Los últimos “gatos” ibéricos; de linces por Andujar I

Son ya varios los días que han pasado desde mi último viaje de bicherío. Fue un viaje en el que me fui hasta Andújar, en Jaén, para intentar ver y fotografiar algún lince ibérico (del 2 al 11-12-2014), especie felina que es un emblema de la fauna ibérica. Hacía años que no visitaba la zona sur de Iberia, y la verdad que tenía ganas de ir para allí y disfrutar de esa fauna y naturaleza tan diferente a la que tengo en mi vida cotidiana.

El lince ibérico, un felino carnívoro (bastante más grande que un gato doméstico), la gran estrella de la fauna estatal (con permiso del oso pardo y del lobo) se trata de un animal en grave peligro de extinción, y si no me equivoco, detrás del visón europeo, es la que mayor peligro corre de desaparecer en toda Europa. Su población más o menos se ha triplicado en lo que va de siglo (hace 15 años apenas había 100 ejemplares), por lo que poco a poco parece que se está recuperando, pero aún y todo le queda mucho por mejorar.

De hecho desde hace años hay un “Life” para su protección y ayudar a intentar mantener la población existente con sueltas de conejos (su mayor fuente de alimento), sueltas de linces criados en centros de cautividad, programas de radioseguimiento de ejemplares, obras de mejoras del hábitat y muchas otras acciones. Además decir que es una especie endémica, es decir, que solo se encuentra aquí, en la Península Ibérica, y que por ello la conservación aún es más compleja si cabe.

Para intentar disfrutar del animal, como ya he dicho me fui a Andújar (en Sierra Morena), donde está la mayor población (por no decir única) de todo el mundo. Se calcula que en Andújar, Cardeña y alrededores hay una población de entre 150 y 200 ejemplares, mientras que en Doñana hay otra pero bastante más pequeña y que parece que no llega a los 100 individuos. Así que probablemente, la población total de este animal no llegue a los 300 ejemplares a nivel nacional y europeo. Una pequeña reliquia faunística que a día de hoy tenemos que cuidar, conocer y disfrutar, ya que es un auténtico tesoro.

Sierra de Andujar (5-12-2014)

Sierra de Andújar (5-12-2014)

El paisaje característico de aquella zona está formado por relieves suaves cubiertos de matorral y dehesas de olivo, encina y alcornoque, apareciendo también quejigos en las zonas más frescas. También hay repoblaciones de pino piñonero y pino resinero, y zonas de pequeños roquedos.

Además, la zona es surcada por varios ríos, de los que destaca el río Jándula, que tiene varias presas y que en sus orillas posee clara vegetación de ribera. Por completar el paisaje con diferentes hábitats, decir que son muy abundantes las zonas de matorral con lentisco, madroño y mirto.

Uno de los paisajes que exploraba a diario (4-12-2104)

Uno de los paisajes que exploraba a diario (4-12-2104)

Decir que la Sierra de Andújar está catalogada como “Parque Natural”, aunque para ver linces no es necesario ir al Parque, ya que se pueden encontrar ejemplares a lo largo de toda la zona y sus alrededores (de hecho los que vi yo durante el viaje, ninguno se encontraba en el interior de la zona catalogada). De todas formas, es un sitio que merece la pena visitar, ya que tiene bonitos rincones y espectaculares miradores.

El mayor problema (para los turistas, no para la fauna que así está más tranquila), es que allí abundan las fincas privadas, por lo que solo se puede estar en alguna pista y dar paseos por una docena de senderos balizados y señalizados que hay, por lo que al final las restricciones son bastante fuertes y todas las personas que vamos para allá nos juntamos en los mismos puntos, así que en épocas festivas se forman unas aglomeraciones de gente muy desagradables y desaconsejable. No olvidemos tampoco que el lince es un animal totalmente protegido y no se le puede molestar, acosar y mucho menos cazar, y que por supuesto está por delante de cualquier observación o fotografía.

Las zonas más bajas son bastante más adehesadas y con menos matorral, dándose la cría de ganado, donde los toros bravos son habituales y se puede decir que andan en “semilibertad” (fincas privadas de decenas y decenas de hectáreas). Menudas cornamentas tenían allí… Más vale que estaban vallados, porque la verdad que imponían.

Toro bajo un árbol (4-12-2014)

Toro bajo un árbol (4-12-2014)

Se podían ver grandes morlacos desde muy cerca… Y de aquí a unos años corriendo por la Estafeta en los Sanfermines pamploneses que tanto me atan a Pamplona en julio… jejejeje

Retrato de toro (10-12-2014)

Retrato de toro (10-12-2014)

Es curioso, pero entre estos toros en algunos momentos se veían ciervos, que tienen allí una alta densidad, ya que la mayoría de fincas privadas están preparadas para la caza mayor siendo cotos privados, y por lo que se podían ver venados con mucha facilidad, siendo el mamífero más habitual sin duda alguna y haciendo que respecto a lo que él se refiere pareciera en algunos momentos bastante artificial, ya que en muchas ocasiones no se asustaban, y se veían ejemplares de ambos sexos y cualquier edad en cualquier rincón.

Macho de ciervo (2-12-2014)

Macho de ciervo (2-12-2014)

Y “pongámonos en harina” y vayamos al tema principal de mi viaje, el precioso lince, al que estaba ansioso y con ganas de ver, pero que la verdad no iba a ser tarea fácil, ya que aquello es amplio, conocía poco (a pesar de que llevaba información de mi buen amigo Julen Gayarre), es un animal que se camufla a la perfección entre matorrales y que tiene parte de su actividad nocturna. Un cúmulo de cosas que hacían que la cosa no resultase nada fácil.

Hay gente (y muy mucha) que va allí, pasa varios días y no ve nada, así que no es tan fácil como se dice, aunque también hay que decir que la constancia suele tener resultados… en esto de la naturaleza todo sabemos que no hay nada fijo al 100%.

Y aunque yo no tenía nada seguro, y pueda parecer mentira, nada más llegar allí… ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Lince!!!!!!!!!!!!!

Salí de Pamplona nada más amanecer, y a las 16,15 llegaba al pueblo de Andújar. Tras ello me fui para la zona en la que tenía que buscar los siguientes días y en la que nunca había estado antes. Mis primeras esperanzas eran nulas, ya que apenas conocía el territorio, aquello era gigantesco, no tenía ni idea de hacia dónde mirar y las horas de luz que me quedaban para acabar el día eran escasas… Paraba con cada ciervo y con cada ave que veía, hasta que de repente tras pasar una curva en la pista principal vi a dos personas con cámaras enfocando a unas rocas y una tercera mirando con los prismáticos.

Se me hizo raro, y tenía buena pinta, así que cuando llegué a ellos mi pregunta fue evidente… ¿Que tenéis? Un lince me contestaron. ¿Un lince? ¡¡Joe!!¿Dónde?

Y tras coger mis prismáticos y darme indicaciones, allí que lo vi. Sentado entre las piedras, tranquilo, no muy cercano pero lo suficiente como para ver su espectacular belleza, que la verdad me puso nervioso y no me hizo acertar ni con la cámara ni con los parámetros para poder afotarlo bien. Junto a Adrian y Demetrio allí que estuve viviendo un gran momento.

Mi primer lince (2-12-2014)

Mi primer lince (2-12-2014)

El animal permaneció unos minutos en el lugar. Se sentaba y se movía a otras rocas, pero la verdad que se le veía algo inquieto, sin intención de pasar allí mucho rato. Miraba para todos los lados, pero era curioso, aunque transmitía nervios, a la vez se le veía calmado… Paso tranquilo y sosegado hacía que pareciese que el tiempo se había detenido… El animal andaba despacio, pausado, y eso hacía que el momento fuera más largo y duradero.

No permaneció mucho tiempo allí, pero si lo suficiente como para poder verlo perfectamente con los prismáticos. Una pena que no tenía el telescopio preparado, porque habría sido un lujo, pero bueno, no me voy a quejar, porque… llegar y triunfar!

