Madrid II; De berrea por “El Pardo”

En mi visita a Madrid, no podía dejar de visitar “El Pardo”, un monte muy conocido y cercano a la capital en el que hay muy buena población de cérvidos, por lo que como eran buenas fechas para el celo del ciervo y la berrea, pasé más de un amanecer y atardecer por allí (23, 24, 25 y 26-9-2015).

Para conocer un poco la zona, “El Monte de El Pardo” es una zona boscosa ubicada al norte de la ciudad de Madrid. Se trata de un bosque mediterráneo de unas 16000 hectáreas, de las cuales parte (nada más y nada menos que el 95%) está cerrado con una valla metálica y tiene prohibido el acceso. Su gestión recae (desde 1982) en el “Patrimonio Nacional”, organismo estatal que regula las posesiones que estuvieron antiguamente en manos de la Corona, y que mantiene una política altamente proteccionista y restrictiva en relación con el bosque (a pesar de que antiguamente y hasta el siglo XX ha sido usado como coto de caza por los reyes), ya que al estar cerrado y vigilado por guardas las 24 horas del día, se ha conservado en muy buen estado, tanto en lo referido a flora, como a la fauna.

"Monte de El Pardo" (23-9-2015)

“Monte de El Pardo” (23-9-2015)

Ambientalmente hablando, “El Pardo” se encuentra en el valle que crea el río Manzanares, tratándose de un bosque mediterráneo continentalizado compuesto por encinares adehesados en la mayoría de sus lugares, a pesar de que hay zonas de mayores densidades que se mezclan con zonas ribereñas y vegetación de ribera en los márgenes del río, y zonas de pino piñonero, alcornoques y quejigos. En las zonas arbustivas no faltan las buenas masas de jaras y enebros, lo que sumado al encinar le da aspecto de bosque mediterráneo. A modo de curiosidad decir que el nombre del lugar (“Pardo”) parece que proviene por el color de la tierra, pero que algunos investigadores lo relacionan con el oso pardo, ya que al parecer era abundante en el lugar hace varios siglos.

Este espacio se considera uno de los bosques mejor conservados de Europa; además está protegido y catalogado como ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves), y en él hay poblaciones importantes de águilas imperiales ibéricas, buitres negros o búhos reales entre otros. Además, al haber sido un coto privado de caza mayor donde cazaban los reyes y las personas de la nobleza, la fauna ha sido cuidada para ello, y a pesar que de vez en cuando se hacen batidas especiales para controlar las posibles superpoblaciones de ungulados ya que hay falta de depredadores de las diferentes especies, hace que sea un buen lugar para ver mamíferos, sobre todo los valorados en caza jabalí, ciervo y gamo.

Y por ello es un lugar idóneo para poder escuchar la berrea, espectáculo que se repite cada final de verano por estas fechas en los bosques ibéricos y en el que los ciervos dominan con sus sonidos todo lo que hay alrededor.

Ciervo berreando (11-9-2015)

Ciervo berreando (11-9-2015)

Como bien sabréis, la berrea es el celo del ciervo, esa especie muy codiciada por los cazadores y conocida por toda la sociedad, ya que en él se basan películas tan famosas como “Bambi” y en muchas ciudades hay parques públicos con este tipo de animales, ya que sus cuernos la hacen mucho más que vistosa. Así que todos sabemos lo que es un ciervo, pero bueno, os dejo algunos datos e información en esta entrada dedicada a él.

Para saber un poco más de la especie, comenzaremos hablando de sus características físicas.

Pudiendo llegar hasta los 20 años de edad, como en la mayoría de los mamíferos el macho es más grande y robusto que la hembra, que es más estilizada. Con pesos de entre 70 y 170 kilos, se trata de un animal grande de patas largas, con altura en cruz de hasta metro y medio, longitud superior a los dos metros, cola corta de una quincena de centímetros y con cabeza acabada en un afilado hocico tras un largo y grueso cuello.

