Berrea berreaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!

Y una vez más, tocaba visita familiar a Madrid, y con ello buena excusa para visitar “El Pardo” de nuevo, un monte muy conocido y cercano a la capital en el que hay muy buena población de cérvidos y suidos, por lo que como eran buenas fechas para la berrea del ciervo pasé varios amaneceres y atardeceres en el lugar (del 27-9 al 1-10-2016).

Atardecer en "El Pardo" (30-9-2016)

Atardecer en “El Pardo” (30-9-2016)

Para ponernos en tesitura, el monte de “El Pardo” es una zona boscosa ubicada al norte de la ciudad de Madrid. Se trata de un bosque mediterráneo de unas 16000 hectáreas, de las cuales parte (nada más y nada menos que el 95%) está cerrado con una valla metálica y tiene prohibido el acceso. Su gestión recae (desde 1982) en el “Patrimonio Nacional”, organismo estatal que regula las posesiones que estuvieron antiguamente en manos de la Corona, y que mantiene una política altamente proteccionista y restrictiva en relación con el bosque (a pesar de que antiguamente y hasta el siglo XX ha sido usado como coto de caza por los reyes), ya que al estar cerrado y vigilado por guardas las 24 horas del día, se ha conservado en un estado diferente al que sería el natural, tanto en lo referido a flora, como a la fauna.

Ambientalmente hablando, “El Pardo” se encuentra en el valle que crea el río Manzanares, tratándose de un bosque mediterráneo continentalizado compuesto por encinares adehesados en la mayoría de sus lugares, a pesar de que hay zonas de mayores densidades que se mezclan con zonas ribereñas y vegetación de ribera en los márgenes del río, y zonas de pino piñonero, alcornoques y quejigos. En las zonas arbustivas no faltan las buenas masas de jaras y enebros, lo que sumado al encinar le da aspecto de bosque mediterráneo. A modo de curiosidad decir que el nombre del lugar (“Pardo”) parece que proviene por el color de la tierra, pero que algunos investigadores lo relacionan con el oso pardo, ya que al parecer era abundante en el lugar hace varios siglos.

Este espacio se considera uno de los bosques mejor conservados de Europa; además está protegido y catalogado como ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves), y en él hay poblaciones importantes de águilas imperiales ibéricas, buitres negros o búhos reales entre otros. Además, al haber sido un coto privado de caza mayor donde cazaban los reyes y las personas de la nobleza, la fauna ha sido cuidada para ello, y a pesar que de vez en cuando se hacen batidas especiales para controlar las posibles superpoblaciones de ungulados ya que hay falta de depredadores de las diferentes especies, hace que sea un buen lugar para ver mamíferos, sobre todo los valorados en caza jabalí, ciervo y gamo.

Dehesa del lugar (1-10-2016)

Dehesa del lugar (1-10-2016)

Por ello es un lugar idóneo para poder escuchar la berrea, espectáculo que se repite cada final de verano por estas fechas en los bosques ibéricos y en el que los ciervos dominan con sus sonidos todo lo que hay alrededor.

Todos sabemos lo que es un ciervo. Eso seguro que está claro, pero seguro que no está tan claro que conozcamos muchas cosas sobre ellos… Así que mezclando fotos iré con un poquillo de información sobre estos grandes colosos de la naturaleza.

Pudiendo llegar hasta los 20 años de edad, como en la mayoría de los mamíferos el macho es más grande y robusto que la hembra, que es más estilizada. Con pesos de entre 70 y 170 kilos, se trata de un animal grande de patas largas, con altura en cruz de hasta metro y medio, longitud superior a los dos metros, cola corta de una quincena de centímetros y con cabeza acabada en un afilado hocico tras un largo y grueso cuello.

De orejas largas y puntiagudas, y de morro afilado, su pelaje es de color pardo gris en invierno (con pelo más largo) y rojizo en verano, lo que le da nombre de ciervo rojo; además, posee el vientre más claro y tiene el culo de color crema con pelo más oscuro en las cercanías de las patas.

Añadir que las crías son similares en color pero con un moteado blanco muy marcado en los laterales y lomos que le dura aproximadamente tres meses, y sin cuernas, que como es lógico, se irán desarrollando poco a poco.

