Entre torreznos y Eleonoras

Como he hecho otros años, hace unas semanas estuve por la zona de Almazán y alrededores en busca del precioso halcón de Eleonora (30-6 y 1-7-2021). Zonas entre Fuentepinilla, Almazán, Matute, Matamala, Santa María del Prado y alrededores fueron mis lugares de pajareo durante varias horas…

Ejemplar sobre una rama seca (30-6-2021)

Un par de días consistentes en estar para el atardecer por allí y buscar durante cerca de 24 horas estos preciosos halcones que año tras año nos visitan, aprovechando la caída del sol, prácticamente hasta el oscurecer y aprovechando igualmente el fresco de la mañana (evitando las horas de calor), que es cuando parece que estos animales están más activos y dedican la mayor parte de su tiempo a cazar, siendo de esta manera más visibles y fáciles de localizar.

Amanece en Almazán (1-7-2021)

Por ello estuve allí una tarde entera y el día siguiente hasta el mediodía, metiendo así unas cuantas horas por las pistas principales del lugar, buscando y disfrutando de la pequeña rapaz en un buen combinado de paisajes con campos de trigo, pequeños mosaicos arbustivos, y zonas de pinares, con el río Izana y río Duero como grandes zonas húmedas.

Pinos entre campos de trigo (30-6-2021)

Durante las horas de menos calor, (ya que como podéis imaginar durante estos días de junio y julio casca mucho el sol en horas centrales, con mi presencia superando los 35 grados por momentos), los halcones de Eleonora pasan horas y horas posados en sus oteaderos, usando en esta zona los cables y postes de alta tensión, mientras que en horas de sol, buscan sombra, parece que en las masas de pino que hay, lugar donde se produce la poca sombra que reina en el lugar.

Tres halcones sobre un poste eléctrico (1-7-2021)

Además, curiosamente parece que se trata de un ave bastante confiada (comparada con otras rapaces), y se dejan ver con mucha dignidad, por lo que con prismáticos y telescopio se puede disfrutar y observar muy bien analizando todos sus detalles.

Por ello, con solo caminar por las pistas parcelarias, no es muy difícil ver sus siluetas y dar con ellos, tanto en instalaciones eléctricas como en ramas y copas de los pinos que por allí se presentan en pequeños bosquetes.

Ejemplar en una pequeña rama (30-6-2021)

Se trata de aves que se ven desde las mismas pistas y caminos, y que si no se les molesta ni tan siquiera echan a volar, por lo que es un ave que da muchas satisfacciones y oportunidades, tanto como para la observación, como para la fotografía.

Ejemplar en la zona baja de un pino, a escasos 10 metros de una pista principal

Y os preguntareis… ¿Y por qué va este friki allí año tras año a ver la misma especie siempre por estas fechas? Pues muy sencillo; porque es de los pocos sitios en los que se puede ver en la Península Ibérica, en un periodo muy corto de tiempo, con muy buenas concentraciones, y sin duda se trata de un animal muy pero que muy curioso y especial.

Ejemplar en una rama seca (30-6-2021)
Otro ejemplar que aunque pueda parecer otra especie, no lo es; ahora os lo explicaré (30-6-2021)

Podemos decir que el halcón de Eleonora se trata de un halcón de tamaño mediano, y de aspecto estilizado (las hembras algo más grandes), que tiene una gran curiosidad en cuanto a su plumaje, ya que presenta dos fases o coloraciones muy diferentes, como ya habréis visto en las dos fotos superiores.

Pareja donde se ven bien claras las diferencias (1-7-2021)

Se trata de dos fases, una “clara” y otra oscura (muy similar a lo que ocurre en las águilas calzadas), que no tienen que ver ni con la edad ni con el sexo del ejemplar, y que es causa de la genética, estimándose que el 70 % de la población es de ejemplares claro, y el 30% de oscuros.

La misma pareja pero más cercanos (1-7-2021)

Los ejemplares adultos de forma clara tienen las partes superiores, el dorso, las alas y el píleo de color pardo oscuro, contrastando con el vientre y las calzas, que tiene manchado de rojo y barreado de negro. La cara también es blanca, y tiene la bigotera oscura característica en los halcones.

Ejemplar de morfo claro (1-7-2021)

Por el contrario, los adultos de fase oscura son totalmente oscuros, siendo más oscuros en dorso que en vientre, donde puede presentar un ligero color amarronado.

