Revista EZKABA (Abril 2021) Parecidos pero diferentes XIV; CURRUCA CARRASQUEÑA y CURRUCA CABECINEGRA

A VISTA DE PÁJAROS

El mes pasado hablamos de un par de currucas habituales en zonas arbustivas. Pues bien, este mes volvemos con dos pajarillos de la misma familia, también muy difíciles de ver porque andan escondidos entre la densa vegetación, y que igualmente aparecen por estas fechas. Se trata de otras dos currucas; la carrasqueña y la cabecinegra.

PARECIDOS PERO DIFERENTES XIV

Curruca carrasqueña; Txinbo papargorrizta (Sylvia cantillans): La curruca carrasqueña es un ave pequeña, estilizada y muy vistosa en lo que a coloración se refiere. El macho es azulado por encima, y de tonos anaranjados por debajo, con un pico fino, característica bigotera blanca, y un llamativo ojo rojo. La hembra es similar pero algo más discreta y apagada en colores.

Curruca carrasqueña entre ramillas (28-4-2016)

Se le encuentra en zonas con matorral abundante; zonas generalmente abiertas donde hay vegetación arbustiva, como pueden ser campos de cultivo, zonas de matorrales, huertas, dehesadas…

Aunque puede alimentarse de frutos y bayas, su dieta se basa en insectos, sus larvas y arañas. Se trata de un ave migradora que viene desde África.

Ave estival en Pamplona, que podemos encontrar sobre todo en zonas abiertas y arbustivas, siendo frecuente en la zona de la Ronda Norte y Parque de los Aromas, donde en la vía del tren hay mucho matorral que suele frecuentar. En los últimos años, parece que es más frecuente y habitual.

Curruca cabecinegra; Txinbo burubeltz (Sylvia melanocephala): Se trata también de una curruca pequeña, gris en sus partes superiores y blanca en las inferiores, con una característica máscara negra que ocupa prácticamente media cabeza, y con el ojo también totalmente rojo. La hembra es de tonos más pardos, y en su cabeza aunque tiene muy marcada la capucha, no es negra del todo.

Ocupa un hábitat similar al de otras currucas, siempre ligada a zonas arbustivas y con zonas de matorral y zarzas, bien sean zonas de campos de cultivo bien zonas con arbolado adehesado.

Igual que todas las currucas, es un pajarillo muy inquieto y su alimentación se basa sobre todo en invertebrados, insectos y sus larvas, aunque puede alimentarse de frutos, bayas o semillas de gramíneas.

Aunque en la Península Ibérica es residente, parece que en Pamplona se trata de un ave más presente en primavera, y que en la Rochapea encontraremos en zonas ligadas a la Ronda Norte y vía del tren.

Curruca cabecinegra (17-1-2020)

Para leer la revista completa: https://issuu.com/ezkabarotxapea/docs/2021-4

Acerca de Danieltxo

Pamplona, Navarra (1984); dgarciamina@gmail.com
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