Oteando desde una roca (2-12-2014)

Oteando desde una roca (2-12-2014)

La luz era ya escasa, pasadas las 6 de la tarde y en una zona sombría, pero aún dio tiempo a seguir sus últimos movimientos valle abajo entre los diferentes arbustos que había en el lugar, y a los que en ocasiones manchaba de orina para marcar territorio.

Lince en la zona baja del valle (2-12-2014)

Lince en la zona baja del valle (2-12-2014)

Llegar y besar el Santo, la verdad que no podía pedir más. El momento había durado escasos minutos, pero habían sido unos momentos de tensión y de adrenalina que pocas veces he vivido y que nunca olvidaré… Un primer lince es como un primer lobo o un primer oso, que nunca se olvida… 🙂 Y yo he tenido suerte de haber vivido ya los 3… ¡Un sueño hecho realidad!

La observación de una preciosa lincesa adulta que suele ser la habitual de la zona completaba mis “3 grandes ibéricos”. “Sierpe” se llama y es fácil de identificar porque posee unas características manchas en sus lomos (3 grandes seguidas en forma de cero), aunque en esos momentos de nerviosismo yo ni veía manchas ni veía nada de nada… jejeje

Line alejándose al arbusto en el que luego marcó (2-12-2014)

“Sierpe” alejándose al arbusto en el que luego marcó (2-12-2014)

Así que ya podéis imaginar que noche pasé… Dormí como un bebe con una sonrisa durante toda la noche tras avisar a casi todos mis contactos y conocidos bicheros de que había visto un lindo gatito… El viaje comenzaba bien y prometía!!!!!

Allí mis días consistían en otear todo con mis prismáticos y mi telescopio en busca de linces, animales difíciles de ver ya que se camuflan a la perfección, pero que por estas fechas en las que están comenzando el celo, maúllan a un volumen muy alto y que por ello pueden ser localizados desde distancias lejanas más fácilmente.

Para entrar un poco más en materia, os pongo un par de enlaces sobre el animal en el que hay información variada y que merecen la pena visitar; http://www.lifelince.org/ y http://www.iberlince.eu/index.php/esp/.

El segundo día lo cierto es que fue impresionante. Todo el día fue en blanco, y sin moverme de una misma zona la cantidad de aves que pude observar fue bastante considerable. Además, muy divertida una culebra de escalera reptó muy cerca de mis pies. Precioso ejemplar que andaba entre rocas y especie de la que nunca había visto un ejemplar vivo tan cerca.

Escalera (3-12-2014)

Culebra de escalera (3-12-2014)

Mi estancia en la silla sentado hacía que hubiese que intentar controlar todas las laderas y puntos que podía ver, junto a otros amantes de la naturaleza que había allí en busca del ansiado gato.

Reclamos de pito real a doquier, berrea de ciervo, vuelos de buitres leonados, alborotos de estorninos negros, pintos y picarazas, vuelos con estridentes chillos de mirlos, rabilargos, pinzones vulgares, bandos de palomas torcaces, cantos de perdices, collalbas grises, currucas cabecinegras, capirotadas y rabilargas, petirrojos entre arbustos, cuervos y cornejas en el cielo… un listado de varias aves entre las que destacaba un águila imperial ibérica que muy alta cicleaba con ayuda de las corrientes térmicas.

Pero sin duda alguna el momento más emocionante llegaba ya cayendo la tarde. Tras horas y horas apostado en mi oteadero, entre mamíferos como muflones, gamos y algún conejo que asomaba de vez en cuando, vigilando con mis prismáticos localizaba un lince en la zona baja del valle.

Lince caminando (3-12-2014)

Lince caminando (3-12-2014)

Daba aviso a mis compañeros de faena, Adrian y Francisco entre otros y lo observábamos alternando miradas con el telescopio, miradas con los prismáticos y alguna fotillo con la cámara. De nuevo se trataba de “Sierpe”, la hembra que habíamos visto el día anterior, fácilmente identificable por sus manchas.

El animal poco a poco se alejaba, no sin antes tirarse un momento al suelo y lamerse sus partes más íntimas en un claro. Muy lejano era una gozada poder ver al animal con el telescopio. La verdad que fue otro subidón de adrenalina, ya que el ver un lince es la “repera”, pero si encima eres tú el que lo localiza y das el aviso, la satisfacción es todavía mayor… Así dejas de ser un “gorrón” y vivir de las observaciones de otros! jajajajaja

Lince reposando (3-12-2014)

Lince reposando (3-12-2014)

Al final acabó desapareciendo de nuestra mirada y cambiando de valle entre arbustos, pero… sorpresa! el gran momento no había acabado ahí! Entre rocas aparecía un segundo lince. Impresionante! Se trataba de otro ejemplar porque se le podía distinguir por el pelaje. El primero como ya he dicho era “Sierpe” una bonita hembra, mientras que este era un macho elegante, que a pesar de que al principio anduvo entre la vegetación medio a escondidas, luego posó para nosotros de una forma inesperada.

Así que allí teníamos otro ejemplar diferente que parecía inquieto y alerta, ya que tenía las barbas abiertas. Probablemente habría olido la presencia de “Sierpe” y por ello estaba algo atento, ya que en general los linces son animales muy territoriales.

Una pena que siempre haya ramas de por medio... (3-12-2014)

Una pena que siempre haya ramas de por medio… (3-12-2014)

Se movía y desplazaba entre los arbustos siendo bastante difícil seguirle la pista, pero como estábamos varios, entre unos y otros lo acabábamos por localizar. ¿Notáis como es otro ejemplar por el tamaño y forma de sus motas?

No es nada fácil, pero bueno, da la impresión de que las motas del lomo de “Sierpe” son más grandes que las de este ejemplar, que por lo que decía gente habitual de allí se trataba de “Galo”, un macho que merodea también el mismo territorio, y que como empieza el celo parece que estaba ya intentando entablar amistad con la hembra.

Lince descendiendo (3-12-2014)

Lince descendiendo (3-12-2014)

Como ya he dicho, primero comenzó a andar entre los arbustos, de hecho es el lugar donde lo localizamos, y luego se posó y se sentó en lo alto de una roca. Una pena que unas ramillas se interpusieran entre su rostro y nuestras cámaras…

En la roca (3-12-2014)

“Galo” en la roca (3-12-2014)

Pero bueno, todo hay que decirlo y el animal se portó y muy bien, ya que tras permanecer algún minutillo sobre la roca, se movió y se subió a otra que estaba más despejada aún.

En otra roca (3-12-2014)

En otra roca (3-12-2014)

Allí permaneció menos rato, y tras ello, fue curioso, pero el animal cruzó la pista a escasos metros de donde estábamos todos y se posó en un claro para que siguiéramos disfrutando de el algún minuto más.

Sus movimientos eran pausados, como si pasara de nosotros por completo, y la verdad que transmitían una paz que no le he visto transmitir a ningún otro mamífero salvaje antes (sin tener en cuenta el viaje a Sudáfrica). Me recordaba mucho a los leones africanos, con sus andares lentos y tranquilos, sin prisa, en silencio y marcando mucho sus pasos, creando unos andares elegantes como pocos modelos lo hacen en las pasarelas.

En lo alto de una roca (3-12-2014)

En el claro (3-12-2014)

Allí aguantó un rato mientras continuaba dando la impresión de que estaba alerta y pendiente de algo que los allí presentes no éramos capaces de interpretar. Seguramente como ya he dicho otra presencia felina que no captábamos o que ya habíamos perdido de vista.

Un lujo el haber tenido al lince así. El día anterior había sido bueno, pero este no lo era menos. Tras horas y horas sin moverme del sitio la espera había merecido mucho más que la pena, ya que este ejemplar fue de esos que se dice que los disfrutas a placer.

Lince sentado (3-12-2014)

Lince sentado (3-12-2014)

Y aunque parezca mentira, tras meterse entre los matorrales y ya apenas sin luz, cuando todo llegaba a su fin, para culminar la tarde, bajaba el coche de otro bichero por la pista que nos dijo que había otro ejemplar unos metros arriba intentando cazar un conejo.