Ejemplar de morfo oscuro (30-6-2021)

Los ejemplares jóvenes son muy similares a los adultos, pero más pálidos, y los machos y hembras se diferencian por tener la cera del pico, así como el anillo ocular, de diferente color (amarillo en el macho y grisáceo en la hembra).

Ejemplar macho, donde se ve claramente el amarillo del ojo y del pico (30-6-2021)
Primer plano de una hembra, donde se aprecia la cera gris (1-7-2021)

Otra curiosidad es que el nombre de este halcón (De Eleonora), se debe a Eleonora d’Arborea, princesa sarda que a finales del siglo XIV gobernó y luchó por la independencia de Cerdeña (su isla) y que fue una pionera en el tema de legislación y protección de aves rapaces, regulando actividades como la cetrería, el tráfico y la compraventa de especies.

Por ello, el naturalista Gené bautizó en su homenaje a este halcón descubierto en 1836 en uno de los islotes mediterráneos que un día Eleonora gobernó, con su nombre.

Precioso ejemplar entre acículas de pino (30-6-2021)

Otra de las curiosidades de esta especie, es su migración.

Entre sombras (1-7-2021)

La migración del halcón de Eleonora es una de las más estudiadas en el mundo de las aves, siendo cuanto menos curiosa, y arrojando datos muy interesantes tras un potente estudio del Grupo de Zoología de Vertebrados de la Universidad de Alicante y la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC), donde gracias al marcaje de aves con GPS en las islas Baleares, Columbretes y Canarias han salido datos de sus movimientos migratorios, zonas de cría, y zonas de reproducción.

Es una rapaz endémica de la zona mediterránea, y todas sus colonias de cría están localizadas en islas del Mediterráneo (la gran mayoría en Grecia), salvo algunas en la costa atlántica de Marruecos y en las islas Canarias.

Macho de fase clara posado en una rama seca (30-6-2021)

Los datos de este estudio, con datos recogidos de la página oficial de SEO (y a lo que tenéis en enlace en el apartado de bibliografía, abajo del todo), nos indican que en la migración postnupcial, los Eleonoras baleares cruzan toda África por el interior en dirección sur-sureste hasta llegar a la isla de Madagascar, donde invernan.

Parece increíble, pero esto son más de 8000 kilómetros, que vuelven a hacer al final del invierno para descansar un mes en la Península (estas entradas que hacen en pinares de interior y que nos facilita su observación) para después seguir su camino hasta Baleares, donde se reproduce en pleno verano, haciendo coincidir el nacimiento de sus polluelos con la llegada de paseriformes migrantes que les servirán de alimento.

Durante el periodo reproductor su área de distribución es muy limitada, y se ciñe a las zonas costeras de la cuenca del Mediterráneo, con algunas poblaciones en la fachada atlántica de Marruecos y en las islas Canarias. Sus mejores poblaciones aparecen siempre en islas, como Sicilia, Creta, archipiélago de las Cícladas, islas Espóradas, Chipre o Baleares, mientras que en las costas continentales resulta mucho más escaso. El área de invernada se localiza en Madagascar, islas Mauricio y Reunión y en algunos lugares de la costa oriental de África.

Distribución de la población reproductora de halcón de Eleonora (Fuente: SEO Birdlife)

La vuelta de Madagascar a África y Europa se realiza en un vuelo de 1200-1500 kilómetros sobre el océano Índico, tras paradas en la zona de Etiopia y Somalia, para luego cruzar otra vez el desierto del Sahara, rumbo a las áreas de cría, siguiendo en su migración prenupcial una ruta diferente a la postnupcial.

Movimientos migratorios; La imagen de la izquierda corresponde a la postnupcial, rojo adultos y amarillo los jóvenes; el mapa de la derecha corresponde a los movimientos prenupciales (Fuente: SEO Birdlife). Para más información: https://seo.org/boletin/seguimiento/migracion/06_halcon_eleonora/

Otro estudio al que también hago referencia abajo en la bibliografía y publicado recientemente (Adaptive drift and barrier-avoidance by a fly-forage migrant along a climate-driven flyway), nos saca como interesante conclusión que aunque los tiempos de viaje diario de los halcones de Eloenora varían independientemente del viento, su rendimiento de viaje diario se ve fuertemente afectado por el apoyo del viento que depende de la orientación. Por ello, los halcones tienden a variar su ruta para minimizar y evitar los vientos en contra a través de campos de viento opuestos y sobre barreras ecológicas.

