Las nuevas gárgolas en la catedral de Pamplona; halcones peregrinos controlan nuestros cielos

Como bien dice el título, desde el año pasado, el halcón peregrino (el ave más rápida del planeta) reina en uno de los edificios más altos de nuestra ciudad, la catedral de Pamplona.

Uno de los ejemplares habituales (20-2-2020))

Halcón con mucha querencia por la misma torre (19-2-2020)

Hace poco ya hablé de ello, pero vuelvo a la carga con este tema porque tenemos novedades en la zona… Novedades muy interesantes además.

En mayo de 2019 el Ayuntamiento de Pamplona (en colaboración con el Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Navarra), introdujo una pareja de esta rapaz en la catedral de Iruña con la idea de ahuyentar a las palomas del Casco Viejo de la ciudad, teniendo así un controlador natural de las abundantes (y en ocasiones molestas) palomas domésticas pamplonesas.

Se trata de una especie que normalmente cría en cortados, roquedos, foces, pero que cada vez es más común en edificios altos de grandes urbes. Claros ejemplos de la adaptación del halcón a vivir en ciudades son Zaragoza, Granada, Valencia, Barcelona o Madrid (donde hay varias parejas que crían y a las que se les hace seguimiento, anillando los pollos para posteriores estudios).

Halcón peregrino en vuelo (28-1-2018)

Nuestra pareja, “Iruña” (la hembra) y “Falco” (el macho) fueron un par de pollos que venían de las Bardenas, y a los que se les colocó un gps para seguir sus movimientos. Se soltaron con el método de “hacking”; una especie de cría en jaulas, donde se les alimenta de forma artificial hasta que son capaces de salir del jaulón, volar y buscar alimento por si solos.

Alimentándose en lo alto de la torre (5-9-2020)

Con los gps que portaban, se vio que una vez salieron de la jaula, se buscaron la vida y se desplazaban sobre todo por la Cuenca de Pamplona, volviendo muchas de las tardes a dormir a la catedral, usando una torre de la puerta principal como predormidero, y pasando a una más alta y central donde se quedaban cuando caía la noche.

Pero por desgracia, como muchas veces ocurre en la naturaleza, no todo marchó bien, ya que al mes, la hembra se recogió muy débil en la zona de las huertas de Aranzadi, y terminó por morir en un centro de recuperación, al parecer por deshidratación y desnutrición. Coincidió todo con una ola de calor, que seguramente habría mermado a la joven e inexperta halcona.

Pero bueno, parece que “Falco” se asentó en el territorio, y se sigue viendo con frecuencia posado en las torres del edificio (se le puede identificar por tener una anilla morada en la pata izquierda y una metálica en la derecha)…

“Falco” en su posadero (25-1-2020)

Anilla que difícilmente se le ve por tener las patas emplumadas, pero que en determinadas posturas se puede adivinar…

Y las novedades… os cuento!!!! “Falco” tiene un nuevo compañero… (o compañera!!!). Últimamente visita la torre otro individuo, del que desconocemos el sexo, pero que igualmente controla todo desde lo alto de la misma torre… No posee anillas, y eso lo diferencia de nuestro querido “Falco”. De la misma manera, este nuevo halcón usa esta zona alta también para alimentarse de sus presas.

El nuevo ejemplar, sin anilla (13-9-2020)

Cita muy interesante como podeis imaginar, ya que parece que hay repuesto a la hembra fallecida, y se trata de un ejemplar que por su plumaje ya he visto mínimo en dos ocasiones, ya que con precisión e insistencia se pueden ver pequeñas diferencias con “Falco”, el ejemplar que teníamos hasta ahora…

Además, el que haya 2 ejemplares diferentes hará de reclamo a otros posibles individuos que estén en paso o juveniles que estén en dispersión y buscando territorio, lo que a su vez indirectamente hará más fácil el que se instale una pareja…

Parece que ambos ejemplares se dedican a cazar palomas, desplumarlas y alimentarse en el mismo lugar, comportamiento que sin duda alguna ha visto el halcón “nuevo” realizar a “Falco” y que copia…

“Falco” en plena alimentación (23-5-2020)

Un lujo tener a esta pareja entre nuestros edificios, y un espectáculo verlos volar y cazar en los alrededores, con esos picados que alcanzan (y superan) los 300 kilómetros por hora, usando con frecuencia las zonas abiertas de la Magdalena, donde las palomas son muy comunes en los caballos de Goñi…

Sobre su presa (6-9-2020)

Ya veis, un par de nuevos vecinos en el barrio, de carne, plumas y hueso, a los que veremos por el Casco Viejo de Iruña a partir de ahora… A ver si tenemos suerte, surge el amor, y en unos meses pequeños halconcillos se suman como nuevas gárgolas del edificio… Halcones que tenemos que tomar como ejemplo por “mirar lejos, volar alto, y sin miedo a exponer el pecho“. Jejejejejeje.

Precioso, este ejemplar que hasta ahora no era el habitual… (13-9-2020)

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Para txikis XLVI; garduña, rata de agua y castor

Y una vez más, continuamos con la fauna de nuestra querida Pamplona…

Seguimos con tres mamíferos que habitan nuestros lares, de los cuales dos especies son roedores bastante fáciles de ver, y la otra se trata de la garduña, de hábitos nocturnos, muy esquiva pero de la que conocemos su presencia por las huellas que nos deja en las zonas húmedas… Y es que, la fauna de Pamplona no deja de sorprender, tenemos mucho más de lo que pensamos!

Garduña; Lepazuri (Martes foina):

Descripción: La garduña es un mustélido, de tamaño medio, de ojos pequeños, color marrón y con garganta y una especie de babero blanco; posee patas y manos cortas, pero una larga y peluda cola.

Alimentación: Mamífero omnívoro con dieta muy variada, que aunque puede comer frutos,  principalmente se alimenta de pequeños invertebrados, roedores, pajarillos, ranas, lagartijas y culebrillas.

Hábitat: Animal forestal que habita todo tipo de bosques, desde dehesas, a zonas más cerradas, tanto de haya como de roble.

Época del año y zona de Pamplona para verla: Muy escurridiza, es prácticamente imposible de ver, ya que es muy esquiva y nocturna, pero su presencia queda delatada por las huellas y rastros que nos deja de vez en cuando en las orillas del río Arga, lugar por el que parece que se mueve.

Garduña – Lepazuri

Rata de agua; Mendebaldeko ur-arratoia (Arvicola sapidus):

Descripción: Roedor de mediano tamaño de aspecto robusto y rechoncho, que mide unos 20 centímetros con cola de 15 centímetros aproximadamente. El pelaje es espeso, denso y corto (adaptado al agua y el buceo), marrón oscuro sobre la espalda, y gris por el vientre, aunque varía según el lugar y según cada individuo. Su cabeza es redondeada y bastante achatada en el morro, con unos largos bigotes y unos pequeños y redondeados ojos negros.

Alimentación: Se trata de un animal herbívoro, que se alimenta de tallos, hojas y raíces, sobre todo de plantas acuáticas, pero también puede comer algún animal acuático (insectos, alevines de peces, anfibios e incluso huevos…); como curiosidad, es capaz incluso de comer bajo el agua.

Hábitat: Como su nombre indica, está relacionada con medios acuáticos (de aguas lentas sobre todo), con vegetación herbácea y de matorral en las orillas donde pueda esconderse, y suelos frescos y húmedos donde pueda hacer agujeros. Ríos, arroyos, regatas, lagos, pantanos, deltas, acequias de riego…

Época del año y zona de Pamplona para verla: Animal totalmente acuático, muy escaso, pero presente en nuestro querido río Arga durante todo el año, e icono del estanque de Mendillorri, donde se ha instalado durante el año pasado una buena colonia.

Rata de agua – Mendebaldeko ur-arratoia

Castor; Kastore europar (Castor fiber):

Descripción: El castor europeo es el roedor más grande de la Península Ibérica, llegando a pesar hasta 30 kilos. Se trata de un animal de aspecto grueso, sin cuello, con cabeza grande y con morro bastante romo. De color marrón chocolate, con pelo tupido y largo, es inconfundible si le vemos la cola, con forma de pala alargada y de color más oscuro que el cuerpo. De manos pequeñas pero pies más grandes, tiene todas las extremidades “pegadas” al cuerpo, compuestas por cinco dedos cada una, con uñas potentes y membrana interdigital en las patas.

Alimentación: Animal herbívoro que se alimentan de la corteza, ramas y hojas de los árboles que talan y de las raíces de plantas acuáticas, brotes verdes y hierbas.

Hábitat: Especie totalmente acuática, que vive en madrigueras en las orillas de masas de agua, y que se aleja muy poco del agua. Principalmente en ríos, aunque puede encontrarse en grandes pantanos y lagunas.

Época del año y zona de Pamplona para verla: Habitual en nuestro Arga, no es fácil de observar principalmente por su comportamiento nocturno. Se puede encontrar en cualquier tramo del río (en el río Sadar y Elorz aunque más raramente también), y son muy visibles y conocidos los mordiscos y roeduras que hace en el arbolado de las orillas.

Castor – Kastore europar

Y como siempre, para l@s más valientes ahí van en blanco y negro, para que poco a poco vayan desgastando las pinturas marrones… Jejejejeje! Que los mamíferos en general son pardos, pero ya sabéis, que los podéis pintar de cualquier color!

Un abrazo amig@s!!!!!

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A la carga de nuevo con los Eleonoras por tierras sorianas

Como he hecho otros años, hace unas semanas estuve por la zona de Almazán y alrededores en busca del precioso halcón de Eleonora (30-6- y 1-7-2020). Fuentepinilla, Almazán, Matute, Matamala…

Un par de días consistentes en estar para el amanecer en el campo y buscar durante todo el día, esperando hasta última hora y evitando las horas de calor, que es cuando parece que estos animales están más activos y dedican la mayor parte de su tiempo a cazar, siendo de esta manera más visibles…

Atardecer por tierras sorianas (30-6-2020)

De esta forma se combinan los bonitos paisajes que dejan las primeras y últimas horas de luz del día, con los mejores avistamientos de la especie.

Y es que, durante las horas de menos calor, (ya que como podéis imaginar durante estos días de junio y julio casca mucho el sol en horas centrales, superando los 30 grados e incluso acercándose a los 40), los halcones de Eleonora pasan horas y horas posados en sus oteaderos, usando en esta zona los cables y postes de alta tensión.

Por ello, con solo caminar por las pistas parcelarias, no es muy difícil ver sus siluetas y dar con ellos…

Además se trata de aves bastante confiadas (comparadas con otras rapaces), y aunque algunas están lejanas, se dejan ver con cierta dignidad, por lo que con prismáticos y telescopio se pueden ver muy bien todos sus detalles.

Pareja de halcones sobre un cable (30-6-2020)

Os preguntareis… ¿Y por que voy allí a ver a la especie?

Pues por una cosa muy curiosa…

Estos halcones, invernan en África y crían en acantilados costeros del Mediterráneo, pero a pesar de ser aves ligadas al mar, en estas fechas (de mediados de junio a mediados de julio aproximadamente) se localizan pequeños grupos en pinares de interior, donde se alimentan de escarabajos sanjuaneros (Melolontha melolontha), (que tienen su boom por San Juan, el 24 de junio; de ahí el nombre). Esto es un hecho curioso y agradable para los aficionados a la ornitología, siendo un fuerte “reclamo” para ir a verlos.

Pero esto no es solo lo curioso de esta especie… A pesar de que se trata de una rapaz que durante la mayor parte del año es una especie insectívora, tiene algo muy especial.

Durante la época de reproducción es un perfecto cazador de aves. Al contrario que otras especies de halcones y rapaces que sincronizan su reproducción con la de sus presas, el halcón de Eleonora tiene una estrategia de supervivencia diferente y ha sido capaz de adaptar su reproducción para hacerla a la vez que la época de migración de la mayor parte de paseriformes y otras aves de pequeño tamaño. Como piratas aéreos, se instalan en islotes marinos, acantilados y peñas que son lugares idóneos para que otras especies migratorias descansen al no considerar el riesgo de depredación de este tipo de halcones.

Allí les esperan y con el agotamiento que llevan los pajarillos en el cuerpo, les dan caza y acaban con ellos. De esta forma, los halcones obtienen buena parte de la comida para sus crías cuando ya prácticamente la reproducción de todas las especies ha terminado, y solo quedan los pollos de halcón de Eleonora por salir del nido.

Según estudios, alcaudones, abubillas, vencejos o pajarillos de otras especies son algunas de las presas que, en ocasiones no son comidas al instante y son acumuladas en despensas. Algunas, aún vivas, se esconden aterrorizadas en huecos, esperando la ocasión para escapar de estos predadores potenciales.

Incluso se ha descubierto algo sanguinario, desagradable y violento (pero bastante habitual en el mundo animal), ya que dado que la disponibilidad de presas puede sufrir altibajos a lo largo del tiempo, algunos halcones mutilan a sus presas arrancándoles las plumas de las alas y de la cola para impedir que puedan volar y las introducen en el fondo de cavidades y fisuras en la roca. De este modo están disponibles para su consumo posterior.

Así que ya veis; un comportamiento curioso a la vez que muy interesante… Es impresionante como sufre adaptaciones la naturaleza para sobrevivir en diferentes medios y hábitats, siendo este halconcillo un claro ejemplo de ello.

Ejemplar de fase clara (1-7-2020)

Ejemplar de fase oscura (1-7-2020)

Como ya sabreis (y si no, lo habréis visto en las dos fotos superiores), hay dos coloraciones en la especie…

Es también curioso, pero la verdad que las coloraciones son muy diferentes… Hay un morfo claro, y otro oscuro (como en el águila calzada), y ambas formas son preciosas… La verdad que no tiene nada que envidiar la una a la otra.

