El buitre barbudo, el rey de los cielos…

Hace ya más de dos años de esta aventura, pero tenía cientos de fotos que ordenar, procesar y eliminar, además de muchas otras entradas que hacer… Y es que, por segunda vez en mi vida me fui a observar a mi ave favorita a Buseu, en el Pirineo catalán (en un taller sobre fotografía de la especie).

Atardecer en Buseu (24-11-2019)

No soy muy de “hides” (y de hecho apenas he visitado este tipo de instalaciones), pero tenía de nuevo ganas de observar a este animal de cerca, y por ello me animé a pasar unos días en esta zona del Pirineo, donde además del quebranta, pude disfrutar de otros dos buitres ibéricos y alguna cosilla más.

Quebrantahuesos en pleno planeo (24-11-2019)

Entrando en harina, visité a Jordi Canut y su proyecto Buseu (http://buseu.es/projecte-buseu/) en el taller organizado por Antonio Caño y Victor Ortega de Nature Photo Tours (https://naturephototoursspain.com/es/inicio/), en un pueblo abandonando (y algo alejado de la civilización) en el que reina la calma y se respira naturaleza por los cuatro costados, teniendo unos de los “hides” más interesantes del mundo para observar a este animal. Además, recientemente han debido poner “hides” nuevos, con diferentes escenarios y fondos por lo que tenemos excusa para volver a visitar el lugar… Jejejejeje.

Paisaje pirenaico entre nieblas (22-11-2019)

Para los que no sepáis que es, un “hide” es un escondite preparado para la observación de fauna en su hábitat natural, de forma que en general se le aporta comida para que los animales tengan cierta querencia al lugar, posibilitando observarlos, grabarlos y fotografiarlos sin molestarlos, y realizando algo que de otra manera sería imposible.

Vistas desde uno de los «hides» (22-11-2019)

A día de hoy, esta actividad de hides y “cebar” está regulada, porque es algo que está yendo a más. Ya hay hides de casi cualquier tipo de aves, y mientras no se vaya de las manos, y haya estudios tanto previos como posteriores de la situación y actividad que se producen, no me parece mal. Además, es una forma de potenciar ciertas zonas rurales con turismo de naturaleza y fotografía, siendo una nueva forma de realizar un aprovechamiento del medio. Yo solo puedo decir que este “hide” posee sus autorizaciones, y que consigue información muy valiosa, sobre movimientos de cualquier tipo de buitre (sobre todo el buitre negro, con su proyecto de reintroducción en Pirineos con muchos ejemplares anillados), ya que por el lugar pasan cantidad de bichos individualizados con sus marcas.

Lo que se viene tanteando desde hace años, es si macromuladares que siguen en activo (no solo los hay para fotografía si no que hay comederos sin fin lucrativo y con único fin de conservación de la especie) y que en su día se realizaron para fortalecer la escasa población de quebrantahuesos, siguen siendo necesarios, o en cambio están complicando que los quebrantahuesos se expandan y se extiendan colonizando territorios nuevos…

Precioso ejemplar posado (23-11-2019)

Allí disfruté de un par de días completos, en los que se realizó aporte el primero. Decenas de kilos de vísceras, carne, huesos, tendones y demás restos de ganado para atraer primero a buitres leonados, y luego a otras aves carroñeras.

Tras esta colocación de alimento y carroña, los buitres leonados no tardaron de hecho en bajar a pesar de la niebla… Y es que al parecer, no solo detectan el coche con la carroña por la vista, sino que también el ruido de un vehículo por aquella zona tan tranquila y deshabitada les llama la atención, y les anticipa un buen festín.

Retrato de buitre leonado (23-11-2019)
Buitres en plena carroñada (23-11-2019)

Primero bajaron buitres, con alguna corneja y cuervo que volaba bajo, y un poco más tarde, fueron apareciendo quebrantahuesos, y un buitre negro (único ejemplar que pudimos ver en ambos días). Una gozada ver la marabunta de necrófagas que se juntaron en torno a los restos echados, sumando también un simpático zorro que aparecía de vez en cuando y se llevaba algo en su boca lejos del alcance de la buitrada allí presente.

Buitre negro entre los buitres leonados (23-11-2019)

Y cuando toda la comida acaba, es cuando los buitres poco a poco se van apartando, y dan paso al ave estrella del lugar, nuestro quebrantahuesos.

Los buitres ya retirados tras una buena comilona (23-11-2019)

De esta manera llegaba el buitre barbudo…

Quebrantahuesos sobrevolando la zona de aporte (24-11-2019)

Como bien sabéis, el quebrantahuesos es un ave necrófaga del que ya he hablado varias veces por aquí y tiene su pequeña sección. También llamado “águila roja”, “pájaro de barro” por los baños que se da en esa sustancia, “cascahuesos” o “buitre barbudo” por sus bigotes, recibe su nombre más conocido (quebrantahuesos) por la forma de alimentarse, ya que para ello, usa una técnica muy depurada con los huesos de gran tamaño que no puede tragar de golpe, rompiéndolos en zonas de piedras para así hacerlos más pequeños.

Ejemplar adulto con hueso preparado para ser engullido (24-11-2019)

Además, es el único ave del planeta que se alimenta principalmente de tendones, huesos, tuétanos, pellejos, pezuñas y partes duras de mamíferos. Normalmente huesos de cadáveres de ovejas, sarrios, cabras, jabalíes, ciervos, corzos… animales que viven en la alta montaña, tanto domésticos, como silvestres.

Ejemplar joven con un buen hueso (24-11-2019)

Bien es cierto, que si puede, tampoco hace ascos a trozos de carne. Y menudos jugos gástricos tiene que tener en el estómago para digerir todo eso… Metralla de la buena!

Si los huesos son pequeños se los traga de golpe. Pero la verdad que cuando digo pequeño es un poco engañoso, ya que es impresionante ver como se traga huesos que parece imposible con unos simples movimientos de cuello…

Preparando un hueso para ser tragado (24-11-2019)
En pleno proceso de tragado (24-11-2019)

Los coge con el pico, alza la cabeza y poco a poco lo engulle con suma tranquilidad acomodándolo en su buche con movimientos de cuello y cabeza. Es algo digno de ver. Lo hace con facilidad, y allí se puede ver a escasos metros. Uno de nuestros tesoros ibéricos en pleno hábitat y alimentándose como el sólo sabe.

Con un hueso en su pico (24-11-2019)

Y es que, es impresionante verle tragar huesos…

En plena alimentación (24-11-2019)
Imágenes de escenas que parecen imposibles… (24-11-2019)

En cambio, si los huesos son muy grandes y tiene dificultades para tragarlos de golpe, lo que hace es cogerlos con las garras y llevárselos a zonas de rocas, donde desde grandes alturas los suelta (calculando vientos, alturas y demás) para intentar romperlos contra grandes pedruscos que usa en forma de yunque y de esta manera facilitar la ingesta. De ahí el nombre del animal, quebrantahuesos.

Parece ser que igualmente se alimentan de tortugas usando la misma metodología, aunque no sea una práctica muy habitual.

Con una pata te cabrito en el pico (24-11-2019)
Ejemplar despegando con un hueso en sus garras (24-11-2019)
Echando a volar (24-11-2019)

Mi visita allí fue muy variada, ya que en dos días de “hide”, el primero tuvimos muy mal tiempo, y el segundo bastante bueno… Mucha niebla a ratos, que apenas dejaba visibilidad fue la tónica habitual de la primera sesión de fotografía.

Quebrantahuesos en una densa nube (23-11-2019)

Aún así, se creaba una escena muy especial… Y es que, así es la vida en la alta montaña… Días donde la niebla no levanta ni un solo minuto… Y días seguidos!

Ejemplar entre nieblas (23-11-2019)
Ejemplar adulto aleteando entre las nieblas (23-11-2019)
Ejemplar subadulto posado en la oscuridad de las nubes, buscando una pata que llevarse a la boca (23-11-2019)

E incluso en la primera jornada nos acompañó una suave lluvia a ratos, lo que no hacia fácil la fotografía, con un cristal que continuamente además se nos empañaba a pesar de poner ventiladores en el interior para desempañar rápidamente…

Quebrantahuesos posado entre la fina lluvia (23-11-2019)

Y aunque ya habéis visto fotos, describiremos un poco al animal.

De grandes dimensiones, con envergadura de hasta 3 metros de longitud y peso de hasta 7 kilos, presenta en vuelo una figura esbelta y estilizada inconfundible además de por su buen tamaño, por tener las alas puntiagudas y estrechas, y la cola muy larga en forma de rombo, compuesta por tan solamente 12 plumas, y que le da una maniobrabilidad increíble.

Ejemplar en pleno vuelo (24-11-2019)

Es la única rapaz de tales dimensiones con la cola tan larga (posee la cola más larga de todas las aves de Europa) usando térmicas o vientos para levantar el vuelo y desplazarse con suma facilidad.

Ejemplar adulto y muy clarito volando (23-11-2019)
En pleno vuelo, donde se le aprecia la buena longitud de la cola (23-11-2019)

Una característica muy importante y que llama mucho la atención es su rostro.

Primer plano de un ejemplar adulto (24-11-2019)

En primer lugar destacar los ojos de color claro rodeados por un anillo rojo intenso (parece que la calidad de bienestar, la salud del animal, y el nivel de nerviosismo y excitación se transmite en mayor o menor intensidad), y un antifaz negro terminado debajo del pico en una especie de bigote o barba, que le da también el nombre de “buitre barbudo” en muchos lugares. Además, posee un ganchudo pico, de color grisáceo, y su lengua está agujereada, para facilitar la ventilación cuando vuela.

Igualmente posee unas curiosas manchas auriculares negras, y una especie de líneas también negras que parten de los ojos al capirote, y que tienen en la parte alta de la cabeza una forma característica que al ser diferente individualiza a cada ejemplar. También en el cuello poseen una especie de collar también negro, del que luego hablaremos, y que igualmente sirve para identificar ejemplares.

Ejemplar adulto con collar bastante marcado (24-11-2019)
En pleno giro de cuello (24-11-2019)

Y la cabeza es importante, porque ahí es donde se encuentra el poco dimorfismo sexual del animal, aunque hay que hilar muy fino para ello.

Hay una pequeña diferencia en el pico, ya que la hembra tiene el inicio ligeramente curvado hacia arriba, y es un poco más largo. Igualmente, en el capirote, hay una marca negra en forma de mancha, que en los machos no está unida con el antifaz, y en la hembra sí que lo está, siendo además algo más grande… Esta marca, a pesar de poder servir para individualizar ejemplares, es muy complicada de ver bien en campo, incluso desde “hide”, por lo que no le prestaremos mayor atención (aunque cierto es que como curiosidad está muy bien).

Hay bibliografía que habla de que las hembras son algo mayores en tamaño que los machos (que incluso la cola es algo más larga en hembras y que machos son más estilizados), algo muy difícil de ver a simple vista, y en lo que incluso diferentes bibliografías no terminan de ponerse de acuerdo. De hecho, la mayoría de documentación habla de que no existe dimorfismo entre ambos sexos.

Ejemplar subadulto con el pecho bastante amarronado todavía (24-11-2019)

Con cabeza emplumada al contrario que otros buitres y pico estrecho, también posee los tarsos (las patas) con plumas. Ello es porque no mete la cabeza en carroña e interior de animales muertos como si que hacen otros buitres, ya que su particular alimentación no lo hace necesario. Además, en ocasiones se le “eriza” el plumaje de la nuca y el cogote dándole un aspecto más gracioso, curioso, agresivo y espectacular si cabe.

Adulto con plumaje erizado (24-11-2019)
Ejemplar joven con el plumaje también erizado (24-11-2019)

Habéis visto ya unas cuantas fotos del animal, y ya os habréis dado cuenta que la coloración de unos individuos a otros es muy diferente. Eso se debe a la variabilidad del color en los 7 primeros años de vida, algo muy complejo pero en lo que vamos a entrar a continuación un poco.

Apañándose su plumaje (24-11-2019)

A groso modo, diremos que el quebrantahuesos hace tres mudas (cambios de su plumaje poco a poco) pasando por un primer plumaje inicial, un segundo plumaje de transición, y un tercer y definitivo plumaje de adulto. Como curiosidad, puede resultar interesante saber que esta muda en general es más retrasada en machos, que al parecer adquieren el plumaje de adulto algo más tarde que las hembras (dependiendo del individuo suele oscilar entre los 5 y 8 años de edad).

Aun y todo, no es fácil atinar en la edad exacta, porque entre algunas edades las diferencias son escasas y sutiles, todo varía en cada ejemplar, depende también de la época del año, y prácticamente esta especie está mudando plumas durante casi todo el año, con un pequeño parón solo en invierno. A ello se suma que en la Península Ibérica los quebrantahuesos nacen desde principios de febrero hasta principios de abril, por lo que dos animales nacidos en el mismo año, pueden tener más de dos meses de diferencia, lo que dificulta más aún el tema…

En general, estas mudas se dan desde mediados de enero hasta mediados de octubre, pero dependiendo de la edad del ejemplar comienzan antes o después, alargándose en el tiempo durante varios meses. Igualmente en ejemplares menos sanos, la muda se complica y además puede haber plumas descoloridas que despisten.

Ejemplar adulto en pleno vuelo (23-11-2019)

El concepto general es que los quebrantahuesos al nacer son totalmente oscuros, y con el paso de los años la cabeza y el pecho se van aclarando, hasta convertirse en plumajes totalmente claros en cuerpo, y uniformes y negros en alas y cola.

Ahora describiré mínimamente los 5 o 6 plumajes identificables. Para ello he utilizado mucha bibliografía (que encontrareis al final de la entrada) y me he vuelto medio loco para datarlos, así que si alguno veis que está mal, avisarme y lo corrijo, ¡que para eso estamos! Además, es algo muy complejo, ya que como he dicho depende mucho de cada ejemplar y de su muda, y muchas veces nos aproximaremos a la edad, pero no podremos darla con exactitud, como si que se puede hacer en otras especies con muda más sencilla.

A pesar de ello, en próximas entradas de la especie dedicaré más tiempo a ello, y hablaré exclusivamente de los diferentes plumajes del quebrantahuesos según la edad. Os ahorraré bastante chapa y entraremos a fondo en este tema… Jejeje. Y vamos al tajo:

– Juvenil (pollo nacido en el año y en su primer año de vida): En vuelo, el perfil del plumaje de las alas es perfecto, ya que es nuevo; su figura es compacta, y sus alas son largas y redondeadas. Es de color oscuro por todo el cuerpo, y en la parte superior,  suele presentar un escudete blanco bastante marcado. Cobertoras marrones con plumas blancas y plumaje en general moteado de blanco. Cola más corta de lo normal y más robusta, que conforme pasan los años va estilizando.

En una foto de un viaje anterior, un jovenzuelo recién saltado del nido (23-7-2016)

La cabeza y el cuello son negros y tiene en alas unos marcados galones blancos; las calzas también son oscuras, y presenta algo de moteado claro en el pecho. El iris del ojo es bastante oscuro, y su cuello y cabeza no están bien emplumados, sobre todo en las primeras semanas de vida. Presenta una especie de gargantilla dorada muy fina.

Igualmente, el bigote es pequeño y está sin definir, a veces incluso sin ser visible apenas, y el antifaz que presenta de adulto no se observa.

La verdad que con pocos días tras haber volado del nido se le reconoce muy fácil. Ya conforme crezca y pase el tiempo, es algo más complejo, ya que el plumaje del cuello y cabeza será bastante más compacto.

– Joven (de segundo año): La cabeza y el cuello siguen siendo negros (produciendo un fuerte contraste con el cuerpo más claro, y perdiendo la gargantilla dorada que tiene el primer año); los galones blancos de sus alas y el escudete de la parte superior de su cuerpo se van difuminando muy poco a poco, por lo que todavía tienen restos de ello. El perfil del plumaje de las alas en vuelo es aserrado, ya que empiezan las primeras mudas, tanto en alas como en pecho. Las cobertoras son marrones salpicadas de plumas blancas, y la silueta en vuelo sigue siendo tosca. Las plumas se le van decolorando poco a poco.

Ejemplar completamente oscuro, aunque con iris parece que claro (23-11-2019)

En el rostro, el iris sigue siendo oscuro (lo aclarará definitivamente al año siguiente), y el bigote poco a poco es más visible, ya que va creciendo. El antifaz y el capirote no se aprecian aún.

Y tal es la magnitud de estos lugares, que pasan muchos ejemplares diferentes, que en muchas ocasiones son fáciles de individualizar. A pesar de que aparentemente pueden parecer iguales, prestándole atención es fácil llegar a distinguirlos, bien por coloraciones generales, o por plumas concretas que por sus características puedan llamar la atención.

Un cambio importante, de cara al siguiente plumaje, es que el cuello irá adquiriendo plumaje claro, algo que hasta ahora no existía.

Ejemplar joven alimentándose donde se le ve el escudete blanco (24-11-2019)

– Inmaduro (de tercer año): El perfil de las alas es muy irregular en vuelo, ya que las mudas son continuas, creando un dentado irregular por las rémiges secundarias, con plumas redondeadas, que son nuevas, y puntiagudas, que son viejas y están preparadas para cambiar.

Ejemplar joven alimentándose (24-11-2019)
Ejemplar bastante oscuro (24-11-2019)

Como característica principal, diremos que el plumaje se va aclarando poco a poco, tanto en pecho, como en la cabeza, adquiriendo las primeras plumas blanquecinas.

Ejemplar oscuro, con cuello negro y patas todavía amarronadas (24-11-2019)

El cuello se mantiene negro pero la cabeza comienza a aclararse, y se contrasta con el cuerpo amarronado. Espalda más homogénea en cuanto a color y pierde por completo los galones de alas y el escudete de la espalda casi desaparecido por completo (aunque puede verse algo hasta el quinto año en algunos ejemplares). Además el iris se aclara un poco más, volviéndose amarillo claro y la barba se hace más visible. Cobertoras marrones más claras que las rémiges.

Ejemplar joven asomando entre rocas (24-11-2019)

– Subadulto (de cuarto año): Con el iris ya claro del todo, su figura es en general más esbelta, presentando la cola larga y las alas estrechas y afiladas.

La cabeza y el pecho se le aclaran bastante y las alas se vuelven más rectas perdiendo las irregularidades. El cuello sigue teniendo negro pero va cogiendo en él la forma de collar. Cobertoras más claras que las rémiges.

Con un hueso en la boca (23-11-2019)

Estas dos últimas fases son las más complicadas de diferenciar para mí. Tendremos en cuenta que va aclarando como norma.

Ejemplar más claro (24-11-2019)

– Adulto imperfecto (de quinto y sexto año): Plumas de alas con ciertas irregularidades en el color pero rectas. Posee todavía alguna pluma oscura en el pecho y cuello, y blanca en el dorso, no siendo negro por completo. Todavía con contraste entre las cobertoras y rémiges.

Ejemplar subadulto con aún muchas plumas pardas (24-11-2019)

Su plumaje por encima se ve de varios colores mezclando negros, grises y pardos, tanto en dorso como en alas.

A pesar de que quedan plumas oscuras en cuello y tripa, está ya muy cerca del plumaje final. La verdad que son fáciles de diferenciar. Son ejemplares con plumaje adulto pero algo “sucios”.

Ejemplar con pechera aún oscura (24-11-2019)

– Adulto (a partir del séptimo año, aunque el plumaje de adulto, lo puede adquirir a partir de cinco años y medio): Silueta con alas estrechas, cola larga y figura esbelta y estilizada. Ala enrasada con bordes de plumas más oscuros. Contraste entre las plumas negras de las cobertoras y el gris de las rémiges.

Ejemplar adulto, del que hablaremos luego (24-11-2019)

Sin imperfecciones en el pecho de color claro, al igual que la cabeza, que varía entre el blanco y el naranja. Presencia en el cuello de un collar fino que no siempre es completo, y que sirve para individualizar ejemplares, siendo a veces totalmente inexistente.

Ejemplar prácticamente adulto (24-11-2019)

Decir, que si por arriba no es de un negro uniforme, aunque sea por muy pocas plumas, no se tratará de un ejemplar adulto. Igual que si tiene aún plumas oscuras en el vientre o pecho.

Ejemplar adulto en primera línea de roca (24-11-2019)

Y más o menos esas son las características del plumaje adulto. La silueta en vuelo es esbelta y perfecta, y los bigotes son ya muy marcados. Al igual que el antifaz, la marca oscura del cogote, y el iris amarillo claro, adquirido al tercer año.

Ejemplar adulto (24-11-2019)

Y todo se complica mucho, ya que ejemplares de la misma edad pueden tener un plumaje muy diferente, dependiendo del sexo del animal, del estado de salud e incluso de la semana exacta de nacimiento. Además, como las mudas se van entremezclando y prácticamente continuamente están cambiando plumas, puede ser que un mismo ejemplar tenga plumas de las 3 clases de plumaje (juvenil, de transición y adulto).

Y como una imagen vale más que mil palabras, un ejemplo… Bueno, mejor dicho… Tres imágenes. Jeje.

Ejemplar joven, oscuro (24-11-2019)
Poco a poco aclarado cabeza y cuerpo (24-11-2019)
Ejemplar adulto con plumaje ya perfecto (24-11-2019)

Y de esta forma es como alcanza la especie el plumaje de adulto…

Primer plano de un ejemplar joven, con ya iris claro y primeras plumas blancas en el cuello (24-11-2019)
Primer plano de un subadulto ya bastante claro pero manteniendo plumaje oscuro en el pecho, y buena mezcla de coloración en las alas (24-11-2019)
Primer plano de un ejemplar adulto ya perfecto, con todas sus características (24-11-2019)

Estas diferencias son muy visibles cuando se juntan ejemplares de diferentes edades y se ponen cerquita unos de otros… Algo bastante habitual en este lugar.

Ejemplares jóvenes (24-11-2019)
Ejemplar adulto echando a volar expulsado por un joven (23-11-2019)
Dos ejemplares, con el de segundo plano puede que algo más joven (23-11-2019)
Ejemplar adulto (saltando) y subadulto llegando (23-11-2019)

Todas estas diferencias, igual que se ven en ejemplares que están posados en el suelo, son visibles en el cielo también. De hecho, se pueden ver diferencias aparentes entre jóvenes y adultos no solo en la coloración, sino en la forma, ya que los jóvenes compensan la inexperiencia en el vuelo con una mayor superficie alar, teniendo las plumas alares más largas y produciendo más anchura de ala, con unas plumas primarias y secundarias más largas que conforme van mudando se van estrechando.