Resumen del estudio en castellano; Wuter M.G. Vansteelant

Este tipo de estudios siempre son muy interesantes, y nos sacan datos que sin anillamiento y “gps” serían imposibles de conocer.

Importante saber que los cambios en el comportamiento de orientación en los biomas de África se asociaron con cambios en los campos de viento predominantes. Los halcones se dieron cuenta de un mayor soporte del viento a lo largo de sus desvíos que el que estaba disponible a lo largo de la ruta más corta posible al desplazarse a través de campos de viento otoñal adversos, pero comprometieron el soporte del viento mientras se desviaban a través de campos de viento de primavera. Los movimientos a través de la zona del Sahel-Sudán estuvieron fuertemente asociados con la posición de la ITF en otoño, pero fueron más variables individualmente en primavera. El soporte del viento realizado fue un factor importante de las velocidades y distancias de viaje diarias, junto con la variación regional independiente del viento en el tiempo de viaje diario.

Los halcones de Eleonora participaron en la deriva adaptativa para maximizar el apoyo del viento sobre las barreras “duras” (es decir, el desierto y el mar) pero, lo que es más importante, también a través de campos de viento adversos sobre paisajes hospitalarios. Por el contrario, en campos de vientos débiles o favorables, los halcones a menudo aprovechaban el apoyo del viento para aprovechar las paradas habituales de primavera en el Cuerno de África y para sortear la barrera “blanda” de la cuenca del Congo en otoño. Las distancias de viaje diarias varían mucho según los presupuestos de tiempo de viaje diario, con vuelos particularmente largos que se realizan sobre barreras. 

Sin embargo, los movimientos longitudinales se asociaron con un menor apoyo del viento en ambas estaciones y fueron más variables individualmente en primavera. Aunque este estudio ofrece un ejemplo extremo de migración longitudinal, la variación en los patrones de migración transsahariana entre y dentro de otras especies probablemente se puede explicar en parte a partir de respuestas comunes a la posición cambiante estacional y sus patrones de circulación atmosférica asociados. Por ejemplo, se puede esperar que las aves que cruzan el Sahara en agosto-septiembre escapen de la influencia de los fuertes vientos del desierto y encuentren condiciones más hospitalarias y vientos más tranquilos cientos de kilómetros más al norte que las que cruzan en octubre-noviembre. 

Imágenes y mapas del mismo estudio

A pesar de ser aves ligadas al mar, en estas fechas (de mediados de junio a mediados de julio aproximadamente) se localizan pequeños grupos en pinares de interior, donde se alimentan de escarabajos sanjuaneros (Melolontha melolontha), (que tienen su boom por San Juan, el 24 de junio; de ahí el nombre). Esto es un hecho curioso y agradable para los aficionados a la ornitología, siendo un fuerte “reclamo” para ir a verlos, y este es el gran motivo por el que todos los años que puedo realizo una escapada.

Ejemplar en vuelo (30-6-2021)

Y tras hablar de lo curioso de la migración de la especie, su alimentación no nos puede dejar indiferente.

Bostezando bien prontico cuando aún no calentaba el sol (1-7-2021)

Se trata de una especie con una alimentación muy variada, que cambia adaptándose a la época del año, a pesar de que durante la mayoría del año es insectívora y vive en ambientes tropicales.

Antes de la reproducción aprovecha y se alimenta de insectos, en general de animales de buen tamaño como pueden ser libélulas, escarabajos o saltamontes.

Ejemplar oscuro mirando a su alrededor (30-6-2021)

Tras ello, añade a su dieta pequeñas aves, y poco a poco, en su época de reproducción su dieta pasará a ser casi exclusivamente de aves, para volver a alimentarse de grandes invertebrados al volver a su zona de invernada.

Ejemplar oscuro entre ramas y acículas (30-6-2021)

Durante la época de reproducción es un perfecto cazador de aves. Al contrario que otras especies de halcones y rapaces que sincronizan su reproducción con la de sus presas, el halcón de Eleonora tiene una estrategia de supervivencia diferente y ha sido capaz de adaptar su reproducción para hacerla a la vez que la época de migración de la mayor parte de paseriformes y otras aves de pequeño tamaño. Como piratas aéreos, se instalan en islotes marinos, acantilados y peñas que son lugares idóneos para que otras especies migratorias descansen al no considerar el riesgo de depredación de este tipo de halcones.