Así que para culminar la tarde, tras el aviso y una buena carrera, podíamos observar sin apenas luz al tercer lince del día, “Datura”, otra hembra que al parecer solapa territorio con “Sierpe” y que por lo visto había estado intentando cazar conejos en la misma pista.

Tercer lince ya casi sin luz (3-12-2014)

“Datura”, tercer lince ya casi sin luz (3-12-2014)

Apenas había luz, pero aún podíamos disfrutar de ella con el telescopio. Así que imaginaros que subidón de noche… tres ejemplares diferentes!!! Se habían hecho de rogar pero al final había sido un éxito de día… ¡¡Otro día a soñar como un angelito!! jejejeje

El animal además es precioso… Casi de 20 kilos, de patas largas, cola corta acabada en una bola negra, orejas puntiagudas acabadas en un pincel de pelos y patillas largas a modo de barbas que crecen desde sus mejillas hace que tenga una imagen especial. Un mamífero elegante donde los haya y diferente a todos los demás.

Los ejemplares avistados eran de como se suele decir “mota fina”- “mota intermedia”, ya que dependiendo del tamaño de las motas del cuerpo se pueden clasificar y reconocer (en fina, intermedia y gruesa), como había hecho alguno de los que había por allí y que nos había explicado las diferencias y nombrado a los ejemplares.

Y tras un segundo día triunfante, el tercer día no hubo suerte con el gato. Llovió intermitente durante todo el día, así que como el tiempo estaba desagradable lo dediqué a pasear y conocer otras zonas de la sierra a la vez que observaba gran variedad de aves.

Currucas, roquero y torcaz (3 y 4-12-2014)

Currucas, roquero y torcaz (3 y 4-12-2014)

La variedad fue amplia a pesar de la lluvia. Mirlos, petirrojos, currucas capirotadas y cabecinegras, mosquiteros comunes, picarazas, rabilargos, torcaces, perdices, roqueros solitarios y el mochuelo, que cantaba sobre todo a primeras horas del día eran las más comunes en las zonas altas.

Perdiz (4-12-2014)

Perdiz (4-12-2014)

Por el contrario, en las zonas bajas, además de las ya citadas, se sumaban otras muchas en hábitats de praderas y pastizales con algo de matorral.

Así veía pinzones vulgares, mitos, lavanderas blancas y me llamaban la atención los numerosos bandos de perdiz que en muchas ocasiones superaban la decena de ejemplares. Por ejemplo, ¿cuántos ejemplares veis en la foto?

¿Cuantas hay? (4-12-2014)

¿Cuántas hay? (4-12-2014)

Muchas volaban al paso del coche, pero otras no tan lejanas aguantaban y permanecían tranquilas confiando en el buen camuflaje de sus plumajes. Estaban a lo suyo picoteando en el suelo, y pasaban de todo lo que sucedía a su alrededor.

8 perdices en total (4-12-2014)

8 perdices en total (4-12-2014)

A todo ello se sumaban tórtolas turcas, estorninos (tanto negros como pintos) escribanos cerillos, abubillas, pitos reales, muy activos y cantarines todos los días y por todas partes, colirrojos tizones, bisbitas pratenses, arrendajos, totovías y herrerillos.

Además aproveché para buscar rastros de lince. Ni una sola huella, pero sí que observé dos letrinas, bastante viejas las dos, pero al lado de una había un excremento muy pero que muy fresco y reciente, yo creo que de esa misma noche.

Letrinas (4-12-2014)

Letrinas (4-12-2014)

Excremento fresco de lince (4-12-2014)

Excremento fresco de lince (4-12-2014)

Además en esas búsquedas pude ver un nido de golondrina daúrica, nido que hacen con gran trabajo y esfuerzo tras un buen viaje para pasar el verano, y varios aviones roqueros, que aparecían todos los días cuando el día llegaba a su fin sobrevolando las zonas más linceras.

Nido de golondrina daúrica (4-12-2014)

Nido de golondrina daúrica (4-12-2014)

También muy comunes los roqueros solitarios, pero siempre lejanos, y los alcaudones reales, igual que algún escribano montesino que si que se dejaba ver algo mejor; los buitres leonados volaban los cielos, las palomas bravías cerca de roquedos y lavanderas cascadeñas en pequeñas regatillas que llevaban algo de agua todavía… Y muy buenos también los gavilanes, que de vez en cuando cruzaban el cielo a toda velocidad.

Así terminaba mi primer día sin lince por allí, pero con los ciervos a tope con esto de la berrea, algo que no creo que sea normal… De vez en cuando llegaba a ver hasta alguna pelea entre machos y todo. No sé si será por la superpoblación existente, porque a pesar de que sean fincas de hectáreas y hectáreas están separadas con mallas cinegéticas en la mayoría de los sitios (por no decir todos), si tendrá que ver que coman y les echen pienso hormonado o si simplemente es que la berrea este año allí va más atrasada y es algo extraño pero totalmente natural…

Y tras un día sin linces y el descanso del guerrero, el cuarto día por allí tampoco empezaba bien; nieblas bastante fuertes que no daban apenas visibilidad hicieron aparición intermitentemente durante toda la mañana, a pesar de que se retiraban enseguida… volvían aparecer, y se volvían a ir… algo bastante incómodo y que al final hacía que fuera más difícil el detectar algo interesante por allí.

Nieblas (5-12-2014)

Nieblas (5-12-2014)

Pero entre cantos de mochuelo, ave al que se le veía muy activa a los amaneceres, cantos de mirlo y de currucas, algo rompió la normalidad del día.

Estando yo solo, comencé a escuchar un alboroto fuerte de picarazas. Las picarazas son animales muy escandalosos, que se alteran especialmente cuando tienen un lince cerca. Lo mismo pasa con los mochuelos, los rabilargos y las perdices; si se nota un “follón” superior al habitual, puede ser que haya un lince cerca, así que hay que aumentar la intensidad de búsqueda, la concentración y la tensión.

En principio no pude localizar nada, pero de repente otro sonido rompió la calma que había. Se trataba de un maullido de lince impresionante en la zona baja del valle. Tras varios minutos lo localicé con mis prismáticos, pero la niebla se hecho y mi observación duró segundos… Durante buenos minutos con la niebla dominando todo, el “gato” maulló alguna vez más, cada vez más lejano y muy de vez en cuando.

Y a pesar de que el animal seguía ahí, entre la niebla y la poca luz, me fue imposible seguirlo… lo volví a relocalizar pero duró también segundos, ya que entre la espesa vegetación entre la que andaba y la niebla desapareció enseguida. Además estaba yo solo, por lo que la búsqueda todavía era más difícil, pero bueno, fue un momento especial.

Había tenido un lince para mí solo y lo había oído maullar. Un maullido muy fuerte; como si fuera un gato muy enfadado y que a la vez podía recordar algo a un niño berreando… Algo inconfundible, y que sin duda alguna me ayudó a dar con aquel lince que pasó unos segundos para mi, ya que si no llego a escucharlo seguramente habría sido imposible el haberlo localizado. Y por allí aguantó el lince hasta las 10,30 de la mañana, ya que de vez en cuando se oían maullidos cada vez más lejanos, eso sí… una vez se fue la niebla, el “gato” no volvió a maullar… ¡¡¡Que pena!!!

Pero bueno, así es la naturaleza y así es el lince. A pesar de que a veces se puede ver a placer como yo había hecho unos días antes, lo más común son observaciones de este tipo; lejanas que duran segundos, en los que aparece el animal y se pierde o bien por la lejanía, o bien por la espesa vegetación.

Pero además del lince, puedo reseñar varias cosas a pesar de la niebla. Destacar la presencia de las águilas reales, y por fin podía ver una imperial ibérica decentemente, ya que las anteriores las había visto desde muy lejos.

Silueta de águila imperial (10-12-2014)

Silueta de águila imperial (10-12-2014)

Fue una observación muy buena, en la que me vi sorprendido por cómo se notan en vuelo las bandas blancas en sus alas, que llamaban la atención mucho más de lo que yo me esperaba… En la foto se aprecia bien, ¿verdad?

