2ª Quedada “Forobirders”; Albufera 2017

Y sigo con retraso una vez más, pero más vale tarde que nunca… jejejejeje!

Tocaba ya visitar el Mediterráneo, y que mejor opción que en buena compañía y en una quedada de pajareros… Así que hace ya unos cuantos meses, comenzaba a asomar el mes de marzo cuando se realizó la “2ª Quedada de Forobirders” (11 y 12-3-2017), de “Avesforum”, miembros de un foro de SEO que nos volvíamos a juntar de forma voluntaria y por nuestra cuenta tras una exitosa visita conjunta a Daimiel allí por 2016.

Cartel de la quedada, realizado por Jose María de la Peña

El sitio elegido como ya he dicho, era el Mediterráneo, más concretamente Valencia y su famosa Albufera, un buen lugar para pajarear y darle duro a nuestra afición.

Allí íbamos a contar con el conocimiento del lugar de Román Belzunce, un buen amigo mío que conocí hace años en el Pirineo y que conoce aquello como la palma de su mano. Así que Fernando, Jose María, Elena y un servidor repetíamos de la primera quedada, y a nosotros se unía Cristopher y Alfonso, con la visita relámpago de Luis, y alguna baja de última hora… Una pena estar tan poquitos, pero bueno, poco a poco estas quedadas van cogiendo forma y fue un lujo. La verdad que 7 fue un número muy bueno para pajarear.

Ya que yo viajaba hasta allí, aprovechaba y pasaba algún día más por la zona, ya que no conocía nada de nada (9 y 10-3-2017), y con Román de guía pasaba más horas por la zona que los demás y aprovechaba para conocer algún otro lugar cercano del que luego os hablaré.

Yo por allí (9-3-2017)

Por ponernos un poco en harina y saber algo más del tema, la Albufera es un humedal de unas 21000 hectáreas (que se dice pronto, jejejeje) al sur y muy cerquita de la ciudad de Valencia y ubicada entre los ríos Turia y Júcar, siendo uno de los mejores lugares para el refugio de aves de todo el mar Mediterráneo y estando catalogado como Parque Natural (desde 1986), ZEPA, LIC y zona húmeda de importancia por el convenio de Ramsar.

Compuesto por unas 21000 hectáreas, a pesar de que lo más conocido es el lago, se pueden diferenciar varios hábitats, lo que hace que sea un buen sitio para pajarear.

Por un lado, como ya he dicho, está la importante laguna litoral de unas 3000 hectáreas, siendo el eje entorno al que funciona todo el ecosistema. Este lago de aguas dulces y someras está rodeado de un buen marjal, compuesto sobre todo por arrozales, y además en el lago (y fuera de él) existen buenas masas palustres que forman buenos carrizo, muchos a modos de isla, por lo que ya veis que para fauna pinta ideal. Además, a todo ello se le une la costa y su franja litoral, y las zonas de monte, que también las hay.

Cartel de la Albufera y paisaje (9-3-2017)

Como en internet hay mil cosas sobre el Parque, su historia, geografía, costumbres, tradiciones, vegetación y demás (que podéis buscar si os interesa), tras haberos puesto ligeramente al día de que es la Albufera, iré con lo que a mí me atañe, que es la fauna.

La verdad que es un sitio espectacular para andar en bici por la comodidad de las pistas y la llanura del terreno, pero también hay que decir que es un buen laberinto de caminos, en el que necesitas buenos mapas, ayudas, gps y si puede ser un buen guía mejor, ya que aunque alguna zona está bien señalizada, otras dejan mucho que desear… Además, aunque parezca que no, las distancias son largas, por lo que el uso del coche es una buena ayuda también para recorrer las diferentes zonas.

Golondrina en una de las rutas (11-3-2017)

Como vais a ver, es ideal en lo que a aves se refiere… Por ello decidimos la Albufera como zona de quedada de foreros, ya que hay buenas concentraciones de ardeídas, anátidas, limícolas y gaviotas entre muchas otras especies…

Bando de cigüeñuelas (9-3-2017)

Como siempre en estos días de turismo ornitológico y faunístico, los días comenzaban desde bien pronto, y terminaban bien tarde… De sol, a sol. Jejejejejeje

Y de esta forma, podía ver los bonitos paisajes llenos de colores que me dejaban las últimas horas de luz. Espectaculares los atardeceres sobre todo, con imágenes llenas de tonalidades amarillentas y anaranjadas y que aún eran más bonitos por las aves que se desplazaban a última hora del día.

