Fauna txantreana; colaboraciones en la Revista Auzolan

Durante este curso 2014-2015 he colaborado en la “Revista Auzolan” (revista del barrio de la Txantrea) contando un poco la fauna que se puede encontrar en dicho barrio. La cercanía del monte Ezkaba, el paso del río Arga y la zona de huertas de la Magdalena además de los parques de “Alemanes” y “El Parque del Mundo” hacen que sea un buen barrio para bichear. Por ello en esta entrada contaré las “cosillas” que se pueden ver por ahí. Espero que la disfrutéis.

FAUNA TXANTREANA: LA FAUNA QUE PODEMOS ENCONTRAR EN EL BARRIO: Pamplona es una ciudad que se caracteriza por tener varias zonas verdes, y el barrio de la Txantrea no se queda atrás y tiene varios lugares ajardinados. Ello junto a las zonas menos urbanizadas, como pueden ser la zona de huertas de la Magdalena o las orillas del río Arga, hace que la fauna encuentre resguardo, protección, alimento y agua para poder vivir.

No todo es cemento, hormigón, asfalto o edificios, y en estos lugares en el que la mano del hombre aún no ha actuado, la cantidad de especies diferentes de aves, mamíferos u otros vertebrados que podemos ver parece impensable.

A lo largo del año son más de 100 las diferentes especies de aves que fácilmente se pueden observar por el barrio (no todo son patos, gorriones y palomas), pero para ello tendremos que prestar mucha atención.

Macho de gorrión común (18-2-2013)

Macho de gorrión común (18-2-2013)

Unas serán residentes y estarán todo el año, como pueden ser los petirrojos, los ánades reales o martines pescadores a lo largo del río. Otras vendrán en primavera, criarán y se irán, como lo hace la pareja de cigüeñas que año tras año cría en una de las torres eléctricas que hay en la Magdalena, los torcecuellos o los autillos, los búhos más pequeños de la Península. Algunas otras vendrán huyendo del frío del norte de Europa y permanecerán aquí solo en invierno como es el caso de los picogordos o los cormoranes, y muchas otras estarán solo de paso y pararán donde se sientan seguras para descansar y reponer fuerzas, como por ejemplo las grullas que las veremos sobrevolar sin detenerse o alguna gaviota que en sus largos viajes usará zonas tranquilas para descansar.

Gaviota patiamarilla (9-6-2014)

Gaviota patiamarilla (9-6-2014)

Igualmente aunque en menor número, los mamíferos también hacen aparición, aunque como en su mayoría son nocturnos, son más difíciles de observar y nos tendremos que guiar por las huellas o rastros que nos delatarán su presencia; tal es el caso de los acuáticos visones o nutrias, de las simpáticas ardillas o de los rápidos ratoncillos, de los cuales estas dos últimas sí que podremos ver de día más fácilmente.

La simpática ardilla en lo alto de un tronco (18-5-2013)

La simpática ardilla en lo alto de un tronco (18-5-2013)

Y no pueden faltar los reptiles y anfibios; diferentes especies de lagartos, lagartijas, culebras, ranas y sapos que aparecen en los meses de calor para cobijarse y resguardarse del frío en los de invierno, que aunque están mal vistos por la sociedad, son totalmente inofensivos y necesarios para que el ecosistema se mantenga en equilibrio.

Aunque cualquier arbolillo en la mediana o en cualquier calle puede escondernos una grata sorpresa y estar lleno de vida, los mejores lugares para observar la diferente fauna salvaje que se puede encontrar por el barrio son como es lógico la “Magdalena”, el “Parque del Mundo” y “Alemanes”, pero no dejan de ser menos buenos solares preparados para la construcción que han sido abandonados por la crisis y en los que crece hierba y “maleza”, ya que son aprovechados enseguida por las aves más rápidas. Lugares donde hay vegetación para esconderse, hay agua para beber y hay alimento, tanto frutos, semillas y grano en los árboles, como insectos u otros invertebrados en los hierbines, entre arbustos y en el agua son un filón para los diferentes animales.

Muchas especies se presentarán confiadas ante nuestra presencia por estar acostumbradas al ser humano, mientras que otras serán más esquivas y recelosas y a la mínima huirán y se esconderán. Por ello hay que ser cuidadosos y no hacer ni ruidos ni movimientos bruscos si queremos observarlas con detenimiento. Hay que aprovechar que las aves en la ciudad (en general) son más confiadas, y tenemos que cuidar y mantener el hábitat y los espacios abiertos si queremos disfrutar de ellas y que sigan entre nosotros.

Carbonero (10-10-2013)

Carbonero (10-10-2013)

Con tiempo y paciencia se puede observar gran diversidad, y en un día “bueno” se pueden localizar fácilmente una treintena de especies diferentes de aves (más fáciles que reptiles y mamíferos) solo en la zona de huertas y el río. En una excursión por Urbasa o por Bardenas, por decir sitios conocidos de la naturaleza Navarra no se ven tantas especies diferentes en un mismo día… Curioso, ¿verdad? Pues así es. La ciudad alberga una “ciudad natural” que nos es totalmente desconocida.