De orejas largas y puntiagudas, y de morro afilado, su pelaje es de color pardo gris en invierno (con pelo más largo) y rojizo en verano, lo que le da nombre de ciervo rojo; posee el vientre más claro y teniendo el culo de color crema con pelo más oscuro en las cercanías de las patas.

Pero sin duda alguna lo que caracteriza a este animal es la gran cornamenta que solo poseen los machos.

Hembra de ciervo (25-9-2015)

Hembra adulta de ciervo, donde se ven los rasgos de la cabeza (25-9-2015)

Las cornamentas de los machos son espectaculares, y por ellas en muchos casos se puede aproximar la edad de un ciervo y afinar con la clase de edad. Las primeras cuernas les salen al medio año de haber nacido, con unos simples cuernitos muy pequeños. Entre uno y dos años se les llama “varetos”, y los cuernos son un poco más complejos, y al año siguiente ya se les llama “horquillones”, teniendo formaciones más complejas que van aumentando en puntas con los años.

No voy a entrar más en todo esto, ya que casi solo el tema este de las cuernas, forma y demás es una ciencia, pero sí que a lo largo de esta entrada iré dejando algunas pinceladas sobre ellas, ya que es por lo que conocemos al ciervo, por lo que es tan apreciado cinegéticamente, y por lo que es un animal tan peculiar y bello.

Macho con buenos cuernos (26-9-2015)

Macho con buenos cuernos (26-9-2015)

Por ejemplo, comencemos con esto; está la falsa creencia de que cada punta en la cuerna de un ciervo es un año de edad del animal (por lo que se podría saber la edad exacta del ciervo viéndole las astas), pero esto es totalmente falso. Sí que es cierto que los machos más viejos y adultos suelen tener las cornamentas más espectaculares y complejas (se cree que para llamar la atención de las hembras y mostrar su fortaleza ante otros machos), pero todo ello depende del alimento y su disponibilidad, del área geográfica donde se mueve el animal, de la densidad de animales e incluso de la propia genética de cada individuo.

Además no olvidemos, que estas cuernas son “tiradas” hacia marzo y abril cada año por el animal, y que le vuelven a crecer de cero para esta época en muy pocos meses; en principio las cuernas serán mayores que las del año anterior. Algo “curioso” imaginando el gasto energético que le tiene que costar al animal el producir anualmente una estructura así en su cuerpo. Curioso, pero… ¿por qué lo hará?

Ciervo de cuernas medianas de 12 puntas (26-9-2015)

Ciervo de cuernas medianas de 12 puntas totales, bien bonito (26-9-2015)

Y una cosa curiosa que a algunos os llamará la atención. Hablo de “cuernas”, y no de cuernos. ¿Por que? Pues la explicación es muy sencilla… En principio en esta sociedad a todo le llamamos cuernos, pero hay una clara diferencia entre lo masculino y femenino es esta palabra. Los cuernos son perennes y no se caen, mientras que las cuernas se caen y crecen anualmente. Ejemplos claros de cuernos son los de los toros, vacas o cabras montesas, mientras que los ciervos o corzos se encuentran en el equipo de las cuernas. Interesante, ¿verdad? Pues ale, a seguir leyendo… jajajajaja.

Para acabar con la descripción del animal, diremos que las crías son similares en color pero con un moteado blanco muy marcado en los laterales y lomos que le dura aproximadamente tres meses, y sin cuernas, que como es lógico, se irán desarrollando poco a poco.

Para ver a este animal, de hábitos principalmente nocturnos, la mejor época del año es esta, cuando empieza la berrea. Desde finales de agosto hasta principios de octubre (con la mejor época mediados de septiembre pero dependiendo del lugar y del año, ya que parece que las condiciones climatológicas, lluvias y temperaturas influyen en el comienzo), pero para ello hay que madrugar, o bien ir al atardecer, con las primeras o últimas luces del día, cuando se produce la mayor actividad de los animales y tenemos luz para poder verlos.

