie tanto David como yo, y la verdad que fue espectacular, ya que en compañía de los pajareros aragoneses y con calma y oteando bien el lugar llegamos a localizar hasta 5 ejemplares diferentes entre todos.

Canastera (2-7-2014)

Canastera (2-7-2014)

La verdad que la habíamos buscado en varios sitios con anterioridad sin suerte, pero esta vez teníamos todo de cara, e incluso pudimos fotografiarlas decentemente y grabar en video, como hizo David https://www.youtube.com/watch?v=88CLuiMAJc8&feature=youtu.be .

Eso sí, como siempre la “Ley de Murphy” se cumple, y al fotógrafo maño se le llenó la tarjeta de memoria de la cámara cuando más a huevo teníamos a una de las canasteras… Algo habitual! O se llena la tarjeta, o se acaba la batería… algo a lo que los aficionados a la fotografía de naturaleza estamos acostumbrados en el momento más inoportuno… jejejeje

Canastera (2-7-2014)

Canastera (2-7-2014)

Además, no faltaban las aves más comunes como las gaviotas reidoras, los somormujos, las garcetas comunes y los cormoranes, pero todas pasaban a segundo plano con la casi media docena de canasteras que allí había.

Cormorán grande (2-7-2014)

Cormorán grande (2-7-2014)

Eso sí, de vez en cuando se nos escapaba la mirada a un tractor que llamaba mucho la atención, ya que estaba trabajando en una bahía de aguas poco profundas, pero que por las largas distancias daba la sensación de que estaba en medio del mar caminando sobre las aguas… jejejeje

Tractor (2-7-2014)

Tractor (2-7-2014)

Y tras las canasteras, llegaba otro de los momentos buenos del día, ya que en una zona cercana, se podían observar varios avetorillos, que tuvieron 10 minutos de mucho movimiento en los que volaban de lado a lado.

Avetorillo (2-7-2014)

Avetorillo (2-7-2014)

Por lo menos 4 ejemplares diferentes llegamos a diferenciar, así que un buen sitio para el avistamiento de esta escurridiza ave.

Avetorillo en pleno vuelo (2-7-2014)

Avetorillo en pleno vuelo (2-7-2014)

Casi siempre eran avistamientos en vuelo, y para pillarlos decentemente había que tener suerte y muchos factores en cuenta… Primero que se posaran cerca, luego el localizarlos y que asomaran, tercero que se dejaran ver, y cuarto que aguantaran aunque solo fuera unos segundos, ya que cuando se posaban a la vista aguantaban el tiempo justo para preparar la cámara y que no diese tiempo a fotografiar… Puñeteros avetorillos… jejejeje.

Avetorillo escondido (2-7-2014)

Avetorillo escondido (2-7-2014)

Pero aunque se movían rápidamente, algo hicimos, y además de fotos, por si os interesa… ahí va un video del avetorillo sacado por mi amigo David. https://www.youtube.com/watch?v=7mp3rBHkaBQ&feature=youtu.be

Destacar también en la misma zona, una par de charrancitos que realizaban lances de pesca muy chulos.

Charrancito (2-7-2014)

Charrancito (2-7-2014)

Se cernían en el cielo a escasos metros del agua de la balsa, y de repente se lanzaban al agua como si de un arpón se tratase y tras caer y medio sumergirse se levantaba y alzaba el vuelo de nuevo, eso sí, en varios lances que vimos la efectividad no fue muy alta, ya que solo una vez lo vimos salir con pez…

Charrancito antes de lanzarse al agua (2-7-2014)

Charrancito antes de lanzarse al agua (2-7-2014)

Además no faltaban las habituales pagazas piconegras, los charranes comunes y los fumareles cariblancos. Ni rastro de fumareles comunes, charranes bengalíes o pagazas piquirrojas.

Fumarel cariblanco en vuelo (2-7-2014)

Fumarel cariblanco en vuelo (2-7-2014)

Fumarel en vuelo (2-7-2014)

Fumarel en vuelo (2-7-2014)

Con hambre y ya unas cuantas horas de pajareo encima, tocaba comer, por lo que íbamos a un chiringuito en la “Platja de l’Arenal” cerca de “l’Ampolla” donde nos metíamos una buena paella de “arroz con pato del Delta” acompañada de una fresca ensalada. La pena que no sabemos de que especie de pato se tratará… ¿ánade real?, ¿focha?, ¿o será un pato doméstico cualquiera? De momento no sabemos… Es plato típico de allí, pero no he encontrado referencias de la especie… ¿Alguien la sabe?

Arroz con pato del Delta (2-6-2014)

“Arroz con pato del Delta” (2-7-2014)

Tras ello, volvíamos a la zona de observatorios de “Les Olles”, y a pesar de que la marea había bajado algo, ni rastro de limícolas u otras especies, y casi todo lo que se veía eran ejemplares en vuelo de las diferentes garzas allí existentes.