Las nieblas no hicieron que me rindiera, y oteando todo bien no salían linces pero sí que se podían localizar muflones y gamos entre decenas y decenas de ciervos. Eso sí, los muflones siempre muy lejanos. A pesar de ello, con el teles se les podía ver las importantes y caracoleadas cornamentas que poseen.

Muflones (10-12-2014)

Muflones (10-12-2014)

Como la continua niebla no dejaba “lincear” bien, seguía pajareando, y por mis ojos pasaban las aves de todos los días; perdices, roqueros, torcaces, pitos reales, verdecillos, petirrojos, colirrojos, zorzales charlos y comunes…

Y a pesar de que para el mediodía despejaba, como había disfrutado con el lince en los días anteriores, cambiaba mi zona por otra más acuática en busca de la nutria, mamífero que nunca antes había visto en libertad, y zona también que por lo que me dijeron no era mala del todo para lince, a pesar de que antes debía ser más fácil verlo que en la actualidad.

Al estar en una zona de ribera con mucha agua y vegetación totalmente relacionada con la humedad y el río, continuaba con observación de aves, de las que muchas no había visto con anterioridad. De esta forma sumaba cormoranes, de los que veía buenos bandos, garzas reales, martines pescadores, picos picapinos y grajillas como especies nuevas.

Cormoranes en vuelo (5-12-2014)

Cormoranes en vuelo (5-12-2014)

De la misma forma sumaba al listado diario aves de menor tamaño, como mitos, chochines, alcaudones reales, mosquiteros y lavanderas cascadeñas, sin faltar tampoco verdecillos, colirrojos tizones, petirrojos, pinzones vulgares, currucas, abubillas y muchas otras especies que eran fieles todos los días de mis vacaciones por allí.

Y caminando entre gran variedad de aves, y con mucha suerte, localizaba a la pareja de nutrias.

Se encontraban jugueteando en una zona de río en una poza que parecía bastante profunda, pero entre ellas y yo había una gran barrera de matorral que era infranqueable, a través de la cual casi era imposible verlas.

Las oía chapotear con gran fuerza, y de vez en cuando veía como sus lomos aparecían y desaparecían en la superficie del agua, pero con todo lleno de zarzas era imposible el poder disfrutar de ellas, así que decidí cambiar de zona e ir a otra más abierta, a ver si por casualidad cambiaban de lugar y las podía ver de mejores formas en alguno de sus desplazamientos.

En mi espera no hubo suerte, pero entre rabilargos, pinzones y demás aves, sumé a mi listado picogordos y un zorro que caminaba muy lejano y que solo podía ser observado con el telescopio. Ni rastro de lince, y sin aparición de la nutria, así que tocaba volver al día siguiente a ver si había más suerte con el mamífero acuático que me había dado la espalda (nunca mejor dicho).

Pero antes, tras un largo y duro día de paseo y búsqueda, había que reponer fuerzas en condiciones y comer algo caliente, ya que las temperaturas acababan siendo bajas y había que subir la temperatura corporal antes de ir a la cama. Unos días comía en restaurante, y muchos otros me hacía yo mismo, pero la verdad que no se puede decir que no me cuidase… jejeje

Comidas (2-5 y 7-12-2014)

Comidas (2-5 y 6-12-2014)

Y pasada la noche y tras un buen descanso, volvía a visitar la zona de la nutria, a ver si esta vez tenía más suerte y podía verlas decentemente, ya que unas horas antes las había tenido en mis morros pero me había sido imposible el poder disfrutar de ellas.

Como soy un “cagaprisas”, mi andadura y búsqueda comenzaba aún de noche, unos minutos antes del amanecer, pero ello me ayudaba a sumar una nueva especie. Entre mirlos, petirrojos, los berridos de los ciervos y alguna perdiz, escuchaba un simpático cárabo, especie de búho que sonaba no lejos de un mochuelo.

Y no era la única, ya que conforme el día iba ganando en luz sumaba gallineta (polla de agua) y ánade real. Carboneros, abubillas, torcaces, picapinos y lavanderas cascadeñas no paraban de acompañarme en mi paseo mañanero en busca del ansiado mamífero. Durante mi espera nutriera conocí a un grupo de murcianos; Conry, José, Teresa, Antonio y Rosa, con los que compartí buenos momentos bicheros y buenas cervezas también… jejeje

Y la verdad que al poco del amanecer el día me volvía a sonreír, y gracias a unas burbujas que delataban su presencia por fin observaba mi primera nutria en libertad. Durante muy poco porque desde el puente en el que estaba yo oteando me vio, y al notar mi presencia enseguida se alejo tranquilamente aguas abajo.

Nutria en el agua (6-12-2014)

Nutria en el agua (6-12-2014)

Fue un momento precioso, por fin observaba al mamífero que he hecho decenas de esperas en mi ciudad, Pamplona, y aunque estaba a 800 kilómetros, la ilusión de verla no era menor… De nuevo la sonrisa volvía a surgir en mi rostro, igual que mientras se alejaba surgían cantos de pajarillos en cualquier lugar de mí alrededor.

Aunque me costaba, por fin daba con este precioso animal, que tanta desesperación me ha hecho llegar a tener. Fueron momentos cortos pero muy intensos.

Nutria en el agua y fuera (6-12-2014)

Nutria en el agua y fuera (6-12-2014)

Y como la insistencia tienen su recompensa, yo allí que me quedé durante todo el día. La verdad que se hizo largo, pero la pude volver a disfrutar algún rato más.

A media mañana, observaba de nuevo las mismas burbujas, y enseguida asomó la cabeza, pero por la presencia de tres excursionistas, se vio alarmada y se metió bajo una piedra. Yo me quedé pendiente de que volviera a salir, y sabía que estaba presente, porque se le oía chapotear, y de vez en cuando hacía unas buenas ondas en el agua. Tras ello fue sorprendente cuando tras varios minutos de espera, no apareció una sino tres nutrias.

Tres nutrias (6-12-2014)

Tres nutrias (6-12-2014)

Fue algo que si que no esperaba, ya que creía que solo había un ejemplar, pero mi espera había merecido la pena. Aunque avistamiento corto, pude observar a dos ejemplares muy claramente, y a otro de refilón, pero que aún se puede observar en la fotografía de arriba… ¡Menudo subidón!

Y aunque las perdí, como buen “cansino” que soy, allí que me quedé todo el día a ver si volvían a aparecer. Entre aves y aves, alternaba mis ratos oteando con los prismáticos todas las laderas a ver si conseguía ver algún felino, pero no hubo suerte con el lince.

Pero de forma contraria sí que la tuve y buena con las nutrias de nuevo a lo largo de la tarde. En el río, dando un paseo en busca de aves, tuve la suerte de que me aparecieron muy cercanas una pareja… Solo las tuve unos segundos, ya que se sumergieron y se marcharon, pero fue un lujo. La luz era bastante mejor que la que había tenido a la mañana, así que las fotos un poco más decentes ya salieron…

Nutrias en el agua (6-12-2014)

Nutrias en el agua (6-12-2014)

Pareja de nutrias (6-12-2014)

Pareja de nutrias (6-12-2014)

Otro sueño hecho realidad, ya había observado lince de lujo y esta vez aunque avistamientos muy cortos pude disfrutar de las nutrias en plena faena de jugueteo y desplazamientos por el río. Los objetivos del viaje estaban ya más que cumplidos!

Además, en esta zona en la que me acompañaron las aves habituales diarias, me veo obligado a nombrar a una pequeña ranita que observaba por primera vez.

Fue un momento divertido, ya que casi me croó en el mismo pie y yo no era capaz de verla… Me parecía impresionante que estaba ahí y que no conseguía dar con ella… Pero tras un buen rato… ¡Bingo! Se trataba de una ranita meridional, especie que nunca antes había observado y que tenía a escasos centímetros de mis ojos pasando totalmente desapercibida por su color vivo (que puede pasar por un animal tropical tranquilamente) y que se camuflaba a la perfección entre las hierbas.