Allí les esperan y con el agotamiento que llevan los pajarillos en el cuerpo, les dan caza y acaban con ellos. De esta forma, los halcones obtienen buena parte de la comida para sus crías cuando ya prácticamente la reproducción de todas las especies ha terminado, y solo quedan los pollos de halcón de Eleonora por salir del nido.

Ejemplar de fase oscura en pleno vuelo (30-6-2021)

Además, un par de curiosidades añadidas a su alimentación. Por un lado, el halcón de Eleonora muchas veces caza en grupo en la conocida caza cooperativa, por lo que unos a otros se ayudan a cazar, formando grandes grupos, que esperan a la llegada de pajarillos, teniendo así un mayor éxito de ataque.

Y por otro lado, se ha descubierto algo sanguinario, desagradable y violento (pero bastante habitual en el mundo animal), ya que dado que la disponibilidad de presas puede sufrir altibajos a lo largo del tiempo, algunos halcones mutilan a sus presas arrancándoles las plumas de las alas y de la cola para impedir que puedan volar y las introducen en el fondo de cavidades y fisuras en la roca. De este modo están disponibles para su consumo posterior.

Ejemplar que me observaba mientras permanecía en la furgoneta (30-6-2021)

Según estudios, alcaudones, abubillas, vencejos o pajarillos de otras especies son algunas de las presas que, en ocasiones no son comidas al instante y son acumuladas en despensas. Algunas, aún vivas, se esconden aterrorizadas en huecos, esperando la ocasión para escapar de estos predadores potenciales.

Así que ya veis; un comportamiento curioso a la vez que muy interesante… Es impresionante como la naturaleza sufre adaptaciones para sobrevivir en diferentes medios y hábitats, siendo este halconcillo un claro ejemplo de ello.

Ejemplar claro, seguramente una hembra (30-6-2021)
Ejemplar oscuro, también aparentemente una hembra (30-6-2021)

Este año, es sin duda el año que más ejemplares he visto por la zona, con un mínimo de 16 ejemplares y con un par vistos en zonas bastante alejadas, lo que seguramente hiciera un total de 18 individuos diferentes.

Además, con un muy buen número de ejemplares oscuros, individuos de los que otros años solo veía uno o dos (y con excursiones por allí con ni tan siquiera uno de fase oscura), por lo que la verdad tuve suerte y fue un acierto viajar allí de nuevo esta temporada.

Preciosa hembra de coloración oscura acicalándose el plumaje (1-7-2021)

Se me ha quedado la espinita de que apenas he visto ejemplares volar. Se quedaban posados tranquilamente en los lugares en los que los observaba, y así como otros años si que a últimas horas del día los veía cazando, este año no tuve esa suerte.

Ejemplar claro en vuelo (30-6-2021)

En cuanto a hábitat, se trata de un ave bastante exquisita, ya que solamente se reproduce en acantilados marinos de islas e islotes escarpados. También usa cortados marinos continentales, pero esto lo hace con menor frecuencia.

Fuera de época de reproducción sí que varía más su hábitat, e igual que frecuenta humedales y cultivos, ocupa también pinares, como es el caso de estas apariciones en la Península Ibérica. De hecho, el invierno por ejemplo lo pasa en bosques lluviosos degradados con zonas de cultivos cerca, donde tienen alimento fácil.

Mirando a las moscas (30-6-2021)

Como ya he dicho, otra de las curiosidades de la especie, es su ciclo reproductor, que se inicia a mediados de verano, siendo el más tardío de nuestra fauna, para así coincidir con la migración de pequeños pajarillos.

Tras las paradas nupciales y las cópulas, los halcones de Eleonora seleccionan un escarpe, cuevecilla o repisa del acantilado, donde, sin realizar nido alguno, depositan dos o tres huevos de color blanco rosado con numerosas motas pardas, que serán incubados por la hembra.

Macho entre ramas y hojas de pino (30-6-2021)

El macho, entre tanto, aprovecha el fuerte paso de aves migratorias para dar alimento a su pareja, ya que durante la reproducción los machos se dedican principalmente a la caza para alimentar a la hembra y a su prole, mientras que las hembras solo realizan pequeños desplazamientos, pues se encargan de la incubación y cuidado de los pollos.

Tras 28 días de incubación, ya a principios de septiembre, nacen los pollos. El retraso estratégico en la reproducción proporciona ahora a estos ágiles halcones una inagotable fuente de presas con las que alimentar a sus pollos, los cuales, tras 35-40 días en el nido, completan su desarrollo.