Atardecer en la Albufera (10-3-2017)

La combinación de los colores rojos con las sombras de las aves daban preciosas imágenes. El agua y los atardeceres siempre dan buenas combinaciones fotográficas, que en este viaje había que aprovechar…

Gaviotas al caer la tarde (10-3-2017)

Garceta común pescando (10-3-2017)

Además los cielos despejados daban plenitud de luz, y el tiempo nos acompañó durante todos los días, con bastante calor incluso en las horas centrales del día, a pesar de las prematuras fechas y de que al acer la tarde algo refrescaba.

Atardecer en un tancat (10-3-2017)

Atardecer en uno de los campos inundados (10-3-2017)

Además, cuando las aves se movían en bandadas de cientos, algo que es muy habitual por allí, dejaban una escena preciosa, que además acompañada de los gritos, berridos y chillidos de los pájaros hacían los momentos especiales.

Cientos de aves en pleno desplazamiento (10-3-2017)

En lo referido a aves, a lo largo de los días, realizamos un muy bien listado, con aves de todo tipo, tamaños, colores y variedades… Se nota que a más ojos, más se ve, ya que estando un buen equipo, además de buenas conversaciones y ratos agradables, “barríamos” mucho mejor tanto el suelo como el cielo.

La Albufera y alrededores es muy buena zona para ardeídas, ya que allí encuentran alimento, agua y refugio entre la vegetación y carrizos, y por ello pudimos disfrutar de varias especies…

La más curiosa y menos habitual los martinetes, de los que solo vimos 4 ejemplares en vuelo durante un amanecer… Durante el día son aves que en general se esconden, y nosotros la verdad que no tuvimos suerte con ellos…

Martinetes en vuelo (11-3-2017)

Muy diferente fue el asunto con la siempre bien conocida garza real. Ave grande, estilizada y elegante que vimos por todos los lugares visitados y de la que pudimos disfrutar a tope en un viaje en barco que realizamos por el interior de la gran masa de agua.

Garza real aterrizando (11-3-2017)

Garza real posada (11-3-2017)

Muy abundantes también, incluso mucho más que las garzas reales, las bueyeras. Ave blanca y que en primavera adquiere tonos dorados y que a pesar de observarla casi siempre desde el coche, se mostraba bastante incómoda, inquieta y asustadiza.

Garcilla bueyera de relax (10-3-2017)

Y es que allí, muchas veces usábamos los coches como “hides”, ya que no hay zonas en las que estar a cubierto, y para pajarear nos teníamos que poner sobre bancales entre piezas de arroz y zonas húmedas donde quedábamos totalmente a descubierto, pudiendo incomodar a las aves, a pesar de estar bastante acostumbradas al ser humano.

Así que muchas veces lo mejor era permanecer dentro del mismo coche para así poder observar y fotografiar a la avifauna del lugar con mayor tranquilidad.

Bueyeras en plena pesca (10-3-2017)

Y siguiendo con las garzas y menos abundantes, aunque pudimos observar algún grupo de hasta 20 ejemplares en la misma parcela, estaban también presentes las garcetas grandes. Aves de buen tamaño (como su nombre indica), totalmente blancas y con el afilado y puntiagudo pico amarillo. Un ave que siempre me hace mucha ilusión ver, ya que por mi territorio habitual no es nada abundante…

Garceta grande (10-3-2017)

Muy numerosas las garcetas comunes.

Seguramente la especie de garza más habitual en nuestro viaje, que se veía intentando pescar en diferentes zonas aún inundadas, y que a los atardeceres se congregaban con decenas e incluso cientos de ejemplares en los mismos lugares…

Garcetas en vuelo (9-3-2017)

Entre este tipo de aves grandes, muy interesantes los moritos, que se encontraban en grandes densidades (incluso a cientos), pero en unas zonas muy concretas, y no se veían dispersos por todo el parque como si que ocurría con las especies ya citadas…

Morito (10-3-2017)

La Albufera, igualmente es un muy buen sitio para las anátidas, con lugares muy importantes cinegéticamente hablando (algo que choca con las figuras de protección del lugar), y con concentraciones de cientos de ejemplares en ciertas fechas del año…

No fue el caso en nuestra visita, en la que a pesar de sacar unas cuantas especies diferentes, los números no eran muy grandes…

Variedad de patos (9-3-2017)

Entre todas las especies observadas, destaca el elegante y gran tarro blanco, especie de la que había unos cuantos ejemplares en la zona del Racó de l’Olla, lugar con un buen centro de interpretación y con un observatorio en altura que da a la mata del Fang, y que tiene un senderillo que finaliza en otro observatorio que da a unas balsas…

Tarro blanco (9-3-2017)

Un sitio al que no se puede fallar si se visita la Albufera, pero que tiene parte de la zona a observar con unas luces muy malas, y cuyo observatorio tiene las ventanillas acristaladas, por lo que no es el mejor sitio para fotografiar aves… Además, tiene horario y no está todo el rato abierto, lo que nos hizo estar pendientes de ello para poder visitarlo.

