A la carga de nuevo con los Eleonoras por tierras sorianas

Como he hecho otros años, hace unas semanas estuve por la zona de Almazán y alrededores en busca del precioso halcón de Eleonora (30-6- y 1-7-2020). Fuentepinilla, Almazán, Matute, Matamala…

Un par de días consistentes en estar para el amanecer en el campo y buscar durante todo el día, esperando hasta última hora y evitando las horas de calor, que es cuando parece que estos animales están más activos y dedican la mayor parte de su tiempo a cazar, siendo de esta manera más visibles…

Atardecer por tierras sorianas (30-6-2020)

De esta forma se combinan los bonitos paisajes que dejan las primeras y últimas horas de luz del día, con los mejores avistamientos de la especie.

Y es que, durante las horas de menos calor, (ya que como podéis imaginar durante estos días de junio y julio casca mucho el sol en horas centrales, superando los 30 grados e incluso acercándose a los 40), los halcones de Eleonora pasan horas y horas posados en sus oteaderos, usando en esta zona los cables y postes de alta tensión.

Por ello, con solo caminar por las pistas parcelarias, no es muy difícil ver sus siluetas y dar con ellos…

Además se trata de aves bastante confiadas (comparadas con otras rapaces), y aunque algunas están lejanas, se dejan ver con cierta dignidad, por lo que con prismáticos y telescopio se pueden ver muy bien todos sus detalles.

Pareja de halcones sobre un cable (30-6-2020)

Os preguntareis… ¿Y por que voy allí a ver a la especie?

Pues por una cosa muy curiosa…

Estos halcones, invernan en África y crían en acantilados costeros del Mediterráneo, pero a pesar de ser aves ligadas al mar, en estas fechas (de mediados de junio a mediados de julio aproximadamente) se localizan pequeños grupos en pinares de interior, donde se alimentan de escarabajos sanjuaneros (Melolontha melolontha), (que tienen su boom por San Juan, el 24 de junio; de ahí el nombre). Esto es un hecho curioso y agradable para los aficionados a la ornitología, siendo un fuerte “reclamo” para ir a verlos.

Pero esto no es solo lo curioso de esta especie… A pesar de que se trata de una rapaz que durante la mayor parte del año es una especie insectívora, tiene algo muy especial.

Durante la época de reproducción es un perfecto cazador de aves. Al contrario que otras especies de halcones y rapaces que sincronizan su reproducción con la de sus presas, el halcón de Eleonora tiene una estrategia de supervivencia diferente y ha sido capaz de adaptar su reproducción para hacerla a la vez que la época de migración de la mayor parte de paseriformes y otras aves de pequeño tamaño. Como piratas aéreos, se instalan en islotes marinos, acantilados y peñas que son lugares idóneos para que otras especies migratorias descansen al no considerar el riesgo de depredación de este tipo de halcones.

Allí les esperan y con el agotamiento que llevan los pajarillos en el cuerpo, les dan caza y acaban con ellos. De esta forma, los halcones obtienen buena parte de la comida para sus crías cuando ya prácticamente la reproducción de todas las especies ha terminado, y solo quedan los pollos de halcón de Eleonora por salir del nido.

Según estudios, alcaudones, abubillas, vencejos o pajarillos de otras especies son algunas de las presas que, en ocasiones no son comidas al instante y son acumuladas en despensas. Algunas, aún vivas, se esconden aterrorizadas en huecos, esperando la ocasión para escapar de estos predadores potenciales.

Incluso se ha descubierto algo sanguinario, desagradable y violento (pero bastante habitual en el mundo animal), ya que dado que la disponibilidad de presas puede sufrir altibajos a lo largo del tiempo, algunos halcones mutilan a sus presas arrancándoles las plumas de las alas y de la cola para impedir que puedan volar y las introducen en el fondo de cavidades y fisuras en la roca. De este modo están disponibles para su consumo posterior.

Así que ya veis; un comportamiento curioso a la vez que muy interesante… Es impresionante como sufre adaptaciones la naturaleza para sobrevivir en diferentes medios y hábitats, siendo este halconcillo un claro ejemplo de ello.

Ejemplar de fase clara (1-7-2020)

Ejemplar de fase oscura (1-7-2020)

Como ya sabreis (y si no, lo habréis visto en las dos fotos superiores), hay dos coloraciones en la especie…

Es también curioso, pero la verdad que las coloraciones son muy diferentes… Hay un morfo claro, y otro oscuro (como en el águila calzada), y ambas formas son preciosas… La verdad que no tiene nada que envidiar la una a la otra.

Como bien indica su nombre, la fase clara tiene zona de pecho y parte baja de la cabeza blanca, salpicada con manchas negras y con cierto tono rojizo, mientras que la fase oscura es totalmente de color negruzco.

Este año, es sin duda el año que más ejemplares he visto por la zona, con una quincena diferente por lo menos, y con buen número de ejemplares oscuros, de los que otros años a penas veía un par (y con excursiones por allí con ni tan siquiera uno de fase oscura), por lo que la verdad tuve suerte y fue un acierto viajar allí esta temporada.

Ejemplar de morfo oscuro (1-7-2020)

Así como vi más ejemplares que otros años, también tengo que decir que observé menos individuos en el interior de pinares, y que prácticamente todos los fotografié y observé en torretas y cables.