Yo buscaba la típica rana parda que se camufla en la hojarasca, pero me había equivocado! Era la típica rana verde que hay que buscar en la hierba… jejeje.

Ranita meridional (6-12-2014)

Ranita meridional (6-12-2014)

Rana de la que disfruté un buen rato y tomé alguna foto para después dejarla tranquila; otro momento para recordar, y con ello y la serpiente de unos días antes la lista de fauna observada se veía enriquecida con la suma de reptiles y anfibios.

Culebra y ranita (3 y 6-12-2014)

Culebra y ranita vistas durante mi viaje (3 y 6-12-2014)

Para acabar el día un bando de grullas volando, cenar y a dormir, que al día siguiente había que intentar volver a ver el lince. Con la nutria ya me había quedado satisfecho, así que de nuevo a buscar al gran gato.

La idea principal de mi viaje era visitar Andújar en 3-4 días y luego bajar a Doñana otros tantos, pero la verdad que estaba disfrutando allí como un enano y tenía la suerte de cara, así que preferí quedarme y andar por allí algún día más, aunque eso de no tener marcado día de vuelta era un auténtico peligro… Poco me quedó para quedarme allí a vivir! Jejejeje

El nuevo día comenzaba con las aves habituales entre los continuos berreos de los ciervos. Mochuelos, picarazas, petirrojos, currucas, pitos reales, torcaces, rabilargos, perdices, zorzales y roqueros eran las que comenzaban a dar alegría al día entre los vuelos de una imponente águila imperial muy madrugadora.

Y sobre las 9 de la mañana la paz reinante se rompió como en días atrás había ocurrido. Un fuerte maullido sonó entre los matorrales algo lejano, como si nuestro amigo lince estuviese en alguna de las depresiones existentes en aquellos valles.

Junto a un albaceteño, (del que con mucha pena no recuerdo su nombre), inspeccionamos la zona con los prismáticos, ya que el animal de vez en cuando maullaba y la zona donde se encontraba la teníamos bien fichada. De repente, el se percató y localizó al animal, avisándome que estaba en la pista y venía hacia nosotros.

La verdad que cuando lo vi aparecer fue un momento de tensión. Era en una curva de la pista. Primero mirada con los prismáticos para disfrutarlo, y luego coger la cámara e intentar afotarlo. El lince caminaba muy tranquilo por la pista, mirando para un lado y para otro sin importarle para nada nuestra presencia.

La verdad que las fotos podían haber sido mejores, pero entre la tensión y los nervios, que si me tiemblan las manos, que si los parámetros de la foto, que si encima la luz no ayuda… pues hice lo que pude, pero la verdad que estoy mucho más que orgulloso de mis fotos.

Lince en el camino (7-12-2014)

Lince en el camino (7-12-2014)

Fue un momento inolvidable. Unos días antes había disfrutado de varios linces bastante cercanos, pero este estaba más cerca aún y encima poco a poco se acercaba hacia nosotros… Tensión en el ambiente y pelos como escarpias… Uno de esos momentos que cualquier naturalista o amante de la naturaleza desea vivir en sus carnes y que yo lo estaba haciendo como nunca jamás lo había pensado.

Lince caminando en la pista (7-12-2014)

Lince caminando en la pista (7-12-2014)

La mirada del gato era espectacular, y la verdad que era curioso, pero el animal pasaba totalmente de nosotros porque vernos nos había visto seguro… Venía totalmente de frente, así que no hay duda. Una pena que cientos de metros más arriba había alguna persona también en busca de linces, pero no podíamos avisar, ya que un chillo o silbido molestaría al animal, y por supuesto iba a echar a correr, así que solo quedaba disfrutar del momento.

Como buen gato que es, es “pasota” y algo “vago”, y si puede evitar andar por sitios incómodos lo hace, eligiendo caminos, sendas muy marcadas, pistas o cortafuegos, y en esta ocasión había elegido la misma pista en la que estábamos nosotros… Se le veía tranquilo, y por lo visto confiado, ya que aunque acabó por subir la ladera y alejarse lo hizo muy lentamente, caminando, sin dar un paso más rápido que otro.

La mirada del lince era algo que impresionaba (7-12-2014)

La mirada del lince era algo que impresionaba (7-12-2014)

Al subir se le vio perfectamente que era un macho, ya que se le veían los testículos. Se trataba de “Galo”, el lince visto unos días antes. Subió poco a poco y se alejó entre matorrales mientras algún inglés más se sumaba al avistamiento del animal.

Trasero del macho (7-12-2014)

Trasero del macho (7-12-2014)

Al ganar altura pasó al otro lado de la ladera y ya se perdió. Fue un momento corto pero muy intenso, desde que oímos los maullidos hasta que lo perdimos. Algo impresionante y espectacular.

Duró solo unos minutos, pero cuando ya lo perdimos del todo la sonrisa esbozó en mi rostro y en el del albaceteño que había compartido conmigo aquel momento y duró ya para todo el día. Uno de esos momentos que algún día sueñas con vivir había sucedido en Andújar… ¡Una gozada!

Caminando a lo lejos (7-12-2014)

Caminando a lo lejos (7-12-2014)

Tras ese momento vivido la verdad que ya habíamos hecho el día, pero aún y todo había que seguir oteando cada esquina con el teles y los prismáticos, y de esta forma salieron aves que no esperaba.

Muy curiosas un bando de 39 gaviotas patiamarillas surcaba el cielo muy alto, mientras que aparecía también a las horas una garcilla bueyera volando en solitario que poco a poco ganaba altura.

Gaviotas patiamarillas y garcilla bueyera (7-12-2014)

Gaviotas patiamarillas y garcilla bueyera (7-12-2014)

La garcilla no paraba de ser acosada por las picarazas de la zona. Cualquier “intruso” es acosado por ellas. Lo mismo les da la garcilla, los linces, las águilas o los jabalíes.

Y por ello prestaba mucha atención a las picarazas, que son unas buenas chivatas de lo que hay por allí, e igualmente los rabilargos, que son muy escandalosos también y que se alteran cuando ven o tienen cerca posibles peligros y depredadores.

Rabilargos (4-12-2014)

Rabilargos (4-12-2014)

Picaraza (9-12-2014)

Picaraza (9-12-2014)

Igualmente disfrutaba de los muflones, pero que como todos los días estaban muy lejanos (hasta 4 machos juntos llegué a contar), de los ciervos, de los gamos y de los conejos como otros mamíferos.

De las aves además de las ya citadas no faltaron todas las habituales con varias águilas imperiales y un águila real como estrellas con permiso de los buitres negros, que aunque tardaban en hacer aparición acababan cicleando no muy lejos en las corrientes térmicas que se formaban.

Buitre negro a la izquierda e imperial a la derecha (7-12-2014)

Buitre negro a la izquierda y águila imperial a la derecha (7-12-2014)

Así que con todo eso terminaba el día y había que descansar para afrontar una nueva aventura al día siguiente, que aunque yo no lo sabía iba ser prometedor también.

Desde el comienzo de la mañana estábamos varios ya en la zona y se notaba que era festivo. Entre semana no nos juntábamos mucha gente, pero el fin de semana y festivos sí que se sumaba bastante más, aunque eso sí, muchos no madrugaban demasiado… Al poco del amanecer, tras un paseo por la pista recorriendo sobre todo la zona donde había visto el lince la mañana anterior para ver si se veía algo por algún lado, escuché un fuerte maullido. Parecía que había de nuevo algún ejemplar cercano, pero había sonado algo lejos.

Me acerqué a la zona desde la que había sonado, y tras otear un rato con los prismáticos observé un precioso ejemplar tumbado en la hierba, cercano a una pista algo lejana. Avisé a los compañeros que tenía más cerca, y mientras observaba al ejemplar a través del telescopio… ¡Zas! Un salto y apareció otro lince al lado!