Amanecer en el lugar (24-9-2015)

Amanecer en el lugar (24-9-2015)

Y con buenos madrugones (y algún que otro atardecer allí) pude vivir la berrea en su máximo esplendor. La berrea es un espectáculo natural del que todos habréis escuchado hablar alguna vez y que se puede vivir desde kilómetros de distancia. En ella, los machos de la especie se retan unos a otros con espectaculares berridos, y los más atrevidos llegan a pelearse en duros combates frente a frente, cuerna contra cuerna en el que se empujan para ver cuál es el más fuerte y el que debe quedarse en el territorio para cubrir a las hembras.

Al producirse todo esto principalmente con poca luz, en principio para intentar ver a los ciervos nos guiaremos por los sonidos, y ya tras ellos y buenos ratos de escucha y de acercamiento (si es posible) con mucha cautela, podremos dar con los grandes venados (nombre que se le da a los ciervos) y podremos disfrutar de este episodio que nos regala la naturaleza en su pleno esplendor, donde se produce una selección natural perfecta para la reproducción, ya que claramente los machos más fuertes serán los que se harán con los harenes de hembras.

El momento del día en el que se produce este episodio de la naturaleza ibérica, hace que las primeras luces dieran juego para la fotografía, a pesar de que en muchas otras ocasiones la poca luz no ayuda en nada… Pero bueno, no de fotografía vive el hombre, y esto es algo que hay que vivir. Solo el escuchar los berridos y ver a los ciervos “locos” es algo espectacular y que ya merece la pena.

Ciervo berreando a primera hora (26-9-2015)

Ciervo berreando a primera hora (26-9-2015)

Berreando con los primeros rayos de luz (26-9-2015)

Berreando con los primeros rayos de luz (26-9-2015)

La verdad que es un lujo poder escucharlos a tan escasa distancia como se puede hacer allí… Esos berridos son el sonido que en la naturaleza marca el cambio de tiempo y anuncia el fin del verano y comienzo de la época de lluvia, y a la vez son sonidos desgarradores que cuando pillan por sorpresa cercanos sacan junto al susto una buena sonrisa, ya que es algo que no se vive todos los días.

Parece que los berridos no son en sí para atraer a las hembras (como se podría pensar) si no que están más relacionados con el tema de marcar territorio y decir a los demás machos “aquí estoy yo”. De esta forma  unos a otros se avisan de las intenciones, y según frecuencia e intensidad saben unos de otros que es lo que se cuece…

Ciervo berreando tras un roble (24-9-2015)

Ciervo berreando tras un roble (24-9-2015)

El ciervo se trata de un animal social y que convive en grandes manadas, menos en esta época de celo en la que los machos andan más a su bola y de un lado para otro marcando territorio e intentando conquistar a las hembras que queden en él. En general, se puede decir que son poco territoriales, menos los machos en el celo, en el que defienden sus harenes de hembras de cualquier otro posible ciervo reproductor.

En principio, las hembras viven en manadas de varios ejemplares, donde se reúnen junto a los cervatillos más jóvenes y otros machos menores de tres años; eso sí, para el parto parece que se separan del grupo volviendo a juntarse a los días. En cambio, los machos mayores de tres años viven en pequeños grupos de pocos ejemplares (4 o 5) y los machos más adultos pueden vivir en solitario o en compañía de algún ejemplar muy joven.

Así que por allí, eran continuos los berridos en diferentes zonas, y además los machos se dejaban ver bastante confiados en las zonas más abiertas.

Ciervo en pleno berrido (24-9-2015)

Ciervo en pleno berrido (24-9-2015)

Ciervo berreando cercano a hembras (26-9-2015)

Ciervo berreando cercano a hembras (26-9-2015)

Los machos caminaban y de vez en cuando unos se acercaban a otros… Escuchando los berridos se aproximaban entre ellos, pero los que parecían más desconfiados con sus posibilidades de triunfo acababan por abandonar la zona berreando y desplazándose a otro lado…

Supongo que se verían con pocas posibilidades de triunfo y preferirían buscar otras zonas sin “jefe” para no malgastar fuerzas, ya que esto para nosotros es muy bonito y espectacular pero para ellos tiene que ser duro y una época de mucho gasto energético.