Ciervo entre ciervas (1-10-2016)

Ciervo entre ciervas (1-10-2016)

La verdad es que es un animal precioso, tanto en hembras como en machos. Es una preciosidad verlo en libertad, y aunque en ciertas partes de la Península Ibérica hay buenas densidades y puede llegar a ser fácil observar un ciervo, siempre me alegra poder dar con este animal y disfrutar de su belleza.

Hembra con su cría (29-9-2016)

Hembra con su cría (29-9-2016)

Entre los machos y hembras, hay un claro dimorfismo sexual, y los machos son impresionantes con sus cornamentas, que en principio son de mayor envergadura cuanto mayor es la edad del animal.

Precioso macho (30-9-2016)

Precioso macho (30-9-2016)

Macho cercano a hembra (1-10-2016)

Macho cercano a hembra (1-10-2016)

Como he dicho antes, mi visita fue en plena época de berrea (el periodo de celo del ciervo), por lo que pude disfrutar de este fenómeno que año tras año la naturaleza nos regala por las mismas fechas, aunque he de decir, que este año en mi visita estaba todo bastante menos activo que en el año anterior… Tiene pinta de que las escasas lluvias otoñales (por decir escasas, ya que han sido prácticamente nulas) han hecho que todo vaya más atrasado…

Este periodo de celo, va desde finales de agosto hasta principios de octubre (con la mejor época mediados de septiembre pero dependiendo del lugar y del año, ya que parece que las condiciones climatológicas, lluvias y temperaturas influyen en el comienzo), y sin duda alguna es el mejor momento para poder disfrutar del animal, ya que anda a lo suyo y en principio está menos asustadizo.

A pesar de ello, para observarlo hay que madrugar, o bien ir al atardecer, con las primeras o últimas luces del día, ya que es cuando se produce la mayor actividad de los animales y tenemos luz para poder verlos, porque hay que tener en cuenta que en principio se trata de un animal de hábitos nocturnos.

Pero sin duda alguna, los madrugones merecen la pena, ya que se producen unas estampas preciosas… Por un lado hembras…

Hembra al amanecer (1-10-2016)

Hembra al amanecer (1-10-2016)

Y por otro lado los machos…

Macho a contraluz (1-10-2016)

Macho a contraluz (1-10-2016)

Algunos impresionantes, como un macho con buenos cuernos que pude localizar. Uno de los mejores que he visto nunca, si no es el mejor.

Terrible macho al amanecer (29-9-2016)

Terrible macho al amanecer (29-9-2016)

Hasta 16 puntas se le podían contar con unos ramilletes preciosos e impresionantes, con una apertura entre cuernas como pocos llegan a tener.

De frente (29-9-2016)

De frente (29-9-2016)

Como ya sabéis, los machos van aumentando la cornamenta con la edad, y debido a ello son muy valorados y apreciados en el tema cinegético.

Las cornamentas de algunos machos son espectaculares, y por ellas en muchos casos se puede aproximar la edad de un ciervo y afinar con la clase de edad. Las primeras cuernas les salen al medio año de haber nacido, con unos simples cuernitos muy pequeños. Entre uno y dos años se les llama “varetos”, y los cuernos son un poco más complejos, y al año siguiente ya se les llama “horquillones”, teniendo formaciones más vistosas que van aumentando en puntas con los años.

Macho muy jovencito con apenas cuernos (1-10-2016)

Macho muy jovencito con apenas cuernos (1-10-2016)

Ciervo con cuernos pequeños (28-9-2016)

Ciervo con cuernos pequeños (28-9-2016)

Pero alguna cosa tenemos que tener en cuenta… Está la falsa creencia de que cada punta en la cuerna de un ciervo es un año de edad del animal (por lo que se podría saber la edad exacta del ciervo viéndole las astas), pero esto es totalmente falso. Sí que es cierto que los machos más viejos y adultos suelen tener las cornamentas más espectaculares y complejas (se cree que para llamar la atención de las hembras y mostrar su fortaleza ante otros machos), pero todo ello depende del alimento y su disponibilidad, del área geográfica donde se mueve el animal, de la densidad de animales e incluso de la propia genética de cada individuo.