Como bien indica su nombre, la fase clara tiene zona de pecho y parte baja de la cabeza blanca, salpicada con manchas negras y con cierto tono rojizo, mientras que la fase oscura es totalmente de color negruzco.

Este año, es sin duda el año que más ejemplares he visto por la zona, con una quincena diferente por lo menos, y con buen número de ejemplares oscuros, de los que otros años a penas veía un par (y con excursiones por allí con ni tan siquiera uno de fase oscura), por lo que la verdad tuve suerte y fue un acierto viajar allí esta temporada.

Ejemplar de morfo oscuro (1-7-2020)

Así como vi más ejemplares que otros años, también tengo que decir que observé menos individuos en el interior de pinares, y que prácticamente todos los fotografié y observé en torretas y cables.

No es fácil dar con ellos en otro tipo de oteaderos más naturales para que sea todo más fotogénico… Por lo menos en las zonas en los que yo los tengo controlados.

Así como otros años, en horas centrales del día y de mucho sol abandonaban los cables y se metían en zonas de pino, donde buscaban las escasas sombras existentes, este año he sido incapaz de dar con ellos en los pinares…

Ejemplar en ramas de pinos, en un borde de un campo de cultivo, mucho más fotogénico pero muy complicados de observar este año… (1-7-2020)

A pesar de ello, hay que decir que estos halcones nunca defraudan…

En la Península no es una especie fácil de ver, y esto hace que hace que algunos recorramos unos cuantos kilómetros para intentar dar con ella, siendo este un momento clave, en el que los de interior los tenemos cercanos…

Lejano en uno de los posaderos habituales del lugar (1-7-2020)

Ejemplar oscuro en una de las torretas (1-7-2020)

Ejemplar claro más cercano (1-7-2020)

Primer plano de uno de los animales entre hierros (1-7-2020)

Este año, si que los he visto posados en los campos labrados (como suele ser habitual en los esmerejones en muchas ocasiones) y que en otros viajes nunca había conseguido ver…

Siempre uno vuelve a casa con cosas nuevas! Jejejejejeje.

Posado en la tierra (30-6-2020)

Así que viaje muy productivo por tierras sorianas, con este precioso halconcillo como protagonista pero con muchas otras especies como actores y actrices secundarios.

Eleonora mirando (30-6-2020)

En los cables se les ve la mar de tranquilos (30-6-2020)

Permanecí allí una tarde entera y el día siguiente hasta el mediodía, por lo que metí unas cuantas horas por las pistas principales del lugar, buscando y disfrutando de la pequeña rapaz…

Luna al atardecer… (30-6-2020)

Amanece en Almazán (1-7-2020)

En estos paseos, puedo destacar los corzos del lugar, que por Soria y muchas zonas de Castilla son muy abundantes…

Precioso macho en uno de los herbazales (1-7-2020)

Eso sí, tengo que decir que nada comparable a lo de otros años, cuando eran una especie muy abundante, que se contaba a pares y superando las decenas, y este año los he observado a cuentagotas, con si no recuerdo mal tan solo 4 ejemplares diferentes… Eso que al amanecer ya andaba danzando por ahí con mis prismáticos, pero no se cual será el motivo, tiene pinta de que la población ha disminuido muchísimo, ya que por lo que he hablado con otros pajareros que han visitado el lugar, las sensaciones son las mismas, teniendo muchas menos observaciones que en años anteriores.

Olisqueando uno de los pinos (1-7-2020)

Precioso ejemplar con las primeras luces del día (1-7-2020)

Igualmente en aves, muy poquita cosa… A destacar una tórtola europea, especie en claro declive y que siempre alegra ver en el campo.

Tórtola europea en un cable (1-7-2020)

Al contrario que la tórtola europea que cada vez es más escasa, las abubillas son más abundantes en todos los entornos agrarios, y en Almazán la verdad que vi muchos ejemplares y en zonas diferentes, pudiendo observar varios polluelos nacidos este año que eran asistidos por sus padres.

Abubilla con un bicho en la boca (1-7-2020)

A pesar de tener un listado pequeño, buen elenco de pajarillos, con gorriones chillones como lo más abundante, muy comunes en los montones de piedras que existen en los ribazos entre los caminos y los campos de cultivo, escribanos trigueros, verdecillos, tarabillas, gorriones comunes, gorriones molineros, verderones, pinzones vulgares, colirrojos tizones, collalbas grises, cogujadas, alondras, bisbitas campestres, mirlos, estorninos negros o lavanderas blancas.

Gorrión chillón sobre piedra (1-7-2020)

Gorrión chillón con su almuerzo asomando (1-7-2020)

Polluelo de collalba gris en un tocón (1-7-2020)

Además del cielo dominado por golondrinas comunes, aviones comunes y vencejos, entre aves vistosas, varios abejarucos (que en ocasiones compartían cables con gorriones chillones), pitos reales, picos picapinos, arrendajos, alcaudones dorsirrojos, oropéndolas o cucos.

Abejarucos junto a gorriones chillones (30-6-2020)

Y entre aves un poco más grandes poquita cosa… Busqué lechuza y mochuelo en las diferentes bordas, pero me tuve que conformar con escuchar autillos en zonas de choperas y codornices en alguno de los campos de cultivo…

Cornejas, urracas, rabilargos, zorzales charlos, torcaces, y rapaces como cernícalos vulgares, ratoneros, un aguilucho cenizo y un alcotán acompañando a sus primos lejanos los halcones de Eleonora, fueron las demás especies que observé durante estos dos intensos días.

Corneja junto a una abubilla y un par de estorninos (1-7-2020)

Ya veis, poquita variedad en lo que a aves se refiere, pero con el claro objetivo de disfrutar de los halcones de Eleonora totalmente cumplido…

Y es que, siempre es una pasada ver a estos bichos, y sin duda alguna volveré en próximos años, ya que son aves difíciles de ver, y en estas zonas de pinares nunca fallan… Mientras, pensaremos en “ser como el halcón; mirar lejos, volar alto, y sin miedo de exponer el pecho”.

Halcón de Eleonora sobre uno de los postes (1-7-2020)

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Interesante el río Arga… Nidos de pájaros carpinteros, búho chico, oropéndolas…

La verdad que todas estas semanas pasadas el río Arga ha estado mucho más que interesante… Han sido varios paseos los que he dado pajareando, con muchísimas citas interesantes como suele ser habitual en este lugar.

Para ello he recorrido diferentes zonas de los barrios de San Jorge-Sanduzelai, Rotxapea y Txantrea durante varios días (6, 10, 15, 16, 17, 19, 20, 21, 22, 23 24, 25, 26, 28, 29, 30 y 31-5 y 2, 5, 7, 11, 13, 14, 15, 16, 18, 20, 21, 22, 23-6-2020), sobre todo nada más amanecer y al atardecer, momentos en los que además he realizado intensas esperas para poder fotografiar y ver al castor, del que os hablé ya hace unos días… (https://avistadepajaros.wordpress.com/2020/07/16/una-especial-individualizando-castores-en-el-arga/)

La época de cría ha pasado, y aunque los azulones han criado como todas las primaveras, me quedo con la sensación de que el número de polladas ha sido menor al de otros años, aunque esto bien puede ser por el confinamiento y porque las visitas al río en fechas buenas han sido muy tardías…

Por eso, en general hemos podido observar a los pollitos crecidos y con buen tamaño, aunque todavía muy dependientes de la madre.

Grupo de paticos con su madre, aún muy pequeños (24-5-2020)

Paticos ya creciditos en la zona de las pasarelas del Club Natación (23-6-2020)

Patico aleteando haciendo sus primeras prácticas (23-6-2020)

Entre todos estos patos, cada vez son más comunes patos con colores oscuros, híbridos con patos domésticos, o incluso patos escapados de granjas o colecciones privadas, como es el caso de un pato corredor que lleva varias semanas asentado en la zona de Oblatas, que es de mayor tamaño, y que esta primavera ha llegado a reproducirse y a tener descendencia.

El pato corredor junto a un macho de ánade real (20-5-2020)

Al igual que los azulones, como ya supondréis, en el Arga en Pamplona se reproducen otras cuantas especies totalmente acuáticas, como es la gallineta, también llamada polla de agua, y que presenta varias parejas a lo largo del río.

Pareja de gallinetas en su baile de celo (28-5-2020)

En plena cópula (28-5-2020)

Estas crían todos los años, con polladas de diferentes tamaños, y cada vez son más habituales en nuestras aguas, tanto en los ríos, como en los estanques y balsas de los diferentes parques de la ciudad.

Gallineta en su nido (10-6-2020)

Y acompañando a estas especies en el agua, además del mirlo acuático y los andarríos chico, muy frecuentes son también las garzas reales de la que en estos dos últimos años parece que no ha habido reproducción.

Garza real en plena pesca (16-5-2020)

Sacando el pez del agua (16-5-2020)

En pleno acto de tragarse su desayuno (16-5-2020)

Curioso es el caso del cormorán, ave invernante y que desaparece cuando llega la primavera, pero especie de la que este año han aguantado en el río al menos dos ejemplares muy tardíos… uno en la zona de la Magdalena en mayo, y otro en la zona de Cuatrovientos presente hasta bien entrado junio…

Parece que poco a poco pueden estar asentándose en nuestra ciudad en la época de más calor.

Cormorán junto a garza en la Magdalena (16-5-2020)

A estas aves acuáticas, le acompañan también otras habituales en las aguas, como es el caso del zampullín (que de vez en cuando se ve en zonas profundas y remansadas del Arga) o el vistoso martín pescador, que ha criado en la zona de Oblatas sacando parece que tres polluelos y que a día de hoy se observan con frecuencia por la zona.

Martín pescador (22-5-2020)

Y no faltan en las orillas y alrededores del río las lavanderas, tanto blancas como cascadeñas que también crían en Iruña y que son de las aves que nunca faltan si das un buen paseo por el parque fluvial.

Lavandera blanca adulta con uno de sus polluelos (21-5-2020)

Como siempre, en estos paseos, muy buen listado de aves comunes…

Palomas, tórtolas turcas, mirlos, estorninos negros, urracas, grajillas, cornejas y gorriones seguramente sean las especies más comunes, fáciles de ver y reconocibles por todos y todas.

Macho de mirlo con comida (6-5-2020)

Corneja y urraca, dos de los córvidos de Pamplona (22-6-2020)

Polluelo de estornino buscando alimento en un jardín(25-5-2020)

Además, hay especies habituales de estos lares que no fallan…

Es el caso de la cigüeña que cría en una torre de alta tensión en la zona de los caballos de Goñi, y que este año ha sacado dos polluelos adelante, y que si no nos ha abandonado ya, pronto se irá, para volver el invierno que viene y volver a criar en el mismo nido, como lleva haciendo varios años.

Los pollos con su madre (11-6-2020)

E igualmente, los gorriones molineros han vuelto a anidar en los mismos agujeros en los que lo hacen todos los años… El frontón de las piscinas de Amaya es un muy buen lugar para verlos, y es importante citar esta población de la especie, ya que en la Magdalena está la única colonia de gorrión molinero que vive en todo Pamplona.

Gorrión que no tenemos que confundir con el gorrión común… El molinero es más pequeño, rechoncho y con capirote marrón, además de tener una marca en la mejilla de color negro.

Gorriones molineros entrando y saliendo al nido (25-5-2020)

El cielo es dominado por aviones y vencejos sobre todo (aunque de vez en cuando aparece alguna golondrina despistada), y las copas de los árboles son ocupadas por las siempre esquivas oropéndolas, que a pesar de tener colores muy llamativos son muy difíciles de ver.

Siempre andan en las zonas más altas del arbolado entre hojas, pero se pueden localizar por sus estridentes y fácilmente reconocibles chillidos.

Macho de oropéndola en un nido en el que han usado bastantes plásticos (2-6-2020)

La hembra con comida para sus pequeños (2-6-2020)

Igualmente aparecen en verano aves estivales como el autillo, ese pequeño búho que oímos cantar a cualquier hora de la noche en las copas de los árboles, la abubilla o el abejaruco, también muy vistosas en lo que a colorido se refiere, con las abubillas criando en varias zonas de Pamplona, y con los abejarucos volando de vez en cuando las zonas más abiertas en busca de alimento.

Abejaruco posado entre la Magdalena y la Nogalera (17-5-2020)

Cada vez son más habituales las palomas torcaces y las gaviotas patiamarillas… Las torcaces buscan alimento entre las hierbas, y las gaviotas campean el río Arga en busca de algo para lo que alimentarse, e incluso transportar a Zolina, lugar donde cría alguna pareja.

Gaviota patiamarilla en pleno vuelo sobre el Arga (30-5-2020)

Como siempre, durante mis paseos muy buen listado de pajarillos de menor tamaño…

Carboneros, herrerillos, mitos, chochines, ruiseñores bastardos, jilgueros, verderones, verdecillos, petirrojos, currucas capirotadas, pinzones vulgares, colirrojos tizones, ruiseñores comunes, reyezuelos listados y agateadores (como aves se puede decir que comunes), y gorriones chillones, buitrones, carriceros y zarceros localizados en puntos más concretos, siendo más difíciles de observar pero igualmente presentes.

Carbonero saliendo de la caja nido donde está criando (23-6-2020)

Verdecillo cantando a pleno pulmón (10-5-2020)

Y las orillas de nuestro río son muy buen sitio para pícidos, donde podemos encontrar 4 especies diferentes. El torcecuellos (que en estos paseos ni vi ni escuché), el pico menor, que aunque este año no ha criado sigue en su territorio, el picapinos y el pito real.

El pico picapinos es el más habitual, y de hecho he podido observar dos nidos esta primavera… Uno en Aranzadi y otro en la zona de la Magdalena. Ambos en plataneros y muy altos.