Ciervo caminando (24-9-2015)

Ciervo caminando (24-9-2015)

Y cuando los machos encontraban manadas de hembras se aceleraban y en ocasiones corrían hacia ellas para intentar lo que por lo menos yo no vi… copular, jejejejeje.

El ciervo se trata de un buen corredor y que nada con destreza, por lo que se le puede considerar un animal muy ágil. Yo ya le observé en buenas carreras tras las hembras, en las que alzaba su cuello y con la cabeza bien erguida y la cornamenta echada hacia atrás se acercaba a las hembras pero sin la recompensa buscada.

Ciervo un poco acelerado... jejejeje (24-9-2015)

Ciervo un poco acelerado… jejejeje (24-9-2015)

Como habréis podido ver en las fotos, las zonas que frecuenta son bastante adehesadas, pero en principio los ciervos viven en buena variedad de hábitats. Es un mamífero considerado forestal, y se observa desde los hayedos o abetales del Pirineo, hasta las dehesas o bosques mediterráneos de la zona media y sur de España, pasando por cualquier tipo de pinar aunque sea de origen humano y de repoblación.

En principio prefiere zonas donde se combine el bosque con zonas abiertas de matorral, pero como es lógico todo ello depende del alimento que haya. En general estas zonas abiertas son más ricas en hierbas (para alimentarse), pero por ejemplo los machos más viejos en muchas ocasiones buscan las zonas más espesas de los bosques, así que aunque en general diremos que la predilección es zonas abiertas con arbolados, ya vemos que hay ciervos tanto en las zonas de arbolado más espeso como en zonas de dehesa más abiertas.

Además, de marcado hábitos nocturnos como ya he dicho, durante el día busca un lugar seguro para descansar entre la espesura de arbustos y matorrales, generalmente en zonas de difícil acceso, donde el animal se siente seguro.

Como es lógico, para ver la berrea tendremos que ir a zonas abiertas. Principalmente por dos cosas. Será más fácil ver al animal por la falta de obstáculos, y segundo, porque lo oiremos más fácilmente y sabremos de donde vienen los berridos mejor.

Ciervos en la lejanía (24-9-2015)

Ciervos en la lejanía en zona muy abierta (24-9-2015)

Igual que nosotros los oiremos mejor, ellos igualmente se oirán mejor entre sí, por lo que de esta forma ellos buscan los espacios abiertos para que los berridos se oigan desde más lejos… En una zona espesa como por ejemplo un hayedo o un pinar, los animales buscaran zonas de claros, helechales, pastizales, zarzales o las cimas, donde sus fuertes berridos llegarán más lejos y marcarán a otros posibles competidores su ubicación y su territorio.

En “El Pardo”, los machos se mezclaban con las hembras y les seguían berreando para mostrar su fortaleza, en grupos de varios ejemplares de hembras, harenes que pueden llegar a los cuarenta o cincuenta ejemplares en algunas ocasiones y que yo los que vi por allí rondaban la docena como mucho.

En esta época las hembras son más asustadizas, mientras que los machos están más “salidos” y prestan menos atención a lo que ocurre a su alrededor, por lo que una hembra nos detectará con mayor facilidad y huirá antes de lo que lo puede hacer un ciervo.

Macho berreando cercano a hembras (26-9-2015)

Macho berreando cercano a hembras (26-9-2015)

Tuve la suerte de disfrutar mucho tiempo de todo aquello, y no era el único “bichero” que andaba por allí. Aquello tiene mucha actividad y por ello aunque en la mayoría de las ocasiones se vean los animales tras un vallado, ya que como he dicho al principio es una finca privada de miles de hectáreas protegida, no por ello los berridos pierden emoción.

Los machos andaban a tope, y al parecer pillé las fechas buenas, ya que se oían continuamente machos gritando en diferentes zonas del bosque. Probablemente haya más ciervos también de los que debería por el estado conservacionista de la finca, por lo que tanto el verlos como el oirlos hace aún que sea más sencillo.