Ejemplar de fase clara posado (1-7-2021)

Así que ya veis que ha sido un viaje muy productivo por tierras sorianas en cuanto a observaciones y fotografías de la especie se refiere, con este precioso halconcillo como protagonista pero con muchas otras especies como actores secundarios.

Ejemplar oscuro (30-6-2021)

En estos paseos, puedo destacar los corzos del lugar, que por Soria y muchas zonas de Castilla son muy abundantes… Sobre todo observados al amanecer, ya que conforme avanzaba la mañana el sol calentaba y se metían en muchas ocasiones en las buenas extensiones de trigo, donde por la altura de la vegetación eran prácticamente invisibles.

Pareja de corzos (1-7-2021)
Corzo entre trigo (1-7-2021)
Corzo al que apenas se le ven las orejas (1-7-2021)

Eso sí, tengo que decir que nada comparable a lo de otros años, cuando eran una especie muy abundante, que se contaba a pares y superando las decenas, y este año los he observado a cuentagotas, con si no recuerdo mal tan solo 4 ejemplares diferentes (creo que el año pasado también fueron solo 4)… Eso que al amanecer ya andaba danzando por ahí con mis prismáticos, pero no se cual será el motivo, tiene pinta de que la población ha disminuido muchísimo, ya que por lo que he hablado con otros pajareros que han visitado el lugar, las sensaciones son las mismas, teniendo muchas menos observaciones que en años anteriores.

Igual me ha pasado con las liebres… En general todos los años veía alguna, pero este año me he tenido que conformar con ver los restos de un ejemplar en medio de una pista. No sé si atropellada y algún animal se medio alimentó de ella, o habría sido directamente cazada por un depredador que abandonó allí parte.

Restos de liebre en el suelo (1-7-2021)

Igualmente en aves, muy poquita cosa… Se notaba que en general hacía mucho calor y por ello había poca actividad, aunque no me puedo quejar, ya que en total llegué a sacar 50 especies diferentes, una cifra muy buena.

Cerca de los pueblos alguna paloma bravía, urracas, gorriones comunes, tórtolas turcas, estorninos negros, lavanderas blancas, además de cigüeñas que presentaban varios nidos en torretas eléctricas, en las que ya asomaban los pollos, con tamaño más que decente.

Buen listado de pajarillos, aunque la verdad que eran bastante escasos… En general el movimiento se veía en zonas húmedas y frescas con verderones, verdecillos, jilgueros, pinzones vulgares, pardillos, tarabillas europeas, escribanos trigueros, petirrojos, gorriones molineros, cetias ruiseñores, buitrones o currucas capirotadas.

Entre aves de secano varias collalbas grises, cogujadas comunes y alondras, acompañadas de numerosos gorriones chillones, que dominaban los montones de piedras que se encuentran en los bordes de las piezas.

Gorriones chillones (1-7-2021)

En estos montones de piedras otros años localizaba algún lagarto y pequeñas lagartijas, pero este año me han sido especies totalmente esquivas y que no he tenido suerte de disfrutar. Eso sí, es el mejor lugar que conozco para observar y disfrutar de los simpáticos gorriones chillones, que se caracterizan por esa pequeña mancha amarilla en su garganta.

Paisaje típico por allí (1-7-2021)
Gorrión chillón con mariquitas en su pico (1-7-2021)

Entre aves de mayor tamaño, mirlos, picos picapinos, palomas torcaces, cantos de oropéndolas, algún rabilargo y muy abundantes las cornejas, y sobre todo los cuervos, de los que conté cerca de una veintena al atardecer. Además, tuve la suerte de escuchar autillos en la zona de choperas, acompañados de cantos de codornices, muy abundantes en los campos de cultivo.

El cielo como todos los años, era dominado por golondrinas comunes, aviones comunes y vencejos, a los que se sumaban por el suelo alcaudones dorsirrojos y abubillas, abundantes pero en número mucho menor que el del año pasado.

Alcaudón dorsirrojo (1-7-2021)

Buena variedad de paisajes, y con intento de fotografia nocturna incluido… No controlo mucho de este tipo de foto, pero bueno… Poco a poco ya voy aprendiendo algo, y me salen cosillas.

Noche soriana con sus estrellas (1-7-2021)

Y es que, además de la noche, el atardecer la verdad que me dejó unos colores espectaculares… Todo aquello puede parecer un paisaje soso, pero cuando cae el sol, se producen atardeceres de película.