Hembra de pico picapinos en la entrada del nido (21-5-2020)

Macho de pico picapinos con comida para su prole (21-5-2020)

Macho de la pareja con el pollito asomando (21-5-2020)

Y por otro lado el pito real, que cada vez es más común en Pamplona, y que está poco a poco usando el río Arga para expandirse y dominar nuevos territorios.

El macho de pito real dando de comer a uno de sus pollos (19-5-2020)

Polluelo hembra (19-5-2020)

Macho joven de escasos días asomando de su nido (19-5-2020)

Además, como suele ser habitual, aunque no es que sean muy abundantes, no faltaron las aves rapaces…

Buitres leonados muy altos, cernícalos vulgares en zonas abiertas como la de la Magdalena, algún vuelo de “Falco” (el halcón que suele posarse en la catedral de Pamplona) campeando, con milanos reales y muy buena representación de milanos negros que todas las mañanas recorren el río buscando algo que echarse a la boca.

Milano negro en pleno vuelo (5-6-2020)

Y también se ven águilas calzadas, especie que en pocos días nos abandonará y comenzará su migración al continente africano, donde pasará la época invernal.

Calzada en pleno vuelo (19-5-2020)

Mientras, seguiremos disfrutando de ella, ya que además de sobrevolar nuestras cabezas, en muchas ocasiones aprovechan las zonas altas para parar y descansar.

Palomas volando con la calzada en la torre en la zona de los caballos de Goñi (19-5-2020)

Calzada molestada por urracas (19-5-2020)

Además, como no de aves vive el hombre, en Pamplona hay mucho más, y acompañando al simpático castor, he podido ver en estas excursiones una rata de agua y una comadreja en la zona de Cuatrovientos, y decir que cada vez es más habitual ver ardillas en diferentes parques y jardines de Pamplona…

Ardilla en un cedro (25-5-2020)

Igualmente los anfibios y reptiles también están presentes, con ranas verdes y sapos parteros que cantan sobre todo al atardecer, además de lagartijas, y pequeñas culebras que aparecen de vez en cuando y me alegraron una de estas excursiones, en la zona de Aranzadi.

Una culebra viperina reptaba y se escondía en el murete que separa el paseo del bosque de ribera, cerca de las piscinas municipales, y que a pesar de estar en el mismo paseo, pasaba totalmente desapercibida para los paseantes.

La culebra entre rocas (23-6-2020)

Asomando la cabeza (23-6-2020)

Ya veis que unos días muy completos, pero de estos paseos tengo una especie a la que tengo que destacar claramente… Una pareja de búho chico ha criado cerca de Miluce, y por allí se dejaban ver de vez en cuando tres polluelos muy majos y ya bastante emplumados…

Pollo de búho chico (2-6-2020)

Una tresena de pollos que hacían ya pequeños vuelos y que al caer la tarde se alborotaban y cantaban llamando a sus progenitores… Una gozada tener una especie así criando en nuestro río Arga. Especie a la que había buscado y tenía ganas, y que gracias a Emilio Salvatierra y Rajen, al fin he conseguido poder observar en mi “Local Patch” Pamplona.

Polluelo entre las hojas (2-6-2020)

Ya veis… entrada con muchísimas especies y de todo tipo, aunque bien es cierto que hablo en ella de montón de días… Que se me acumula el trabajo! Jejejejeje!

Ahora toca volver a disfrutar del verano en nuestro Arga, donde muchas especies se empiezan a marchar, y otras empezarán a llegar en próximos días… Mientras llegan, nos pondremos la mascarilla y seguiremos buscando especies y disfrutando de la naturaleza que tenemos en la puerta de casa.

Eso sí, cuidado con el calor, y a ver si tenemos un poco más de agua, que estos días va todo muy seco, y hay que tener en cuenta que “el agua de agosto fastidia la era… pero apaña la rastrojera”. A ver si se humedece esto un poco más, que el campo lo necesita!

Pajareando con mascarilla, algo que parece comienza a ser habitual (23-5-2020)

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Por las murallas… Abubilla criando, autillos y mochuelos

La época de cría de las aves se ha ido con nosotros encerrados en casa, confinados por el “Covid19”. A pesar de ello, en los muros que rodean parte de Iruña he podido ver los últimos días de la reproducción de muchas especies…

Por ello, desde el pasado mes de mayo han sido varios los paseos (14-3-2020 justo antes del confinamiento, y 16, 17, 18, 25 y 27-5 y 13-6-2020) que he dado por las murallas, la Ciudadela y la Vuelta del Castillo, lugares muy interesantes en lo que a pajarillos se refiere, y que muchas veces infravaloramos.

Muchos conocéis las murallas, ya que en varias ocasiones he hablado de ellas, pero una vez más, voy con mis avistamientos, que aunque como podréis ver no son muy numerosos en variedad, sí que hay especies muy interesantes y que no nos llegamos a imaginar en el corazón de una gran urbe…

Con permiso de las típicas y famosas palomas que podemos ver en cualquier rincón de nuestra ciudad, las grajillas son la especie más habitual en los muros de Pamplona, criando muchas en los huecos que las paredes tienen.

Pareja de grajillas (14-3-2020)

Además, al ser zonas ajardinadas, muchas urracas, mirlos y tórtolas turcas buscan alimento en ellas. Estas especies muy típicas en parques de Pamplona, tampoco faltan aquí.

Preciosa urraca (14-3-2020)

Tórtola turca (17-5-2020)

Aunque no es que estos lugares visitados sean zonas ricas en pajarillos, los gorriones comunes y los colirrojos tizones son otras de las especies que dominan también huecos de menor tamaño… Igualmente en menor número están presentes también pardillos, jilgueros, verderones, verdecillos, carboneros y herrerillos, siempre en zonas donde haya arbolado.

Las palomas, al igual que en el resto de Pamplona, son muy pero que muy numerosas, y compiten con las grajillas en la ocupación de estos agujeros para criar, a pesar de que las palomas también aprovechan prácticamente cualquier lugar… Balcones, macetas, sobre-tejados…

E incluso a veces, entre todas las palomas, se ven palomas de colores, de esas de competición de las que ya he hablado alguna vez por aquí… Es el caso de una paloma rosada muy habitual en la zona de los fosos de la Taconera.

Paloma con colores rojizos (16-5-2020)

Destacar, sobre todo en los árboles grandes, y con predilección por los abedules y álamos blancos, a los autillos, muy numerosos en estas zonas de Pamplona, y que aunque cuesta verlos, son bastante asiduos a las mismas ramas día tras día.

La Taconera, la Vuelta del Castillo, “el Bosquecillo” y Antoniutti son muy buenas zonas para observar a este pequeño búho; además, en estos lugares, hay varias cajas nido para aportar agujeros en los que puedan anidar.

Autillo entre hojas (16-5-2020)

De esta forma, los autillos son búhos pequeñitos de colores pardos y grises, que ya han criado y tienen los pollos de tamaño decente, pero que aún son torpes y andan practicando sus primeros vuelos, incluso con pequeños polluelos que todavía no habrán saltado del nido…

Autillo mostrando sus orejillas (18-5-2020)

Especie que viene en primavera desde África y que cría por aquí, para en unas semanas de nuevo marcharse y volar a zonas más cálidas, donde en invierno encuentren insectos de los que alimentarse con cierta facilidad…

Aves que confían muchísimo en su mimetismo, y que aunque estés cerca se sienten (o eso parece) bastante seguras.

Mirando atento (18-5-2020)

Como bien sabéis, en la Taconera hay unos estanques con mini parques zoológicos, donde además de aves que forman parte del zoo, desde hace años se han asentado por lo menos un par de parejas de gallinetas que también crían todos los años…

Gallineta con sus crías (17-5- 2020)

Entre ciervos, gansos, cisnes, varias especies de gallinas, faisanes y patos de mil formas y colores, se mueven tranquilamente, como si formaran ya parte de esta “colección”.

Lo mismo pasa con estorninos negros, lavanderas blancas y lavanderas cascadeñas, que son visitantes asiduos de estas zonas con agua, y que sobre todo en días de calor aprovechan para refrescarse.

Cisne con una de sus crías en una de las lagunas de la Taconera (16-5-2020)

Igual pasa con las garzas reales, que muchas veces se posan en los grandes cedros del lugar, y que en ocasiones bajan a las lagunillas a pescar y alimentarse de las diferentes carpas que hay.

Además de todas estas especies, por estas fechas, durante las excursiones pajariles vencejos suelen dominar el cielo, sobre todo en los atardeceres, al igual que aviones comunes (que son menos abundantes pero también están presentes), y milanos reales, milanos negros, cernícalos vulgares y cornejas también campean de vez en cuando.

Y como no solo de aves vive el hombre, tenemos que destacar en las balsas de los fosos de la Vuelta del Castillo, conectadas por un pequeño canal, la presencia de sapos parteros y ranas verdes…

Rana verde, justo antes del confinamiento (14-3-2020)

Las ranas no son muy abundantes, pero los sapos parteros, aunque son muy difíciles de ver, son muy numerosos y se oyen con facilidad cuando cae la tarde, teniendo en estos estanques y acequias la colonia más grande de todo Pamplona y alrededores…

Cada vez, además, se escuchan con más frecuencia en las orillas del río Arga, por lo que parece que poco a poco se va extendiendo… Un lujo tener entre nosotros un pequeño anfibio tan bonito y “especial”, ya que a modo de curiosidad, tenemos que saber que el sapo partero es la única especie de anfibio de nuestros lares, en la que el macho lleva a la espalda “pegados” los huevos con los embriones en estado larvario, hasta que cuando están muy avanzados los suelta en el agua para que nazcan.

Además de destacar en esta zona a los sapos parteros, tengo que hablar también entre toda la fauna que hay, de otras dos especies que son muy importante en estos parques…

Por un lado el mochuelo, una pequeña rapaz nocturna, de aspecto rechoncho, pero a la que tenemos que considerar el búho más diurno, ya que muchas veces descansa al sol y se le puede ver cazando a plena luz del día…

Mochuelo en uno de sus huecos (13-6-2020)

También mora los huecos de las murallas, y cada vez es más abundante en Pamplona… Antes solo se localizaba alguna pareja por aquí, pero ahora es más común también en otras zonas de las murallas, ya que al oscurecer también se le escucha en la zona de Curtidores, Magdalena, Universidad de Navarra y en la zona de la Media Luna (por lo menos)… Un lujo!!!

Mirando de frente (13-6-2020)

Animal más cercano (13-6-2020)

E igualmente, otra de las estrellas de la Ciudadela, para mi es la abubilla…

Abubilla sobre una roca en los jardines de la Vuelta del Castillo (27-5-2020)

Abubilla bajo el nido, con el montón de excrementos de los polluelos que poco a poco ha ido sacando del interior (25-5-2020)

Ese pajarillo muy vistoso, anaranjado con franjas blancas y negras en su plumaje, y una larga cresta que abre en forma de abanico, que también aprovecha los huecos de la antigua fortaleza para criar, y que a nadie puede dejar indiferente al verla.

Igual que el autillo, se trata de un ave estival que aparece en primavera… Aprovecha huecos de murallas, árboles, taludes de tierra, y en estos nidos saca varios polluelos, muy alborotadores cuando son mayores, lo que hace que los nidos sean medianamente fáciles de localizar…

Abubilla en la puerta del nido (25-5-2020)

Este ave tan bonita, tenemos la suerte de que cría entre nosotros, en las murallas, y que en esta zona lleva varios años seguidos usando el mismo agujero para ubicar su nido, que aunque pueda ser inestable y con cierto peligro (ya que está a ras de suelo), parece le da buenos resultados y repite lugar primavera tras primavera…

Con la cresta abierta dando de comer a uno de sus pollos (27-5-2020)

En la puerta del nido (25-5-2020)

Así que ya veis, lugares sin mucha variedad, pero que esconden mucho más que la historia que nos pueden contar las murallas de Pamplona, ya que hay una vida natural oculta, muchas veces desconocida e incomprendida con un buen listado de aves y avistamientos muy interesantes…

Ahora tocará esperar a que pase el calor y esperar al otoño, muy buena época para pajarear, ya que empiezan a llegar las aves invernantes y los árboles tiran las hojas, dando más visibilidad… Mientras tanto “agua viene y toalla va, y el verano ya pasará”.

Abubilla volando del nido (25-5-2020)

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Para txikis XLV; lagartija, rana verde y salamanquesa

Seguimos con esta sección, y si hace unos días empezábamos con los mamíferos, hoy seguimos con unas más pequeñas, viscosas y escamosas… Se trata de los reptiles y anfibios, que aunque creamos que no, en pequeñas y recónditas zonas de nuestra ciudad todavía sobreviven…

Espero que os guste!!! Y a ver si poco a poco además de conocerlas, comenzamos a valorarlas, que muchas veces este tipo de especies son incomprendidas y están mal vistas por la sociedad…

Lagartija ibérica; Sugandila iberiar (Podarcis hispanica):

Descripción: Es la lagartija que tenemos en Pamplona. Pequeña y con dibujos muy variados, predominan reticulados y rayados con rayas continuas y discontinuas, y machas negras, puntos claros, pardos y verdosos. Coloraciones también muy diferentes, de pardo a grisáceo e incluso verdoso, y vientre de color crema.

Alimentación: Pequeños insectos de todo tipo que captura por sorpresa.

Hábitat: Se trata de un animal que vive en fisuras, y es habitual en cualquier zona rocosa, por pequeña que sea. En muchas ocasiones adaptada a vivir en construcciones humanas, y entre la vegetación de parques y jardines.

Época del año y zona de Pamplona para verla: Se puede ver prácticamente en cualquier lugar donde encuentre cobijo, y exceptuando el invierno (que pasa en alguna fisura) durante todo el año.

