Cernícalos criando en “El Sadar”; nuevos rojillos en nuestro cielo

A pesar de vivir en la ciudad, tenemos la suerte de que en los tejados, murallas y edificios altos de Pamplona anida el “halconcillo” más común en Europa.

Hace ya alguna semana que leí en redes sociales (por Ainhoa Bermejo) que una pareja de halcones estaba criando en “El Sadar”, y como pajarear en la ciudad es lo mío, allí que fui a investigar que se veía…

Tardé poco en dar con el nido, ya que a pesar de no verse, los pollos escandalosos no paraban de piar y hacer ruido, y como sospechaba, tras un par de vuelos de adultos, ya pude ver que no se trataba de ningún halcón, sino de cernícalos vulgares, (el primo pequeño del halcón peregrino), la rapaz más fácil de ver en Pamplona, y a la que a pesar de ser muy tímida y huidiza, con frecuencia se le puede ver surcar los cielos.

Cernícalo posado en un espino (22-6-2020)

Como ya he dicho, esta especie cría con frecuencia en el interior de las ciudades… En Pamplona hay alguna pareja en las oquedades de las murallas que rodean la ciudad, en grandes pinos de parques y jardines, y en edificios altos… Que yo sepa una pareja cría (no todos los años) en la catedral de Iruña, este año han criado en el ya derruido edificio de “Salesianos”, donde los pollos fueros recogidos y llevados al “Centro de Recuperación de Fauna de Ilundain”, en los alrededores del Parque del Mundo también suele criar otra pareja…

Además, con mucha frecuencia usa maceteros de balcones tranquilos (hace años crió una pareja en un ventanal del colegio de la Compasión en la Rotxapea) y está bastante acostumbrado a la presencia humana en estos casos…

Así que puedo destacar, que esta primavera la especie nos ha dado una buena alegría, y ha sido capaz de sacar una nidada en el estadio “El Sadar”, del Club Atlético Osasuna, con una pareja a la que he seguido desde que me enteré, haciéndoles un pequeño seguimiento…

El Sadar en obras (7-6-2020)

A pesar de las obras del estadio, y el meneo y continuo ajetreo de grúas, cables, ruidos, hierros y gente, parece que le ha importado poco, y ha buscado una pequeña terraza donde al parecer ha estado muy tranquilo y pasando desapercibido para la mayoría del personal.

Terraza donde han criado (7-6-2020)

Detalle del lugar… ¿Veis los polluelos? (7-6-2020)

Detalle de los pollos asomando… (7-6-2020)

Por lo que me he enterado después, gracias a Raúl Pascual, no es primer año que crían en la zona, y aunque la época de cría coincide con la temporada futbolística, parece que esta pareja es muy futbolera y le gusta este lugar para ubicar su nido…

La verdad, que antes del confinamiento ya llegué yo a ver una pareja muy acaramelada y en sus típicos vuelos nupciales por el lugar, pero nunca había imaginado que criaría en el estadio, y menos con las obras que estaban pendientes y que iban a hacer que hubiera allí gente y movimientos tanto de personas como de camiones prácticamente durante todo el día…

Ejemplar adulto echando a volar tras llevar comida al nido (30-5-2020)

Si no me equivoco han sido tres los pollos que ya han echado a volar y abandonado el nido con éxito…

Mis primeras visitas se saldaban solo con los sonidos de los pequeñajos, y que no llegaba a ver desde ninguna posición, adivinando que estaban vivos por las continuas visitas de los padres a dar alimento, ya que aparecían con “ceba”…

Visitas que cada vez han sido más interesantes, ya que poco a poco los jovenzuelos iban asomando y desplazándose por toda la terraza, encaramándose a todo lo que había por allí mientras poco a poco iban ganando en tamaño y en plumaje…

Los polluelos poco a poco creciendo, son seguramente uno de los adultos posados en la terraza (12-6-2020)