Precioso macho ante hembras (26-9-2015)

Precioso macho ante hembras (26-9-2015)

En ocasiones se suelen producir buenas peleas entre ejemplares, y aunque yo no pude disfrutar de ellas ni ver luchas, si que pude escuchar alguna muy lejana donde se oían unas cuernas golpear con otras en un sonido que conseguía silenciar todo lo que estaba pasando a mi alrededor.

Como si de palazos contra una pared se trataran, sonaban en un ruido característico también de estas fechas, y es que no solo los berridos son los habituales en esta época de celo, sino que las peleas, aunque menos abundantes y complicadas de ver también se puede decir que son habituales.

En estas espectaculares luchas, los de astas más grandes y ramificadas suelen ser los ganadores. Como es lógico, a más grande, más ramificada y más puntas, más vigorosa y potente es la cuerna, y en estos combates, estas cuernas además de ser el arma ofensiva, hacen de escudo, ya que cuando una cuerna choca con otra se produce un enlace entre puntas que impide que las puntas del adversario lleguen al cuerpo del animal, lo que hace que la mayoría de combates terminen sin sangre y por agotamiento, donde tras unos cuantos empujones el animal que mejor haya aguantado los arreones (para ello ayudan cuernas más grandes y espectaculares) será el vencedor del combate y le tocará seguir marcando territorio tanto con berridos, como con otras luchas con otros ciervos machos del lugar, o con sus cuernas en árboles, donde hace marcas descortezando el tronco y astillando la madera para marcar su presencia.

En cambio, el perdedor seguramente se rinda y abandone la zona en busca de otro lugar con hembras sin “jefe” o buscando a otros machos a los que retar y poder ganar, pero sin perder de vista que este proceso se produce y repite año tras año y que en futuros combates podrá ser el ganador ante los mismos machos.

Los machos que se sentían vencedores, comenzaban a tantear a las hembras e ir tras ellas, a ver si estaban ya a punto, pero por lo que pude ver, aún les quedaba algún día para poder llegar a fecundarlas, ya que todavía estaban esquivas, y a pesar de las persecuciones y de olerles el trasero, ellas pasaban de ellos olímpicamente.

Tras la hembra sin recompensa... jejejejeje (26-9-2015)

Tras la hembra sin recompensa… jejejejeje (26-9-2015)

Así que aún les tocaría seguir con los berridos algún día más… jejejeje. Eso sí, esperemos que ya hayan tenido su recompensa, porque por estas fechas todo habrá acabado y el que no haya tenido premio ya no lo conseguirá…

Tras las hembras (26-9-2015)

Tras las hembras (26-9-2015)

Eso sí, todavía igual algún ejemplar de los jóvenes y descarriados que no hayan conseguido copular anda berreando, ya que en los ejemplares jóvenes y solteros los berridos se pueden alargar en el tiempo unos cuantos días más…

Y es que a pesar de que se veían machos con muy buena cornamenta, se podían encontrar ejemplares de diferentes edades…

Sobre todo hembras y crías muy tranquilas alimentándose de hierbas (es un animal herbívoro que en su dieta además de herbáceas, gramíneas y leguminosas también tiene como opciones habituales hojas de árboles y arbustos, tallos, frutas y bayas como hayucos, bellotas, castañas y yemas tiernas).

Cierva con cría (24-9-2015)

Cierva con cría, donde se ven las motas blancas características de los más pequeños (24-9-2015)

Joven de ciervo con cuernos muy pequeños (26-9-2015)

Joven de ciervo con cuernos muy pequeños (26-9-2015)

Ciervo adulto con buenos cuernos (24-9-2015)

Ciervo adulto con buenos cuernos (24-9-2015)

Algunos de los machos tienen cornamentas espectaculares. Conté algún ejemplar de 16 puntas (8 en cada cuerna), pero no faltaban los de 12 y 14, que eran bastante frecuentes y habituales.