Pareja de ejemplares muy jóvenes donde se ve el aserrado de las alas del que he hablado antes (24-11-2019)
Ejemplar joven en vuelo (24-11-2019)
Ejemplar al que la cabeza le comienza a clarear (24-11-2019)
Ejemplar que va clareando bastante tanto en cabeza como en cuerpo (23-11-2019)
Ejemplar subadulto con aún muchas plumas pardas (24-11-2019)
Ejemplar prácticamente adulto (24-11-2019)
Ejemplar adulto (24-11-2019)

Tenemos que saber que el color anaranjado no es propio del plumaje, sino que es adquirido en baños que se da el animal en regatas de alta montaña o en charcos donde el agua es rica en hierros y minerales calizos, sobre todo en cuello, pecho, vientre y calzas, a pesar de que a veces puede manchar algo de las alas también.

Parece que no es por temas sanitarios, de anti bacterias o de conservación y cuidado del plumaje (como se venía pensando), si no que puede tener más razones por motivos sociales y “status” que por otra cosa.

De esta forma la intensidad del naranja de cada ejemplar es diferente, según donde se de dicho baño, la cantidad de minerales que tenga el agua del lugar o el tiempo desde la última vez que lo hizo, y por ello se pueden ver ejemplares desde muy blancuzcos a naranjas muy intensos.

“Bacún”, un macho marcado, prácticamente blanco, fotografiado en otra zona del Pirineo con 10 años de edad, cerca de Jaca (22-2-2016)
Ejemplar muy clarito caminando (24-11-2019)
Ejemplar adulto anaranjado pero de tonalidad clara (24-11-2019)
Ejemplar caminando (24-11-2019)
Otro ejemplar con tonalidad algo más oscura, y mudando plumas de las alas (24-11-2019)
Ejemplar muy naranja que todavía no ha alcanzado el plumaje de adulto final (22-7-2016)

No hay que confundir la intensidad del naranja, con el plumaje amarronado… Igualmente podemos también errar con la coloración, ya que las plumas se decoloran con el sol, y también se desgastan, sobre todo las de la cola, que al ser tan largas sufren mucho en aterrizajes y despegues al rozar con el suelo, incluso llegándose a romper al estar posado.

Ejemplar totalmente marrón (24-11-2019)
Ejemplar donde se mezclan plumas naranjas y plumas marrones (24-11-2019)

Como curiosidad, decir que los ejemplares cautivos que se usan en centros de recuperación, son totalmente blancos, ya que no se dan este tipo de baños, y que en libertad los quebrantahuesos también se bañan en aguas limpias, aunque tampoco es una práctica muy habitual.

En libertad, el tema de baños es muy similar a lo largo de la vida de un ejemplar. El que se baña poco, lo hace poco siempre, y el que lo hace mucho, lo hace durante toda su vida muchas veces.

Estos baños de barro se dan sobre todo a partir del tercer y cuarto año de edad, y al parecer, añadir que en esto de la coloración también existen diferencias entre machos y hembras, pero que no son definitivas para sexar. Las hembras en general adquieren colores más anaranjados que los machos, que parece que en general se bañan menos. Decir también que la intensidad del baño dura unos 3 meses, que en general en invierno, las intensidades del naranja en los animales son mayores, y que los quebrantahuesos se suelen dar estos baños en aguas ferruginosas entre 1 y 3 veces al año, bañándose parece que con más frecuencia a finales de verano y finales de invierno.

Ejemplar en plena alimentación (24-11-2019)

Igualmente pasa con el collar, que parece que es más completo en hembras, y ausente o menos marcado en machos, aunque tampoco lo consideraremos dimorfismo sexual, ya que no siempre es así. Importante saber que los collares son todo diferentes, y que no hay dos quebrantahuesos con el mismo collar, por lo que podemos usar esta característica para identificar a cada ejemplar.

Ejemplar adulto en vuelo, prácticamente sin collar (24-11-2019)
Ejemplar adulto con collar bastante disperso (23-11-2019)
Ejemplar adulto con collar bastante marcado, más fino, pero no entero (24-11-2019)
Ejemplar adulto con collar ancho y se puede decir que completo (24-11-2019)

E igual que podemos hacer uso de las formas de los collares para individualizar animales y saber de quién estamos hablando, lo mismo nos puede pasar con curiosidades individuales…

En este caso, pudimos ver un par de ejemplares con problemas o anomalías físicas.

Por un lado un ejemplar adulto con el pico torcido, como si de un “piquituerto” se tratase.

Quebrantahuesos con el pico torcido (24-11-2019)

Y por otro lado un viejo conocido del lugar (“Batín”), al que le falta una pata. Un macho territorial (que cría muy cerca), y que debió tener algún accidente con una de las anillas que se le puso en su día… En la pata derecha sigue teniendo una anilla metálica, pero en la izquierda, tiene un muñón, lo que le hace ser un ejemplar muy fácil de identificar.

“Batín”, ejemplar al que le falta la pata izquierda (23-11-2019)

Además de de estos detalles, donde se dan estas concentraciones de animales, suelen aparecer varios ejemplares marcados… Las marcas alares son formas de individualizar a los animales (que pueden resultar a la vista muy aparatosas) y que dan muchos datos para posibles y diferentes estudios sobre el uso del espacio, migraciones, movimientos en dispersión, zonas de alimentación…

En lo que se refiera a ejemplares marcados, buena variedad, sobre todo entre buitres leonados. “W9R”, “TUM”, “TFT”, “UTV”, “RMO”, “X61” y “RP2” bajaron el día del aporte, junto al buitre negro “9WL” único en aparecer en todo el fin de semana.

Entre los quebrantas, los jóvenes “Viu” (que hizo aparición ambos días) y “Espluga”, además de un ejemplar con marca amarilla con remaches verdes en ala izquierda, y anillas en ambas patas; ejemplar del que no he conseguido información, y de “Beral”, que por aquel entonces tenía 5 años de edad y prácticamente ya plumaje de adulto.

Primer plano de “Beral”, ejemplar de 5 años de edad, con marcas de las que se ponen ahora, y donde se ve que en pecho y alas mantiene plumas marrones del plumaje típico de transición (24-11-2019)
Ejemplar marcado con marcas antiguas (24-11-2019)

La verdad que en esta ocasión no vi muchos ejemplares marcados… Mi anterior viaje allí se saldó con muchos más avistamientos de individuos anillados… sobre todo con buitres negros, que fueron mucho más abundantes… Algo que me sorprendió.

«Beral”, uno de los pocos quebrantas marcados avistados aterrizando (24-11-2019)

Hablando un poco de distribución, el quebrantahuesos se trata de un ave de alta montaña.

A nivel mundial se encuentra en las grandes cordilleras de Europa, Asia y África, dividido en dos subespecies, una que ocupa Eurasia y el norte de África, y otra que ocupa la parte más sureña del continente africano.

Entre rocas (19-11-2019)

A finales del siglo XIX se podía encontrar distribuido casi por todos los macizos montañosos de Europa, pero debido a varios factores (de los que hablaremos luego) esa distribución cayó en picado y quedó relegada a solo algunas cadenas montañesas.

Quebrantahuesos en pleno vuelo (24-11-2019)

A día de hoy su población poco a poco se va recuperando y se estima entre 10000 y 100000 individuos. En Europa, lo podemos encontrar en el Pirineo (lugar de todo el continente con más ejemplares, a lo largo de Francia, Andorra, Cataluña, Aragón y Navarra), Córcega (con unos 4 territorios de cría y una estimación de unos 20 bichos), Los Alpes (donde se llegó a extinguir y hay un fuerte proyecto de cría y de reintroducción con unas 50 parejas ya reintroducidas) o la isla de Creta (con una media docena de parejas).

Uno de nuestros ejemplares marcados (24-11-2019)

Por otro lado, en África, donde se dan las dos subespecies (una en el norte y la otra en el este y en el sur), se puede encontrar en Marruecos y el Atlas, Egipto, Etiopía, Kenia, Tanzania, Sudáfrica y países colindantes; y en Asia (donde se encuentra una fuerte parte de la población mundial) está presente en casi todas las cordilleras del continente, por lo que no me voy a liar a enumerar todos los países donde se localiza.

Ejemplar en plena alimentación (24-11-2019)
Tragándose el hueso (24-11-2019)

Hablando de lo que nos toca a nosotros (la Península Ibérica), además de en Pirineos se encuentra también en Picos de Europa y en Andalucía, lugares en los que ha sido reintroducido en los últimos años, y últimamente se está introduciendo igualmente en otras cadenas montañosas (y hay otros proyectos en mente), viéndose cada vez más ejemplares en Gredos, Moncayo y otras cadenas montañosas…

Ejemplar llevándose un hueso en las garras (23-11-2019)

Una investigación del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC)-CSIC ha estimado la población de quebrantahuesos en los Pirineos entorno a los 1000 ejemplares, de los que el 36% son parejas reproductoras, que están asentadas en territorios.

Esta población pirenaica se da por estable y viable, por lo que para aumentar la población ibérica de la especie, como ya se ha dicho, hay importantes programas de reintroducción, como es el caso del de Picos de Europa. Allí lleva en funcionamiento desde 2010, y se han introducido cerca de 40 ejemplares diferentes, con el método de “hacking”, en el que las aves llegan con un mes de vida, y viven en una especie de jaulas gigantes hasta el verano, de forma que artificialmente se les aporta comida, de manera que no pueden ver al ser humano, y así se habitúan al paisaje, hasta que un día son capaces de volar y poco a poco salen de la jaula.

Este programa de reintroducción es muy importante, ya que tras más de 10 años, al fin nació (si no me equivoco hace ya dos años) tras 70 años en la Cordillera Cantábrica el primer quebrantahuesos en libertad, fruto de un ejemplar liberado en el programa hace años, y otro llegado desde Pirineos.

Parece que a día de hoy la población de Picos es superior a los 30 ejemplares (varios han muerto desde su reintroducción), y se calcula que con 40 ya sería autónoma, estable y con futuro. Añadir que son ya 3 las parejas que se reproducen, y que este año 2022 hemos tenido la primera pareja que se ha reproducido en la zona de Cantabria de este espacio protegido.

Igualmente pasa en Andalucía, con otro plan de reintroducción que desarrolla la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía donde desde 2006 se han liberado ya 70 ejemplares diferentes en los parques naturales de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas (Jaén) y Sierra de Castril (Granada), procedentes del “Centro de Cría Guadalentín” en Cazorla, que cuenta con varias parejas y cerca de 25 ejemplares, y que año a año va superando sus números en los que a pollos se refiere, siendo una referencia de la especie para todo Europa.

En Andalucia ya se han establecido varias parejas, y en los últimos años ya han nacido en libertad varios pollos (desde 2015 cerca de 10). A modo de curiosidad, decir que este año 2022, ha realizado su primer nido (aunque parece que sin éxito reproductor), el primer ejemplar de la especie nacido en libertad en Andalucia (una hembra que nació en 2015). Sin duda alguna una muy buena noticia.

Ejemplar inmaduro en vuelo (24-11-2019)

Otro proyecto de reintroducción importante a día de hoy es el que se realiza en la Comunidad Valenciana con colaboración de Aragón para intentar recuperar a la especie en las estribaciones más orientales del Sistema Ibérico. Por el momento se han liberado desde 2019, 11 ejemplares diferentes (5 machos y 6 hembras), con idea de que se instalen por el Maestrazgo (una comarca histórica que se extiende por el norte de la provincia de Castellón y el sur de Teruel).

A pesar de que estos ejemplares fueron liberados en el Parque Natural de La Tinença de Benifassà, en Catellón, se han movido por las provincias cercanas. Este núcleo si se termina de asentar, sería muy importante, ya que haría de puente entre los ejemplares de Pirineos y la población andaluza, para así mejorar y variar la genética de la especie. Podemos considerar, que con la suelta este 2022 de dos nuevos ejemplares, son 9 los individuos que se mueven por la provincia de Castellón (2 de los 11 fallecieron).

Como buena noticia, podemos añadir que este 2022, hubo reproducción de la especie en La Rioja. A pesar de que los adultos terminaron por abandonar el nido con el huevo dentro, es una excelente noticia, y una nueva esperanza para la especie, que sigue colonizando poco a poco nuevos territorios.

Además, durante este año (y los próximos 5), hay idea de reintroducciones en la sierra de Gredos, donde ya se han soltado dos jóvenes. Para ello, el proyecto LIFE Pro Quebrantahuesos, pretende liberar un total de 22 ejemplares a través de la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ).

Ejemplar marcado desde hace años (24-11-2019)

Decir que estos programas de reintroducción son complejos, y pasan muchos años hasta que funcionan, sobre todo por la alta mortalidad de la especie (muy alta en el primer año de vida). La mayoría vienen de Proyectos Life y con subvenciones con fondos europeos. Si no, sería prácticamente imposible gestionar y reintroducir una especie así.

Para acabar con la distribución de la especie en la Península Ibérica, podemos decir que la especie se ve divagando con frecuencia en zonas cercanas a sus zonas de cría (Sierra Nevada, montes Vascos…), y que incluso los últimos años ha habido intento de cría en el Moncayo, con un nido en el que nació un pollo, pero que al final no sobrevivió, y es que, los primeros intentos de cría de las parejas también suelen fallar, tardando varios años en reproducirse con efectividad…

Además, estudios recientes dicen que la especie cada vez cría peor y hay más fracaso reproductor (puede ser que las mejores zonas para la especie ya estén ocupadas por completo y eso haga que zonas nuevas sean menos óptimas y faciliten el fracaso), y según los investigadores, la edad media de reproducción se sitúa en torno a los 10 años (hasta hace poco se consideraba que era menor y coincidía más o menos con la adquisición del plumaje adulto), lo que dificulta más el crecimiento poblacional y la seguida dispersión de la especie.

Por eso disfrutar de estas carroñadas donde se puede ver a la especie en su hábitat, y sin molestia alguna, es un lujo, además de poder ver a otras especies que acompañan al quebrantahuesos en estos auténticos festines…

Ejemplar adulto con un hueso en la boca (24-11-2019)

Además de un buitre negro y varios buitres leonados, como habéis visto al principio, suelen entrar en estas carroñas y restos, alimoches (que al ser especie estival es imposible ver en noviembre como es el caso de este viaje), milanos negros y milanos reales (especies carroñeras también pero que nunca he llegado a ver en Buseu) y córvidos, como los cuervos, que aunque merodearon el “hide” revoloteando por los alrededores no bajaron, y las más pequeñas cornejas, que si aprovechaban momentos de tranquilidad para bajar y picotear lo que podían.

Corneja en pleno almuerzo (24-11-2019)
Corneja (24-11-2019)

También aparecen mamíferos, como es el caso de zorros, que se acostumbran a comida fácil y que son bastante comunes en muladares y cualquier lugar donde las rapaces tengan alimento.

Zorro en la zona del aporte (23-11-2019)

Allí, hubo un ejemplar que hizo un par de apariciones, y que aunque se le veía con confianza de conocer el lugar, andaba muy cauto ante la presencia del rey de los cielos… No hubo interacción alguna entre las especies, pero sí que se miraban mutuamente, pareciendo que entre ambas había cierto respeto.

Zorro controlando a un ejemplar joven de quebranta (23-11-2019)

A día de hoy, la mayoría de los pollos de quebrantahuesos son ya grandes, e incluso alguno ya ha abandonado el nido, pero en las fechas que fui yo allí, comenzaba justo la época de celo…

Y es que al quebrantahuesos, parece que le activa el frío para comenzar la reproducción.

De octubre a diciembre se conquistan la hembra y el macho mutuamente, realizando los vuelos nupciales juntos, y produciéndose las cópulas. De diciembre a febrero comienza la incubación, que durará 53-54 días aproximadamente, y a la que continuará la crianza del pollo, que tras 120 días de vida (hacia junio y julio, pero adelantándose a mediados de mayo en algunos casos, y alargándose hasta principios de agosto en otros) abandonará el nido y comenzará a volar.

Durante esta reproducción, son muy agresivos con otros buitres que puedan volar cerca, y para la ubicación del nido evita las orientaciones sur, pudiendo hacer más de un nido, eligiendo uno a última hora.

Para reproducirse, además de formar parejas de una hembra y un macho, también hace tríos poliándricos, formados por dos machos y una hembra, y últimamente han sido observados tríos del Pirineo y Alpes con dos hembras y un macho; alguna vez se han visto unidades reproductoras de 4 ejemplares, con dos machos y dos hembras, pero el éxito reproductor de estos cuartetos es bastante escaso.

Esto de los tríos y demás, es algo curioso pero bastante habitual en los buitres. Parece ser que dos tercios de los quebrantahuesos son monógamos, pero el otro tercio es poliándrico.

En las paradas nupciales (además de defender territorio) producidas en invierno, la pareja (ya con 7 años cada uno mínimo) toma altura volando junta y en círculos muy cerrados. Así, llega el punto en el que los dos ejemplares entrelazan sus garras y caen en picado girando sobre sí mismos durante varios metros y segundos, acabando por soltarse a pocos metros del suelo. Además, a todo ello, se le unen espectaculares picados individuales en la zona de nidificación. Es un espectáculo la mezcla de vuelos y silbidos que realizan en esta época del año, que se puede atrasar más o menos en el tiempo a partir de noviembre.

Los nidos los hacen generalmente en cuevas y oquedades, y los realizan durante esta misma época, haciendo buenas estructuras sobre todo con ramas y lana de ovejas, que aprovecha sobre todo para mantener el calor de huevos y pollos en esta época tan fría.

El huevo es ocre, y necesita algo más de 50 días de incubación, en la que tanto macho como hembra se ocupan de dar calor al embrión, dándose relevos muy rápidos en los que apenas se juntan en el nido. Hay que tener en cuenta que es un momento crítico, ya que por estas fechas las temperaturas son mínimas, y en muchos casos extremas, con lluvias, heladas, nieves y tormentas. Algo, que si aún cabe hace más emblemática a esta especie.

A modo de curiosidad, el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de El Valle (en Murcia), cuenta con un apartado especial dedicado al primer nido de quebrantahuesos descrito científicamente en el mundo (original del siglo XIX, que se ubicaba en la Cresta del Gallo y que fue estudiado por el doctor Reinaldo Brehm en 1857).

Este nido original, según descripción de los científicos, era grande, con 80 centímetros de altura, unas dimensiones de 170 x 130 centímetros, y un peso estimado de más de media tonelada. Al tener un fuerte valor, los investigadores, que lo descubrieron en 2019 apenas intervinieron en la estructura y, a día de hoy, se encuentra intacto en su localización original, pudiendo ser visto con prismáticos y telescopio por cualquier persona que pasee por la zona.

Ejemplar lanzándose en picado (24-11-2019)

Aunque en muchas ocasiones pone dos huevos, e incluso nacen dos pollos con 5-7 días de diferencia, solo suele salir un pollo adelante, ya que el más pequeño muere por inanición, ya que toda la comida se la lleva el pollo mayor, que ha nacido antes y es más grande y más fuerte que el segundo. Además, se puede añadir que las puestas más tardías parece que tienen un menor éxito reproductor.

Tras el nacimiento, el pollo permanecerá en el nido unos 110-120 días aproximadamente, adquiriendo ya el tamaño adulto pero siendo menos corpulento. Decir, que durante estos 120 días, el primer mes y medio aproximadamente siempre hay un adulto en el nido protegiendo al polluelo, mientras que a partir de entonces, puede quedar solo si hace buen tiempo, mientras ambos adultos de la pareja hacen pequeñas salidas del nido.

Durante la cría, aunque el pollo esté preparado para tragar pequeños huesos, los padres suelen desmenuzar la comida para facilitar el proceso de alimentación. Tras los más de 100 días en los que el pollo permanece en el nido, al final vuela estimulado por los padres que se encuentran en algún oteadero y que le ponen comida cerca a modo de cebo para animarlo a saltar.

Así comienza a volar, y una vez aprendido esto, acompaña a sus padres hasta el invierno, cuando se produce el celo del animal.

Aún y todo, antes de abandonarlos (más o menos en enero), enseñan a la vez que entrenan a sus hijos, el proceso de alimentación y de tirar huesos a rompederos, para que de esta forma, tras separarse puedan buscarse la vida por si solos. Estos rompederos, sirven además de despensa para los ejemplares jóvenes y sobre todo para pollos volantones, ya que incluso meses después de morir el animal del que proceda el hueso, este conserva sus propiedades nutritivas.

Tras ser capaces de vivir por si solos, en esta dispersión juvenil, que dura desde que se separan de los padres hasta que se asientan en un territorio y encuentran pareja y se reproducen, la mortalidad es muy alta, así que es un momento crítico para la especie, en el que cada ejemplar recorre cientos y cientos de kilómetros, pasando en ocasiones de unos macizos montañosos a otros hasta que encuentran el sitio adecuado para reproducirse. Decir que la especie tiene cierta filopatria (principalmente crían cerca del lugar en el que han nacido), por lo que es muy mala colonizadora de territorios nuevos.

«Beral» alimentándose (24-11-2019)
Atento a lo que pasa a su alrededor (24-11-2019)

Como curiosidades, los ejemplares jóvenes siempre son más agresivos, y entran más al trapo que los adultos, ya que al parecer, los individuos más experimentados prefieren no meterse en trifulcas para mantener el plumaje que tanta falta les hace intacto, y que es de mayor calidad que el de los jóvenes.

Y algo que cuando me enteré me llamó mucho la atención, es que cuando duermen en un cortado, lo hacen mirando hacia la pared… Es decir, no lo hacen mirando al exterior (como podíamos pensar) por si se acerca algún peligro, si no que parece que lo hace hacia el cortado… ¿Por que? Pues puede que esté relacionado con la necesidad de defecar durante la noche, para así expulsar el excremento hacia fuera (que por cierto, produce cagaderos muy lineales en los cortados que frecuenta, con restos de excrementos mucho más lineales y menos alborotados que los del buitre).

Cae la tarde… (24-11-2019)

Y una curiosidad que llama más la atención todavía, es que recientemente, científicos de la Universidad de Lleida y del Grupo de Investigación en Gestión de Recursos Cinegéticos y Fauna Silvestre del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC – CSIC, UCLM, JCCM), junto con técnicos del Gobierno de Aragón y TRAGSATEC, han estudiado la actividad nocturna de la especie en Pirineos con GPS, acelerómetros y cámaras trampa y que han dado resultados desconocidos hasta ahora.