Por ello a lo largo de los próximos meses os iremos contando un poco sobre la variedad de fauna txantreana que podemos encontrar a lo largo del barrio y que va variando a lo largo del año, ya que es una alegría saber que aunque cada día hay más coches en la carretera, más edificios y solares en los que se construye, más humos, más ruidos y más contaminantes en el río, tenemos rincones por nuestro barrio llenos de vida que normalmente pasan totalmente desapercibidos.

Así que ya sabéis, todos a prestar atención a nuestro alrededor, que en cuanto abramos los ojos, los oídos, y nos fijemos un poco en lo que nos rodea veremos pajarillos y otros animales que nunca antes habíamos visto por nuestras calles y parques. Ahora solo queda una cosa; aprovechar la oportunidad que la naturaleza nos brinda en la misma puerta de nuestra casa y disfrutarla.

LA FAUNA QUE PODEMOS ENCONTRAR EN EL BARRIO; AVES I (LAS RESIDENTES): En la Txantrea se pueden ver aves con cierta facilidad a lo largo de todo el año. Unas especies vienen desde el Norte de Europa en los meses fríos a pasar el invierno, otras vienen en verano escapando de zonas más calurosas (generalmente de África), pero muchas otras permanecen toda su vida y durante todo el año por el barrio, por lo que se les puede localizar sin mayor problema.

Hay muchas que son muy comunes, conocidas y fáciles de identificar, como puede ser el caso de los mirlos, palomas, picarazas, cornejas y grajillas, que casi todo el mundo conoce y que son muy habituales.

Picaraza (22-12-2014)

Picaraza (22-12-2014)

Entre las aves rapaces residentes, las más abundantes son los cernícalos vulgares, que no es difícil ver posados cerca de la Ronda Norte y de los que desde hace años cría una pareja en los edificios del Psiquiátrico. Tampoco es difícil observar halcones peregrinos (la rapaz más veloz del mundo a la que se le ha llegado a medir velocidades de 325 km/h) o gavilanes cerca de los caballos de Goñi, zona que aprovechan para dar caza a las palomas que están allí aquerenciadas con el pienso del ganado y que son presa fácil.

Además, como ave de presa se puede sumar el mochuelo (un pequeño búho de costumbres bastante diurnas), del que aún queda algún ejemplar en la zona de huertas de la Magdalena, y el milano real, rapaz en grave peligro de extinción por el uso de pesticidas y venenos y que se puede ver muy fácil sobrevolando y campeando por el cielo. Ya menos comunes, se observan ratoneros y buitres leonados, que vuelan en el cielo para coger corrientes térmicas de viento y así ganar altura para moverse y desplazarse con mayor facilidad.

De menor tamaño son muy conocidos los gorriones comunes, los jilgueros y los petirrojos, pero estas especies se ven acompañadas de verdecillos, verderones, pardillos, pinzones, carboneros, herrerillos y mitos con mucha frecuencia. Todos ellos de colores muy vistosos, al contrario que la curruca capirotada o los mosquiteros comunes que son de tonos más apagados y más discretos.

Herrerillo (26-12-2012)

Herrerillo (26-12-2012)

A todas estas de pequeño tamaño se une un pájaro muy curioso, el agateador, un pajarillo de pico largo y curvado y de tonos marrones que trepa por los árboles dándoles la vuelta y que se camufla a la perfección con el color de la corteza, por lo que no es nada fácil de ver a pesar de que es bastante abundante.

Cabe destacar como muy interesante la alta densidad de gorriones molineros en la zona de los “Caballos de Goñi”, ave que en toda la Península ha sufrido un descenso de población muy importante en los últimos años pero que en esta zona es muy fácil de observar, y que se diferencia del gorrión común por tener la cabeza totalmente marrón. Además tenemos la suerte de que cría en la zona de Goñi, donde se ve también gran cantidad de tórtolas turcas, y en el Parque del Mundo.

El río como es lógico hace que no falten las aves acuáticas. Las más comunes son los ánades reales, que se pueden ver en cualquier rincón de Pamplona, aunque también es muy sencillo observar a la gran garza real pescando, al martín pescador, un simpático pajarillo de color azul brillante que vuela por la superficie del agua, a la gallineta común o al mirlo acuático, un excelente medidor de la calidad y limpieza de las aguas, ya que necesita aguas claras y limpias para alimentarse de pequeños insectos acuáticos que pesca buceando. No faltan tampoco en zonas cercanas al agua las lavanderas, diferenciadas porque la lavandera blanca es blanca y gris, mientras que la lavandera cascadeña tiene en sus partes bajas tonos amarillos. Además, mientras que la primera la podemos observar en cualquier jardín del barrio por pequeño que sea, la segunda está mucho más ligada al medio acuático.

Mielo acuático (2-5-2015)

Mirlo acuático (2-5-2015)

Como muy importante en el barrio cabe destacar la presencia de los pájaros carpinteros con dos especies muy similares en coloración pero diferentes en tamaño; se trata del pico picapinos y del pico menor. Ambas especies, año tras año sacan sus polladas en agujeros que ellos mismos hacen en los árboles, y que como son muy escandalosos, con mucha atención y tiempo se pueden localizar en el arbolado cercano al río. Las dos son de colores negros y blancos (con zonas rojas en la cabeza según el sexo), pero que se diferencian por el tamaño, ya que como bien indica el nombre, el pico menor es mucho más pequeño.