Lagartija ibérica – Sugandila iberiar

Rana verde; Igela berdea (Pelophylax perezi):

Descripción: De tamaño muy variado, la rana verde es la más común en  nuestra ciudad, con ojos grandes, una marca vertebral amarilla, y con su cuerpo color crema por debajo, y un verde muy variado, desde tonos llamativos a colores más oscuros y combinando con colores negros, por encima.

Alimentación: Principalmente insectos e invertebrados acuáticos.

Hábitat: Especie siempre ligada al agua, ya sea en zonas corrientes, o en zonas estancadas. Como curiosidad, es capaz de aguantar ciertos niveles de suciedad y contaminación. Presente en ríos, regatas, lagunas, charcas, estanques, acequias, canales de riego…

Época del año y zona de Pamplona para verla: Se puede observar en las zonas húmedas de la ciudad. Río Arga, zona de la Magdalena o charcas como las de la Vuelta del Castillo y la Avenida Zaragoza sobre todo, y desde primavera hasta verano. Por la noche es fácil de escuchar hacia mayo y junio.

Rana verde – Igela berdea

Salamanquesa común; Dragoitxo arrunta (Tarentola mauritanica):

Descripción: La salamanquesa se trata de un reptil, muy similar a un cocodrilo pequeño, pero sin morro afilado. Es escamoso, de colores pardos de diferentes intensidades según los ejemplares, y con una especie de ventosas en sus manos y pies, con los que se adhieren a las paredes.

Alimentación: Su alimentación se basa en todo tipo de insectos y arañas.

Hábitat: Se trata de un animal de roquedos y cortados, pero que a día de hoy se encuentra en cualquier tipo de construcción, incluso en grandes ciudades.

Época del año y zona de Pamplona para verla: Es un animal que podemos ver a partir de primavera, y hasta otoño, en las paredes de edificios (prácticamente cualquiera en el barrio), en muchas ocasiones en la zona del Parque del Mundo, a pesar de que suele pasar desapercibida por su comportamiento generalmente nocturno.

Salamanquesa común – Dragoitxo arrunta

Y para variar, ahí van en blanco y negro, como siempre, para que sean coloreadas al gusto de los txikis y las txikis… A disfrutarlos!!!!

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Una especial… Individualizando castores en el Arga

Hoy voy con una publicación con un protagonista al que le tengo cierto cariño y siempre me hace ilusión ver… Los mamíferos son más complicados de ver que las aves, además de lo curioso de este animal y de la polémica en la que el “pobre” está inmerso, hace que cada avistamiento sea especial.

Todo el mundo lo conoce, pero a la vez, lo desconocemos por completo… Por ello, está muy bien el libro del marcillés Francisco Javier Fabo, “El castor en la Península Ibérica” (de la editorial Evidencia Médica y publicado hace tan solo unas semanas) del que he extraído información para esta entrada, y con el que he hablado de los comportamientos que he visto estos días, aclarando algunas dudas…

Se trata de un animal cuanto menos curioso y que ha vuelto a nuestros lares hace muy pocos años. Ya he hablado en varias ocasiones de él en este blog, pero esta primavera, parece que los avistamientos se están disparando, y puede ser que poco a poco la población se esté asentando definitivamente, a la vez que se expande, y va perdiendo el miedo al ser humano… Se trata del castor europeo, del que en esta entrada espero que aprendamos un poco más de este simpático e incomprendido animal, que no debemos confundir con el castor americano, de mayor tamaño y que es el que realiza las típicas y famosas presas que conoceremos por comics, documentales, dibujos animados, y a las que hay cierto miedo entre la población…

Castor alimentándose en una orilla en la zona de Trinitarios (24-5-2020)

Como ya he dicho, durante esta primavera se ha estado viendo muy fácil (cuando hemos podido salir de casa, claro) y por ello he realizado varias excursiones por diferentes zonas del río de Arga en Pamplona, para poder avistarlo (20, 21, 22, 23, 24, 26, 28, 19, 30, 31-5 y 2, 5, 7, 11, 13, 14, 15, 16, 18, 20, 21, 22 y 23-6-2020)…

Para ello he estado en la zona norte de la ciudad, concretamente en los barrios de la Rotxapea, San Jorge (Sanduzelai) y Txantrea, donde el río Arga domina en lo que a naturaleza se refiere y nos ofrece especies tan espectaculares como esta.

Castor nadando (31-5-2020)

Y la verdad que no me puedo quejar de éxito, ya que en prácticamente todas mis esperas he tenido suerte… Algo que suele ser “raro” en el mundo de la naturaleza, ya que las jornadas sin éxito y sin avistamientos suelen ser las más abundantes…

Tenemos que saber que el castor, es el roedor más grande de Europa (como muchos podéis imaginar) y el segundo más grande del mundo, solo por detrás del capibara, y teniendo en cuenta que en el mundo hay más de 2200 especies de roedores, este animal puede llegar a pesar hasta 30 kilos (lo normal entre 15 y 25 kilos).

Entre hojas en una orilla (20-5-2020)

Se trata de un animal de aspecto grueso y rechoncho, sin cuello, con cabeza grande, ojos pequeños (con membrana transparente para poder nadar y bucear viendo lo que pasa a su alrededor) y con morro bastante romo. De color marrón chocolate, con pelo tupido y largo, es inconfundible si le vemos la cola, ya que es muy característica, con forma de pala alargada, redondeada, como estriada y escamosa y de color más oscuro que el cuerpo.

Castor en San Jorge fuera del agua, donde se le aprecian los detalles (2-6-2020)

Nadando, se le ve la forma de la cola y lo voluminoso que es (30-5-2020)

De manos pequeñas pero pies más grandes, tiene todas las extremidades “pegadas” al cuerpo, compuestas por cinco dedos cada una, con uñas potentes y membrana interdigital en las patas. Estas membranas, además de la ya citada cola, y de una uña bífida (una especie de uña doble) que usa para acicalarse, arreglarse el pelaje e incluso desparasitarse, son características típicas y muy especiales en el animal.

Precioso ejemplar, concretamente una hembra caminando por una playa de rocas (31-5-2020)

En principio, el dimorfismo sexual del animal es mínimo, y aunque en general las hembras son algo más grandes que los machos, esto varía de unos ejemplares a otros, ya que con la edad, los castores van aumentando su tamaño, adquiriendo el tamaño de adulto sobre los 3 años de edad (a pesar de que al parecer crecen durante toda la vida, unos 9-10 años en libertad), pudiendo llegar al cerca del metro de longitud, cola incluida…

Nadando a escasos metros de la orilla (15-6-2020)

Lo único fiable al 100% para diferenciar machos de hembras, es en la época de lactancia, el poder ver las mamas a las hembras, que son muy claras y se pueden ver con cierta facilidad si el animal se pone en pie o algo erguido.

Parece que la cola es diferente según el sexo, y que es más uniforme y acabada como en forma algo redondeada en machos, y que acaba más en vértice y no es tan uniforme en hembras, pero esto debe ser muy difícil de contrastar en campo, y solo para los más expertos… yo lo he intentado y la verdad que con este rasgo se me hace difícil diferenciarlos.

Hembra comiendo, donde se le aprecia algún pezón (31-5-2020)

Como ya he dicho antes, es importante saber que hay dos especies de castores en el mundo, el castor americano (Castor canadiensis) que se encuentra prácticamente en todo Norteamérica y el europeo (Castor fiber). Dentro de cada una de ellas existen varias subespecies (en la especie europea se conocen 8 subespecies), dependiendo del hábitat y del lugar donde se encuentren. La diferencia entre unos y otros, además de en el comportamiento (el castor americano es el que hace grandes presas), el primo americano es de mayor tamaño aún si cabe que el europeo.

Se trata como ya imagináis de un animal totalmente acuático. Vive en ríos, y habita las orillas y aguas más tranquilas… zonas de badina, meandros abandonados, pequeñas lagunas y zonas en general donde la corriente no es muy grande y los desniveles son escasos o inapreciables. Por eso es un animal que no llegará a la alta montaña, ya que los cauces rápidos y donde hay saltos de agua no son buenos para él.

Castor comiendo en la orilla del río (24-5-2020)

En estos ríos, en ocasiones, para asegurar el nivel de agua que lo proteja de predadores (lobos, coyotes, osos, linces o águilas), el castor construye diques mediante árboles, ramas, piedras y tierra. Esas razones seguramente sean las que hacen que el castor europeo no realice este tipo de construcciones, ya que en Europa, los depredadores son más escasos (e incluso dependiendo la zona ni tan si quiera los hay).

Estas presas, aunque podamos pensar lo contrario, son muy buenas para la naturaleza, ya que produce diferentes tipos de hábitats, como por ejemplo en un río ancho y lento con kilómetros y kilómetros de agua, de repente la remansa con una marabunta de ramas y otros materiales, entre lo que además filtra y corre el agua, por lo que no es una presa de hormigón que paraliza todo…

Esto se ha probado ya y estudiado científicamente, y da un beneficio increíble a otras especies, por lo que el castor es un arquitecto que además ayuda a sus compañeros de río de forma natural. Es un verdadero y natural regulador del río y su ecosistema.

Castor nadando (30-5-2020)

Como es lógico, al tratarse de un animal acuático, es un perfecto nadador y buceador (aunque en general no realiza buceos largos), con el cuerpo perfectamente adaptado, con las membranas en las patas que le hacen de aletas, ojos con párpados transparentes para poder ver debajo del agua, y una fuerte cola que usa como remo y timón cuando está en el agua, y como punto de apoyo para mantener el equilibrio cuando está en tierra.

Metiéndose a bucear (31-5-2020)

Bajo el agua… ¿lo veis? (20-5-2020)

Además, en el agua, pega unos potentes coletazos con los que se sumerge cuando se siente amenazado, con finalidad de por un lado asustar al posible peligro o depredador, y con la intención por otro lado de avisar a otros posibles castores que haya en el lugar.

Se trata de un animal que sale del agua con frecuencia, pero tampoco se aleja mucho de ella, ya que su cuerpo está totalmente adaptado a la vida en el agua, y en tierra firme es un animal muy torpe, al que le cuesta caminar… El ser grande, voluminoso, paticorto, y que su cola no le ayuda a caminar, le complica el desplazamiento, pero a la vez es divertidísimo verle con la lentitud y torpeza con la que se mueve…

Comiendo entre alta vegetación (31-5-2020)

En tierra acicalándose (26-5-2020)

En las observaciones que tuve, su agilidad dentro del agua contrastaba con su torpeza fuera… El verlo nadar tan tranquilo, con la cabeza por delante y usando su característica cola de timón transmite una paz y una calma impresionante…

Postura característica de nado, con todo el cuerpo sumergido, y solamente asomando la cabeza, de forma que puede ver, oler y oír. De hecho, tienen buen olfato y oído, pero mala vista, y entre ellos se reconocen por los olores, ya que son al parecer muy personales.

Primer plano de un ejemplar nadando (20-5-2020)

Primer plano de otro ejemplar con mejor luz (31-5-2020)

Cuando sale del agua, en general lo hace para alimentarse, y en casi todas las ocasiones termina por marcar territorio… Además de la masa de agua, necesita orillas con vegetación entre la que esconderse, y no le vienen nada bien escolleras u otro tipo de obstáculos artificiales… De hecho, las grandes presas son un gran obstáculo para su dispersión.

Para marcar territorio, hace una especie de montón de tierra con sus manos, al que le pasa por encima segregando “castóreo”, una especie de líquido oloroso.

Marcando, haciendo un montón de tierra con sus extremidades al que luego le pasó por encima (24-5-2020)

Como ya sabréis muchos, el castor es un mamífero principalmente de hábitos nocturnos, por lo que a pesar de la falta de luz, las noches son los mejores momentos para poder observarlo, así que ha sido un lujo poder disfrutar de estos ejemplares con la luz del día, ya que he podido fichas varios ejemplares con hábitos muy crepusculares, y forzando un poco los parámetros de la cámara lo he conseguido pillar decentemente.

Nadando con escasa luz pero bien visible, durante un amanecer en la Magdalena (29-5-2020)

Hay que tener en cuenta, que el río es bastante sombrío, por lo que a pesar de que el castor aparecía antes de las 9 de la noche en muchas ocasiones y había mucha luz, en el río con la sombra de los grandes árboles no había tanta…

En tierra firme en Sanduzelai (2-6-2020)

La alimentación del castor es muy característica (totalmente vegetariana pero variada), y ahí va uno de los posibles problemas del animal que el ser humano ve en nuestras aguas, ya que elimina el arbolado de la orilla…

Roedor, con dientes largos, fuertes y amarillentos, se alimenta de madera; sobre todo de corteza, hojas, planta joven, tallos frescos y brotes verdes que roe con su potente dentadura, y por ello muchas veces en vez de observarlo directamente daremos con su presencia por las señales, ya que es más fácil ver sus rastros en la orilla del río que al propio animal. Además, también puede aprovechar frutales donde los hay, carrizos, hierbas e incluso maíz.

Restos recientes de alimentación (10-6-2020)

Se aleja muy poco de la orilla, pero en las proximidades al agua puede dar caña a los diferentes árboles que existen, llegando a tirarlos y cortarlos en muchas ocasiones. Se trata de un animal que va royendo poco a poco a baja altura, hasta que tira (algunas veces) el árbol por completo. Una vez en el suelo, se sigue alimentando de ramas, corteza, hojas y brotes.

Castor fuera del agua en una playa que hay cercana a Cuatrovientos (28-5-2020)

Para el invierno, corta ramas y las amontona, teniendo una especie de despensa que utiliza a modo de comedero, y que en ocasiones se encuentra bajo el agua.