Eso sí, estaba muy interesante tanto en anátidas como en limícolas y en diferentes días se observaron distintas especies…

También, presentes desde este observatorio cercetas comunes, ave que no pudimos avistar en otros lados, y los comunes y abundantes ánades reales, los más avistados durante el viaje en lo que se refiere a esta familia de aves.

Pareja de cercetas (9-3-2017)

También aunque presentes, poco abundantes los vistosos porrones comunes, con su cabeza bien rojiza llamando la atención sobre el resto de su cuerpo…

Porrones europeos (10-3-2017)

Y aunque más escaso todavía, en uno de los días vimos 4 rabudos volar… Un ave del que nunca he podido disfrutar como me habría gustado, ya que casi siempre las observaciones las he hecho muy lejanas…

Ánades rabudos volando (11-3-2017)

En cuanto a las aves muy relacionadas con el agua, no faltaron los elegantes somormujos lavancos, los coloridos martines pescadores y los simpáticos zampullines comunes… además de algún zampullín cuellinegro.

Los zampullines estaban muy activos, y las persecuciones entre ellos eran bastante más que abundantes…. Era muy divertido ver como se zambullían y desaparecían, y las varias carreras que echaban unos tras otros, supongo que porque el celo ya estaba entrando poco a poco y hay que marcar territorio y conquistar a las hembras…

Pareja de zampullines (9-3-2017)

Zampullín corriendo por el agua (9-3-2017)

Simpático zampullín (9-3-2017)

También presentes las fochas y gallinetas, que son aves que no suelen fallar casi en ningún hábitat acuático, aunque bien es cierto que no llamaban la atención por sus números y en general eran bastante discretas.

Focha en el agua (10-3-2017)

Además, la Albufera es muy buen sitio para gaviotear… La cercanía del mar y la existencia de playas, además del buen hábitat variado con la laguna, los marjales y arrozales hacen que las gaviotas se cuenten a cientos.

Por un lado las gaviotas pequeñas, como es el caso de las gaviotas reidoras y las gaviotas cabecinegras, siendo las primeras las más abundantes.

Gaviota reidora en vuelo (9-3-2017)

Además de gaviotas de todas las edades, se observaban varias adultas con plumaje ya primaveral, que en general suele ser más vistoso que el plumaje invernal…

Reidoras con plumaje ya nupcial (10-3-2017)

Y por otro lado gaviotas más grandes, como la gaviota patiamarilla (muy escasa), y sombría y de Audouin, siendo esta bastante abundante en zonas muy concretas…

Gaviota de Audoin (9-3-2017)

Posada en un caballón de los arrozales (10-3-2017)

Y además de gaviotas, también hubo tiempo para aves marinas más pequeñas, como es el caso de charranes patinegros, abundantes en los palos que sobresalían de las aguas en la Albufera, y un simpático y curioso charrancito que llegamos a observar en uno de los días.

Charranes en su posadero habitual (9-3-2017)

Charrán en vuelo (9-3-2017)

Como ya he dicho con anterioridad, la Albufera es tremenda y es fácil perderse en ella… Nosotros, con la ayuda de Román visitamos las zonas más importantes como son el Racó de l’Olla y la mata del Fang ya citados, el puerto de Catarroja, la gola de Pujol y varios Tancat, como el de la Pipa, el de Silla, el de Milia, el de Zacares o el de Naia.

Los tancats son zonas de arrozal, que históricamente han sido ganadas poco a poco a la laguna. En ellos, el nivel de estos arrozales se encuentra por debajo del nivel de las aguas de la laguna, por lo tanto necesitan estar completamente aislados de las aguas de la Albufera, mediante altas motas y caballones. Si no lo estuvieran, el nivel de agua en los campos llegaría a igualar los niveles de la laguna, y permanecerían constantemente inundados. Así, todos los Tancats comparten un mismo sistema hídrico; el agua entra por gravedad, espontánea y es desaguada cuando hace falta por turbinas y motores.