Precioso macho d varias puntas (24-9-2015)

Precioso macho de varias puntas (24-9-2015)

Y en ocasiones los ciervos se veían muy cercanos y confiados sin prestar atención a lo que pasaba alrededor, y en otras más lejanos (decir que la mayoría de fotos tienen recorte), pero bueno, es lo que hay, esto es naturaleza pura y dura (a pesar de la valla) y los bichos están para estar lejos y esconderse, correr, acercarse o alejarse, según les dé.

Ciervo a lo lejos (24-9-2015)

Ciervo a lo lejos (24-9-2015)

Macho berreando en la lejanía (25-9-2015)

Macho berreando en la lejanía en un alto (25-9-2015)

Y aunque ya he hablado antes de ello, no solo marcan con estos berridos, sino que además con las características cuernas también hacen heridas a los árboles al frotarlos para dejar su marca y hablar de su presencia, o se bañan y se revuelcan en zonas donde hay barro (como los jabalíes) tanto para desparasitarse como para marcar territorio. Igualmente, se frotan las cuernas con los troncos para quitarse la especie de terciopelo que “enbalan” las cuernas cuando salen nuevas, proceso que se llama “escoda” y por el cual se quitan la “borra”, ya que tenemos que saber que cuando los cuernos crecen no crecen sin más, si no que salen protegidos por esta especie de telilla que los envuelve por completo de color marrón y que se quitan poco a poco con ayudas de ramas y arbustos, dejando al final asomar la cuerna de color mucho más claro.

Además de marcar físicamente, también dejan muchas señales olorosas; por ejemplo se frotan en ramas finas la cara y dejan todo impregnado de olores que desprende con las glándulas lagrimales que tienen para ello. Igualmente en las balsas de barro se orinan para dejar también sus aromas, y con excrementos y huellas, podemos hacernos a la idea (igual que ellos mismos) del tamaño de los diferentes animales que conviven en un mismo lugar.

Ciervo berreando bajo una encina (24-9-2015)

Ciervo berreando bajo una encina (24-9-2015)

Y sin duda alguna tuve un acierto en visitar toda aquella zona… No tenía muy claro a que zona ir, ya que aquello es muy grande, pero tuve suerte porque en la zona visitada estaban en su mayoría muy activos… seguramente en el pico de berrea del lugar, ya que la actividad puede cambiar de un valle a otro, de una vertiente a otra o según la altura a pesar de que los kilómetros de distancia sean escasos linealmente.

Berreando en una ladera (24-9-2015)

Berreando en una ladera (24-9-2015)

Era impresionante el escuchar esos berridos. Es algo difícil de describir y que sin duda alguna invito a todos a que viváis. No hace falta andar, ya que se pueden escuchar los berridos desde kilómetros de distancia, y en cualquier zona donde sepamos que haya ciervos por las fechas ya citadas se pueden oír con cierta facilidad.

Otra cosa ya es verlos, ya que es más complejo, pero con ganas, un poco de pie y buenos madrugones es posible.

Ciervo en pleno berrido (26-9-2015)

Ciervo en pleno berrido (26-9-2015)

Los berridos que duraban unos cuantos segundos ponen la piel de gallina a cualquiera. Es un sonido típico de la Península Ibérica a pesar de que también se da en el resto de Europa, y hace que sea un espectáculo del que tenemos que disfrutar, ya que merece la pena ver como la naturaleza saca mecanismos impresionantes para la reproducción, donde los machos más fuertes (y mejores genéticamente en muchas ocasiones) cubrirán a las hembras para que la especie continúe y sobreviva poco a poco.

Con la cabeza alta (26-9-2015)

Con la cabeza alta (26-9-2015)

El mismo berrido girando la cabeza (26-9-2015)

El mismo berrido girando la cabeza (26-9-2015)

Allí se nota la falta de depredadores naturales (en Iberia son el oso en ocasiones y el lobo), ya que la mayoría de veces los bichos iban a lo suyo muy tranquilos.