Como el transporte de ramas por tierra le sería costoso debido a su poca agilidad, en muchas ocasiones aprovecha el río para ello, moviéndose continuamente río abajo y río arriba con ramas, palos y troncos en la boca.

Desplazándose por medio del río (31-5-2020)

Debido a este tipo de alimentación, las marcas que realiza son fáciles de localizar… sus roeduras son muy características, en ocasiones de buen tamaño, ya que llegan a cortar (o por lo menos empezar) árboles de hasta medio metro de diámetro, principalmente chopos o fresnos, y ello acompañado por el claro color de la madera cuando las mordeduras son recientes llama la atención entre los normales colores oscuros y grisáceos de los bosques de ribera, hace todo aún más sencillo.

Llevando ramas de higos, que se comió en un lugar más seguro (18-6-2020)

Transportando hojas de una orilla a otra (7-6-2020)

Así que imaginaros la “piñata” que tiene el bicho, que con sus dientes, poco a poco y en varios días, ya que no comienza con un árbol y hasta tirarlo no para, si no que digamos que va picoteando de árbol en árbol y puede estar varios días sin tocar uno. Hace el mismo trabajo que un leñador hace con un hacha o un maderista con una motosierra… Dientes de “acero” tiene este sacapuntas de más de 25 kilos…

A todo esto, a pesar de que unos árboles los derriba, y otros no, el castor es un animal que vive en colonias, por lo que donde están asentadas la cantidad de este tipo de troncos cortados y marcados es espectacular… Además, como ya hemos nombrado, es un ingeniero natural impresionante, ya que parece que los árboles grandes que tira (en general orientados al río donde puede aprovechar las ramas para alimentación e incluso realizar alguna pequeña presa más fácilmente), no solo lo hace con la idea de alimentarse, sino que también lo hace para que de alguna manera entre luz, así rejuvenecer el bosque, y aprovechar los árboles jóvenes nuevos que vengan tras la apertura del hueco.

Saliendo a la superficie para alimentarse (31-5-2020)

Es algo espectacular ver como se alimenta y se engancha con su boca a los troncos ya tirados, pero hay que decir que no solo tira árboles, si no que sobre todo en primavera, se alimenta de brotes de sauces, álamos, carpes, fresnos, olmos y chopos jóvenes que deshoja y a los que come las ramas más finas. Además, en ocasiones roe pero sin intención de alimentación, ya que parece que lo hace para trabajar su dentadura, ya que continuamente están creciendo.

Yo la verdad que tuve mucha suerte y pude disfrutar de él de muy buenas formas y en varios días, así que una gozada, ver como en muchas ocasiones también se alimentaba desde el mismo agua, poniéndose en pie lo máximo que podía, o incluso estirando las manos para coger las ramas más bajas, manteniendo el equilibrio con la cola. Un auténtico espectáculo de la naturaleza.

Usando la cola para mantener el equilibrio (26-5-2020)

Alzándose desde el agua para comer con la cola erguida (24-5-2020)

Es precioso ver como el castor se “amorra” al tronco y poco a poco va comiendo madera, ayudándose en ocasiones con las manos para sujetar las astillas, y poniéndose a dos patas en posturas curiosas a la vez que divertidas…

Erguido comiendo (31-5-2020)

Comiendo tranquilamente en plena Rotxapea (31-5-2020)

Durante estas observaciones, nadaba y se movía de una orilla a otra, saliendo incluso del agua a zonas llenas de matorral o a zonas más pedregosas, donde si había madera en el suelo se dedicaba a morderla por muy pequeño que fuera el tamaño de los restos a devorar.

Nadando en pleno atardecer (18-6-2020)

El castor construye sus madrigueras protegidas y rodeadas por las aguas.

En Iruña, lo lógico es que aproveche las zonas con mayor espesura de zarzas, oquedades de raíces o zonas tipo “madre” muy abandonadas, en zonas tranquilas y sin acceso donde pueda descansar tranquilamente y nadie le moleste durante las horas del día en las que el animal baja su actividad y permanece descansando…

En pleno nado (2-6-2020)

La madriguera suele ser un conjunto enmarañado de palos y ramas a modo de cueva, donde los animales se sienten protegidos, con muchas veces entrada directa bajo el agua, para así evitar la entrada de posibles depredadores.

Si hay poca agua, (sobre todo en zonas altas de río) puede construir alguna presa pequeña cercana, para de esta forma subir el nivel y que la entrada quede cubierta de agua, lo que indirectamente, favorece el aumento de la vegetación… Pero repetimos y que quede claro, el castor europeo aunque hace presas, son pequeñas y escasas… Las grandes presas son obra del primo americano.

Como es lógico, en estas esperas en el río y caminatas buscando al castor aparece un buen listado de aves acompañantes, pero con las que la verdad interaccionan muy poco, y de las que os hablaré otro día… Como bien supondréis, garzas reales, azulones, gallinetas, lavanderas blancas, lavanderas cascadeñas o el colorido martín pescador son algunas de las especies vecinas de este mamífero en nuestras aguas.

Junto a un azulón, el ave más habitual en el río Arga a su paso por Iruña (31-5-2020)

Sus restos de alimentación, son fáciles de localizar, porque son muy visibles, y ello nos puede ayudar a localizar ejemplares, pero en cambio, sus excrementos son muy complicados de encontrar, ya que por su composición (están compuestos de serrín), en el agua se desintegran con suma facilidad y rapidez…

Así que uno de los indicios que usamos para dar con otras especies, como son los excrementos, que dependiendo del tamaño, olor, composición o lugar nos hace ubicar y confirmar especies en un lugar determinado, con el castor no nos sirve, ya que es muy complicado de localizar… Eso sí, tenemos suerte que los restos de alimentación son mucho más visibles y evidentes que en cualquier otra especie, y gracias a ellos podemos saber de su presencia aunque no veamos directamente al animal.

Alimentándose desde el mismo agua, un lujo de observación (16-6-2020)

Siempre es divertido a la vez que curioso verlo comer… (28-5-2020)

Y tras esta pequeña descripción del animal y su biología, vamos con la polémica…

Como muchos ya sabréis, el castor europeo se extinguió de la Península Ibérica hace muchos años. Según estudios, hay datos que dicen que 300 años más o menos, pero hay otros científicos que dicen que esos datos no son fiables y que desapareció hace miles de años (en restos de Atapuerca y otros yacimientos arqueológicos se constatan fósiles de su presencia).

Parece que hay datos de que existía en el siglo VI, también hay información que habla de solo hace unos 300 años, pero hay otros científicos que dicen que esos datos no son fiables y que desapareció hace miles de años, así que es un tema en el que parece que no hay acuerdo científico… En el libro que os he hablado antes (“El castor en la Península Ibérica; pasado, presente y futuro”), muy bien documentado y parece que bastante fiable, se publica mucha documentación relacionada con el comercio en la Edad Media, y que la gente de la nobleza y realeza realizaba diferentes compras de pieles, carnes y castóreo, por lo que parece que hasta el siglo XVII estaba entre nosotros… Os aconsejo el libro para echar un ojo a toda esta información, y muchas más sobre yacimientos prehistóricos de diferentes comunidades autónomas, algo muy interesante y muy bien recogido.

Lo único que a día de hoy está claro es que en la Península Ibérica desapareció (con el ser humano involucrado en el tema, para variar), y por una introducción ilegal ha ido colonizando y expandiéndose por nuestros ríos. Una suelta que fue realizada en el Ebro en 2003 en principio por un grupo de ecologistas europeos en el que se soltaron una veintena de castores de origen alemán en la zona en la Ribera navarra y en La Rioja y que es el origen de las poblaciones de castor europeo que actualmente viven en el norte de España.

Colas de castores entre la vegetación (28-5-2020)

Poco a poco se han ido reproduciendo, y aunque las diferentes Administraciones intentaron en su día eliminarlo mediante trampeo sacándolo del río (no sé cómo se trata en cada comunidad autónoma a día de hoy pero creo que ya no se hace absolutamente nada), se está expandiendo por diferentes ríos y diferentes cuencas, de forma que por ello cada vez parece más fácil verlo en nuestra Pamplona natal nadando a sus anchas por el río Arga donde no existe depredador ni competidor natural que le pueda afectar… A día de hoy está en el Ebro y varios de sus afluentes (creo que no hay aún mapas de distribución oficiales), muy expandido, aunque los grandes embalses dificultan su desplazamiento y expansión.

Castor antes de llegar a la presa de Santa Engracia (31-5-2020)

Con la presa de Santa Engracia rota, se desplaza más fácilmente a pesar de la corriente (31-5-2020)

Impresionante verle subir a contracorriente… Despacio pero seguro (31-5-2020)

Su suelta ha sido muy criticada, ya que los animales liberados a comienzos de los años 2000 son de origen desconocido y de estado sanitario poco claro, no fiable y sin estudiar. Fue una suelta totalmente ilegal, sin papeles, sin autorizaciones correspondientes y seguramente sin estudios previos de hábitat, en un medio que actualmente se ha transformado y alterado mucho desde la antigua presencia de estos mamíferos (da igual si fue hace 300, 400, 700, 2000 o 10000 años).

Alimentándose de un tronco desde el agua (15-6-2020)

Mirando hacia arriba, desde donde lo observábamos unos cuantos, con el detalle de los dientes anaranjados… (15-6-2020)

Además, los autores de la suelta seguramente no estén estudiando la situación de la población y como está evolucionando después de la introducción del animal… Cosa que en una “reintroducción” que en primer lugar tiene que ser siempre avalada y autorizada por la Administración pertinente, debe de estudiarse, ya que es fundamental para el porvenir del animal, ya que si se reintroduce es porque algo ha fallado en su conservación y la cosa no marcha bien…

Así que por todo ello se ha causado un fuerte debate y ni los científicos, ni los biólogos, ni los amantes de la naturaleza llegamos a un acuerdo sobre el animal… Todos coincidimos en que está claro que una suelta siempre debe ser estudiada antes, tanto en temas de hábitats como de enfermedades o salud de los animales, ver las consecuencias que puede traer a las especies autóctonas, ver si es viable económicamente, tener claros los fines de la actuación, contar con sus autorizaciones pertinentes y seguir la población y su estado después para ver la evolución y si se cumplen los objetivos buscados…

Comiendo prácticamente al oscurecer en una de estas esperas (30-5-2020)

Pero ahora… ¿que hacemos con el animal? Lo sacamos del medio o ¿lo dejamos porque en su día estuvo y se podría considerar un animal autóctono a pesar de que por las causas que fueran hubiera desaparecido? Ahí está el debate donde las opiniones son diversas y variadas. Además a ello se le une… ¿cuánto nos puede costar sacar el animal de aquí económicamente?, y la más complicada… de la forma en la que se ha expandido… ¿es posible a día de hoy?

Además, tenemos una legislación por delante, y a día de hoy, el castor está protegido en Europa (a principios del siglo XX estuvo a punto de desaparecer por la caza, pero tras reintroducciones se ha recuperado, y a pesar de que tiene un estatus de especial protección, podemos decir que no está amenazado). En España y Navarra está todavía un poco en el limbo, pero si en Europa está protegido, las directrices sobre el animal quedan bastante claras…

Cada uno tendrá sus pensamientos con sus argumentos, y si indagáis en internet las tenéis a decenas… “Amigos” de los castores que los quieren entre nosotros porque en su día estuvieron y gente que piensa que habría que sacarlos sea como sea (muchos de ellos totalmente por desconocimiento, y porque se cree que el castor mata todos los árboles de las orillas, algo que espero que con esta entrada veáis de otra manera, ya que el castor en un verdadero renovador de vegetación y creador de ecosistemas nuevos favoreciendo a muchas otras especies).

Yo la verdad que personalmente a pesar de que hayan pasado años de la entrada del animal en nuestras aguas y de que soy un amante de la naturaleza y de todas sus formas de vida, sigo sin tener clara mi idea sobre el tema, así que no me mojo… jejejejeje. Por un lado me alegra saber (y mucho) que una especie que estuvo (y desapareció por nosotros) vuelve a estar, pero no me puede quedar indiferente ante la forma de su llegada… Complicado cuanto menos.

Simpático castor nadando sin conocer la polémica que lleva el pobre tras el… Jajajaja (2-6-2020)

Claro está que sea la especie que sea no se pueden hacer introducciones como esta, que luego pasa lo que pasa… Visón americano, cangrejo señal, cangrejo rojo (aunque estas dos con todas las autorizaciones pertinentes y realizadas por el mismo Gobierno), galápagos de Florida, siluros y otros muchos peces… Se cuentan por decenas los casos de introducciones (unas por accidente y otras siendo conscientes pero casi siempre ilegales) que cada vez son más habituales (casos de mapache últimamente, perro mapache parece que también hay algo…) que están acabando con nuestra fauna local. Tema que algún día (como ya he dicho en otras ocasiones) trataré en el blog… “Fauna exótica invasora”, algo sobre lo que nos tenemos que concienciar y que marcará sin duda alguna el futuro de nuestro medio natural.

Castor entre la vegetación, en la Magdalena (20-6-2020)

Primer plano del mismo ejemplar, bonito animal, curioso y metido en una buena polémica sin querer (20-6-2020)

Decir, que fruto de estas reintroducciones, en Finlandia y Noreste de Rusia hay alguna población de castor americano, algo que desde mi punto de vista es mucho más difícil de digerir, ya que dudo que esa sea la especie originaria de la zona…

Comiendo tranquilo, parece que medio dormido en uno de los atardeceres en la Rotxapea… (31-5-2020)

En mis observaciones, en general lo localizaba a lo lejos en la zona de Trinitarios, en San Jorge… En este punto hay zonas donde el río va bastante encajonado, por lo que el animal se dedicaba a nadar e ir a puntos accesibles desde los que podía comer con más facilidad…

Curioso, pero no era fácil pillarle en la lejanía, ya que a pesar del gran tamaño, nada de forma muy suave y produce muy poca estela en el agua… Al llevar solo el morro fuera, un ánade azulón deja más rastro en el agua que este animal… Parece mentira!!!!