Garza imperial en vuelo (2-7-2014)

Garza imperial en vuelo (2-7-2014)

Algún observatorio además dejaba mucho que desear, ya que las ventanas para observar estaban totalmente tapadas por carrizos.

Y otro, bastante alto, además de tener algún avetorillo, si que nos tuvo entretenidos con las más de 100 gaviotas reidoras que había y alguna focha y zampullín que nadaban por la balsa. A pesar de ello, poco movimiento.

Las zonas de canales de agua que abastecen las diferentes parcelas también son muy interesantes y dejan muchas especies. Todo tipo de garzas se pueden ver en los bordes medio escondidas entre los carrizos. Jilgueros, verderones, gorriones, pardillos, golondrinas y vencejos siempre andan cerca también a estas masas de agua, y en lo que es el cauce se ven abundantes familias de ánades reales y alguna otra de patos colorados.

Patos colorados (2-7-2014)

Patos colorados (2-7-2014)

Como el día no había sido todo lo fructífero que hubiéramos querido en cuanto a variedad de especies y cantidad de ejemplares (en la zona sur habíamos tenido más avistamientos), sin olvidar por supuesto los avistamientos de las canasteras, y las observaciones a placer de varios avetorillos, decidíamos volver bien entrada la tarde a la zona sur del Delta de nuevo para acabar el día y para comenzar allí el día siguiente (si la lluvia nos lo permitía, ya que daban aguas y tormentas desde bien pronto).

De camino a la zona sur, las especies habituales entre las que pudimos destacar una garceta grande en “La Tancada”, de las que vimos muy pocas a lo largo de nuestro viaje, por lo que estuvimos un rato observándola mientras prestábamos atención a garcetas comunes y limícolas como archibebes comunes, chorlitejos patinegros y chicos, flamencos, gaviotas, pagazas y charranes.

Garceta grande (2-7-2014)

Garceta grande (2-7-2014)

Después para seguir con nuestra ruta tocaba dar la vuelta a “L’Encanyissada”, la laguna más grande del Delta donde vimos cosas muy interesantes.

Flamencos, garzas reales, garzas imperiales, cangrejeras, garcillas bueyeras, garcetas comunes, pagazas, gaviotas reidoras, gaviotas de Audouin, gaviotas reidoras, gaviotas patiamarillas y una tresena de preciosas gaviotas cabecinegras.

Destacar también la abundancia de zampullines y somormujos, y pudimos localizar en una zona encharcada también un nido de gallineta o polla de agua, donde uno de los miembros de la pareja permanecía quieto incubando a escasos metros de la pista parcelaria de forma descarada.

Gallineta (2-7-2014)

Gallineta (2-7-2014)

Tras la larga vuelta a “L’Encanyissada” íbamos a “Riet Vell”, donde habíamos disfrutado mucho el día de antes y donde queríamos acabar el día esta vez.

Allí tuvimos la suerte de ver una pareja de charranes comunes copular.

Charranes copulando (2-7-2014)

Charranes copulando (2-7-2014)

El momento fue corto, pero espectacular. El macho se subía sobre la hembra y de esta manera aleteaba encima sin perder el equilibrio mientras la hembra permanecía inmóvil debajo.

Duró muy poco, pero el tiempo suficiente como para lanzar una buena ráfaga de fotografías y traer el recuerdo para Pamplona. Fue un momento curioso a la vez que divertido y que no esperábamos poder observar, así que otra alegría para nuestro cuerpo.

En pleno acto (2-7-2014)

Charranes copulando (2-7-2014)

En pleno acto (2-7-2014)

En pleno acto (2-7-2014)

Además de los alborotadores charranes que como el día anterior ocupaban todas las plataformas para la cría, no faltaban la gran variedad de especies habituales.

Se observaban varios calamones, y llegamos a contar hasta 6 individuos diferentes simultáneamente.

Calamón ya al atardecer (2-7-2014)

Calamón ya al atardecer (2-7-2014)

Un ejemplar hacía aparición incluso con un par de crías que le seguían en sus desplazamientos entre carrizo y carrizo, entre los que se metían enseguida y se escondían desapareciendo de nuestros prismáticos.

Calamón con polluelo detrás (2-7-2014)

Calamón con polluelo detrás (2-7-2014)

Incluso tuvimos la suerte de ver una pelea entre varios individuos que luchaban y se perseguían lejanos a nosotros. Fueron momentos de tensión y muy entretenidos, que al igual que la cópula de charranes no entraban en nuestros planes, así que el haber vuelto a la zona sur del Delta estaba dando sus frutos. Aquí tenéis unas imágenes captadas por David en video https://www.youtube.com/watch?v=cFI6F95uKdU&feature=youtu.be

También había varios flamencos, que aumentaban su número con la llegada de varios ejemplares que conforme se iba echando la tarde encima comenzaban a llegar a la balsa.

Flamencos llegando a la balsa (2-7-2014)

Flamencos llegando a la balsa (2-7-2014)

De la misma forma aparecían un par de moritos que se posaban en unos carrizos con la intención de pasar la noche allí.