Las visitas han sido varias (30-5 y 7, 9, 12, 18, 21, 22 y 25-6-2020), y la verdad que ha sido un lujo ver poco a poco como asomaban, crecían, se movían por todo, y ejercitaban sus alas y musculaturas para poder volar, todo ello entre chillidos y sonidos fáciles de reconocer, sonidos que se producían sobre todo cuando se acercaban los padres…

Piando desde el lugar habitual, dos polluelos a pleno pulmón (9-6-2020)

Las tres crías en su posadero habitual (9-6-2020)

Moviéndose ya por todo, bastante creciditos echando un vistazo a lo que ocurría a su alrededor (22-6-2020)

Más cercanos, a punto de volar, en la última visita que hice y los vi, ya con pequeños vuelos y algún ejemplar fuera del nido (22-6-2020)

Para conocer un poco más a la especie y saber sobre estos tres nuevos rojillos que ya dominan nuestros cielos, tenemos que saber que el cernícalo vulgar es una rapaz de tamaño pequeño que presenta dimorfismo sexual entre machos y hembras.

El macho presenta cabeza, cola y obispillo gris; dorso rojizo con pintas negras, y garganta, pecho y vientre color cremoso rayado. Además posee en su rostro un característico bigote oscuro. Por el contrario, la hembra es más parda y posee la cola marrón.

El macho de la pareja posado en uno de los salientes del estadio (21-6-2020)

La hembra posada en los alrededores del estadio (22-6-2020)

Tanto hembras como jóvenes poseen las partes superiores pardas rojizas rayadas horizontalmente, siendo claras por abajo y con fuerte barreado oscuro, no siendo fáciles de diferenciar unos de otras. Como puntos comunes, machos y hembras poseen anillo alrededor del ojo de color amarillo, pico grisáceo con cera amarilla y patas también amarillas; además, la cola de ambos sexos acaba en una franja negra fuerte y una fina blanca; la bigotera está presente también en ambos individuos de la pareja.

Para diferenciar a los jovenzuelos, los amarillos de pico y ojos son menos intensos, pero hay que hilar muy fino para diferenciarlos, ya que es bastante complicado…

El macho posado en las una farola del lugar, desde donde observa y aprovecha campos embastecidos y campos de cultivos para cazar (30-5-2020)

En vuelo presenta cuerpo esbelto con alas largas y apuntadas y cola larga; a menudo se cierne dejando la cola abierta y colgando (sin moverse del sitio inmóvil y aleteando) postura que suele acabar con un picado, ya que es su forma de caza.

Verle en esta postura es habitual (flota en el aire) y por ello es fácil de reconocerle, ya que son muy pocas las rapaces que son capaces de adquirir este tipo de movimientos… Solo el águila culebrera, pero que es muchísimo más grande, y en ocasiones el ratonero, también más grande y de coloraciones más oscuras son capaces de cernirse de esa manera, lo que hace al pequeño cernícalo inconfundible en este tipo de vuelo.

La hembra de la pareja planeando entre las grúas que están realizando las obras (22-6-2020)

Volando entre los tejados y antenas de “El Sadar” (21-6-2020)

Su dieta es muy variada, y se alimenta de pequeños mamíferos (topillos, ratoncillos, ratas…), insectos, reptiles (lagartijas o pequeñas culebrillas), anfibios y pequeñas aves.

A muchos de estos animalillos da caza en la misma ladera que tiene al sur del estadio a escasos metros, y de los que caza tanto cerniéndose en el aire como suele ser típico en la especie, como subido desde las farolas del lugar, a las que se sube con frecuencia.

Incluso fuera de época de cría, podemos decir que es un animal bastante común por el lugar, ya que tiene un mosaico de campos de cultivo con zonas arbustivas muy bueno para poder cazar con muy buena visibilidad.