Ha resultado que más de la mitad de los individuos monitorizados realizaron vuelos nocturnos en al menos 19 noches diferentes, y que en el 37% de estos casos la iluminación lunar fue inferior al 20%.

En la mayor parte de los casos, los vuelos se produjeron en torno a los posaderos nocturnos, con distancias cercanas al kilómetro, pero que incluso superaron los 6, y con velocidades de hasta 25 km/h. Curiosamente, todos los adultos estudiados realizaron este tipo de vuelos nocturnos, mientras que los juveniles apenas realizaron alguno. Una hipótesis es que este comportamiento se pueda deber a un mejor conocimiento del territorio y a la confianza que les aporta su edad para realizar desplazamientos nocturnos.

También parece que la razón de estos vuelos no fue la búsqueda de alimento, ya que en este estudio, de noche apenas hubo actividad alimentaria, que quedó reducida a justo antes de amanecer y después de atardecer, sino que parece que puede estar motivada por diferentes molestias (provocadas por movimientos de depredadores, el paso de diferentes mamíferos de gran tamaño, incluido el ganado, e incluso cambios repentinos importantes en las condiciones climatológicas).

Despegando (24-11-2019)

En las esperas, además de los grandes protagonistas del lugar, pudimos ver también algún pajarillo, aunque la verdad que con poco protagonismo y poca atención nuestra… Jejejeje! Petirrojo, pinzones vulgares, carboneros comunes, carboneros palustres, además de palomas torcaces y algún gavilán fueron también actores de la secuencias vividas.

Como más destacable, un simpático pinzón real, especie invernante en la Península Ibérica, que en general no suele ser muy habitual, y que por ello siempre hace mucha ilusión ver… La foto no es la mejor, y estaba muy lejano, además del mal tiempo, pero siempre es una alegría disfrutar de este pajarillo tan escaso en nuestros lares, y que con un plumaje tan alegre y vistoso es inconfundible.

Pinzón real (23-11-2019)

Además de estos pajarillos, en los alrededores de la zona se puede destacar una especie un poquito mayor… La reina de los cielos; el águila real.

Igual que están los “hides” para los buitres, también Buseu tiene un “hide” para águila real, ya que en los cortados del lugar habita una pareja que tiene localizado su territorio en la zona, y que cría en este recóndito lugar. Por ello, tuvimos la suerte de poder ver un vuelo de uno de los ejemplares desde el “hide”, una agradable sorpresa que duró segundos, pero que totalmente inesperado fue uno de los momentos del viaje. Acosada por cornejas, sobrevoló el lugar del aporte, abandonándolo en un instante y siendo vista y no vista, como se suele decir… Jejejeje.

Polluelo de águila real perseguido por una corneja (24-11-2019)

Volviendo a nuestro protagonista principal, y ya terminando casi, vamos a hablar de los problemas de conservación de la especie, que por desgracia, no son pocos…

Este animal, siempre ha estado ligado a los huesos de los cadáveres de ganado que muere en el campo, aunque en las zonas altas también se aprovecha de animales salvajes. Por ello, la retirada del ganado del monte y el aumento de la ganadería intensiva (macrogranjas con cientos y miles de cabezas alimentadas con piensos) sustituyendo a la extensiva (ganado suelto en el monte alimentándose de hierba y pastos naturales) no le viene nada bien a la especie. El que haya menos ganado suelto en el monte, hace que lógicamente haya menos bajas, lo que le dificulta la búsqueda de alimento.

Algo difícil de arreglar, y que de momento se está haciendo con muladares, pero… ¿hasta cuándo será viable esta situación de repartir patas en diferentes puntos del Pirineo para mantener al animal? Iremos viendo poco a poco la evolución de estos lugares y si es viable a largo plazo.

Ejemplar con un hueso en el pico (24-11-2019)

Esto unido a choques con tendidos eléctricos, posibles choques con molinos eólicos, el uso de venenos indiscriminadamente por ganaderos y cazadores para eliminar lo que ellos equivocadamente llaman “alimañas”, o cazadores (o mejor dicho “escopeteros”) que lanzan perdigones a todo lo que se mueve sin importar ni especie, ni catalogación del animal solo para poder probar su acierto, o reírse junto a otros compañeros en el bar, ha hecho que el quebrantahuesos haya llegado a tener una situación tan delicada en Europa y en el Pirineo, de la que parece que poco a poco se está recuperando por la habilitación de estos muladares y por la mayor concienciación medioambiental que parece poco a poco va calando en la sociedad, dando valor a estas especies que antes eran odiadas y que ahora se piensa mucho más en mantener y conservar.

Por ello, además de mejorar ligeramente sus poblaciones, y de la conquista de nuevos territorios, sigue catalogado por el Ministerio de Medio Ambiente como “en peligro de extinción”.

Por otro lado, la filopatria de la que hemos hablado antes, el reducido tamaño poblacional que hay, el restringido rango de distribución de la especie (en poblaciones viables casi limitado a Pirineos), la alta mortandad en los primeros años de vida, la dificultad para colonizar con éxito territorios nuevos, unido a que tarda casi 10 años en reproducirse con éxito, hace complicada la expansión del animal (y con ello el aumento de población).

Por si todo no fuera poco, con el llamado cambio climático, entre las consecuencias de la subida global de las temperaturas que se conocen ya se han descrito numerosas consecuencias que ya están afectando negativamente a las aves.

Una de estas consecuencias resulta el aumento de enfermedades, entre las que se encuentra la malaria aviar (una de las más altas en lo que a mortandad se refiere, sobre todo en pequeños pajarillos), enfermedad (que sobrevive porque cada vez las temperaturas son más altas y las moscas y mosquitos que la transmiten están más activos) que en los últimos años se ha confirmado afecta fuertemente al quebrantahuesos, con sus consiguientes estudios y resultados de varias muertes de pollos pequeños debido a que a tan corta edad los quebrantahuesos aún no han desarrollado su sistema inmunológico.

Volando voy… (23-11-2019)

A pesar de todos estos problemas, hay que ser positivo, ya que en los últimos años la especie ha aumentado poblacionalmente, la distribución ibérica parece que sube con los diferentes proyectos de reintroducción, y la conciencia ambiental y de conservación de la biodiversidad va calando en la sociedad, con cada vez más fundaciones, ONGs y asociaciones con ideología conservacionista, que además de realizar proyectos de conservación, potencian de diferentes formas las zonas donde se encuentran estas especies, que trabajando bien pueden ser un reclamo turístico que deja ingresos económicos en las zonas que son capaces de explotar este recurso sosteniblemente… Por ejemplo, el quebrantahuesos en sí, es un sello de calidad y un fuerte reclamo para el turismo ornitológico, que para disfrutar del ave (y de muchas otras especies) tiene que visitar zonas rurales cada vez más abandonadas con cantidad de pueblos que poco a poco están muriendo por la despoblación rural…

La naturaleza es un recurso que se puede explotar para evitar este problema y poner en valor estas zonas rurales, claro, siempre siendo respetuosos con ellas y con prácticas sostenibles, que a la larga sean viables, tanto para la biodiversidad, como para los lugareños.

Ciervos en los montes de Buseu, la verdad que un paisaje espectacular y que en este proyecto se está poniendo en valor (23-11-2019)

Seguramente, a día de hoy el mayor problema al que se enfrenta la especie en la Península Ibérica es la gran población que se encuentra en Pirineos y su poca colonización de territorios nuevos…

Para intentar facilitar y “forzar” a la especie a ello, una de las propuestas que ahora está sobre la mesa en el grupo de trabajo formado por las diferentes comunidades autónomas, expertos y el Ministerio para la Transición Ecológica, es la posibilidad de disminuir el alimento suplementario que se proporciona a la especie en diferentes comederos y muladares, para que así se les obligue a buscar nuevos territorios en busca de alimento.

Aún y todo, no es fácil, ya que tiene pros y sus contras, como toda medida en el mundo de la conservación. Esta acción podría aumentar la mortalidad de la especie, retrocediendo en todo lo mejorado en los últimos años y eso significaría una marcha atrás en la recuperación de la especie, en la que se ha invertidos muchos esfuerzos, tiempo y recursos económicos…

Con todo esto, ya vale por hoy, que menuda brasa os he metido… Para la próxima vez que hable de la especie, no se que os voy a contar! Jejejeje. Y es que encima además… Tengo unas cuantas fotos nuevas para enseñaros sacadas en Ordesa… Jijijiji.

Ya veis que Pirineos nunca defrauda… Paisajes espectaculares y especies emblemáticas, con auténticas joyas aladas que tenemos la obligación de conservar.

Paisaje nevado al amanecer (24-11-2019)

Espero pronto volver al lugar y disfrutar de la especie… Jordi se ha currado nuevos escondites, y seguro que estos nuevos “hides” de Buseu tienen muy buena ubicación y merece la pena conocer… Habrá que probarlos, que además de buenas fotografías, seguro que nos regalan buenas escenas y vivencias!

Ejemplar alzando el vuelo (24-11-2019)
Precioso con las luces al atardecer, una de mis imágenes favoritas… (24-11-2019)

Por último agradecer la experiencia a los que allí estuvimos… Victor, Antonio, Juan Antonio, Héctor, Francesc y Martín, y hablar del lujo que es aquel proyecto, guiado de la mano de Jordi, al que espero pronto volver a visitar, disfrutando así de este tesoro alado.

Miembros de la expedición (24-11-2019); Antonio Caño

Nunca me hartaré de ver y observar a este animal, y para despedirme una frase mítica (que no me canso de repetir aquí en cada entrada sobre la especie) que en su día dijo Francisco Umbral; “el cielo nos contempla por los ojos de acero y sangre de ese último quebrantahuesos fiel a una península de locos. Que no se nos muera. Que no se diga”.

Impresionante animal… (24-11-2019)

Bibliografía:

  • Aves de España (Eduardo de Juana y Juan M. Varela; Lynx).
  • SEO Birdlife (Guía aves).
  • FCQ -Fundación para la conservación del quebrantahuesos. https://quebrantahuesos.org/
  • El quebrantahuesos (Jorge Bartolomé Zofío e Isaac Vega; WWF Adena, Debate Editorial).
  • El quebrantahuesos (Jean-Francois Terrasse; Las sendas del naturalista, Omega).
  • Tras el vuelo del quebrantahuesos (FCQ).
  • El quebrantahuesos en España. Población reproductora en 2018 y método de censo. (Antoni Margalida y José María Martínez).
  • El libro de las rapaces (Marcos Lacasa; Photodigiscoping).
  • Pájaro de barro (David Gómez Samitier; Prames)
  • An assessment of population size and demographic drivers of the Bearded Vulture using integrated population models. (A. Margalida, J. Jiménez, J. M. Martínez, J. A. Sesé, D. García-Ferré, A. Llamas, M. Razin, M. A. Colomer y B. Arroyo 2020).
  •  Nocturnal flights by Bearded Vultures Gypaetus barbatus detected for the first-time using GPS and accelerometer data. (R. García-Jiménez, J. Martínez-González, P. Oliva-Vidal, J. Piqué, J. A. Sesé, A. Margalida 2020).
  • Adult coloration of the Bearded Vulture (Gypaetus barbatus) in the Pyrenees: relation to sex, mating system and productivity. (Stéphane Duchateau, Gonzalo Chéliz, Juan Antonio Gil, Pascual López-López 2021)
  • Plumajes y muda del quebrantahuesos (Gypaetus barbatus subsp. barbatus); Atlas de identificación de las aves de Aragón. (J. Blasco Zumeta & G. M. Heinze). http://blascozumeta.com/atlas-de-aves/ (J. A. Sesé Franco 2019).
  • Criterios de identificación del quebrantahuesos en función de la edad y las características del plumaje (Rafael Heredia y Antoni Margalida).
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«La noche del autillo» en Navarra 2022

Hoy voy con un trabajo especial hecho entre varios pajareros y pajareras, en el que hemos realizado una especie de censo de autillo, un pequeño búho migrador que nos visita en primavera para criar, y que es muy fácil de detectar por su famoso e inconfundible canto. Esta especie de estudio, que en su día comenzamos en Pamplona, poco a poco lo hemos ido extendiendo a otras zonas de Navarra, como veréis a continuación.

Tenemos la idea de año a año mejorar la metodología e ir aumentando la superficie a censar, para así poder ver la tendencia de la especie, conseguir información sobre distribución, y ver que sorpresas nos da este pequeño búho, que parece que últimamente está comenzando a invernar en Pamplona… Veremos a ver que pasa, y esperemos que os guste…

El autillo, nuestro pequeño búho.

El autillo (Otus scops) es el más pequeño de nuestros búhos, con unos 20 centímetros de altura y 55 de envergadura alar, siendo las hembras un poco más grande que los machos. Su cuerpo es delgado y a pesar de que puede ahuecar su plumaje y tener aspecto rechoncho, tiene figura esbelta, siendo cabezón y teniendo alas largas.

Autillo bien escondido entre la vegetación (18-5-2021)

Su plumaje es de tonos pardos, rojizos, marrones o grises, muy similares a los de las cortezas de los árboles, y está barreado con tonos más oscuros y claros, lo que le hace ser el rey del escondite.

Le caracterizan dos pequeños penachos a modo de “orejas” que no siempre lleva visibles, un pico pequeño y oscuro, y unos espectaculares ojos amarillos.

Autillo bien tieso y atento ayer mismo en «La Ciudadela» (31-5-2022)

En nuestras tierras frecuenta zonas en las que hay arbolado. Sotos, dehesas, huertos, parques, jardines y pequeños bosques (evitando los bosques muy densos).

Generalmente, es un ave estrictamente nocturna, y principalmente se trata de un animal insectívoro, con predilección por mariposas nocturnas y saltamontes, aunque también puede llegar a comer reptiles, pequeñas aves y micromamíferos, que suele cazar saltando sobre ellas o en cortas persecuciones.

¿Siempre está en Navarra?

Pues la verdad es que no. Es un ave mayoritariamente migradora.

Entre febrero, pero sobre todo marzo-abril-mayo, llega desde sus cuarteles de invierno en África, a los que retorna entre agosto y octubre (ya que la inmensa mayoría de ejemplares pasan el invierno al sur del Sahara).

Algunos ejemplares permanecen en la Península Ibérica durante el invierno pero son muy escasos, siendo aún más escaso cuanto más al norte vayamos.

El autillo europeo es muy abundante como reproductor en España y hasta la mitad de Francia. Curiosamente hacia el norte de Francia y del resto de Europa la especie, pudiendo estar presente, se hace mucho más rara.

Ejemplar entre ramas y hojas (31-5-2022)

¿Qué sabíamos del autillo en Pamplona- Iruña antes de 2019?

En el año 2008 el Ayuntamiento de Pamplona editó un libro con el título “Estudio sobre el autillo en Pamplona” del autor Eduardo Berián Luna, siendo la única información concreta que hay del autillo en Pamplona hasta la realización de los últimos censos.

En él, en el casco urbano de Pamplona y delimitado por la muralla se apuntaba a una población que rondaba las 20 parejas.

(https://www.pamplona.es/sites/default/files/2019-02/Estudio%20sobre%20el%20autillo%20en%20Pamplona.pdf)

Mapa de territorios en el área de estudio entre los años 1998 y 2007. Beriain. E. Estudio sobre el autillo en Pamplona

2019; inicios de «La noche del autillo».

En mayo de 2019, un grupo de voluntarios en Navarra, tuvo la inquietud de saber algo más de los autillos que nos visitan cada primavera y que se reproducen en nuestro territorio. Es conocido que a partir del mes de marzo los autillos llegan a sus zonas de nidificación y que son muy reiterativos sus cantos, tanto en el medio natural, como en el medio urbano, en nuestros pueblos y ciudades.

Por ello, realizamos entre varios voluntarios un primer experimento: una primera metodología de censo, en base a varios transectos, con la idea de que la experiencia pudiera repetirse en años sucesivos.

Mapa de las escuchas realizadas durante el censo de 2019

COVID-19 en 2020 y Retorno en 2021.

Por la pandemia y el Covid-19, no pudimos realizar el censo en 2020, pero, con fuerza e ilusión, volvimos a retomar el trabajo en 2021.

Nuestra idea: la misma: que «La Noche del autillo» se convierta en Pamplona- Iruña en una convocatoria de censo anual, mediante recorridos repetibles, y se extienda a otra zonas de Navarra.

En el año 2021, pudimos contar con colaboradores que realizaron el censo en Sangüesa-Zangoza, ampliando la zona de prospección (más allá de la zona de la Cuenca de Pamplona), e incorporando una zona urbana más pequeña.

Transectos en Pamplona con los autillos localizados en 2021
Transectos en Sangüesa con los autillos localizados en 2021

Qué hemos hecho en Pamplona/Iruña en 2019, 2021 y 2022; metodología de censo.

En Pamplona, el autillo prefiere parques y ríos para establecerse, aunque se le puede llegar a oír en los arbolillos de las grandes calles y avenidas. Igual parece que ocurre en otras zonas de Navarra, esto está por confirmar en futuros censos.

Es muy fácil oírlo. Aunque sus cantos son muy notorios y fáciles de distinguir al final de la tarde y durante la noche, observar a los ejemplares es mucho más difícil, debido a que se esconde en el ramaje de los árboles y su espectacular mimetismo. Con frecuencia hasta es difícil de ubicar el ejemplar que canta porque el canto puede dirigirse en distintas direcciones e incluso rebotar contra los edificios cercanos en el caso de las poblaciones.

Autillo en su rama (31-5-2022)

Con la intención de conocer mejor esa distribución, la biología y la abundancia del autillo europeo, mediante la colaboración de voluntarios (ciencia ciudadana) se convocó un censo.

  • Fechas y horario de censo: Las fechas elegidas fueron: 15 – 18 de mayo de 2019, 29 de abril – 2 de mayo 2021 (resultados de ambos en mapas), y entre el 28 de abril y 3 de mayo de 2022, en función de la disponibilidad de los colaboradores y la meteorología. Se consideró un horario adecuando el comprendido a partir de las 21:15 y hasta la media noche, teniendo en cuenta que en algunos lugares el tráfico de vehículos es alto y no es fácil escuchar todo lo que ocurre alrededor.
  • Transectos: Los censos han consistido en transectos lineales al anochecer en zonas previamente asignadas y potencialmente adecuadas. Mientras se grababa el recorrido realizado, usando para ello la plataforma de ciencia ciudadana, como es “ObsMapp” (Observado – https://observation.org/locations/33661 ), se han anotado las coordenadas de cada autillo escuchado. Para evitar duplicar ejemplares, los transectos se han intentado realizar de forma simultánea, pero se ha permitido cierta flexibilidad: consideramos que se trata de un animal bastante territorial, por lo que, los diferentes ejemplares no deberían hacer muchos movimientos entre unas zonas censadas y otras; existe cierta incertidumbre con respecto a la meteorología de la semana escogida, y a la disponibilidad del personal voluntario (que igualmente ha realizado pre-muestreos y planificación de la zona a censar, lo que contribuye año a año al éxito del censo).
  • Zonas prospectadas: El trabajo se ha realizado prácticamente en su totalidad en la Comarca de Pamplona, pero la idea es a lo largo de los años realizarlo también en otros lugares, para así obtener más datos y ver si hay diferencias en las densidades de unos lugares a otros. Este año hemos comenzado a realizar el censo en varias zonas repartidas por toda Navarra, que esperemos en próximos años vaya a más.

Problemática de la especie.

El autillo se trata de un animal que principalmente nidifica en oquedades de árboles viejos y enfermos de gran tamaño.

Este tipo de árboles que son los que presentan huecos, en los jardines y parques de la ciudad suelen ser los primeros en ser cortados y eliminados por temas de seguridad. Por ello, puede ser que en diferentes lugares la disponibilidad de agujeros óptimos para la cría sea escasa o nula (no solo para el autillo, si no para muchas otras especies como agateadores, carboneros, herrerillos…).

Por ello, en Pamplona hay varias cajas nido (de diferentes proyectos) colocadas para la especie, y censos de este tipo pueden ayudarnos a ver la tendencia de la especie, y si tiene dificultad para ubicarse en sitios que aparentemente pueden ser buenos. Igualmente nos sirve para ver si en caso de talas de arbolado que sean importantes, se pierden territorios de la especie.

Además, el cambio climático va demasiado deprisa para los seres vivos. Los intentos de adaptarse se producen en todos los órdenes de la vida, y muchas especies han adelantado el fin de la hibernación, las migraciones o la época de cría. Investigadores españoles de la Estación Experimental de Zonas Áridas (EEZA-CSIC), han estudiado a los autillos. Observaron que están adelantando la fecha de puesta, y en algunos lugares, se están anotando las fechas en las que llegan los autillos desde África. En este sentido, la ciencia ciudadana tiene un importante papel: ¿Cuándo has oído tu primer autillo de la
temporada?

Autillo en una caja nido (11-4-2021)

Resumen de los resultados «La noche del autillo» 2022.

Hasta 41 voluntarios han contribuido este año al censo de autillo europeo realizado en las comarcas de Pamplona y Sangüesa como años anteriores y extendido a otras zonas como Artajona, Tafalla, Estella, Olite, Barasoain, Buñuel, Ochagavía… Este elevado número de personas ha permitido una cobertura excelente.

El conteo se desarrolló en 5 jornadas de censo y algunas más de prospección, muestreo y entrenamiento. En total, en los días de censo, se han registrado 402 observaciones de autillos frente a las 353 del año precedente. En algunas zonas se repitió el censo en varias jornadas.

En total se han realizado 241 km en busca de los autillos (227 en el año 2021), el año pasado dijimos que era como ir desde Pamplona hasta Pina de Ebro, más allá de Zaragoza, de manera que este serían 14 km más allá. Finalmente, se han seleccionado los días mejores en cada recorrido y se ha obtenido un total de 229 autillos, en 174 km (187 autillos, en 167,25 km en 2021), lo que debe representar un valor mínimo de los realmente presentes. La densidad media obtenida, el número de autillos registrados por kilómetro, se ha estimado en 1,32 versus 1,12 en el año precedente y es lo que se conoce como IKA (índice kilométrico de abundancia).