Algunas aves en cambio, son más difíciles de ver porque siempre andan entre matorrales, pero sí que se pueden localizar fácilmente por el canto que tienen, ya que es muy característico, como son el ruiseñor bastardo (siempre cercano al río) y el chochín. De la misma manera con un canto muy identificable destaca el colirrojo tizón, que junto a los estorninos negros canta desde antes del amanecer desde lo alto de los tejados de nuestras casas.

Chochín (8-4-2015)

Chochín (8-4-2015)

Igualmente, en la zona txantreana más cercana al monte Ezkaba, hay aves más fáciles de ver que en la zona sur del barrio, ya que son de terrenos más secos y no andan tan cercanas al río como la mayoría. Se trata de la tarabilla común, y de las cogujadas, aves de colores pardos que se ven en los jardines de la Ronda Norte y con mucha frecuencia caminan por las aceras y carreteras de la zona.

Ya veis que el listado de aves que nos acompaña durante los 12 meses del año es amplio y variado (y eso sin contabilizar las que vienen solo parte del año o están de paso), así que ahora sólo queda salir a verlas e intentar identificarlas poco a poco.

LA FAUNA QUE PODEMOS ENCONTRAR EN EL BARRIO; AVES II (LAS INVERNANTES): A las aves habituales que nos acompañan durante todo el año, en los meses de invierno se suman muchas otras especies que vienen de las zonas más frías de Europa a pasar el invierno, ya que aquí las temperaturas son más suaves y el frío es menor, lo que hace que las condiciones para la vida sean mejores y más llevaderas. Esto se nota sobre todo en zonas costeras del Cantábrico con llegada de aves marinas del norte, pero en la zona de interior también se da el mismo proceso viajero año tras año y se encuentran aves que en ocasiones son bastante comunes.

La más fácil de observar con toda seguridad es el cormorán grande, una especie de pato negro “gigante” que posee un pico ganchudo y que bucea a la perfección en busca de sus presas; como es lógico la localizaremos en el río nadando o en árboles altos que usa como oteaderos; está muy mal vista por los pescadores, ya que muchos la culpan del descenso de la población truchas y otro peces, pero lo cierto es que el cormorán aunque sí que se puede comer alguna trucha, pesca otro tipo de peces que viven en grupos, ya que es más fácil pescar a ese tipo gregario de peces y la necesidad de energía para ello es menor, que a las truchas, que suelen andar en solitario y son bastante ágiles.

Cormorán grande en vuelo (20-2-2015)

Cormorán grande en vuelo (20-2-2015)

Fuera del río en los hierbines de zonas ajardinas veremos los bisbitas pratenses picoteando por el suelo, aves de colores pardos caracterizadas por tener una uña trasera muy larga y que se ve muy bien cuando se posa en ramas. Igualmente en estos jardines pero posados en los árboles con un poco de suerte localizaremos picogordos, aves muy bonitas y curiosas por su gran pico (que le da nombre) y que se ven más fácil unos inviernos que otros, dependiendo de cómo esté siendo el año.

Destaca la presencia por estas fechas de todos los zorzales; zorzal real, zorzal alirrojo, zorzal charlo y zorzal común. Todas ellas son especies cinegéticas, y en invierno se ven en nuestra ciudad en zonas ajardinadas. Son también de tonos pardos y se diferencian unas de otras fácilmente. El charlo es el más grande, el alirrojo como su nombre indica tiene tonos naranjas bajo las alas, y el real tiene en la cabeza colores grisáceos. Para todas estas especies son muy importantes las zonas de hierbines de la Ronda Norte, del Parque del Mundo y de la Magdalena, ya que encuentran alimento abundante y refugio en los pequeños setos y arbustos.

Además de todas estas que solo se observan en invierno (aunque algún zorzal puede verse a lo largo de todo el año), hay especies que están presentes todo el año, pero que en estos meses ven incrementadas sus poblaciones por ejemplares que vienen desde el norte. Es el caso de los milanos reales, lavanderas blancas o petirrojos por ejemplo.

Milano real en vuelo (18-6-2014)

Milano real en vuelo (18-6-2014)

En el caso de las lavanderas blancas que en invierno forman grandes dormideros, es muy curioso el caso de la lavandera blanca enlutada, una subespecie de lavandera blanca que se encuentra en las islas británicas, que podemos ver en jardines también por estas fechas y que se diferencia de la ibérica por ser de tonos mucho más oscuros en vez de grises.
Al ruidoso estornino negro que también ve su población aumentada, se le suma el estornino pinto, del que se diferencia por como bien indica el nombre pintas blancas en el cuerpo.

De menor tamaño se pueden citar unas cuantas especies diferentes. Los pinzones vulgares y pinzones reales, que se mueven en grandes bandos en los que se entremezclan, pero siempre con una mayor densidad de pinzones vulgares, incluso no todos los inviernos se pueden localizar pinzones reales en la Txantrea. Igualmente están los lúganos y los acentores, que destacan por sus colores vivos el primero y apagados el segundo.
También están los reyezuelos (reyezuelo listado y reyezuelo sencillo) que reciben el nombre porque en su cabeza tienen una línea amarilla brillante en forma de corona, y que son aves muy vivarachas y pequeñas que se mueven a grandes velocidades en los árboles más frondosos de nuestros parques.