Además no olvidemos, que estas cuernas son “tiradas” hacia marzo y abril cada año por el animal, y que le vuelven a crecer de cero para esta época en muy pocos meses; en principio las cuernas serán mayores que las del año anterior. Algo “curioso” imaginando el gasto energético que le tiene que costar al animal el producir anualmente una estructura así en su cuerpo. Curioso, pero… ¿por qué lo hará?

Y otra cosa curiosa que a algunos os llamará la atención. Unas veces hablo de cuernos, pero otras hablo de “cuernas”, ¿por que? Pues la explicación es muy sencilla… En principio en esta sociedad a todo le llamamos cuernos, pero hay una clara diferencia entre lo masculino y femenino es esta palabra. Los cuernos son perennes y no se caen, mientras que las cuernas se caen y crecen anualmente. Ejemplos claros de cuernos son los de los toros, vacas o cabras montesas, mientras que los ciervos o corzos se encuentran en el equipo de las cuernas. Interesante, ¿verdad? Pues ale, a seguir leyendo… jajajajaja.

Ciervo preciosos caminando (30-9-2016)

Ciervo precioso caminando (30-9-2016)

Ciervo bastante potente (1-10-2016)

Ciervo bastante potente con importante grupo de cuernas (1-10-2016)

Ciervo muy pero que muy potente (29-9-2016)

Ciervo muy pero que muy potente, el mayor de los avistados (29-9-2016)

Como ya he dicho, las hembras carecen totalmente de cornamentas, pero no por eso dejan de ser menos vistosas… Además, son más gregarias que los machos, por lo que se ven buenos grupos y siempre motiva localizar algún ejemplar.

Pareja de hembras (1-10-2016)

Pareja de hembras (1-10-2016)

Hembra tumbandose en las horas de calor (27-9-2016)

Hembra tumbándose en las horas de calor (27-9-2016)

Durante mis paseos por allí (que fueron unos cuantos), se localizaban fácil, y se dedicaban principalmente a comer y pastar, pasando las horas de mayor calor a la sombra tumbadas descansando.

Saber que los ciervos son totalmente vegetarianos, y que se alimentan de hierba, pastos, brotes verdes, hojas, bellotas y diferentes frutos.

Hembra comiendo (27-9-2016)

Hembra comiendo (27-9-2016)

Comiendo a dos patas bellotas (30-9-2016)

Comiendo a dos patas bellotas (30-9-2016)

Y estas fechas como ya he dicho con anterioridad, son épocas de celo, donde las hembras están juntas en harenes y los machos se disputan por conquistarlas.

Días en los que a pesar de muchos berreos, tampoco se veían ni enfrentamientos muy directos entre diferentes machos ni nada por el estilo… Enfrentamientos que suelen ser comunes y en los que los ejemplares más atrevidos llegan a pelearse en duros combates frente a frente, cuerna contra cuerna en el que se empujan para ver cuál es el más fuerte y el que debe quedarse en el territorio para cubrir a las hembras.

Ciervo con una hembra cercana (1-10-2016)

Ciervo con una hembra cercana (1-10-2016)

Los machos se retaban unos a otros con espectaculares berridos, y al producirse todo esto principalmente con poca luz, en principio para intentar ver a los ciervos nos guiaremos por los sonidos, y ya tras ellos y buenos ratos de escucha y de acercamiento (si es posible) con mucha cautela (ya que no hay que molestarlos y cualquier observación está siempre por detrás del bienestar del animal), podremos dar con los grandes venados (nombre que también se le da a los ciervos) y podremos disfrutar de este episodio que nos regala la naturaleza en su pleno esplendor, donde se produce una selección natural perfecta para la reproducción, ya que claramente los machos más fuertes serán los que se harán con los harenes de hembras.