Pareja de linces de par de mañana (8-12-2014)

Pareja de linces de par de mañana (8-12-2014)

Se sentaron y estuvieron frente a frente separados por un par de metros pero sin arrumacos, por lo que no estaban muy por la labor de nada… jejejeje. Esos maullidos eran de celo, pero aún no estaban por la labor de reproducirse todavía…

Permanecieron un rato enfrentados, y tras lamerse el cuerpo, uno de ellos se levantó y subió una pequeña depresión del terreno pasando a la otra ladera. Se trataba de la hembra, que se movía tras la aparición del macho.

Pasados unos segundos, el macho le siguió por el mismo camino y ya lo perdimos de vista. Por ello cambiamos nuestra posición para ganar visibilidad hacia el valle al que se habían movido y ver si los observábamos mejor por algún otro lado, y de repente entre unos y otros uno de los animales fue relocalizado. Se dirigía hacia la pista en la que estábamos todos y la cosa pintaba realmente bien.

Se trataba del macho, que tras unos minutos hizo aparición más cerca y subió hacia arriba, por la misma zona donde el día anterior habíamos escuchado también los maullidos. “Galo” parecía que de nuevo realizaba la misma operación que había hecho el día anterior.

Lince caminando (8-12-2014)

Lince caminando (8-12-2014)

Caminando con la mirada fija (8-12-2014)

Caminando con la mirada fija (8-12-2014)

Poco a poco subía del valle ganado altura y se acercaba hacia nosotros, ante la atenta mirada de todos los allí presentes. Cámaras, prismáticos y telescopios estaban que sacaban chispas.

Caminando por un sendero (8-12-2014)

Caminando por un sendero (8-12-2014)

Se nos acercó poco a poco por un sendero que había bastante marcado y al final cruzó la pista, no sin antes pasar de manera algo torpe la malla cinegética que rodeaba la gigantesca finca del lugar.

En vez de pasarla por debajo, la pasó por el medio, por un agujero algo grande, y la verdad que fue curioso ver como pasaba, ya que le costó, pero lo hizo sin inmutarse… primero la cabeza, luego una pata, luego la otra, la tercera… y así con todo su cuerpo hasta llegar a la pista en la que nos encontrábamos los observadores.

Lince caminando (8-12-2014)

Lince caminando (8-12-2014)

Cruzó la pista y subió ladera arriba, más o menos por la misma zona en la que lo había hecho el día anterior, y para más datos, sobre la misma hora un cuarto de hora arriba un cuarto de hora abajo.

Claro, esto el macho, pero la hembra pasó totalmente desapercibida y probablemente habría cruzado también por otra zona. Todos estábamos pendientes de este ejemplar y la hembra podía haber andado en cualquier lado, así que había pasado totalmente desapercibida.

Tras ello, aunque ya habíamos hecho el día otra vez al poco del amanecer, a seguir oteando por si acaso volvían a aparecer por algún otro lado. Allí seguíamos todos, gente de varias zonas entre las que conocí a Ángel, un madrileño con el que había compartido ese buen momento.

Pero a pesar de la atención prestada durante las horas de mayor sol, solo se observaron aves, claro que no faltaron los ciervos, los gamos, los muflones y los conejos diarios.

Como interesante la cita de un ratonero y unas cuantas bulliciosas chovas piquirrojas, que si no recuerdo mal no había visto hasta entonces. Eso sí muy interesantes para mí los buitres negros y las águilas imperiales, de las que pude observar un “damero” (ejemplar joven) que enseguida fue expulsado del territorio por un ejemplar adulto.

Pero todo el día no había acabado aquí, sino que junto a Pablo (un amigo valenciano con el que compartí buenos momentos por allí), y simultáneamente con el teles, localizábamos un ejemplar de lince muy lejano posado en unas rocas. Estaba donde “Cristo” perdió el mechero, pero aún y todo con los telescopios le podíamos observar como chupaba y lamía su cuerpo.

Lince en lo alto de unas rocas (8-12-2014)

Lince en lo alto de unas rocas (8-12-2014)

Mientras lo observamos desapareció, suponemos que porque pasó al otro lado de la ladera, pero tampoco lo tenemos claro, ya que como veis la vegetación del lugar era bastante alta. Por mucho que mirábamos nada de nada, así que por el momento nos seguíamos divirtiendo con las rapaces que sobrevolaban nuestras cabezas, aunque las últimas palabras no estaban dichas todavía…

Ya con muy poca luz, y tras un buen rato de ese último avistamiento, un inglés localizó un ejemplar que se posó en el borde de la pista, casi en el mismo punto en el que lo había hecho la pareja a la mañana.

Lince tumbado en la pista en la que se había visto a la mañana (8-12-2014)

Lince tumbado en la pista en la que se había visto a la mañana (8-12-2014)

Fue algo espectacular, ya que de pronto, mientras este ejemplar estaba sentado, otro comenzó a maullar en la ladera en el que un buen rato antes habíamos visto el lince de las piedras. La pena que apenas quedaba ya luz, y con el teles era difícil observarlo, pero aún y todo dio tiempo a verlos decentemente, y ver como el primero se perdía entre la vegetación y el segundo iba detrás maullando, maullidos que se llegaban a mezclar y confundir con un par de mochuelos que comenzaban a cantar al anochecer.

Así que tras oscurecer, se puede decir que el día acababa como había empezado, con la pareja de linces encelados perdidos, así que había sido un lujo… Otro día perfecto en el que todo había acompañado. ¡Impresionante!, ¡increíble!, ¡inolvidable! y a descansar que aún me quedaba algún día más por allí y había que seguir madrugando y disfrutando del precioso y elegante animal.

Lince con mirada (8-12-2014)

Lince con mirada (8-12-2014)

Lo que me estaba ocurriendo a mí era algo inusual, ya que no es lo lógico tener los avistamientos que había tenido yo, tantos y tan cerca… Para ello hay que ser constante y tener suerte, y yo la tuve, pero cierto es también que la busqué, porque era el primero en llegar al lugar y ponerme a buscar incluso antes del amanecer y el último en marchar, cuando ya estaba oscuro raso y no se veía nada, así que como podéis imaginar… A cansino no me gana nadie!!! jajajajaja

Había gente que aparecía a media mañana y se iba a las pocas horas, así que aunque así es posible ver lince, es bastante más difícil, ya que las mejores horas para verlo (a pesar de que es un animal que se encuentra activo se puede decir que durante todo el día) son las primeras de la mañana y las últimas de la tarde; de hecho yo todos mis avistamientos los realicé en esos periodos de tiempo…

Los siguientes días fueron más tranquilos en lo que a “gatos” se refiere, pero la verdad que fueron buenos momentos para rehacer el listado de aves visto durante los días anteriores y ver alguna cosilla interesante.

Lo más destacable un azor comiéndose una perdiz. Lo descubrió Ángel, un amigo madrileño que se percató de su presencia por la alarma de unas picarazas que no pararon de molestarle (no solo se incomodan y se alarman por el lince, sino que cualquier peligro las alborota). Así que con él, con Anna y con Adrian, pasé un buen día de bicherío, en el que la suerte no sonrió como había hecho los días anteriores.

Azor comiéndose la perdiz (9-12-2014)

Azor comiéndose la perdiz (9-12-2014)

La verdad que el animal estuvo allí todo el día comiéndose la perdiz, así que como se suele decir, no habría dejado ni los huesos…  jajajajaja

Entre las rapaces los buitres leonados, buitres negros, águilas reales y águilas imperiales fueron las estrellas del cielo, junto a los más pequeños aviones roqueros.

PAreja de buitres negros (9-12-2014)

Pareja de buitres negros (9-12-2014)

Buitre negro en vuelo (8-12-2014)

Buitre negro en vuelo (8-12-2014)

Para mí sin duda alguna las más interesantes fueron las águilas imperiales ibéricas, que no había visto nunca. Majestuosa rapaz, única en Europa y que tenemos la suerte de disfrutar en la Península Ibérica (es endémica al igual que el lince) y que poco a poco va mejorando su situación, ya que ha estado en grave peligro de extinción.