Halcones en los cables al atardecer (30-6-2021)
Posados en los cables (30-6-2021)

Muy interesantes los abejarucos (que nunca fallan) y los bisbitas arbóreos, y en algunos lugares muy abundantes las lavanderas boyeras, que parece se juntaban en ciertas zonas de vegetación, ya que llegué a contabilizar 10 ejemplares juntos en una zona de vegetación sin cultivar.

Abejaruco sobre cable (1-7-2021)

Me llamó la atención una familia de azulones en un pequeño humedal del lugar, además de un andarríos chico que volaba de una zona enchacadiza a otra, mientras se escuchaba el canto de varias ranas verdes. Estos humedales seguro que tienen una importancia terrible, y la verdad que solo los había observado en mi primer viaje por allí, creo que en 2013, cuando localicé un par de polladas de cigüeñuelas.

Madre de azulones con sus pollos (1-7-2021)

Al ser una zona muy abierta, muy buen listado de aves rapaces como cernícalos vulgares, ratoneros, gavilanes y milanos negros que acompañan así a sus primos lejanos los halcones de Eleonora.

Busardo ratonero en un poste (1-7-2021)
Un halcón de fase oscura, rapaz protagonista del viaje (1-7-2021)

Además buitres leonados muy cerca de una zona de granjas, donde cicleaban muy altos, y alguno más osado se atrevía a bajar a tierra y posarse en tejados de edificios cercanos.

Buitre leonado sobre el tejado de una granja (1-7-2021)

Y entre tantas aves y algún mamífero, en este mundo también existen los imprevistos… Esta vez en forma de pinchazo, pero bueno, pinchazo que me solucionaron muy rápidamente y de manera muy efectiva en Almazán.

Ya veis… Muy interesante variedad… Aves, mamíferos, paisajes, rueda pinchada…. Todo acompañado de buenos torreznos! Jejejejeje! Y es que, el torrezno de Soria es un auténtico manjar, y en ningún lado lo hacen con la calidad y el mimo con el que lo tratan allí… Esto sí que son barritas energéticas, y no esas cosas de muesli, trigo y avena que hay por ahí… Jejejejejeje. Que lo había citado en el título de la entrada, pero aún no había hablado de ello…

Barrita energética soriana (1-7-2021)

Un viaje espectacular, en el que una vez más, en tierra de torreznos los halcones no defraudaron… Ya no tengo claro porque voy allí… si es por esta preciosa rapaz, o si esos trozos de tocino tienen parte de culpa… Jejejeje! Y es que, como bien dice el refrán… “el torrezno del pastor, una vuelta en el asador”. Ya sabéis… Si vais por allí, buena combinación!!! Pajareo, y gastronomía!!!! Viva el torrezno de Soria! Juijuijui

En plena sesión de gimnasia (1-7-2021)

Bibliografía:

  • Migración y ecología espacial de las poblaciones españolas del halcón de Eleonora. Monografía n.º 6 del programa Migra. SEO/BirdLife. Madrid. (https://seo.org/boletin/seguimiento/migracion/06_halcon_eleonora/).
  • Adaptive drift and barrier-avoidance by a fly-forage migrant along a climate-driven flyway. Wouter M.G. Vansteelant,  Laura Gangoso, Willem Bouten, Duarte S. Viana & Jordi Figuerola (https://movementecologyjournal.biomedcentral.com/articles/10.1186/s40462-021-00272-8)
  • Wild On – Naturaleza y viajes.
  • Aves de España (Eduardo de Juana y Juan M. Varela; Lynx).
  • SEO Birdlife (Guía aves).
  • Aves rapaces de Europa (Alex Ollé y Fran Trabalon; Omega).
  • Identificación en vuelo de aves rapaces de Europa, África del norte y Oriente Medio (Dick Forsman; Omega).

Acerca de Danieltxo

Pamplona, Navarra (1984); dgarciamina@gmail.com
Esta entrada fue publicada en Buscando muy a lo lejos.... Guarda el enlace permanente.

5 respuestas a Entre torreznos y Eleonoras

  1. Bonito reportaje. El ejemplar oscuro llama mucho la atención. No conocía los Eleonoras. Nada que envidiar a los Peregrinos, son tsn bonitos o más…
    Gracias por compartir.
    Salud2

  2. Yosjany Roig dijo:

    Muy buena recopilación, hay algunas que nunca las había visto.
    https://jaulaspara.top/

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