Muchas veces aunque no veamos directamente a los grandes machos berrear, solo el escuchar los berridos  es algo espectacular y que ya merece la pena. La verdad que pone la piel de gallina y crea una tensión especial…

Pareja de ciervos lejanos (28-9-2016)

Pareja de ciervos lejanos (28-9-2016)

Si que se oían diferentes machos, pero la verdad que el año anterior había mucha más actividad como ya he dicho con anterioridad… Y eso que allí hay ciervos por doquier, ya que el que no se cace hace que haya una superpoblación excesiva de ungulados.

Estos berridos son el sonido que en la naturaleza marcan el cambio de tiempo y anuncian el fin del verano y comienzo de la época de lluvia, y a la vez son sonidos desgarradores que cuando pillan por sorpresa cercanos sacan junto al susto una buena sonrisa, ya que es algo que no se vive todos los días.

Parece que los berridos no son en sí para atraer a las hembras (como se podría pensar) si no que están más relacionados con el tema de marcar territorio y decir a los demás machos “aquí estoy yo”. De esta forma  unos a otros se avisan de las intenciones, y según frecuencia e intensidad saben unos de otros que es lo que se cuece…

Macho berreando cercano a la espesura de matorral (1-10-2016)

Macho berreando cercano a la espesura de matorral (1-10-2016)

Macho berreando (1-10-2016)

Macho berreando (1-10-2016)

Así que por allí, eran continuos los berridos en diferentes zonas, y además los machos se dejaban ver bastante confiados en las zonas más abiertas.

Macho berreando (1-10-2016)

Macho berreando (1-10-2016)

El mismo macho (1-10-2016)

El mismo macho (1-10-2016)

Y aunque poco, en ocasiones seguían un poquito a las hembras, que huían del asunto y todavía recelaban bastante de los machos, por lo que seguramente no estaban todavía preparadas para la fecundación.

Macho siguiendo a una hembra mientras berrea (1-10-2016)

Macho siguiendo a una hembra mientras berrea (1-10-2016)

Macho mirando a la hembra (1-10-2016)

Macho mirando a la hembra (1-10-2016)

En principio, el ciervo se trata de un animal social y que convive en grandes manadas, menos en esta época de celo en la que los machos andan más a su bola y de un lado para otro marcando territorio e intentando conquistar a las hembras que queden en él. En general, se puede decir que son poco territoriales, menos los machos en el celo, en el que defienden sus harenes de hembras de cualquier otro posible ciervo reproductor.

En principio, las hembras viven en manadas de varios ejemplares, donde se reúnen junto a los cervatillos más jóvenes y otros machos menores de tres años; eso sí, para el parto parece que se separan del grupo volviendo a juntarse a los días. En cambio, los machos mayores de tres años viven en pequeños grupos de pocos ejemplares (4 o 5) y los machos más adultos pueden vivir en solitario o en compañía de algún ejemplar muy joven.

Berreando intentando la conquista (1-10-2016)

Berreando intentando la conquista (1-10-2016)

Macho joven viendo como la hembra pasa de el... (1-10-2016)

Macho joven viendo como la hembra pasa de el… (1-10-2016)

El ciervo se trata de un buen corredor y que nada con destreza, por lo que se le puede considerar un animal muy ágil. Yo ya le observé en buenas carreras tras las hembras, en las que alzaba su cuello y con la cabeza bien erguida y la cornamenta echada hacia atrás se acercaba a las hembras pero sin la recompensa buscada.

Mucho berrido pero poca cosa la verdad… Jajajajajajajajajajaja.

Ciervo en pleno berrido (1-10-2016)

Ciervo en pleno berrido (1-10-2016)

Y no solo berreaban, sino que también marcaban territorio de otras formas, sino que además con las características cuernas también hacen heridas a los árboles al frotarlos para dejar su marca y hablar de su presencia, o se bañan y se revuelcan en zonas donde hay barro (como los jabalíes) tanto para desparasitarse como para marcar territorio. Igualmente, se frotan las cuernas con los troncos para quitarse la especie de terciopelo que envuelve las cuernas cuando salen nuevas, proceso que se llama “escoda” y por el cual se quitan la “borra”, ya que tenemos que saber que cuando los cuernos crecen no crecen sin más, si no que salen protegidos por esta especie de telilla que los envuelve por completo de color marrón y que se quitan poco a poco con ayudas de ramas y arbustos, dejando al final asomar la cuerna de color mucho más claro.