Macho de lúgano (22-12-2013)

Macho de lúgano (22-12-2013)

De la misma forma que bajan aves relacionadas con el arbolado, también se ven aves relacionadas con el medio acuático como es el caso del cormorán ya citado; a él, se le unen de vez en cuando ejemplares de patos cuchara, ánades friso o cercetas, siendo los más habituales los pequeños zampullines que no invernan pero sí que pasan algún día por el río descansando. A pesar de ello, la verdad que esta variedad de anátidas no es nada fácil de ver por nuestro río y los que tendremos siempre a la vista serán los ánades reales.
Igualmente aparecen especies curiosas a las que no estamos acostumbrados, como gaviotas reidoras o gaviotas patiamarillas, que paran a descansar y a reponer fuerzas durante sus largos viajes.

Y ya de la misma forma, durante el invierno se pueden ver en vuelo sobrevolando el barrio las conocidas grullas o los gansos, que en muchas ocasiones se oyen pero no se ven o porque van altas o porque realizan su migración de noche.
Así que como veis, las aves son muy curiosas, como no pueden abrigarse poniéndose ropa como hacemos nosotros, cuando tienen mucho frio buscan sitios más templados, recorriendo cientos de kilómetros en busca de calma y un lugar seguro en el que pasar el duro invierno.

LA FAUNA QUE PODEMOS ENCONTRAR EN EL BARRIO; AVES III (LAS ESTIVALES): Poco a poco llega la primavera, y con ella, comienzan a venir especies típicas de verano desde las zonas más calurosas de África que llegan hasta nuestras latitudes porque las temperaturas son más suaves y templadas. Aquí, muchas de ellas aprovechan para criar, y una vez los pollos ya tienen cierto tamaño vuelven a sus lugares de origen para pasar el resto del año y los meses más fríos.

La más conocida sin duda alguna es la cigüeña blanca, que cada vez viene antes y en los últimos años hace aparición para enero, criando en una torre eléctrica de la Magdalena a comienzos de verano. Esta pareja, tras sacar sus pollos adelante (3 o 4 depende del año) se va y ya no la volvemos a ver hasta la temporada de cría siguiente. De aquí a unos años será resiente y probablemente no abandone el barrio permaneciendo todo el año aquí, pero de momento tras criar realiza un viaje que seguramente será de cientos y cientos de kilómetros.

Cigüeñas (6-6-2014)

Cigüeñas (6-6-2014)

Otra muy simpática y conocida pero menos visible es el autillo, el búho más pequeño de la Península y que podemos escuchar cantando de noche en cualquier calle de Pamplona. De día descansa posado en los árboles, y debido a su mimetismo con la corteza, pasa totalmente desapercibido para todo tipo de personas, pero de noche da buenas sinfonías en cualquier lugar de la Txantrea con un canto inconfundible muy fácil de detectar.

Autillo posado en una rama (31-5-2014)

Autillo posado en una rama (31-5-2014)

Entre las más difíciles de disfrutar (porque son muy inquietas y no las veremos posadas a pesar de que se localizan con bastante facilidad en el cielo) están tres especies voladoras que son muy parecidas, como son el vencejo común, el avión común y la ya más famosa golondrina. Las tres son muy rápidas y son difíciles de diferenciar si no se tiene idea. El vencejo es el más rápido y oscuro, y se le puede reconocer por tener un estridente chillido que suelta cuando vuela; además tiene alas muy afiladas y su vuelo es impredecible. El avión y la golondrina poseen vuelos algo más lentos, y son de colores blancuzcos y azulados; en muchas ocasiones estas dos especies crían en aleros de edificios y esa es la mejor ocasión para verlas, ya que se posan en los nidos que construyen con barro y en forma de cuenco que todos hemos visto alguna vez.

Todos sabemos que en verano con las altas temperaturas proliferan los mosquitos, y eso bien lo saben también las aves, entre las que aparecen los papamoscas representados con dos especies diferentes; el papamoscas gris y el papamoscas cerrojillo, al igual que diferentes especies de mosquiteros como el mosquitero ibérico o el mosquitero musical, que solo se pueden diferenciar unos de otros por el canto y que están especializados en comer este tipo de insectos.

Papamoscas cerrojillo (8-4-2015)

Papamoscas cerrojillo (8-4-2015)

La cantidad de estas aves varía dependiendo del año, al igual que el caso del colirrojo real, que hay veranos en los que se ven muchos y otros en los que no se ve ninguno por las orillas del Arga.

Entre las más esquivas y a la vez más coloridas vienen las oropéndolas, aves del tamaño de una paloma pero de colores amarillos muy llamativos. A pesar de ello, son muy difíciles de ver, ya que siempre andan entre las hojas de los árboles, y como por estas fechas los árboles están en su máximo esplendor, es fácil oírlas pero muy difícil verlas, ya que son muy tímidas y esquivas.

También aparecen otras especies de aves muy curiosas, como son la abubilla, que se le puede ver en jardines picoteando con su largo pico en el suelo y que de vez en cuando levanta su típica cresta, o el torcecuellos, de la familia de los pájaros carpinteros, que tiene un plumaje que parece realizado de escamas, y que para defenderse de peligros gira su cuello y su cabeza simulando ser una culebra para espantar a los posibles enemigos (de ahí su nombre). A ellos se suman los coloridos abejarucos, que veremos en vuelo en sus viajes migratorios y que a veces usan diferentes árboles txantreanos para posarse y descansar.