El único depredador que tienen en “El Pardo” es el hombre, que caza con el objetivo de controlar la población, pero que en otras zonas tiene un objetivo lúdico, deportivo y de “colgarse medallas”, ya que como sabréis, los ciervos de mayores cornamentas son muy apreciados y valorados considerándose trofeos, adquiriendo precios de miles de euros.

Cinegéticamente puede que sea la especie más valorada en España (con permiso del lobo en algunas comunidades), y aunque de vez en cuando se daban cuenta de la presencia humana, un peligro para ellos, en la mayoría de ocasiones permanecían tranquilos, aunque acabaran abandonando la zona caminando sin prisa alguna.

Ciervo observándome (24-9-2015)

Ciervo observándome (24-9-2015)

Así que poco a poco iré acabando, pero no sin volver a repetir que es un espectáculo típico de estas fechas que merece ir a escuchar… Es uno de los fenómenos naturales que cualquier amante de la naturaleza esperamos durante el año, y que aunque se repita anualmente y siempre sea lo mismo, uno no se cansa de vivir.

Algo de estas fechas impresionantes (26-9-2015)

Algo de estas fechas impresionantes (26-9-2015)

Para acabar esta época de celo, todo terminará con una cópula del mismo macho, el que haya resultado vencedor y dueño del lugar, sobre varias hembras, que dará una cría en cada parto (una camada anual raramente con dos cervatillos) tras una larga gestación de ocho meses.

Tras ello, la cría (nacida en mayo) será amamantada durante cuatro meses, comenzando a finales de verano a ingerir hierbas y materia vegetal pero acompañando en ocasiones de lactancia hasta enero del año siguiente. De esta forma convivirán varias crías y hembras en la misma manada, siendo identificadas unas por otras por los olores corporales que desprenden. Así poco a poco pasarán los años y esos cervatillos que al principio andarán junto a las madres irán creciendo año a año, irán tirando sus cuernas y renovándolas preparándose para duros combates, con derrotas al principio, y posibles victorias posteriormente, y que acabarán conquistando a las hembras cuando sean adultos, para así completar el ciclo vital del ciervo, uno de los ciclos vitales más bellos que existe sobre la faz de la tierra.

Y terminado con los ciervos ya, espero que os haya gustado y que os haya servido de interés aprendiendo nuevas cosillas, como es lógico estos mamíferos no estaban solos, aunque la verdad que en mis días por allí fueron los verdaderos protagonistas.

A los simpáticos ciervos les acompañaban otras especies típicas del lugar pero no tan fáciles de ver, como son por ejemplo los gamos y los jabalíes.

Gamo con las primeras luces del día (24-9-2015)

Gamo con las primeras luces del día (24-9-2015)

Los gamos sí que se veían bastante bien, pero los jabalíes eran mucho más esquivos y complicados. De buen aprecio cinegético, por lo que me he informado son también ambas especies habituales en la zona, aunque yo los vi en mucha menor cantidad.

Familia de gamos (25-9-2015)

Familia de gamos (25-9-2015)

Jabalí a esconderse con los primeros rayos de luz (24-9-2015)

Jabalí a esconderse con los primeros rayos de luz (24-9-2015)

Curioso que se veían crías, y tuve la suerte de ver como mamaba una cría de gamo. Los gamos se diferencian de los ciervos por ser más pequeños, tener pintas blancas en el cuerpo durante toda su vida (no como el ciervo que las tiene solo de cría), y por la forma de las cuernas, que tienen forma de pala con puntas, pero bueno, a descripciones más exhaustivas ya les dedicaré otra entrada cualquier otro día, que si no me vais a odiar tanto tener que leer… jejejejeje.

Gsamos (25-9-2015)

Gamos (25-9-2015)

Eso sí, no puedo olvidar que escuche también el celo del gamo, que se llama “ronca” y que consiste en una especie de sonidos similares a los ronquidos, de ahí el nombre. Además, tuve la suerte de ver un zorrillo en la lejanía y ya casi en la oscuridad.