Además de marcar físicamente, también dejan muchas señales olorosas; por ejemplo se frotan en ramas finas la cara y dejan todo impregnado de olores que desprende con las glándulas lagrimales que tienen para ello. Igualmente en las balsas de barro se orinan para dejar también sus aromas, y con excrementos y huellas, podemos hacernos a la idea (igual que ellos mismos) del tamaño de los diferentes animales que conviven en un mismo lugar.

Marcando con los cuernos (30-9-2016)

Marcando con los cuernos (30-9-2016)

E incluso entre tanto macho marcando territorio de una forma u otra, llegué a grabar este precioso ejemplar berreando… No era el mayor de la zona, pero la verdad que solo el escucharlo ponía la piel de gallina.

La verdad que un lujo poder vivir este tipo de momentos y este fenómeno natural que terminará con la cópula del mismo macho, el que haya resultado vencedor y dueño del lugar, sobre varias hembras, que dará una cría en cada parto (una camada anual raramente con dos cervatillos) tras una larga gestación de ocho meses.

Tras ello, la cría (nacida en mayo) será amamantada durante cuatro meses, comenzando a finales de verano a ingerir hierbas y materia vegetal pero acompañando en ocasiones de lactancia hasta enero del año siguiente. De esta forma convivirán varias crías y hembras en la misma manada, siendo identificadas unas por otras por los olores corporales que desprenden. Así poco a poco pasarán los años y esos cervatillos que al principio andarán junto a las madres irán creciendo año a año, irán tirando sus cuernas y renovándolas preparándose para duros combates, con derrotas al principio, y posibles victorias posteriormente, y que acabarán conquistando a las hembras cuando sean adultos, para así completar el ciclo vital del ciervo, uno de los ciclos vitales más bellos que existe sobre la faz de la tierra.

Macho tremendo cercano a hembras (29-9-2016)

Macho tremendo cercano a hembras (29-9-2016)

Como habréis podido ver en las fotos, las zonas que frecuenta son bastante adehesadas, pero en principio los ciervos viven en buena variedad de hábitats. Es un mamífero considerado forestal, y se observa desde los hayedos o abetales del Pirineo, hasta las dehesas o bosques mediterráneos de la zona media y sur de España, pasando por cualquier tipo de pinar aunque sea de origen humano y de repoblación.

En principio prefiere zonas donde se combine el bosque con zonas abiertas de matorral, pero como es lógico todo ello depende del alimento que haya. En general estas zonas abiertas son más ricas en hierbas (para alimentarse), pero por ejemplo los machos más viejos en muchas ocasiones buscan las zonas más espesas de los bosques, así que aunque en general diremos que la predilección es zonas abiertas con arbolados, ya vemos que hay ciervos tanto en las zonas de arbolado más espeso como en zonas de dehesa más abiertas.

Además, de marcado hábitos nocturnos como ya he dicho, durante el día busca un lugar seguro para descansar entre la espesura de arbustos y matorrales, generalmente en zonas de difícil acceso, donde el animal se siente seguro.

Como es lógico, para ver la berrea tendremos que ir a zonas abiertas. Principalmente por dos cosas. Será más fácil ver al animal por la falta de obstáculos, y segundo, porque lo oiremos más fácilmente y sabremos de donde vienen los berridos mejor.

Igual que nosotros los oiremos mejor, ellos igualmente se oirán mejor entre sí, por lo que de esta forma ellos buscan los espacios abiertos para que los berridos se oigan desde más lejos… En una zona espesa como por ejemplo un hayedo o un pinar, los animales buscaran zonas de claros, helechales, pastizales, zarzales o las cimas, donde sus fuertes berridos llegarán más lejos y marcarán a otros posibles competidores su ubicación y su territorio.

Y igual que ganamos visibilidad para observar ciervos, también la ganamos para ver otro tipo de animales, que igualmente en sitios cerrados no son nada fáciles de ver, como me pasó a mi por estas tierras…

Además de ciervos, “El Pardo” tiene buenos grupos y manadas de gamos.