Muchas especies aprovechan la zona de los caballos de Goñi para asentarse durante unos días, como es el caso de las tórtolas europeas, en grave descenso poblacional en todo la Península Ibérica, y de las que muy de vez en cuando se puede ver algún ejemplar cercano a las tórtolas turcas habituales del lugar.

Tórtola europea (26-5-2013)

Tórtola europea (26-5-2013)

Las rapaces no son menos y también hacen aparición. A pesar de que no son muy habituales, varias especies campean en busca de alimento por las zonas abiertas del barrio, como son el milano negro, el aguililla calzada y la culebrera europea, a las que se suma el abejero europeo que se puede ver en sus viajes de migración, al igual que otras dos especies no rapaces, las grullas y los ánsares comunes, que en ocasiones oiremos porque se están desplazando de noche en grandes bandos pero no seremos capaces de ver.

Igualmente audibles, y aunque difícil, más sencillos de ver son los ruiseñores comunes que siempre andarán entre la vegetación escondiéndose, o las codornices, que estarán tranquilas en las campas cercanas a la Magdalena y que levantaremos sin darnos cuenta a nuestro paso, volando y posándose, escondiéndose de nuevo y confiando en su mimetismo entre la vegetación.

En las zonas de río podremos ver carriceros comunes, carriceros tordales y carricerines comunes, aves de colores pardos siempre en zonas de juncos, carrizos y vegetación donde encuentren cobijo.

Carricero común escondido (20-9-2014)

Carricero común escondido (20-9-2014)

Y ya en zonas más secas, muy cercanos al monte Ezkaba veremos entre matorrales currucas zarceras, currucas mosquiteras, currucas cabecinegras, tarabillas norteñas, y zarceros, especies todas de zonas arbustivas y que suelen andar metidas entre zarzas, a excepción del triguero, que se posará en lo más alto de los arbustos para cantar. A estos de zonas secas, se suma la lavandera boyera, que aunque en otros lugares andan en zonas húmedas, por aquí se ve en las cercanías de la Ronda Norte, bastante confiada y que de colores amarillos y verdosos muy llamativos se deja fotografiar con facilidad.

Como podéis ver son muchas las especies “veraneantes” que nos visitan de vacaciones, pero tendremos que estar muy atentos para poder observarlas, ya que en esta época del año tanto árboles como arbustos tienen gran cantidad de hojas y es más complicado dar con ellas.

LA FAUNA QUE PODEMOS ENCONTRAR EN EL BARRIO; MAMÍFEROS: En cualquier lugar del mundo la fauna de pelo es la más difícil de ver. Principalmente son “bichos” nocturnos, y eso unido a que son más esquivos, desconfiados y asustadizos que otro tipo de animales, hace que no sea nada fácil observar la diferente fauna mamífera existente en la Txantrea.

Como es lógico, necesitan resguardo, comida y agua, y la mayor fuente de todo esto en Pamplona está en el río Arga. Por ello, los mamíferos que se pueden encontrar en la ciudad siempre estarán cercanos a él.

Como decimos, la mayoría son nocturnos, por lo que es muy difícil verlos y más fotografiarlos, pero a pesar de ello hay algunos que tienen hábitos diurnos y que se pueden ver con algo de suerte.

Las más sencillas son la ardilla y el conejo. Todos conocemos estas dos especies, de las que podemos encontrar ejemplares en la zona de la Magdalena sobre todo. Mientras que las ardillas se mueven mucho y usan el arbolado de la orilla del río para desplazarse de un lado a otro usándolo como “corredor”, los conejos son más fieles a las mismas zonas y siempre suelen estar en los mismos campos.

Conejillo (28-1-2015)

Conejillo (28-1-2015)

Una de las más importantes que se pueden encontrar por el barrio es la famosa nutria. Este gran mamífero acuático, es de costumbres nocturnas, y por ello es muy difícil dar con él; a pesar de ello con mucha frecuencia se pueden observar sus huellas por las orillas del río. Los cambios de niveles del agua tras crecidas por lluvias son nuestros aliados, y el barro nos “chivará” sobre sus pasos y lugares de “campeo”. Una nutria en una noche puede desplazarse fácilmente más de 10 kilómetros de distancia, así que observarla, aunque sepamos sitios habituales de paso es cuestión de suerte… Entre la poca luz y que muchas veces se desplaza buceando, no es nada fácil, pero aún y todo sus rastros nos dan seguridad de que algún ejemplar vive entre nosotros.

Huella de nutria (2-3-2015)

Huella de nutria (2-3-2015)

Lo mismo pasa con el visón europeo, mucho más pequeño que la nutria y que se caracteriza por tener los morros blancos (lo que le diferencia del visón americano que solo tiene el labio inferior blanco y que se ha expandido por motivos varios y de los que hablaremos otro mes). Esta especie sin duda alguna es la joya de la corona de la Península Ibérica, y con un futuro nada prometedor cuenta con su mayor población en Navarra, siendo el carnívoro que mayor peligro de extinción tiene en toda Europa (por encima del famoso lince ibérico).