Viendo lejano como se acerca… (30-5-2020)

Incluso al menor despiste, lo perdías y tenías que buscar aguas arriba o aguas abajo, según en la dirección que llevase, y en ocasiones me sorprendía, ya que a pesar de que parece que va lento, se mueve con mucha facilidad y de forma bastante rápida, muchas veces bajo la proyección de las ramas que sale sobre el agua, en la zona más oscura del río…

Nadando lejano en la orilla de enfrente (13-6-2020)

Aunque en estos avistamientos he visto varios ejemplares diferentes, he visto muy pocas interacciones entre ellos… Es curioso, pero son varios los ejemplares que existen ya en Iruña, y de hecho ando intentando individualizarlos por zonas, a pesar de que es una tarea bastante difícil…

La pareja nadando con un ejemplar visiblemente más grande que el otro (28-5-2020)

El castor, vive en núcleos familiares, y parece que ya tengo dos zonas diferentes con dos familias, que probablemente sean tres zonas y tres grupos familiares (y dudo de una cuarta) en estos varios kilómetros de río Arga en la zona norte de la ciudad.

El castor es un animal que se empareja de por vida, y en enero y febrero tiene el celo…

Nadando en aguas rápidas (31-5-2020)

En esta época, el macho y la hembra copulan, tanto en el agua, como en la madriguera o en tierra firme, en una acción que debe ser espectacular… Tiene que ser muy bonito ver a dos animales de 20 kilos cada uno como se conquistan, “bailan” en el agua juntos y copulan para de esta forma reproducirse…

Pareja de castores acurrucados, pero ya apenas sin luz, casi ni se les aprecia… (15-6-2020)

Tras la reproducción, los castores tienen una gestación de unas 12 semanas, y hacia mayo o junio, dependiendo de cuando haya sido la cópula, nacerán de 1 a 5 crías (normalmente 2 o 3) que se mantienen en la madriguera otras 6 semanas, alimentándose de leche materna primero, y sumando a la dieta después las primeras hojas y brotes tiernos, abundantes aún por estas fechas (brotes que incluso llevará ejemplares subadultos de la familia).

El núcleo familiar durará en la zona varios meses, constando de los dos adultos reproductores (que forman pareja de por vida), con la camada del año, y con parte de la camada del año anterior, independizándose los machos parece que en general en su segundo año, y las hembras en su tercero, alejándose del lugar y buscando nuevos territorios; o bien nuevos, o bien donde alguna pareja haya sido mermada.

Comiendo en pleno atardecer (24-5-2020)

En mis paseos por el río, entre tanto bicho, estoy intentando individualizar los ejemplares que veo… Tarea difícil pero no imposible, que creo me puede dar muchos datos en cuanto a los desplazamientos de la especie…

En primer lugar, parece que hay una hembra lactante que tiene la cola perfecta (y que pude reconocer en uno de los días por tener las mamas muy desarrolladas, lo que seguramente indique que haya unos pequeños castores por ahí a punto de salir de la madriguera si no lo han hecho ya), sin ninguna marca, y otro par de ejemplares, de lo que aún no he podido saber el sexo (ya que esto es muy difícil), pero que son fáciles de reconocer por cicatrices en la cola… Ambos ejemplares andan entre la Rotxapea y San Jorge, y junto a la hembra, parece que son tres de los individuos del lugar…

En tierra firme, con cicatrices fáciles de reconocer… (2-6-2020)

Además, en la Txantrea tengo otro núcleo familiar, con al menos otros dos ejemplares, uno claramente de menor tamaño, pero que no he podido individualizar, ya que no es fácil verles las colas en condiciones.

Para diferenciar los individuos, he realizado unos dibujos, donde marco las cicatrices de los diferentes animales, que como suele ser costumbre en mí he bautizado, y a los que ahora si que parece que he podido individualizar en condiciones…

De esta forma, “Antxon”, “Torcuato” y “Adela” nadan en nuestras aguas… Jejejeje.

Individualizaciones realizadas durante estos días (5-7-2020)

También, mientras tanto, poco a poco, como las condiciones de escasa luz de estos avistamientos hacen difícil la fotografía, me estoy intentando embarcar en un proyecto de un video que quiero realizar sobre el animal, (una especie de mini documental) explicando un poco todo de lo que he hablado en esta entrada, pero con videos (e imágenes), de los que he podido sacar estos días, ya que son bastante interesantes y se le ve muy bien al animal, tanto en sus características físicas, como en su comportamiento…

Además del libro del “El castor en la Península Ibérica; pasado, presente y futuro”, os animo a visitar https://www.deriosycastores.es/ donde hay también mucha información sobre este animal interesante, curioso, y que se sin querer está en el ojo del huracán.

Espero que os haya gustado la entrada, y que hayáis aprendido más sobre este simpático y alegre animal que comparte nuestra ciudad y nuestras aguas del río Arga y afluentes.

Grabándole muy tranquilo (16-6-2020)

Para terminar, os dejo con alguno de los videos que he grabado, y que en un futuro formarán parte del documental que tengo en mente… A disfrutar!!!!

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Revista EZKABA (Julio 2020) Mamíferos VI; CONEJO

A VISTA DE PÁJAROS

Seguimos con los mamíferos, que en general son más conocidos que las aves, y en esta ocasión vamos con uno que aunque es poco habitual por el barrio, aún tiene alguna pequeña población aislada en diferentes zonas verdes. Se trata del conejo, ese animal rechoncho y de orejas largas que todo el mundo conoce, pero que no es nada fácil de ver, ya que es bastante esquivo y asustadizo.

MAMÍFEROS VI

Conejo; Untxia (Oryctolagus cuniculus): El conejo es un animal muy famoso. Se trata de un mamífero robusto, con patas y manos cortas, sin cuello, cabeza redondeada, ojos grandes y oscuros y unas características orejas, largas y acabadas en punta. Es de color pardo grisáceo, muy variado, y como cola tiene un pequeño pompón, pesando en total hasta dos kilos de peso.

Conejo (10-3-2017)

Vive en zonas abiertas, donde por el material del suelo pueda excavar madrigueras, lugar donde vive, con facilidad. Generalmente zonas abiertas con campos de cultivo, o bordes de lugares boscosos donde haya zonas arbustivas en las que esconderse. Se desplaza a pequeños saltos, y tiene varias camadas al año con varias crías, por lo que si se reproduce bien, puede expandirse muy fácilmente, a pesar de que en los últimos años ha sufrido enfermedades muy graves que han reducido mucho sus poblaciones.

Conejo comiendo (19-3-2015)

Se trata de un animal totalmente vegetariano. Hierbas, raíces, tallos, hojas, frutos y bulbos están en su alimentación, siendo muy curiosa, ya que es un animal coprófago; es decir, se come sus propios excrementos para así ahorrar energía y aprovechar los nutrientes que no han sido aprovechados en la primera digestión.

En general es un mamífero nocturno, que se mueve al atardecer y amanecer sobre todo, y que tiene comportamiento gregario, viviendo en grandes colonias, siendo muy común en prácticamente toda la Península Ibérica y en la Ribera Navarra.

En Pamplona y alrededores cuenta con las poblaciones más norteñas, con algún núcleo en la zona de la vía del tren a su paso por la Rochapea desde Berriozar, en la zona del Parque de los Aromas, donde hay alguna pequeña familia que sobrevive a la construcción de edificios y el paso de coches de la Ronda Norte, y en la zona del meandro de Aranzadi.

Para leer la revista completa:

 

 

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Cernícalos criando en “El Sadar”; nuevos rojillos en nuestro cielo

A pesar de vivir en la ciudad, tenemos la suerte de que en los tejados, murallas y edificios altos de Pamplona anida el “halconcillo” más común en Europa.

Hace ya alguna semana que leí en redes sociales (por Ainhoa Bermejo) que una pareja de halcones estaba criando en “El Sadar”, y como pajarear en la ciudad es lo mío, allí que fui a investigar que se veía…

Tardé poco en dar con el nido, ya que a pesar de no verse, los pollos escandalosos no paraban de piar y hacer ruido, y como sospechaba, tras un par de vuelos de adultos, ya pude ver que no se trataba de ningún halcón, sino de cernícalos vulgares, (el primo pequeño del halcón peregrino), la rapaz más fácil de ver en Pamplona, y a la que a pesar de ser muy tímida y huidiza, con frecuencia se le puede ver surcar los cielos.

Cernícalo posado en un espino (22-6-2020)

Como ya he dicho, esta especie cría con frecuencia en el interior de las ciudades… En Pamplona hay alguna pareja en las oquedades de las murallas que rodean la ciudad, en grandes pinos de parques y jardines, y en edificios altos… Que yo sepa una pareja cría (no todos los años) en la catedral de Iruña, este año han criado en el ya derruido edificio de “Salesianos”, donde los pollos fueros recogidos y llevados al “Centro de Recuperación de Fauna de Ilundain”, en los alrededores del Parque del Mundo también suele criar otra pareja…

Además, con mucha frecuencia usa maceteros de balcones tranquilos (hace años crió una pareja en un ventanal del colegio de la Compasión en la Rotxapea) y está bastante acostumbrado a la presencia humana en estos casos…

Así que puedo destacar, que esta primavera la especie nos ha dado una buena alegría, y ha sido capaz de sacar una nidada en el estadio “El Sadar”, del Club Atlético Osasuna, con una pareja a la que he seguido desde que me enteré, haciéndoles un pequeño seguimiento…

El Sadar en obras (7-6-2020)

A pesar de las obras del estadio, y el meneo y continuo ajetreo de grúas, cables, ruidos, hierros y gente, parece que le ha importado poco, y ha buscado una pequeña terraza donde al parecer ha estado muy tranquilo y pasando desapercibido para la mayoría del personal.

Terraza donde han criado (7-6-2020)

Detalle del lugar… ¿Veis los polluelos? (7-6-2020)

Detalle de los pollos asomando… (7-6-2020)

Por lo que me he enterado después, gracias a Raúl Pascual, no es primer año que crían en la zona, y aunque la época de cría coincide con la temporada futbolística, parece que esta pareja es muy futbolera y le gusta este lugar para ubicar su nido…

La verdad, que antes del confinamiento ya llegué yo a ver una pareja muy acaramelada y en sus típicos vuelos nupciales por el lugar, pero nunca había imaginado que criaría en el estadio, y menos con las obras que estaban pendientes y que iban a hacer que hubiera allí gente y movimientos tanto de personas como de camiones prácticamente durante todo el día…

Ejemplar adulto echando a volar tras llevar comida al nido (30-5-2020)

Si no me equivoco han sido tres los pollos que ya han echado a volar y abandonado el nido con éxito…

Mis primeras visitas se saldaban solo con los sonidos de los pequeñajos, y que no llegaba a ver desde ninguna posición, adivinando que estaban vivos por las continuas visitas de los padres a dar alimento, ya que aparecían con “ceba”…

Visitas que cada vez han sido más interesantes, ya que poco a poco los jovenzuelos iban asomando y desplazándose por toda la terraza, encaramándose a todo lo que había por allí mientras poco a poco iban ganando en tamaño y en plumaje…

Los polluelos poco a poco creciendo, son seguramente uno de los adultos posados en la terraza (12-6-2020)

Las visitas han sido varias (30-5 y 7, 9, 12, 18, 21, 22 y 25-6-2020), y la verdad que ha sido un lujo ver poco a poco como asomaban, crecían, se movían por todo, y ejercitaban sus alas y musculaturas para poder volar, todo ello entre chillidos y sonidos fáciles de reconocer, sonidos que se producían sobre todo cuando se acercaban los padres…

Piando desde el lugar habitual, dos polluelos a pleno pulmón (9-6-2020)

Las tres crías en su posadero habitual (9-6-2020)

Moviéndose ya por todo, bastante creciditos echando un vistazo a lo que ocurría a su alrededor (22-6-2020)

Más cercanos, a punto de volar, en la última visita que hice y los vi, ya con pequeños vuelos y algún ejemplar fuera del nido (22-6-2020)

Para conocer un poco más a la especie y saber sobre estos tres nuevos rojillos que ya dominan nuestros cielos, tenemos que saber que el cernícalo vulgar es una rapaz de tamaño pequeño que presenta dimorfismo sexual entre machos y hembras.

El macho presenta cabeza, cola y obispillo gris; dorso rojizo con pintas negras, y garganta, pecho y vientre color cremoso rayado. Además posee en su rostro un característico bigote oscuro. Por el contrario, la hembra es más parda y posee la cola marrón.

El macho de la pareja posado en uno de los salientes del estadio (21-6-2020)

La hembra posada en los alrededores del estadio (22-6-2020)

Tanto hembras como jóvenes poseen las partes superiores pardas rojizas rayadas horizontalmente, siendo claras por abajo y con fuerte barreado oscuro, no siendo fáciles de diferenciar unos de otras. Como puntos comunes, machos y hembras poseen anillo alrededor del ojo de color amarillo, pico grisáceo con cera amarilla y patas también amarillas; además, la cola de ambos sexos acaba en una franja negra fuerte y una fina blanca; la bigotera está presente también en ambos individuos de la pareja.

Para diferenciar a los jovenzuelos, los amarillos de pico y ojos son menos intensos, pero hay que hilar muy fino para diferenciarlos, ya que es bastante complicado…

El macho posado en las una farola del lugar, desde donde observa y aprovecha campos embastecidos y campos de cultivos para cazar (30-5-2020)

En vuelo presenta cuerpo esbelto con alas largas y apuntadas y cola larga; a menudo se cierne dejando la cola abierta y colgando (sin moverse del sitio inmóvil y aleteando) postura que suele acabar con un picado, ya que es su forma de caza.