No es fácil dar con ellos en otro tipo de oteaderos más naturales para que sea todo más fotogénico… Por lo menos en las zonas en los que yo los tengo controlados.

Así como otros años, en horas centrales del día y de mucho sol abandonaban los cables y se metían en zonas de pino, donde buscaban las escasas sombras existentes, este año he sido incapaz de dar con ellos en los pinares…

Ejemplar en ramas de pinos, en un borde de un campo de cultivo, mucho más fotogénico pero muy complicados de observar este año… (1-7-2020)

A pesar de ello, hay que decir que estos halcones nunca defraudan…

En la Península no es una especie fácil de ver, y esto hace que hace que algunos recorramos unos cuantos kilómetros para intentar dar con ella, siendo este un momento clave, en el que los de interior los tenemos cercanos…

Lejano en uno de los posaderos habituales del lugar (1-7-2020)

Ejemplar oscuro en una de las torretas (1-7-2020)

Ejemplar claro más cercano (1-7-2020)

Primer plano de uno de los animales entre hierros (1-7-2020)

Este año, si que los he visto posados en los campos labrados (como suele ser habitual en los esmerejones en muchas ocasiones) y que en otros viajes nunca había conseguido ver…

Siempre uno vuelve a casa con cosas nuevas! Jejejejejeje.

Posado en la tierra (30-6-2020)

Así que viaje muy productivo por tierras sorianas, con este precioso halconcillo como protagonista pero con muchas otras especies como actores y actrices secundarios.

Eleonora mirando (30-6-2020)

En los cables se les ve la mar de tranquilos (30-6-2020)

Permanecí allí una tarde entera y el día siguiente hasta el mediodía, por lo que metí unas cuantas horas por las pistas principales del lugar, buscando y disfrutando de la pequeña rapaz…

Luna al atardecer… (30-6-2020)

Amanece en Almazán (1-7-2020)

En estos paseos, puedo destacar los corzos del lugar, que por Soria y muchas zonas de Castilla son muy abundantes…

Precioso macho en uno de los herbazales (1-7-2020)

Eso sí, tengo que decir que nada comparable a lo de otros años, cuando eran una especie muy abundante, que se contaba a pares y superando las decenas, y este año los he observado a cuentagotas, con si no recuerdo mal tan solo 4 ejemplares diferentes… Eso que al amanecer ya andaba danzando por ahí con mis prismáticos, pero no se cual será el motivo, tiene pinta de que la población ha disminuido muchísimo, ya que por lo que he hablado con otros pajareros que han visitado el lugar, las sensaciones son las mismas, teniendo muchas menos observaciones que en años anteriores.

Olisqueando uno de los pinos (1-7-2020)

Precioso ejemplar con las primeras luces del día (1-7-2020)

Igualmente en aves, muy poquita cosa… A destacar una tórtola europea, especie en claro declive y que siempre alegra ver en el campo.

Tórtola europea en un cable (1-7-2020)

Al contrario que la tórtola europea que cada vez es más escasa, las abubillas son más abundantes en todos los entornos agrarios, y en Almazán la verdad que vi muchos ejemplares y en zonas diferentes, pudiendo observar varios polluelos nacidos este año que eran asistidos por sus padres.

Abubilla con un bicho en la boca (1-7-2020)

A pesar de tener un listado pequeño, buen elenco de pajarillos, con gorriones chillones como lo más abundante, muy comunes en los montones de piedras que existen en los ribazos entre los caminos y los campos de cultivo, escribanos trigueros, verdecillos, tarabillas, gorriones comunes, gorriones molineros, verderones, pinzones vulgares, colirrojos tizones, collalbas grises, cogujadas, alondras, bisbitas campestres, mirlos, estorninos negros o lavanderas blancas.

Gorrión chillón sobre piedra (1-7-2020)

Gorrión chillón con su almuerzo asomando (1-7-2020)

Polluelo de collalba gris en un tocón (1-7-2020)

Además del cielo dominado por golondrinas comunes, aviones comunes y vencejos, entre aves vistosas, varios abejarucos (que en ocasiones compartían cables con gorriones chillones), pitos reales, picos picapinos, arrendajos, alcaudones dorsirrojos, oropéndolas o cucos.

Abejarucos junto a gorriones chillones (30-6-2020)

Y entre aves un poco más grandes poquita cosa… Busqué lechuza y mochuelo en las diferentes bordas, pero me tuve que conformar con escuchar autillos en zonas de choperas y codornices en alguno de los campos de cultivo…

Cornejas, urracas, rabilargos, zorzales charlos, torcaces, y rapaces como cernícalos vulgares, ratoneros, un aguilucho cenizo y un alcotán acompañando a sus primos lejanos los halcones de Eleonora, fueron las demás especies que observé durante estos dos intensos días.

Corneja junto a una abubilla y un par de estorninos (1-7-2020)

Ya veis, poquita variedad en lo que a aves se refiere, pero con el claro objetivo de disfrutar de los halcones de Eleonora totalmente cumplido…

Y es que, siempre es una pasada ver a estos bichos, y sin duda alguna volveré en próximos años, ya que son aves difíciles de ver, y en estas zonas de pinares nunca fallan… Mientras, pensaremos en “ser como el halcón; mirar lejos, volar alto, y sin miedo de exponer el pecho”.

Halcón de Eleonora sobre uno de los postes (1-7-2020)

Acerca de Danieltxo

Pamplona, Navarra (1984); dgarciamina@gmail.com
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