Imperial en vuelo (9-12-2014)

Imperial en vuelo (9-12-2014)

De hecho, disfruté mucho con ella, ya que tuve la suerte de ver como una pareja se comía un conejo que alguna de ellas habría cazado. Esas estaban muy lejanas, por lo que solo se les podía observar decentemente con el telescopio, pero la verdad que fue espectacular.

Además decir que durante estos días pude observar gavilanes, cernícalos vulgares, perdices, mirlos, gorriones, zorzales, petirrojos, torcaces, tórtolas turcas, chovas piquirrojas, petirrojos, colirrojos tizones, herrerillos, pinzones, mosquiteros, rabilargos, picarazas, abubillas, tarabillas, bisbitas, pitos reales, alcaudones reales… y visitando zonas nuevas di con herrerillos capuchinos, gorriones, verderones, jilgueros, verdecillos, arrendajos, cogujadas, trigueros, zorzales charlos y un andarríos chico, así que como veis el listado de variedad es bastante amplio. Aunque no había lince, había otras cosas.

Abubilla y alcaudón (4-12-2014)

Abubilla y alcaudón real (4-12-2014)

Y entre esas otras cosas, llamaban mucho la atención los mamíferos. Los más habituales (como ya he dicho en varias ocasiones) los ciervos, de los cuales los machos seguían berreando como posesos, incluso de vez en cuando se veía algún enfrentamiento con pelea de cuernos contra cuernos.

Cervatillos jugando unos días antes (4-12-2014)

Cervatillos jugando unos días antes (4-12-2014)

Tuve además la suerte de ver los cinco ungulados presentes en la zona en un mismo día. Ciervos, gamos, muflones, jabalíes y cabras montesas. Los tres primeros ya había visto en días anteriores, pero los otros dos se hicieron algo más de rogar.

Ciervo macho (4-12-2014)

Ciervo macho (4-12-2014)

Así, aunque tardaron en verse, al final hicieron aparición los jabalíes. Primeramente una pareja de adultos a plena luz del día, pero que enseguida perdía de vista por la cantidad de arbusto y matorral entre los que se movían.

Jabalí muy lejano (9-12-2014)

Jabalí muy lejano (9-12-2014)

Y a la mañana siguiente un grupo de 5 ejemplares que morreaba sin parar ante la atenta mirada y picotazos de varias picarazas. La luz era escasa y estaban muy lejanos, pero observarlos con el telescopio era algo que ayudaba para poder disfrutar de ellos.

Grupo de jabalies (10-12-2014)

Grupo de jabalíes (10-12-2014)

Aproveché para intentar ver gamos de cerca por otras zonas, a la vez que a probar suerte y ver que se veía por otros lados… Y la verdad que tuve mucha suerte, ya que aunque me costó los observé con cierta cercanía.

Pareja de gamos (10-12-2014)

Pareja de gamos (10-12-2014)

Gamo (10-12-2014)

Gamo (10-12-2014)

Como ya he dicho no faltaron tampoco las cabras montesas (animal que no es fácil ver por allí), y con ellas completaba el ciclo de los cinco ungulados ya citados, pero bueno, tendré que volver, que tanto los jabalíes como los muflones los vi demasiado lejanos… Así que en la próxima habrá que intentar verlos de más cerca!!

Cabras monteses (10-12-2014)

Cabras monteses (10-12-2014)

Los conejos en cambio, todos los días se dejaban ver (incluso alguno bastante cercano, pero que se iba enseguida al notar la presencia humana), sobre todo a primeras horas cuando el sol comenzaba a hacer subir las temperaturas y a solear diferentes zonas con pastos.

Conejo (9-12-2014)

Conejo (9-12-2014)

Como ya he dicho antes, el conejo es el alimento favorito del lince, aunque no creo que desestime otras presas como pueden ser perdices (que allí son abundantes) u otros roedores. Incluso aunque parece curioso, es capaz de cazar grandes ungulados como pueden ser los muflones, que aprovecha y de los que come durante varios días seguidos llegándolos a enterrar y guardándolos bajo tierra como si tratara de tener una despensa.

Su caza es espectacular, ya que como el lince tiene una muy buena vista, se dedica a otear desde puntos altos y a localizar a sus presas. Tras ello se acerca lentamente en total silencio entre la vegetación arrastrando su cuerpo, para acabar dando un salto espectacular sobre su presa y así capturarla sin darle posible tiempo de reacción. Tiene que ser un lujo verle cazar la verdad… Pero eso que será mucho más difícil lo dejo para otro año! jejejeje

Durante estos días, además, el mismo azor joven que un día antes se comía una perdiz (o eso creemos), lo podíamos observar volando cuando poco a poco caía una de las últimas tardes de mi estancia en tierras andaluzas. Fue una gozada, porque cicleó durante bastante tiempo cercano a nosotros, hasta que cogió poco a poco altura y ya se alejó.

Azor joven en pleno vuelo (10-12-2014)

Azor joven en pleno vuelo (10-12-2014)

Como todos los días, a pesar de no llegar a observar nada de linces, en mis oteaderos permanecía hasta la noche, y la verdad que el atardecer era precioso. Además en uno de ellos pude escuchar al gran duque; el búho real.

Atardecer con Nuestra Señora de la Cabeza al fondo (11-12-2014)

Atardecer con Nuestra Señora de la Cabeza al fondo (11-12-2014)

Me dijeron que no era difícil verlo, ya que hay varias parejas en la zona y en los últimos años ha ido en aumento, pero yo la verdad que no vi ninguno y durante toda mi estancia por allí solo pude escuchar ese.

Así que como veis, aunque no se vea lince la cosa está entretenida y la fauna es variada; siempre hay algo hacia lo que mirar, y puedo decir que en ese aspecto me pareció mucho más ameno que Gredos o Somiedo, donde las especies de aves son bastante más escasas.

Pero el estar dos días seguidos sin felino, aunque sí que es cierto que puede bajar algo la moral y te hace pensar si estabas en los lugares adecuados o no, no hacía rendirme y quería volverme a Pamplona con un último avistamiento, así que aún me quedé un día más por el lugar.

Así comenzaba una última mañana, ya que iba siendo hora de volver a casa poco a poco, que aunque el viaje es llevadero y cómodo por buenas carreteras, hay una tiradilla maja… Nueva mañana totalmente en blanco, con solo las aves habituales del lugar, a las que acompañaban los mamíferos más comunes, y cuando ya pensaba que no iba a tener suerte y que me iba a volver a Pamplona sin un último lince, ya que el día poco a poco se cerraba…

Estando con Juan, otro madrileño que conocí allí, un maullido a escasos metros sonó cuando ya caía la tarde y vigilábamos todo el valle desde nuestro promontorio. La verdad que fue impresionante; teníamos el animal al lado, por lo que fuera como fuera teníamos que localizarlo… Fue un momento escalofriante, ya que en mi estancia allí había oído buenos maullidos, pero este había sonado a nuestro lado… Fuerte y muy cercano.

La tensión se mascaba, y nerviosos estábamos sorprendidos porque el animal había sonado ahí mismo y no éramos capaces de observarlo; lo comentábamos y estábamos atónitos, hasta que Juan me dio aviso y… lo teníamos al lado!!!!!

Lince bajando (11-12-2014)

Lince bajando (11-12-2014)

Había cruzado la pista y no habíamos sido capaces de verlo! Curioso pero estábamos oteando más lejos de lo que el animal estaba y de repente nos sorprendió apareciendo casi bajo nuestros pies. No exagero si digo que de la nada apareció el animal a 15 metros… ¡Impresionante! Y una pena que no habíamos sido capaces de observarlo antes…

Así que disfrutarlo bien agusto, un par de fotos y ya se perdió enseguida entre la vegetación mientras bajaba por el valle… Pelos como escarpias! Ese maullido nos lo había echado en la misma oreja!!! Fue un momento que había durado segundos pero… que momento!!!!