También está la garduña, un carnívoro parecido a la marta, que deja sus huellas en las orillas de nuestro río, pero que la verdad buscará zonas arboladas y silvestres para vivir, donde encuentra mayor resguardo y menor actividad humana. En cambio, la comadreja, un mamífero chiquito, alargado y veloz, si que se puede ver en ambientes más humanizados cercanos a huertas, invernaderos o casas viejas, donde busca ratones y otros animalillos para alimentarse.

Huella de garduña (6-3-2015)

Huella de garduña (6-3-2015)

De menor tamaño por nuestros campos y huertas anda el erizo, un simpático animal lleno de púas que si se asusta por nuestra presencia se hará bola y se intentará esconder bajo su buena masa de pinchos entre la vegetación.

Igualmente, muy difícil de ver pero que también está presente es el topo. A este no le veremos por ser nocturno, sino porque su actividad es bajo tierra
como todos ya sabemos, así que nos tendremos que conformar con observar las toperas que realiza, unos montones en forma de pirámide de tierra que mueve en el interior y saca al exterior en la realización de las galerías donde vive.

Entre los roedores, gran variedad. Por un lado está la rata de agua, que no tenemos que confundir ni con la rata parda ni con la rata gris que también andan por el barrio. La rata de agua es completamente acuática, mientras que las otras dos las podemos encontrar casi en cualquier lugar, aunque por campañas de fumigación que realiza el Ayuntamiento de Pamplona para erradicarla por poder transmitir enfermedades, cada vez son más difíciles de ver. Igualmente otras de menor tamaño como los topillos, ratones o musarañas están presentes con buena variedad de especies, pero aún y todo son difíciles de ver, ya que son animales muy pequeños, rápidos y asustadizos.

Rata parda entre la vegetación (1-5-2013)

Rata parda entre la vegetación (1-5-2013)

Muy curiosos e interesantes son los murciélagos, de los que en el barrio se pueden contar varias especies que viven cerca de las orillas del río en huecos y agujeros de árboles secos o en tejados y desvanes de casas viejas. Entre ellos destaca el nóctulo mediano, que es el murciélago de mayor tamaño que habita Pamplona y que se mezcla con murciélagos comunes, murciélagos de Cabrera, murciélagos hortelanos o murciélagos orejudos grises entre otros.

Al otro lado de la Ronda Norte, se podrán ver corzos pastando en los prados de la falda del monte Ezkaba, sobre todo al amanecer o a última hora de la tarde, pero difícilmente aunque los hay se observarán jabalíes, tejones, ginetas o zorros, fauna totalmente de montaña y nocturna que no cruzará la carretera ni se adentrará en el barrio.

Para acabar hablar sobre el castor, última especie en llegar a nuestros ríos tras una suelta ilegal de ecologistas hace ya unos años y que poco a poco parece que se ha ido adaptando al medio y al hábitat de aquí. Un animal que trae mucha polémica y del que hablaremos junto al antes citado visón americano más adelante.

Como veis, es mucha la variedad de “fauna invisible” que tenemos conviviendo con nosotros en plena ciudad, así que para dar con ellos es interesante mirar bien nuestros alrededores y fijarnos en huellas, excrementos u otros rastros que nos delaten las diferentes presencias.

LA FAUNA QUE PODEMOS ENCONTRAR EN EL BARRIO; ANFIBIOS Y REPTILES: Con los calores, entrando la primavera comienzan a verse por el barrio especies animales que no se ven en las épocas frías del año. Se trata de los anfibios y reptiles, fauna que en invierno se encuentra hibernando y está oculta, para reaparecer en primavera y activarse cuando comienzan a salir los rayos del sol más abundantemente y las temperaturas son más adecuadas para ellos.

Por un lado están los reptiles, especies que todos conocemos y que regulan su temperatura corporal con el sol, y que a excepción de la lagartija no son nada fáciles de ver, y por otro lado están los anfibios, que siempre encontraremos asociados a medios acuáticos, en este caso al río Arga que atraviesa la Txantrea y deja zonas muy buenas para las condiciones biológicas de la fauna de este tipo con pequeñas zonas encharcadas o balsas aisladas donde la corriente de agua es inexistente haciendo un hábitat adecuado para la reproducción y cría de las ranas o sapos.

Como más conocida y más abundante sin duda alguna está la rana verde, que es la que localizaremos siempre en las orillas del río o en pequeñas balsas que se pueden formar por la acumulación de aguas. De ojos saltones puede adquirir diferentes tonos en su cuerpo, pero siempre con cierta coloración verde que es la que le da el nombre.

Rana verde (18-6-2014)

Rana verde (18-6-2014)

Como anfibio le acompaña el sapo partero, que se caracteriza porque en la época de cría el macho lleva los huevos a su espalda. Se trata de una especie mucho más rechoncha que la rana verde y mucho más difícil de localizar en el barrio, a pesar de que aún queda alguna pequeña población entre nosotros.