Sabiendo esto, había Tancats con agua, y Tancats que estaban secos, por lo que con Román que conoce el terreno nos movíamos a los que aún tenían agua, que eran donde realmente había más movimiento…

Y en estos sitios medio inundados, aunque había que buscar, era donde aparecían la mayoría de aves limícolas, aumentando el listado de avifauna observado…

Agachadizas (9-3-2017)

De esta forma, localizábamos buenos grupos de correlimos comunes, correlimos menudos, andarríos grandes, andarríos chicos y agachadizas

Limícolas (9-3-2017)

De lo más destacado un correlimos de Temminck que encontramos en una zona encharcada, y que por la lejanía nos costó identificar. Eso sí, disfrutamos de él durante un muy buen rato, ya que se mostraba tranquilo buscando entre los limos.

Correlimos de Temminck junto a un chorlitejo (11-3-2017)

Igualmente que se veían limícolas en zonas inundadas, en el Racó de l’Olla, también había alguna especie presente… Es el caso de combatientes, archibebes claros y comunes, cigüeñuelas (hasta 116 llegué a contar en uno de los días) y agujas colinegras.

Mezcla de limícolas (9-3-2017)

Otra mezcla en el mismo lugar con combatientes, agujas y cigüeñuelas (11-3-2017)

Agujas colinegras (11-3-2017)

Otra de las limícolas interesantes, fue el chorlitejo patinegro, presente en el Mediterráneo y que yo no estoy acostumbrado a ver… Interesante su presencia con varios ejemplares en la gola de Pujol, una zona de playa que tampoco se puede quedar sin visitar y a la que se llega por un bonito paseo.

Chorlitejo patinegro (11-3-2017)

Y destacar también, un andarríos bastardo que pude observar en el Marjal del Moro, otro humedal pequeñito, cercano a la Albufera y al que hice una escapada de la que luego hablaré, ya que tuve cosillas muy interesantes.

Andarríos bastardo (10-3-2017)

Eso sí, la mayoría de limícolas se observaban bastante lejanas y había que tirar de telescopio para identificar, y solo de vez en cuando alguna se observaba de cerca y se dejaba fotografiar, como es el caso de este chorlitejo chico, que era especie bastante abundante en zonas donde se congregaban especies de limícolas.

Chorlitejo, de lo poco que se acercó (11-3-2017)

Entre aves comunes, no faltaron tórtolas turcas, palomas bravías, palomas torcaces, mirlos, estorninos negros y lavanderas, tanto blancas como boyeras. También bisbitas alpinos y pratenses, y alguna urraca, bastante escasa para lo que estoy acostumbrado a ver en otros lugares.

Como ya he dicho, fuera de la laguna, el agua se concentraba ya en muy poquitos lugares, y era donde había buenas densidades de aves… Estas zonas visitábamos sobre todo al atardecer, cuando se contaban aves a cientos y dejaban bonitas escenas…

Importante mezcla de aves (9-3-2017)

Popurrí de aves; garcetas, gaviotas, moritos… (9-3-2017)

Sobre todo eran fuertes las concentraciones de garcetas (tanto grande como común), garcillas bueyeras, gaviotas y moritos.

Moritos volando a cientos (10-3-2017)

Garcetas y gaviotas (9-3-2017)

A pesar de ello, a base de paciencia, horas, telescopio y prismáticos conseguíamos sacar un bando de espátulas y otro de flamencos, ambos bastante pequeños. El de espátulas no llegaba a la veintena, y el de flamencos era de unos 60 ejemplares.

Grupo de espátulas en vuelo (11-3-2017)

Flamencos (9-3-2017)

Flamencos que dejaban bonitas escenas al caer la tarde con sus vuelos para moverse de unas parcelas a otras por la combinación de colores y la curiosa forma de estos animales, que parecen totalmente desproporcionados con sus cuellos y largas patas, ojos diminutos y grandes picos…

Flamencos volando (9-3-2017)

Todas estas concentraciones de miles de aves de especies diferentes, se veían aún en aumento donde los tractores removían la tierra… En esos puntos se concentraban gaviotas por doquier, sobre todo reidoras que en busca de alimento en la tierra recién movida ocupaban las rodadas que los tractores poco a poco iban dejando.