El macho adulto en lo alto de una farola (30-5-2020)

En mis estancias, no vi muchas cebas, pero bueno, sí que eran habituales los adultos en la zona… En muchas ocasiones aparecían de repente, y a penas se les veía (y más difícil aún los fotografiaba), a pesar de que los polluelos preveían la visita con un aumento tanto en el volumen como en el número de los chillidos…

Adulto llevando al nido un pequeño roedor en una de mis primeras visitas (30-5-2020)

Conforme los polluelos se iban haciendo grandes, y es bien lógico, las cebas eran más importantes y numerosas, ya que además de crecer y desarrollar su plumaje, también necesitan tener cierta musculatura para poder echar a volar.

A pesar de ello, ha sido muy complicado fotografiar los encuentros entre adultos y jóvenes, ya que duraban escasos segundos, tampoco podía tirarme yo allí topo el día, y la rapidez de los bichos es impresionante… Aparecían y desaparecían a toda pastilla como si de fantasmas se tratase… Además, los pollos parece que se movían por toda la terraza, por lo que los adultos no siempre bajaban al mismo lugar…

El adulto llega ante la mirada y chillos de uno de los pollos, en una de las ocasiones que pude pillar decentemente (18-6-2020)

Llegando… (18-6-2020)

Aterrizando para alimentar a su prole (18-6-2020)

A punto de dar de comer en un momento lleno de vida (18-6-2020)

Curioso este animal, está presente en todo tipo de ambientes, siendo muy común en ciudades, como ocurre en esta ocasión. Normalmente habita terrenos abiertos, cultivos y brezales donde puede buscar a sus presas con facilidad, aunque también se le puede ver por acantilados o zonas con arboledas sueltas. Evita zonas forestales, y aprovecha cualquier rincón para criar… Por ello, es tan abundante y se puede ver con cierta facilidad.

Normalmente nacen en nidos pequeños, pero allí, al tenerlo en una terraza, se han movido continuamente, sobre todo cuando ya tenían un tamaño bastante decente, lo que supongo que habrá hecho que hayan desarrollado la musculatura con más facilidad y más tranquilamente, ya que si nacen por ejemplo y caen al suelo en un lugar abierto, están expuestos a depredadores u otros posibles peligros…

Allí, al estar en una especie de terraza, se ahorran este tipo de complicaciones, ya que no olvidemos, que la época de reproducción y la cría es un momento muy crítico para la evolución de los ejemplares y la especie.

Un par de pollos tomando el sol durante una de mis visitas (9-6-2020)

Los tres ejemplares asomando un poco (9-6-2020)

Posado en el borde del balcón, mientras algún polluelo entrena el aleteo en la parte trasera de la madera (21-6-2020)

Para completar un poco, tenemos que saber que esta especie está presente en la Península Ibérica durante todo el año, siendo muy común y habitual, tratándose de una especie sedentaria, pero que aumenta su población en invierno con ejemplares procedentes del norte de Europa.

Con uno de los ejemplares escondido… ¿lo veis? (18-6-2020)

Ahí andaba, entre los bidones, los palets y las vallas metálicas… Ha habido ocasiones en los que costaba observarlos, a pesar de escucharse y saber que estaban ahí… (18-6-2020)

La verdad que ha sido un lujo tenerlos criando tan cerca (en casi mi segunda casa… jejejejeje) y poder verles crecer y hacerles seguimiento hasta que han llegado a hacer pequeños vuelos mientras ambos progenitores andaban pendientes de ellos y cuidándolos con todo el amor posible…

Hembra en el borde de la terraza con alguno de los polluelos asomando (18-6-2020)

Tras varias prácticas de vuelo y varios días de entrenamiento de aleteo, ya han abandonado el nido, y vuelan por los alrededores… De hecho, ayer estuve y no di con ellos, lo que me hace suponer que ya han volado definitivamente abandonado el lugar, ya que queramos o no, con las obras hay demasiado jaleo allí…