Zorrioco al atardecer (25-9-2015)

“Zorrico” al atardecer (25-9-2015)

Y curioso, pero ese zorro hecho a un jabalí que tenía cerca, se le enfrentó, le gruñó y el jabalí decidió abandonar la zona… Eso sí, sin carrera alguna y caminando tranquilo, por lo que tampoco creó que le asustó mucho…

Jabali huyendo del zorro (25-9-2015)

Jabalí huyendo del zorro (25-9-2015)

Al ser nocturnos todos también, se observaban a primera hora al amanecer y a última, lo que no ayudaba a la fotografía, pero bueno, así es la naturaleza, y hay veces que con observarla y disfrutarla (aunque no haya fotos) es más que suficiente…

Así que conforme entraba la mañana los mamíferos se tumbaban a descansar y en su mayoría desaparecían, como si se los tragase la tierra… A pesar de ello, algún berrido se dejaba escuchar desde la lejanía, así que alguno aprovechaba cualquier hora posible para seguir a los suyo… jajajajaja.

Ciervo berreando desde el suelo (26-9-2015)

Ciervo berreando desde el suelo (26-9-2015)

Y como es lógico, no faltaron las aves.

A pesar de que no eran mi objetivo principal, no dudaba en intentar observar todo lo que por allí me rodeaba, y aunque no saqué listas muy amplias, sí que escuché o observé a varios de nuestros amigos alados…

Entre las rapaces nocturnas escuché cárabo y mochuelos, pero no llegué a observar a ninguna de las dos; entre las diurnas cernícalos vulgares, ratoneros y algún buitre leonado.

Además de palomas torcaces que se observaban en vuelo, los berridos de los ciervos eran acompañados por los cantos de las abubillas, picapinos, pitos reales, perdices y cogujadas. Habituales pero no en gran número, los pajarillos como mitos, jilgueros, verdecillos, herrerillos capuchinos, o golondrinas, papamoscas cerrojillos y grises que estaban de paso también hacían aparición.

Muy comunes los mirlos comunes, gorriones, estorninos, los mosquiteros comunes, los petirrojos, los pinzones vulgares y colirrojos tizones. Además en lo alto de los setos cantaban los escribanos soteños, que eran acompañados por córvidos como picarazas, grajillas y rabilargos, que muy abundantes en buenos grupillos en ocasiones picoteaban y desparasitaban a los ciervos.

Rabilargos en el lomo y alrededores de un ciervo (26-9-2015)

Rabilargos en el lomo y alrededores de un ciervo (26-9-2015)

Y para acabar con el listado, en las zonas más húmedas había gallinetas, azulones, ruiseñores bastardos entre la vegetación, un simpático pico menor en un árbol seco y algún bando de garcilla bueyera mientras las tórtolas turcas andaban en las zonas con más ajetreo de gente.

Así que ya veis, bastante meneo de bichos con un claro protagonista que año tras año da el “do de pecho” por estas fechas. Y como no puede ser de otra manera, el dicho de hoy va para los ciervos y venados, esos colosos que otoño tras otoño nos llenan el monte de ruidos, gritos y berridos que no tienen igual… Un ejército de ciervos dirigido por un león es mucho más temible que un ejército de leones mandado por un ciervo”. ummmmmmmmmmmmmmmmmmm!!!!

Ciervo berreando (26-9-2015)

Ciervo berreando (26-9-2015)

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Acerca de Danieltxo

Pamplona, Navarra (1984); dgarciamina@gmail.com
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4 respuestas a Madrid II; De berrea por “El Pardo”

  1. joaquin dijo:

    hola donde estabas para sacar esas fotazas hay q pedir permisos o algo para entrar excelentes trabajos

  2. Olgav dijo:

    Buenas,
    entonces ¿qué zona del Pardo recomiendas para esuchar y ver la berrea?

    • Danieltxo dijo:

      Muy buenas Olga!!! Yo a la que suelo ir a ver la berrea es a la que esta cerca del restaurante el faro… dejar por ahi el coche, y andar hasta acercarme a la valla… y luego ya de ahi, tirar para arriba o para abajo… depende donde se escuchen mas!!! Si vas… mucha suerte!!!

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