Se ha constatado que los valores obtenidos se ven influidos por las condiciones meteorológicas y otros factores que afectan a la actividad cantora del autillo, y a la propia zona muestreada. En los 4 días más representativos de censo las densidades oscilaron entre 1,54, 2,59, 3,39 y 2,66. La densidad más alta registrada en un recorrido fue de 9,17 (8,91 en 2021) y la más baja de 0,17.

Autillo mostrando sus orejillas atento y pendiente de su alrededor (18-5-2020)

Listado de colaboradores y colaboradoras.

Adriana Lanas, Aingeru Etxeberria, Aitana Berrueta, Alberto Lizarraga, Alfonso Senosiain, Ana Barbarin, Arancha Carrero, Asier Cáceres, Carlos Almingol, Daniel García Mina, David Arranz, Diego Berrueta, Diego Villanua, E. Ramirez Vaquero, Fernando Velazquez, Gorka Gorospe, Hector Diez, Ibón Recio, Iker Álvarez, Inés Rodríguez, Itziar Almarcegui, Javi Sola, Jesús Remirez, José Ardaiz, Juan Carlos Gallardo, Juan Goñi, Juan Ignacio Deán, Juan Mari Barbarin, Koldo Rosa, Marcos Vilches, María Eugenia Oroz, Miguel Ciriza, Mikel Andradas, Patricia Andres, Pilar Bacaicoa, Pilar López, Rajen Ayerra, Raúl Pascual, Sandra Pineda, Unai Cuevas, Xabi Ortega.

Imágenes de los resultados.

Datos de autillo en Navarra; algunas de las observaciones han podido ser obtenidas de forma independiente a la realización del conteo mediante transectos.
Pamplona, observaciones y transectos
Pamplona, solo las observaciones de autillo
Zona Media, observaciones y transectos
Estella, observaciones y transectos
Sangüesa, observaciones y transectos
Buñuel, observaciones y transectos

Enlaces importantes.

Memoria completa (descargable); agradecer a Itziar su maquetación, que ha quedado bien chula!!! https://drive.google.com/file/d/1Zpfy4zEokJcVnEdCQyNWM5euTbcNOMfC/view

Enlace web Gorosti, coordinadora de «La noche del autillo». https://sites.google.com/view/gorosti/secciones/ornitolog%C3%ADa/proyecto-autillo/220601-la-noche-del-autillo-2022-resultados

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Regresan a nuestros tejados los aviones, los vencejos y las golondrinas

Hoy voy con una entrada de conservación medioambiental sobre estas aves insectívoras, de rápido y acrobático vuelo, que consumen enormes cantidades de insectos durante su periodo de cría, y que realizan sus nidos en edificaciones humanas. Nidos que está prohibido eliminar en cualquier época del año.

Y es que, estas últimas semanas han llegado y estos días están ya en plena crianza entre nuestras calles y edificios. Llegaron desde África para pasar la primavera y el verano, aprovechando la fuerte presencia de insectos, fuente de alimento para ellas. Se trata del vencejo, la golondrina y el avión común. Especies de las que hemos oído hablar mucho, pero que en muchas ocasiones confundimos y no somos capaces de diferenciar.

Para diferenciar (Imagen de SEO Birdlife)

Vencejo, Apus apus, sorbeltz arrunta: Es esa flecha negra con alas afiladas, que vuela a toda pastilla en bandos amplios, a la vez que chilla, lo que lo hace inconfundible. Están llegando a nuestro territorio estos días, y sus vuelos son espectaculares. Crían en huecos de casas viejas y aleros de tejados. Las murallas de Pamplona, edificios del Casco Viejo sobre todo y la Ciudadela son lugares habituales donde ponen sus nidos.

Pareja de vencejos en vuelo (28-6-2016)

Golondrina, Hirundo rustica, enara: Por todo el mundo conocida, especie de vuelo alto, con una cola ahorquillada, y que hace nidos de barro, sobre todo en casas y edificios de entornos rurales. En Pamplona es de las tres la más rara en cuanto a nidificación se refiere, aunque aprovecha algunos de los estanques que tenemos en parques y jardines para alimentarse.

Golondrinas en una rama (5-5-2018)

Avión común, Delichon urbicum, enara azpizuria: Parecida a la golondrina, pero menos estilizada y más robusta. Las alas son más cortas y menos afiladas, y la cola también es corta. Es blanca por abajo y de tonos azules y negros por encima. Es la más común criando en los aleros de los tejados de Pamplona, por lo que la analizaremos un poco más a fondo en estos textos.

Avión común volando (8-9-2015)

El avión común es la más abundante de las tres en Pamplona. Es un ave muy urbanita, anidando en los tejados de las casas, puentes, presas, roquedos… Muy confiada al ser humano, generalmente anida en colonia formando buenos grupos. Su nido es muy característico, ya que se trata de una especie de taza de barro pegado al ángulo que generan los salientes constructivos con las paredes que los sujetan, con una entrada arriba, por la que suele ser fácil verle asomar la cabeza, sobre todo a los pollos.

Se alimenta de insectos que caza en vuelo, en los alrededores de sus nidos, cerca del agua y, en ocasiones, a grandes alturas. Dado que éstos faltan en invierno, los aviones (al igual que vencejos y golondrinas) son aves migratorias por necesidad, que pasan el invierno en África, al sur del Sáhara.

Avión común bajo un puente con sus nidos (26-5-2015)

Su dieta está formada principalmente por moscas y mosquitos, aunque con frecuencia también captura pulgones, pequeños coleópteros y mariposas. Por ello, es un plaguicida natural perfecto, ya que, al día, un solo avión común puede llegar a consumir alrededor de 650 moscas y mosquitos. Si tenemos la suerte de tener un nido de esta especie cerca de nuestra ventana, la pareja se encargaría por si sola de eliminar diariamente cerca de 2000 mosquitos.

Los nidos de esta especie los construyen con barro húmedo y saliva, que van moldeando, dando una forma semiesférica y los ubican habitualmente bajo los aleros de construcciones humanas. Al inicio de la primavera, cuando regresan a nuestros cielos, la pareja de aviones recompone el nido del año anterior o lo reconstruye en la misma ubicación, realizando dos puestas (incluso tres) al año si las condiciones son buenas.

Beneficios de este tipo de aves; Cartel informativo de GREFA

Al ser aves protegidas, está prohibida cualquier actuación hecha con el propósito de molestarlos o capturarlos, así como la destrucción de nidos y lugares de reproducción. De esta manera, la retirada de los nidos de los aleros y edificaciones está sancionada y, según la situación, puede llegar a ser considerada delito penal. Esta cuestión en general, es totalmente desconocida, pero no por ello es menos importante.

Con relación a las obras en fachadas, cubiertas y colocación de envolventes térmicas, la presencia de nidos limita esta actividad. La retirada de nidos para la realización de las obras solamente puede realizarse previa autorización del Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Navarra, siempre fuera del periodo de cría, que va desde abril hasta septiembre, y, en ocasiones, implementando medidas compensatorias posteriores que permitan nuevamente la instalación de colonias de cría tras la obra, como pueden ser la colocación de nidos artificiales por medio de cajas nido, una medida que a día de hoy se toma mucho, ya que parece que las poblaciones de estas especies están en claro descenso, debido a la destrucción y alteración del hábitat.

Nidos de aviones comunes con un ejemplar asomando la cabeza y otro en el exterior (23-6-2013)

Estas especies de aves, además de ayudarnos en la reducción de insectos, mosquitos y moscas principalmente, nos alegran la vida con sus cantos y acrobacias aéreas. A cambio, les permitimos que críen en nuestras construcciones. A pesar de ello, esto también puede generar molestias, principalmente relacionadas con la suciedad que sus heces generan en fachadas y suelos.

Cada vez son más las campañas de sensibilización que años tras años varios colectivos, asociaciones u ONGs conservacionistas producen y publicitan, y poco a poco creo que van surgiendo efecto, aunque muchas veces la Administración es la que tiene que dar el paso dando alternativas y aportando facilidades a los vecinos. Además, muchas veces tiene que analizar y estudiar la viabilidad de ciertas obras, algo que en el Ayuntamiento de Pamplona (no hablo de estos casos en concreto) unas veces funciona muy bien, pero otras falla bastante, dejando al medio ambiente totalmente de lado.

Campaña de SEO Birdlife y Ministerio de Medio Ambiente
Campaña del Ayuntamiento de Cádiar (Granada)
Campaña de Ecoagora

En caso de que sea necesario por algún motivo la eliminación de los nidos, podemos apoyarnos de cajas nido de madera y de otros materiales que cada vez son más usados, sobre todo para vencejos y aviones comunes, de las que os pongo unos ejemplos aquí de diferentes modelos.

Además, este tipo de cajas cada vez es más utilizado por personas que a nivel particular no tienen nigún tipo de obra entre manos pero quieren favorecer y facilitar la reproducción a estas especies, colocándolas en sus propios balcones.

Cajas nido con reclamo de silueta de vencejo en Aldaba; Josetxo Muzkiz
Cajas nido de vencejo en alero de edificación, también en Aldaba; Josetxo Muzkiz
Otro modelo de caja nido en la Comarca de Pamplona; Unai Cuevas
Ubicación de esta caja; Unai Cuevas
Cajas nido para aviones comunes en Pamplona (Txus Vázquez)

Estas cajas, facilitan la toma de valores para diferentes estudios en caso de ser ocupadas, y de esta forma se pueden tomar mediciones y seguimiento tanto de los huevos, como de los polluelos, que con un anillamiento científico nos pueden aportar datos de por ejemplo los viajes migratorios que realizan, el tiempo que tardan en eclosionar los huevos, o el porcentaje de pollos que nacen y salen adelante.

Éxito reproductor en caja de vencejo (Xabi)
Mediciones y anillado de vencejo nacido en una caja nido (Xabi)
Trabajando con un vencejo (Xabi)

Como a día de hoy evolucionamos en todo, también hay sistemas que permiten limitar las molestias que pueden causar los excrementos de los que hemos hablado antes. Bandejas de recogida y canaletas autolimpiables son sistemas económicos que reducen enormemente el problema y permiten que las aves sigan criando en nuestro entorno, reduciendo las plagas de mosquitos y otros insectos que tan molestos y perjudiciales pueden ser para nuestra salud. Además, estas plataformas son muy sencillas, baratas, y fáciles de realizar.

Nidos de aviones con dos bandejas de madera debajo para los excrementos (Txus Vázquez)

Ahora, lo que sería muy interesante, sería saber donde tenemos nidos de estas especies y tener una especie de censo en Pamplona tanto de vencejo como de avión…

De esta manera podremos saber de la tendencia poblacional de estas especies (que están en peligroso descenso), y así saber si en caso de obras hay que tener en cuenta la presencia, para así saber cómo ejecutarlas, o que medidas compensatorias poder tener… Por el momento, tenemos poca información actualizada y fiable de las colonias de cría que tenemos en Pamplona. A ver si en próximos años se puede realizar alguna especie de censo…

A día de hoy, Basozainak-Guarderío de Medio Ambiente de la demarcación de Pamplona ha comenzado a realizar el seguimiento de la cría y de la situación de estos nidos. Tienen ubicadas varias localizaciones con cientos de nidos en Pamplona y realiza seguimiento de estos para evitar su retirada. Se puede colaborar con el seguimiento de estas aves insectívoras enviando la localización de los nidos mediante WhatsApp al teléfono 699020205 (Guarderío), o un correo electrónico a dgarciamina@gmail.com (un servidor).

Mapa con localizaciones en Pamplona capital y alrededores

Sería bonito tener un censo de los nidos de todo Iruñerria realizado por datos de la ciudadanía y ver como evoluciona la especie, para así ayudarle en todo lo que podamos.

Además, animar a todo el mundo a ubicar cajas nido para estas especies (u para otras), y así poderles hacerles la vida más fácil, que bastante complicada se la ponemos ya de por sí. Ahora, a disfrutar de estos días, del calor, y de los sonidos que estas aves nos dedican mientras cantan, que como bien dice el refrán «cuando viene la golondrina, el verano está encima».

Vencejos revoloteando alrededor de una caja nido (Haritz Sarasa)

                                                                              

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Sorpresón en Ripagaina! Pájaros moscones!!!!

El título lo dice bien claro… Y es que este pasado mes de marzo hemos tenido unos pajarillos muy interesantes en la balsa de Ripagaina, algo que me ha hecho ir durante tres días por allí (20,21 y 22-3-2022).

Erripagaña (o Ripagaina, no tengo muy claro si ambos términos son acertados) es un barrio muy curioso de Pamplona, que es bastante reciente y pertenece a cuatro municipios. No sólo a Pamplona, sino que Burlada, Huarte y Valle de Egüés interaccionan en esta zona. Se trata de un barrio que no tiene más de 20 años y es lugar con el río Arga muy cercano al norte y rodeados de grandes jardines, con un interesante lago.

Este lago es bastante grande y tiene una franja muy buena de vegetación acuática formada por juncos, espadañas y carrizos, junto a diferentes plantas relacionadas a medios acuáticos, algo que viene explicado en un interesante panel nada más acceder. Como es lógico, al ser un lago en medio de la urbe, hay muchas especies de aves relacionadas directamente con el agua y que usan el lugar para reponer fuerzas y descansar en sus viajes migratorios.

Cartel de la balsa (22-3-2022)

Como en otras masas acuáticas de Pamplona, es habitual la presencia de ánades reales o azulones, especie que cría en el lago, o gallinetas también residentes todo el año y que andarán ya muy probablemente con polluelos.

En los últimos años se está viendo algún zampullín también criando, y además, el año pasado hubo reproducción de una pareja de fochas, especie poco habitual en Pamplona pero que en este lago hacen acto de presencia. Este año parece que no están, pero todavía queda primavera. Veremos a ver qué pasa.

Gallineta nadando en las aguas de Ripagaina (22-3-2022)

En esta laguna, además hacen paradas a pescar cormoranes y sobre todo garzas reales, aunque no he podido ver ni sé qué especies de peces hay. De todas maneras, la presencia de estas dos aves acuáticas pescadoras nos hace pensar que tienen ictiofauna y alimento de sobra. 

Garza real (21-3-2022)

En los jardines de alrededor son varias las especies que he podido observar durante estos tres días.

Destacar la presencia de jilgueros, pardillos, colirrojos tizones, verderones, verdecillos, carboneros, herrerillos o mitos. También las típicas palomas, mirlos, estorninos negros, urracas y cornejas, y entre los carrizos muy comunes los gorriones y mosquiteros revoloteando y buscando comida que llevarse a la boca.

Precioso macho de colirrojo tizón (22-3-2022)
Macho de mirlo (22-3-2022)
Grupo de jilgueros (22-3-2022)

Interesantes vuelos de milanos realles, milanos negros y cernícalos vulgares. Punto este muy interesante, ya que se mostraba la presencia habitual de una pareja de cernis que volaban sin parar de lado a lado, muchas veces aprovechando arbolillos de las zonas de jardín para posarse y descansar. Desde ellas además buscaban alimento entre las hierbas para poder cazar. 

Hembra de cernícalo (21-3-2022)

Pero lo más destacado de estas salidas sin duda alguna ha sido una tresena de pájaros moscones (Remiz pendulinus) que Mikel Goñi descubrió durante la segunda quincena de marzo. Es primera vez que hay cita de la especie en esta zona y seguramente es de las pocas citas que hay en Pamplona. Ello nos hizo a muchos pajareros ir al lugar a intentar verlos y fotografiarlos, algo que en plena naturaleza no es nada fácil, ya que esta especie siempre anda entre la vegetación, es muy escurridiza y se esconde a la perfección.

Además… Dos de ellos estaban anillados! Algo muy pero que muy interesante!!!!

Pájaro moscón en los panizos (20-3-2022)

El pájaro moscón es un pájaro muy fácil de reconocer por su marcado antifaz negro. Es pequeño (de unos 10 centímetros y 10 gramos de peso) y vivaracho, y vive en zonas de humedales tanto en carrizos como en bosques de ribera donde haya buena densidad de arbustos y matorrales entre los que se mueve a gran velocidad.

Se trata de un pajarillo muy pequeño, regordete y discreto. Ss coloración general es blanca grisácea en la cabeza con vientre claro, y dorso de color pardo anaranjado con zonas más oscuras en las alas. Su pico es corto, gris y muy puntiagudo, y las patas son negras, desnudas y muy finas.

Como ya he dicho, su característica principal es un marcado antifaz negro que es menos oscuro tanto en ejemplares jóvenes como en hembras (siendo además algo más estrecho). Contraste que se da también de forma más tenue en el resto del plumaje.

Ejemplar en plena alimentación; concretamente una hembra (20-3-2022)

La verdad que con ese antifaz negro es un ave muy vistosa y prácticamente inconfundible…

Espectacular ese antifaz que lo hace inconfundible con cualquier otra especie (20-3-2022)
En postura típica, donde se aprecia la coloración de este macho (20-3-2022)
La hembra, con antifaz menos marcado, y dorados menos intensos en dorso (20-3-2022)
Hembra, donde se ve su plumaje general claramente: Pájaro espectacular. Precioso (20-3-2022)

Se trata de una especie que siempre la encontraremos en zonas de humedales. Tanto en zonas de río donde las aguas corren lentas, como en lagos, pantanos, estuarios o lagunas donde siempre haya vegetación arbustiva abundante entre la que moverse.

Alzado para alimentarse (20-3-2022)

Su alimentación se basa principalmente en pequeños invertebrados como arañas, insectos, larvas o pequeños gusanos que caza buscando entre las ramas, tallos o yemas de los árboles que pueblan los hábitats donde los encontramos.

Además, en invierno añade a su dieta una importante parte vegetal, como pueden ser brotes y sobre todo semillas (muy abundantes las de espadaña). 

Comiendo en una espadaña; supongo que aprovechará las semillas, mientras busca pequeños insectos (20-3-2022)
Desenredando el junco (20-3-2022)
Girando entre las espadañas, lugar en los que le podíamos ver de lujo (20-3-2022)
En plena faena, con lo que parece un insecto en su pico (20-3-2022)

En su reproducción son muy característicos los nidos que hacen colgando en los extremos de las ramas de sauces, chopos o álamos. Esta construcción es una especie de globo a base de hierbas y vegetales que cubren con pelusa blanca procedentes de diferente arbolado, y que es principalmente construido por el macho, que tras conquistar a las hembra, termina de completar junto a ella la construcción del nido con una especie de túnel a la cámara donde serán depositados los huevos.

El macho se puede reproducir con varias hembras, y por ello puede comenzar a construir varios nidos diferentes, que dependiendo de si se empareja o no, pueden quedar sin terminar.

Nido de pájaro moscón que pude fotografiar en Rumanía (7-5-2018)

Con ello, el resultado es una estructura perfecta y resistente, que está aislada del exterior (y bien oculta por las hojas del arbolado) y donde la hembra deposita los huevos (entre 5 y 8) que incuba durante 14 días, mientras el macho se encarga de alimentar a la familia. Tras ello nacen los pollos, que a partir de los 20 días saldrán del nido y volarán ya por si solos. Este tipo de nidos es muy característico y fácil de reconocer. Es una estructura perfecta qué suele verse balanceándose por el viento, y es una de las obras más artísticas y bien elaboradas que la naturaleza nos regala.

Eso sí. Tenemos que tener en cuenta que si localizamos un nido así, lo último que debemos hacer es acercarnos y molestar, ya que la pareja puede que esté en plena reproducción con la hembra criando, y podemos echar a perder la puesta y sus polluelos.

Como interesante, saber que el nido si no ha sufrido mucho deterioro, pueden reusarlo de un año para otro, y si no, suelen hacer uso del mismo material para construir otro nuevo en una zona no muy lejana.

Un lujo ver como se mueve entre la vegetación palustre (20-3-2022)

Es un espectacular acróbata y es un lujo ver como es capaz de moverse entre las espadañas, agarrándose con sus finas patas y en posturas que parecen imposibles.

El mayor problema de conservación que tiene la especie es la destrucción de los hábitats, así como las quemas de carrizos o el uso de insecticidas que además de eliminar insectos que le sirven de alimento, eliminan lugares de refugio. A pesar de ello, parece que no tiene mayor problema de conservación y que poco a poco se está expandiendo.

El pájaro moscón es un ave que se encuentra prácticamente en toda Euroasia a excepción del norte de Europa. En gran parte de su área es divagante en invierno, parcialmente sedentario y, desde luego, una buena proporción de pájaros moscones del centro y este de Europa emigran hacia el sur y sudoeste, llegando en buen número hasta la Península Ibérica.

Deshaciendo los juncos (20-3-2022)

En España su expansión en los últimos años ha sido notable. Antes criaba fundamentalmente en el valle del Ebro y en determinadas zonas de Levante, pero desde hace unos años su expansión hacia el oeste y sudoeste ha sido grande, conquistando Castilla, Madrid, Navarra e incluso parece que Extremadura. Podemos considerar que está bastante repartida, aunque falta todavía en muchas zonas.

Se trata de una especie migradora, pero de la que se conoce muy poco. Parece que en otoño a la población ibérica residente se le unen ejemplares del norte y este de Europa (por lo que está más extendida y le podemos encontrar en más zonas), y parece que son las aves más norteñas las que migran y se desplazan hacia el sur.

Además, parece que los jóvenes se dispersan, aumentando su expansión con intentos de nidificación y colonización de nuevas áreas de cría.

Estos ejemplares han parado a descansar en Ripagaina y es una gozada (20-3-2022)
La hembra, menos vistosa pero igual de bonita (20-3-2022)

La verdad que es un pajarillo muy interesante y bonito, del que conocemos muy poco…

Uno de los ejemplares anillados (20-3-2022)

Por ello, es muy importante e interesante saber de dónde vienen los ejemplares anillados que hemos tenido… Han sido dos, y aunque ha costado, fuimos capaces de sacar las lecturas completas de las anillas de los dos pájaros moscones que la portaban.

Entre Jesús Remírez, Raúl Pascual y Rajen Ayerra hemos conseguido algo de mucho valor… A través de fotos hemos leído las inscripciones al completo de las dos anillas. Ya tenemos los datos de uno de ellos, y nos faltan los datos del otro… A ver si nos llegan!!!!

El macho anillado con anilla de plástico (20-3-2022)

Como veis y veréis en las fotos, un ejemplar solo tenía una anilla metálica en la pata derecha, mientras que el otro tenía un par de anillas de color de plástico en la derecha, y anilla metálica en la izquierda.