Tractor moviendo la tierra (11-3-2017)

Gaviotas tras el paso del tractor (11-3-2017)

Gaviotas que formaban bandos de cientos e incluso miles de animales al atardecer y que con la escasa luz que dejaba el sol, y los ruidos y graznidos que emitían, hacían que los momentos fueran especiales y dignos de vivir… Un precioso espectáculo que tarde tras tarde se da en la Albufera valenciana.

Gaviotas en vuelo (11-3-2017)

Como he dicho antes, además de la Albufera, aproveche para visitar otro humedal muy cercano a Valencia; el Marjal del Moro.

Se trata de un humedal de unas 300 hectáreas cercano a Sagunto gestionado por el gobierno valenciano y declarado como ZEPA que combina playas de guijarros, balsas de agua dulce sobre arrozales abandonados, saladares inundados y prados encharcables con buenas zonas de carrizo y espadaña.

Es una zona pequeñita pero de mucha importancia para las aves, ya que además de criar aves muy amenazadas (como la cerceta pardilla) y tener buenas colonias de ardeídas, es una buena zona de descanso para aves migratorias.

Está bien señalizado, y es cómodo para andar, pero a pesar de tener buenos observatorios, a mí me falló una cosa. En un par de puntos, el camino estaba totalmente inundado, por lo que no pude visitarlo entero y me tuve que dar la vuelta un par de veces… Una pena, pero bueno, la verdad que pude visitar casi todo.

Marjal del Moro (10-3-2017)

Allí, destacar sobre todo el buen número de anátidas presentes, incluso con especies que no llegamos a detectar en la Albufera… De esta forma además de los comunes azulones y porrones, también pude observar pato colorado, ánade friso y cuchara común.

Macho de pato colorado (10-3-2017)

Pareja de patos cuchara (10-3-2017)

Mucha focha, entre la que busqué focha cornuda (que ha sido introducida en el lugar) y de la que no tuve suerte, pero si que pude observar varias malvasías cabeciblancas.

Lejanas, pero siempre es un pato que agrada ver, ya que es bastante escaso.

Malvasías entre los carrizos, donde andaban escondidas (10-3-2017)

Siguiendo con aves de este buen viaje, el listado se ve aumentado por unas cuantas especies que se veían salpicadas por toda la Albufera… A lo largo del día hacíamos bien de kilómetros visitando las diferentes zonas, por lo que no era difícil poco a poco ir encontrando especies nuevas, que Fernando a modo de secretario sumaba a la lista.

Es el caso de las curiosas y bonitas avocetas y avefrías, observadas pero en número muy pequeño y en un par de puntos muy concretos.

Grupo de avocetas en vuelo (9-3-2017)

O los calamones, que fueron contados durante todo el fin de semana con los dedos de una mano. Igualmente se observaba alguna abubilla buscando alimento entre la tierra, e incluso se escuchó alguna perdiz en las zonas más secas, cerca de la gola de Pujol, en una zona algo boscosa, sin olvidar los rascones en las zonas más densas de carrizo. Especie que no puede faltar en zonas húmedas y fácil de detectar por su típico sonido parecido al de un cochinillo.

Calamón correteando (9-3-2017)

Igualmente pasó con pájaros moscones, pechiazul (del que vimos un ejemplar), escribanos palustres o buscarla unicolor, especie de la que escuchamos también algún solitario ejemplar.

Decir que la Albufera no es solo un buen destino de turismo ornitológico, sino que además también es un muy buen lugar para hacer turismo normal… Valencia capital y Sagunto al lado, kilómetros de playa mediterránea, paella (de la que por cierto no faltó en nuestro viaje… jejejeje), Fallas, tradiciones, buen clima…

Y de hecho, no faltó tampoco la típica salida en barco de una de las decenas de negocios que hay por allí que hacen salidas en barca de algo menos de una hora para visitar parte del interior de la laguna litoral… Una salida muy recomendable y a precio muy asequible, que sirve para poder ver la Albufera desde otro punto de vista totalmente diferente.

¿Proa o popa? jajajajaja (12-3-2017)

En el barco en la Albufera (12-3-2017); Cristopher

La verdad que fue una gozada disfrutar de animales tan cercanos a pesar de la resaca y sueño de alguno… jajajajajaja. La fiesta pre-fallas del Saler engatusó a algún miembro de la quedada que llegó a altas horas de la noche (o ya no sé si decir mañana, jajajaja) a dormir tras una carpa y el concierto de una orquesta que duró durante toda la noche…

Volviendo a la fauna y dejando las cervezas de lado, las aves están acostumbradas al paso de las barcas, y por ello se ven desde bien cerca… Así que sin duda alguna merece la pena hacer una visitilla guiada por el interior de la laguna, que si no, de otra forma es imposible visitar.