Como reptiles destaca la salamanquesa común, una especie de “mini-cocodrilo” pero con morro corto que al parecer llegó a Pamplona hace años, desde la estación de tren, donde se observó por primera vez y que poco a poco ha ido ocupando la totalidad de nuestra ciudad, llegando a las casas de la Txantrea, donde se le ve de noche reptando por las paredes. Es de hábitos nocturnos y por eso pasa muy desapercibida, pero está mucho más extendida de lo que pensamos. Curiosamente su expansión por toda la Península parece que ha sido en gran parte por el tren, en el que se “monta” y al parar en las diferentes estaciones ha ido aumentando poco a poco sus dominios y expandiéndose de una forma impensable.

Salamanquesa de colores oscuros (24-7-2013)

Salamanquesa de colores oscuros (24-7-2013)

Entre las tortugas está el galápago leproso, cada vez más escaso por la aparición en nuestros ríos del galápago de Florida, que ha llegado a donde nunca tenía que haber llegado por nuestra inconsciencia y nuestros malos hábitos, apoderándose de los mejores lugares y desplazando fuertemente a las tortugas autóctonas que antes eran mucho más frecuentes en nuestro río. De este tema y otra fauna exótica ya hablaremos en el próximo número, ya que es un tema importante y que no se puede pasar por alto.

La más habitual de los reptiles sin duda alguna es la lagartija ibérica, lagartija que habita en Pamplona y que se puede ver casi en cualquier lugar soleándose y parada, pero que con nuestra presencia en un primer momento huirá buscando escondite y refugio para al rato volver a salir al lugar donde se encontraba. ¿Quién no ha cogido de crío alguna lagartija? Difícil será buscar a alguno… jejejeje.

De mayor tamaño que la lagartija pero muy similar en aspecto es el lagarto verde. Un precioso animal que podremos ver por la Magdalena y que para el celo adquiere unos colores verdes muy llamativos (se puede decir que fosforitos) con ciertas tonalidades azules que lo hacen un animal espectacular y precioso.

Lagarto verde (6-5-2013)

Lagarto verde (6-5-2013)

Entre las peor vistas en esta sociedad, de manera equivoca, como siempre, están las serpientes, que se ven representadas en la Txantrea por la culebra bastarda y la culebra viperina.

Ambas son inofensivas para el hombre y sus picaduras no tienen peligro alguno. La culebra bastarda es la que mayores dimensiones adquiere, y de hecho en la zona de la Magdalena hay algún ejemplar que alcanza el metro y medio de longitud. A pesar de su tamaño, es totalmente inofensiva para nosotros, y la podremos distinguir de otras culebras ibéricas por su color verde pardusco y porque su rostro tiene pinta de muy “mala leche”.
Igualmente está la culebra viperina, también llamada culebra de agua, mucho más pequeña que la anterior y que como su nombre bien dice es acuática. Está ligada al río Arga y aunque no es fácil observarla, en ocasiones se le puede ver nadando por la superficie del agua.

En las faldas de Ezkaba podremos encontrar el eslizón tridáctilo, una especie de culebrilla muy pequeña con patas enanas muy asustadiza, esquiva y complicada de ver, y la víbora áspid, que ya sí que tiene algo de veneno que puede llegar a afectar al ser humano aunque su mordedura no sea nada grave.

Para distinguir las víboras de las culebras (las víboras son venenosas, mientras que las culebras o serpientes no, por lo menos en nuestra tierra), usaremos algo sencillo como que las pupilas de las víboras son verticales (las de las serpientes redondeadas), y la cola de las víboras dan la impresión de ser más cortas, mientras que en las culebras el cuerpo es más estilizado.

Una vez que con esto ya sabemos que especies rondarán por el barrio durante los próximos meses, ahora toca estar atentos a ver cuales podemos observar, ya que en su mayoría no son nada fáciles de localizar.

LA FAUNA QUE PODEMOS ENCONTRAR EN EL BARRIO; ESPECIES EXÓTICAS QUE NUNCA DEBIERON LLEGAR: Desde hace años estamos provocando unos daños a la fauna autóctona irreparables. Se trata de la introducción en el medio natural de fauna exótica, que nunca ha vivido ni existido aquí y que si se adapta a las condiciones ambientales de estas latitudes (humedad, temperaturas…) y se sabe buscar la vida, consigue desplazar a nuestra fauna autóctona de una manera impresionante, expulsándola en algunos casos del lugar, haciéndola desaparecer o incluso llegándola a extinguir.

¿Extinguir? Parece que suena a broma, pero lo cierto y triste es que es así. Hay un caso muy grave con el conocido visón europeo que nos afecta de lleno. El visón europeo es una especie de mamífero que vive en el medio acuático. De color oscuro y con el morro blanco (ambos labios blancos, diferencia con el americano que solo tiene el inferior). El caso es que este animal está desapareciendo de nuestros ríos por culpa del visón americano, animal más grande, agresivo y que está ocupando su función en el agua.

En nuestras tierras, en Pamplona e incluso en la Txantrea, el visón europeo se mueve por el río Arga (muy difícil de ver por sus hábitos nocturnos), o por lo menos se movía, pero por la llegada de su primo el visón americano lo ha ubicado en una situación más que crítica.