Con anilla metálica y de plástico el mismo ejemplar (20-3-2022)

Tras una buena revisión de fotos y buenas polémicas con algún número, dimos con la lectura de ambas anillas.

Nuestra sorpresa fue que al enviar los datos (aún incompletos) al que pensábamos que era la persona encargada del proyecto de pájaros moscones, nos dijo que ese pájaro no era suyo… En general, hay cientos de decenas de proyectos variados con anillas metálicas, pero las aves que tienen anillas de colores son de proyectos mucho más específicos sobre especies concretas, por lo que pensábamos que con la combinación de anillas de colores roja y negra como veréis en la foto, pensábamos que tendríamos algún dato…

El ejemplar anillado que nos ha aportado información (20-3-2022)

Pero no fue así, por lo que tocó seguir estrujando el cerebro y seguir investigando las fotos, con lo que tras buen rato con ello, teníamos la combinación de números y letras completa, algo que nos hizo mucha ilusión, más aún tras ver el origen del ejemplar que portaba estas anillas.

La hembra, el ejemplar de los tres que no portaba anilla… ¿donde se habría juntado con sus dos compañeros de viaje? (20-3-2022)

Así que redoble de tambores… prrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr!!! Anilla roja y negra en pata derecha, y «ZH 96365», pájaros moscón anillado ya como macho adulto el 18-4-2020 en Calbe (Saale) Salzlandkreis, Satchen-Anhalt!!!! Casi a 1500 kilómetros de donde lo hemos observado!!!! Una pasada!!!!

Como información extra, era única cita del ejemplar tras su anillamiento, y al parecer tenía una anilla verde en la pata con anilla metálica, pero que ya no portaba… Por lo que nos ha comentado el anillador empezó el proyecto con anillas de plástico que los animales debían perder, por lo que tuvo que cambiar de modelo conforme iba anillando diferentes pajarillos.

Ahora estamos a la espera de saber donde ha sido anillado el otro ejemplar, pero por la anilla… Ha sido anillado bastante más cerca, porque tiene la anilla de una de las oficinas de anillamiento que hay aquí…

Este otro ejemplar tiene la anilla metálica en la pata derecha «4Z08589 Aranzadi»… Veremos a ver que nos depara, porque aunque nos aporte pocos datos y haya sido anillada muy cerca, esta información siempre es curiosa y muy interesante…

Casi 1500 kilómetros en línea recta este pequeño macho… (20-3-2022)

La verdad que ha sido un lujo la observación de esta especie, que no es nada fácil de fotografiar… Y que aunque fui tres días seguidos a observarla, por culpa de un viento muy fuerte, solo pude verlos y fotografiarlos el primero… El segundo vi a uno volar, pero no salía de la vegetación. Así os podéis hacer a la idea de lo complicado que es verlo en el medio natural. Si en una balsa artificial y que podemos decir que es pequeña, es complicada su observación… Imaginaros en una balsa como Pitillas o Las Cañas por citar alguna cercana!!!! Así que fue una pasada tener a estos tres ejemplares tan cercanos!

En plena acción (20-3-2022)

Ya veis… Laguna pequeña pero interesante, y que de vez en cuando nos trae especies tan espectaculares como esta… El año pasado hubo algún escribano palustre también!!!! (Especie para nada común en las balsas de Iruñerria)

«Basuraleza», una muy buena campaña la del lugar para sensibilizar sobre la cantidad de basura que generamos y que luego dejamos en plena naturaleza… Y es que… Somos unos auténticos cerdos!!!!! (22-3-2022)

Así que ya veis… Una gozada de observación, con datos muy interesantes… Y es que, en muchas ocasiones la fotografía de naturaleza no es solo fotografía, sino que nos da mucho más para conocer a las diferentes especies y saber sobre posibles medidas para su conservación dependiendo de sus comportamientos… Este es un claro ejemplo, de que podemos saber movimientos migratorios de ciertas especies y ejemplares, que de otra manera hubiera sido imposible…

Como bien dice el refrán, «lo importante es ver aquello que resulta invisible para los demás», y en muchas ocasiones la fotografía nos ayuda!!!! Jejejejeje! Pasad buen domingo!

Precioso macho de pájaro moscón (20-3-2022)

Bibliografía:

  • SEO Birdlife (Guía aves).
  • Wikipedia.
  • http://www.pajaricos.es
  • Libro Rojo de las Aves de España
  • Aves de España (Eduardo de Juana y Juan M. Varela;Lynx)
Publicado en Extrarradio IX (Ripagaina-Sarriguren) | Etiquetado | Deja un comentario

Se nos ha ido el halcón. ¿Estará criando?

Como bien dice el título, desde el año pasado, el halcón peregrino (el ave más rápida del planeta) se instaló en uno de los edificios más altos de nuestra ciudad, la catedral de Pamplona.

El halcón en su atalaya (7-12-2021)

Hace poco ya hice una entrada sobre él, al igual que hice otra de la pareja que el Ayuntamiento de Ansoáin introdujo en una de las torres frente a la ikastola y junto al Ayuntamiento, y hoy vuelvo a la carga porque tenemos novedades.

En su posadero habitual (12-8-2021)

El halcón peregrino, es un halcón de tamaño medio, de aspecto compacto, corpulento, poderoso y con pecho ancho. Al igual que en las demás rapaces, la hembra es de mayor tamaño que los machos. Las partes ventrales del animal son blanquecinas con estrías transversales negras, y las partes dorsales son grises azuladas. Las mejillas y garganta son blancas, contrastando con la cabeza negra que presenta una ancha bigotera. Los jóvenes son más pardos por encima y de colores más cremosos por abajo.

Halcón peregrino asomando en su posadero (29-12-2021)
En todo su esplendor (15-12-2021)

Para ponernos en antecedentes, en mayo de 2019 el Ayuntamiento de Pamplona (en colaboración con el Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Navarra), introdujo una pareja de esta rapaz en la catedral de Iruña con la idea de ahuyentar a las palomas del Casco Viejo de la ciudad, teniendo así un controlador natural de las abundantes (y en ocasiones molestas) palomas domésticas.

Se trata de una especie que normalmente cría en cortados, roquedos, foces, pero que cada vez es más común en edificios altos de grandes urbes. Claros ejemplos de la adaptación del halcón a vivir en ciudades son Zaragoza, Granada, Valencia, Barcelona o Madrid (donde hay varias parejas que crían y a las que se les hace seguimiento, anillando los pollos para posteriores estudios).

Halcón en pleno vuelo (13-8-2021)
Despegando (24-8-2021)

Nuestra pareja, “Iruña” (la hembra) y “Falco” (el macho) fueron un par de pollos que venían de las Bardenas, y a los que se les colocó un gps para seguir sus movimientos. Se soltaron con el método de “hacking”; una especie de cría en jaulas, donde se les alimenta de forma artificial hasta que son capaces de salir del jaulón, volar y buscar alimento por si solos.

Con los gps que portaban, se vio que una vez salieron de la jaula, se buscaron la vida y se desplazaban sobre todo por la Cuenca de Pamplona, volviendo muchas de las tardes a dormir a la catedral, usando una torre de la puerta principal como predormidero, y pasando a una más alta y central donde se quedaban cuando caía la noche.

Pero por desgracia, como muchas veces ocurre en la naturaleza, no todo marchó bien, ya que al mes, la hembra se recogió muy débil en la zona de las huertas de Aranzadi, y terminó por morir en un centro de recuperación, al parecer por deshidratación y desnutrición. Coincidió todo con una ola de calor, que seguramente habría mermado a la joven e inexperta halcona.

En cambio, “Falco” se asentó en el territorio, y estuvo bastante tiempo…

Uno de los ejemplares habituales (20-2-2020))
Falco, el macho de halcón tuvo mucha querencia por la misma torre (19-2-2020)

Pero de repente, llegó un momento en el que «Falco» desapareció, y fue sustituido por este otro ejemplar al cual hasta hace nada tenía controlado día sí y día también, en la misma torre que «Falco» dominaba con anterioridad.

Posado este nuevo ejemplar, sustituto de Falco (20-12-2021)

Se podía saber que se trataba de otro ejemplar, porque este último inquilino no portaba anillas, como si que pasaba con «Falco», que tenía anillas tanto metálicas como de plástico, que aunque eran difíciles de ver, hacían posible su identificación e individualización.

Durante varios meses he podido seguir a este precioso halcón, y he podido observar su eficacia cazando.

Se estima que una pareja de halcones consume al año cerca de 500 palomas (a pesar de que se alimenta de muchos otros pajarillos), y no solo eso, si no que su sola presencia hace de efecto disuasorio e intimida a las palomas, algo que busca la Administración con estas introducciones.

Es una medida además de muy natural, muy efectiva, como se podía ver prácticamente a diario en la catedral de Iruña hasta hace bien poco, donde este ejemplar adulto, que creo que por tamaño podría tratarse de una hembra, y que estaba bien asentado, se solía comer casi todos los días una paloma que el mismo cazaba.

En plena alimentación tras cazar (11-8-2021)
Desplumando a su presa (11-8-2021)
Un cazador perfecto (11-8-2021)

En vuelo, el halcón presenta silueta esbelta con cola de mediana longitud y alas largas, anchas y afiladas. Su vuelo, muy rápido, es característico, con aleteos rápidos, pero poco profundos. Con ello caza mediante persecuciones o picados en unas secuencias de caza espectaculares. Se levanta muy alto sobre su objetivo y cae en picado sobre la presa golpeándola en vuelo; el impacto suele ser brutal y por ello rompe el cuello de la presa, dejándola preparada para engullir casi al instante.

Echando a volar desde su torre (24-7-2021)
Llegando a su oteadero (26-8-2021)
Aterrizando (26-8-2021)

Con este método caza aves casi de cualquier tamaño. Desde palomas hasta gorriones pasando por estorninos, aunque no hace ascos a pequeños mamíferos como conejos o ratoncillos.

Nuestro ejemplar, claramente está especializado en palomas, y su eficacia era brutal… En estas esperas, he podido observar, como en muchas ocasiones hacía un vuelo de reconocimiento de menos de un minuto por el lugar, tras estirar bien su plumaje y soltar lastre defecando, para seguidamente echar a volar, volviendo a la torre en menos de tres minutos, y en la mayoría de ocasiones (prácticamente todas), volver al lugar con una paloma en sus garras.

Descargando lastre para echar a volar (26-8-2021)
Volviendo a su torre con una paloma (15-12-2021)

Residente en toda Europa, el halcón peregrino habita todo tipo de lugares. Montañas, cultivos, bosques, acantilados de costa, ciudades… Siempre cercano a zonas abiertas donde localiza a sus presas y caza con mayor facilidad. Últimamente como ya he dicho, se están poniendo de moda en las grandes ciudades, y cada vez es más común verle criar en grandes edificios.

Es un ave sedentaria presente todo el año, pero que ve aumentada su población ibérica por la venida de varios ejemplares de invernada.

Descansando en su atalaya (10-8-2021)
La verdad es que es un bicho precioso (13-8-2021)

Ya he hablado en este blog varias veces de la especie, pero quiero recordar que en Pamplona, se pueden ver ejemplares en vuelo, y hace años había una pareja que criaba en los tejados de los edificios de la Universidad de Navarra. A día de hoy seguramente haya alguna pareja que sigue criando en cualquier edificio alto y tranquilo de la ciudad, pero que pasa desapercibida totalmente. La verdad que se me escapa.

Estas sueltas tienen ese objetivo, y seguramente ayuden y favorecen a que esto ocurra, pero de momento no tenemos claro que es lo que está pasando. Ha llegado la época de reproducción, y este ejemplar que teníamos muy bien asentado se ha marchado.

Muy probable estará en plena reproducción, pero no sabemos dónde… Ojalá sea en el interior de la ciudad, y en breve sepamos más y podamos ver nuevos halconcitos que vuelan y dominan nuestros cielos.

Espectacular (5-12-2021)

Es un lujo tener a esta especie entre nuestros edificios, y un espectáculo verlos volar y cazar en los alrededores, con esos picados que alcanzan (y superan) los 300 kilómetros por hora, usando con frecuencia las zonas abiertas de la Magdalena, donde las palomas son muy comunes en los caballos de Goñi…

La mayoría de veces este ejemplar se lanzaba hacia allí… Y desde allí volvía ya con su presa en las garras.

En plena alimentación (17-8-2021)

Muchas veces todo no es tan fácil como parece y toca tirar de ingenio…

En ocasiones, nuestro halcón se ponía en una parte de la torre que no se veía por poco… Quedaba muy escorado y con muy poco angulo para verle por una gran pared, y solo hay un punto desde el que se ve, además quedando un poco bajo, por lo que tocó tirar de ingenio y buscar soluciones para ganar altura… De esta forma aproveché los ladrillos de una obra cercana primero, y cargaba a cuestas con una pequeña banqueta desde casa los días posteriores… Jajajajaja. La gente que me veía, flipaba en colores. Jajajajaja.

Ladrillos en los que me tenía que subir (11-8-2021)
Tras los ladrillos, espabilé y me llevaba una silla de casa (13-8-2021)
Vistas usando la banqueta (4-9-2021)

Pero la verdad que todo esto merece la pena para disfrutar del ave más rápida del planeta. Ave que poco a poco valoramos más como depredador natural y que sin duda alguna es una solución a la superpoblación de Pamplona y comarca.

Elegante como nadie (24-8-2021)
Piando a tope (29-12-2021)

A pesar de las horas que he metido, no he podido constatar con firmeza si duerme en esa torre… Algún día lo dejaba allí prácticamente al oscuro, y otros echaba a volar… Y para más «inri», en verano muchas veces para el amanecer ya estaba allí posado, por lo que tenía pinta de que esa torre a pesar de lo expuesta que está, si que puede ser un sitio para pasar la noche.

Veremos si este ejemplar vuelve y podemos de alguna corroborarlo, para conocer y saber un poco más sobre la especie.

Echando a volar a última hora del día (14-8-2021)

Decir, que este espacio aéreo lo comparte con una pareja de cernícalos que cría en un patio interior, por lo que parece que respeta a otras rapaces en el lugar…

Y decir también a modo de observación, que mientras este ejemplar en verano cazaba a la mañana a primera hora (en muchas ocasiones prácticamente nada más amanecer), conforme llegó el otoño y el invierno, atrasó la caza de su paloma diaria, cazando en otoño más o menos al mediodía, y llegado el invierno muchas veces sobre las 2 o 3 de la tarde… Algo que curioso, me llamó la atención. No sé si será patrón de comportamiento de este ejemplar, o será algo típico en la especie, pero cuanto menos me pareció interesante descubrir esto.

Uno de los cernícalos del lugar (24-8-2021)

Veremos a ver que pasa en próximas semanas… Yo la verdad que confío en que este ya conocido ejemplar de halcón vuelva a volar los cielos de la catedral, que me pilla cerquita de casa y puedo hacerle muy buenos seguimientos…

Descansando en su torre favorita (12-8-2021)
Imponente (21-10-2021)

Una pena, pero a pesar de que se le puso una caja nido en la misma catedral, parece que no ha funcionado. Esperemos que este volando por otras zonas, y porque no, confiemos en que pueda estar alimentando a su descendencia.

La gárgola más bonita de toda la catedral (2-10-2021)

Ahora toca esperar, y ver si los diferentes Ayuntamientos de la Comarca de Pamplona siguen con esta opción para ahuyentar y solucionar los problemas que las numerosas palomas puedan estar creando… El Ayuntamiento de Ansoáin ya lo hizo el año pasado, y ojalá otras Administraciones o instituciones opten por esta especie para ello…

No existe método más natural, y barato a largo plazo si funciona, ya que los propios halcones se pueden instalar y formalizar ellos mismos parejas estables criando en nuestra urbe, a la par que pueden hacer de reclamo y efecto llamada para que halcones que estén de paso se asienten con los ejemplares de aquí para formar pareja y anidar… Sería muy buena noticia y nada raro, que se comenzara a instalar de forma definitiva alguna pareja en Pamplona o alrededores. Comida, no les falta.

Rascándose y preparándose para la caza (26-8-2021)
Chillando, probablemente marcando territorio (15-12-2021)

Mientras tanto, seguiremos expectantes por si este halcón nos llega de nuevo a la catedral. No creo que ande muy lejos. Ojalá nos siga regalando momentos como los que nos ha regalado, y si viene acompañado y le da uso a la caja nido que se le colocó, mejor que mejor.

Le esperamos con los brazos abiertos, y como dice el refrán, «trata de ser halcón; mirar lejos, volar alto, y sin miedo de exponer el pecho».

El rey de la catedral (12-10-2021)
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Dinero público en informes sin sentido. Santa Engracia no se arregla

El pasado julio la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) volvió a emitir una segunda resolución denegando de nuevo al Ayuntamiento de Pamplona la nueva solicitud de reparación del azud de Santa Engracia. Además, el Ministerio para la Transición Ecológica dio al Ayuntamiento de Pamplona nueve meses de plazo para que presentara un proyecto de demolición. Es decir, no es que no autoriza la reconstrucción, es que obligaba a derruir lo que queda.

Garza en el hueco que la presa de Santa Engracia hace ya varios meses (5-7-2018)

El dictamen de la CHE está basado en criterios técnicos, la normativa vigente, y las distintas líneas, iniciativas y estrategias a nivel mundial y europeo en lo que a presas se refiere, por lo que su conclusión, es lo que se podía esperar.

Pero desde luego, lo que no entraba en nuestros planes es que tras una segunda resolución denegatoria e incluso con una obligación de demolición de la presa, el Ayuntamiento de Pamplona con su alcalde Maya a la cabeza insista con su reparación.

La presa de Santa Engracia hace algo más de dos años. Ahora se ha roto un poquito más (18-12-2019)
La presa mucho más rota hace unas semanas (22-1-2022)

Ahora parece que el Ayuntamiento alega criterios históricos, cuando “La Lista Roja” de Patrimonio de “Hispania Nostra”, considera necesario hacer compatibles las dinámicas naturales del río Arga con la conservación de su patrimonio cultural sin proceder a la reconstrucción. Una lista y una asociación más que contrastada en lo que a historia se refiere, y que entiende y acata la resolución de la CHE.

Pero vamos a ir más allá; el problema de cómo hacer frente a las futuras inundaciones (algo de reciente actualidad). El estudio presentado por el consistorio pamplonés (“Estudio hidráulico presa de Santa Engracia en Pamplona”) que contempla diferentes situaciones en función de distintos escenarios (los relacionados con incrementos variables de niveles de cauce) concluye en las simulaciones de inundaciones que los daños y afecciones son mayores con presa que sin presa… Es decir: en las avenidas y crecidas de agua más comunes, habituales, y recurrentes, parece ser que serán más calles, más carreteras y más vecinos y vecinas, los afectados con la existencia de la presa.

Zona del paseo fluvial totalmente inundada (13-12-2019)

Hay que recordar que esto para nuestro colectivo y para el Ayuntamiento no es nuevo, ya que igualmente en la anterior legislatura, el trabajo “Propuesta trabajo ámbito fluvial Iruña-Pamplona” ya hablaba del mal estado de la presa y de la afección negativa ante un evento de inundación.
La postura de la CHE (y Gobierno de Navarra) es razonable y lógica, avalada y respaldada por los resultados tanto de estudios reconocidos e informes propios, como con una resolución. Es fácil de entender para quien lo quiere: Quitar obstáculos facilita que el río corra y fluya, y que los “daños” o efectos perjudiciales en las inundaciones sean menores.

Posado a punto de lanzarse a pescar, el martín pescador cría ahora en los taludes que ha dejado la bajada del nivel de agua (1-11-2020)

En cambio, como no encuentra una justificación técnica que vaya en línea con lo que pretende, Maya corre a Zaragoza para tener una reunión con la CHE para, bajo la excusa de seguir buscando soluciones conjuntas que ayuden a minimizar el impacto de las inundaciones en la capital navarra, de nuevo “colar” su promesa electoral relacionada con Santa Engracia.

Una gran contradicción; mientras pide medidas para que los daños sean menores en avenidas de agua extraordinarias, sigue erre que erre, empeñado en arreglar Santa Engracia, teniendo en cuenta que se ha demostrado que contribuye a que se produzcan efectos negativos en una posible inundación. ¡Y ojo!, no olvidemos de que este no es el único motivo por el cual se haya denegado su solicitud de reparación, sino que hay muchos otros motivos técnicos y medioambientales. En fin, se ha convertido en un sin sentido que no hay por dónde agarrar.

Esto se debía haber parado desde el principio, pero es lo que tiene llevar ciertas cosas a la política y hacer promesas electorales tan delicadas haciendo caso omiso tanto a los propios informes técnicos y municipales, como a la propia normativa, y a otros extras que ha estado encargando empecinado para encontrar algo a lo que agarrarse para seguir con su insistente y vacía iniciativa. Estaría bien saber cuánto tiempo y dinero público lleva el Ayuntamiento de Pamplona gastado en informes y trabajos que están cayendo en saco roto.

Confiemos en que la CHE siga firme en su dictamen y condiciones.

Y mientras se sigue malgastando presupuesto municipal… ¿va a hacer algo por ayudar a que se paguen los daños a los vecinos y vecinas de Rochapea más allá de lo que haga el consorcio?, ¿y a los comercios afectados?, ¿y los daños a las infraestructuras? ¿Piensa invertir algo en anticiparse ante la más que previsible próxima inundación? Por cierto, ¿conoce los informes del IPCC que hablan de las previsiones sobre cambio climático?

Quizá haya que recordarle su “ESTRATEGIA DE TRANSICIÓN ENERGÉTICA Y CAMBIO CLIMÁTICO 2030 PAMPLONA” “GO GREEN – PAMPLONA” presentada por usted mismo en el I Foro Urbano de España en octubre de 2021. Se define en una nota de prensa como la voluntad del Ayuntamiento de Pamplona de llevar a cabo la transición energética y adaptación al cambio climático, y como una oportunidad para construir una mejor ciudad. En esos documentos se incluye una línea de acción que habla de gestión de riesgos y vulnerabilidades ante el cambio climático, y otras de instaurar una cultura climática ciudadana a nivel municipal. Este documento es una mina. Habla de gestión de inundación fluvial en colaboración con el Organismo de Cuenca y Gobierno de Navarra, de actualización del Plan de Emergencia, consensuar estrategias para prevenir riesgos de inundación asegurando la minimización de los efectos a terceros… La verdad es que este documento es para su idea como una bomba de relojería.