Gamo tras la hembra (1-10-2016)

Gamo tras la hembra (1-10-2016)

Los gamos son bichos especiales. Son muy similares a los ciervos, pero algo más pequeños, con pintas blancas por el cuerpo, cola negra, marcas negras en el culo y unas cuernas muy diferentes y características.

Macho de gamo (1-10-2016)

Macho de gamo (1-10-2016)

Al igual que en los ciervos, estas cuernas solo las poseen los machos, y son muy diferentes a sus primos los venados. En vez de puntas, estas cuernas consisten en una especie de paletas de color pardo, que tienen diferentes puntas pequeñas en el contorno.

Igualmente son muy vistosas, y en general son más grandes cuanto mayor es la edad del animal. También las usan para luchar y enfrentarse en el periodo de celo, llamado “ronca” y en el que también estaban inmersos en mi visita por allí.

Macho con una hembra cercana (1-10-2016)

Macho con una hembra cercana (1-10-2016)

“Roncaban” y se les oía con claridad, pero la verdad que son sonidos menos espectaculares y que no se oyen desde tan lejos como si que pasa con los de los ciervos…

A pesar de ello, pude localizar varios ejemplares de diferentes tamaños, aunque machos la verdad que vi muy poquitos…

Un pequeño gamo (28-9-2016)

Un pequeño gamo (28-9-2016)

La mayoría de los avistamientos fueron de hembras, que en algunas ocasiones se veían muy cercanas… Eso sí, tuve la suerte de ver un ronroneo de un macho a una hembra. La hembra estaba poco recíproca, pero el macho la verdad que se subía por las paredes…

Un acoso que duró buenos minutos pero que acabo sin cópula y sin éxito reproductor, por lo menos durante mi rato por allí.

Hembra (1-10-2016)

Hembra (1-10-2016)

Hembrta con solete (28-9-2016)

Hembra con solete (28-9-2016)

Al igual que ciervos y gamos, también pude disfrutar de un muy buen número de jabalíes, de variados tamaños además, y en número mucho mayor al del año anterior, año en el que visité las mismas zonas.

Jabalí hociqueando en la tierra (27-9-2016)

Jabalí hociqueando en la tierra (27-9-2016)

Jabatillo de escasos días (1-10-2016)

Jabatillo de escasos días (1-10-2016)

Era divertido ver a muchos de ellos a primeras horas de la tarde todavía tirados, esperando a que cayera el sol para moverse y comenzar la actividad, ya que como muchos sabréis, este animal también es en principio un mamífero de hábitos nocturnos (como el gamo y el ciervo).

Jabalí tirado bajo una encina (27-9-2016)

Jabalí tirado bajo una encina (27-9-2016)

Jabalí tumbado descansando (27-9-2016)

Jabalí tumbado descansando (27-9-2016)

Bien repanchingado como cuando me suelo tumbar yo en el sofá, así había un ejemplar todos los días bajo la misma encina y a la misma hora… Jajajajajajajajajaja.

Bien descansadico vagueando (27-9-2016)

Bien descansadico vagueando (27-9-2016)

Y la verdad que los cochinillos que acompañaban a las hembras en alguna ocasión eran preciosos. Rayones de escasos días que removían el suelo con el hocico imitando a los padres.

Jabatillo (1-10-2016)

Jabatillo (1-10-2016)

Y con mucha suerte se veían bien cercanos en varios puntos del monte.

Jabalí buscando comida (27-9-2016)

Jabalí buscando comida (27-9-2016)

Yo incluso tuve suerte, y aunque la mayoría de avistamientos era sobre animales solitarios, pude ver tres o cuatro núcleos familiares. Alguno con crías muy pequeñas como el sacado con anterioridad, y otros de hembras con jóvenes ya de mayor tamaño, como el que pude grabar en vídeo.

Algo que en ocasiones puede resultar hasta peligroso…

Por ejemplo, en “El Pardo”, hay un conocido restaurante, donde hay un mini zoo con varias especies tanto de aves como de mamíferos (cabras, patos, pavos, gansos, gallinas…).