Gaviota sombría durante el paseo (12-3-2017)

Nosotros además de las aves ya citadas, disfrutamos como enanos de los cormoranes grandes, que abundantes volaban al paso de la barca con su torpe despegue, a la par que otros tantos permanecían descansando en maderos que asomaban del agua junto sobre todo a gaviotas, garzas y azulones.

Variedad de aves durante la vuelta en barca (12-3-2017)

Cormorán levantando el vuelo (12-3-2017)

Cormorán volando (12-3-2017)

Tuvimos la suerte además de tener un muy buen avistamiento, ya que muy lejanos localizamos un grupo de tres negrones… Una que sumábamos a la lista en las últimas horas de nuestro viaje.

Trio de negrones (12-3-2017)

Ya veis que el listado de aves es bastante interesante… Eso sí, hay que decir que varias familias fallan un poco… Es el caso de las rapaces, en lo que en nuestra visita fue bastante pobre por lo menos.

Presentes aguiluchos laguneros, bastante abundantes pero casi siempre lejanos y esquivos.

Lagunero en vuelo (10-3-2017)

Y varias águilas calzadas…

Calzada entre picarazas en una torre de alta tensión (9-3-2017)

Se veían por todos los lados, muy abundantes (incluso yo diría que más que laguneros) de ambas fases, tanto oscuras como claras.

Calzada posada en un tamariz (9-3-2017)

Calzada en el talud de una de las balsas (9-3-2017)

Y completar rapaces con algún busardo ratonero, un aguilucho cenizo y cernícalo vulgar, las tres a cuentagotas y escasísimas. El cielo en cambio, a pesar de no ser controlado por estas aves de presa, si que se veía dominado por el vuelo de golondrinas, aviones comunes y aviones zapadores.

Para ir terminando con las aves, muy buena variedad también de aves pequeñas… Gorriones comunes, gorriones molineros, petirrojos, verdecillos, verderones, jilgueros, tarabillas comunes, pinzones vulgares, carboneros, colirrojos tizones, chochines, ruiseñores bastardos, curruca cabecinegra, curruca carrasqueña, buitrones y mosquiteros comunes.

Petirrojo (10-3-2017)

Entre otro tipo de fauna, la verdad que muy poquita cosa… Aunque bien claro está que no era el objetivo de este viaje y lo fundamental y primordial eran las aves.

Mamíferos muy escaso con la presencia de algún conejo…

Conejo (10-3-2017)

Alguna rana verde que se dejaba ver y asomaba los ojillos…

Rana verde (10-3-2017)

Y alguna mariposa en zonas de flores, algo que no era nada abundante por allí…

Vanessa atalanta, mariposa avistada por allí (11-3-2017)

Así que ya habéis visto… A pesar de la escasez de mamíferos y anfibios, muy interesante en cuanto a aves se refiere… Un buen viaje con casi noventa especies diferentes, y con algunas especies muy destacables… Buscarla unicolor, malvasía cabeciblanca, pato colorado, espátula, calamón, escribano palustre, pechiazul, Temminck, concentraciones grandísimas de gaviotas y ardeídas…

“Bañico” en la playa que no puede faltar (10-3-2017)

Un lujo haber compartido observaciones con un grupo tan majo compartiendo cervezas, paellas, observaciones, historietas, anécdotas, conocimientos y mil cosas… Gracias a todos (sobre todo a Román por hacernos de guía), y ya queda menos para la tercera quedada (tras Daimiel y Albufera), que será en enero en Santoña y de la que ya tengo ganas… Esperemos volver a vernos pronto!!!!!

Y no dudéis en visitar la zona, que merece la pena por muchísimas cosas, y como se dice allí… “Arroz con cosas… ¡no es paella!” jajajajajajajajaja. Así que a Valencia a disfrutar del paisaje, las aves, la playa, el mar, el sol y a hincar el tenedor en la paella como hice yo! jejejeje.

Foto de grupo (12-3-2017); Román Belzunce

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Acerca de Danieltxo

Pamplona, Navarra (1984); dgarciamina@gmail.com
Esta entrada fue publicada en Buscando muy a lo lejos.... Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a 2ª Quedada “Forobirders”; Albufera 2017

  1. Mikel dijo:

    Fantástico, Dani. Como debe.

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