No sabemos si se ha dado cuenta de que en la estrategia se dice que Pamplona tiene una variada vulnerabilidad ante un incremento de episodios extremos de lluvias torrenciales y que, por barrios, Rochapea es el barrio más vulnerable y el más expuesto, por sus industrias, infraestructuras y edificios, ¡anda! Justo el barrio donde está ubicada la presa de Santa Engracia! ¿A eso le llama usted adaptarse para sufrir menos los efectos de una inundación?, ¿a reconstruir una estructura que evidentemente incrementa los daños de una inundación? ¿A eso le llama instaurar una cultura climática ciudadana y municipal?, ¿a insistir una y otra vez yendo en contra de todo criterio técnico y científico?

Presa rota a día de hoy (29-3-2022)

Y ya para terminar, el auténtico colmo. Hace unos días, se presentó en rueda de prensa un nuevo “Plan de trabajo” del Ayuntamiento para minimizar los efectos de las inundaciones. En esta presentación, para hacer menores los daños de las avenidas de agua, el alcalde Maya tuvo el valor de decir textualmente «La única fórmula para incrementar el espacio es quitar obstáculos. Puede haber determinados azudes que haya que eliminar». Pues bien. ¿Cómo quiere que entendamos esto en el contexto de Santa Engracia? Se lo decimos nosotros. Lo entendemos como una auténtica vergüenza. Un claro despropósito. Una contradicción sin igual.

Esto de reparar la presa… ¿en que parte de quitar obstáculos y eliminar azudes lo podemos meter? Se ve que mira usted mucho por el barrio de la Rotxapea y su gente. A ver cómo les explica todo esto… La zona de Pamplona donde más gente se ve afectada por las inundaciones y usted con buenos discursos y mucha palabrería, pero con pocas acciones efectivas… Es más, sus acciones… Es que son negativas!!!!!

Señor alcalde, gestione la economía municipal en cuanto a gestión fluvial se refiere de forma más adecuada y no juegue con dinero que no es suyo por un capricho electoral sin base técnica alguna que favorece las inundaciones, sobre todo por lo que parece que nos viene encima. Este colectivo y muchos de los pamploneses y pamplonesas, se lo agradecerán.

Nosotros, seguiremos luchando por ello.

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Para txikis LIV; alcaudón común, águila pescadora y pato criollo

Seguimos con la sección para los más peques, y en esta ocasión voy con tres especies que andan por nuestra ciudad pero no son fáciles de ver… Dos son totalmente salvajes, mientras que otra es una especie doméstica que se escapa y termina por asilvestrarse en las orillas de nuestro Arga… Tres más para el listado! Espero que os guste!

Alcaudón común; Antzandobi kaskagorria (Lanius senator):

Descripción: El alcaudón es un pajarillo de tamaño medio, de aspecto regordete y cabezón, con vientre blanco, alas y dorso negro (con una pequeña marca blanca en ellas), grueso antifaz negro, y capirote de color rojizo.

Alimentación: Se alimenta de insectos, escarabajos, pequeñas lagartijas e incluso ratoncillos, que a veces puede almacenar clavados en arbustos espinosos.

Hábitat: Típico en zonas abiertas donde se mezcla arbolado con orlas arbustivas. Zonas de pastizales, matorrales, zonas de cultivo o huertas siempre y mientras que haya arbustos.

Época del año y zona de Pamplona para verla: Raro en nuestra ciudad, se podía ver de vez en cuando algún ejemplar en las zonas arbustivas de la Magdalena y alrededores de la serrería (zona destruida para edificación)… Las faldas del monte Ezkaba, seguramente sean buen sitio para poder observarlo también, al igual que zonas arbustivas colindantes con los jardines de la Universidad o el río Arga.

Alcaudón común – Antzandobi kaskagorria

Águila pescadora; Arrano arrantzalea (Pandion haliaetus):

Descripción: Ave rapaz de gran envergadura, de colores blancos en su vientre y partes bajas, y negra en dorso y alas. Su cabeza posee unos llamativos ojos amarillos, y una especie de antifaz negro que parte desde la nuca.

Alimentación: Alimentación prácticamente exclusiva de peces, que ella misma pesca lanzándose al agua con las garras por delante.

Hábitat: Especie totalmente relacionada con el agua. Zonas de ríos tranquilos, embalses, marismas, grandes lagunas, el mar…

Época del año y zona de Pamplona para verla: Especie muy rara en Iruña pero que se puede observar sobrevolando el río Arga, en general muy alta, en periodos de migración.

Águila pescadora – Arrano arrantzalea

Pato criollo; Ahate kreolera (Cairina moschata)

Descripción: Se trata de un pato grande, que combina negros metalizados de verde con blancos en todo su cuerpo, y que tiene la cara desprovista de plumas, con una especie de careta roja y arrugada que le da aspecto de animal “feo”.

Alimentación: Se alimenta de todo. Lo mismo frutos, hojas y hierba, que insectos, caracoles, reptiles o gusanos.

Hábitat: Ave ligada siempre al agua. Río, embalses, acequias, arrozales…

Época del año y zona del Pamplona para verla: Se trata de una especie típica de minizoos y colecciones privadas, que termina por escaparse y asilvestrarse, como es el caso del ejemplar que lleva en la zona del Club Natación varios meses ya allí asentado, y que se muestra confiado ante la gente, o otro que suele moverse en la zona de Oblatas.

Pato criollo – Ahate kreolera

Ahora como siempre, aquí van en blanco y negro para colorear, bien de forma realista… O con mucha imaginación! Espero que os guste!!!!

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Búhos nivales en el Cantábrico! La sorpresa del siglo con sabor agridulce

Hoy voy con una entrada muy especial, y es que, a estas alturas, aunque ya ha pasado tiempo de mis avistamientos (y habrá caído en el olvido de mucha gente), todo el mundo escuchó en su día algo de estas curiosas e interesantes observaciones que los aficionados a la ornitología compartimos en aquel momento y que seguramente no olvidaremos en la vida (¡salió hasta en las noticias!). La presencia de tres búhos nivales (dos machos y una hembra) a finales del año pasado en la costa cantábrica fue sin duda alguna el acontecimiento ornitológico del siglo en España.

Y es que aunque parecía que habían desaparecido y ya no estaban entre nosotros, la naturaleza no deja de sorprendernos, y si hace unas semanas se volvía a localizar el macho en Santoña, esta semana se volvió a observar la hembra en el mismo lugar. Algo increíble e impresionante, pero que nos deja a muchos fríos ante el mal final que este ejemplar ha tenido, ya que ayer jueves apareció muerta en el suelo en el mismo lugar en el que el día anterior había sido localizada y disfrutada por much@s.

Una pena, pero la naturaleza es así de dura. Tenía ya este «post» prácticamente acabado, pero la historia de «Zapatones» y «Manchitas» (como he bautizado a dos de los ejemplares cariñosamente) ha dado un vuelco y he tenido que remodelar cosas, con el corazón en un puño como se suele decir, y con una pena y tristeza terribles. Aunque bien es cierto que era una noticia que podía ser lógica y siempre podíamos haber tenido en la mente, es algo en lo que nunca piensas, que nunca deseas, y que lo que menos imaginas es poder ver con esta crudeza, ya que son varias las fotos que ayer inundaron las redes sociales del animal yaciendo sin vida.

Con esta entrada, yo os contaré la historia de estos búhos, que me han hecho coincidir con viejos amigos del pajareo disfrutando de momentos únicos, de cómo han podido llegar, de cómo viven, de que comen y alguna cosilla más… Igualmente, espero a la vez que sirva de pequeño homenaje a esta preciosa búha nival que me ha regalado momentos inolvidables, y que ahora sí que ha volado, y además muy lejos.

Comenzamos nuestra historia el pasado 8 de noviembre con un ejemplar macho joven de búho nival que fue localizado en la playa Virgen del Mar, en Santander, por un viandante.

El animal se encontraba muy débil y fue recogido por los Guardas de Medio Ambiente, llevado al centro de recuperación de fauna, donde a las pocas horas falleció. De este animal, supongo que se habría hecho algún tipo de necropsia, pero los datos de la causa de su muerte aún no han sido públicos.

Este avistamiento rápidamente voló a las redes sociales y desató la polémica, ya que, de tratarse de un animal silvestre, sería la primera cita en tierra de búho nival en España (hay alguna de una llegada en barco muy curiosa de la que luego hablaremos, pero de la que no he conseguido prácticamente información).

Precioso búho nival del que pude disfrutar en Francia hace ya unos años y que permaneció del 12 de enero al 20 de abril, primero en Ile de Re y luego en Ouessant (5-2-2104)

El animal se presentaba muy débil, algo que un cetrero o coleccionista no permitiría sobre su “mascota”, y el no tener ni anillas ni otras marcas distintivas de animal de cautividad hacían pensar que podía tratarse de un animal salvaje. A pesar de ello, yo mismo dudaba (y mucho), de que fuera una especie totalmente silvestre, ya que este animal tiene un amplio mercado (que fue en aumento por la saga de las películas de Harry Potter donde aparecía un ejemplar), y por la lejanía de su presencia natural, ya que su distribución original es mucho más que lejana.

A este ejemplar, se le tomaron muestras biológicas para establecer su procedencia por análisis genético y de isotopos, ya que, con pruebas de este tipo, al parecer se puede establecer en que parte del mundo se han desarrollado sus plumas. Un tipo de prueba que yo desconocía que existiese, pero que resulta muy interesante y prácticamente definitiva para saber el origen del animal, y que a día de hoy parece no tener resultados.

Toda esta polémica, aún se agitó mucho más con el avistamiento el día 10 de noviembre de una hembra de primer invierno en Moniello (en la costa asturiana), con una observación de Ramón de Maroto (si no me equivoco), que además consiguió unas fotos espectaculares en las que el búho era acosado en vuelo por algún cuervo.

Con este avistamiento, el búho que había aparecido en Cantabria dejaba de ser un hecho aislado, que aún se avivaba más con un tercer avistamiento, en esta ocasión con otro macho joven en Cabo Peñas el día 13 de noviembre.

Paisaje Protegido de Cabo Peñas y sus carteles (21-11-2021)

Esta observación me puso los dientes largos, y como los pajareros tenemos un punto de locura, allí que me fui esa misma noche junto a David Arranz e Itziar Almarcegui para intentar dar con él al día siguiente, en una decisión nocturna tomada pasadas las 11 de la noche y con la que nos poníamos al volante pasada la media noche, a casi 500 kilómetros de distancia del lugar donde había sido avistado el ansiado búho. Una ocasión histórica y probablemente única, por lo que no podíamos dejarla escapar…

A pesar de mis dudas con ese primer ejemplar, el que ya hubiera tres individuos diferentes sin ningún síntoma de ser animales cautivos escapados, que habían aparecido a la vez, que además coincidía con movimientos de ejemplares en Norteamérica, hacía creer muy fehacientemente la idea de que se trataba de animales silvestres, que pudieron llegar de una manera cuanto menos curiosa, de la que luego ya os hablaré.

De esta forma, con David al volante, tras buena kilometrada en la que los ojos se cerraban por si solos por las deshoras en las que nos encontrábamos, llegamos allí poco antes de las 6 de la mañana, lo que nos dio para echar una mini-cabezadita de un par de horas antes de que amaneciera y nos pusiéramos manos a la obra a buscar al animal, muy cerca del propio faro de Cabo Peñas…

Faro de Cabo Peñas. Foto que no es de ese mismo día, si no que este pequeño búho me hizo ir dos veces por allí, como veréis más adelante… Jejejeje. De hecho, de mi primer viaje… no me traje ni una sola foto de paisaje! Juijuijui (21-11-2021)

Allí, en Cabo Peñas sin tan siquiera desayunar y con muchas ansías, tocó buscar entre brezales y cantiles marinos, en el punto situado más al norte del Principado de Asturias, junto al conocido Faro de Cabo Peñas, faro activo desde 1852 y que desde entonces sólo ha dejado de alumbrar durante la guerra de Cuba, entre el 18 de julio y el 20 de agosto de 1898, y durante algunos días de la guerra civil española.

Pasaban los minutos, y no estábamos teniendo suerte. Éramos unas 50 personas las que buscábamos repartidas por la zona, en un paisaje espectacular, que por cierto, está catalogado y protegido con la figura de “Paisaje Protegido”, mientras nos amenizaban la búsqueda buenos bandos de estorninos, gaviotas en el mar y en los roquedos, vuelos de cornejas y urracas de un lado para otro, bisbitas pratenses, colirrojos tizones y petirrojos entre la vegetación, vuelos de cernícalo vulgar y halcón peregrino, y los sonidos de un par de machos de faisán que emergían de entre los matorrales y se movían por las praderas.

Paisaje de brezos en el que no parábamos de buscar el búho (21-11-2021)
Cortados marinos que explorábamos minuciosamente con prismáticos y telescopio por si se encontraba descansando en alguna repisa (21-11-2021)

Por saber un poco más de la zona, el Paisaje Protegido de Cabo Peñas está compuesto por una agreste costa, dominada por rocosos acantilados que superan los 100 metros de altitud en varios puntos, y que combina playas con sistemas de dunas, con varias islas e islotes muy cerca de tierra.

Como en las zonas costeras, en estos acantilados se desarrolla una flora muy peculiar, que combina a la perfección con fauna muy especial. Además, es una zona que muchas especies de pajarillos aprovechan para descansar, ya que además de ser un sitio muy tranquilo, es la primera tierra que se encuentran las aves migratorias que vienen desde el norte de Europa, lo que le hace un sitio muy especial. Además, es un sitio habitual para que paren aves «traídas» y «arrastradas» por temporales del norte de Europa, sobre todo en invierno.

Ya en el interior, el relieve no es tan marcado, y se combinan extensas zonas de pradera y campos de cultivo, con un extenso brezal-tojal atlántico (considerados de los mejores conservados de toda la cornisa cantábrica) y alguna pequeña masa de roble, pino y eucalipto, valores que unido a las playas de arena (con su vegetación específica) y playas de piedra y todo lo ya contado hacen que además Cabo Peñas esté catalogado también como ZEC y ZEPA, figuras de protección de la Red Natura 2000, una Red que abarca espacios a nivel europeo.

Incluso en los brezales de Cabo Peñas, se forman en época de lluvias unas pequeñas charcas temporales, que son el refugio de algunas especies de anfibios y que sirven como puntos de agua para muchas otras especies.

No pude visitar la zona bien y todo el rato teníamos al búho en la cabeza, pero cabe destacar en el Paisaje Protegido dos sistemas de dunas muy valiosos tanto por su extensión, como por su buen estado de conservación; el arenal de Xagó donde aparecen representadas prácticamente todas las comunidades vegetales características de los sistemas dunares, y las playas de Verdicio.

Y allí fue donde saltó la liebre… O bueno, mejor dicho, el búho! De repente, los coches que allí estábamos aparcados empezaron a salir zumbando… A Verdicio que lo han localizado, me dijo Jesús Menéndez.

Así que para ya fuimos a toda velocidad, como si el Paris-Dakar se tratara, en una autentica contrarreloj en los kilómetros más largos de mi vida… Las cinco horas de carretera que habíamos hecho de madrugada, no eran nada con los 4 kilómetros que nos separaban del búho nival.

Así que allí íbamos a toda velocidad una caravana de coches de pajareros como nunca antes se habrá visto en la zona, dirección Verdicio, donde Luis José Salaverri había localizado al búho nival en el tejado de una caseta muy cercana a la playa, en medio de un prado. No sabíamos rumbo fijo, pero era cuestión de seguir a la docena de coches que teníamos delante… Eso sí, había que confiar en que los primeros supieran a donde ir, que si no… Mal panorama para nosotros, y para todos los que venían detrás! Jejejeje.

Observando al búho nival que permanecía en el lugar conforme llegamos (14-11-2021); David Arranz

Fue aparcar y bajar del coche con el corazón a mil… El largo viaje había merecido la pena. Allí estaba posado y tranquilo (parecía que lo íbamos a poder disfrutar, aunque no sabíamos por cuánto tiempo)… Unas fotos de rigor, verle con los prismáticos y entre sonrisas, nervios y miradas de complicidad a montar el telescopio y verlo a placer…

Cuando llegamos, estaba siendo acosado por cornejas, pero no se le veía muy estresado… Hacía giros de cabeza, pero la verdad que el animal ni se inmutaba. Tras el acoso fallido de los córvidos, soltó lastre con una buena cagada y «Manchitas», (como llamaré a este búho), allí permaneció tranquilo varios minutos mirando todo a su alrededor y acicalándose de vez en cuando, hasta que tras disfrutarlo durante un buen rato, voló en lo que parecía un vuelo corto, en dirección al pueblo.

Molestado por cornejas (14-11-2021)
Sobre la caseta, muy cercano a la playa (14-11-2021)

Con este sencillo avistamiento a una distancia cercana pero sin molestia alguna al animal, ya todo había merecido la pena… La noche en carretera, el mal dormir en el asiento del coche minutos, el madrugar, el frío y viento que hacía… Sonrisas de alegría afloraban en tod@s los allí presentes, donde intercambiábamos comentarios y felicidad.

Una autentica gozada. Un sueño que de nuevo se hacía realidad. Volvía a ver un búho nival, una especie «mágica» y que todos los aficionados a la ornitología soñamos con poder ver algún día en la vida, y que yo tenía la suerte de disfrutar tras aquel viaje muy similar a Ile de Re, por segunda vez.

«Manchitas·, espectacular e imponente ante nosotros (14-11-2021)
En plena observación, compañeros de afición, de viaje, y de locura. David, Itzi, y mi espalda tras el telescopio… (14-11-2021); Itziar Almarcegui

Pero todo no quedó aquí, sino que «Manchitas» se posó de nuevo en otro tejado, en esta ocasión en el mismo pueblo de Verdicio, en una casa, donde estuvo parte de la mañana y toda la tarde (nosotros estuvimos un rato más disfrutándolo y nos fuimos, que teníamos buena paliza en coche con otras 5 horas de carretera… Jejejeje).

Posado en el tejado ante el vuelo de gaviotas lejanas (14-11-2021)

Ya habéis podido ver la preciosidad que es este animal… El plumaje, su coloración y el aspecto general hacen que sea un ave totalmente inconfundible.

Con su más de medio metro de altura, y su casi metro y medio de envergadura alar, es una de las especies de búhos más grandes del mundo, llegando a pesar hasta tres kilos de peso.

Como habéis podido apreciar, su característica principal es su plumaje blanco, que le sirve de camuflaje para el ambiente en el que vive, ya que vive entre nieves. Para ello igualmente tiene bien adaptadas sus grandes garras, bien emplumadas y «calentitas», como luego veréis en otras imágenes.

Para diferenciar tanto sexos como edad, tenemos que usar la distribución de las manchas negras en su plumaje. El macho adulto es prácticamente blanco en su totalidad con un disco facial poco definido y con algunas manchas oscuras en las puntas de plumas primarias y secundarias. La hembra, en cambio, solo tiene blanco puro la cara, la parte superior del pecho y la parte interna de las alas. El resto del cuerpo presenta manchas y barras de color negro o marrón oscuro, barreado que puede servir para individualizar ejemplares, ya que el tamaño de las motas, forma y patrón puede ser muy diferente para cada individuo. Las crías son de color marrón grisáceo oscuro y en ambos sexos, los mechones de las orejas son tan pequeños que no son visibles (al contrario que en otros muchos búhos). En principio, conforme van pasando los años, el búho nival va aclarando su plumaje

Destacar su pequeño pico negro que tiene escondido entre las plumas de la cara y apenas se ve, y unos potente, grandes, redondos y penetrantes ojos amarillos, que lo hacen un ave como podéis ver simpática, elegante y especial, a pesar de que mucha parte del día pasa con ellos cerrados y a penas se le ven bien… Jejeje.

En el tejado lo disfrutamos varios minutos y pudimos ver cada detalle de su cuerpo… Ojos, plumas, alas, garras… Un lujo!!!! Tal lujo que cometimos un «delito» al irnos dejándolo allí a la vista… Jajajajaja!

Se le veía manchado (14-11-2021)

Una auténtica gozada… «Manchitas» en pleno apogeo, donde además de ver el moteado de su cuerpo lleno de manchas negras, también se le apreciaba muy manchado el pecho, y una especie de macha anaranjada (probablemente hierro) sobre una de sus cejas.

El jorobado de Verdicio (14-11-2021)

Un verdadero espectáculo…

Y si para nosotros era un espectáculo el poder ver al búho de tan cerca, nosotros éramos el espectáculo para la dueña de la casa donde el búho se había posado, ya que al ver el alboroto que se había montado por la presencia de la rapaz, fue tal su sorpresa al salir al porche, que si nosotros apuntábamos con nuestras ópticas a su tejado, ella lo hacía hacia nosotros con su cámara. Sin duda alguna pocas cosas más raras vivirá aquella mujer que además de disfrutar del búho, se reía a carcajada limpia cuando veía el panorama… Jajajajajaja! Y no era para menos. Las cosas como son. No todos los días te apuntan decenas de cámaras y telescopios al tejado de tu casa… Jajajaja.

Situación curiosa y divertida a la vez, que aquello no era la casa de la Pantoja… Jajajaja.

Una belleza alada (14-11-2021)

Un avistamiento único y prácticamente irrepetible, tratándose seguramente de una de las observaciones ornitológicas más especiales de toda la historia en la Península Ibérica. Al menos, son la especie que más ornitólog@s y aficionad@s a los pájaros han movido, con gente de toda España a tierras asturianas para su observación.

Apañándose las garras (14-11-2021)
Acicalándose la cola (14-11-2021)

Impresionante ver como movía su cabeza de un lado para otro… Un gesto típico y conocido de los búhos del que todo el mundo sabe, pero que no toda la gente tiene la suerte de ver… Nosotros en cambio, estábamos viendo los giros de cabeza de un búho nival! Una pasada! Hasta 270 grados es capaz de mover su cabeza, lo que le hace tener un amplio campo visual.

Espectacular y sutil en sus movimientos (14-11-2021)
Controlando todo lo que pasaba a su alrededor (14-11-2021)

Espectacular también como se ponía tieso y de vez en cuando miraba a su alrededor… Se estiraba un poco y viendo que todo seguía igual volvía a su postura inicial de descanso sobre el tejado.