Aleteando y practicando movimientos de vuelo (18-6-2020)

En lo que a molestias se refiere, tengo que añadir que el “Guarderío de Medio Ambiente – Basozainak” del Gobierno de Navarra estuvo mirando el nido y las molestias que se podían causar por las grúas (tras aviso de Osasuna, que ya estaba al tanto de la existencia del nido), para llevarse los pollos en caso de que los adultos abandonaran la cría, para criarlos en el centro de recuperación de fauna, pero no fue necesario, ya que como veis, la pareja ha aguantado a la perfección la estancia de monstruos metálicos de toneladas y toneladas que llevan ya varias semanas trabajando allí…

Ahora, será frecuente ver en zonas cercanas a los jóvenes recién saltados del nido en compañía de sus padres, aún algo torpes, volando entre posaderos fáciles, y conociendo todo lo que tiene a su alrededor, como me pasó a mí en mi penúltima visita, en la que algún joven abandonaba la terraza y volvía en vuelos cortos, pero en la que también ya vi un pollo fuera del nido posándose en unos espinos, ejercitándose y sin ninguna pinta de volver a la terraza…

Un jovenzuelo con uno de los adultos entre espinos al lado de su lugar de cría (22-6-2020)

Entre arbustos, bien curioso (22-6-2020)

El polluelo aleteando y ejercitando sus alas (22-6-2020)

Espectacular abriendo las alas y aprendiendo a volar poco a poco (22-4-2020)

Así que podemos estar orgullosos de tener unos rojillos más nacidos en nuestro mismo estadio…

Las obras en “El Sadar” no han influido, para que los cernícalos más rojillos del mundo hayan tenido tres polluelos que ya habrán volado, y que en próximas semanas aprenderán lo que es la vida y colonizaran nuevos territorios…

Los tres pollitos ya bien crecido, aleteando y haciendo pequeños vuelos, descansan en uno de los muebles del balcón donde han criado (18-6-2020)

Desde aquí les deseamos suerte a “Sadar”, “Cente” (de centenario, que es nuestro año!!!) y “Roji”… No sabemos si serán machos o hembras, pero esperemos que lleven el nombre de nuestro “Osasuna” volando bien alto, y esperemos que las obras no afecten mucho a este balcón, para que nuestros cernícalos puedan seguir criando en el lugar…

Conociendo su nuevo territorio, uno de los ejemplares tras abandonar el nido (22-6-2020)

Confiemos que con la remodelación del campo no pierdan su lugar de cría, y en caso de que se realicen obras en la terraza, a ver si Osasuna se anima a poner unas cajas nido para facilitar la cría a la pareja de rapaces más rojillas de todo Pamplona… En su día ya comenzamos unas conversaciones para ello, pero habrá que retomarlas en condiciones…

Alegría ver a estos tres cernícalos creciendo en nuestro estadio, y alegría la permanencia que cada vez tenemos más cerca, para así celebrar la temporada que viene nuestro centenario en primera división… Aupa los cernícalos, y Gora Osasuna!!!!!

Acerca de Danieltxo

Pamplona, Navarra (1984); dgarciamina@gmail.com
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2 respuestas a Cernícalos criando en “El Sadar”; nuevos rojillos en nuestro cielo

  1. Julia dijo:

    En Zizur tenemos unos cuantos.
    En mi alero hay una pareja y 2 hijos…
    La pena es que el año pasado se comieron todas las golondrinas del rincón y este año no han animado.
    Les encantan las palomas, 2 veces les he visto cazarlas al vuelo y comerselas en mi ventana.
    No veas la que me dejan entre plumas, sangre y restos.
    Y menudas cacas!!
    Tengo 5 gatos y pasan horas mirando por las ventanas encuanto los oyen gritar, son unos escandalosos maravillosos.
    Espero contar con su compañía muchos años, no me importa limpiar toldos, ventanas, repisas, … ji ji ji

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