Huellas de visón (2-3-2015)

Huellas de visón (2-3-2015)

El visón americano llegó por el mercado de la peletería. Se criaba en gigantescas granjas donde vivían miles y miles de individuos para un triste final. No vamos a entrar si el criar un animal para luego darle muerte y ponérnoslo a modo de abrigo o gorro está bien (cada uno que valore), ya que la problemática de la que aquí estamos hablando es otra… La cuestión es que de esas granjas varios animales se pueden escapar y así ha ido pasando a lo largo de los años… Que si los llamados “ecologistas” les abren las puertas para liberarlos, que si se escapan por un agujero de la valla donde están encerrados, que si fallan las medidas de seguridad y hay un escape general…

Así que al final, ha llegado a nuestros ríos y ha llevado al visón europeo a un segundo lugar. El americano es más grande, más agresivo, y por ello le quita los mejores hábitats al visón de aquí; le quita alimento, los refugios… en definitiva podríamos decir que ocupa su nicho ecológico, por lo que al adaptarse a hecho que la población de europeo haya descendido muy gravemente.

De hecho a día de hoy esta en crítico peligro de extinción, siendo en toda Europa el carnívoro que mayor peligro tiene de desaparecer (¡por encima del conocido lince!)… Con un futuro incierto, difícil y complicado, el visón europeo por nuestra culpa y nuestro egoísmo está al borde del abismo… Las mayores poblaciones aún siguen estando en Navarra, pero si esto sigue así, mal plan tenemos con este animal, ya que en comunidades limítrofes ya ha desaparecido casi por completo.

Otro caso similar pasa con las tortugas. Las tortugas exóticas pequeñas que hay en las tiendas de mascotas son adorables. Pero… ¡ojo! Crecen sin medida y llega un momento en que ocupan demasiado. La gente se cansa de ellas y que hace? Al río! Grave error! Igual que el visón, estas tortugas son mucho más agresivas que las de aquí y se produce la misma problemática… Más grande, más fuerte, más violenta… Así se han llegado a adaptar y de nuevo han hecho desaparecer los galápagos y tortugas autóctonas (por ejemplo el galápago leproso) que hace unos años no eran tan difícil de ver soleándose en troncos o en piedras en las orillas de la Magdalena.

Tortugas exóticas (19-4-2015)

Tortugas exóticas (19-4-2015)

Más de lo mismo pasa con los peces, y son varias las especies introducidas por el hombre para la práctica de la pesca deportiva y que están causando muchísimo daño a especies autóctonas. Lucio, pez gato, black-bass, carpín dorado, pez gato…

Otro caso es el de las aves o reptiles como lagartos o culebras de gran tamaño. En Pamplona aún no hay casos graves, pero en otras ciudades grandes como Barcelona, Madrid o Valencia, las cotorras argentinas y de Kramer son habituales de parque y jardines, compitiendo con la fauna típica de allí. Esperemos que tarden en llegar aquí, pero a este paso, tarde o temprano seguramente que lleguen y se adapten… Se suelen ver periquitos o lorillos muy de vez en cuando, pero en principio no parece que constituyan una fuerte amenaza, por lo menos de momento.

Similar pero diferente es el caso del castor europeo, especie que ha llegado hace una década de años a Navarra (que se puede ver por el Arga en el barrio y que al parecer por una suelta ilegal de unos ecologistas del este) y que se ha expandido por todos los ríos. No tiene competidor alguno, y los daños que pueda llegar a generar a las especies autóctonas están aún por ver, pero bueno, lo que está claro es que no podemos soltar ni castores ni otra fauna porque sí, porque nos da la gana (y no se puede poner como excusa que como parece que estuvo este animal hace años en nuestros ríos tenga que volver a estar, ya que el hábitat a cambiado mucho y a día de hoy igual no es asumible). Si hay que intentar reintroducir una especie desaparecida será la Administración la que lo tenga que estudiar y hacer, ya que cualquier suelta descontrolada puede traer graves problemas, por ejemplo animales con cualquier tipo de enfermedad.

Asomando la cabeza (6-6-2014)

Castor asomando la cabeza (6-6-2014)

Eso es lo que ha pasado con los cangrejos. Hasta hace muchos años solo existía con nosotros el cangrejo autóctono, pero para poder pescar, se trajeron cangrejos americanos (cangrejo rojo y cangrejo señal) que sin saberlo portan una especie de hongo que a ellos no les afecta pero al de aquí lo mata, así que donde han llegado estos cangrejos, el autóctono ha desaparecido por completo, encontrándose ya exclusivamente en cabeceras de regatas y ríos. Triste, ¿verdad?, pues todo por nuestra culpa.

Así que ya veis, mucho cuidado con nuestros actos, que podemos llegar a extinguir “sin querer” especies emblemáticas… Y además de ello, hay que tener en cuenta que la ley prohíbe por completo soltar cualquier tipo de animal exótico en el medio natural. Incluso hay un listado de especies que ni siquiera se pueden comercializar o tener en casa… Cada día la compra venta tiene más facilidades con esto de internet, pero por favor, cuidado con lo que hacemos, que podemos cambiar el futuro de nuestro río, nuestros bosques y nuestros jardines. De hecho, ya lo estamos haciendo, y para mal.

Pues eso es todo, y por si queréis más información de la Revista, os dejo la página web a continuación: http://txantreanauzolan.blogspot.com.es/

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Acerca de Danieltxo

Pamplona, Navarra (1984); dgarciamina@gmail.com
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