Verle en esta postura es habitual (flota en el aire) y por ello es fácil de reconocerle, ya que son muy pocas las rapaces que son capaces de adquirir este tipo de movimientos… Solo el águila culebrera, pero que es muchísimo más grande, y en ocasiones el ratonero, también más grande y de coloraciones más oscuras son capaces de cernirse de esa manera, lo que hace al pequeño cernícalo inconfundible en este tipo de vuelo.

La hembra de la pareja planeando entre las grúas que están realizando las obras (22-6-2020)

Volando entre los tejados y antenas de “El Sadar” (21-6-2020)

Su dieta es muy variada, y se alimenta de pequeños mamíferos (topillos, ratoncillos, ratas…), insectos, reptiles (lagartijas o pequeñas culebrillas), anfibios y pequeñas aves.

A muchos de estos animalillos da caza en la misma ladera que tiene al sur del estadio a escasos metros, y de los que caza tanto cerniéndose en el aire como suele ser típico en la especie, como subido desde las farolas del lugar, a las que se sube con frecuencia.

Incluso fuera de época de cría, podemos decir que es un animal bastante común por el lugar, ya que tiene un mosaico de campos de cultivo con zonas arbustivas muy bueno para poder cazar con muy buena visibilidad.

El macho adulto en lo alto de una farola (30-5-2020)

En mis estancias, no vi muchas cebas, pero bueno, sí que eran habituales los adultos en la zona… En muchas ocasiones aparecían de repente, y a penas se les veía (y más difícil aún los fotografiaba), a pesar de que los polluelos preveían la visita con un aumento tanto en el volumen como en el número de los chillidos…

Adulto llevando al nido un pequeño roedor en una de mis primeras visitas (30-5-2020)

Conforme los polluelos se iban haciendo grandes, y es bien lógico, las cebas eran más importantes y numerosas, ya que además de crecer y desarrollar su plumaje, también necesitan tener cierta musculatura para poder echar a volar.

A pesar de ello, ha sido muy complicado fotografiar los encuentros entre adultos y jóvenes, ya que duraban escasos segundos, tampoco podía tirarme yo allí topo el día, y la rapidez de los bichos es impresionante… Aparecían y desaparecían a toda pastilla como si de fantasmas se tratase… Además, los pollos parece que se movían por toda la terraza, por lo que los adultos no siempre bajaban al mismo lugar…

El adulto llega ante la mirada y chillos de uno de los pollos, en una de las ocasiones que pude pillar decentemente (18-6-2020)

Llegando… (18-6-2020)

Aterrizando para alimentar a su prole (18-6-2020)

A punto de dar de comer en un momento lleno de vida (18-6-2020)

Curioso este animal, está presente en todo tipo de ambientes, siendo muy común en ciudades, como ocurre en esta ocasión. Normalmente habita terrenos abiertos, cultivos y brezales donde puede buscar a sus presas con facilidad, aunque también se le puede ver por acantilados o zonas con arboledas sueltas. Evita zonas forestales, y aprovecha cualquier rincón para criar… Por ello, es tan abundante y se puede ver con cierta facilidad.

Normalmente nacen en nidos pequeños, pero allí, al tenerlo en una terraza, se han movido continuamente, sobre todo cuando ya tenían un tamaño bastante decente, lo que supongo que habrá hecho que hayan desarrollado la musculatura con más facilidad y más tranquilamente, ya que si nacen por ejemplo y caen al suelo en un lugar abierto, están expuestos a depredadores u otros posibles peligros…

Allí, al estar en una especie de terraza, se ahorran este tipo de complicaciones, ya que no olvidemos, que la época de reproducción y la cría es un momento muy crítico para la evolución de los ejemplares y la especie.

Un par de pollos tomando el sol durante una de mis visitas (9-6-2020)

Los tres ejemplares asomando un poco (9-6-2020)

Posado en el borde del balcón, mientras algún polluelo entrena el aleteo en la parte trasera de la madera (21-6-2020)

Para completar un poco, tenemos que saber que esta especie está presente en la Península Ibérica durante todo el año, siendo muy común y habitual, tratándose de una especie sedentaria, pero que aumenta su población en invierno con ejemplares procedentes del norte de Europa.

Con uno de los ejemplares escondido… ¿lo veis? (18-6-2020)

Ahí andaba, entre los bidones, los palets y las vallas metálicas… Ha habido ocasiones en los que costaba observarlos, a pesar de escucharse y saber que estaban ahí… (18-6-2020)

La verdad que ha sido un lujo tenerlos criando tan cerca (en casi mi segunda casa… jejejejeje) y poder verles crecer y hacerles seguimiento hasta que han llegado a hacer pequeños vuelos mientras ambos progenitores andaban pendientes de ellos y cuidándolos con todo el amor posible…

Hembra en el borde de la terraza con alguno de los polluelos asomando (18-6-2020)

Tras varias prácticas de vuelo y varios días de entrenamiento de aleteo, ya han abandonado el nido, y vuelan por los alrededores… De hecho, ayer estuve y no di con ellos, lo que me hace suponer que ya han volado definitivamente abandonado el lugar, ya que queramos o no, con las obras hay demasiado jaleo allí…

Aleteando y practicando movimientos de vuelo (18-6-2020)

En lo que a molestias se refiere, tengo que añadir que el “Guarderío de Medio Ambiente – Basozainak” del Gobierno de Navarra estuvo mirando el nido y las molestias que se podían causar por las grúas (tras aviso de Osasuna, que ya estaba al tanto de la existencia del nido), para llevarse los pollos en caso de que los adultos abandonaran la cría, para criarlos en el centro de recuperación de fauna, pero no fue necesario, ya que como veis, la pareja ha aguantado a la perfección la estancia de monstruos metálicos de toneladas y toneladas que llevan ya varias semanas trabajando allí…

Ahora, será frecuente ver en zonas cercanas a los jóvenes recién saltados del nido en compañía de sus padres, aún algo torpes, volando entre posaderos fáciles, y conociendo todo lo que tiene a su alrededor, como me pasó a mí en mi penúltima visita, en la que algún joven abandonaba la terraza y volvía en vuelos cortos, pero en la que también ya vi un pollo fuera del nido posándose en unos espinos, ejercitándose y sin ninguna pinta de volver a la terraza…

Un jovenzuelo con uno de los adultos entre espinos al lado de su lugar de cría (22-6-2020)

Entre arbustos, bien curioso (22-6-2020)

El polluelo aleteando y ejercitando sus alas (22-6-2020)

Espectacular abriendo las alas y aprendiendo a volar poco a poco (22-4-2020)

Así que podemos estar orgullosos de tener unos rojillos más nacidos en nuestro mismo estadio…

Las obras en “El Sadar” no han influido, para que los cernícalos más rojillos del mundo hayan tenido tres polluelos que ya habrán volado, y que en próximas semanas aprenderán lo que es la vida y colonizaran nuevos territorios…

Los tres pollitos ya bien crecido, aleteando y haciendo pequeños vuelos, descansan en uno de los muebles del balcón donde han criado (18-6-2020)

Desde aquí les deseamos suerte a “Sadar”, “Cente” (de centenario, que es nuestro año!!!) y “Roji”… No sabemos si serán machos o hembras, pero esperemos que lleven el nombre de nuestro “Osasuna” volando bien alto, y esperemos que las obras no afecten mucho a este balcón, para que nuestros cernícalos puedan seguir criando en el lugar…

Conociendo su nuevo territorio, uno de los ejemplares tras abandonar el nido (22-6-2020)

Confiemos que con la remodelación del campo no pierdan su lugar de cría, y en caso de que se realicen obras en la terraza, a ver si Osasuna se anima a poner unas cajas nido para facilitar la cría a la pareja de rapaces más rojillas de todo Pamplona… En su día ya comenzamos unas conversaciones para ello, pero habrá que retomarlas en condiciones…

Alegría ver a estos tres cernícalos creciendo en nuestro estadio, y alegría la permanencia que cada vez tenemos más cerca, para así celebrar la temporada que viene nuestro centenario en primera división… Aupa los cernícalos, y Gora Osasuna!!!!!

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“Covid-19”; confinamiento y el ver aves desde casa

El confinamiento ya ha llegado a su fin. Ha sido duro, pero el encierro parece que termina y los niños, niñas, paseantes, “runners” y bicicleteros reinan de nuevo en nuestras calles y zonas de paseo… Igualmente nosotros los aficionados a la naturaleza podemos pasear, hacer senderismo y llevar al cuello nuestros prismáticos.

La fauna, durante estas últimas semanas ha recibido un fuerte respiro de calma y tranquilidad, y por ello han sido muchos los videos de fauna salvaje merodeando nuestros pueblos y ciudades de una forma algo anormal a lo que estamos acostumbrados, como si de alguna manera, todos estos animales reclamaran su sitio y espacio que poco a poco les hemos ido arrebatando en muchos casos.

Un tejón en un cajero automático, corzos y zorros en Mutilva, una familia de ánades por la zona de hospitales, cetáceos muy cerca de la costa, cabras monteses por las calles y tejados o jabalís en parques urbanos han sido habituales estos días, pero se les ha acabado el chollo y les toca volver al bosque. Tampoco tenemos que olvidar que muchos videos son falsos, y que son o bien de otras épocas, o bien de otros países, pero como la tecnología e internet hace que todo vuele al momento, nos la cuelan y nos los creemos…

Arcoíris tras una pequeña tormenta en estos días de confinamiento… (4-5-2020)

De momento esto se termina, y de nuevo la fauna tendrá que volver a esconderse fuera del jaleo al que estamos acostumbrados; ruidos, personas, humos… Solo podemos esperar que los pajarillos que hayan hecho los nidos en sitios muy accesibles no pierdan sus nidadas y sus polluelos, y que los mamíferos no se hayan acostumbrado a sitios muy expuestos, igual que reptiles, anfibios e insectos. Que les vaya lo mejor posible!!!!

A los pajareros con todo esto nos quedará el recuerdo, de que todos y todas más o menos hemos pajareado desde el balcón de casa y de alguna forma nos hemos quitado el gusanillo, teniendo observaciones de buena variedad de aves, seguramente más de las esperadas y de imágenes curiosas que jamás habíamos pensado…

Yo personalmente no he metido muchas horas porque vivo en el corazón de Pamplona, entre tejados y con pocas vistas al cielo, pero a pesar de ello como veréis han salido cosillas muy interesantes, ya que en los ratos de balcón hablando y arreglando el mundo con los vecinos y vecinas siempre tenía a mano los prismáticos y la cámara…

Suerte que en tantos días, cerca de dos meses, (no sé si más o menos, ya que un poco hemos perdido la noción del tiempo), hemos tenido la suerte de poder observar atardeceres y amaneceres espectaculares…

Amanecer desde Iruña (5-4-2020)

En estos días, la variedad de aves no ha sido gran cosa, pero para el poco tiempo que he metido, si que se me han cubierto las expectativas, y más que de sobra, por lo que estoy muy contento con el resultado…

Como podéis imaginar, en el interior de nuestra ciudad, las más abundantes son las palomas cimarronas (descendientes de las palomas bravías, escasas en incluso igual se podría decir que hasta desaparecidas en nuestros alrededores), en las que en plena primavera están apoteósicas y nos dan bonitas escenas…

Paloma sobre tejado frente a casa (10-4-2020)

Estaban en pleno celo (y muchos palomos aún siguen), y siempre es curioso ver como se hinchan y siguen a las hembras, que en muchas ocasiones lo único que buscan es escaparse y abandonar el lugar para no ser acosadas…

Macho hinchado tras una hembra (7-4-2020)

Palomo tras paloma (19-4-2020)

A pesar de que la mayoría de las ocasiones la hembra termina volando, de vez en cuando se producen cópulas, y los machos consiguen su propósito, reproduciéndose para que después la hembra ponga los huevos en algún macetero o hueco de paredes y murallas, lugares en los que normalmente crían…

Palomas copulando (1-4-2020)

Y de este fruto, salen sus pequeños polluelos, fácilmente reconocibles por ser más estilizados, con un pico bastante “feo”, y con una especie de pelusa en la cabeza, ya que no tiene toda la pluma formada…

Pichón persiguiendo a su ama (31-3-2020)

Polluelos comiendo de la madre (14-4-2020)

Entre estas palomas, las palomas pintadas de las que os hablé hace unos días (https://avistadepajaros.wordpress.com/2020/04/06/quien-nos-pinta-las-palomas-parece-que-se-trata-de-colombicultura/) también han hecho aparición, con una paloma verde que de vez en cuando sobrevolaba nuestros tejados… Palomas que forman parte de una especie de competición cuanto menos curiosa.

Paloma verde (6-4-2020)

Igualmente, es muy conocido el gorrión común, habitante también de nuestra ciudad, bastante abundante pero en claro descenso poblacional, ya que en muchos lugares donde antes se encontraba por decenas, ahora es muy difícil de observar, seguramente por la desaparición y pérdida de buenos sitios para criar…

Macho de gorrión sobre una canaleta (10-4-2020)

Otra de las aves que no han faltando en estos días de confinamiento y muy abundantes en los tejados del Casco Viejo de Pamplona son los colirrojos tizones… unos pajarillos pequeños, de color gris las hembras y jóvenes, y de tonos más oscuros los machos, con característica cola anaranjada que le da el nombre, y que cantan desde bien pronto, incluso antes de que el sol salga desde lo alto de los edificios, y que igualmente cría en pequeños huecos que pueda encontrar tanto en paredes como en tejados…

Hembra de colirrojo tizón en lo alto de un tejado (10-4-2020)

Precisos macho, muy frecuente en nuestros tejados, con zonas más oscuras que la hembra (12-4-2020)

Además de estas aves muy conocidas, y de las tórtolas turcas, más esbeltas que las palomas y de un gris rosado uniforme por todo el cuerpo, que de vez en cuando han sobrevolado mi cabeza a la que estaba en el balcón con cámara y prismáticos, los córvidos tienen muy buena representación en nuestra ciudad con tres especies diferentes y fáciles de reconocer e identificar…

Las más conocidas por todos son las urracas… También llamadas picarazas contrastan en su plumaje colores blancos y negros, por lo que son fáciles de ver, ya que además tienen un buen tamaño y son bastante comunes en toda la ciudad, por lo que tampoco faltan en jardines y tejados de Alde Zaharra.