Pues bien, la gente no solo se conforma con dar de comer a los animales de esta especie de granja, si no que intenta dar de comer a la fauna salvaje del lugar… Ciervos, gamos y jabalíes. Para ellos, al final es comida fácil y se pueden llegar a acostumbrar a tener ahí en determinadas fechas un buffet libre y fácil del que alimentarse.

Esto no se debe hacer, ya que de esta forma malacostumbramos a los animales, que al ser salvajes tienen que aprender a vivir por ellos solos, ya que si adquieren este tipo de costumbres, puede que no sean capaces de sobrevivir en periodos de frio, nieve o lluvias, ya que al cebarlos no saben dónde buscar comida cuando puedan necesitarla.

Así que cuidado con esto, que puede parecer una tontería, pero de esta forma estamos malacostumbrando a los animales, que además pueden llegar a ver al ser humano como un aliado y amigo y perder el miedo que por naturaleza nos debería de tener.

Jabalí con primeras luces del día (1-10-2016)

Jabalí con primeras luces del día (1-10-2016)

Como ya os he pegado buena “brasa” del ciervo, del gamo y jabalí entraré más en temática otro día, y poco a poco voy a ir cerrando por hoy con la variedad de aves que observé por el lugar…

Buena variedad de pajarillos… Mosquiteros, colirrojos tizones, jilgueros, petirrojos, pinzones vulgares, carboneros, herrerillos, mitos, papamoscas cerrojillos, tarabilla norteña, gorriones y estorninos negros en las zonas de dehesa…

Colirrojo tizón en lo alto de una piedra (29-9-2016)

Colirrojo tizón en lo alto de una piedra (29-9-2016)

De mayor tamaño urracas, mirlos, rabilargos, perdices, muy comunes las palomas torcaces, los relinchos de pito real y los tamborileos de pico picapinos… Igualmente con las primeras luces se oían los últimos cantos de mochuelo y de cárabo.

Paloma torcaz (29-9-2016)

Paloma torcaz (29-9-2016)

Sin olvidar a la reina de los cielos, el águila imperial ibérica, especie de la que vi tres ejemplares diferentes y que es una rapaz endémica de la Península Ibérica, y caracterizada por unas franjas blancas muy visibles y brillantes en el borde anterior de las alas cuando vuela.

Imperial ibérica (28-9-2016)

Imperial ibérica (28-9-2016)

Igualmente en el cielo cornejas, cuervos, buitres leonados, ratoneros y un precioso azor y otro veloz halcón peregrino hacían de vez en cuando disfrutar de aleteos de avifauna en el aire, de los que destacar también algún bando de gaviotas sombrías, y un grupo de 8 espátulas.

Halcón peregrino (28-9-2016)

Halcón peregrino (28-9-2016)

A todas estas aves observadas en mis paseos por las zonas más adehesadas, puedo sumar en las zonas más húmedas del lugar cotorras argentinas, carriceros tordales, ánades reales, gallinetas, cetia ruiseñores, lavanderas cascadeñas, martines pescadores y fochas…

Así que ya veis… Un sitio de lujo que sin duda alguna merece la pena visitar… No solo con buena densidad de mamíferos de caza mayor como ciervos, jabalíes y gamos, sino que tiene mucha más vida y especies tan interesantes como el azor, el halcón peregrino o la en peligro de extinción, el águila imperial ibérica.

Feliz en la zona tras una buena mañana (1-10-2016)

Feliz en la zona tras una buena mañana (1-10-2016)

Una experiencia inolvidable ver a estos colosos de la naturaleza berrear y en pleno celo. Sin lugar a duda uno de los mayores espectáculos que los bosques ibéricos nos regala…

Ciervo berreando a última hora de la tarde (1-10-2016)

Ciervo berreando a última hora de la tarde (1-10-2016)

Y para terminar, os dejo este ciervo que pude grabar en pleno apogeo… Espero que os guste!!! Es un ciervo de los que ya no quedan… Como dicen los cazadores… Menudo trofeo!!!!! Juijuijuijuiiiiiiiiiiiiiii

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Acerca de Danieltxo

Pamplona, Navarra (1984); dgarciamina@gmail.com
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