«Manchitas» estirando el cuello y levantando su cabeza, donde se aprecia la marca anaranjada sobre su ojo derecho (14-11-2021)

Y en este momento, una foto que puede resumir mi estado de alegría en ese momento, y de todos y todas las que estábamos allí. Entendible ahora las risas de la paisana dueña de la casa, ¿no? Jajajajaja. Un avistamiento histórico. Avistamiento con el que volvíamos a Pamplona de subidón, sin ganas de echar siesta, y disfrutando y hablando de la observación. Parada técnica para comprar unos souvenirs alimenticios, y tirada hasta casa para llegar al oscurecer… Un viaje largo y duro pero que había merecido mucho la pena. Éxito total.

Feliz entre otros observadores (14-11-2021); David Arranz

Como ya he dicho antes, el búho nival, también llamado búho de las nieves o búho del Ártico, habita todo el ártico circumpolar, desde Escandinavia hasta Canadá. Por ello su presencia en la costa cantábrica es tan especial y nos movió a tanta gente hacia allí.

Cría en la tundra ártica, en ocasiones muy cerca del mar convirtiéndose en la rapaz nocturna más septentrional en su área de cría. En Europa lo hace en zonas del norte de Groenlandia, norte de Escandinavia y norte de Rusia, y en Norteamérica, desde Alaska a gran parte de las islas de Canadá, siendo mucho más escaso en Europa y Asia que en el continente americano.

Distribución del búho nival; Fuente:wikipedia

A pesar de ello, los movimientos de los búhos nivales americanos son muy conocidos y localizados. En invierno bajan a zonas más sureñas y templadas, pero no recorren largas distancias a lo largo de los continentes. La migración en Estados Unidos es muy habitual y muchos ejemplares son observados a lo largo de las costas, dunas y praderas de la zona este del país, llegados desde Canadá.

Pero volviendo al protagonista «asturiano», este periplo no termina aquí…

Tras la observación del domingo día 14 de «Manchitas» en Verdicio, este ejemplar no dio señales de vida, hasta que volvió a ser relocalizado el día 16 de noviembre por trabajadores del puerto de Gijón. Tras el aviso, la mañana del miércoles 17 de noviembre fue vuelto a ver por Daniel López Velasco en un espigón del puerto de «El Musel» en Gijón., La noticia corrió como la pólvora, y gracias a fotografías de trabajadores del puerto se pudo observar que era el mismo ejemplar que se había visto en Verdicio, ya que esta especie de marca anaranjada de la que tanto he hablado sobre su ojo servía para identificarlo.

Pero si esa noticia corrió, aún fue más sonada la «relocalización» de la hembra que había sido vista el día 10 en Moniellos, que volvía ser observada en el ya conocido Cabo Peñas unas horas más tarde, lo que iniciaba una nueva peregrinación de ornitólogos a tierras asturianas.

De esta forma, ambos ejemplares se estuvieron viendo durante los días 17, 18 y 19, lo que me animó a volver al lugar a intentar ver esta hembra, diferente al macho de Verdicio que había visto una semana antes… Una oportunidad probablemente irrepetible (a pesar de que yo repetía, jajajaja), a la que me volví a lanzar a la aventura.

Así que con la ilusión de ver en mi vida mi tercer búho nival, una especie emblemática para los pajareros, para allí que me fui en un viaje nocturno, esta vez solo para pasar el fin de semana por tierras asturianas en busca de esta belleza de la naturaleza.

Mi compañera de viaje (19-11-2021)

Esta hembra parece que andaba muy asentada y aquerenciada en los mismos cortados, por lo que iba a tocar buscar desde el amanecer con los prismáticos en los diferentes cantiles del lugar, cantiles que ya conocía y a los que llegaba más descansado que el viaje de la semana anterior, ya que a pesar de viajar de noche, pude parar a medio camino a dormir medianamente bien.

Desde el amanecer ya había gente buscando por ahí… (20-11-2021)

Llegaba al mismo punto en el que había estado unos días antes, y podía observar un amanecer precioso con el mar como telón de fondo. Espectacular el paisaje que allí me recibía.

Espectacular amanecer en Cabo Peñas (20-11-2021)

Y de nuevo tocaba recorrer los acantilados del lugar, y buscar en zonas cercanas a donde se había visto el día anterior… Que por cierto, lo habían visto muy bien.

El mar. Un espectáculo donde quiera que vayas (20-11-2021)

Y la verdad, que aunque en unos primeros vistazos no fue observado, no tardó en aparecer… Fue increíble ver como de repente estaba en el borde de un cortado (alguien lo debía haber levantado sin querer de algún otro escondrijo), mientras un halcón peregrino (el rey de la zona) le hacía cortos picados amenazantes y muy cercanos para que el búho desapareciera del lugar…. Un espectáculo que duró segundos. Ahí estaba la hembra de búho que había sido relocalizada a escasos metros de donde yo estaba, y que tuve la suerte de ver con una luz perfecta, antes de que volara por el acoso y molestias del halcón, huyendo al mismo cortado donde los días anteriores había sido habitual.

La hembra posada en el cantil (20-11-2021)
Foto malísima del animal en vuelo con el mar de fondo tras el acoso del halcón, pero es que es la única que tengo en vuelo! Jajajaja (20-11-2021)

El momento fue espectacular… De nuevo había tenido a esta joya blanca de la fauna escandinava en los cristales de mis prismáticos, para pasar a tenerla en la lente de la cámara, y más tarde del telescopio, tras esconderse entre rocas, en las que de vez en cuando asomaba cabeza y parte de su cuerpo…

Una pasada, pero allí estábamos cerca de 150 personas, alejados del animal, que se mostraba tranquilo y no era molestado por nadie… Decir, que los Agentes Medioambientales pusieron una cinta de plástico para que la gente no pasara y se acercara a una zona en la que el búho tenía querencia, lo que daba más seguridad a la tranquilidad del animal, ya que como podéis imaginar en todos los lados hay cafres, y parece que esa misma semana algún «capullo» podía haber causado ciertas molestias acercándose demasiado al animal.

Posado en la punta del cortado marino, donde permaneció todo la mañana (20-11-2021)
Asomando entre las mismas rocas, con pueblos de la costa asturiana de fondo… (20-11-2021)

En este acantilado el animal tenía el sol a su espalda, por lo que la calidad de la imagen no es buena, pero a pesar de todo era una auténtica gozada tener al rey del hielo tan cerca… Un sueño que volvía a hacerse realidad.

Está claro que la luz no era la mejor, pero el momento fue inigualable e inolvidable (20-11-2021)

Y como allí permanecía la hembra de búho muy tranquila, era momento de indagar por la zona en busca de otras especies, ya que se estaban viendo bisbitas «raros», escribanos también «raros» y la zona como he dicho al principio es un lugar muy interesante para el «pajareo».

Halcón peregrino en un peñasco, muy cerca del búho; mínimo hay una pareja de esta rápida rapaz en la zona, que seguramente se habrá sentido amenazada por la llegada de los búhos nivales… (20-11-2021).

De esta forma, aprovechábamos también para echar un bocado, ya que con el ajetreo y la emoción del momento se nos olvidaba hasta comer… Jajajajaja.

Y dando unos bocados, muy cerca del roquedo donde se encontraba el búho, y con la tranquilidad de que si se movía me iba a enterar, en primer lugar por la cantidad de gente que había, y en segundo porque estábamos conectad@s con un grupo de «whatsapp» (que a día de hoy sigue activo), donde se compartían tanto las ubicaciones y movimientos en directo, como fotos, dudas e información de la especie… Algo que puede resultar curioso, pero a la vez es bonito. Mucha gente conectada por una pasión, compartiendo información, estudios y conocimiento incluso con gente desconocida… Lo que ha unido el búho nival, que no lo separe nadie… Jajajaja.

En estos paseos para desconectar un poco y cambiar de paisaje y sobre todo estirar las patas (sin alejarnos mucho de la ubicación del búho por si acaso), muy interesante un bando de unos cincuenta chorlitos dorados en un prado a escasos metros de los cortados y brezales marinos a los que presentábamos mayores atenciones.

Parte del bando de chorlitos (20-11-2021)
Uno de los ejemplares con más detalles (20-11-2021)

Bisbitas comunes (también llamados pratenses), gorriones comunes, estorninos, urracas, cernícalos vulgares, pardillos, jilgueros, chochines y sobre todo gaviotas (de varias especies) fueron las acompañantes en esta especie de descanso, con un invitado muy especial y que veía por primera vez en la vida… Un escribano lapón (escribano «raro» de los que he hablado antes; los bisbitas «raros» se me escaparon… Jejeje, y es que todo no puede ser).

Escribano lapón entre tierras (20-11-2021)

Este precioso y pequeño pajarillo andaba en una zona de balsas secas buscando alimento, tanto entre las hierbas como entre la tierra… Una auténtica preciosidad, que por instantes hizo olvidar que teníamos un búho nival al lado… Juijuijuiu.

Un invitado inesperado, y que me dio una buena alegría, ya que si el viaje ya había merecido la pena por volver a ver al búho nival, este pajarillo reafirmaba el buen resultado de la expedición a tierras asturianas.

Precioso este pajarico tan similar al conocido gorrión, pero tan poco habitual en la Península (20-11-2021)
Un «bimbo» que la verdad no esperaba (20-11-2021)

Y volviendo al protagonista de los viajes a esta parte de la costa, antes he hablado de la «posible» y curiosa forma de llegar de estos ejemplares, y es que, individuos que aparecen en Europa central, son normalmente traídos por barcos desde el continente americano.

A pesar de que estudios recientes con «gps» indican que son capaces de realizar vuelos largo (al contrario de lo que se pensaba), parece que algunos ejemplares desvían su ruta migratoria normal debido a fenómenos meteorológicos adversos, viéndose forzados a posarse en algún barco para no morir de agotamiento (igualmente parece que igual que se posan en barcos, también se posan en icebergs y placas de hielo que van a la deriva, por lo que son buenos polizones…).

En el invierno de 2013, un carguero que transportaba contenedores de Nueva York a Alemania, recibió en pleno viaje la llegada de 9 ejemplares (dos machos y siete hembras), que conforme se acercaron a Europa fueron desapareciendo poco a poco del barco, seguramente lanzándose hacia costa, conforme rodeaban las playas españolas, francesas y holandesas.

Igualmente en 2013, un barco también llevó un ejemplar desde EEUU a Bélgica, donde le esperaban cantidad de ornitólogos, ya que la noticia de la presencia del extraño búho había corrido como la espuma entre los pajareros de zonas cercanas.

En 2014 parece que fueron varios los ejemplares avistados en Europa. Francia (uno de ellos en Ile de Re y que tuve la suerte de subirme a ver, y con el que he iniciado esta entrada del blog), Reino Unido con cuatro ejemplares, Bélgica, Dinamarca, Holanda e Irlanda fueron destinos de diferentes ejemplares.

En España muchas citas se han perdido por la antigüedad y la poca certeza de ellas, pero por ejemplo, hay una cita de tres ejemplares echando a volar y abandonando un barco cerca de la costa gallega. Igualmente, de 2002 circula algo por la red de que dos ejemplares de búho nival que llegaron en barco desde Terranova y el Gran Sol a las costas gallegas, fueron asistidos en el centro de Recuperación de Pontevedra para seguidamente ser llevados a Finlandia. Curiosa noticia de la que apenas hay información.

Además, aunque no están bien contrastado, parece también que hay recogidas antiguas de barcos pesqueros de otros ejemplares que terminaban en centros de recuperación.

Y es que estas llegadas en barco a Europa no son un hecho aislado. Desde 1811, se han recogido unos 400 individuos en Escocia (donde además la especie se reprodujo por primera vez y durante al menos nueve temporadas en las islas Fetlar, Shetland, entre 1967-1975), y casi hay citas anuales en Alemania, Dinamarca, Holanda y Polonia, pudiendo ser que se trate tanto de ejemplares llegados de manera natural desde sus poblaciones europeas tras grandes temporales (algo muy complicado pero posible), como de aves neárticas que acaban en embarcaciones que las aproximan a Europa.

Así que tras esta retahíla de datos, se puede afirmar con bastante certeza la llegada de estos ejemplares asturianos y cántabros por el método «ship assisted», asistidos por barcos, y de hecho, se conoce de un mercante procedente de la bahía de Baffin que arribó en Gijón el día 10 de noviembre, lo que apoyaría esta teoría con más certeza aún si cabe.

Tras esta curiosidad sobre los desplazamientos de los búhos nivales, me pongo de nuevo con el viaje, y es que, al poco de dejar al escribano lapón, y conforme llegué a la zona donde se encontraba el búho escondido, pegó un salto de entre las rocas y se ubicó sobre una piedra durante unos instantes.

Nada más salir de su escondite (20-11-2021)

Jooooooooooooder que casualidad!!!! Parecía que me había estado esperando! jejejeje! De chiripa pero lo pillé conforme asomó de entre las rocas!

La luz no era la mejor, pero tras sacarle unas instantáneas para quedarme con el momento, me moví hacia la zona donde desde la mañana había varios fotógrafos esperando… Esta hembra tenía la costumbre de salir a las tardes entre unas piedras muy concretas y ahí estaba de nuevo… Exactamente en el mismo lugar en el que había estado el día anterior.

Posado en sus piedras favoritas (20-11-2021)

Con este salto se puso de lujo y comenzó a posar, como si de una modelo se tratara, seduciendo a las mil y un cámaras que allí estábamos, y que aún estaban por llegar…

Con el mar de fondo en una escena idílica (20-11-2021)

Como no había mucha gente porque muchos estaban o comiendo o caminando y pajareando por zonas cercanas, mejoré mi posición en cuanto al sol se refiere, cogí primera línea de playa como se suele decir, y pude disfrutar del búho hasta que se hizo de noche… Una auténtica barbaridad, ya que además de que la luz acompañaba, el animal se encontraba bastante cerca. Cercano pero a la vez tranquilo y sin molestias aparentes, a pesar de la marabunta de observadores que allí estábamos y que poco a poco iban llegando.

Perspectiva de donde estaba el animal respecto a mi cámara (20-11-2021)

Tuve suerte de estar en el momento adecuado en el lugar idóneo, ya que me pude colocar muy bien para disfrutar del animal, al lado de mi buen amigo Enrique Ruiz. La verdad que una auténtica gozada. La reina de las nieves en todo su esplendor, en un paisaje de piedra rojiza como si de otro planeta se tratase y con una luz bien dirigida y bastante suave, disfrutando segundo a segundo de lo que «Zapatones» hacía (así voy a bautizar a esta hembra, luego veréis el porqué).

Asomando y mirando hacia los lados, se mostraba la mar de tranquila (20-11-2021)

La verdad que fue la observación soñada… La que nunca te imaginas que vas a tener por mucho que lo desees… Era mi tercer búho nival, en un paisaje idílico y a una distancia con la que se podía disfrutar sin molestia alguna al animal.

El animal entre rocas (20-11-2021)

La hembra se mostraba impasible ante los cerca de 200 pajareros que allí estábamos… Con una suave brisa que le golpeaba de frente, se acicalaba, se atusaba el plumaje, se rascaba el cuello… miraba para un lado, miraba para el otro, cerraba los ojos, ahuecaba el plumaje…

Disfrutando en un paisaje espectacular (20-11-2021)
Rascándose en el cuello (20-11-2021)

Aunque la bibliografía parece que dice que los búhos nivales son diurnos y suelen estar muy activos desde el amanecer hasta el anochecer, este ejemplar parecía más bien nocturno, ya que seguía el patrón de que de día descansaba, y al oscurecer echaba a volar, seguramente en busca de alimento.

De normal caza de día realizando vuelos cortos cercanos al suelo en los que cambia de oteadero continuamente. Es un verdadero oportunista que se alimenta prácticamente de lo que hay. Puede ser que aquí al estar tan lejos de su casa, cambiara un poco sus ritmos biológicos. Nunca lo sabremos. Jejeje

Su alimentación se basa principalmente en lemmings (se estima que más de 1500 al año), pero en momentos de baja densidad de presas, cazan otras especies de mamíferos como liebres, ratas, ratones (estudios hablan de entre 7 y 12 ratones diarios), ratas almizcleras, marmotas, ardillas, conejos, topos o mapaches, así como patos, gansos, faisanes, urogallos, perdices nivales, fochas, gaviotas e incluso otras aves rapaces de pequeño tamaño. También se alimentan, aunque en menor medida, de peces y carroña.

Como podéis imaginar, en la costa cantábrica pocos lemmings hay… Se desconoce de qué se han alimentando por aquí, pero parece que se ha recogido para su análisis alguna egagrópila con plumas de urraca. Supongo que en estas zonas costeras, en naves de puertos habrá ratones y ratas a mansalva, así que con esta cantidad de roedores tendrán la comida asegurada.

Atusándose el plumaje preparándose para una larga noche de caza (20-11-2021)

Para cazar, el búho nival lo que hace es posarse en perchas desde las que vigila su alrededor y espera tranquilo hasta que se lanza a por su presa, que previamente ha visto con una visión y oído espectacular, y muchas veces camuflándose en la nieve con el plumaje blanco que podéis ver en las fotos y que lo hace prácticamente invisible en las condiciones más extremas y adversas del planeta.

Tras coger a su presa con las garras, se las traga enteras si son pequeñas, produciendo tras la digestión las conocidas egagrópilas (bolas a modo de excrementos de las partes que no puede digerir; huesos y pelo). Las presas grandes en cambio se las comen poco a poco depredando muchas veces sobre nidos de aves, y a modo de curiosidad, el búho nival no suele cazar cerca de su nido por lo que algunas aves (como el ánsar nival), anidan cerca, para de esta manera aprovechar que el búho expulsa del territorio a otros depredadores como pueden ser los zorros.

El ejemplar mirando fijamente a los observadores… Aquí, no pasaba con esa coloración desapercibida… Jejejeje (20-11-2021)
El fuerte viento le movía el plumaje… (20-11-2021)

Como ya he dicho, «Zapatones» se trataba de una hembra joven… Algo que se puede saber por el intenso moteado de su cuerpo.

Aunque la especie alcanza la madurez sexual en su primer año de vida (por lo que este ejemplar en la primavera que viene ya podría reproducirse), su edad reproductora suele comenzar a partir del cuarto año.

Generalmente son monógamos, y las explosiones demográficas de lemings condicionan mucho la productividad de la especie, igual que suele pasar aquí con las rapaces nocturnas, ya que si es buen año de cría de topillos y roedores, suele ser buen año de cría de búhos, con puestas más amplias, o incluso más polladas en el mismo año. Eso sí, parece que hay parejas que no se reproducen todos los años, algo por lo que pueden desplazarse grandes distancias en movimientos migratorios entre temporadas reproductoras.

Estas explosiones de roedores que tanto afectan a la reproducción de muchas especies, pueden dar lugar a picos poblacionales muy variados durante algunos años en el búho nival, ya que dependiendo de la disponibilidad de alimento, el tamaño de nidada puede variar de entre 3 a 11 pollos. Una auténtica barbaridad.

Espectacular con el ceño fruncido (20-11-2021)

El celo suele comenzar en invierno, aunque la reproducción no se da hasta generalmente mayo. En el cortejo, los machos (que pueden aparearse con dos hembras cercanas) vuelan y cazan para impresionar a la hembra, además de «bailar» en el suelo hinchando sus plumas y pavoneándose con las alas abiertas.

Tras ello, anidan en el suelo, en una especie de depresión muy superficial en alguna elevación del terreno excavada por las garras de la hembra, en un nido que cubren con plumas y vegetación, y que no tienen problema en cambiar de un año a otro, siempre y mientras tenga buen acceso, buena visibilidad y quede despejado de nieve.

En este nido la hembra realiza la puesta en intervalos de dos días y se encarga de la incubación de los huevos (en general entre 5 y 7 pero hasta 13 si hay mucho alimento) mientras que el macho se encarga de cazar y de alimentarla.

La eclosión se lleva a cabo aproximadamente cinco semanas después de la puesta, y ambos padres cuidan a las crías, que nacen cubiertas de plumón blanco. Los polluelos eclosionan de uno en uno y, cuando el último lo ha hecho, su hermano mayor puede ser mucho más grande que él, ya que hay que tener en cuenta que el huevo del que ha salido es mucho más antiguo; sin embargo, no parece que existan peleas entre los hermanos y no hay evidencia de que se maten entre sí, como si que ocurre en muchas otras especies de rapaces que ponen dos o tres huevos, y los hermanos mayores terminan matando al menor, que muere o en peleas o por hambre, ya que el hermano mayor se lleva todo el alimento.

Tanto el macho como la hembra defienden el nido y a sus crías de los depredadores muy agresivamente, a veces mediante técnicas de distracción. Eso sí, durante el primer mes de vida de los polluelos, la hembra no abandona el nido y se dedica exclusivamente a darles calor.

Las crías comienzan a abandonar el nido después de unos 25 días, mucho antes de que puedan volar, ya que sus primeras pruebas de vuelo son a los dos meses de haber nacido, cuando ya están bien emplumados.

Esta búha, la verdad que nos deleitó durante un buen rato… Parece que durante los meses cálidos, los búhos nivales se suelen termorregular tomando el sol, jadeando y extendiendo las alas, y este ejemplar también lo hizo… No sé si para desperezarse y preparándose para la hora de caza, o porque aunque estábamos en noviembre, como pegaba el sol no estaba acostumbrada a estas insolaciones…

Estirándose y abriendo las alas (20-11-2021)

Y ahora habréis visto a que viene el nombre de «Zapatones»… Menudas garras! Menudos zapatos parece que lleva! Y es que, tiene que tener su cuerpo bien adaptado al frío, lo que hace que tenga las garras bien cubiertas de plumas, dándole un aspecto de garras gigantes, como si llevara unos buenos zapatos de piel puestos… De ahí… «Zapatones» jejeje.

Menudas garras se gasta la colega!!! (20-11-2021)
Estirando el cuello y oteando hacia todos los lados (20-11-2021)
Ahuecando el plumaje en una de mis fotos favoritas que pude sacar del animal (20-11-2021)

Antes he hablado de la llegada de estos animales a la costa cantábrica, y he hablado de sus movimientos migratorios, pero no hemos comentado que estos desplazamientos parece que están relacionados con la disponibilidad de alimento, migrando hacia el sur, donde en principio las condiciones son menos extremas y la disponibilidad de alimento puede ser mayor. No está claro tampoco, y la dura meteorología también puede ser un factor importante en estos desplazamientos.