Moritos al atardecer (2-7-2014)

Moritos al atardecer (2-7-2014)

Además, no faltaban las cigüeñuelas, los zampullines, los ánades reales, los somormujos, los aviones zapadores, las golondrinas (que seguían alimentando a los polluelos de los nidos), los buitrones, alguna reidora, garzas reales, garzas imperiales y martinetes que iban buscando sus sitios para dormir conforme poco a poco se acercaba la noche.

Y allí que estuvimos un rato más, hasta que ya apenas quedaba luz y tocaba ir a cenar para acabar el día. A pesar de que había amenazado en varios momentos lluvias nos había respetado bastante bien y ya nos quedaba volver al día siguiente y seguir un poco por la zona si nos aguantaba la lluvia, ya que las previsiones no eran nada buenas.

Eso sí, aún faltaba una buena y grata sorpresa… Sorpresa no, sorpresón mejor dicho…

Surgió una conversación un tanto curiosa, ya que David propuso ir a buscar lechuza, que las hay en la zona, pero sin conocer ubicaciones o zonas más concretas la verdad que era como buscar una aguja en un pajar… Y acabando la conversación, y con una copichuela de patxarán para hacer la digestión… ¡¡¡Ostras!!! Aparece sobre nuestras cabezas una rapaz de gran tamaño y se posa en un eucalipto.

Correr a por las linternas y cámaras a la furgo y… un búho chico! Impresionante la figura del animal que nos miraba desde las ramas y realizaba vuelos sobre la misma carretera…

Búho chico (2-7-2014)

Búho chico (2-7-2014)

Lo vimos en un par de eucaliptos más, pero por el follaje de los árboles ya lo perdimos… Estuvimos buscándolo unos cuantos minutos más, mientras los que por allí paseaban se quedaban flipados por nuestro montaje de dispositivos de prismáticos, linternas, frontales y cámaras, pero ya no lo volvimos a localizar…

Una pena, pero momentos intensos y sorprendentes los que habíamos vividos con el pequeño duque de la noche… Así que para terminar el día muy buena observación, que acababa con el último trago de patxarán que el búho nos había hecho dejar a medias…

Con la sonrisa en la boca a dormir y a descansar para el día siguiente, que teníamos un largo viaje de vuelta hasta casa.

Despertábamos de esta forma para poco más de las 6 de la mañana con día nublado, pero como todavía no había empezado a llover, visitábamos las “Salinas de Sant Antoni” con la idea de buscar terreras marismeñas y poder verlas en condiciones.

A pesar de localizar entre gorriones y cogujadas una pareja de ellas, no disfrutamos como nos habría gustado, ya que se movían y desaparecían casi al momento de ser localizadas.

Terrera marismeña (1-7-2014)

Terrera marismeña (1-7-2014)

Así que ya tenemos excusa para volver al Delta, el poder ver a la especie y gozarla con ella, ya que los avistamientos fueron fugaces, con poca luz y sin poder sacarle una fotografía de buenas maneras.

Después de nuevo a la “Platja del Trabucador”, donde observábamos gaviotas patiamarillas, gaviotas de Audouin, charranes, charrancitos y un par de avocetas, aves caracterizadas por tener el pico acabado en giro hacia arriba.

Charrán y avocetas (3-7-2014)

Charrán y avocetas (3-7-2014)

La cigüeñuela seguía incubando en el nido, y junto a los chorlitejos patinegros se observaba algún polluelo, por lo que veíamos que todo seguía en orden… jejejeje

El día poco a poco iba ganando en luz, pero también lo hacía en nubes, y por ello comenzaba a llover bastante intensamente, por lo que aprovechábamos para desayunar. Café y una buena tostada pan tumaca, típicas allí y que no nos podíamos ir sin probar…

Desayuno (3-7-2014)

Desayuno (3-7-2014)

La verdad que muy rica, y tras meterla para el cuerpo y ganar energías, unas compras de recuerdos y comida típica (arroz y crema de arroz) de los arrozales del Delta y vuelta a Iruña, que teníamos una buena tiradilla.

Eso sí, en la tirada, buena observación de águila de Bonelli (llamada también águila perdicera) que no nos daba tiempo a fotografiar, ya que ganaba poco a poco altura y desaparecía a toda pastilla pero que nos daba ánimos para seguir con nuestra kilometrada…

Así que tras llegar a casa, como conclusión, solamente decir que de nuevo un buen viaje con buenas observaciones, buenos “bimbos”, buena compañía, y aunque solo fuimos dos, solo puedo decir… ¡¡¡Larga vida a LOS BLOODY TWITCHERS”!!! Y… a ver si a la siguiente vamos más!

Flamencos (3-7-2014)

Flamencos en el Delta (3-7-2014)

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Acerca de Danieltxo

Pamplona, Navarra (1984); dgarciamina@gmail.com
Esta entrada fue publicada en "Los Bloody twitchers", Buscando muy a lo lejos.... Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Por el Delta del Ebro (Delta de l’Ebre)

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