Urraca sobre antenas (26-4-2020)

De mayor tamaño, más corpulenta y con cola más corta, también tenemos en el barrio a la corneja, de la que una pareja cría en los grandes árboles de alrededor de la plaza de toros…

Por ello es habitual en esta zona, buscando alimentos en los tejados, y cantando desde zonas altas para marcar territorio.

Corneja caminando sobre las tejas (2-4-2020)

Las cornejas son aves preciosas, que son totalmente negras con un potente pico y que no tenemos que confundir con los cuervos… A pesar de que yo durante tanto día postrado en el balcón sí que llegué a ver un día un cuervo, no es para nada habitual en Pamplona…

Corneja caminando (4-4-2020)

La corneja es grande, pero el cuervo aún lo es más… Y para diferenciar, el pico del cuervo es aún mucho más grande y potente, aunque a decir verdad, si la observación es muy lejana o corta, no son fáciles de diferenciar…

Yo puedo decir, que además, parece que las cornejas son cada vez más habituales sobre los tejados y antenas…

Corneja cantando desde una antena (1-4-2020)

Corneja caminando por un tejado muy cercana a mí (2-4-2020)

Buscan alimento donde pueden, y esto da escenas curiosas, como la corneja de la foto, que se alimentaba de los restos de una paloma…

Corneja comiendo restos de paloma (13-4-2020)

Y para terminar con los córvidos, las grajillas son otras de las habituales de nuestros tejados… Esta especie, además cría en abundancia en los agujeros de las murallas, entre palomas y alguna otra especie que también aprovecha las diferentes oquedades para criar.

Pareja de grajillas (27-4-2020)

Preciosas se muestran bastante abundantes, siendo algo más pequeñas que las cornejas, con zonas grises en el cuerpo, y con unos preciosos ojos claros…

Grajilla (27-4-2020)

Especies que muchas veces en vuelo no se distinguen bien, pero que tenemos que conocer y saber distinguir, ya que son habituales entre nosotros, y podemos disfrutar de ellas con cierta facilidad.

Corneja en pleno vuelo (19-4-2020)

Además, también tenemos otros pájaros negros que se ven con mucha frecuencia y de menor tamaño…

Es el caso de los estorninos negros, que se suelen ver en grupos grandes, y que igual que otras especies también cantan desde lo alto de los tejados. Estos son negros, más pequeños y con pico amarillo, y también los deberíamos conocer, ya que son bastante abundantes…

Pareja de estorninos sobre antenas (19-4-2020)

E igualmente negro y que tampoco ha faltado en estos días de confinamiento ha sido el mirlo, algo más grande que el estorninos negro,  y con pico más anaranjado… En esta especie hay que tener en cuenta que la hembra es parda en vez de negra, y tenemos que saber que igualmente es muy cantarina, incluso de noche…

Mirlo cantando desde las alturas (13-4-2020)

Mirlo en una canaleta (28-3-2020); Nando

Como no sólo de aves se vive, disfrutaba de todo lo que la naturaleza nos regalaba, e igualmente la luna durante tantas noches nos dejaba preciosas estampas… Incluso con cantos de autillos, el búho más pequeño de la Península Ibérica en alguna de las noches.

Primeros planes de la luna (4-4-2020)

Luna llena (8-4-2020)

Puedo decir que en lo que a aves se refiera, las ya citadas han sido las especies más abundantes, pero ha habido un pequeño listado de pajarillos que salpicadamente aparecían de vez en cuando y se dejaban ver sobre los tejados…

Principalmente han sido fringílidos, a los que se han sumado los carboneros (bastante escasos, eso sí)… Verderones y verdecillos cantaban con bastante frecuencia desde las antenas, y algún pardillo sobrevolaba todo sin parar a descansar…

Verderón cantando desde una antena (12-4-2020)

Verdecillo frente a casa (7-4-2020)

Y los más abundantes de esta familia durante todos estos días fueron los jilgueros, que incluso crían en algún macetero de la calle… Buscan y picotean en busca de alimento en las pequeñas hierbas que crecen en las tejas más viejas…

Pareja de jilgueros cogiendo material para el nido (10-4-2020)

Curiosa escena que se repetía continuamente con estos enmascarados pajarillos, que se alimentaban en lugares imposibles.

Más cercanos (10-4-2020)

Aunque tardaron, a finales de abril ya comenzaron a aparecer los primeros vencejos, ave que no podía falta en el listado (junto a aviones comunes y alguna golondrina que llegue a ver en alguno de los días), y que vuelan a decenas cuando la tarde se acaba, en busca de mosquitos y otros insectos que llevarse a la boca…

Sin duda alguna, esta especie que vive, come y duerme en el cielo, y no se posa nunca, con sus chillidos es uno de los sonidos del verano…

Vencejos en vuelo (30-4-2020)

A pesar de estar lejos del río, un día también pude ver un cormorán, alguna pareja de ánades azulones, las garzas reales eran bastante habituales en vuelo, y llegué a observar un grupo de una docena de gaviotas, lideradas por un par de gaviotas sombrías adultas… Las demás supongo que serían también de la misma especie, pero iban lejos y no lo pude confirmar…

Cormorán en vuelo (31-3-2020)

E igualmente, de vez en cuando, en plena época de migración sobrevolaba el cielo la cigüeña, especie de la que una pareja cría en la Magdalena y tiene en la actualidad un par de pollos ya bastante creciditos…

Cigüeña en pleno vuelo (12-5-2020); Nando

Menos abundantes pero también presentes por nuestros tejados, las lavanderas… Lavandera blanca, una especie en general ligada a zonas de agua y jardines, y lavandera cascadeña, con tonos amarillos, y mucho más ligada a cursos de agua que la lavandera blanca, pero de las que un ejemplar, cantaba curiosamente muchas mañanas desde la misma antena frente a casa…

Curioso comportamiento de una especie que no esperaba para nada ver desde el balcón, ya que pocas veces sale del río y de sus orillas, por lo menos en Pamplona.

Lavandera blanca (3-4-2020)

Lavandera cascadeña mucho más lejana… (10-4-2020)

Destacar, que aunque estemos en medio de la ciudad, igualmente se ven rapaces en vuelo…

No han faltado los cernícalos vulgares, una de las rapaces que cría en el interior de la ciudad, y de la que puede que haya una pareja criando en la catedral, aunque no lo he podido confirmar…

Cernícalo en pleno vuelo (2-5-2020)

Como ya he dicho alguna vez, en este mismo edificio, hubo un programa de reintroducción de halcones, y aunque uno de los bichos murió, el otro sigue siendo habitual, y eso hizo que algún día lo viese desde el balcón volando y campeando en busca de palomas que cazar…

Halcón en pleno vuelo (30-4-2020)

Aleteando espanta a las palomas (30-4-2020)

Bastante comunes los milanos, aunque siempre lejanos… Sobre todo los milanos negros, aunque también pude ver algún milano real.

Milano negro en vuelo (8-4-2020)

Milano real (13-4-2020)

E igualmente, mucho más altos en tantos días he podido observar algún buitre leonado sobrevolando Pamplona…

Buitre leonado (8-4-2020)

Y entre las rapaces, ha habido una que curiosamente se ha acercado a los tejados más de lo que podíamos pensar…

Parece que algún águila calzada se ha acostumbrado a cazar palomas por el Casco Viejo de Iruña, ya que han sido varios los avistamientos de un ejemplar claro, transportando palomas en las garras, e incluso han tenido suerte algunos de mis vecinos y vecinas y han conseguido verla a escasos metros en uno de estos lances…

Águila calzada en vuelo (14-4-2020)

Escena curiosa la que pudieron ver, ya que escucharon el escándalo que varias cornejas le montaban a una calzada que acababa de cazar una paloma en un tejado entre San Agustín y Estafeta…

Águila calzada con la paloma entre sus garras (26-4-2020); Aurora García

Sobre su presa (26-4-2020); Aurora García

Las fotos han sido cedidas por Aurora García, que pudo ver la escena y fotografiarla… La verdad que impresionante!!!! Y mil gracias por cederme las fotos! Una gozada disfrutar de imágenes así!!!! Algo que seguramente ocurre mucho más de lo que pensamos…

Con la paloma entre sus garras (26-4-2020); Aurora García

Vigilada por la corneja desde muy muy cerca… (26-4-2020); Aurora García

La calzada volando con la paloma entre sus garras (26-4-2020); Aurora García

Yo desde casa no he tenido la suerte de ver algo así, pero sí que he podido ver el acoso de cornejas a águilas calzadas, bien para espantarlas y echarles del lugar marcando territorio, o bien acosándolas porque llevaban algo de comida y de esta forma a ver si conseguían arrebatársela…

Y es que, al parecer, las calzadas son bastante comunes alimentándose y dando caza a palomas en el interior de las ciudades, y en Pamplona por lo que me han comentado después ha habido varios casos… Parece que encuentran comida fácil cazando a las típicas palomas de nuestra ciudad, y si es comida fácil les da igual cazar entre personas… Muchas veces la naturaleza es así y nos pasa totalmente desapercibido, pero es común ver al halcón y gavilán en este tipo de acciones.

Corneja persiguiendo a una calzada (2-5-2020)

Y aunque todo esto trata de lo visto desde el balcón, muchas veces tenemos que mirar de puertas para adentro para ver lo que realmente tenemos…

Salamanquesa en las escaleras de casa (25-3-2020)

Precioso animal el que me encontré una noche en el portal a la que subía de pasear a la perra… Una salamanquesa!!!! Cayó por las escaleras, y tras una pequeña sesión de fotos, corrió rauda y veloz pared para arriba… Ahora entiendo porque no tenemos ni una mosca en el portal… Jajajajajajaja.

Impresionante ver como se sujetan en la pared (25-3-2020)

Pegada a la pared (25-3-2020)

Y además de toda la fauna, espectaculares paisajes a los que nunca había hecho ni caso… He practicado algo de fotografía de larga exposición, y he sacado fotillos que me gustan… No es fauna, pero el cielo es parte de nuestra naturaleza, dejándonos paisajes en muchas ocasiones coloridos y artísticos.

Atardecer desde casa (8-4-2020)

E incluso aunque parezca mentira, en alguna noche se llegaban a ver las estrellas… El parón de fábricas de la ciudad, ha influido mucho en la contaminación lumínica, e incluso en noches claras hemos podido llegar a ver las estrellas desde el mismo centro de Pamplona…

No sé si lo apreciareis en la foto, pero sobre la iglesia de San Agustín se llega a ver la “osa mayor”.

Estrellas desde el Casco Viejo de Iruña (28-3-2020)

Y espectaculares tormentas con rayos las que he podido fotografiar alguna noche, como bien suele ser habitual en abril y mayo, con las típicas tormentas primaverales que descargan decenas de rayos por todos los lados.

Rayos (18-4-2020)

Y más rayos (18-4-2020)

Y más rayos en otro día de tormentas (4-5-2020)

Y tras las tempestades, también llegaba la calma, con preciosos arcoíris que coloreaban el cielo y que con un poco de suerte se llegaban a ver desde el balcón, que no olvidemos que toda esta entrada está hecha con fotos desde casa, ya que no hemos podido salir a pasear durante unas cuantas semanas, y el balcón ha sido nuestra única vía de escape…

Arcoíris (13-4-2020)

Así que ya veis…

No es un listado muy amplio, pero para vivir en pleno corazón de la ciudad no está mal… Algo más de una treintena de especies, de las que algunas han sido una grata sorpresa, y otras nos han dejado buenos momentos, como sobre todo las águilas calzadas y el halcón peregrino, nuestro especial vecino, la rapaz más rápida del mundo, y que tenemos la suerte de tener viviendo en la catedral de Pamplona…

Una suerte poder vivir junto a tantas especies de aves. Y ya veis que aunque pensemos que todo son palomas, urracas y gorriones, tenemos mucho más de lo que poder disfrutar…

Grajillas mientras un verdecillo canta por encima suyo… (14-4-2020)

Ahora, nos queda entender el cómo maltratamos de normal a toda esta fauna que nos rodea, y asimilar el pequeño respiro que le hemos dado al planeta en todo lo que a conservación de medio ambiente se refiere… Menos producción, menos ruidos, menos humos, menos contaminación…

A ver si de esto sacamos algo en claro y comenzamos a respetar la naturaleza, la biodiversidad, la fauna y la flora un poquito más, que buena falta hace.

¿Habremos aprendido algo? Espero que sí, aunque ya se empiezan a ver plásticos y mascarillas por el suelo en cualquier rincón… Esperemos que poco a poco todo cambie y que las mascarillas no sean una nueva lacra en lo que a contaminación se refiere.

Espero que os haya gustado esta curiosa entrada con las aves vistas desde el balcón de casa, y como se puede decir por estas fechas… Cuidado, que “la primavera, la fiebre altera”. Esperemos que el “Covid-19” nos deje respirar y volver en breve a la normalidad… Ánimooooooooooooooooooooo

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