De hecho, parece que hay migrantes regulares y otros que permanecen cerca de las zonas de reproducción en el Ártico, pero no hay un patrón claro sobre el tipo de individuo que migra. La mayoría de las aves que realizan estos desplazamientos son jóvenes en su primer año de vida, pero también lo hacen adultos, que suelen llegar a las zonas de invernada a finales de octubre y noviembre.

De estos desplazamientos no hay datos del éxito de retorno de los ejemplares que se desplazan, pero podemos suponer que la mortalidad es alta, ya que las condiciones son extremas y en muchas ocasiones se trata de ejemplares sin experiencia que pueden viajar cientos y cientos de kilómetros.

Volviendo a «Zapatones», estuvo más de dos horas a la vista antes de que se fuera la luz… un disfrute para los cerca de 200 personas que allí estábamos apelotonadas… A lo largo del día habríamos sido seguramente más de 300 los pajareros y curiosos por la zona, ya que al oscurecer se oía que andábamos unas 200 y pico por allí… El que fuera fin de semana, ayudaba a tal peregrinación.

Jajajajajaja! Ahí estábamos todos hacinados… (20-11-2021); Raúl Pascual

De esta forma, conforme iba cayendo el sol el animal se iba activando…

Posado bien atento a su alrededor en casi el borde del acantilado (20-11-2021)
Atento con las últimas luces (20-11-2021)

Primero con continuos movimientos de alas y cabeza, y luego con estiramientos, donde ya la luz era escasa, y solo quedaba disfrutar del animal…

Rascándose (20-11-2021)
Imagen con cara de maldad… Jejeje (20-11-2021)
Abriendo las alas, ya a punto de volar (20-11-2021)

Dada la extrema dificultad de su estima poblacional, el búho nival históricamente no se ha considerado una especie amenazada a nivel global.

Su esperanza de vida es de unos 9 años en estado salvaje y de hasta 35 años en cautiverio (ave muy usada por cetreros y coleccionistas como he dicho con anterioridad), y aunque los enemigos naturales son pocos (zorros árticos, lobos que se alimentan de ellos y págalos grandes y parásitos que pueden robarles los huevos o polluelos), está catalogada globalmente como «Vulnerable» por BirdLife International (si no me equivoco desde 2017).

Parece que su población se ha visto gravemente mermada y sus territorios de cría son muy vulnerables al aumento de las temperaturas como consecuencia del cambio climático. La falta de nieve y la mayor frecuencia de lluvias, provocadas por el aumento de las temperaturas, disminuye las poblaciones de lemmings que como ya hemos dicho son la base de su alimentación

Al día siguiente (domingo y con montón de pajareros por la zona), no lo relocalizamos, aunque bien es cierto que a media mañana entró un temporal que hizo imposible la búsqueda, temporal que duró varios días… Con la lluvia tocaba volver a Pamplona, que había trecho, con un muy buen sabor de boca, y una observación que difícilmente olvidaré.

Y la verdad que poco más que decir de la experiencia… Yo creo que ya lo he dicho todo!!! Eso sí, un viaje, en el que no podía faltar la sidra y sus chorizillos…. (y unos cuantos pasiegos y fabada que me traje para casa y que de lo que por supuesto ya no queda nada… Jajajajaja).

Suculenta cena (20-11-2021)

El pajareo con una buena comida y bebida autóctona, sienta mucho mejor… Además, si estás rodeado de espectaculares e idílicos paisajes, y rincones icónicos, pocas cosas hay que las pueda superar…

Faro de Cabo Peñas (21-11-2021)

En definitiva, vuelta a casa con un objetivo mucho más que cumplido!!!! Un sueño que de nuevo se hacía realidad… El rey de la tundra (o la hembra, mejor dicho) en pleno apogeo y en plena naturaleza.

La espectacular hembra mientras atardece (20-11-2021)

Tras todo ello, el macho que yo había visto en Verdicio, «Manchitas», fue observado en Somo el dia 27 de noviembre por la mañana, y la hembra «Zapatones», en el albergue municipal de Santoña el día 30 ya prácticamente al oscurecer… Se habían movido casi 200 kilómetros (si medimos la distancia en línea recta)!!! Una sorpresa! Y una gran curiosidad!!!!

Aunque tenía esta entrada prácticamente terminada, el que se haya vuelto a ver uno de los bichos, más concretamente «Zapatones» y haya pasado lo que ha pasado, ha hecho reactivarme para publicar la entrada definitivamente a modo de homenaje a esta preciosa búha.

Desde que el 30 de noviembre se avistó a la hembra sobre el tejado del club de remo en Santoña, parecía que habían desparecido… Pero no.

El 30 de enero, Pedro Arratibel (padre e hijo) localizaron al macho sobre un tejado en una nave en Santoña, donde permaneció todo el día para salir volando al oscurecer. Al día siguiente parece que al amanecer también se vio un ejemplar volando por las marismas, pero no se la fiabilidad del dato, ya que todo es bastante difuso y hay poca información.

Pero lo curioso es que todo no termina aquí, ya que la noche carnavalesca del 1 de marzo, debía haber un ejemplar (que no se pudo identificar) sobre un tejado mientras una charanga tocaba a sus pies. Para rizar el rizo, el 2 de marzo, parece que la hembra que yo observé y disfruté en Cabo Peñas («Zapatones») pasó todo el día posada en la plaza de toros de Santoña, pudiéndose ver desde el exterior. Fue raro, porque por lo que dice la gente que estuvo allí, al caer la noche no echo a volar como en ella era costumbre, y de hecho a las 8 de la noche debía seguir en las instalaciones…

Por desgracia al día siguiente fue encontrada muerta en el exterior. Puede ser que el no volar fuera porque el animal ya estaba en las últimas… La muerte, algo que era bastante probable en esta pareja de búhos venida desde tan lejos, no deja de ser triste por ello… Ahora toca esperar los análisis del animal, recogido por las autoridades para realizar su necropsia. Esperemos que los datos sean públicos y poder saber que le ha pasado a «Zapatones», querida y recordada sin duda por tod@s los pajareros que hemos tenido la suerte de observarla y disfrutado de ella…

Aunque cada vez que desaparecía durante días, la muerte era una posible causa, nunca te imaginas que podía acabar así, y que en el mismo lugar en el que había dado un buen puñado de alegrías a la gente, iba a aparecer en el suelo… Esperemos que «Manchitas» tenga mejor final, aunque probablemente nunca más volvamos a saber de él…

Creo que ya os he contado todo de esta simpática pareja, que si no me equivoco tiene pinta de que volaban junto uno tras otro, pero que nunca se han visto en el mismo lugar a la vez… Mis sentimientos, su forma de vida, y un caos de datos y observaciones que a ver si soy capaz de ordenar cronológicamente… (Si alguien ve algún error, que no dude en avisarme y lo modifico).

  • 8 noviembre 2021, aparece un macho muy débil en la playa de Santander. Es recogido y llevado al CRFS de Cantabria, donde a las pocas horas muere, parece que deshidratado.
  • 10 noviembre 2021, «Zapatones» (la hembra) es observada en vuelo en Moniello.
  • 13 y 14 de noviembre de 2021, «Manchitas» (el macho) es observado en los acantilados de Cabo Peñas y tejados de edificios en Verdicio.
  • 16, 17, 18, 19 y 20 de noviembre de 2021, «Manchitas» es observado en el Puerto del Musel en Gijón.
  • 17, 18, 19 y 20 de noviembre de 2021, «Zapatones» es observada en los acantilados de Cabo Peñas.
  • 27 de noviembre de 2021, «Manchitas» es observado en una zona de urbanizaciones en Somo.
  • 30 de noviembre de 2021, «Zapatones» es observada en Santoña, sobre el tejado del club de remo.
  • 30 de enero de 2022, «Manchitas» es visto en Santoña sobre el tejado de una nave, cerca de la plaza de toros. (Puede que a la mañana siguiente también; no se pudo individualizar).
  • 2 de marzo de 2022, «Zapatones» en visto en Santoña en la plaza de toros. (Puede que la noche del día 1 también sobre un tejado; no se pudo individualizar).
  • 3 de marzo de 2022, «Zapatones» es encontrada muerta en Santoña, en el mismo lugar en el que había sido observada el día anterior.
La cronología de forma gráfica…

Veremos que pasa ahora tras la muerte de la hembra… ¿Se seguirá observando el macho? La verdad que es curioso y parece difícil que pueda permanecer en Santoña sin ser visto, ya que Santoña es una de las cunas del pajareo invernal en la Península Ibérica y hay a diario pajareros buscando de todo por todos los rincones. También hay que tener en cuenta que eso pensábamos las últimas veces que se observaron en la misma zona, y tiene pinta de que por ahí seguían moviéndose.

Tendremos que ver ahora también que dicen los resultados de la autopsia de «Zapatones» y del análisis de la pluma del primer ejemplar. Serán esclarecedores en cuanto al origen de los animales y que ha pasado con ellos.

Para terminar, os dejo con enlaces de varios compañeros, de los cuales en muchos casos he utilizado algo de información y he sacado bibliografía…

Otra Bibliografía

  • Álvaro Díaz – @WildOnNatura (Oro puro en todos sus hilos de twitter; del búho nival recopilaciones impresionantes de diferente tipo de información; de lo mejor que he visto últimamente en lo que a divulgación de naturaleza y medio ambiente se refiere)
  • http://naturalezadeasturias.es
  • Wikipedia
  • Audubon.org

Y varias noticias que han salido en los medios de comunicación dando importancia al asunto…

El comercio https://www.elcomercio.es/asturias/mas-concejos/locura-buho-nival-20211122001423-ntvo.html

El confidencial https://www.elconfidencial.com/medioambiente/naturaleza/2021-11-18/buho-nival-asturias_3326527/

La Vanguardia https://www.lavanguardia.com/natural/20211118/7870481/crece-sorpresa-presencia-buhos-harry-potter-asturias-cantabria.html

20 Minutos https://www.20minutos.es/noticia/4893616/0/el-buho-nival-avistado-en-asturias-todo-un-fenomeno-de-masas-casi-la-mitad-de-los-presentes-lloramos/

El País https://elpais.com/clima-y-medio-ambiente/2021-11-18/el-extrano-viaje-de-los-buhos-articos-que-aterrizaron-en-asturias.html?ssm=FB_CC&fbclid=IwAR3UbdIZi5U0bHeway4lAVGzEqfU2eJyzMeg5v89fDJ-UODR4V80751u1BI

Las Provincias https://www.lasprovincias.es/sucesos/buho-nival-congrega-multitudes-6282263592001-20211116170504-vi.html

Diario de Noticias https://www.noticiasdenavarra.com/vivir-on/ciencia-y-tecnologia/2021/11/15/tres-ejemplares-buho-nival-han/1200926.html

Berria https://www.berria.eus/paperekoa/1930/040/001/2021-11-16/behin-izaten-da-elur-hontza-ikusteko-aukera.amp.html

Efe verde https://www.efeverde.com/noticias/buho-nival-cantabria/

Agradecer las observaciones, la información y la presencia de tod@s aquellos que me acompañaron en las observaciones, a David e Itziar sobre todo, ya que con ellos compartí viaje, y a Dani, Raúl, Haritz, Conry, Amaia, Jesús, Gabi, Gorka, Enrique, Unai, Juankar, Emilio, Delfín, Bruno, Aaron, David, Javi, Fernando y much@s más a l@s que no conoceré personalmente pero con l@s que he estado conectado por el whatsApp… Seguro que me olvido de muchos nombres, pero es que todo no puede ser… Mucha gente en poco espacio y una pareja de búhos quitando protagonismo a todo el mundo… Jejejeje! L@s no nombrad@s espero que me sepan perdonar.

Por último, agradecer a Amaia y familia que entiendan y comprendan esta pedrada, que de repente te hace pasar de estar tranquilamente tirado en el sofá a media noche, a cogerte, prepararte la mochila con mil aparatos, unas latas de sardinas, unas galletas, una botella de agua, y marcharte a 500 kilómetros de casa con la incertidumbre de si habrá suerte o no, permitiéndome así poder vivir una experiencia inolvidable como bien plasma la imagen de Gorka Gorospe de «Humornitología», al que agradezco también que me haya dejado la imagen para plasmar de forma cómica lo que ocurrió por allí durante todos estos días…

Imagen que resume humoristicamente el asunto… Jejejejeje (Autor: Gorka Gorospe)

Con esta entrada mi pequeño homenaje a «Zapatones». Un sueño hecho realidad gracias a estos dos preciosos búhos, que espero hagan comprender a mucha gente el complejo mundo de la conservación del medio ambiente y de lo dura que puede ser la naturaleza. Un placer, y espero que os haya gustado.

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Patos poco habituales por Pamplona

Hoy voy con Mendillorri, una de las zonas más interesantes para pajarear en Pamplona en invierno. Por ello he realizado por allí un par de excursiones (4 y 18-12-2021) en las que sobre todo he andado por los alrededores del lago.

Este lago suele traer observaciones muy interesantes y de hecho durante este invierno han sido varias las especies de pato no habituales que han parado unos días a descansar y las que me han hecho ir hasta allí.

Como es habitual en este estanque son muy comunes los ánades reales, especie de pato que está en pleno apogeo de color y ya con la reproducción comenzada.

Pareja de azulones entre la vegetación (4-12-2021)

Igual que hay patos son muy habituales los mirlos buscando alimento entre la hierba y hojarasca, las palomas fuera del agua, y las gallinetas nadando y saliendo muchas veces a las islas flotantes que hay puestas para que puedan criar y poner su nido.

Una de las palomas de la zona (4-12-2021)

Una especie que los últimos años se está asentando en la ciudad y también es habitual en el lago de Mendillorri son los zampullines chicos.

El año pasado ya realizaron puestas con huevos y sacaron varios pollos adelante, y este año, ya hay ejemplares por la zona que parece que se han asentado, por lo que veremos esta primavera si siguen criando en el lugar.

Zampullín chico (18-12-2021)

Hace poco en este blog hablaba de lo confiados que se mostraban los martines pescadores en invierno; pues bien, aquí tengo otra prueba de ello. Hay un ejemplar en Mendillorri qué se dedica a pescar pececillos y que se muestra muy cercano a la gente. Igual que en el río es el ave más vistosa, en este lago, con su color azul también es inconfundible y tampoco pasa desapercibido.

Una suerte tener una especie así en un lago artificial que está lleno de fauna silvestre y salvaje y que nos trae muchas sorpresas.

Martín pescador en la escollera de la orilla (4-12-2021)
Entre ramas (4-12-2021)

Otros habitantes habituales de Mendillorri son la lavandera blanca o lavandera cascadeña, siempre cercanas al agua, mientras los estorninos negros cantan sin parar desde lo alto de los chopos sobre todo ahora que se acercan las fechas primaverales, o las tórtolas, urracas y cornejas que vuelan de lado a lado.

Lavandera cascadeña caminando por una de las orillas (18-12-2021)

Además, buen listado de pajarillos, con gorriones comunes, colirrojos tizones, herrerillos, jilgueros, carboneros y mitos como más habituales.

Pero las estrellas del lugar han sido otras. Durante unos días hubo una hembra de ánade friso muy similar a las hembras de ánade real y con las que nadaba tranquilamente.

La hembra de ánade friso junto a un macho de ánade real (4-12-2021)

Es una especie que ya había visto en Pamplona. A pesar de ello, siempre es una alegría ver patos más allá del típico ánade azulón, la especie de pato que todos conocemos.

La hembra de friso, algo más estilizada que la hembra de ánade azulón (4-12-2021)

Y si el ánade friso fue una grata sorpresa, aún lo fue más un macho de silbón europeo, especie que no había visto en libertad nunca antes en Pamplona y que tiene un plumaje muy llamativo y vistoso, siendo un pato muy elegante.

Macho de silbón europeo (18-12-2021)

Si hace unos meses era un macho de cerceta carretona el que nos llamaba la atención y hacía movernos a varios pajareros al lago de Sarriguren, en esta ocasión se trataba de un precioso macho de silbón, especie muy rara en los humedales navarros.

Nadando tranquilamente en Mendillorri (18-12-2021)

Este macho no portaba anillas y a pesar de estar bastante confiado sí que se mostraba receloso ante los paseantes y perros que paseaban por las orillas del lago, lo que nos hace pensar que tiene pinta de ser un ejemplar totalmente salvaje que pudo parar a descansar, ya que las fechas pueden coincidir con movimientos migratorios, e igual que apareció, desapareció.

Nadando entre machos de azulones (18-12-2021)
Comiendo fuera del agua (18-12-2021)

La verdad es que es uno de los machos más elegantes que hay en el mundo de las anátidas, por lo que cuando me enteré de que había uno gracias a mi amigo Raúl Pascual, no dudé en ir para allí para poder observarlo y fotografiarlo, algo que es complicado ya que en la naturaleza este pato no es fácil de ver en la Península Ibérica, o al menos verlo tan cerca como la posibilidad que nos da Mendillorri, donde incluso este ejemplar salía del agua para alimentarse.

En la hierba descansando (18-12-2021)
Nadando bien tranquilo (18-12-2021)

Sin duda alguna, a estos dos protagonistas poco habituales en nuestras aguas se suma un individuo que aunque es bastante común en invierno en nuestra ciudad, tiene un ejemplar que viene desde muy lejos e inverna en Mendillorri (aunque a veces se va y frecuenta parece también que el humedal de Mugartea).

Se trata de un cormorán que viene desde el norte de Europa algo que podemos saber gracias a la anilla que lleva en una de sus patas y que Patxi Andueza ha conseguido descifrar a través de fotografías.

El cormorán anillado (18-12-2021)

Tras ponerse en contacto con gente que lleva proyectos de anillamiento de cormoranes se ha podido dar con el historial del ejemplar marcado en 2013 y del que no hay avistamientos. Cormorán anillado en Uusikaarlepyy, una ciudad al oeste de Finladia, junto al Golfo de Botnia.

Es interesante saber que este cormorán viene desde tan arriba, ya que son especies habituales en nuestros ríos y lagos y que en unas semanas nos abandonarán para volver a sus lugares de cría. No sabemos desde donde vienen, y por lo tanto, este dato además de muy curioso, es muy interesante.

Algo que me ha llamado la atención y que en las últimas excursiones que hago por allí es habitual, es el no detectar la presencia de ratas de agua. Sí que he visto algún agujero que tenía pinta de que estaba en uso, pero no he podido ver ningún ejemplar, algo que me está mosqueando, y me mosqueó más aún cuando vi un gato merodeando las orillas. Gatos que deben ser habituales en los últimos tiempos por lo que me comentan paseantes y personas que por allí andan con frecuencia.

Sería una pena que una colonia felina se hubiera cargado la colonia de rata de agua que allí había. En primer lugar por ser una especie catalogada y protegida por la ley, y en segundo lugar por el claro descenso poblacional al que se enfrentan estos pequeños roedores que hace unos años eran mucho más abundantes en cualquier tramo de río o masa de agua de Navarra.

Gato merodeadno la zona (4-12-2021)

Ha costado convencer a los vecinos de que estas pequeñas ratas son inofensivas y de que no son las ratas que relacionamos con suciedad y enfermedades, sino que son otra especie totalmente diferente, relacionada además directamente con la buena calidad de las aguas.

Si de verdad son los gatos los que han acabado con la especie en la zona, es algo que tendríamos que hacérnoslo mirar. Últimamente está el tema de las colonias felinas muy en auge por los daños probados científicamente que causan en la fauna autóctona, la legislación que está en proceso de aprobación y la protección y gestión que desde asociaciones animalistas se les quiere dar.

Veremos que pasa ahora, y si es una realidad que la especie ha desaparecido de Mendillorri. Esperemos que no, y que si ha ocurrido, vuelvan pronto. Mientras tanto seguiremos disfrutando de las diferentes especies acuáticas que paran a descansar, como ya habéis visto. Y es que, tenemos mucho que aprender de estas especies y la naturaleza, así que como bien dice el refrán, «hay que ser como un pato; calmado en superficie, pero siempre remando por debajo».

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Revista EZKABA (Febrero 2022) El búho diurno; MOCHUELO COMÚN

A VISTA DE PÁJAROS

Tenemos la creencia de que los búhos son animales estrictamente nocturnos, pero entre nosotros, hay una especie que mezcla hábitos nocturnos con diurnos y que, aunque no es fácil de ver por su mimetismo con las rocas, está presente y cría en las murallas de Pamplona. Se trata del mochuelo, una rapaz nocturna que podemos ver en la zona del Arga en la zona de Curtidores.

EL BÚHO DIURNO

Mochuelo común; Mozolo arrunta (Athene noctua): El mochuelo, es un búho pequeño y de aspecto rechoncho, inconfundible con otros búhos ibéricos.

No posee las “orejas” típicas de otros búhos, y tiene cabeza redondeada y achatada. En su coloración combina colores blancos, pardos y grises, con unas marcadas cejas claras, y unos llamativos ojos amarillos que lo hace muy característico y le da aspecto de simpático.

Un mochuelo en una repisa de la muralla de Pamplona (16-2-2021)

Su alimentación es muy variada, dependiendo de la disponibilidad y de la época del año. Se alimenta de pequeños y grandes invertebrados como saltamontes, lombrices, mariposas, escarabajos… Y puede alimentarse también de vertebrados como lagartijas, pequeñas culebras y sobre todo ratoncillos.

Es una especie muy variopinta en lo que a ambientes para vivir se refiere, aunque en general frecuenta zonas abiertas, con paisajes agrarios que mezclan cultivos variados con pequeñas zonas arbustivas. Habitual también en zonas adehesadas o sotos, frecuentando muchas veces y criando en pequeñas bordas o casetas de campo, lo que le hace un animal muy relacionado al ser humano, siendo un buen aliado de los agricultores, ya que es un “anti plagas” de roedores natural.

Mochuelo en uno de sus agujeros (28-1-2021)

En Pamplona, como he dicho antes, vive en las murallas y hay varias parejas, sobre todo en la Vuelta del Castillo y Ciudadela. En la Rotxapea mora agujeros en la zona del ascensor que sube al Casco Viejo, y muchas veces se le escucha y observa en la zona del puente de Curtidores. Es una especie que en la ciudad va en aumento, por lo que cada vez será más fácil detectarla.

Para leer la revista completa: https://issuu.com/ezkabarotxapea/docs/2022-2

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