Así que ¡objetivo logrado! Lince observado y de nuevo a placer, un instante pero un instante de esos que no se olvidan (¡incluido maullido por supuesto!)… Tocaba así cenar y dormir como un bebe con el recuerdo del maullido y los andares de ese último lince que había hecho aparición para despedirme, que me quedaba la vuelta a Pamplona y como ya he dicho antes hay una tiradilla…

Así que con la satisfacción en el cuerpo del día anterior, para despedir el viaje, intenté de nuevo volver a ver a la nutria a la mañana siguiente tras amanecer, pero la verdad que aunque el animal estaba en el mismo lugar en el que la había visto unos días antes, me fue imposible poder observarla…

Señales de la presencia de nutria (12-12-2014)

Señales de la presencia de nutria (12-12-2014)

Burbujas a las que pude seguir la pista me delataban su presencia, hasta que apareció un buen bando de cormoranes y ya se jorobó el asunto, ya que empezaron a bucear, a nadar y hacían burbujas y ondas gigantes por todos los lados… Una pena! Me iba con el último lince del día anterior pero sin nutria, pero de todas formas… ¿que más puedo pedir?

Variedad de aves pero nada nuevo en estas últimas horas… Bueno! miento! aún tuve suerte y vi un trepador azul que no había observado hasta entonces, acompañado de los simpáticos picogordos que siempre llaman la atención.

Y a pesar de que volví a buscar huellas en zonas húmedas no hubo forma de encontrar nada de lince, pero bueno si que salieron otras cosas, y así tengo excusa para volver… jejejeje. Una pena pero uno nunca se queda satisfecho, y sí que me fastidió el no haber podido ver una huella bonita y clara de nuestro felino ibérico por excelencia.

Huella de cánido, ciervo y tejón (5, 10 y 12-12-2014)

Huella de cánido, ciervo y tejón (5, 10 y 12-12-2014)

La vuelta a Pamplona la realicé cruzando la sierra, que la verdad que tiene paisajes muy chulos y aunque la carretera no es nada buena merece la pena. En el viaje de hecho pude ver aún varias aves y mis últimos ciervos en zonas de pinares… Muy bonitos pero más desconfiados que los que había tenido durante los días atrás.

Cierva entre pinos (12-12-2014)

Cierva entre pinos (12-12-2014)

Un buen viaje en el que además de buenos avistamientos pude conocer a mucha gente… Pablo, Adrian, Demetrio, Anna, Conry, José, Antonio, Teresa, Rosa, Ángel y Juan de Madrid, Francisco, Julian, y varios linceros entre los que también estaba el albaceteño con el que viví el momento del lince en la pista, un par de chicas francesas y varios ingleses con los que compartí buenos ratos.

70 especies de aves y varias de mamíferos, con observaciones de linces a placer, sin olvidar a la culebra de escalera y a la ranita meridional habían hecho de mi viaje unas vacaciones inolvidables y difícilmente repetibles.

Lince mirando a sus alrededores (8-12-2014)

Lince mirando a sus alrededores (8-12-2014)

Así que como decía un conocido pajarillo, para acabar la entrada de hoy, decir que… “Me pareció ver unos cuantos lindos gatitos…”, y que sin duda alguna volveré. ¡No sé cuándo pero aquello es un vicio que habrá que repetir!

Pero para ello, tenemos que conservar esta joya ibérica que parece que poco a poco mejora y aumenta su población pero con la que todavía hay mucho por hacer, ya que lazos, furtivismo, venenos y atropellos son las mayores causas de la situación actual del animal; (decir que durante 2014 han sido localizados 28 ejemplares muertos por causas no naturales en las que tiene mucho que ver el hombre y que acaban de ser citadas)… Pero bueno, aunque poco a poco se vaya recuperando, no tenemos que olvidarnos de sensibilizar sobre el medio que nos rodea y hacer todo lo posible para que todas estas cosas no se vuelvan a repetir, así que ánimo y a seguir observando y cuidando linces! que el poder verlo está al alcance de cualquiera y es un animal que tenemos que conservar sí o sí, ya que es un tesoro vivo que solo nosotros tenemos.

Y tras esta buena chapa, si os habéis quedado con ganas, echarle un vistazo a este documental que merece mucho la pena! https://www.youtube.com/watch?v=ztMp_9RZ8NU

Cuidado! lince! (11-12-2014)

Cuidado! lince! (11-12-2014)

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Acerca de Danieltxo

Pamplona, Navarra (1984); dgarciamina@gmail.com
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17 respuestas a Los últimos “gatos” ibéricos; de linces por Andujar I

  1. ercalip dijo:

    Crack Dani!! Me leeré detenidamente la entrada estos próximos días! Las fotos del gato una pasada!

    • Danieltxo dijo:

      Muchas gracias Pablo!
      La verdad que fue una gozada!
      No conocía tu blog! así que me lo meto en favoritos!
      Y no dudes que estamos en contacto! que algún día bajaré para allí!
      Cuidate y suerte en el Big Year!!!!

  2. Muy buena la entrada! Me la he leído de pe a pa con toda la envidia sana del mundo! A ver si me escapo alguna vez para el sur y puedo disfrutar y ver mi primer lince… (a la próxima que vaya mi colega Pablo me apunto xD) Y muy buenas las fotos también, si es difícil avistarlo, hacerle buenas fotos no te digo nada.

    Enhorabuena!

    • Danieltxo dijo:

      Muchas gracias Fran!
      La verdad que es una gozada, así que no dudes en ir! Además con Pablo tienes el avistamiento casi asegurado! jejejeje! Yo ya la tengo marcada en mi calendario anual como viaje fijo… No he visto tanta elegancia en un animal en la vida; merece la pena muy mucho!
      Muchas gracias y cuidate!

  3. ¡Vaya con los linces! Danieltxo, Estás hecho un ídem. ¡¡Enhorabuena!!
    Precisamente ahora estoy haciendo uno que me han encargado.
    Saludos felinos.

  4. Pues no será en zona con presencia de linces sino en el páramo burgalés, en Poza de la Sal, pueblo natal de Félix Rodríguez de la Fuente.

    • Danieltxo dijo:

      Joe que guay! Algún día habrá que ir por esa zona a ver que se ve! y cuando esté hecha quiero ver foto Javier! Seguro que lo clavas! como todas las que haces!
      Cuidate!

  5. Me lo apunto, Danieltxo.
    Un abrazo

  6. Fco Ibañez dijo:

    Hola, me he leído tu artículo y me ha encantado, está genial!! Pero tenía una pregunta, podrías decir la zona dónde estuviste por la sierra en la que identificaste los Linces y las nutrias?? Gracias!!

    • Danieltxo dijo:

      Muchas gracias Francisco! LAs zonas son donde van todos los linceros a intentar ver el animal… Cerca de la presa del Jandula y la zona del Encinarejo… Son los lugares con más probabilidades de ver el animal… Allí se juntan decenas de personas, aunque como en todo este mundillo, lo que hace falta es meter horas y tener suerte!!! y yo la verdad que la tuve! y mucha!!!!

  7. Bea dijo:

    Hola!! Me ha encantado leerte!!! En breve voy a intentar lo mismo que tú, ver al lince sobretodo y si cae la nutria ya…apaga y vámonos! Jejejej
    Espero tener la misma suerte que tú, aunque con la mitad me conformo!!!
    Grs!

  8. Majo dijo:

    Hola Dani, preciosa entrada, mejores fotos y una gran envidia que espero superar cuando yo también lo vea.
    Mi intención es ir en Marzo, he contactado con unos guías pues mi situación es un poco compleja, soy parapléjica pero tengo muy buen ojo 😉 aun me tienen que contestar, pero debido a mi falta de movilidad tengo que buscar alternativas (aunque odio los vehículos a motor en la naturaleza), espero que esta gente me indique caminos para poder ir con mi silla de ruedas, ¿a ver?….
    Si tu conoces sendas y tracks con poca pendiente y me puedes ayudar seria genial
    Gracias por tus apuntes, me serán de gran ayuda.
    Salud y naturaleza!

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